Ay,ay ,ay jóvenes caballeros me pongo ansiosa por los próximos capítulos jaja. Pequeño paréntesis para explicar qué en este capítulo no hay lemon. es una Charla entre Milo y Camus .

Nos leemos luego.

Seiyaaaaa (see yeah).

Lele.

Chapter Text

Capítulo 4: Una charla amistosa.

El caballero de Escorpio se dirigía a la casa de Acuario, dónde eventualmente esperaba encontrarse con Camus para separar todos los pensamientos que le aprisionaban el cerebro.

Entre Mu y Shaina habían logrado que una pregunta rondará su mente una y otra vez .

—¿Dónde estará metido Seiya?.

Y aunque no era una persona que se dejará llevar por el resto la curiosidad era una de sus debilidades, recordó en su mente a Shaina desnuda en su cama, y se escuchó a él mismo diciéndole que iba a averiguar algo .

En el momento había sido sincero aunque impulsivo, la verdad era que mientras salía de la casa de Escorpio se enojó consigo mismo por pensar siquiera en hablar con alguien sobre el caballero de bronce.

—Soy un idiota— masculló a medida que entraba en la casa de Acuario sin poder creerse que lo hubieran convencido por un momento de querer saber sobre el paradero de pegaso.

—Estoy de acuerdo con eso — se rió el acuariano desde el centro de la casa repiqueteando los tacones de su armadura,y por un momento el brillo se mezcló con sus ojos azules.

—Será qué te ves en un espejo, Camus —le sonrió de lado el escorpión acomodando sus cabellos azulados.

Si hubiera sido cualquier otro tendría que haber hecho la típica pregunta de si podía ingresar a casa de la vasija pero siendo Milo el qué lo hacía era innecesario ya que había una amistad de por medio entre los caballeros, después de todo Camus también ingresaba a escorpio sin pedir permiso o anunciarse.

El dorado de ambas armaduras resaltaba en la casa de Acuario que estaba algo lúgubre ,tal vez máqué e otras veces .

—¿No pagaste la luz a caso? — elevó una de sus cejas azules el escorpión cubriéndola con el flequillo . —. Y yo que venía buscando algo para comer...

El comentario de Milo siempre era divertido para con Camus aunque su naturaleza no le permitía ser amable del todo, no porque no lo quisiera al acuariano sino más bien por su personalidad.

—¿Comes a caso?— hizo su boca a un lado como una mueca el santo de acuario— creí qué el veneno cubría todas tus vitaminas —se rió, algo que sólo hacia con menos personas que la cantidad de dedos de su mano .—. He estado probando unas nuevas formas de defender el lugar, ¿Quieres ver...Milo?.

Los ojos azul verdosos del escorpión se encontraron en complicidad con los violeta azulados del acuariano, Camus encerró una bola de energía helada en su mano derecha amenazando a Milo. El santo de escorpio sonrió extendiendo su brazo derecho ,y lo señaló con su uña carmesí juntando su cosmo rojo en torno a su mano.

La casa de Acuario de congeló rápidamente aunque chocaba contra el fuego de su oponente. Milo tensaba su cuerpo y achicaba su mirada cuál llamarada, su forma natural de defensa ante un enemigo.

Camus mostraba una expresión tranquila y despreocupada ,con sus músculos en armonía a su cosmo.

Con sus diferencias ambos eran imponentes. El escorpión solto aquella energía acumulada y, el acuariano lo imitó aunque Milo por un momento solo veía una de las hombreras de la armadura de acuario pudo ver el choque mientras ambas bolas se absorbían entre sí .

Su compañero de armas se rió con ganas a la vez que el peli verde movía su rostro de un lado al otro. Milo sonrió de lado algo desafiante mientras que su amigo parecía aceptar lo que estaba implícito .

—¿Por qué te contienes, caballero de Wscorpio?— abrió mínimamente sus labios, casi parecía como si no los moviera—¿Temes perder a caso?.

—¿Perder ,dices?— se rió el santo de Escorpio — no podrías ganarme ni congelándome por completo ,Camus — en parte bromeó aunque el caballero lo creía dentro suyo— pero tengo demasiada hambre , por ahora...—. Se acercó al acuariano de manera elegante— te perdonaré la vida Camus de acuario — le guiñó un ojo. Cosa que sólo se permitía con el santo de Acuario ya que lo conocía muy bien.

El acuariano lo miró a los ojos y corrió un mechón verde que se atravesó en su rostro — vamos a la cocina.

Camus tampoco era muy demostrativo con él, tal vez por ello eran amigos, se entendían bien, sabían cuando hablarse, cuando no e incluso conocían sus silencios que decían algo más que si hablaran todo un día . Eran algo parecido a un matrimonio pero sin el sexo de por medio .

Milo había dejado su armadura en la puerta de la habitación ya que quería mantener una charla con su amigo Camus, y no como el caballero de Escorpio. Se rió fuerte al ver cómo el acuariano manipulaba los utensilios con la armadura.

—¿Te estás riendo de mí?— lo miró de reojo aunque sólo se le veían los cabellos verdosos.

—Es que,¿No sería más fácil si dejas al caballero de Acuario a un lado? — soltó acariciando su abdomen.

—No , quizás deberías hacerte la comida tú mismo — se dió la vuelta para mirarlo con cara de pocos amigos uniendo sus cejas verdes debajo de la diadema de la armadura de Acuario.

—¿Estamos en la casa de Escorpio a caso? — miró hacia la habitación como buscando algo— ah no, es la de Acuario. Ya me parecía que había subido hasta aquí, no podía haber sido mi imaginación, menos con las escaleras...—. Observó de reojo como Camus seguía mirándolo mal, y decidió no seguir la broma— pues, soy tu invitado. Y se supone que los invitados no deben hacer nada, ¿Cierto?— se encogió de hombros .

—¿Invitado dices?— se río para sí mismo— no recuerdo haberte dicho que vinieras ,o incluso que me hayas pedido permiso de entrar.

—No me dijiste nada cuando dije que quería comer así que tome eso como una invitación— le guiñó el ojo divertido— pero,¿El golpe que te di no te basto Camus?.

El acuariano puso los ojos en blanco—no te abuses de mí confianza Milo—lo señaló con el dedo.

—Baja ese dedo qué puede disparar, y te dije que tengo hambre ...pero si insistes—dijo divertido con una llama en sus ojos que denotaban la emoción del escorpiano.

—Pero qué mejor manera de empezar ...—. Miró hacia el reloj de la cocina. —. La tarde...¿La tarde?— se extrañó de su propia pregunta.

—¿Qué pasa ?,¿Perdiste la batalla con Cronos que estás perdido? —se burló el santo de Escorpio .

—Algo así, estaban entre Cronos y Oniris pero al parecer el último sucumbió a Cronos y heme aquí tratando de hacer un sándwich con...—. Miró dentro de la heladera— ¿Tomate y lechuga?— resopló moviendo su flequillo hacia arriba cosa que hizo sonreír a Milo inconscientemente ya que pocas veces se veía a Camus tan relajado e inocente a pesar de portar la armadura dorada de Acuario.

El escorpiano se movió hacia él— quitate,¿Quieres? , veo qué no puedes hacer ni una simple acción . Deberías descansar — tomó el pan junto al tomate, la lechuga y algo de carne que había allí para hacerse el sándwich.

—¡Oh!, resulta qué si puedes hacerte la comida solo — fingió sorpresa evadiendo lo que había dicho el caballero.

—Qué gracioso— se burló de él— quítate la bendita armadura de una vez Camus.

—Milo...—. Elevó sus cejas — si quieres verme sin ropa debes esmerarte un poco más.

—Por favor ...—. Se quejó dando una mordida al sándwich— si quisiera verte sin ropa te la quitaría con facilidad , pero es que necesitaría hablar con Camus solamente, prefiero que los caballeros se queden en la puerta de la cocina.

Camus suspiró ,pero de igual manera quitó su armadura quedando en pantalones azules y musculosa verde, sus cabellos se mezclaban con su ropa aunque dos mechones resaltaban enmarcando su rostro.

El acuariano se sonrió por dentro al dejar su armadura ya que eran bien distintos con el escorpiano tanto en personalidad hasta en la elección de sus colores en la ropa aunque el rojo de la remera del santo de Escorpio denotaban un poco su personalidad apasionada.

Se sentó apoyando sus manos en la mesa—no hables con la boca llena — dijo bebiendo un vaso de agua.

Milo se limpió los labios y mastico mostrando la comida en su boca —¿Así está bien?.

—Que asco...—. Se quejó el acuariano— espero que no seas así en tus citas.

El escorpiano se encogió de hombros — sólo soy tan educado cuándo estoy contigo, de todos modos, ¿Quién podría resistirse a mí? — dijo mientras se acercaba a la mesa, queriendo sentarse en una silla que estaba rota, la esquivó y se sentó en otra—¿ Y esto?.

—Shura...—. Contestó cortante el acuariano cerrando los ojos, y Milo ya sabía que algo le ocultaba tras ese silencio aunque no pregunto ya que el cosmo verde del caballero se asomaba levemente de su cuerpo.

—Bien...debería arreglar lo qué rompa, ¿A caso puede ir de casa en casa rompiendo todo sin castigo alguno?.

Camus se encogió de hombros — no pienso llamarlo para que lo haga, si quieres eres libre de hacerlo tú.

—¿Yo por qué?—mordió el sándwich — después de todo es tu casa ,no la mía ...si así fuera no lo hubiera hecho en primer lugar.

—¿Ah no?— elevó una ceja— bueno por fortuna no es la casa de Escorpio así que déjame tranquilo.

—¿Pasó algo entre ustedes de lo que deba enterarme?—preguntó al verlo algo ofuscado.

—No que debas enterarte — dijo más tranquilo.

—Bien...—.Terminó de comer aunque sabía que le ocultaba información decidió no importunar a su amigo, quién sabía que no era muy expresivo. La comida se le había juntado en la garganta así que tomó un trago de agua del vaso de Camus.

—Milo, ¿Sabías qué al tomar del mismo vaso de una persona dicen que puedes saber sus secretos?.

Milo seguía con el vaso en sus labios, aunque dejo un sorbo de agua— bebe, si te animas a saber mis secretos— lo retó con la mirada.

Camus miró el vaso y luego al escorpiano—¿Quiero saber tus secretos, Milo?— lo miró fijamente, como si hiciera esa pregunta con alguna intención.

—Oh ,si que quieres ..créeme —dijo con una amplia sonrisa pícara.

Camus se semi sonrió y bebió del vaso mirando a los ojos ver de Milo, al escorpiano le pareció que con esa simple acción había podido ver en su mente todo lo que le había sucedido por alguna razón, casi sin querer sus besos en el cuerpo de la cobra aparecieron en su mente como un recuerdo fugaz aunque quitó ese pensamiento cuando que el acuariano hablo.

—Mmmmmm...—. Pasó su lengua por la comisura de sus labios dónde había escapado una gota de agua— veo porqué estás así hoy...

—¿Ah si?— elevó una ceja que se ocultó bajo su flequillo azul casi un poco avergonzado.

—Si, y entiendo pero, no creo que Shaina piense en Seiya ahora qué estás tú en medio.

El escorpión se tensó,¿Por qué le decía eso?,¿Qué acababa de pasar?. Si nadie los había visto, a menos que Mu también le hubiera preguntado de pegaso, eso podía ser ya que él mismo no le había dado respuesta alguna, pero Shaina, ¿Qué pintaba ahí?. Estaba seguro que no tenía forma de saber lo sucedido con la cobra. Por primera vez los ojos del escorpión temblaban con un atisbo de dudas. Los iris le crecían en sus zafiros en forma de sorpresa.

Camus se rió un poco sin separar los labios, y apoyó el vaso en la mesa— te preocupa eso. ¿Verdad?.

—A mí no me preocupan nimiedades Camus ,deberías saberlo . No me interesa nada que no se interponga con mí deber como caballero.

—¿Shaina no se interpondrá en tu deber Milo ?.

...Continuará...