Capítulo 5: ¿Será el caballero de ofiuco un problema?.
—¿Shaina corta en cubitos?. No entiendo porqué hablas de la caballero de ofiuco aunque deberías saber que nada se interpondría en mí deber.
—Digamos que los oí por casualidad — acarició sus manos que había juntado sobre la mesa haciendo un ruidito mínimo al terminar la idea.
—¡Ahhhh!,¿Resulta que eras tú quién me espiaba Camus? —fingó un enfado aunque en realidad no le gustaba que se ocultaran de él, menos el acuariano.
—Espiar, ¿dados? —se río con ganas mostrando los dientes, lo cual hizo que una sonrisa pasará por el rostro de Milo. ¿Camus riendo?, aunque solía verlo así le seguía pareciendo increíble — para nada, solo iba a verte porqué Mu...estaba nervioso hoy cuando lo vi, y aunque no me dijo al final lo quería que supuse que a ti si. Reconozco que muchas veces no soy la persona adecuada para hablar—elevó su mirada hacia el techo—y la razón por la qué deduje eso fue porque estaba agitado,así que pensé que venia subiendo de casa en casa,por eso fui a Escorpio—tragó saliva— y ví .. escuché también.
—¿Qué es lo que crees que viste o escuchaste Camus?— indagó el escorpiano achicando sus ojos.
—Creer no, escuché que hablabas de Seiya con ella, pero luego la besaste...
El escorpión se sorprendió, ya que si Camus los había visto cualquiera podría haberlo hecho también.
—Hablamos de pegaso pero no nos besamos — mintió, aunque no tan bien porque además que no podía mentirle al acuariano también en su mente recordaba si había sentido otro cosmo en ese momento.
— No — le advirtió Camus cargando su cabeza — ni pienses en mentir a Milo. Te conozco y sé lo que vi — aseguró — se besaban con Shaina... presupongo el resto de lo que sucedió ya que no me quedé a verificar pero , debe ser importante porque te esmeras en ocultármelo cuando con cualquierotranitehubieraimportado, de hecho ya estaríasjactandote de ello.
—¿Y shura?,¿Cómo rompió la silla Camus?– indagó ya que el también había visto como el capricornio y él se habían besado, dé hecho los había visto varias veces pero hasta hoy no lo había dicho nunca aunque no lo diría jamás si no se hubiera sentido aprisionado. Y al igual que el escorpión clavo su aguijón en la víctima.
—Milo...te gusta mucho Shaina —se suena el acuariano en vez de enfadarse al mirarlo fijamente.
—Mucho es justamente mucho, valga la redundancia. Sólo nos llevamos bien — terminó por aceptar ya que no tenía sentido continuar negándolo. Después de todo Camus estaba reservado. No era tanto que no quería que su amigo se enterara sino más bien le era difícil aceptar en público que la caballero le causaba algo en su interior.
—Pues desde ya te digo que no sé nada de Seiya para que puedas informarle— se aclaró la garganta aunque lo dijo más bien para que se molestará por querer mentirle.
—Tampoco me interesa. Si lo supieras deberías decirle a Mu que lo buscaba o la misma Shaina a quién le importa por algo que desconozco.
—Shaina sólo quiere saber de ti en estos momentos...Seiya es una excusa aunque sería un detalle que le dijeras lo que quiere saber.
—Camus...—. Se acerco a él por sobre la mesa con la mitad de su cuerpo sobre la madera, tomó la musculosa desde el pecho del acuariano y lo acercó a él golpeándolo con el borde de la mesa—no me interesa lo que necesita Shaina y mucho menos Seiya. ...¿Tengo que repetirlo?— posó su uña escarlata en el cuello del acuariano apretándola levemente.
—Sutil —se sonriendo al acuariano.
—Sutil dices?,ja— se rió sin ganas— tú deberías ser más sutil si alguien te nombra a Shura ,tendrías que verte como se transforma tu rostro el cual crees que siempre tienes controlado — hizo un mohín— además,¿Qué te ¿Hace pensar que él no habla de ti?—lo miró a los ojos.
Camus puso su rostro a un lado para observarlo y examinarlo. No creía que lo de caballero de capricornio fuera verdad ya que ni podía hablarle con sinceridad a él mismo menos a otro — suéltame Milo —le susurró tranquilo—¿O a caso quieres pelear conmigo de nuevo?.
—No es lo que quisiera Camus— sus zafiros estaban puestos en sus esmeraldas petróleo —Y tú?.
—Si fueras otro ya estarías congelado — dijo seco aunque unos golpes quería darle por entrometerse en su intimidad de ese modo tan brusco.
—Bien, que bueno aclarar las cosas contigo— se acercó a su rostro para mirarlo más fijamente. —. Camus — se rió y lo soltó— vengo a hablar con un amigo y me dice que estás estupideces... ¿Qué queda para el enemigo?.
—Estupideces, dices?— cerró los ojos — no lo son si eso impide que hagas tu trabajo como caballero de Escorpio .
—Y ¿cómo podría interponerse ?... ¿A caso tú y Shura tienen problemas entre una cosa y la otra?.
—Ya basta con Shura — lo miró a los ojos.
—¡Vamos Camus!— hizo un mohín— puedo verlo en tus ojos, en tu cuerpo, en tu rostro cuando lo nombro, ¿Por qué ocultarlo? ,mejor dicho, ¿Por qué negármelo a mí?.
Le espetó con el corazón electrizado porque un poco deseaba, quería que lo aceptara así no debían hacerse los tontos del tema pero sabía que no iba a ser fácil arrancarle eso a Camus. Ni encerrado era capaz de hablar sobre sus sentimientos.
—Tú bebiste de mí vaso ,¿Recuerdas?— elevó su labio el caballero de Escorpio — así que imagino que también puedo saber tus secretos.
—No oculto nada, menos contigo — el galo abrió los ojos— sucede qué el santuario es muy pequeño últimamente. Todos podrían saber de todos en cualquier momento. Es algo perturbador si lo piensas bien.
—No puedes ocultarme nada a mí Camus, el resto es insignificante independientemente del tamaño del santuario.
—Shura….— Miró hacia la mesa tapando sus ojos con una sombra de su propio frente—¿Te habló realmente de mí?.
Milo lo pensó y aunque el capricornio no había hablado directamente de él, las preguntas sumadas a lo que había visto estos días le habían hecho atar los cabos—no directamente, detalles no tengo— esquivó la mirada del acuariano—no los querría igual. No sé si pudiera dormir tranquilo con ese tipo de imágenesde con ustedes cómo protagonistas — bromeó pícaro —pero si pregunto por ti. ¿Por qué no me lo dijiste? Hubiera...
—Hubiera sido más comprensible o escuchado lo que necesitaras decirme quiso agregar pero no pudo continuar ya que el ambiente estaba helado en un abrir y cerrar de ojos.
—Milo...—. Lo miró a los ojos y una onda de energía golpeó al escorpiano haciendo levantar un poco de la silla—no te atrevas a continuar.
—Calma...—. Se suena y encendió su cosmo— te dije que no quiero pelear pero...
—Pero nada — sentenció el santo de acuario amainando su cosmo, porque aunque no demostrara sus sentimientos no significaba que no los tuviera .
—Bien, bien... — . El heleno bajó el fuego de su cosmo aunque le había parecido desmedida su reacción también sintió un deje de trsiteza en las palabras del acuador— hagamos algo— propuso acomodándose en la silla — te voy a contar que con Shaina somos amigos, amigos que se besan supongamos — se sonriendo coqueto — espero que ahora puedas dormir en paz, sabiendo qué no es más que una del montón. Cómo tantas qué te conté—se río creyendo que así quizás él se soltara y le dijera lo que necesitaba del santo de Capricornio.— Y si bien ella quería saber de Seiya, como habrás escuchado lo que me preocupa más es por qué Mu lo busca. ¿Hay algo qué te hayas enterado?.
—No— dijo seco el francés— así que será irrelevante para Athena o muy relevante ,tanto qué mando al primer caballero de las doce casas a informarse, aunque si no nos lo dicen, tal vez es cosa de caballeros de bronce...
—Hyoga...—. Aventuró el escorpiano.
—Hyoga tiene sus propias responsabilidades en Asgard en estos momentos.
—Entiendo. Bueno, no sé — se encogió de hombros— ya lo sabremos...
— O no, deja de pensar en eso.
Milo respingó la nariz—no suelo darle muchas vueltas a las cosas que no influyen con mí deber sólo me había dado curiosidad por Mu.
—Lo único que puedo aconsejarte es que hables con él entonces . A mí no me interesa — conclusiones yendo a buscar otro vaso de agua.
—No lo haré, iré a la casa de Escorpio — se levantó de la silla con firmeza — si necesitas algo, ya sabes dónde encontrarme.
—Milo...tengo una última duda, ¿Será el caballero de ofiuco un problema en un futuro?.
Negó con la cabeza moviendo sus cabellos de manera alborotada — no lo es ni lo será. No significa nada para mí, ya te lo dije. Una más del montón — mintió — voy a pasar al baño antes de irme Camus— le informó por alguna razón y se rió para sí mismo por lo que había dicho.
... Continuará...
