Nota: Hola jóvenes caballeros, en este capítulo y los dos que siguen no hay lemon. Sólo parte de la historia de la cobra y el escorpión, como para darle un contexto a todo. Bueno los dejo con el capítulo .
Capítulo 7:El secreto.
Milo salió de la casa de Escorpio aún con sus cabellos húmedos por el baño que se había dado. Pensaba en la cobra, como casi todo este último tiempo, su cabeza era invadida por pensamientos sobre Shaina.
Shaina besándolo, Shaina con su armadura, Shaina desnuda sobre su piel, Shaina simplemente hablando...todo de esa mujer le estaba empezando a gustar más de lo que debía.
Probablemente tenía que ver con que la muchacha era insistente con lo qué quería, era eso o pensar que las palabras de Camus eran más reales de lo que él mismo querría, cierta parte suya estaba preocupada por el santuario, y otra sólo por Shaina.
De un tiempo a esta parte el santo de Escorpio no disponía de mucho tiempo; entre misiones , encuentros con la peli verde e intromisiones que sucedían en el santuario .
—Maldición...—. Mascullaba a la vez que bajaba las escaleras hacia el templo de aries ,aunque todavía le faltaba mucho.
—Mu...—. Repetía en su mente a cada momento.
Sentía la necesidad de hablar con él. Algo en su interior le decía que quedaba afuera de algo importante así que era tiempo de hacer lo que debía haber hecho en primer lugar cuándo el ariano lo visitó.
Hablar con el caballero de aries le era urgente, es que no entendía como no supuso que toda esa mierda de Seiya era por algo. Él , el caballero de oro de Escorpio no podía no haberse dado cuenta antes.
—Estúpido Mu y sus ojos de borrego— se quejaba por haberle creído unos instantes que nada malo sucedía.
Las botas doradas más que repiquetear ,golpeaban en cada escalón y la cola del escorpión se enredaba en la capa blanca casi como demostrando el enojo que sentía pasando por sus venas.
¿Cómo se había atrevido a ocultarle algo?, nadie podía engañarlo pero sin embargo de alguna manera, Mu lo había logrado... seguro en parte era porque él como un imbécil estaba pensando con la cabeza equivocada por culpa de Shaina.
Pero esta vez no iba a escapar, y aunque sabia que Seiya se encontraba nuevamente en el santuario quería escucharlo de los labios del ariano. ¿Cómo ese metro sesenta y seis de mujer le había hecho por un momento distraerse de los deberes que tenía como caballero ?.
Al final el acuariano casi como deseándolo había logrado hacer sus palabras reales, Shaina estaba siendo un problema . Aunque extrañamente si no hubiera sido por ella, probablemente los soldados jamás le hubieran confesado que Mu ocultaba a una muchacha, gracias a sus golpes, así que no sabía si no podía enojarse con la cobra porque la quería o porque sin ella hablando todo el tiempo de Seiya no hubiera torturado a los soldados para que le den informacion , quizás eran ambas.
Después de todo Shaina no le había mentido nunca. Siempre dijo que buscaba a pegaso, desde su primer encuentro, pero Mu ...Mu, que era su compañero. ¿Cómo demonios pudo hacerle algo así?.
—Hola ... Shaka de virgo. ?Puedo pasar?— dijo fuerte y claro al ingresar al templo de la casa de la virgen pero nadie respondió. Se extrañó aunque sintió un choque de cosmos cerca.
— Mu— lo reconoció y salió a su encuentro.
Cuando ingresó por completo lo vió al ariano contra una pared con sus cabellos desacomodados.
—Aquí estás,Mu— lo miró por encima de su cabeza haciendo que la cola del casco cayera sobre él— tenemos que hablar carnero— le dijo enojado.
Al segundo vio que estaba Shaka y se sonrojó un poco nervioso por haber entrado como si nada, quiso explicar que preguntó antes de ingresar pero enseguida el caballero de virgo los invitó sutilmente a salir de su casa.
—¿Qué hacías con Shaka?— le preguntó yendo a la casa de Escorpio de vuelta con el ariano a su lado—¿No te vuelve un poco loco el olor a no sé qué que hay en la casa de virgo?.
—Recien llegamos de una misión y, quería aclarar unas dudas con Shaka— dijo el lemuriano mientras se acomodaba los mechones del rostro— no me molesta,digo,no le encuentro un aroma particular a virgo.
—¿Unas dudas de Seiya ?— bramó Milo.
—Otra vez con lo mismo— soltó cansino el ariano.
—Pero si eres tú el que está comiendole el cerebro a todos con preguntas sobre él,¿O es sólo a mí a quién molestas con eso?— lo miró a los ojos tratando de ocultar lo que sentía — sin embargo...me gustaría saber si vas a seguir esquivandome mucho tiempo más ,Mu— le dijo molesto.
—¿Por qué estás tan enojado conmigo?—la voz tranquila del ariano le hizo encolerar aún más.
—¿Me estás cargando ?— lo miró a los ojos ,los verdi azul contra los esmeralda.
—No entiendo qué te pasa Milo. Sólo pregunté si sabías dónde estaba Seiya. Nada más — se encogió de hombros.
Ya estaban llegando a la casa de Escorpio pero Milo se tensó y lo miró de lado con sus pupilas brillando en ira— me gustaría saber quién es Seika, y por qué me mientes Mu de aries— elevó una de sus cejas azules. Su pecho subía y bajaba aunque lo acompasó para poder mantener la cordura.
—?Seika,dices ?— elevó sus tikis— ya te lo dije — aseguró examinando en su mente cómo y cuándo habían tenido esa conversación— pero es un tema terminado.
—No , tú no lo hiciste — le aseguró— me lo dijeron, bueno en realidad se los saqué a los golpes un poco pero la cosa es que tú ...no lo hiciste, y quiero saber por qué mierda sigues mintiendome como si fuera un chico— lo miró desafiante y utilizó su técnica de restricción para inmovilizarlo con la esperanza que estuviera lo suficientemente distraído para no evitarla.
—No funcionó — se quejó el ariano— sabias qué no iba a frenarme pero de todos modos lo hiciste, así que solo puedo tomarlo de una manera: Una invitación a pelear— suspiró pesadamente el lemuriano—Milo...no peleemos, porfavor.
—Pero , ¿Cómo te crees con el derecho de decirme que no peleemos?,me ocultas información importante, me tratas de estúpido, me dices que no me enoje como si eso fuera a sacarme esto que tengo en el medio de la garganta. Y no contento con eso sigues mintiéndome... y detesto las mentiras. Sobre todo si viene de alguien que se supone es mi compañero— comenzó a juntar su energía alrededor de su propio cuerpo, ardía su cosmo con ira.
–No te miento Milo. Perdona, crei que no sería un problema mayor — se aclaró la garganta e hizo arder su cosmo aunque más tranquilo más que nada para defenderse— ¿A caso quieres una guerra de mil días por una estupidez?.
—Pusiste el santuario y a Athena en peligro Mu, no es una estupidez— le tiró una bola de energía que chocó con la que el mismo ariano había creado y ambos dieron un paso hacia atrás.—. Y me mentiste— vociferó el escorpión.
—No te mentí ,no quisiste escuchar. Tú...—. Cerró sus puños a ambos lados de su cuerpo— nunca quieres escuchar más que tu propia voz.
Milo se río sarcástico— no me vengas con idioteces Mu. Claro que me gusta escuchar mí propia voz, ¿A quién no le gustaría?— se sonrió— pero esto es distinto , no me lo dijiste proque tenías miedo, sabias que no iba a gustarme lo que hacías y con justa razón.
Ambos se quedaron mirando fijamente aunque el escorpiano pudo notar que sus palabras abrían una mecha en al ariano evitó aquel sentimiento de angustia que lo invadió por un segundo.
—¿Me dirás qué es todo esto de pegaso, y Seika, caballero de aries,o tendré que sacartelo por las malas?— el escorpión lo miraba de lado achicando sos ojos verdes casi como dándole una última oportunidad .
Los labios de Mu no podían estar más apretados, dudó en hablar y suspiró — Milo...yo— dijo duvitativo — no te lo dije antes porque...tendría que confesarte algo que siento estuvo mal.
El santo de Escorpio abrió y cerró sus párpados varias veces — dímelo de una buena vez y deja de estirar este maldito momento de mierda.
El ariano tragó saliva— estaba buscando a Seiya,por muchas razones. La principal porqué su hermana estaba en el santuario. Esa chica de la que hablo es Seika.
—Espero que me estés haciendo un chiste — le espetó Milo a la vez que tomaba su brazo con sus dedos. Si bien esperaba la confesión de Mu cuando escucho todo un sabor amargo invadió su garganta.
—No— elevó uno de sus tikis — pero no te preocupes Milo. Seika ya no se encuentra en el santuario.
—¿Qué ya no se encuentra en el santuario dices?— su cosmo comenzó a arder a su alrededor claramente enfadado— dónde no debería haber estado en primer lugar— afirmó.
—No, se escapó — se aclaró la garganta— la cosa es qué estaba buscando a Seiya para que viera a su hermana ya que se buscan mutuamente hace cuatro años.
—Lo qué menos me interesa es que se busquen, si sabes que no puedes traer a alguien ajeno al santuario,¿Cierto?,menos a una mujer Mu— el escorpiano se mordía los labios para no pegarle un buen golpe al ariano.
—Yo no la traje— dijo como queriendo justificar sus palabras y quitando la mano de Milo— fue Marín.
—¿Qué diablos me estás contando Mu?— elevó un poco su labio superior mostrando su colmillo — te creía más inteligente , pero no sólo te subestime en eso además que eres un idiota,me doy cuenta que también eres irresponsable. Pusiste en peligro al santuario ,incluso a Athena y me lo dices tan tranquilo poniendo en el medio a Marin que poco me importa.
Milo movió su cabeza a ambos lados juntando la ira que llevaba por lo que acababa de contarle porque aunque esperaba ese momento cuando sucedió se sintió fatal.
—Justamente ,no puse en peligro a nadie. Athena sabe que Seiya busca a su hermana y Marín solo quiso ayudar. Ella acudió a mí y yo la ayude en respuesta.
—La ayudaste mal— le gritó — porque se te escapó una humana y no contento con eso intentas justificarte con idioteces. Marin fue irresponsable y tú,en vez de poner coherencia ,vas y haces lo contrario metiéndote en cosas de caballeros de bronce y humanos.
—Marin es una caballero de plata y Seiya es su aprendiz. Es común que se preocupe por su bien estar.
—Da igual,Shaina también es una caballero de plata y mentora sin embargo jamás hubiera hecho algo así— cuándo lo dijo notó que antes no la hubiera nombrado bajo ningún punto pero aparentemente la cobra siempre estaba en sus labios por una cosa u otra.
—Te equivocas unas vez más Milo. Shaina lo haría,por Cassio,de hecho ha desobedecido por él recientemente. No me extrañaría que ...
—Silencio idiota— se enojo y una energía acumulada en la punta de su dedo fue disparada a Mu.
En parte por lo que acababa de enterarse aunque también porque estaba hablando tan suelto de Shaina. Pero,¿Cómo se atrevía?, la caballero de ofiuco podía ser combativa,cosa que al caballero de Escorpio le gustaba pero no estúpida.
¿En qué momento se había puesto en posición de combate?,no lo sabía pero lo único que quería era atinarle unos golpes al santo de aries por hacer lo que hizo.
Las esmeraldas de Mu peleaban contra los verdes llenos de ira de Milo— no puedo creer que pusiste en peligro a Athena por pegaso.
—Yo no la puse en peligro. Ayude a Marin porque creí era lo correcto para que Seiya siga su destino sin que se le interpusiera la seguridad de Seika — el ariano juntó sus piernas y saltó ágilmente hacia atrás para evitar la confrontación.
...Continuará...
