Un sueño húmedo
Había sido una tarde agotadora, los alumnos de la preparatoria Konoha se preparaban para las competencias deportivas entre las cinco grandes naciones. Sin duda alguna el evento más importante del año para las aldeas que las conformaban, así que les había exigido a mis pupilos su mayor esfuerzo.
No por nada la preparatoria dirigida por Hiruzen Sarutobi era una de las mejores y gran poseedora de medallas en todos los niveles deportivos, considerándonos un grande rival.
Mi nombre es Kakashi Hatake y soy el entrenador del equipo natación. Sabía que los chicos muchas veces se confiaban en su talento y eso en un atleta era malo y de ahí que les exigiera su máximo esfuerzo.
Todo entrenador sabe que los concursantes debían entrenar y dar siempre un mejor desempeño, incluso uno mejor esfuerzo que el anterior.
Y uno de los mejores ejemplo en ello eran sin duda alguna los hermanos Hyuga, ellos sobresalen en karate, cocina y natación.
Neji Hyuga era mi campeón, mi mejor pupilo, mi muchacho. Su familia era una de las más ricas del país y con un linaje impecable.
Pero hoy entrenaría a la menor de ellos, me refiero a Hinata Hyuga una chica dulce, tierna, inteligente, bondadosa y siendo novia de mi chico problema, Naruto Uzumaki, ella quería seguir los pasos de su hermano mayor y ser una gran nadadora, pero..
Eres una deshonra para la familia, siempre tan blanda, tan débil y humillando a tu padre, ojalá hubieras sido un varón.
Toda la clase de natación y preparatoria habían escuchado esas crueles y fuertes palabras dirigidas hacia ella de su progenitor en la última competencia.
Las lágrimas de la chica y su dolor eran palpables, sabía bien que ella traía el talento en la sangre, solo le faltaba un poco de práctica y apoyo y de ahi que..
Por favor sensei acepté entrenarla, sé que ella podrá y se que con su entrenamiento y conocimiento logrará su meta.
Me seguía reprimiendo por haber accedido al chantaje de mi alumno problema, pero al aceptar hacer esa locura, ya no podía retractarme.
Hacía casi un mes que entrenaba a Hinata Hyuga despues de sus clases, no lo niego, ella aprendía y mostraba tener talento rápidamente, el problema aquí era su extrema vergüenza.
De ahí que con los hombres las prácticas y conveniencia era más fácil que con una chica..
Ya que apenas me acercaba a ella para indicarle algo, su cara estaba totalmente sonrojada a decir ya no, pero a pesar de eso íbamos muy bien con el entrenamiento, incluso estaba pensando en inscribirla en las competencias para principiantes, así ella se sacaría esa espina que le había quedado el día de la competencia del torneo estatal pasado.
Al ver que eran casi las 4:00 pm y saber que ella no tardaba en llegar. Hoy a diferencia de otros días me sentía agotado, yo amaba mi profesión, pero sin duda la alegría que me habían dado hoy la editorial que publica el libro Icha Icha al saber que en unos días lanzaría otra parte de ese libro para adultos, me motivaba mucho más..
Pero al sentirme agotado me hacía recostarme en la orilla de la alberca, total Hinata llegaría muy pronto y mientras entrenará descansaría un poco, pero al escuchar como mi respiración se relajaba, cerraba los ojos despejando mi mente y al sentirme relajado..
—Sensei Hatake ¿Esta bien?
Abría mis ojos de golpe, se me había olvidado que Hinata no tardaba en llegar y al querer disculparme con ella, veía que Hinata hoy vestía un bikini extremadamente revelador, ya que la parte de arriba mostraba la piel de sus grandes senos y la parte baja se ajustaba en su zona centro y al pasar saliva..
¿Qué estaba pasado aquí? La Hinata que estaba frente a mí se veía tan sensual, no lo podía negar, las chicas de veinte años eran tan lindas y joviales, pero el verla así me sorprendía mucho..
Ya que eso era un ENORME cambio, por lo general el bañador que ella utilizaba era completo y siendo nada revelador, aunque yo era un hombre mayor y estaba prohibido sobre pasarme con las estudies, eso no significaba que no pudiera observar.
—L-lo estoy Hinata— y al desviar mi mirada —llegas tarde..
—Lo siento sensei, hoy la profesora Kurenai nos entretuvo más de lo normal en la clase..
—No te preocupes, lo importante es que ya estás aquí— y al tratar de verla directamente a sus ojos evitando distraerme con su sensual cuerpo —¿Empezamos?
—Sí..
—Empieza a calentar para que podremos empezar las prácticas de hoy— ella afirmaba con la cabeza y ahi solo podía maldecir, sin duda ese mini bikini era muy revelador, ya que al verla girar veía que por la parte de atrás en su zona baja también era muy pequeño, ya que dejaba ver parte de sus blancos glúteos.
Pero tenía que concentrarme, así que decidía pensar en otra cosa y después de unos minutos mientras ella hacía algunos estiramientos, finalmente entraba al agua y al verla colocarse el gorro que cubriría su cabello y unos googles, le indicaba la rutina que practicaría hoy, tenía que perfeccionar el nadado sincronizado, pero a los minutos de empezar la danza..
—¡Ah! Sensei, creo que me dio un calambre..
Preocupado al ver como intentaba sobar la zona que le dolía y escucharla quejarse, llegaba hasta dónde ella..
—¿Comiste algo Hinata? Sabes que esa es una ley básica para el nadador, no ingerir alimentos al menos dos horas antes de nadar..
—No sensei, yo sé bien las reglas de la natación, además he observado mucho a Neji y Naruto..
Por accidente terminaba muy cerca de ella, sintiendo su cuerpo caliente cerca de mí, ya que el movimiento del agua no ayudaba y cuando ambos nos sorprendíamos por la cercanía, tomaba su pie alejándome un poco «¿Qué me pasaba? ¿Por qué no podía dejar de verla?» Sacudía la cabeza y empezaba a sobar un poco el pie y al observarla..
—¿Te sientes mejor Hinata? — Sus gestos me dirían que tan fuerte era el calambre..
—Sí sensei..
Tenía que concentrarme en otra cosa y dejar de observarla de más, no quería incomodarla, pero ahora entendía un poco el por qué muchos chicos del equipo le tenían coraje a Naruto, él a pesar de ser un cabeza hueca, además de introvertido, tenía una linda y sexy novia, pero ahora tenía que dejar de pensar en eso, yo era su profesor, no un adolescente calenturiento.
Su rostro parecía relajarse y al verla pestañear, tras estar pendiente de mis movimientos al darle un masaje..
—Sabes Hinata he estado pensando en inscribirte en el concurso de natación para principiantes de este año, estamos a tiempo y si nos esforzamos un poco más, estoy seguro de que harás un buen trabajo, incluso intuyo que tendrás un buen desempeño y sin duda alguna estoy seguro avanzaras en la competencia hacia las finales..
—¿Usted lo cree sensei? Sabe bien que yo daría mi mejor esfuerzo para lograrlo y no defraudarlo— y al flexionar el pie y le diera a entender que estaba mejor..
—Lo sé, de eso no tengo duda, pero por ahora calienta un poco más, no quiero que te accidentes antes de empezar— Ella se alejaba de mí y mientras veía sus movimientos en el agua, notaba como sus grandes pechos flotaban, sus largas, torneadas y blancas piernas se veían tan bien cuando el agua las recorría, cuando ella las sacaba al elevarlas, tanto que hasta enviada sentía de ella..
«¿Acaso ese bikini se portaría mal y me dejaría observar un poco más su anatomía?» Me daba un golpe mental, deja de estar de pervertido y concéntrate Kakashi.
Me acercaba ella y por accidente su redondo trasero chocaba contra mi, debido a mi interrupción y al evadir la rica sensación que me había provocado ese accidente..
—Lo haces lento, necesitas flexionar más la pierna— con mis dedos comenzaba a acariciar está intentando mostrarle cómo hacerlo, pero tenía muy cerca su cintura. Hasta ahora comprobaba que ella olía delicioso, además disfrutaba de sus movimientos y su aroma..
—Sensei Hatake..
Su dulce y sensual voz me hacía cerrar mis ojos disfrutando ese sonido, pero de pronto su trasero se frotaba contra mí en círculos, haciéndome abrir los ojos de golpe..
—Sensei ¿Eso se siente muy bien verdad?
—¡Hi-hinata! ¿Qué hac..?— Maldición, ella se pegaba más a mi interrumpiéndome y al pasar saliva..
—He visto como me ha estado observando desde que llegué sensei, además sus enormes manos y brazos no dejan de tocarme..
—De-detente, esto no está bien— mi voz comenzaba a sonar rara, esta chica me estaba afectando..
—Sabe sensei sus labios dicen una cosa, pero su dura erección en mi cadera dice otra, además estoy segura de que usted es consciente de que es la fantasía de muchas chicas, ellas desean que usted las desvirgue— y cuándo me giraba intentando acercarme..
—C-contrólate, Hinata, esto está mal, yo soy tu sensei y tú..
—Su alumna la cual le despierta deseos impuros ¿No es así?
La tenía tan cerca, al observándola bien parecía una chiquilla de quince años, sus lindos ojos perlados cubiertos de pestañas tenía un brillo muy especial en ellos, sus delgados y tentadores labios entreabiertos era mucha tentación y ese sonrojo de niña buena y sensual cubriendo sus mejillas volverían loco a cualquier hombre..
No sé qué estaba pasando hoy con ella, pero sin duda alguna me gusta ese cambio de actitud y tras seguir observándola de más, ella acortaba la distancia entre nosotros y a los segundos probaba sus labios con hambre, deseo y sintiéndola muy pegada a mi.
Una parte de mi conciencia me decía que detuviera esta locura, pero la otra al sentirla morder mi labio y entrelazar nuestras lenguas, decía a la mierda todo, así que hacia caso ello y apretaba su trasero, mientras nuestro beso seguía aumentando de intensidad, nuestras piernas se movían, pero ella simulaba sentarse sobre mí, mientras sus manos bajaban por mi pants deportivo y..
—Quisiera sentirlo más cerca sensei..
Ella empezaba a moverse restregándose contra mi dura erección, la cordura me pedía detener esto, Hinata, aunque ya no era menor edad, era mi alumna y novia de uno de mi otro alumno, incluso el saber que alguien nos podía descubrir y me podía meter en muchos problemas, no me importaba ya que el deseo me pedida seguir, disfrutar de ella y el momento, total ahora solo estábamos ella y yo en este lugar..
Así que doblemente a la mierda la cordura, mordía su labio, ganándome un gemido de su sensual boca, acariciaba su trasero metiendo mis manos bajo esa pequeña tela, apretando sus suaves nalgas, mientras besaba su cuello, ella me daba todo el acceso posible..
Y mientras una de mis manos seguía apretando ese redondo trasero, mi otra mano subía recorriendo la silueta de su cintura, su abdomen, llegando hasta esa pieza traviesa que le cubría muy poco esos enormes pechos..
Y al levantarla, sus rosados pezones, los cuales estaban duros, hacían su aparición, su respiración agitada me indicaba que ella estaba igual o más excitada que yo, así que me aventuraba a probar uno de esos deliciosos botones rosados y..
—Mmm..
Ella me abrazaba pegándose a mi, mi mano acariciaba el otro pecho, mientras pasaba mi lengua por ese pequeño botón que me ponía más duro al lamberlo y succionarlo, deseaba marcar esa blanca piel, ella acariciaba con sus pequeñas manos mi dura hombría, haciéndome sentir más caliente que nunca..
Yo seguía lambiendo y succionando sus pechos como un niño pequeño, pasando de uno al otro y al desear más, me aventuraba acariciar su delicada y húmeda vagina..
—¡Ah sensei!
Al tocar esa parte tan sensible de su anatomía, me ganaba un jalón de cabello, sintiendo esa pequeña tela que era lo único que me separaba de su total desnudez..
—Más sensei, acarícieme, béseme, muerda lo que deseé, ya que yo deseo más de usted— y al gemir imaginando que actuaría salvajemente..
Orillaba su bikini y al acariciar sus labios vaginales recorrido la línea que los divide y ella gimiera en mis oídos, ansiaba sentirla, restregaba mi duro y erecto pene contra su vagina, incluso sin penetrarla se sentía delicioso..
—Más Kakashi-san, quiero sentirlo dentro de mí..
Ella jadeaba, su petición me iba a condenar lo sabía bien, pero estaba tan caliente y mis pensamientos estaban nublados, que hacía lo que mi cuerpo me pedía y la complacería, como dios me daba entender bajaba mi pants deportivo y la penetraba gustoso, gruñendo por lo apretado y rico que sentía mi pene en su interior y ante la sofocante sensación, ambos gemíamos extasiados..
—¡Ah! Sensei !Qué rico!
Su estrecha vagina me recibía gustosa y al acomodarla mejor sobre mi, movía su trasero con mis manos hacia mi, mientras la penetraba gustoso, seguía lambiendo ambos pechos, al tenerla muy cerca de mí..
Nuestros gemidos y el sonido del agua que producimos al movernos era lo único que se escuchaba en el lugar, esto era una locura, lo sabía bien, pero era tan real como nuestros gemidos..
—¡Oh sensei! Esto me encanta, pero estoy por correrme con su enorme y duro pene..
—Hazlo preciosa, yo estoy igual que tú, así que se una buena nena y apriétame más rico, mueve tu cadera hacia mí.— Estaba delirando, mi voz salía tan ronca y jadeante, pero ahora lo único que deseaba era que su cálida vagina succionará mi pene..
En verdad se sentía delicioso y al sentir como me abrazaba con sus piernas y sus paredes vaginales parecían querer arrancar mi hombría al contraerse sobre él, esto era delirante, tanto que deseaba mucho más de ella..
La besaba empezando una danza con nuestras lenguas, jadeando mutuamente y minutos después de esos sensuales y enérgicos movimientos, me correría dentro de ella, llegando muy profundo, apretándola contra mí, mientras ella estiraba mi cabello y echaba hacia atrás su cabeza, disfrutando del orgasmo.
La tomaba por su espalda sujetándola, sin salir de su interior y nos orillaba, esperando a que se recuperara de esa fantástica entrega sexual, ella abría sus hermosos ojos perlados y al hacerlo me daba un beso y..
—Sensei quiero más de usted..
Nunca en todos mis años de profesor me había pasado por la mente desear a una chica estudiante de esta forma, pero hace un momento había terminado con ese camino intachable que llevaba en mi carrera, con la estudiante más inocente y frágil que había visto, pero joder yo también deseaba más de ella y al ver que me iba a besar..
—Esto no está bien Hinata, tú y yo no debimos estar junt..
—Vamos sensei, no lo niegue, aunque me ha dicho muchas veces esas palabras sé que lo disfruto tanto como yo, además está tan duro otra vez, puedo sentirlo dentro de mí, vamos Kakashi-san, olvídese de todo y hágame suya nuevamente— y al empezar a mover mi pelvis..
—¡No! — Tenía que detenerla, lo que hicimos no debería volver a pasar así hubiera sido increíble, además aquí el coherente tenía que ser yo y al salir de ese cálido lugar tras detener su movimiento, me refrescaba la cara y salía de la piscina, escuchando como ella se molestaba por mi actuar..
Lo había disfrutado, mucho era verdad, pero tenía que concentrarme y tratar de arreglar este enorme problema en el que me había metido por dejarme llevar por la lujuria.
Cuando el padre de ella o los directivos de la institución se enterarán, era obvio mi carrera estaba arruinada, pero al ver que Hinata salía desnuda y avanzaba tan sensual hacia mí, evitaba que pensará con coherencia..
—Vamos sensei Hatake, este será nuestro secreto, no piense nada, solo déjese llevar nuevamente por la pasión, saciemos este deseo que sentimos juntos..
Al tenerla frente a mi abrazándome, volvía a besarla y la recostaba suavemente en el piso colocándome sobre ella, mientras la acariciaba, besaba cada parte de su ser, disfrutando de sus caricias y desnudez, al sentirla abrir más sus piernas y confirmar que aún estaba húmeda, ponía un poco de saliva en mi pene y la penetraba..
—¡Agh! — Hinata apretaba mis hombros y enrollaba sus piernas alrededor de mi cadera, solo podía embestirla con más fuerza, saciar este enorme deseo, besaba sus pechos con hambre, ya que estos votaban gustosos por mis frenéticos movimientos, disfrutaba de esos deliciosos labios y lo firme del lugar para poder hacérselo como quería, duro y sin lastimarla..
—¡Que rico sensei! ¡Cógeme más fuerte! ¡Ah! Sabe su duro y largo pene, no se compara con el de Naruto...
El escucharla decir eso me ponía más caliente y sin duda elevaba mi ego enormemente, ya que a pesar de ser mayor, seguía teniendo el toque, pero a la vez me sentía el hombre más ruin del mundo por hacerle esto a alguien conocido, pero también me sentía un gran suertudo..
—Si así ¡Ah! me abruma s-sensei..
—Es tarde para eso ¿No crees Hinata? — Y al apretar sus pechos..
—No sensei, que si me abro más..
Yo sonreía por eso, vaya que me había llevado una gran sorpresa con ella, aún no me lo creía, lo estaba haciendo con una chica con mucho dinero, mucho menor que yo y quien sin duda alguna era muy caliente..
—Si, sensei así ¡Ah!
Ella elevaba sus piernas y yo la ayudaba tomándola con mis manos mientras la penetraba más profundo, sus fuertes gemidos, nuestros cuerpos llenos de sudor y el vaivén se sentía muy bien, pero el orgasmo se acercaba nuevamente para ambos y después de unos minutos, bajaba sus piernas y yo las colocaba en mis hombros, dándole soporte y sintiendo como entraba más fondo en ella..
—Sensei ¡Ah! ¡Me voy a correr! ¡Ah!
—Hazlo cariño, yo te daré tu recompensa por esta deliciosa muestra de afecto tuyo— y justo ahí sentía otra vez cómo se contraía sobre mi pene, sería un orgasmo intenso para ambos y al hacerlo.. tras un par de embestidas en esa posición me corría en su interior y tras sentir que perdía mi fuerza ante mi orgasmo, caía recostandome junto a ella, regulando la respiración, pero de pronto sentía la calidez de su aliento alrededor de mi pene, haciéndome sorprender..
—Será el último sensei, lo prometo..
Hinata se colocaba entre mis piernas y al colocarse un mechón de su largo cabello tras su oreja empezaba a recorrer mi pene con su lengua despertándolo nuevamente, cuando el reaccionaba a sus caricias, ella lo metía lo más profundo que podía en su boca, sentía como su lengua acariciaba mi pene y luego mi glande, ella chupaba mi pene como toda una experta, vaya que los jóvenes tenían mucha vitalidad..
Ella seguía con su tarea, mi pene estaba nuevamente duro, ella me miraba y sonreía traviesamente, se hincaba más, acercando esos enormes pechos a él y al ver cómo ponía mi pene entre ellos y empezaba apretarlo contra ellos y lo movía simulando una penetración, levantaba su trasero, esa vista deliciosa me distraía, pero yo también quería que ella disfrutara, así que le haría sexo oral, pero estaba por correrme y al echar mi cabeza hacia atrás..
—¿Sensei?
Abría mis ojos ante el claro llamado buscando a mi sensual Hinata entre mis piernas, pero ella se había esfumado ya que frente a mi veía a una Hinata, pero su versión dulce y tímida y eso me hacia sorprenderme..
—¿Está bien? ¿Le duele algo?
Mierda «¿Acaso todo había sido un sueño?»
—Si Hinata, lo estoy, creo me quedé dormido mientras te esperaba— y al verla observarme..
—Eso parece sensei, pero usted se quejaba, si se siente mal puedo llevarlo a la enfermería, Shizune-san aún está ahí..
Me levantaba apenado, esos sonidos que ella mencionaba no eran gemidos de dolor.
—No es necesario, pero te lo agradezco— y al fingir acomodar mi vestimenta, revisando que nada más me delatara «¿Cómo podía ser que ella fuera tan insegura y vergonzosa, teniendo ese ardiente cuerpo? Vaya que lo había ocultado muy bien, además sin duda alguna sabía cómo ser provocadora» pero no era momento para pensar en eso —no te preocupes Hinata, estoy bien, solo es cansancio, hoy fue un día de muchas emociones..
—Ya veo sensei, siento haberlo despertado..
«Yo más, incluso no sabía ni como sentirme» —nada de eso, al contrario, te lo agradezco, yo estoy trabajando y no se me está permitido dormir en horario laboral, ¿Empezamos?
—Si..
Ella calentaba y al verla sentada en la orilla de la piscina, estando a punto de entrar al agua, al verla con su bikini completo y verla en esa posición, este marcaba sus grandes pechos y mostraba un poco su trasero...
Supongo que así tampoco se veía tan mal ¿O sí? Sacudía mi cabeza y al verla sonreírme y ver que entraba al agua..
—Empezaremos con diez vueltas de ida y regreso, checare tu tiempo. — Mientras ella hacía lo que le pedía, pensaba que era una total locura, pero me molestaba que hubiera sido solo un sueño húmedo, ya que en verdad lo estaba disfrutando demasiado diría yo.
Pero también me sentía como un violador, pero sin duda esa Hinata sensual de mi sueño, la recordaría en mis días de soledad, total soñar no costaba nada, ni dañaba a nadie.
Y tras ver sus pulcros y perfectos movimientos, ¿Cómo hubiera continuado ese sueño? Obviamente le hubiera hecho un delicioso sexo oral ¿Cómo sería su sabor? ¿Hubiéramos seguido teniendo más de "nuestro entrenamiento sensual"? Definitivamente esas preguntas quedaban sin respuesta, ya que no lo sabría nunca.
Finalmente. la hora de entrenamiento terminaba y al verla estirarse me despedía de ella sonriéndole y al salir del gimnasio, veía a un Naruto muy imperativo llegar por ella.
Dos semanas después.
Lo confesaba cada que podía intentaba dormir añorando tal vez poder volver a tener a esa Hinata sensual y traviesa junto a mí, pero mi mente era un enemigo que me odiaba, ya que no pasaba nada, pero no perdía la esperanza.
La competencia eran mañana, mis chicos y ella estaban listos, estaba seguro que al menos varios ganarían una medalla.
Iba hacia el gimnasio y a lo lejos veía a Naruto Uzumaki y Hinata Hyuga besándose y cuando ambos se separaban, ella tenía ese sonrojo característico en sus mejillas y bueno tal vez después de todo Naruto si tenía una enorme suerte al tenerla junto a él, ya que en un futuro ella haría que su vida sexual fuera deliciosamente buena.
Pero yo haría lo que fuera para volver a tenerla, al menos en mis sueños traviesos.
Y hasta aquí llegamos..
Un one-shot un poco travieso y más corto que los otros.
Espero que les guste, disculpen los errores ortográficos, nos leemos pronto en otro one-shot más, saludos.
