Llegaste tú
Llegaba a ese taller que conozco a la perfección. Al ver que Seigetsu revisaba un auto de último modelo, propiedad de un chico de preparatoria, hijo de una familia distinguida y prestigiosa de Japón, por lo que pude ver el golpe había estado duro, así vendría conduciendo, pero ellos estaban acostumbrados arreglar todo con dinero, dejando de lado lo que es más valioso, la vida...
Pero eso era algo que no tenía por que importarme, después de todo ellos sabían lo que hacían. Así que lo mejor era dejar de husmear e ir directo a cambiarme, para empezar otro día más de trabajo.
Entraba al cuarto que usábamos para cambiarnos y como siempre una portada de revista de playboy me recibía, en ese papel estaba impreso una bella mujer quien vestía una lencería en color blanco, en una pose muy sensual y en su cabeza estaban las letras PLAYBOY..
Todos mis compañeros están locos por ella, eran unos idiotas «ya que soñaban con ella como si alguna vez la fueran a tener» su nombre artístico es luna, aunque todos sabíamos que era la distinguida señora Hatake.
Ella era una famosa modelo de ropa interior y quién recientemente se había casado con un hombre millonario o eso era lo que se rumoraba en todos los medios.
No lo niego tiene un buenísimo cuerpo, pero lo que más me gusta de ella «aunque no lo admitiera frente a mis pervertidos compañeros» eran sus lindos ojos, que como lo decía su nombre artístico, eran parecidos a la luna.
Mi nombre es Óbito Uchiha, estudie la carrera de mecánico automotriz, pero justo cuando me graduaba, me vi envuelto en un robo y de ahi que estuve en prisión dos años.
Salí hace unos meses de prisión, debido a mi buena conducta y hace poco termine de firmar mi condena domiciliaria.
Al tener antecedentes penales, no pude ejercer mi carrera en una gran empresa de renombre como era mi sueño..
Pero conseguí trabajo en un pequeño taller llamado Konohagakure, la dueña del local es una señora que aprecio mucho de nombre Kurenai Yūhi y justo los meses que tengo libre son los meses que tengo trabajando para ella..
Pero hace poco ella se caso y ahora su esposo es quien maneja este lugar, al estar ella embarazada.
No me quejo, él es una buena persona, pero digamos que tiene amistades que no me agradan mucho, no niego que ellos al traer sus autos a arreglar y al estar listos dejan muy buenas propinas, pero algo muy dentro de mí me pide que esté en alerta..
—Hey Óbito apúrate qué Asuma quiere verte en su oficina, ya no te estés manoseando..
—Idiota, no soy tú— y tras reír al escucharlo maldecirme —dile que ahora voy..
Lo mejor era no hacerme ideas y dedicarme a lo que más me gusta, los motores de autos.
[...]
Despertaba en los brazos del hombre que hace unos meses se convirtió en mi esposo y al observarlo..
—Cariño, duerme un poco más..
Él intentaba abrazarme, pero yo ya tenía un pie fuera de esa cama que había sido testigo de nuestras apasionadas entregas.
Pero al estar acostumbrada a una rutina en mi vida dedicada al modelaje, me había impuesto a despertar temprano.
En unos días más me retiraría de modelar, cerraría mi carrera con broche de oro, ese había sido el acuerdo con Kakashi..
Mi nombre es Hinata Hyuga ahora de Hatake, vivo en la hermosa capital de Japón y digamos inicie mi carrera en el modelaje a los 14 años..
Mi cuerpo se había desarrollado de más a mí corta edad y eso era tan raro, ya que en mi familia los cuerpos eran esbeltos, pero no de grandes proporciones, incluso hasta el cabello era de otro tono más oscuro y eso me hacía sentir como la oveja negra de la familia.
Años atrás
Una vecina del barrio dónde vivía llamada Tsunade Senju buscaba chicas de lindo cuerpo, según los rumores entorno a ella, se decía que las chicas que reclutaba eran para trabajar en la prostitución con clientes de mucho dinero..
Sinceramente yo no lo creía, ella se veía una mujer distinguida, pero como muchos decían las apariencias engañan y cuando la necesidad había tocado mi puerta y al estar en busca de trabajo, para mí sorpresa ella me contrataba pero como una modelo de tallaje, obviamente eso había sido un acuerdo bajo el agua, ya que yo era menor de edad, pero como la mayoría de la gente en casa hacía falta el dinero y era lo que importaba, ganarlo no importaba cómo.
Yo estudiaba y ahora trabajaría al mismo tiempo y aunque había sido fácil, comprobaba dos cosas; la primera que a veces la gente solo hablaba por qué tenía boca y la segunda había descubierto un mundo maravilloso de colores, magia y encanto, el cuál me daba para comer y me hacía divertirme.
Supongo mi juventud me hacía verlo así y dos años después, justo al cumplir mis 16 años llegó mi primera oportunidad de modelar para cierto grupo de personas (mujeres) de alcurnia..
Tsunade Senju era una de las mejores modistas de Japón y mucha gente incluso de mucho dinero buscaba un exclusivo diseño de ella..
Yo no sabía nada de modelar en una pasarela, solo lo que Shizune la sobrina de ella, me había enseñado días atrás a base de libros y películas, con los cuales yo había practicado intensamente.
Finalmente tras el paso de los días practicando la fecha de mi debut se llegaba, mis piernas temblaban, ya que me imaginaba todo lo malo que podía causar si yo fallaba, ya que yo solo veía a esas delgadas mujeres caminar tan seguras de si mismas en películas o revistas, pero jamás creí que yo desfilaría algún día como ellas..
Y tras convencerme que no era algo tan difícil, ya que una mujer era coqueta, por naturaleza según las palabras de Tsunade, las cosas habían empezado mal, para empezar los zapatos que usaría me quedaban un poco grandes y el exceso de maquillaje me hacía sentir tan rara, pero tenía que aparentar más edad, ya que según ellas, me veía muy chica..
Y después de solucionar todo, por fin se llego el momento donde recorrería esa gran pasarela, si la dominaba, sería capaz de comerme el mundo entero o eso era lo que decían mis compañeras..
Y ahora lo comprobaría, respire profundo y al indicarme, empecé a caminar, no podía cerrar los ojos, la frente tenía que estar en alto en señal de superioridad, tenía que coquetear un poco, jugar con la ropa, accesorios y mi cabello. Ellos eran mi carta de triunfo, ademas de sonreír, eso era lo principal, que no se notaran mis nervios y mi cero experiencia.
Conforme avanzaba mis piernas dejaban de temblar, me repetía mentalmente que no podía caer y que no le iba a fallar a quien me había brindado una oportunidad..
Y al terminar mi recorrido, los aplausos y buenos comentarios no se hicieron esperar ante mi debut, después de terminar mi ronda Tsunade, Shizune y algunas de las modelos me habían felicitado por haberlo hecho bien a pesar de ser una novata.
Sinceramente la emoción era mucha, me sentía tan contenta, como una artista.
Al día siguiente del evento, cuando llegue al taller donde trabajaba, mi recibimiento había sido una buena cantidad de dinero y una propuesta de Tsunade Senju, donde me decía o mejor dicho me brindaba la oportunidad que cambio mi vida..
—Hinata lo he meditado mucho y creo tienes potencial, así qué te pagaré una carrera de modelaje y en un futuro cuando triunfes, porque estoy segura que así será, yo te representante y me pagarás todo lo que invierta en ti, ¿Qué dices?
Eso esa algo ilógico para empezar no tenía la estatura, ni medidas que debía tener una modelo de pasarla, además no era lo mismo modelar para un grupo corto de mujeres que les gustaba gastar dinero a una pasarla importante donde estaría rodeada de cámaras y mucha gente..
Yo le agradecí la oportunidad, pero prefería seguir de modelo de tallaje, no niego que anoche me había sentido poderosa, pero de ahí a ser una modelo profesional había mucha diferencia.
Pero ella se encargó de convencerme y justo a mis 19 años sería mi prueba de fuego, tal como Tsunade lo dijo, me preparé para las grandes ligas, no lo negaba esa primer pasarela había sido mi perdición y sin duda triunfe.
Tomaba una foto que estaba sobre una mesa que adornaba mi cuarto y al verme con el primer vestido de ceda fina color blanco, ademas de hermosos encajes que había usado, había vendido mi alma al diablo, ya que ese mundo era maravilloso y yo lo tenía a mis pies, así que sin dudarlo agradecía infinitamente a Tsunade, ya que gracias a ella yo había sobresalido en un mundo muy competitivo y hoy en día era una de las modelos más cotizadas a mis casi 25 años.
Yo me había decido por la rama de modelar lencería, si al principio era muy difícil debido a mi extrema vergüenza, por la diminuta ropa que tenía que usar, pero me había acostumbrados a esas prendas que sin duda hacían sentir sensuales y elegante a toda mujer.
Pero al sentir unos fuertes brazos me rodeaban mi cintura y al sentir sus besos húmedos en mi cuello me hacían salir de mis pensamientos, después de todo creo que podía darme una rica ducha, antes de empezar mi largo día.
Y tras dejar esa foto en el lugar dónde posaba y voltear a verlo estando totalmente desnudo y verlo sonreír tan sexy, solo podía besarlo dejándome guiar por él.
[...]
Llegaba a la pequeña oficina del taller, escuchaba voces y solo esperaba no interrumpir. Tocaba la puerta y al escuchar un pase, entraba y no solo veía a Asuma, sino también a un hombre peli naranja con piercing en su cara, quien me miraba molesto..
—Pasa Óbito, toma asiento, que quiero hablar contigo..
—Si estas ocupado hablamos más tard..
—Vamos Tobi, no me digas que te incomoda mi presencia..
El acompañante de mi jefe era alguien a quien llamaban Pain, él era líder de una banda de maleantes y según dicen algunos de ellos eran prófugos de la ley. Pero nosotros teníamos un feo pasado en común, ya que él no me perdonaba que su hermano menor Nagato hubiera muerto en aquel asalto al banco, en el que yo nada había tenido que ver, pero que había sido involucrado por estar en el momento y lugar menos indicado..
Y debido a eso había sido injustamente acusado, ya que ese asalto lo había organizado Nagato, pero él había resultado muerto y Pain creía que yo había sido el causante de eso, cuando yo solo intenté ayudarlo.
Y al sostener la mirada ante ser llamado por ese apodo que me habían puesto en la cárcel —para nada, es solo que tengo mucho trabajo pendiente y quiero terminarlo pronto..
Su tétrica risa resonaba por todo el lugar, Asuma solo nos miraba y después de exhalar el humo de su cigarro, él me indicaba sentarme «esto no era nada bueno, pero por ahora no podía hacer nada» escucharía que querían decirme y supongo aguantaría otro momento incomodo más..
Pain se levantaba de la silla y me aventaba un papel y al girar este veía una foto de un hombre peli blanco, quien parecía alguien importante..
—Su nombre es Kakashi Hatake, un hombre importante y exitoso empresario, nominado a un premio por mantener su empresa en un nivel de altos estándares, además de esa nominación, él cuenta con varios premios acumulados a lo largo de su carrera, sin duda alguna es un conocedor del mundo, etc. Supongo que has escuchado de él ¿No es así Óbito?
Al escuchar mencionarlo la chica de esa fotografía llegaba a mi mente, como no lo iba a conocer si ese hombre era su dueño en pocas palabras. —No entiendo, ¿Qué tiene que ver el conmigo Asuma?
—No te equivoques Tobi, querrás decir que tiene que ver con nosotros— y al verlo extenderme esa fotografía —veras ese hombre tan importante y digno como lo describe Asuma, es un "socio nuestro"
Cuando escuchaba a Pain conjugar la palabra "nosotros" definitivamente esto no me gustaba para nada, solo podía poner mis sentidos en alerta. —Repito ¿Qué tiene que ver él conmigo? Hasta donde yo se ÉL es socio tuyo, tal vez tenga tratos contigo o ambos, eso no me importa Asuma, lo único que sé es que yo a ese hombre..
—Le harás el favor más grande de su vida— completaba su frase y al verlo observarme confundido..
Veía a Asuma quién además de interrumpirme, no entendía su mirada, lo único que sabía es que ellos no tenían buenas intenciones.
[...]
Mi nombre es Kakashi Hatake, tengo 37 años y soy un importante empresario de Japón, dueño de varias compañías y propiedades y ahora era un hombre más felizmente casado con Hinata Hyuga, ella sin duda alguna era la mujer más hermosa de esta tierra y yo era el ser más afortunado en tenerla a mi lado..
Nosotros nos habíamos conocido en uno de sus tantos eventos y como muchos hombres había caído rendido ante su belleza y sensualidad, robándome mucho más que un suspiro..
Durante varios días la corteje, incluso asistí a sus eventos privados. Y cuando ella por fin accedió a salir conmigo, fui el hombre más afortunado del mundo, pero como siempre hay dos lados de la historia y no todo es felicidad.
Cómo buen hombre tenía vicios y perdiciones, no niego que la vida tranquila y hogareña no fuera algo lindo, admito que hasta cierto punto me gusta..
Pero yo tenía secretos, debajo de esa apariencia pulcra, no solo las mujeres eran mi vicio, sino el juego y justo ahora tenia un enorme problema que necesitaba resolver muy pronto y sin duda alguna Hinata Hyuga me ayudaría a resolverlo sin que ella se lo propusiera.
[...]
Eso sin duda alguna había sido una rica ducha, pero ahora iba tarde, pero no importaba estaba muy enamorada de ese hermoso hombre, no pensaba que eso de las mariposas en el estomago fuera verdad, esto era un amor verdadero, el y yo éramos el uno para el otro..
Me pregunto si nuestro hilo rojo estaba atado desde antes de nacer y al suspirar..
Kakashi Hatake era el hombre más sexy que había conocido en mi vida y por el cual no me arrepentía de ninguna decisión que había tomado hasta ahora, desde que lo vi, lo intuí y aunque aun no lograba sentir ese calor y electricidad recorrer el cuerpo, según Tsunade Senju, él me hacía sentir otras cosas..
Hoy se celebraba navidad, me encontraba retocando mi maquillaje para el gran desfile de caridad que habían preparado una importante empresa de Japón..
En el mucha gente con poder y dinero participaba, ya que todo el dinero acumulado se donaría a los hospitales del país, era sin duda una buena causa y obviamente yo participaría..
—¿Estas lista Hina-chan? El desfile empezó y muchos invitados esperan tu participación..
—No lo dudo Shizune, dime ¿Cómo me veo?
—Hermosa como siempre, sin duda alguna haz crecido mucho, tanto en tu persona como en lo profesional, lady Tsunade no se equivoco contigo..
Yo le sonreía, aún me daba pena que por las calles o algunos restaurantes las personas me pidieran autógrafos o quisieran tomarse una foto conmigo, ya que si no fuera por lo terca que era mi representante, yo jamás hubiera conocido la fama y tal vez ahora fuera alguna maestra o hubiera tenido otro trabajo, no digo que eso sea malo, pero gracias a mi posición podía ayudar a mucha gente importante en mi vida, incluso mi familia.
Me ponía un poco de perfume y salía del camerino avanzando hacia la pasarela de la mano de Shizune, había pasado mucho tiempo desde mi primera pasarela hasta ahora y sin duda alguna había aprendido muchas cosas.
Mi turno se acercaba y mientras veía a mis compañeras bajar y sonreírme, Shizune acomodaba la larga falda de ese vestido, se llegaba mi hora, la sonrisa nunca debía faltar y ella siempre me lo recordaba, yo sonreía y al salir miles de flashes se dirigían a mí, yo caminaba segura de mi misma, jugando y coqueteando con esas cámaras, quienes eran las que me daban de comer y al llegar casi al final de esa pasarela, ahí estaba él..
Sin duda alguna era un hombre muy atractivo, su cabellera blanca había llamado mi atención, no por que fuera mayor para nada, sino porque ese tono le daba un toque de sensualidad, él se encontraba rodeado de algunos empresarios y al cruzarse nuestras miradas, él me sonría sexy mente y al verlo hacerlo casi caía, por primera vez en todo el tiempo que llevaba modelando un hombre me hacía tambalear, por suerte había podido recomponerme, giraba perfectamente y al hacerlo lo miraba por última vez..
En mi cabeza se repetía su mirada y sonrisa ¿Quién podría ser? Nunca lo había visto y solo esperaba que esta noche pudiera saber su nombre y tal vez tener la oportunidad de conversar con él.
Y así había pasado, durante la noche recibí los halagos de los invitados, alguien proponía un brindis y justo ahi él aparecía detrás de mí susurrándome un..
—Sin duda alguna usted es la mujer más hermosa que he visto en mi vida y me sentiría halagado de que aceptará brindar conmigo..
Al girar a verlo le sonreía, de cerca era más guapo, podría apreciar una cicatriz cerca de su ojo, tal vez por eso y a la luz de la gente él usaba esa mascara que cubría parte de su cara, la cual lejos de verlo tosco, lo hacía lucir encantador.
—Claro que acepto su brindis ¿Señor...?
—Hatake Kakashi, a sus pies señorita Hyuga..
—Veo que me conoce, pero yo no tenía el gusto señor Hatake..
—Dígame Kakashi por favor, además se podría decir que ahora lo hace, incluso le diré que yo se más de su vida, que usted misma— y al sonreírle..
Una copa, dos, tres y la conversación seguía, me encantaba su voz sensual, su mirada y esa sensación de nervios en mi estomago, creo que había elegido a quién sería mi próxima pareja.
Él me llevaba a mi casa después de pasar una velada esplendida y días después un enorme ramo de flores y una tarjeta de felicitación de cumpleaños llegaba a mi hogar y al leer la tarjeta, sus palabras me hacían brincar de alegría, además comprobaba que lo que él decía era verdad, ya que al parecer él sabía mucho de mí y yo quería saber todo de él.
Tres meses despues de salir constantemente, Kakashi me proponía ser su pareja, yo estaba más que enamorada de él y seria lo que el quisiera y meses después de una linda relación, ahora era su esposa y no podía arrepentirme, había elegido más que bien.
Sonreía como una tonta enamorada, no me cansaría de admirarlo nunca y por ir soñando no veía que la luz del semáforo cambiaba y al pasarme la luz roja, solo sentía como un auto me impactaba de frente y cuando este giraba, yo solo podía pronunciar su nombre.
• O •
El sonido de un pitido lejano me hacía volver a la realidad y al abrir mis ojos...
—Lady Tsunade por favor aquí no puede hacer eso..
—Esto me mantiene tranquila, no molestes Shizune..
Frente a mi estaban ese par de mujeres que eran mis mejores amigas, casi como mi familia y al ver que la mayor de ellas fumaba, supongo que a eso se refería Shizune quién..
—¡Hinata! Despertaste gracias a Kamisama, estaba tan preocupada por ti..
Y cuando ella Shizune me abrazaba —¿Q-qué me paso?
—Y lo preguntas muchacha atolondrada, ¡Chocaste! Mejor dicho te chocaron— y al exhalar el humo —cuando nos avisaron que habías tenido un accidente automovilístico, mejor dicho todo el mundo lo sabe ya..
—Lady Tsunade por favor no la regañe, usted misma lo a dicho fue un accidente, pero gracias a Kamisama traías puesto tu cinturón de seguridad y solo te ganaste unos golpes y heridas leves, nada de qué preocuparse..
—Según tu Shizune, sinceramente me preocupe mucho Hinata, pero en los medios públicos dicen que venias manejando alcoholizada y de ahí que tu auto quedara hecho trizas..
Sus palabras me sorprendía ya que eso no era verdad. —Tsunade-sama eso no es así, yo nunca..
—¡Hinata! ¡Mi amor!
Al verlo entrar apresurado, tras interrumpirme, lo único que podía hacer era llorar, ante la mirada de todos.
[...]
Estaba en mi oficina, sin duda alguna todo iba de maravilla, Hinata estaba más enamorada que nunca de mi y por suerte ya habíamos firmado esos malditos papeles, por fin la había convencido de hacerlo y bueno mi recompensa había sido una apasionada noche y al saber que mi seguro estaba hecho me hacía sonreír, no podía pedir nada más ¿O sí?
—¡Oh, señor Hatake! Esta tan tenso, pero yo con gusto puedo relajarlo sabe..
—Ya lo creo linda, por eso es por lo que te tengo a mi lado ¿No crees?
—Claro que sí..
La ponía frente a mí y al acariciar esas sexys piernas y oler sus pechos —sabes creo que una buena tarde de masaje con la mejor masajista de Japón Rin Nohara es una buena idea y más si ese masaje termina en final feliz, eso sería una buena recompensa para este día de mucho trabajo— y al sonreír por mis pensamientos y planes, ella se acercara a besarme y al corresponderle..
La puerta se abría repentinamente y ahi veía entrar a Yaniko y Orochimaru, unos hombres crueles, mezquinos y de temer..
—¡Oh! Perdone usted gran señor, pero hay negocios importantes de los cuales urge hablar..
—Espérame un momento afuera linda, pronto nos vamos— ella salía ante la mirada de ellos y...
—Como siempre muy buenos gustos Hatake, pero no vengo a hablar de eso ahora, los socios necesitaban tu aporte pronto..
—Ya les dije que pronto se los daré, la mayoría de mi fortuna esta invertida en muchos de mis negocios y propiedades..
—Y tú sabes que esos pretextos no nos importan, tú te comprometiste con nosotros y tienes que cumplir..
—Ya les dije que si, pero necesito unos días más y se lo dar..
—Señor disculpe que lo interrumpa, pero acaban de hablar de la clínica konoha, su esposa sufrió un accidente..
—¡¿Qué?! — Y al ver a quien era mi asistente mover la cabeza en forma de si —caballeros cómo ven tengo que irme, pero quedamos pendientes, quedamos pendientes, señorita Yukiji ofrézcales algo de tomar— tomaba mi saco y me despedía de ellos y salía de mi oficina, agradecía que mi secretaria nos interrumpiera, ya que no quería verlos y menos sentir su presión.
Conducía lo más rápido que podía, por un lado agradecía ese accidente, pero por otra no, ya que mis planes se habían cancelado.
Después de estacionarme, entraba al hospital y después de preguntar por ella y la recepcionista me diera informes de donde estaba Hinata, al llegar a esa habitación, abría la puerta y al verla bien me sentía aliviado, pero ella lloraba y yo solo podía abrazarla, Shizune y Tsunade salían del cuarto dejándonos solos —ya cariño tranquila, vez creo que por eso no quería que te apartaras de mi lado esta mañana, dime ¿Estas bien?
—Si amor a tu lado todo lo malo queda de lado, pero Tsunade dicen que hay muchos rumores y..
—Vamos amor eres una figura publica y tienes que acostúmbrate a la gente mal intencionada, pero ahora lo único que importa es que te recuperes, no pienses en nada, veras que Shizune lo arreglara, ahora iré a halar con tu doctor, tranquila si..
Agradecía que no le pasara nada malo, salvo unos raspones, pero nada que en unos días no desparecieran y después de darle un beso y al salir de su cuarto, caminaba hacia el consultorio del médico Yamanaka, quien era quien atendía a Hinata, se me ocurría algo que podría ser mi salvación.
• O •
Había pasado una larga semana desde ese accidente, Hinata había salido al día siguiente de ese triste suceso y mi idea seguía rondando la cabeza..
Llegaba a esa horrible bodega que conocía a la perfección y como siempre las miradas no se hacían esperar, en este lugar estaba rodeado de los peores maleantes que podía haber en el mundo y al llegar a la "sala principal" la mirada penetrante de Pain se dirigía a mi..
—Espero que traigas el encargo Hatake, de otra forma no garantizo que tu o tu auto de lujo salgan con vida o completos de aquí..
—Como siempre tan gracioso, pero vengo a hablar contigo de negocios..
—No creas que me tienes de buen humor, además yo no soy tan blando como Orochimaru ¿Escuchaste?
—Yo lo se, por eso vengo a proponerte algo que hará pagar mi deuda y nos dejara dinero a ambos..
—Hidan dale una silla a al señor, pero desde ya te advierto si es una estupidez..
—Estoy hablando de mucho dinero— ese hombre llamado Hidan me acercaba una horrible silla y me miraba burlón..
—Te escucho..
Y ante las risas y miradas de los presentes —veras mi esposa y yo hace unos días decidimos tramitar un seguro de vida mutuo, ese seguro debido a su posición y la mía, es de muchos ceros..
—Como olvidar a esa hermosura de mujer, pero ¿Eso que tiene que ver conmigo?
—Mi mujer sufrió un accidente hace poco y debido a mi deuda con ustedes se me ocurrió planear algo para cobrar ese dinero ¿Entiendes?
—Eres un desgraciado rufián Hatake, mira que querer sacrificar ese delicioso manjar por tus deudas, pero eso no es problema mío, a mí solo me interesa que pagues tu aporte, pero repito ¿Qué tengo que ver yo en eso?
—Que si me ayudas con ese asunto, yo seré generoso— y al sonreír, se que no tendría el perdón de kamisama, pero estos tipos no eran precisamente unos ángeles que digamos y mi cabeza estaba de por medio. —Tú consigues quien ejecute o realice el trabajo y al cobrar todos ganamos..
—Al observarlo— ¿Quién dice que yo no podría ganar más que dinero en este negocio? Esa mujer era mi obsesión y si este imbécil la traía a mi, yo no me podía negar. —Está bien amigo mío, acepto tu propuesta, pronto haremos un gran negocio, cuando encuentre al que realice ese plan te avisaré..
—Perfecto— y al levantarme de esa sillas, al menos mi cuello se salvaba un día más.
El plan se ponía en marcha hoy mismo, obviamente no iba a ser luego luego, podía levantar sospechas y aunque había batallado en convencer a Pain, lo había logrado y pronto esta pesadilla de hacer negocios con maleantes terminaría.
—¿Qué tanto piensas amor? Yo estoy bien..
Ella acariciaba mi mejilla y al tomar su mano —en nada cariño, me alegro mucho que estés bien y que lo malo ya paso y debido a esas hechos de días anteriores he decidido darte una grata sorpresa..
—¿A qué te refieres amor?
La sentaba sobre mis piernas y al tomar su barbilla obligándola a verme —si te lo digo no será sorpresa, pero ven vamos, esta aquí afuera..
—Yo me sorprendía por sus palabras y tras levantarnos, tomaba su mano curiosa y al avanzar, por mi mente pasaban mil cosas, desde que esa sorpresa podría ser un auto nuevo, aunque hace poco había sufrido un accidente y había decidió dejar digamos el conducir de lado un tiempo, o tal vez era alguna mascota, pero ¿Por qué no traerla con él? Sin duda muchas cosas invadían mi mente y al llegar a la entrada de esa linda casa donde vivíamos veía a un guapo hombre pelinegro de traje observarnos, sin duda alguna un hombre, era algo que jamás creí me regalarían..
—Amor te presento a Óbito, tu nuevo chófer y guardaespaldas..
—¡Eh!
•••
Sinceramente no entendía como la gente podía ser tan HIPOCRITA, si ¡Hipócrita! Por un lado este hombre quien se mostraban preocupado y según él cuidaba y protegía a su amaba mujer y por otro lado...
Llegaba a un imponente edificio en color gris, los grandes ventanales en parte alta le daban esa forma tipo castillo, al llegar a la entrada y el guardia me saludara yo le mostraba una tarjeta, él me pedía entrar y subir al primer piso..
Yo entraba y hacia lo que me habían indicado, tras subir al elevador y segundos después llegará a mi destino, las puertas metálicas se abrían y una mujer castaña me pedía seguir un corto corredor..
Cauteloso llegaba hasta una puerta de color caoba sin ningún letrero, tocaba y al escuchar un pase, giraba la chapa y al entrar..
—Bienvenido, pasa por favor..
Frente a mi estaba ese mismo hombre importante sentado en un amplio sillón, observando hacia la ventana de la oficina. Yo no sabía ni que decir o hacer, este hombre y yo no teníamos absolutamente nada en común y cuando él me observaba..
—Pero vamos no me veas así Óbito toma asiento, no tengas miedo, como verás estamos solos y te aseguro que no hay ni armas, ni nada raro en este lugar..
—Así estoy bien gracias, quiero saber ¿Qué ocupa de mi?
—Eres tal cuál lo dijo Pain, muy desesperado, dime ¿Quieres algo de tomar?
—No, gracias..
—Bueno entonces hablemos de negocios..
Él parecía analizarme y podía intuir que sonreía bajo esa máscara que cubría parte de su rostro..
—Supongo que mi nombre ya lo sabes, incluso que hace poco me case con Hinata Hyuga, quien sin duda es una mujer muy conocida en muchas partes del mundo, pero eso no importa ahora, verás es una mujer muy hermosa no te lo voy a negar, pero la belleza o el amor pasa a segundo término en los negocios y al ser esa mí profesión y tener tras de mi a mucha gente importante he influyente, sabrás o imaginarás a lo que me refiero, no te voy a negar que una mujer como ella alegra la vida de cualquier hombre, pero yo no estoy con ella precisamente por amor..
Él se levantaba de ese amplio sillón y se dirigía hacia el enorme ventanal..
—Tal vez lo que me atrae de ella es su bien formado cuerpo, el placer que me causa hacerla mía, sabiendo que miles de hombres sueñan con que ella les dedique siquiera una de sus miradas, lo apasionada que es, su forma de ver la vida, el amor que me brinda incondicionalmente, pero repito eso no es todo en esta vida. Yo estoy atado o casado con ella por qué la vida, el destino o por qué no me quedo otra opción..
—Y yo que tengo que ver en esto, si usted es feliz con esa mujer o no créame que a mí no me interesa, además yo no soy algún asesor de parejas o algo así..
—Eso es verdad, pero necesito tu ayuda, veras me han hablado muy bien de ti y quiero que me ayudes a deshacerme de ella.
Sacudía mi cabeza, no quería volver a escuchas esas terribles palabras..
—Vaya sinceramente no me esperaba esto mi amor, mucho gusto Óbito..
Su cálida voz me sacaba de mis tormentosos pensamientos y al verla sonreírme, ingenua de lo que ese hombre planeaba hacerle, sentía nostalgia y al pasar saliva. —El gusto es mío señora Hatake..
—No dudo que sea alguien calificado y preparado amor, pero no creo que yo lo ocupe, pero si ya lo decidiste, así será..
—Así es mi señora Hatake..
El la cargaba y al verla besarlo..
—Espero que te guste y te sientas cómodo con él..
Lo dicho ese hombre era un desgraciado rufián, que había nacido con el privilegio de tener una buena bolsa de dinero y quien creía podía disponer de la gente a su antojo, ellos volvían dentro de esa enorme jaula de oro, yo solo podía observaba el lugar, era lindo no lo dudo, pero parecía que estuviera en un inmenso panteón, en el cual planeaba enterrar a alguien.
[...]
Había amanecido y durante la tarde noche de ayer, había platicado mucho con Kakashi referente a Óbito, él me decía que yo dispondría de él a mi antojo, yo jamás había visto a la gente como un objeto o propiedad, al contrario me gustaba conocerlos, formar una lazo de amistad, en esta vida no se sabia cuando podías ocupar de alguien así fuera humilde o alguien rico.
Me preparaba para salir después de lo que me había pasado, hoy realizaría esa sección de fotos que había quedado inconclusa debido al accidente, me sentía un poco nerviosa de que los recuerdos me invadieran, pero debía confiar en Óbito..
Parecía un hombre serio, pero tal vez su profesión así lo exigía o tal vez necesitaba tratarnos y entrar en confianza, el me llevaría al estudio shin, hoy tenia cita con el artista de Japón Sai..
Esta sería una de las últimas secciones fotográficas que tendría con él y sin duda lo iba a extrañar mucho.
Después de terminar de desayunar le pedía a Akane le avisara a Óbito que tuviera listo el auto, tomaba unas cosas que ocuparía y volvería al mundo después de días de encierro.
[...]
Me alistaba para empezar "mi nuevo trabajo" por más que pensaba no entendía como Asuma, el mismo Hatake teniendo buenas mujeres en su vida hacían tratos con rufianes malvados como Pain, aunque yo no tenía a nadie importante en mi vida..
Yo no quería seguir con esto, ella no me había hecho nada, además parecía una buena mujer ¿Cómo le iba a hacer para secuestrarla? Y encima de eso llevarla a su matadero y todo por el cochino dinero..
Cerraba mis ojos mientras la esperaba puntual, si seguía así estaba seguro que me iba a enfermar, tras suspirar y abrir mis ojos, la veía salir, sin duda ese vestido color lila hacia juego con sus lindos ojos y su cabello..
—Buenos días Óbito..
Al verla sonreírme —buen día señora Hatake— tomaba unas cajas que ella llevaba, abría la puerta de ese lindo automóvil último modelo..
—Le agradecía su ayuda y después de subir ambos a el auto, le indicaba a donde me llevará. Durante el camino las miradas no faltaban de ambas partes, necesitaba hacer algo para romper el silencio y tras fingir toser —dime Óbito ¿De donde es? Cuénteme cosas de tu vida, ya que vamos a trabajar juntos, hay que llevarnos bien ¿No crees?
Yo me ponía nervioso «¿Qué le iba a decir?» —Verá nací en un pueblo cerca de la capital de Japón, estudie para ser veterinario, pero no pude terminar mi carrera, no tengo familia señora y por cuestiones de la vida «y que yo no deseo» ahora trabaje para usted..
«Tenía que inventarle cosas, no podía decirle la verdad, ya hallaría como salvarme de este ENORME lío»
—Vaya que lindo, me gustan los nekos, pero soy alérgica sabes, pero ¿Cómo fue que decidiste ser chofer guardaespaldas? Despues de estudiar tan bonita carrera y desde ya te digo no me lo tomes a mal, digamos que soy curiosa, además supongo que de mí ya lo sabes todo..
Me había olvidado eso, pero con tantas mentiras me revolvía, por suerte llegaba a ese estudio y digamos que la campana me había salvado para no responderle, después de estacionarme la ayudaba a bajar, sonriéndole y disfrutando su rico olor..
—Si gustas ve a comer algo o a dar una vuelta y nos vemos más tarde Óbito..
—Ya desayuné señora gracias señora, así que aquí la espero, mi trabajo es cuidarla— «esa ultima palabra sabia amarga al salir de mis labios» Ella me sonreía y entraba al edificio diciéndome que trataría de no tardarse tanto..
¿Qué pensaría Seigetsu, si supiera que esa mujer con la que sueña esta tan cerca de mí? De seguro se moriría de envidia y al sonreír ¿Qué les ira a decir Asuma de mi ausencia? Sacudía la cabeza, eso no era problema mío.
[...]
Entraba a ese enorme estudio, el olor a café recién hecho no se hacia esperar y al ver a Shizune y todo el equipo me saludaban y me recibían con una pancarta de bienvenida, yo les sonreía y agradecía sus lindas palabras y al llegar a la sala principal..
—Principessa bienvenida..
—Sai que alegría verte monami..
—A mi mucho más, pero ya habrá tiempo de platicar, ahora hay que empezar a trabajar, hoy será una larga mañana, ahora ve que tu habitación aguarda..
Él me daba un beso y era hora de el maquillaje, retoques y cambiarme..
Al estar lista, me ponía una bata y llegaba a esa habitación, entre Sai y yo había mucha confianza, teníamos tiempo trabajando juntos, yo siempre trataba de llevarme bien con toda la gente que convivía conmigo y eso mismo iba a hacer con Óbito y mientras escuchaba a Sai indicarme como colocarme y recalcar mis mejores ángulos..
—Hina-chan no está el detalle que siempre colocas en tu cuerpo o cabeza..
—Shizune lo olvide en el auto, son varios no me decidí por uno, manda por ellos, mi chófer sabe dónde está..
—¡¿Chófer?!
—Kakashi insistió, ya sabes cómo es de exagerado, además con lo que paso creo es lo mejor al menos un tiempo..
Shizune reía y veía como mandaba a una de las chicas por el, me colocaba sobre ese sillón dejando la bata de lado y..
• O •
Casi media hora después de estar esperando fuera de ese lugar, veía a una chica salir de ese edifico llamarme, yo me acercaba a ella y..
—Disculpe ¿Usted es el chofer de Hyuga-san? Ella me pidió que me diera un encargo que ella trajo..
Yo le afirmaba su pregunta y recordaba las cajas, abría el auto y las tomaba, decidía acompañarla por si se le ofrecía algo más. Al entrar a ese lugar, veía la gente ir y venir con muebles, la chica me guiaba hacia el fondo del lugar diciéndome que tuviera cuidado con los sinfínes de cables que había por todo el lugar y al ver era un enorme estudio, muchas cámaras, un amplio sillón tipo antiguo y sobre el veía a quien era mi jefa al pie de este con una lencería super chica y la cual amoldaba muy bien su cuerpo, haciendo que mi imaginación volara..
Vaya que era linda, pero al ver a la chica le entregaba la caja y ella y otra mujer miraban el contenido y al elegir algo de esas cajas, las otras mujeres se retiraban y el fotógrafo empezaba a tomar foto, tras foto..
Yo la veía como un bobo, estaba impresionado, ella parecía una diosa, ademas ella era real, no una imagen. Su belleza me impresionaba, pero no solo era eso, la elegancia y porte que lucía en cada pose era cosa de otro mundo y sin duda me sentía el hombre más afortunado del mundo en este momento, ella era perfecta, sería un enorme desperdicio el que ella..
—Óbito ¿Estas bien? Descansa y toma asiento, aún falta un poco para terminar..
Su voz interrumpía mis pensamientos y solo veía como ella sonreía y me indicaba donde sentarme y se perdía tras una enorme puerta blanca.
[...]
La sección fotográfica por fin terminaba, después de muchos días de encierro me había divertido mucho, pero era hora de volver a casa, Óbito conducía y al cruzarse nuestra mirada —¿Te aburriste mucho?
—Para nada señora, es un mundo muy entretenido..
—Me alegro escuchar eso, esta sección de fotos es para un catálogo que saldrá muy pronto sabes..
—Vaya debo sentirme halagado entonces, ya conozco las fotos que se usarán antes de tiempo..
—En realidad. es un catálogo para mujeres, las del calendario será más adelante— «esas serán mis últimas fotos»
—¡Oh! Ya veo, puedo preguntarle ¿No se incomoda por que la miren?
—Antes cuando comencé mi carrera si lo hacía, yo era muy joven y sin experiencia, además estar rodeada de tanta gente me ponía nerviosa y luego caminar por esa pasarela ante tantas miradas curiosas me llevaba de nervios, pero cuando me fui por la rama de la lencería, los nervios bajaron y aunque la pena incremento, me sentí más cómoda, además de que había menos gente y miradas curiosas, Sai siempre dice "La cámara es tu novio primo" así que yo siempre poso gustosa para el, pero muy pronto todo esto terminara..
—Disculpe que me meta en lo que no deba, pero si le gusta tanto su carrera ¿Por qué retirarse?
—Por amor Óbito, además de que quiero formar una familia, tener hijos, vivir una vida hogareña, sumado a que se lo prometí a mi esposo..
—Bueno creo yo que hijos puede tener no creo que sea un inconveniente para su modelismo, hoy en día hay muchas cosas para cuidar su figura, digo las mujeres artistas como usted así dicen, además yo veo que a usted le apasiona su carrera y se entristece cuando dice que se retirara..
—Eso es verdad estoy tan acostumbrada a ella que me voy a sentir rara no posando para una cámara o pisar una pasarela, pero la maldición de este trabajo es la edad, hay un límite y cada día salen al mundo modelos jóvenes y lindas..
—Sabe para unos amigos y mi opinión propia creo que a sus fans la edad es lo que menos le importa señora y no se lo digo en mal sentido, es solo que para nosotros usted siempre será la mejor y si lo ve como una falta de respeto desde ya discúlpeme..
—No te preocupes Óbito, al contrario gracias, me alegro tener fans tan fieles como tu y tus amistades..
—Ella sonreía y al entrar a esa enorme casa y estacionarme..
Le agradecía por todo, había sido un lindo día y sus palabras me hacían sentir muy bien.
•
•
•
Habían pasado algunos días y hoy preparaba una rica comida, para ser más exacta la favorita de Kakashi, esto de empezar a formar una familia no era tan fácil después de vivir años ajetreada..
Estaba por preparar un rico ramen para comer, cuando mi celular sonaba y al ver que era un mensaje precisamente del dueño de mis pensamientos, diciéndome que había surgido una junta y no vendría a comer..
Eso me desanimada, de pronto esa enorme casa y su silencio me hacían sentir melancólica, estaba acostumbrada a estar rodeada de gente que ahora me sentía sola..
Iría a dar una vuelta y más tarde comería un sándwich. Salía al jardín en busca de Óbito, Akane le había dado el día libre y mientras lo llamaba, él no respondía ¿Acaso saldría?
Llegaba a la parte trasera de el jardín y..
—Señora— buscaba la camisa y me la ponía —¿Me buscaba?
—Lo siento, no sabía que tú... — evitaba verlo, ya que él se ponía la camisa tan rápido, que los botones quedaban mal acomodados —estabas ocupado— tras encontrarlo metido dentro del capo del auto —¿Acaso sabes arreglar autos Óbito?
—Algo así señora..
—¡Oh! Dime ¿Qué le pasa? Es un auto nuevo y no debería fallar nada, ahora si tiene fallas hay que llamar al seguro y..
—Nada de eso señora, tranquila, vera el auto necesita unos arreglos pequeños y en mi tiempo libre los hago, dígame ¿Desea algo?
—Si, veras Kakashi me aviso que no vendrá a comer y yo me aburro en esta enorme casa y al no tener tantas secciones como antes, quisiera salir..
—Sabe ya sé a donde llevarla para que se divierta— y al ver como ella sonreía...
—Eso me agrada Óbito, voy por mi bolsa y nos vamos..
Minutos después salíamos a las grandes avenidas de la ciudad, sin duda el bullicio de la gente me calmaba, íbamos hacia el centro de la ciudad y al avanzar unas cuadras más él se estacionaba y..
—Señora hoy dejara su glamour de lado, la invitaré a comer hotdog y si gusta puede dar una vuelta en el enorme parque central de Tokio..
Yo le sonreía hacía años que no visitaba un parque o paseaba como la gente normal..
Bajábamos del auto, Óbito me pedía ir adelante de él, pero si hoy iba a ser un día diferente ¿Por qué no olvidarnos que éramos jefa y empleado? Él me guiaba a un gran puesto de hotdog y al llegar pedía dos bien preparados, el dueño del local lo saludaba y le decía que pronto estarían..
Yo observaba todo y al sentarnos en una mesa fuera del pequeño local, la comida llegaba y olía muy rico..
—Buen provecho señora..
Y cuando iba a morder ese rico hotdog un perrito llegaba hasta nosotros, Óbito lo acariciaba y le daba un poco de agua y comida, mientras veía cómo el sonreía por primera vez..
Yo lo miraba tiernamente, su sonrisa era cálida «no se por que siempre estaba serio, si tenía un alma linda y noble, ya que no cualquier gente hacia eso»
—¿Sucede algo señora?
—Nada Óbito, es solo que nunca te había visto reír, deberías hacerlo más seguido..
—Sabe una mascota siempre es sincera y leal, mucho más que una persona, además no pierdo nada con ayudarlos, pero si usted lo dice intentare sonreír más..
El iba a lavarse las manos y cuando regresaba se sentaba y empezábamos a comer como dos buenos amigos, al hacerlo veíamos a los niños correr jugando con sus bicicletas, los grandes árboles de cerezo y alguna de la gente que pasaba saludarnos..
Al dar la segunda mordida, yo me manchaba los labios de captsu, él los limpiaba haciéndome sonrojar por su acto..
—Sabe sus ojos son tan bonitos señora— al decírselo acariciaba su mejilla, pero reaccionaba rápidamente «¿Por que le dije eso?» —Discúlpeme yo..
—No te preocupes Óbito, gracias..
—Ella sonreía ampliamente y después de preguntarle si quería otro, ella me decía que no, tras pagar, paseábamos un poco antes de volver a casa.
Los días siguientes Óbito me había invitado a un acuario, museos e incluso un parque de diversiones, cuando llegamos a este las palabras de Kakashi se repetían en mi cabeza..
«Hinata, ya no eres una niña y el plan de enamorados ya pasó»
Yo le había pedido a Kakashi ir juntos, pero al escucharlo decir eso, él tenía razón y al estar por negarme, al ver la sonrisa de Óbito y su alegría no pude hacerlo..
Habíamos subido a muchos juegos mecánicos, me sentía afónica de tanto gritar y al subir a la rueda de la fortuna y ver la hermosa ciudad bajo mis pies, sentía que durante toda mi vida estos días que habíamos convido juntos, por primera vez era como tener una cita romántica, la cual nunca había tenido por tener que trabajar desde muy joven y al bajar de esta..
—¿Se divirtió señora?
—Hinata, Óbito, recuérdalo, ahora respondiéndote, si mucho, gracias.
[...]
Una linda semana había pasado y nosotros nos llevábamos mejor y seguíamos paseando juntos. Hinata Hyuga tenía un lindo carácter no lo podía negar, pero cuando se lo proponía era terca, muy terca..
Hoy como días atrás había decidido sentarse junto a mi en el automóvil, eso no se veía bien y aunque le insistía se pasara a la parte trasera, ella hacía caso omiso, pero se lo agradecía..
Sin duda nosotros ya habíamos formado un vínculo de confianza, tanto que ya le había dicho que después de las mascotas «obviamente eso era mentira, pero cada que podía los ayudaba» los autos eran mi pasión..
—Creo yo qué debes estudiar algo relacionado con ello, nunca es tarde sabes..
«Si supiera que lo hice»
—A mi me hubiera gustado ser chef o maestra, pero el destino me llevo por otro camino..
—Pero uno que la hace feliz, como a mí las mascotas ¿No es así?
—Eso es verdad..
Llegábamos a nuestro destino, sin duda alguna ella era una mujer maravillosa, pero este era el último día libre de ella, ya que se veía una semana de trabajo, me había pedido que la llevará a una fundación de niños enfermos..
Ella les había comprado comida, ropa, juguetes y cuando terminábamos de bajar y meter todo eso a la institución..
—Óbito sabes que me faltó comprar dulces, puedes ir a comprar por favor..
—Claro que si señora— ella entraba y yo iba en busca de ellos, pero la sonrisa que se había formado se borraba, ya que al casi llegar a las grandes tiendas de golosinas veía a Hatake Kakashi entrar a un hotel con una mujer castaña muy cariñoso..
Yo golpeaba el volante, la vida era tan injusta, él tenía una buena mujer, la cual planeaba deshacerse y yo por más que pensaba, no lograba encontrar una solución para salvarla y yo no saliera perjudicado, no la encontraba y lo peor de todo era que el tiempo se me terminaba y el mes de límite estaba por terminar junto con la vida de Hinata Hyuga.
[...]
Los niños habían reído mucho y era lo mejor de todo, pero Óbito aunque disimulaba, intuía que algo tenía, había vuelto serio del favor que le pedí..
Mañana intentaría averiguar que le había pasado, ya que otra vez estaba sola, Kakashi últimamente tenía más trabajo de lo común, terminaba de cepillar mi cabello y me recostaba..
Últimamente al caer la noches me invadía las mismas preguntas ¿Esta vida sola era lo que me deparaba? ¿Había hecho bien en anunciar mi retiro? ¿Kakashi aún me ama?
Lo mejor era dormir y no pensar tonterías, pero después de algunas vueltas en la cama, al parecer el sueño me había vencido, ya que cuando sentía unos labios sobre los míos, abría mis ojos y veía a Óbito quien me sonreía..
—¿Qué pasa mi amor?
—Yo... — parpadeaba varias veces levantándome, ya que al escuchar la voz de Kakashi, sabía que eso no era un sueño. —Nada amor, ¿Qué hora es?
—Cerca de la una de la mañana, sabes ya está todo listo para tu retiro, será un baile genial y todos los que decidiste invitar accedieron ir..
¡Oh que bueno! — Kakashi se recostaba y al pedirme me acercara a él y abrazarlo, seguía escuchando su voz «¿Por qué imagine o desee que fuera óbito?» Con esa pregunta en mente volvía a caer en los brazos de Morfeo y al despertar veía a un Kakashi saludarme y pidiéndome ir a desayunar y al llegar al comedor..
—¿Saldrás hoy cariño?
—Si voy a una sección fotográfica ¿Me podrías llevar?
—¿Y óbito?
—Él me a llevado a varias vueltas está semana y le daré el día de descanso..
—Ya veo, entonces apúrate si, tengo una junta..
Yo lo hacía y al salir de casa lo veía tan puntual y galán como siempre..
—Buenos días señor y señora Hatake, el auto está listo..
—Te lo agradezco Óbito pero puedes tomarte libre el día de hoy..
—Eso era raro, pero hacia lo que ellos decían y al ver como subían a un lujoso auto y se marchaban..
—Hinata ¿Acaso paso algo entre ustedes? Estabas muy seria con él, dime ¿Te faltó el respeto?
«La verdad era que no quería estar cerca de Óbito, durante la noche pensé mucho en por que había imaginado que era él quien me besaba, además su mirada me pondría nerviosa y no lo quería tener cerca al menos hoy» —nada de eso, es solo que no te e visto en días y quiero estar contigo..
—Hoy no sonreíste como siempre, además si he estado ausenté es por la organización de tu retiro..
—Lo sé, pero... — al ver como llegaba a la oficina de lady Tsunade, le daba un corto beso a Kakashi y antes de bajar —amor ¿Podemos cenar juntos?— «Tal vez lo que me pasaba es que me sentía confundida y sola y de ahí que imaginaba locuras»
—Pero Hinata hoy tengo..
—Por favor cariño, ¿Si?
—Está bien..
—Gracias mi amor— bajaba del auto viendo como él se marchaba, yo entraba a ese lugar que conocía bien, la recepcionista me saludaba y al llegar a esa oficina escuchaba gritos y al abrir la puerta... —¿Qué ocurre aquí?
—Hinata al fin llegas pasa y toma asiento..
—¿Está molesta?
—Kakashi Hatake me delego de toda organización en tu retiro, se supone que yo soy tu representante y ni siquiera me dejó invitar a mis conocidos y gente que te ayudo en tu carrera..
—Entiendo y desde ya le digo que lo siento mucho Lady Tsunade, él me dijo que ya estaba todo listo y pensé que ustedes se habían puesto de acuerdo..
—Lady Tsuande por favor cálmese, Hinata es la menos culpable además ¿Te pasa algo Hina-chan? Estas muy rara hoy..
«Tan obvia era»
—Que le va a pasar, está enamorada eso es todo, pero tu esposo me escuchara Hinata, ahora vamos por ahí, quiero olvidar este mal sabor de boca que me causo tu amado marido, ya veré como disculparme con mis no invitados..
No quería pensar en eso ahora, ya lo hablaría eso con Kakashi esta noche, yo las seguía y al parecer iba a ser una linda tarde.
[...]
Vaya día tan extraño, Hinata Hyuga se había ido hoy sin mí, durante la tarde había seguido con unos arreglos de ese auto y al abrir las puertas, un ligero aroma a lavanda desprendía de el..
Me sentía tan raro sin verla, escucharla o ver su sonrisa, Kakashi Hatake había llegado hace un momento y no me veía nada bien, yo me había alejado de su presencia, ya que no entendía ¿Cómo podía ser tan cínico? Y ni hablar de su sucia conciencia..
Pero eso era algo que no me importaba, la tarde había avanzado en total silencio, solo había visto a Hatake otra vez, al parecer se había bañado y esperaba a la misma mujer que yo, pero tal vez para diferente cosas.
Akane la empleada de la casa me había preguntado si yo sabía a donde había ido la señora Hatake, ya que donde se suponía que estaba no sabían nada de ella, pero yo ni siquiera sabia a donde iba a ir hoy..
Y eso me preocupaba, era tarde ya y ella ni sus luces, un taxi se estacionaba fuera de la casa y al asomarme veía una cabellera conocida para mi, sumado a la amiga de ella y al verla bajar...
—¡Óbito! Te la encargo mucho, hoy te extrañamos, cuídense..
Al parecer había sido una tarde de chicas, yo sostenía a esa mujer de lindos ojos y mi angustia se calmaba, señora ¿esta bien?
—¡Óbito! te la encargo, hoy te extrañamos, cuídense..
Al parecer había sido una tarde de chicas, yo sostenía a esa mujer de ojos perla, mientras el auto se alejaba de nosotros, mi angustia se calmaba y al encararla —señora ¿Está bien?
— Óbito ¿En verdad eres tú o es otro sueño?
Ella reía y apenas se sostenía de pie ¿Por que había tomado así? Era la primera vez que la veía en este estado, yo la sostenía mejor y al preguntarle ¿Por qué había tomado tanto?
—¿Óbito si eres tú verdad?
—Señora todo el día a estado rara y ahora llega así, usted debería ir a..
—Shh si esto es un sueño, no creo que pase nada malo si yo..
Ella me abrazaba por el cuello, ese acto me sorprendía pero ella me sonreía como siempre, pero cada vez estaba más cerca, sentía su aliento mezclado con alcohol y al acariciar su mejilla..
—Óbito bésame..
Pasaba saliva tal vez esto estaba mal ella estaba ebria, pero a la mierda todo, total era una orden suya y al tomarla por su cintura pegándola a mi, rozaba sus labios ella me abrazaba fuerte y ambos nos fundíamos en un beso necesitado que nos robaba mas que el aliento y al sepáranos..
—¡HINATA!
[...]
Había estado toda la maldita tarde esperando a mi linda esposa y ella ni sus luces, eso me pasaba por hacerle caso, la había llamado todo el día y ella ni siquiera me había respondido..
Al ser casi las 11:00 pm Akane me avisaba que al parecer alguien había llegado, nosotros no recibíamos visitas, imaginaba que era ella, salía a ver que le había pasado y al llegar al portón veía una escena que no me gustaba para nada, Hinata y Óbito estaban muy juntos y al llamarla ella parecía asustarse..
—Señor ella acaba de bajar de un taxi, su asistente la trajo hasta aquí..
—¿Esta ebria?
—Tú ni me hables, estos molesta contigo, Tsunade también, dime ¿Por que fuiste grosero con sus..?
—Ven acá— la tomaba de su bazo interrumpiéndola y la llevaba dentro de la casa, no iba a dar espectáculo frente a la servidumbre y al avanzar hacia la casa —en ese estado ni se te entiende lo que dices Hinata, ademas crees que es bonito estar como imbécil esperándote y tu divirtiéndote..
—No me había gustado para nada como la tomaba, pero agradecía que no nos hubiera visto besándonos, si no otra cosa hubiera pasado, más la incertidumbre de saber qué pensaría de ella mi por besarla crecía mucho mas..
Apenas habíamos entrado a la casa, la sentaba, pero Hinata se quedaba dormída y mi enojo crecía más, calma Kakashi falta poco respira, pero sin duda tenía que mantener vigilado a Óbito Uchiha no vaya a ser que se le ocurriera hacer una jugada.
[...]
El gran día se llegaba, hoy por la noche me jugaría mi vida y no había podido verla, esa noche del beso no se habían escuchado gritos o que discutieran, pero los días siguientes ellos habían salido a un mini viaje y justo habían vuelto hace un momento..
Había pensado muchas cosas y descubierto otras, como el que no podía perderla, me preguntaba ¿Si se acordaba de ese beso? ¿Si me extraña? ¿Qué era yo para ella? Sin duda alguna la quería para mí y después de pensar mucho y no obtener respuestas, yo la iba a salvar incluso si pudiera con mi propia vida la protegería, mientras ella estuviera bien, lo que pasará conmigo pasaba a segundo plano.
La puerta del cuarto se abría y al ver entrar a ese hombre..
—Hoy es el gran día muchacho, hoy te graduarás y si todo sale bien, hasta rico puedes ser..
Lo veía de mala gana y...
—Yo no tengo por qué hacer lo que usted quiere, además no entiendo cómo puede pensar eso de la mujer que según usted ama, ya se lo dije a Asuma y si vine hasta aquí fue para decírselo de frente, no importa si Asuma me corre del taller o si incluso Pain se enfada aún más conmigo, entre él y yo hay muchas cosas y mientras ambos vivamos, las seguirá habiendo, así que no cuente conmigo..
—Hmp pensé que eras más inteligente Óbito Uchiha, vamos tienes talento, toda una carrera por delante, yo puedo limpiar tu historial presidiario, así puedes tener la vida que tú quieras, así que creo que necesitas reconsiderar esa absurda negatividad tuya, dejar de lado los escrúpulos, tu trabajo será fácil, verás en un mes mi esposa y yo asistiremos a un evento muy importante, ella se retira del medio artístico, lo que ella no sabe es que lo hará para siempre..
Y al verlo sonreír —no se quien es más cínico, pero dígame ¿Qué se cree? Un dios, el dueño del mundo..
—Casi, casi, tal vez del mundo entero no, tampoco de todo Japón, pero sí de Hinata y tuyo. Vamos no tienes por que temer tu trabajo es fácil, trabajaras para mí sirviéndola a ella, te ganarás su confianza y el día del evento la secuestras, me lastimaras a mí un poco ya que tiene que haber sacrificios, la llevarás a dónde te indique más adelante y si todo sale bien, todos ganaremos, yo seré rico y tú también, siempre y cuando hagas las cosas como te lo digo..
—No lo haré..
—No, no y no Óbito, sabes será una lástima, todos los medios de comunicación sabrán que un ex delincuente que planeo la muerte de una linda y famosa mujer..
—Pero sí yo no la haré..
—Según tú, ya que yo me asegure de culparte de todo, tener pruebas contra ti. Sabes mucha gente por poco dinero puede vender hasta su alma, lo único malo es que tú serás el único culpable de todo, aunque te niegues, así que ¿Hacemos un trato?
Él me miraba triunfante, me tenía contra la pared ¿Quién iba a confiar en la versión de un ex convicto? —Ustedes son la peor escoria del mundo.— Su risa razonaba por ese lugar y solo escuchaba que me decía que me esperaba mañana en su mansión.
Salía de ese lugar, tenía que buscar como salir de todo esto sin que me embarren en ese horrible plan.
—Ya lo sé..
—Vez todo va de acuerdo al plan, pronto terminara esto y no nos volveremos a ver nunca más..
«Eso es lo que espero» él salía de la habitación que ocupaba en esa gran mansión, tenía que hablar con Hinata, fuera como fuera.
El reloj marcaba las 7:00 pm. Todo estaba listo, mi auto y yo esperábamos frente a esa mansión, la puerta se abría y los señores Hatake salían tomados de la mano, él me pedía abrir la puerta y al hacerlo, ella subía sin siquiera verme de frente..
Al subir todos, empezaba a conducir rumbo al norte de la ciudad, durante estos días en todos los medios públicos no se hablaba de otra cosa, más que el famoso retiro de la modelo Hinata ex Hyuga.
Llegábamos a ese enorme salón alejado de toda la población , pero rodeado de cámaras, reporteros y luces, algunos de los invitados admiraban el auto, supongo que en espera de verlos..
Y al verlos bajar, ellos se habrían paso entre la multitud para entrar a ese lugar, como una pareja recién llegada de su luna de miel..
Yo estacionaba bien el auto y solo se escuchaba la fuerte música y veía como los paparazi querían sabes más de lo que adentro se vivía.
Las horas avanzaban y los nervios igual y ahí en ese momento cuando yo respiraba profundamente, frente a un gran ventanal del lugar, veía frente a mi bailar a la distinguida pareja...
Ella se veía más hermosa que nunca, pero ahora toda su mirada y ella era para un hombre que no era yo.
Después de muchos años hacia algo que desde que salí de prisión no hacía, encendía un cigarro y al fumarlo, la noche avanzaba y tras exhalar el humo, el fresco igual y al ser las 1:15 am..
Ellos salían de ese evento, el cual al parecer había sido un éxito, al verlos subir a esa limosina, empezar a conducir y a unos minutos de hacerlo, detenía el auto y bajaba y al abrir la puerta trasera bruscamente..
—¿Qué pasa Óbito?
Yo le sonreía lo mas malvado que podía, mientras sacaba una pistola de mi saco y los amenazaba..
—Calma mi amor y tú ¿Qué demonios crees que haces?
—Bajen del auto ahora mismo y sin hacer nada extraño..
—Vamos querida, ya lo ves tú que me pedias ayudarlo para que estudiara y si nos paga, pero de que me admiro así es la gente como él, siempre muerde la mano que le da de comer..
—Todo es por el dinero distinguido señor Hatake, sabe eso lo e aprendido muy bien, ahora muévase o los mato aquí mismo..
Mi voz salía quebrada y al verlos bajar, ella me miraba aterrada y eso me dolía, pero esto era necesario. La abrazaba tomándola por el cuello y al ver a su esposo —quieto ahi— aventaba las llaves de esa limosina lejos de nosotros —ahora escúcheme, si no quiere que les pase nada malo, se quedara quieto, su esposa viene conmigo..
—No Óbito, espera, yo..
Veía como unas luces que aún estaban un poco alejadas, se acercaban a nosotros, tenía que actuar pronto. —Vamos señora Hatake caminé..
—Óbito tú no puedes ser en verdad un delincuente, tú eres bueno y..
—Vamos señora no llore «por mí, no lo merezco» ya que incluso llore sangre usted vendrá conmi... — varios autos llegaban frente a nosotros y al ver a muchos hombres bajar de ellos...
—Muy bien hecho Tobi..
Y al observarlo «¿Qué significa esto? Ellos no estaban en este horrible plan, al menos no ahora»
—Ahora jefe entrégame a la hermosa damisela, que ella vendrá conmigo..
—Cállate, yo no soy tu jefe, no sé qué pretendas, pero este juego se acaba aquí..
—¿Así? ¿Estás seguro jefe?
Pain me apuntaba con una arma y sus rufianes me rodeaban, Hinata estaba en mis brazos temblando..
—Sabe señora es una lastima que confiara en una escoria como esa, pero ya ni para que hablar, como dicen caras vemos, además su vida se acaba hoy, yo me quería divertir un poco con usted, pero..
—Eso no será así Pain, digamos que decidí que me adelantaría a tus horribles planes— aventaba a Hinata y..
—Vamos dispárale, quiero ver si eres tan hombre como aparentas..
Y al apuntar, yo.. Disparaba viendo como ella caía ante mis ojos, todas las miradas se dirigía a mí, una risa resonaba por todo el lugar y..
—Lastima mira todo lo que se van a comer los gusanos..
Y cuando iba a hablar, recibía un golpe en mi cabeza, el cual me hacia perder el conocimiento.
[...]
El fuerte olor a alcohol y el sonido de alguna maquina a mí al rededor me hacían abrir los ojos, sentía un dolor en mi abdomen y frente a mi veía a esa persona de ojos negros tan penetrantes observándome fijamente y al verlo recordaba todo lo que había pasado..
Empezaba a arreglarme, hoy era el día en que mi carrera se terminaba y eso me hacía sentir nostálgica, pero como en una pasarela yo tenía que sonreír hasta el final.
Tsunade Senju había organizado días atrás el inicio de mi nueva vida, así le decía ella, ese día tanto empelados como invitados convivíamos en una de sus muchas casas, al principio yo me había negado, pero después de la tercera copa y al olvidarme de mis preocupaciones, bailaba, cantaba y festejaba con la gente que había estado conmigo todos estos años..
Pero Shizune me había preguntado por mi nuevo amigo y compañero de diversiones, Óbito..
A mi memoria llegaba hasta el día que lo había visto sin camisa, tenía una linda piel y luego después ese sueño en el cual lo besaba, yo me imaginaba como sería el que el me abrazaba fuertemente con sus brazos y ahi me sonrojaba a decir ya no..
Esos no eran pensamientos propios de mí misma, pero recordaba a Kakashi mi esposo y era hora de volver a mi casa, al despedirme de todos las lágrimas corrían, sentía tan feo que no los volvería a ver..
Shisune me abrazaba y decía que yo los vería cuando quisiera, ya que ellos siempre iba a estar para mí, después de ahí todo era confuso, recordaba que había besado a Óbito, incluso recordaba que el recorría mi cuerpo son sus labios y yo me dejaba guiar..
Pero eso tenía que ser una mala jugada de mi borrachez de ese día, Kakashi por su parte se había enfurecido conmigo, pero yo me sentía contenta y alegra como con Óbito, pero también muy apenada, así que agradecía que hubiéramos tenido que viajar a ver a mi familia, ya que la cara se me caería de vergüenza al ver a Óbito y recordar mis pensamientos pervertidos con él.
Durante mi estancia en esa casa humilde de mis familiares y el saber que mi primo recién se casaba con una buena chica, mis pensamientos volaban hasta cierto pelinegro y al recordarlo mi corazón latía tan rápido, pero al ver al hombre que se suponía yo amaba reírme y besarme, me hacía sentir mal, yo no era así, ¿Qué me estaba pasando? Está no era yo..
Tenía que olvidarme de esos sueños, no me estaban dejando nada bueno en mi vida.
Subía el cierre de mi vestido, cuando..
—Hinata ¿Puedo hablar con usted?
Al verlo ¿Acaso kamisama quería torturarme? Cuando volví jure que me concentraría en mi esposo. Pero despues de estos días de no verlo, Óbito aparecía frente a mí entrando cual ladrón por la ventana..
—¿Qué haces aquí? Mi esposo está en la sala, además este no es un lugar que debas entrar..
—Lo sé, pero no me quedo otra forma, tengo que hablar contigo de algo muy importante..
—No Óbito, vete de mi habitación, si Kakashi te ve aquí..
—No me importa, además él te engaña yo lo vi, pero eso no es por lo que vine, tengo que decirte que..
Lo miraba molesta —¡Basta! ¿Cómo te atreves a decir eso?
—Avanzaba hacia ella y al tomarla de sus manos— escúchame por favor Hinata, esto no es una mentira, yo..
—Suéltame esto es un gran error, yo estoy confundida, además tengo que irme y..
—Créeme que te entiendo, pero tienes que saber toda la verdad, ese hombre te está engañando no solo con otra mujer, sino también con sus sentimientos, no digo que no te quiera, pero no te ama, mira él me trajo aquí por una encomienda no muy buena y..
—Tú no tienes ningún derecho de... ¿Cómo puedes calumniarlo?
—Yo la abrazaba oliéndola, la había extrañado tanto— no lo hago créeme, dime algo ¿Qué sientes por mí?
—¡Eh! — mis mejillas se sonrojaban y..
—Desde que te conocí haz sido como una estrella inalcanzable, sé que muchos hombres te admiran y sueñan contigo, pero durante este tiempo tratándote y conociéndote he aprendido a amarte, me enamorarme de ti y ahora estoy más seguro que nunca que te amo Hinata, tal vez no me creas, pero es verdad, además te tengo que salvar incluso de mí mismo..
—¿De que estás hablando Óbito? Que locuras dices, yo te brinde mi amistad y..
—No sé qué sientas por mi, pero con ese besó me hiciste comprender muchas cosas, no sé si lo recuerdas, pero escúchame; yo te tengo que secuestrar esta noche, Kakashi Hatake tu adorado esposo te quiere muerta, creo que por un seguro millonario, no se bien, pero no podía hacerlo, aun cuando no sintiera cosas hacia ti, no podría hacerte daño..
—Estás loco suéltame, vete de mi cuarto o grito..
—Ella se separaba de mí ofuscada y al observarla— te juro que lo que te digo es la verdad —y al acariciar su cabello— créeme Hinata estas en un gran peligro —Kakashi la llamaba y yo salía de su habitación, solo esperaba no le dijera nada a ese hombre o corriera más peligro.
Lo que Óbito decía tenía que ser una mentira, yo ya había escuchado el rumor de que Kakashi salía con alguien más, pero no lo creía, pero Óbito no tendría por que mentir ¿o si? Todo era tan confuso..
Yo en verdad lo había besado, entonces eso si había pasado. La puerta del cuarto se abría y al escuchar a Kakashi apurarme. Me terminaba de maquillar confundida, ¿Cómo podría saber Óbito de ese seguro que teníamos Kakashi y yo? Finalmente terminaba y salía con él.
Al llegar a la salida de la casa y saber que Óbito nos esperaba, no sabía ni que sentir además no quería verlo, él tenía que mentir, lo que el decía era horrible, solo tocaba su mano cuando me daba mi abrigo y minutos despues arrancaba.
Llegaba a ese lugar nerviosa, desconfiaba de todo, solo podía fingir reír, era lo mejor, pero las palabras de Óbito no salían de mi cabeza..
Observaba todo lo que Kakashi hacia, él reía, brindaba convivía con los invitados, como lo dijo Tsunade eran más que nada amigos y socio de él, después de un rato veía como Kakashi se alejaba, ya que al parecer recibía una llamada, yo lo seguía, tomaba mi abrigo ya que él se dirigía a la parte trasera de el edificio, el frio empezaba a calar y al ponérmelo sentía un papel, yo lo tomaba y al abrirlo..
Hime
Así te dice mi amigo más cercano y es como si así fueras más mía, creo que no me creíste lo que te dije, pero es verdad, esta noche tu muerte esta planeada, me avergüenzo de lo que escribiré, pero yo no seré tu ejecutor, pero si quien te lleve a donde dejaras este mundo..
Tal vez por estas palabras no me creas, pero mis sentimientos hacia ti son puros, veras yo soy un humilde mecánico que tuvo la mala suerte de cursarse con gente mala en su camino, entre ellos tu marido..
Hace un tiempo estuve en la cárcel por un crimen en el cual no tuve nada que ver, más bien tuve la desgracia de estar en el lugar no indicado..
Él hombre que me llevo hasta tu marido es hermano de la persona que murió en ese accidente y por el cual me culparon, según el yo le debía un favor y al ser socio de tu esposo me obligaron a acercarme a ti, a ganarme tu confianza y así poder llevarte a tu fin haciéndote creer que te salivaría, cuando no es así..
Te digo mi pasado para que creas en mis palabras, pide ayuda ¡Sálvate! No puedo permitir que la mujer que amo, muera, no importa si yo vuelvo a ser culpable o pague con mi vida, créeme esto es verdad, no confíes en ese hombre por favor..
En el auto donde yo trabaje puse algunos micrófonos y ahi hay audios de ese hombre dándome indicaciones, pensé que él lo conduciría, pero no es así..
Tengo un plan b, pero no se si funcione, créeme aunque actué mal contigo, lo hago para salvarte mi amor, espero que me creas y no dudes de mis sentimientos y que juntos salgamos de esta horrible mentira..
Siempre tuyo, Óbito.
¿Qué era esto? Pero entonces ¿Lo que el decía era verdad?
—Esta bien, ahí te veo entonces..
La voz de Kakashi me hacia reaccionar, no había escuchado nada de lo que hablo, pero ¿Quién de los dos decía la verdad y quien me mentía?
—¡M-mi amor! ¿Qué haces aquí?
—¡Eh! Yo, vine a buscarte..
—Ya es tarde ¿No crees? Empieza a sentirse frio, creo que debemos irnos ya, además te tengo preparada una sorpresa..
—¿De verdad?
—Si mi vida, ¿Nos vamos?
Yo le sonreía guardando la carta de Óbito y al volver al salón —voy al tocador y nos vamos si amor..
—Claro cariño iré a avisar que nos vamos..
Entraba al baño y mis lágrimas caían, cualquiera de los dos dijera la verdad era tan feo, le mandaba un mensaje a Shizune diciéndole que ahora no le podía contar que ocurría, pero que llamara a la policía y les dijera que vinieran hasta aquí inmediatamente y urgentemente..
Fuera o no verdad, necesitaba unos minutos al menos, el salón estaba retirado de la ciudad y la policía tardaría en llegar, solo espera que si llegara o yo.. no quería pensar en eso..
Limpiaba el maquillaje corrido por las lagrimas, tenía que sonreír y de pronto el miedo me invadía, calma Hinata, todo saldrá bien, piensa positivamente.
Finalmente volvía al salón, veía a Shizune hablaba por teléfono, yo me despedía de todos los presentes, entre aplausos y buenos deseos para mi matrimonio..
Kakashi me tomaba de la mano y me llevaba hacia la salida del salón, donde veía a Óbito evitar mi mirada, Kakashi me sonreía y no veía un rastro de mentira en él, subía al auto y solo rogaba por que no pasara nada malo..
—¿Qué pasa mi amor? Pareces nerviosa..
—Ideas tuyas cariño, tal vez me sientes melancólica por mi retiro..
—Amor ya habíamos planeado esto, veras que seremos inmensamente felices..
—Claro mi amor— él me daba un beso en la mejilla y el auto avanzaba ¿Cuál será el siguiente movimiento? La oscuridad de la noche nos seguía, de pronto el auto se detenía abruptamente, yo sentía algo feo en mi estomago y todo pasaba tan rápido..
Despues de bajar veía como Óbito me disparaba, el impacto dolía mucho, tanto que me hacia caer y justo ahi pensaba que todo era verdad.
Ese hombre me había vuelto a la vida, matándome y solo podía llorar..
—Hinata ¿Qué ocurre? ¿Estás bien? ¿Te sientes mal? Respóndeme..
No se cuántas horas habían pasado desde lo ocurrido y al limpiar mis ojos —todo era verdad Óbito, esos hombres me iban a...
—Shh cálmate, ya no pienses en eso, ya todo lo malo quedó atrás..
—Pero Kakashi, ellos y tú..
—Ahora ellos ya están lejos de ti, perdóname por dispararte, pero como te das cuentas las balas eran de salva, fingir tu muerte fue lo único que se me ocurrió y rogar por qué me creyeras, al menos así estarías a salvo..
—¿Y tú?
—Yo no importo, ya que estaba frito, estaba seguro que si te llevaba al lugar pactado, ellos me iban a matar, pero algo cambio y no sé por qué..
—¿Por qué no fuiste a la policía? ¿Por qué te callaste?
—Como leíste yo soy un ex convicto, Kakashi tiene poder, dinero y yo no, además ¿Crees que ellos me iban a creer?
—¿Qué paso después de tu disparo?
—Se hizo un gran escándalo, ellos golpearon mi cabeza, supongo que iban a rematarte o no sé, al despertar estaba en una silla con esposas frente a tu esposo, Pain él peli naranja y otros hombres y al encáralos, la policía llego y..
—Gracias a dios llegaron, tenía mucho miedo, rogué por qué te equivocaras y que Kakashi no hiciera lo que dijiste, pero él ni siquiera se acerco a mí..
—Lo siento, pero olvídate ya de esa pesadilla, tú estas ahora a salvo, tú representante te explicará mejor todo y... — la puerta se abría y..
—Óbito Uchiha, es hora..
—¿Qué pasa? ¿A dónde lo lleva oficial? Él no hizo nada..
—Tranquila esto es un procedimiento normal bonita, espero salir libre pronto— pegaba mi frente con la suya y le daba un tierno beso —te amo Hinata..
Él se iba y eso me preocupaba, cuando ellos salían, Shizune entraba al cuarto mirándome tiernamente y empezaba a explicarme que la policía llego hasta unas bodegas cerca del lugar del evento y había detenido a mucha gente, todo había sido transmitido en vivo, ya que los reporteros llegaban a la escena tras el sonido de los disparos y creo eso nos había ayudado..
No sé qué seguía ahora en mi vida, pero lo que tenía seguro era que quería seguir viendo esos lindos ojos negros y su cálida sonrisa.
Meses despues
Me encontraba firmando un contrato con mi nuevo socia Temari no Sabuku, ambas sacaríamos en común una línea de ropa femenina, después de aclarar todo el escándalo de mi "intento de secuestro" Shisune y Tsunade se habían encargaron de refundir a Kakashi y el tal Pain el líder de esa banda de criminales que tanto había buscado la policía estaban en la cárcel, tenían muchas cosas que pagar..
Había sido tan cruel y duro enfrentarme a Kakashi, al enterarme que tal vez me quiso pero nunca me amo y que solo había significado en su vida dinero, sumado a que de no a ver sido por Óbito él hubiera triunfado en su plan.
Pero eso había quedado en el pasado, obviamente yo me había divorciado de él y mudado de casa. Estaba segura que hubiera caído en depresión sino hubiera tenido a tanta gente querida a mi alrededor apoyándome..
Tsunade Senju y Shizune seguían juntas y conmigo apoyándome en busca de un nuevo talento aunque según lady Tsunade ninguno como el mío..
Yo aún seguía en el mundo de la moda, pero solo hacia comerciales publicitarios, ahora estaba enfocada en mi nuevo proyecto de vida con mi socia..
—Eso sin duda es bueno por ti y tus fans bonita, a Kurenai se le había adelantado el parto cuando la policía había ido a detener a Asuma en su casa y aunque me sentía culpable, él como los demás tenía mucho que pagar y ahora ella era feliz con su pequeña, ella había vuelto al trabajo como una de las cabezas principales de un mejorado taller con la ayuda de su nuevo socio..
—O sea tu amor..
—Si cariño— había estado detenido cerca de un mes, después de tantos careos y acusaciones todo salía a la luz y yo finalmente salía como un hombre nuevo, libre de culpa y con una mujer que me apoyaba. Hinata Hyuga se había convertido en lo mejor de mi vida y estos meses habíamos luchado juntos para superar el trauma de lo que esos malos hombres habían causado, además de eso la policía me había dado una recompensa que se daba por Pain y sus subordinados, después de pedirle perdón a Kurenai, ella me había dicho que yo no tenía la culpa de nada y por fin había aceptado un nuevo socio en el taller y por fin lograría parte de mi sueño. Ahora al parecer todo lo malo había quedado atrás y ahora mi futura esposa me esperaba para el inicio de una feliz vida juntos..
—Así es mi lindo Óbito juntos y para siempre..
—Estaba por besarla, pero un grito nos interrumpía y al ver al causante, Seigetsu no se creía que la mujer que nos recibía todos los días dándonos los buenos días en ese humilde cuarto, ahora era solo mía.
Fin
He aquí un one-shot mas Obihina, espero que les guste..
Disculpen los errores ortográficos, saludos.
