Mi sexy delincuente
•
•
•
Maldición, había tenido que huir lo más lejos que pudiera, está vez Orochimaru sí que estaba molesto, pero no iba a permitir que se quedara con todo el motín. Por suerte la bala sólo había rozado la pierna, así que en cuánto pueda la limpiaría, pero joder en verdad ardía.
Después de conducir toda la noche y sentir que el dolor incrementará, llegaba a un pequeño pueblo, tenía que comprar algo para calmar el dolor y desinfectar la herida.
Después de estacionarme, al ver unas grandes cajas de cartón bien cubiertas en la parte trasera del auto, tenía que esconder muy bien ese maldito dinero, con el cual ayudaría a tanta gente buena.
Pero al sentir una punzada, ya pensaría en eso más tarde, ahora lo importante era atenderme, así que bajaba del auto, pero al querer dar un paso y sentir más fuerte la punzada, al estar por quejarme..
—Hola, ¿Tú eres la nueva maestra?
Enfocaba la voz, una niña de algunos siete años me saludaba impidiendo el quejarme, pero al ver que me observaba atentamente «¿Qué le podía decir? No entendía a qué se refería» y antes de poder responderle, a lo lejos veía a unas personas correr hacía nosotros, imaginaba que eran sus padres y al verlos llegar hasta mí y ellos me saludaran..
—Buen día señorita, le pido la disculpe— y al observarla y verla muy pálida —Dígame ¿Está bien?
—¡Eh! Yo sí, disculpe, ¿Cómo se llama este lugar?
—Era obvio que no, pero no podía persuadir la... — Y al observar a mi esposa..
—La villa de Konoha señorita..
La niña me sonreía cálidamente y ellos igual, yo trataba de hacer lo mismo, pero el dolor se hacía más profundo, quería quejarme, pero no podía delatarme, así que solo podía morder mi labio para evitar delatarme..
—¡Oh! Ya veo..
—Mami ¿Ella es nuestra nueva maestra?
—Eso parece hija, es muy bonita ¿Verdad?
Yo les sonreía y agradecía su cumplido, aunque no sabía a qué se referían..
—En ese caso sea bienvenida maestra Yūhi, sabe tenemos días esperándola..
Estaba por aclararles que yo no era esa persona, pero el dolor era más fuerte, ya no lo podía aguantar y menos disimular, necesitaba limpiar la herida para evitar se infectara y tomar algún analgésico muy fuerte para el dolor, tocaba mi frente, al parecer me estaba empezando a dar calentura y al ver que ellos me miraban fijamente todos mis movimientos..
—Le agradezco su bienvenida y desde ya me disculpo ante mi falta de cortesía, es solo que me confundí, los caminos están muy raros..
—Es verdad a llovido mucho por acá, pero venga la llevamos a la casa que ocupará, es una alegría tenerla aquí..
No sabía quién era esa mujer a la que se referían, pero ahora era lo que menos me importaba, tenía que estar tranquila y guardar reposo al menos hasta que la herida sanará, así que les seguiría la corriente y ya después vería cómo salir de este asunto.
Le sonreía y pedía al hombre que condujera el auto, ya que a este punto ya no podría hacerlo.
Después de unos minutos finalmente llegaba a una modesta casa, al entrar está era sencilla, pero contando con lo necesario para sobrevivir, además de que todo estaba limpio y ordenado..
—Espero le guste maestra Yūhi, si quiere la invitamos a comer a nuestra casa, supongo está cansada por el largo viaje que hizo, además cuando el pueblo se entere que ya está aquí, se pondrán muy contentos..
—Ya lo creo, pero sabe yo... — y al sentir el dolor incrementar..
—¡Oh! ¿Qué le pasó? Tiene sangre..
Ella veía angustiada mi pierna y... —Me corté y necesito limpiar la herida pronto..
—Amor ve a la farmacia y comprar lo necesario para el dolor e infección, esa herida parece grave..
—No sé preocupe señora yo puedo hacerl... —Justo ahí me quejaba, el dolor era ya muy fuerte, ya no lo soportaba..
—Ve cariño..
Al ver como ese hombre daba un paso, solo sentía dar muchas vueltas el cuarto sin saber más de mí.
Despertaba y tras parpadear un par de veces acostumbrándome a la luz del lugar, al ver a esa mujer sonreirme, me daba cuenta que estaba recostada, la luz de la lámpara de noche iluminaba la cálida habitación..
—Qué bueno que ya despertó, sabe durmió mucho rato, me atreví a limpiar la herida, le inyecte un antibiótico, sabe necesita mucho reposo, su herida no es grave, pero sí ocupa de muchos cuidados..
—Gracias señora, de pronto no supe de mí..
—No tiene nada que agradecer maestra Yūhi, me llamo Akira Kinoe y para eso estamos, pero díganme ¿Cómo fue que se lastimó?
—Mucho gusto señora Kinoe, yo soy Hinata y me corte con un fierro de mi auto mientras lo revisaba, le agradezco su ayuda, pero quisiera pedirle que no diga nada del asunto, no quiero preocupar a la gente..
—No sé preocupe por mí no lo sabrán, pero tiene que descansar, ahora iré por su cena ya vuelvo..
—Gracias por todo. — Tras verla levantarse de la silla que ocupaba, ella salía de la habitación y al suspirar, agradecía me hubiera creído, me sentía más tranquila, la había librado, además de que el dolor había disminuido considerablemente, eso estuvo cerca, solo esperó que no se agrave la herida, ya mañana pensaré que haré.
La puerta de la habitación se abría, la mujer ponía una bandeja sobre mis piernas y en ella había una sopa y complementos para cenar..
—Gracias nuevamente por todo señora Kinoe y perdone tantas molestias causadas..
—No es nada maestra Yūhi, ya se lo dije, ahora voy a casa con mi familia y mañana vendré a ver como sigue, le dejo mi número de teléfono y las horas de su medicamento..
Al ver que ella señalaba unas cajas de medicina y una jarra con agua las cuales estaban sobre una mesita de noche, le volvía agradecer. Ella se marchaba, por ahora descansaría unos días en este pueblo, ya después veré cual es el siguiente paso por seguir.
[...]
El rico olor de la comida que había comprado hacía mi estómago gruñir y al sentir el fresco aire de la noche y ver a los aldeanos tranquilos y felices en sus casas, me hacía sonreír ampliamente..
Mi nombre es Naruto Uzumaki, vivo en la villa de Konoha y soy el jefe de la policía de esta villa..
Decidí hacer mi carrera policíaca en la capital debido a mi hermano menor Menma, él desde pequeño entró en el mundo peligroso de la drogadicción y tuvo que caer muy hondo para que decidiera rehabilitarse.
Debido a eso mi familia tiene algunos años viviendo fuera de Japón. Cuando me gradué, juré que haría lo que fuera para terminar con ese maldito hábito en el mundo y hasta ahora he luchado mucho por ello, pero aún falta mucho camino por recorrer.
Los aldeanos son muy buenas personas y muy agradables, justo en estos días estamos esperando a la nueva maestra, el gobierno de Japón me había notificado que ella estaría llegando en estos días y esperaba así fuera, ya que les hacía falta a muchos pequeños.
Finalmente llegaba a casa tras otro largo día de trabajo, había pasado a comprar un delicioso ramen y una botella de sake y justo aquí recordaba que mi madre me insistía tanto para que me casará y aunque había tenido algunos intentos de relaciones amorosas, pero debido a que mi trabajo absorbía mucho de mi tiempo, ellas terminaban cansándose de mi ausencia y me dejaban.
Por ahora mi prioridad es mi trabajo y si el amor llegaba a mi vida, lo recibiría de muy buena manera y tratando de que esta vez fuera para siempre.
•
•
•
Había sido una larga noche, tenía muchos casos por resolver, al parecer los robos se estaban incrementando en la zona y tenía que poner manos a la obra en ese asunto. Así que al llegar a la comandancia hablaría con mis compañeros de trabajo y les explicaría las estrategias que había ideado para combatir eso hechos de inseguridad.
Mientras caminaba rumbo a mi trabajo, veía a una linda chica observando la bahía Senju. Esta era un lugar turístico, pero ahora es tiempo de mareas, debido a los crecimientos inesperados del agua, así que nadie podía estar aquí, al menos unos meses debido a que los permisos para visitar el lugar estaban prohibido..
Así que me acercaba a ella y al observarla, su piel era muy blanca, tenía un bonito cuerpo y su largo cabello se mecía con el viento, pero no era momento de conquistar, estaba en mi hora de trabajo y tras fingir toser..
—Disculpe señorita, pero está prohibido estar en este lugar..
—Al girar mi vista ante la voz, frente a mí veía a un lindo chico rubio con bonitos ojos azules observarme, vaya que es guapo, pero no era tiempo para pensar eso..
—Además de que nunca la había visto por aquí, dígame usted ¿Quién es?
—Am lo siento, no lo sabía y respondiendo su pregunta, yo soy la nueva maestra del pueblo..
—¡Oh! ¡¿Enserio?! Sea bienvenida señorita Yūhi, sabe la esperaba desde hace varios días, ahora me presento, mi nombre es Naruto Uzumaki, discúlpeme que no le haya dado una cordial bienvenida, no sabía de su llegada, incluso no sé por qué no me avisaron de su llegada, le pido me disculpe soy muy mal anfitrión..
—«¿Sería acaso alguien del gobierno?»— No sé preocupe, desde ya muchas gracias Uzumaki-san, me presento soy Hinata Yūhi, un placer..
—Dígame Naruto por favor, además el gusto es mío y nuevamente disculpe mi desconsideración..
—No sé preocupe Naruto-san, además el gusto es mío, pero sabe aún no he podido asistir a la escuela, es que estaba enferma y hasta ahora salí a recorrer el lugar, tal vez por eso no se enteró de mi llegada..
—Siento mucho escuchar eso, pero me alegro que ya este mejor y bueno si me permite yo la llevo a la escuela y así la conoce..
—Se lo agradecería, pero dígame Naruto-san ¿Es verdad no puedo estar aquí?
—Llámame solo, Naruto, no soy tan viejo y si es verdad ¿Vamos? — Le extendía la mano, ella la tomaba y bajaba de las rocas, al hacerlo su cabello se mecía y este olía muy rico, además que de cerca es mucho más bonita y sus exóticos ojos en verdad me gustan mucho.
—Sabe es una lástima no poder admirar el lugar es muy lindo, además me gusta el sonido de las olas..
—Lo sé, pero por ahora es una zona restringida..
—Ya entendí, aunque sabe es bonito que haya un mar en este lugar..
—Es una de nuestras principales atracciones, pero debido algunos accidentes decidimos prohibir la visitas..
—¡Oh!— Empezábamos a caminar, al verlo de perfil, tenía buen cuerpo, olía delicioso, tenía unos fuertes brazos y grandes manos, mientras lo analizaba empezaba a sentir un hormigueo en mi zona íntima, no recordaba cuándo había sido la última vez que tuve un orgasmo. Pero al pensarlo me daba un golpe mental ¿Qué estoy pensando? Tenía que concentrarme en mi misión, por lo pronto averiguar quién era esa dichosa señorita Yūhi, lo único que sabía es que era maestra y bueno ahora iba interpretar mi nuevo papel de mi nuevo trabajo, por suerte en algunos orfanatos había enseñado letras, números y con ello me defendería.
—Dígame, señorita Yūhi ¿Le gusta la villa?
—Si, pero, llámame Hinata por favor, no soy tan vieja ¿O sí?— Le regresaba sus propias palabras y cuando sonreía..
—No, para nada, usted, digo tu eres muy linda, para ser sincero te imaginaba diferente..
—Gracias Naruto tú también eres muy guapo, pero dime ¿Cómo me imaginabas? ¿Acaso una mujer mayor y muy enojona?
—Como crees Hinata para nada, pero digamos me imaginaba alguien mayor y no tan linda, las maestras son así..
—Sonreía por su comentario— pues ya ves que no, recuerda que todo evoluciona, dime ¿Tú tienes muchos años viviendo aquí?
—Si... — «¿Acaso ella me estaba coqueteando? Hay Naruto ¿Qué estás pensando?» —Aquí nací y bueno ya sabrás toda mi vida he vivido aquí..
—Ya veo, pues es bastante tranquilo el ambiente, nada que ver con la capital, sin duda alguna es un lindo lugar para vivir, además de que me gusta el mar, nunca lo había conocido..
—Ahora entiendo por qué te encontré ahí, además me alegro que te guste la villa, la gente es muy tranquila, estoy seguro que te llevaras muy bien con ellos y así te tendremos por muchos años con nosotros..
—Al escuchar sus palabras sentía algo raro en mi pecho, yo solo estaba de paso por este lugar, esa era mi vida, nunca echar raíces en ningún lugar, pero justo ahora era otra persona— ya lo creo, recién conocí a la señora Kinoe de hecho ella fue quién me llevo a mi hogar..
—Si, ellos son buenas personas y buenos amigos, su hija será tu nueva alumna, sabes la antigua maestra se pensiono hace un tiempo y bueno yo solicite nuevo personal a la capital, cuando me llegó la notificación de que tú vendrías, te esperaba impaciente, pero creo no soy un buen anfitrión ya que no me di cuenta que habías llegado, aunque creo se equivocaron ya que en los papeles que me mandaron viene el nombre de Kurenai Yūhi, nuevamente te pido disculpas, es que mi trabajo absorbe mucho de mi tiempo y a veces mi cabeza está en otro lado..
—«Maldición, no había pensado en el nombre, pero reacciona Hinata di algo o sospechara»— tan típico de ellos, siempre pasa que cambian un nombre o número ¿No lo crees? Pero no importa, eres un chico lindo y a ustedes se les perdona todo..
«Definitivo me está coqueteando» y al sentir mi ego elevarse..
—Gracias, mira ya llegamos..
—Se veía lindo sonrojado, pero tenía que calmarme, no podía ser tan obvia— y al ver un amplio edificio, tan típico con sus colores y juegos infantiles —que bien— observaba la escuela y..
—¡Capitán Uzumaki! Hola..
Una niña llegaba hasta nosotros y..
—Hola Sarada-chan, ¿Como estas?
—Bien y ella ¿Quién es?
—¡Oh es verdad! Ella es tu nueva maestra..
—Mientras la niña me observaba— la palabra capitán no salía de mi cabeza «¿Acaso él era policía? Por estar coqueteando ni siquiera le pregunté a qué se dedicaba»
—Hinata ¿Estás ahí?
—¡Eh! Sí perdón Naruto, ¿Qué me decías?
—Te presento a Sarada Haruno, otra alumna tuya, pero ya habrá tiempo para que los conozcas a todos, vamos te llevo a la dirección y..
—¡Capitán Uzumaki! — Un chico escandaloso y agitado llegaba hasta nosotros y...
—Qué bueno que lo encontré, sabe lo solicitan con urgencia en la estación de policía y..
—¡Konohamaru! ¿Acaso no ves que estoy ocupado? — Al señalarle a mis acompañantes..
—Perdón jefe, es que yo..
—No te preocupes Naruto ve con él, supongo es un asunto importante, yo voy con Sarada, así me pongo al día..
—En verdad lo siento, Sarada-chan lleva a la maestra Yūhi con el director Hatake— y cuando ella movía su cabeza en forma de sí —luego nos vemos Hinata..
—Claro, cuídate, Naruto.
Les sonreía a ambas damas y avanzaba con mi ayudante rumbo a la patrulla, vaya que en verdad es linda.
[...]
Ellos se marchaban, definitivo tenía que resolver este asunto pronto o me metería en serios problemas. La niña me miraba y al pedirle me guiará, empezábamos avanzar por el amplio lugar, ella me indicaba cada cosa del sitio y al final de un largo corredor llegábamos a la dirección..
—Es aquí sensei..
—Gracias Sarada— ella sonreía y se marchaba dejándome sola, tocaba la puerta y al verla abrirse, una secretaria me recibía y..
—Buen día¿A quién busca?
—Buenos días, soy la nueva maestra y vengo hablar con el director..
La mujer me examinaba y me pedía la siguiera, tocaba otra puerta y al escuchar un pasé, entraba y veía a un hombre maduro pero de buen ver, su cabello era plateado y a pesar de que parte de su cara estaba cubierta, eso lejos de hacerlo ver mal le daba un aire misterioso y enigmático, tras saludar..
—Director Hatake, ella es la nueva maestra y..
—¡Oh! Que bien que llegó, tome asiento por favor, mi nombre es Hatake Kakashi y sinceramente es un alivio verla..
—Gracias... — hacia lo que él me pedía, mientras veía que él también me examina, solo esperaba que aquí no tuviera una foto de la tal Kurenai o estaba frita. —Es un placer conocerlo Hatake-san, mi nombre es Hinata..
—Yūhi— completaba su frase — sabe la esperaba con muchas ansias que hasta me aprendí su apellido, gracias a Kamisama ya está aquí, los niños de primer año son muy hiperactivos y sinceramente ya no sé qué hacer con ellos. Le parece si empezamos llenar su papeleo para así darla de alta en la institución..
—Me parece bien..
—Perfecto, supongo trae con usted sus documentos..
—¿D-documentos?
—Ya sabe los de rutina, tal vez algunas referencias, etc..
—¡Oh! Entiendo, referente a eso, verá director Hatake durante mi trayecto hacía acá tuve algunos problemas e inconvenientes, sumado a que llegue enferma a la villa y bueno mis cosas me las robaron, supongo que tendré que regresar a Tokio, hacer trámites para recuperar mis papeles, solo que imagino que recolectar estos me llevaran un poco tiempo y..
—¡No! — la interrumpía, no podía dejar que me abandonara —Usted no sé puede ir y volver a dejarme solo con esos niños— «muchos profesores renunciaban a ellos, ya que no les tenían la paciencia suficiente para tratarlos y yo ni loco volvía a tratar de educarlos» y tras pensar en alguna solución rápida —haremos esto, llenará una solicitud y poco a poco me trae la papelería, pero por favor no me deje otro día más con ellos, ya hasta insomnio me dio..
Tras sonreír... —Está bien director Hatake, así será, no lo abandonaré— el me correspondía y lo agradecía, «por suerte me había creído, hay Hinata debiste ser mejor artista que ladrona»
—Perfecto, vamos la llevaré al salón que ocupará y así conoce algunos de sus alumnos, ya que la mayoría no viene debido a que no hay un tutor fijo en el grupo, pero llamaré a sus familias y le informaré que mañana mismo se reanudan las clases para ellos..
—Me parece bien. — Llegábamos al salón, los pocos niños que estaban ahí jugaban y al vernos entrar nos observaban curiosos y..
—Niños atención, les presento a su nueva maestra la señorita Yūhi, saluden..
—Buenos días Yūhi-san..
—Buenos días niños, me alegro mucho de conocerlos..
—Director Hatake, eso quiere decir que ya no tenemos vacaciones..
—Así es joven Inuzuka, ahora vayan a almorzar y jugar, que mañana reanudarán sus clases..
—Si director Hatake..
Algunos niños al salir me decían adiós o me sonreía y otros solo me observaba, solo rogaba por qué me fuera bien con ellos.
—Bien señorita Yūhi revise el material y si algo le hace falta, deje la lista con mi secretaria, por mi parte seria todo, la esperó mañana a las 8:00 am, bienvenida nuevamente y mucha suerte..
—Gracias director Hatake, hasta mañana... — Él se marchaba, al observar el salón, en el escritorio había hojas de máquinas, lápiz, plumas, aunque también había manchas de dulce, al ver una alacena he ir a revisarla, en ella había pinturas, plastilinas y demás material escolar..
Por lo pronto había lo necesario, pero mi estómago gruñía, iría a casa a comer algo y me prepararía para mi primera clase.
[...]
Había llegado a la jefatura de policía, me sentía un tonto por no pedirle su número de teléfono, pero ya habría oportunidad para ello, por lo pronto había descubierto que entre nosotros había química, lo sentía y eso era bueno.
Después de haber resolvido el dilema que se formó entre los Akimichi, Nara y Yamanaka, tras su discusión por su borrachera, en verdad que eran unos locos, mira que iniciar una pelea tras el nacimiento de la hija de los Yamanaka por ver cuál de los hijos del clan Nara o Akimichi se casaría con ella, sabiendo que aún eran unos bebés y ni siquiera sabíamos que rumbo tomaría en su vida en un futuro, cómo Hinata dijo todo evoluciona y esas costumbres de arreglar un matrimonio desde un nacimiento tenían que cambiar..
Por suerte ellos habían entendido que solo la niña decidiría con quien se casaría o lo que quisiera ser en un futuro, tras que su gente viniera por ellos, todo volvía a la paz y seguían tan amigos como siempre.
Había mandado a Konohamaru a comprar el almuerzo como forma de castigo por haber interrumpido mi momento con Hinata.
Avanzaba hacia mi oficina y justo ahí se me ocurría hacer una fiesta para darle una bienvenida a Hinata, así aprovecharía para tratarla más y al estar por sonreír.. Konohamaru llegaba con la comida y creo que Hinata sería mi segunda cosa favorita del mundo.
Después de comer un delicioso ramen, saldría a patrullar dejando a mi ayudante encargado de la jefatura.
Tras subir a la patrulla, empezaba mi rondín por las calles de Konoha, todo parecía tranquilo, algunos aldeanos me saludaban a mi paso, algunas de las mujeres me coqueteaban y ahí veía una cabellera conocida, creo hoy era mi día de suerte..
La seguía y al ver que ella entraba a la biblioteca, me estacionaba frente a esta y seguía su camino. Al llegar a la entrada de ese lugar..
—Buenos días capitán Uzumaki ¿Ocurre algo malo señor?
—Nada señor Tendo, solo vengo a curiosear... — Él me sonreía y tras corresponderle, entraba a ese enorme lugar buscándola por esos enormes pasillos llenos de estantes con montones de libros, ante la mirada de algunos jóvenes que estudiaban y al llegar al tercer pasillo..
—Nos volvemos a encontrar Hinata..
—Eso parece capitán Uzumaki, dígame ¿Paso algo malo?
—Am no, solo una falsa llamada de incendio..
—Ya veo, supongo eso pasa muy seguido..
—Así es y tú ¿Qué haces? ¿Cómo te fue con Kakashi?
—Bien, parece un buen hombre, aunque algo enigmático..
—Si lo creo..
—Sabes mañana empiezo mi trabajo, espero que me vaya muy bien..
—Yo sé que así será, eres muy linda y los niños te querrán mucho..
—Eso espero..
—Y los grandes también..
—¿Tú crees?
—Si, es obvio, sabes estaba pensando hacerte una fiesta de bienvenida, creo que te lo debo por no estar al pendiente de tu llegada..
—No es necesario, pero si tú quieres, por mi está bien..
—Entonces es una cita, digo un hecho..
—Está bien— sonreía y al escribir en un pedazo de papel —toma es mi número de teléfono— y al extenderlo —mi celular se extravió..
—Genial, entonces espera mi llamada y bueno yo tengo que irme, pero nos vemos muy pronto ¿Sí?
—Lo haré— le guiñaba un ojo y al ver que él se sonrojaba y por poco chocaba con una silla, ¿Qué me está pasando? Él es un enemigo y yo coqueteándole. Lo mejor era seguir buscando algunos libros para preparar una clase digna y mañana no llegar tan desprevenida, solo rogaba por qué me fuera bien y no tuviera problemas.
Salía de la biblioteca con una enorme sonrisa, había logrado mi objetivo, no si menso no eres Naruto, cuando vas por algo lo consigues y ahora si gustoso continuaría con mi trabajo.
Al terminar mi rondín empezaría a planear todo para esa cena de bienvenida, sería una buena estrategia, quedaría bien con Hinata y me acercaría más a Hinata, por lo pronto les avisaría a los aldeanos de mi idea.
[...]
Habían pasado algunos días desde mi nueva faceta de profesora y por suerte los niños me habían recibido muy bien, en la escuela me hacían sentir cómoda, pero no me podía encariñar con nadie aquí, yo solo estaba de paso y al pensarlo un sabor amargo se instalaba en mi boca.
Naruto y yo nos habíamos acercado un poco más, ya que seguido nos visitaba y sin duda alguna me gusta platicar con él, además de que ambos nos coqueteábamos, pero de ahí no pasaba.
Además hoy por la noche es mi fiesta de bienvenida, nadie había hecho algo así por mí nunca y no sabía cómo sentirme. Pero tenía que apurarme, no podía llegar tarde a tan importante evento.
Sinceramente estaba nerviosa, muchas veces pensaba que alguien me descubrirá, pero hasta ahora había tenido suerte, ya que nadie sospechaba de mí..
Mi herida estaba mucho mejor, ya casi ni dolía, incluso había cicatrizado, además me estaba divirtiendo con los niños, eran muy inteligentes aunque sean pequeños. Kiba Inuzuka, Sarada Haruno y Nanami Kinoe era con los que más cercana me sentía y al recordar todo lo vivido solo podía sonreír.
Un par de horas despues llegaba al pequeño salón en el centro de la villa, todo estaba decorado muy lindo, la gente reía y parecía estar muy contenta y al estar por entrar..
•••
El día ansiado finalmente llegaba y me sentía ansioso por verla. Tras observar todo, me sentía satisfecho, ya que el lugar había quedado muy lindo con la decoración. Días atrás cuando les comenté a los aldeanos mi idea les agrado mucho, incluso ellos me habían ayudado a organizar todo..
Tras seguir contemplando lo bonito que se veía el lugar desde la entrada del salón, después de unos minutos de la hora pactada, la veía llegar y se veía tan hermosa como siempre y al tenerla frente a mí..
—Hola Naruto..
—Hola Hinata bienvenida, vamos pasa que te presentaré oficialmente— tras sonreír caminábamos hacia el escenario ante las miradas de los presentes y al llegar subíamos y al tomar la palabra —vecinos y amigos de la villa de Konoha les pido su atención por favor, tal vez muchos ya la conozcan y otros tal vez no, pero les quiero presentar a una persona muy especial, ella es muy hermosa, maravillosa, sencilla, dulce y así me puedo seguir toda la noche elogiandola, pero no la quiero abrumar, así que con ustedes la maestra Hinata Yūhi..
—Me sonrojaba por tantos elogios de su parte, sin duda alguna es un chico lindo— pasaba al frente junto a él y saludaba a todos los presentes, reconociendo algunos de los padres de mis alumnos, vecinos cercanos donde vivo y a varia gente del ayuntamiento y al escuchar sus aplausos... —Muchas gracias por tan linda bienvenida, es un honor conocerlos, espero que seamos muy buenos amigos, estoy a sus órdenes para lo que se les ofrezca, además les aseguro daré mi máximo esfuerzo en la escuela y con la educación de sus hijos..
—El honor es de nosotros Hinata y bueno amigos ya por último y para dar iniciada la velada, una porra para ella..
—A la vio a la vaho la maestra Hinata ra-ra-ra..
Ella les sonreía y agradecida, parecía que sus ojos se llenaba de lágrimas, yo palmeaba su espalda y..
—Beso, beso, beso..
—¡Eh! — encaraba a Naruto y antes esa palabra me sonrojaba y al verlo rascar su cuello..
—Tranquilos amigos no la asusten, ahora vamos a divertirnos y..
—Vamos jefe dele un beso..
—Sentía mi cara arder, una cosa era coquetear en privado con él y otra muy diferente en público, Naruto me miraba «¿Acaso si se atrevería a hacerlo?»
—Está bien, ahí va... — me acercaba a ella y al ver sus mejillas sonrojarse, besaba una de estas tiernamente y... La gente silbaba y aplaudía, Hinata se veía tan linda sonrojada, obvio que se me antojaba probar sus labios, pero no podía ser tan directo.
Bajábamos del escenario y algunos niños se acercaba a nosotros y la abrazaban, otras personas nos saludaban y al terminar con las muestras de afecto..
—Tranquila Hinata no te quiero espantar y nos abandones, ven vamos por algo de tomar..
—Después del momento incómodo, notaba que Naruto no me había soltado mi mano, la gente nos saludaba a nuestro pasó, al hacerlo veía que él era muy querido por todos ellos y eso me alegraba, yo aceptaba su petición, sentía mi garganta seca, nunca me había pasado sentirme así de incómoda aunque sinceramente deseaba ese beso, ni yo me entendía y al negar con mi cabeza..
—¿Estás bien Hinata?
—Lo estoy Naruto gracias, es solo que me sentí incómoda, ya que sabes por su acto, además de que hace unos días uno de los niño me preguntó si nosotros éramos esposos, por qué vas muy seguido a la escuela..
Casi me ahogaba con el trago de bebida al escucharla «¿Tan obvio era? Que hasta un niño se daba cuenta de mis intenciones»
—Bueno Hinata sabes me gusta que la gente importante para mí este bien vigilada y cuidada, segundo soy un caballero y no te faltaría al respeto jamás, solo que ellos son muy relajitas, además tal vez tú tienes pareja y..
—Reía de su comentario— ¿Acaso el comisario quiere averiguar sobre mi vida privada?
—¡Eh! No, cómo crees, es solo que yo..
—«Al verlo preocupado intentando disculparse, me daba cuenta que él había tocado un tema que hacía mucho tiempo no pensaba, el romance, ya que ese tema siempre lo había evitado, mi vida nunca fue tranquila y serena, siempre huía, ya que desde que tengo memoria me he dedicado a robar a los ricos, para darles a las personas que más necesitan ayuda y de ahí que nunca quise tener a alguien que fuera importante para mí, porque al final de cuentas ellos terminarían pagando mis errores, pero yo no era esa Hinata ahora»— tranquilo Naruto, por ahora no tengo pareja, hace mucho tiempo que estoy sola, pero lo mejor será dejar ese tema de lado y disfrutemos esta linda bienvenida ¿Sí? — «Hoy me divirtiera, ya que pronto diría adiós a todos ellos, no podía seguir más en este lugar»
Sinceramente tenía mucha curiosidad por el tema del corazón de ella y aunque reía, su mirada era triste al mencionar ese tema, pero espero que algún día supiera que era lo que le entristecía.
—Está bien Hinata, ¿Bailamos?
—Si, claro— íbamos a bailar y después de que la canción terminará, otro chico me invitaba a hacerlo, incluso los niños, la verdad era una excelente velada..
Aunque había sido poco el rato que habíamos podido estar juntos, ya que mi plan no había salido como creí, el verla reír era mi recompensa.
—Cerca de las 11:30 pm la mayoría de la gente se empezaba a despedir, era tarde y mañana era un día de escuela y trabajo, cuándo el sexy comandante se volvía acercar a mí— Naruto muchas gracias por esta fiesta, me gustó y divertí mucho..
—No es nada Hinata fue un placer, pero como dicen todo lo que empieza, tiene que terminar..
—Así es, dime ¿Tú te divertiste?
—Mucho y más estando a tu lado, pero vamos te llevo a tu casa, ya es tarde..
—Gracias lindo capitán..
Nos despedimos de la gente que aún estaba en el salón y salíamos de ahí, rumbo a su casa, tenía que aprovechar esta oportunidad y acercarme un poco más a ella, después de todo era una linda noche y al observar la luna..
—Sabes Hinata mucha gente de aquí se siente contenta con tu presencia, los niños ni se diga, cuándo la maestra anterior tuvo que retirarse a muchos les dio tristeza, ya que ella tenía mucho tiempo trabajando en la escuela he incluso nos dio clases a muchos de nosotros, pero entendí que ella tenía que descansar, al decirles a los aldeanos que había pedido un reemplazo y ver que no llegabas, pensaron que no ibas a venir, pero cuando te vieron, la tranquilidad volvió a su vida. Tal vez para ti eso es algo exagerado, pero para nosotros un maestro es alguien muy importante en la vida de uno y la gente de aquí así lo ve, tal vez para ti sea algo tonto, pero aquí todos somos agradecidos y ya te lo demostraran, tal vez eso se te haga sentir extraña ya que tu vienes de la capital y..
—Sus palabras me conmovía, así era como se ayudaba a la gente, yo lo intentaba de otra forma, pero no era algo digno y al engañarlos me sentía tan mal y al sentir que un nudo se formaba en mi garganta por su cordialidad..
—¿Por qué lloras Hinata? Perdón soy un tonto verdad..
—No Naruto, al contrario muchas gracias por todo esto, te juro que intentaré dar mi mayor esfuerzo para no defraudarlos..
—Así se habla y ya que estamos hablando de eso quisiera saber si aceptarías salir conmigo a pasear este fin de semana..
—Yo me sonrojaba por sus palabras, ademas el que Naruto me conociera un poco no era malo ¿No? Y al enfocarlo— Está bien aceptó, esperaré gustosa ese día..
—¡Si! Gracias, muchas gracias Hinata— y justo ahí la abrazaba sin querer.
[...]
Despertaba y al ver cómo él dormía tan tranquilo..
Tres meses habían pasado desde mi llegada a esta villa y me sentía tan contenta, ademas Naruto es un hombre maravilloso, tal vez estaba jugando con fuego, pero eso me encantaba..
Se había llegado el día de nuestra cita me sentía nerviosa, después de todo Naruto Uzumaki era el primer chico que deja acercarse a mí de esa manera.. Pero en este tiempo, yo no sabía nada de Orochimaru y creo él podría estar a salvo.
Naruto había llegado a mi casa por mí puntualmente y después de saludarnos, empezábamos a caminar, la noche era linda, ambos platicamos de nuestro día, habíamos ido a cenar, mientras platicamos y conforme lo conocía comprobaba que él y yo teníamos muchas cosas en común, además de los coqueteos..
Después de comer habíamos ido al cine y cuando la película que habíamos escogido ver terminaba, al salir de ahí y platicaremos de ella, él me invitaba al parque, al llegar ahí y ver el cielo iluminado..
—Sabes Hinata este es uno de los días favoritos de mi vida, mi sueño desde niño era acabar con todo ese mundo de drogadicción y maldad, para que la gente disfrutara de días como hoy, pero ahora que te conocí y te he tratado— tras tomar su mano y observarla —me gustaría tanto que me dirás la oportunidad de poder acercarme a ti, ser algo más que dos conocidos, sabes viviría para ti y lucharía por tener en un buen futuro juntos— acariciaba su mejilla y cuando su mirada me observaba —sabes me gustaría tener una bonita relación contigo y si todo sale bien, casarnos y formar una linda familia ¿Qué opinas?
Naruto eres tan lindo y ante esa declaración cómo me podía negar —a mí también me gustaría tener algo bonito contigo y claro que acepto Naruto, vamos a intentarlo ... — él se acercaba a mí y rozaba mis labios y tras cerrar los ojos y el beso cobrará profundidad... Tal vez me arrepentiría, pero una vez en mi vida me arriesgaría y dejaría llevar por mi corazón y haber que pasaba.
Así había sido el comienzo de nuestra relación amorosa y al verlo abrir sus bonitos ojos azules..
—Hola mi amor, buenos días..
—Amor buenos días, te veías tan lindo durmiendo, pero muy exhausto..
—¿Qué? Yo nunca me cansó, pero sabes la linda aquí eres tú, además te voy a demostrar que para nada estoy cansado— al abrazarla y acercarla a mí —te voy hacerte el amor una vez más— y al subir sobre ella..
—¡Na-naruto! Eres un travieso— al abrazarlo y acariciar su mejilla —sabes eso me encantaría ceder, pero no puedo cielo, hoy tengo una junta muy importante con los padres de mis hermosos alumnos..
—Es una lástima, ni modo lo intenté, pero al menos un beso y un trago de ese delicioso café que preparas si me lo darás no..
—Claro que sí mi amor, no soy tan mala para mandarte con hambre a tu trabajo, no quiero que me esposes otra vez a la cama, oh bueno si quiero, eso me encanto..
—Y al verla sonreír traviesamente... — Dios he creado un monstruo de perversión que amo locamente..
—Y yo a ti, pero necesitamos apurarnos o llegaremos tarde..
—Lo sé cariño, pero esta noche, no solo habrá esposas señorita Yūhi..
—Mmm interesante capitán Uzumaki... — Después de besarnos, darnos un baño y desayunar, salíamos de casa, me sentía tan feliz y contenta, Naruto es un hombre maravilloso y estaba muy enamorada..
Él subía a la patrulla partiendo rumbo a su trabajo y yo empezaba a caminar por las calles, el sol brilla en lo alto, todos los días eran así de maravillosos desde que estábamos juntos.
Y al avanzar hacia la escuela, hoy compraría unas manzanas para mis niños y antes de llegar al puesto donde vendían estas..
—Hola mi preciosa luna, por fin te encontré..
Me detenía en seco al escuchar esa voz y al ver a ¡O-orochimaru! Y al verlo sonreír, sentía mi cuerpo temblar, deseando fuera una pesadilla.
[...]
Esto era maravilloso, me sentía tan feliz, hacía tanto tiempo que no me sentía así, sin duda alguna Hinata había llegado a mi vida a cambiarla para bien. Creo que era hora de dar el siguiente paso y ya me había preparado.
Estaba ansioso por verla y saber su respuesta, además de que la velada iba a ser muy romántica y pasional.
Después de un largo día de trabajo, llegaba a casa y al entrar veía Hinata con una canasta de ropa en sus manos junto a la ventana, pero ella parecía muy pensativa en vez de observadora y al acercarme a ella..
—Hola, mi amor ¿Cómo estás? Además de hermosa..
—Bien mi amor, ¿Qué tal tu día?
—Super bien y más ahora que ya llegué y te vi, así que ven acá..
—Su beso se sentía tan bien y al separarnos —amor, tengo algo muy importante que hablar contigo..
—Yo también mi cielo— tomaba la canasta y la colocaba en el piso y al tomar la mano de Hinata, la guiaba hacía la sala — sabes creí que nunca llegaría este momento, pero... —sacaba esa pequeña caja la cual estaba llena de muchas ilusiones de mi saco y al verla fijamente —Hinata quiero pedirte que nos casem..
—«Era tan lindo y se veía tan guapo, pero eso no podía ser» y antes de que siguiera hablando, colocaba un dedo sobre sus labios— no Naruto detente por favor —me separaba de él y..
No podía creer que frente a mí estaba ese hombre al que hace mucho tiempo había considerado un amigo, familia y quién me había traicionado en aquel asalto.
Yo había crecido en un orfanato lleno de carencias a veces éramos tantos niños que no sé completaba para comer.
Mientras crecí, juré que ayudaría al lugar dónde me crié en lo que pudiera y al ser mayor de edad empezaba a buscar un trabajo y así ayudarlos, pero en mi camino me encontré con Orochimaru, quien tras un engaño me había llevado por el mal camino.
Era una ingenua y él había sabido envolverme con sus palabras, ya que él me ofreció su ayudaba a cambio de que trabajará para él, si aceptaba tendría todo lo que quisiera, yo no quería nada para mí, solo quería ayudar el lugar donde crecí y a otros más que me ocupaban.
Y así fue cómo aprendí cada truco, cada maña, hasta el jugar con mis atributos para obtener lo que yo quisiera, Orochimaru me había enseñado todo.
En un principio me había rehusado a trabajar con él, ya que yo pensaba que era un vendedor, pero al darme cuenta de lo que en verdad se dedicaba, quise alejarme de él, pero de cierta forma Orochimaru me había chantajeado, ya que había ido hablar con la mujer que yo quería como una madre y ella como yo había creído que él era un buen hombre y estaba agradecida de que me diera un trabajo.
Y ante eso no me quedó más remedio que seguir trabajando con él, todo por el bien de ellos y creyendo que Orochimaru compartía la misma idea que yo o eso me había hecho creer.
Que equivocada estaba, ya que él tenía dos caras, la "buena" que me mostraba y me hacía sentir querida y apoyada y la mala su cara original, había descubierto que él además de tener a muchos chicos bajo su mando, tenía una organización donde se realizaban secuestros, robos, violaciones y tantas cosas horribles que descubrí de mala forma.
Después de un tiempo los robos a diputados, empresarios iban a quedar atrás para mí, ya que Orochimaru estaba planeando dar un golpe mucho mayor..
El objetivo era el banco internacional de Japón. Así que entré a trabajar en ese lugar gracias a la ayuda de un amigo importante suyo, yo no sabía que ese hombre era como Orochimaru, ya que también tenía dos caras.
Después de entrar a trabajar ahí, empecé por ganarme la confianza de los empleados más importantes del lugar, para así analizar y aprender todos los movimientos y al tenerlos bien analizados y aprendidos, después de varios meses, por fin podríamos dar el golpe que planee con mucha cautela, tras mucho tiempo preparándome, al estar todo listo, calculado y teniendo todos los detalles cubiertos, nada podría salir mal.
Tenía nervios no lo niego, pero había analizado todos los pro y contra, incluso me había aprendido todas las rutas de escape, algunos hombres que trabajaban para Orochimaru habían realizado unos túneles bajo el edificio donde estarían las camionetas para huir con todo el dinero de la bóveda..
Si todo salía bien ese dinero iría dirigido a un orfanato de niños enfermos de cáncer, ellos lo necesitaban mucho y bien valía toda esta loca situación.
Al estar todo listo para realizar el robo, iría a informárselo a Orochimaru, pero al estar por tocar la puerta de su guarida, lo escuchaba hablar con otra persona, él le decía todos mis movimientos y planes, incluso escuchaba que le pedía que avisara a la policía y me detuviera, las ganancias iban a ser repartidas cómo habían quedado, no lo podía creer, él me traicionaba, eso era lo peor en este mundo.
Y no lo entendí hasta alejarme de él y razonar las cosas, Orochimaru siempre se llevaba la mayor ganancia del botín que yo robaba al engañarme diciendo que él lo repartiría con otras personas que también ayudaba.
Y justamente esa ambición era la que me sacaba del juego y de ahí que por poco y me atrapan, pero había logrado huir, pero no del todo salva ya que salí herida, pero el botín seguía conmigo y de ahí que yo llegaba a este lugar.
—Vamos linda no me digas que te comió la lengua el gato..
—T-tú traidor, infeliz, cínico..
—Vaya, veo que me extrañaste..
—¿Cómo te atreves? ¿Qué haces aquí? Lárgate..
—No, no y no, además yo que tú no haría alboroto, se buena chica, sabes te he extrañado tanto y así me recibes..
—Lárgate de aquí Orochimaru, ya no soy esa ingenua que creía en ti, me traicionaste..
—Tanto rencor es malo linda— y tras sonreír —veo que la gente de aquí te quiere, aprecia y mírate hasta juegas a la casita, pero sabes bien que eso no es para ti luna, aunque admito que te debo una, así que con gusto me iré, pero... — me acercaba a ella ofreciéndole la manzana — quiero el dinero que me robaste..
Tras separarme de él —Yo no tengo nada, cuándo me tendiste la trampa tuve que huir abandonarlo, supongo ese dinero ya no existe..
—No te creo mi hermosa luna, se te olvida que yo te crié y forme, además de que investigue mucho y aunque tarde tiempo en encontrarte aquí estás, pero para que veas que te sigo considerando mi amiga, te haré caso, pero antes de irme, quiero lo que es mío, tienes siete días Hinata Hyuga para que me lo entregues o sino, ese tonto policía que amas, esos hermosos niños que te llaman maestra y la gente de este lugar pagará las consecuencias— y al ver esa hermosa mirada perlada sorprenderse y sonreírle —siete días luna no lo olvides, tú mejor que nadie sabes muy bien que no amenazo en vano.
Lo miraba impactada, él no mentía, lo sabía bien, no por nada lo conocía tan bien, pero ¿Ahora qué iba a hacer? No podía arriesgar a la gente que me brindo su confianza, ¿Por qué tenía que aparecer justo hoy? Mi felicidad había desaparecido.
Cuando Orochimaru se marchaba, los nervios me invadían, alguna gente se acercaba a mí y preguntaba si estaba bien, tal vez estaba pálida, pero no me iba a arriesgar, ni a ellos tampoco.
—«¿Por qué tenía que llegar ese maldito y arruinar todo?» Ante la mirada sorprendida de Naruto— Y-yo no soy una buena mujer para ti, yo no podría acep..— Alguien interrumpía mis palabras, ya que llamaba a la puerta y eso lo agradecía..
—Espera amor, no entiendo por qué dices eso, además hoy definitivamente estás muy rara— iba abrir la puerta sintiéndome confundido y al hacerlo veía a —¡Sensei Óbito!
—Mis lágrimas brotaban cuando Naruto se alejaba, no podía creer mi suerte, solo podía maldecir a ese hombre— tras escuchar que Naruto saludaba a alguien, avanzaba hacía la cocina y al entrar ahí..
—Quién lo iba a decir que ese chiquillo que me dio tanta guerra en el cuartel se convertiría en un magnífico elemento policíaco, pero vamos ya no soy tu maestro Naruto, dime ¿Me invitaras a pasar?
—Sí claro disculpe la emoción— después de que él entrará, le pedía que tomar asiento y al ver que Hinata no estaba donde la dejé, la llamada y al ver que ella salía de la cocina, limpiándose sus ojos —¿Qué ocurre amor?
—Nada, no te preocupes..
—Ya hablaremos más tarde la plática que quedó pendiente amor, ahora ven que quiero presentarte a un buen amigo y buen sensei..
—Al seguir su mano con mi vista veía a Óbito Uchiha. Al verlo frente a mi me sorprendía, yo lo conocía muy bien, pero con el nombre del sabueso, además sabía perfectamente quién era y a que venía.
—Vaya mi muchacho sí que creció mucho en este tiempo— me levantaba del sillón —mucho gusto ¿Señorita...?
—Yūhi, Hinata Yūhi..
—Un placer..
—El gusto es mío— los nervios me invadían ante esa negra mirada «esto era otra señal del destino, tenía que alejarme de Naruto, no podía lastimarlo, ni a él, ni a la gente de esta buena villa» —yo los dejo para que platiquen tranquilos, iré a hacer la cena y..
—Nena él se quedara a cenar, pon otro cubierto en la mesa si..
—Claro, con permiso— al caminar hacia la cocina sentía que las piernas me temblaban, yo estaba tan contenta en este lugar, los niños eran maravillosos y todo lo vivido aquí me había hecho olvidar toda esa sucia vida que llevé en mi pasado, así hubiera sido por un buen fin, había olvidado que estaba muy sumida en la oscuridad. Alejaba esos pensamientos, tenía que hablar con Naruto y contarle toda la verdad lo más pronto posible, no podía permitir que él supiera por alguien más todo mi pasado.
Al ver alejarse a Hinata —¿Qué hay de nuevo Óbito sensei? Dígame ¿Qué lo trae por acá?
—Muchacho como siempre tan desesperado, pero ya hablemos tranquilamente de eso, tenemos mucho tiempo para ello.
[...]
No podía creerlo, dos días habían pasado tan rápido y yo no había podido contarle nada a Naruto, pero esto no podía pasar de hoy, tenía que ir a la jefatura y hablar con él y contarle todo sí o sí.
Orochimaru es alguien de palabra y no podía confiarme en los días restantes que faltan, sinceramente tengo mucho miedo, además estos días han sido horribles.
Naruto es un hombre maravilloso, él quería formar un hogar conmigo, una familia, sinceramente en mis planes nunca estuvo planeado eso, pero él además de darme mucho amor y confianza, me brindaba paz, serenidad y la estabilidad para poder hacer y formar algo lindo juntos..
Ahora es cuando lamentaba que yo fuera la culpable de destruir todo lo bonito que teníamos.
Por otro lado, Uchiha Óbito seguía visitando nuestra casa y lo mejor era ser yo quien le contara todo a Naruto.
Así que me arreglaba lo más bonito que podía, quería que al menos él recordara eso de mí, demostrarle lo feliz que me hace a pesar de que no lo merezco.
Tras estar lista salía de casa y hoy el cielo estaba nublado, hasta el clima presentía lo que se avecinaba en mi vida ¿O acaso era idea mía? No lo sé, solo sé que no quería llegar a ese lugar..
Pero por más lentos que eran mis pasos, estaba a la vuelta de la esquina de la jefatura policiaca, algunas personas a mi paso me decían que pronto llovería, que me resguardará, pero ¿Cómo lo iba a hacer? Sí estaba por dejar a la persona que me brindaba todo lo mejor que tenía en mi vida.
Tras suspirar y girar, no me daba cuenta que alguien venía y chocaba con esa persona y al enfocarlo..
—Parece que pronto lloverá, dime ¿Qué haces en la calle con este clima?
Frente a mí estaba ese hombre, con esos ojos tan negros como la noche y quién parecía analizarme siempre, era la tercera vez que lo veía y como siempre pasaba me hacía sentir tan extraña.
—Vengo a ver a Naruto..
—Él no está, salió, yo también vine a buscarlo, pero ya que te veo, sígueme necesito hablar contigo..
Mi sexto sentido me indicaba que huyera que algo malo iba a pasar, pero no podía hacerlo, sí algo había aprendido viviendo esta falsa vida, es que huir no es la solución.
Intentaba sonreírle y seguía su andar..
—Sabes yo muy pocas veces me equivocó al juzgar a una persona, por ejemplo Naruto aunque siempre fue un chico problema he imperativo, sabía que él lograría su sueño, además de que su corazón es bondadoso, en cambio el tuyo, no dudo que no lo sea, pero yo vine a este lugar por un caso que me asignaron en Tokio. Digamos que soy uno de los pocos detectives que siempre resuelve el caso que nos den por más difícil que parezca o por más inteligente que sea el asesino o delincuente..
—¿A qué quiere llegar?
—Vamos señorita Yūhi, creí que eras inteligente o debería llamarte Hinata Hyuga alias luna, la delincuente por la que he venido a este lugar..
Ante sus palabras lo observaba asustada, quería llorar, pedirle, mejor dicho suplicarle que no hiciera, ni dijera nada, que me iría de este lugar dejando a toda esta buena gente tranquila, pero no me salían las palabras..
—Vamos ¿No me dirás nada?
—Yo soy..
—Maestra Hinata..
Cerraba mis ojos, derramando unas lágrimas, él me tomaba de las mano fuertemente y..
—Gracias a dios que la encuentro, por favor venga conmigo a casa, mi hija, mi pequeña Nanami está muy grave y no hace más que llamarla, por favor maestra..
Veía a ese hombre y..
—Vamos maestra Yūhi, no puedes rechazarla, pero no puedo dejar que vayas sola, así que te acompaño..
Tras asentir seguíamos a la señora Kinoe, la lluvia empezaba a caer, después de correr hacia la casa de ella, al llegar y entrar, el doctor Kendo habla con él padre de Nanami y al verme..
—Pasé maestra..
Seguía a la madre de Nanami ante la mirada atenta de Óbito Uchiha y al entrar al cuarto, veía a esa pequeña recostada con sus mejillas y nariz sonrojadas. ademas de estornudar..
—Ma-maestra Yūhi está aquí..
Me acercaba a su cama y al sentarme junto a ella, tomaba su mano y ahí comprobaba que ella tenía temperatura y al ver a su madre..
—¿Qué fue lo que paso?
—Anoche se salió de la casa ya que encontró un gato, yo lo puse en una caja de cartón en nuestro patio y al salir sin que nos diéramos cuenta, creemos que jugó con el afuera, ella ya tenía días con escurrimiento nasal y el que hiciera eso lo empeoró..
—Maestra, no te vas a ir verdad..
—Nanami tranquila, aquí estaré hasta que te alivies, pero tienes que tomar tus medicamentos y echarle muchas ganas para que te alivies pronto..
Ella me sonreía, el doctor Kendo entraba y..
—Kinoe-san la inyectare para que duerma, esperemos que con eso la fiebre empiece a bajar, pero si eso no pasa me temo que tendremos que internarla antes de que pueda llegar a convulsionar..
—Doctor haga lo que tenga que hacer, cueste lo que cueste, si es necesario traiga otro médico, aparatos médicos, lo que sea, pero sálvela por favor. — Si iba a ir presa, al menos iba a hacer un último bien y ese dinero por el cual me arrestarían, al menos sirviera de algo.
Las horas habían pasado y Nanami no mejoraba, el doctor había pedido unas máquinas especiales, la casa poco a poco se llenaba de vecinos y algunos compañeros de ella preguntando por su salud, pero ese hombre no me quitaba la vista de encima, la lluvia se hacía más intensa y la noche había caído..
La puerta se abría no sé por cual vez y justo ahí veía aparecer a Naruto, quien al verme me abrazaba fuertemente, lo olía, tratando de guardar su olor en mi memoria.
[...]
Veía el mapa de una zona poco alejada de la villa, según rumores ahí se escondían algunos ladrones que buscábamos desde hace tiempo..
Pero por más que lo intentaba, no me podía concentrar, ya que pensé que Hinata iba aceptar gustosa casarse conmigo después de este tiempo juntos, pero no fue así..
Además Hinata había estado tan rara estos días, parecía más pensativa de lo usual, estaba seguro que algo le pasaba pero por una u otra cosa no había podido hablar con ella. Pero no me rendiría, Hinata sería mi esposa si o si.
—Jefe creo que lo mejor es esperemos, la noche pronto caerá y podría ser perjudicial para nosotros..
—Está bien Deidara volvamos, hay que planear bien la búsqueda..
—Sí jefe..
Cuando llegaba a la jefatura me avisaban que mi sensei Óbito había venido a buscarme y que Nanami Kinoe se había enfermado y al parecer era grave.
El invierno se acercaba y me imaginaba que Hinata estaría en su casa, ya que sus alumnos eran importantes para ella. Iría hacía allá, solo esperaba que hubiera buenas noticias.
Al llegar ahí veía a varios de los aldeanos reunidos, quienes me saludaban y en el rincón de esa casa estaba Hinata, pero parecía perdida en sus recuerdos y al acercarme a ella y verme, me abrazaba fuertemente..
—Naruto al fin llegas..
—Tranquila mi amor, apenas me enteré vine, veras que Nanami se pondrá bien, dime ¿Ya comiste? De seguro que no, te conozco bien..
—Naruto hasta que por fin apareces..
—Sensei ¿Qué hace aqu...?
—Amor tengo frío, podrías traerme un café por favor..
—Si mi amor, ya vengo... — tras separarnos iba por la bebida que ella me pedía, pero me extrañaba que Óbito Uchiha estuviera aquí, ya que él nunca mostró afecto por nada, ni nadie.
[...]
En cuanto veía llegar a Naruto, sabía que ese hombre hablaría con él y no podía dejar que le dijera algo que no era cierto y al inventar una excusa para alejar a Naruto, al verlo alejarse..
—Por favor detective Uchiha no le diga nada, en cuanto Nanami mejore iré con usted a donde quiera..
—¿Tengo tu palabra luna?
—Si. — Él asentía y por un momento me olvidaba de todo, solo me había dedicado abrazar a Naruto y grabarme todo de él en mi memoria.
•••
Dos días habían pasado y después de un horrible susto, Nanami empezaba a reaccionar, le había dado una pulmonía sumado a bronquios, pero gracias a dios ahora eso había pasado y ella estaba mucho mejor..
Las cosas empezaban a volver a su cauce, me sentía más tranquila por la niña, aunque también porque Óbito Uchiha había cumplido su palabra y hasta ahora no le había contado nada a Naruto, pero él era desconfiado como un buen detective y me había puesto guardia, un par de hombres me seguían a todos lados.
El fin de curso se acercaba y yo aprovecharía eso y me iría muy lejos de aquí, no quería ir a la cárcel, pero tenía que concentrarme y no delatarme, pero aunque trataba de ser la misma, Naruto me notaba diferente, además de que hoy sería nuestro último día juntos..
Haría una cena muy rica, adorne el ambiente muy romántico, puse velas, incienso, flores por todos lados y una música de acuerdo a la ocasión..
La cena estaba casi lista, Naruto llegaba y al ir a recibirlo..
—Bienvenido mi amor... — le daba un beso y al sentir que mis ojos se llenaban de lágrimas, hoy no estaría triste, hoy disfrutaría hasta el último momento con él..
—Gracias cariño parece que me extrañaste y aunque eso es bueno, dime ¿Por qué decidiste hacer esto? No me digas qué es tu cumpleaños y se me olvido..
Reía de su comentario —no amor aún falta para eso, ahora respondiendote quise darte un detalle por el maravilloso hombre que eres, además has estado muy ocupado estos días..
—Al contrario, soy feliz por qué tú estás conmigo y te amo muchísimo..
—Y yo a ti amor, pero ve lávate las manos para cenar, todo esto es para ti..
Nos besábamos y después de que él hiciera lo que le pedí, empezábamos a cenar, Naruto me felicitaba y platicabamos de cosas relevantes sonriendo mucho, yo quería guardar cada instante de él en mi memoria y mientras lo observaba un nudo se formaba en mi garganta ¿Cómo iba a poder vivir sin él?
—Amor ¿Estás bien? Te quedaste pensativa de un momento a otro..
—Si mi amor pero sabes... — me levantaba de la silla y caminaba hacia él y al sentarme en sus piernas —quiero que me hagas el amor..
—¡Eh! ¿Estás bien Hinata? Digo no es que no quiera hacerlo, pero has estado muy rara estos días, dime ¿Qué te pasa?
—No es nada amor, yo estoy bien, solo quiero estar contigo— lo besaba y tras separarnos, al levantarme lo guiaba hacia nuestra habitación y después de unos segundos el me correspondiera, al llegar, lo incitaba a recostarse y al lograrlo subía sobre él, besándolo apasionadamente..
La ropa iba saliendo poco a poco, sus caricias quemaban mi piel y excitaban mucho, esta era la última vez que estaríamos así y lo disfrutaría. Besaba su cuello y él apretaba mi trasero..
—¡Oh nena! Eres tan hermosa, me encantas..
Su respiración era tan caliente y jadeante como la mía y tras cortos besos..
—Y tú a mi amor, hazme tuya. — Lo volvía a besar acariciando su bien formado cuerpo y aunque trataba de disfrutar sus caricias, sentía tanta tristeza pronto me iría dejándolo solo..
Él me giraba quedando sobre mí, me besaba invadiéndome con su lengua, apretando mi cintura, sus manos subían por mi cuerpo, él llegaba hasta mis pechos y los amasaba y de ahí besaba mi cuello lambiéndolo, eso sin duda alguna me encantaba..
—Hueles tan rico mi amor— mordía su cuello y bajaba por este lamiéndolo, dejando rastros de saliva por el y al llegar a la comisura de sus grandes pechos, tras acariciarlos llegaba hasta su pezón succionándolo y frotando mi duro pene contra su húmeda vagina..
—Na-naruto ¡Ah! — Gemía cuando él me invadía llenándome toda, dejando de lado los juegos y caricias previas y al sentir como amoldaba mi vagina a su tamaño —si amor así ¡Ah!
—Te amo mi a-amor ¡Agh!— Levantaba sus piernas y me movía más fuerte sobre ella, penetrándola profundamente sin dejar de disfrutar sus generosos pechos, Hinata se humedecía más mientras mi hombría se abría paso en esa deliciosa vagina..
—¡Ah! Si cariño, cógeme más fuerte ¡Ah!
—La tomaba de su cadera acercándola a mi levantándola un poco, mientras mi pene entraba gustoso y resbalaba en su húmedo y cálido interior, después de varias embestidas más y sintiéndome en mi límite —apriétame bien rico, mi amor ¡Agh! Quiero correrme muy profundo en ti..
El orgasmo se acercaba lo sabía, Naruto se sentaba y me colocaba sobre él sin salir de mí, mientras me movía sobre él y escuchaba su ronca voz, estaba por correrme y mi vagina complacerlo y después de besarlo de lengua, finalmente liberaba mis jugos y él su semen..
Al terminar de hacer el amor y nuestra respiración saliera en modo jadeos, lo observaba sin duda alguna es tan hermoso, aspiraba su aroma ya que él tras besarme y acomodarse en mis pechos él parecía haberse quedado dormido, de seguro estaba muy cansado y tras querer levantarme de la cama para buscar mi ropa..
—Mi amor ¿A dónde vas? Hace frío..
—Pensé que dormías Naruto, sabes tengo que hablar contigo..
—¿Qué te pasa Hinata? Hace un momento estabas tan cariñosa, caliente y amorosa, preparaste sin duda alguna una gran velada y ahora otra vez estás distante, sinceramente no te entiendo..
—Naruto esto no será fácil, pero quiero que me escuches sin interrumpirme— él se levantaba de la cama buscando su pantalón y sentándose frente a mí, esto era más incómodo de lo que creí, pero era hora de hablar..
—Verás quiero decirte que yo te he engañado todo este tiempo..
—¡¿Qué dices?!
—No me interrumpas por favor, veras... — me levantaba de la cama cubriéndome con la sábana y al darle la espalda, no podía verlo a la cara y tras suspirar... —Mi nombre verdadero es Hinata Hyuga y llegué a este pueblo huyendo de la policía de Tokio, hace unos meses atrás yo realice un robo en un banco de la capital, él que era mi cómplice me traicionó y al descubrirlo huí, yo llegué aquí por casualidad y usurpe un lugar que no es mío. Tenía pensado irme casi enseguida, pero cuando huía me hirieron y tenía que descansar y recuperarme, después de eso te conocí a ti a los padres de Nanami y a toda la gente de la villa, me encariñe con ustedes, todos estos meses a tu lado han sido maravillosos, pero yo no soy esa persona qué tú crees. Él que era mi cómplice me encontró hace unos días, él cree que aún tengo el dinero que robé y me amenazó con hacerte daño a ti o a la gente de esta villa si no se lo doy y eso no lo puedo permitir. Perdóname Naruto nunca quise que salieras lastimado, tal vez te mentí, pero yo en verdad me enamore de ti..
El nudo que sentía en mi garganta se deshacía dando paso a las lágrimas y cuando lo iba a encarar..
Él salía del cuarto dejándome sola, sin decirme ni una palabra, no sé si me creía o no y ahí solo podía llorar.
[...]
Eso no podía ser verdad, Hinata no podía mentirme de esa manera, yo conocía a los ladrones y sabía cómo pensaban, de pronto el cuarto se hacía pequeño y sentía ahogarme..
Ella lloraba, sus palabras se repetían en mi memoria, una parte de mi quería consolarla, pero por otra parte me sentía pésimo, así que salía de ahí, incluso de casa y empezaba a correr, ahora entendía muchas cosas, el que ella no tuviera ningún documento que la identificará, el error del nombre, el no aceptarse casar conmigo, todo encajaba..
¿Cómo pudo fingir tan bien? Es obvio está entrenada, pero cómo dudar de ella si siempre se portó buena gente con los niños, con los aldeanos y conmigo, ayudando a todos desinteresadamente..
Respiraba agitado y al entrar a la jefatura de policía..
—Así que ya lo sabes..
—¡Óbito-sensei! Ella.. no, eso no puede ser verdad, ella es bue... — Él me aventaba algo interrumpiéndome y al tomarlo veía el nombre que ella me dijo, el nombre de una banda y finalmente decía prófuga de la justicia y al girarla veía a una Hinata vestida completamente diferente, pero sin duda alguna era ella, no lo podía creer, mi Hinata no podía ser una mala persona, me sentaba en la silla muy sorprendido y con tantas dudas y preguntas en mi cabeza..
—Tranquilo muchacho, entiendo cómo te sientes..
—No lo hace, además ella no puede ser esta mujer, una delincuente..
—Me gustaría tanto decirte que no, pero es la verdad y justamente es por la persona que he venido a este pueblo, además no solo está ella implicada, sino esa banda que tú persigues, ella y ellos son uno mismo..
—¡¿Qué?! Eso no puede ser verdad, Hinata..
—Muchacho, tú mejor que yo sabes que es así, además no tengo porqué mentir..
—N-no puedo aceptarlo, ademas no quiero que se vaya, d-debe haber algo que pueda hacer para poder ayudarla, ella..
—Me gustaría ayudarte, ayudarles, pero..
•
•
•
El tiempo había pasado y aunque en un principio no lo creía..
No sé cuánto había llorado, pero al calmarme y ver la hora, era muy tarde, pero la puerta de la casa se abría y al ver a quien llegaba, se llegó la hora, iría presa..
—Veo que hiciste lo correcto, dime ¿Estás lista Hinata Hyuga?
—Y-yo... — al ver que Naruto entraba detrás de él mirándome como siempre cálidamente, eso iba a ser más difícil..
—Mi Hinata— solo podía abrazaba y al sentir que ella lloraba —tranquila amor quiero hablar contigo y sobre todo quiero que sepas que yo no te juzgo, supongo que tuviste una razón para actuar así y..
—Hinata si hago esto, es porque tienes un novio muy terco e insistente, además no estamos para cursilerías— y al observarlos —supongo que conoces muy bien a Orochimaru ¿Cierto?
—¡Eh! Sí, pero él..
—Veras yo he investigado a fondo todo el caso del robo del banco y de él, quién además de ser tu jefe, se ha dedicado a la extorsión, secuestro, robo, violaciones, incluso matar, es uno de los delincuentes más buscados de Japón, alguien calificado de rango S, pero supongo tú sabes todo eso ¿No?
—Pues yo me enteré de eso el día que realice el robo del banco, al ir a informarme que estaba lista, él hablaba con otra persona por teléfono contándole todo mi plan y así me detuvieran..
—Así es, él y un socio miembro de una familia importante de Japón hacían negocios turbios juntos, Orochimaru estaba protegido por él, entre mi investigación tú saliste a relucir por casualidad, me dedique a cazarte, ya que el robo que cometiste fue la gota que derramó el vaso y para atrapar al miembro de la familia Fujimoto y a Orochimaru. Pero él muy cobarde huyo y su grupo se desintegró, hemos atrapado a varios de la pandilla, pero con él no hemos podido dar, según los informes indican que él es el líder de los ladrones que roban esta villa y las cercanas. Como sabrás eso no está bien y va contra mis principios, pero debido a Naruto haré una excepción, si tú me ayudas a localizar a Orochimaru, yo te ayudaré para que tu condena sea la mínima debido a las buenas acciones que has hecho en este lugar..
No lo podía creer, esa era mi salvación, Naruto me miraba sonriente, supongo decía la verdad..
—Verá detective Uchiha él me espera esta noche en la salida de la villa con el "dinero que robe" me amenazó y al no querer problemas me iba a entregar a la policía diciendo la verdad..
—Eso es increíble amor, pero si lo atrapamos podremos poner punto final a esto..
—No tan rápido Naruto, Orochimaru es un hombre peligroso y no sé si aún tenga gente de poder que lo proteja, pero dime algo Hinata ¿Tú tienes aún ese dinero?
Cuando ambas miradas de distinto tono me observaban, si lo que decía el sabueso era verdad, Orochimaru podría salir libre de la cárcel, si es que lo atrapaban y sería un cuento de no terminar, ademas ese dinero era una perdición para muchos.
—No, esa noche del atraco yo salí herida, la policía me seguía muy de cerca y ellos también, así que tuve que abandonarlo, no supe más de el..
—Es una lástima, hay recompensa por ello, pero dime ¿Estás dispuesta ayudarme a atraparlo?
—Claro que sí. — Planeamos muy bien toda la operación, el frío y la lluvia se mezclaban, pero no me importaba por ilógico que pareciera tenía una oportunidad y no la iba a desaprovechar..
Según Óbito, yo llevaría unas maletas simulando llevar el dinero conmigo, un chaleco contra balas y serían poco policías los que me cuidarían, no podrían llamar la atención y menos estando tan cerca la hora citada..
Los nervios me invadían, pero el saber que podría librar la cárcel y que todo esto se terminaría me daba ánimos, solo esperaba que todo saliera bien y que Naruto y yo pudiéramos estar juntos y ser felices.
La hora se llegaba, yo llevaba un micrófono escondido, Óbito me decía cómo actuar..
Era muy noche y solo el sonido del viento se escuchaba, caminaba lentamente cargando las maletas y al salir de la villa, unos metros más adelante veía una silueta..
—Oh mi preciosa luna, tan puntual como siempre..
—Orochimaru... — Óbito me decía que me calmará y no actuará precipitadamente y al ver su sonrisa cínica..
—No que no lo tenías luna..
—Déjate de estupideces y terminemos esto de una buena vez..
—No tan rápido preciosa, eres mujer y estás resentida, no puedo confiar en ti..
Y justo ahí veía salir tres hombres de muy mal aspecto de entre unos arbustos y ellos se acercaban a mí..
—Como les dije amigos, nuestra suerte cambiaría hoy, tráiganme el dinero y con ella pueden hacer lo que quieran..
—Infeliz... — Al tenerlos muy cerca las balas empezaban a sonar, yo me cubría, tanto los hombres como los policías no se hacían esperar atacando al bando enemigo, pero cubriéndose de salir heridos. Una lucha de poder entre ellos empezaba, los minutos pasaban y al querer correr alguien me estiraba del cabello y..
—Eres una infeliz traidora..
Y antes de poder si quiera quejarme..
—¡Suéltala!
Naruto salía de su escondite, Orochimaru reía y..
—Mira Hinata tu estúpido noviecito viene a salvarte, pero sabes algo, si yo caigo tú también lo harás, así que despídete de él y..
Justo ahí escuchaba un balazo, solo podía ver como Orochimaru caía herido del brazo, yo corría hacia Naruto y él me abrazaba..
—Ya paso amor, tranquila...
Tenía tanto miedo que le pasará algo malo, pero Óbito nos había salvado y yo solo podía agradecerle, los policías se llevaban a Orochimaru y sus cómplices hacia la jefatura, Naruto y yo tendríamos que declarar..
Solo esperaba que esta pesadilla terminara.
—No había sido fácil pero mi Hinata la había librado, cuando supe toda la verdad estaba tan confundido, por un lado estaba mi obligación como jefe de la policía y por otro lado el gran amor que le tenía. Sin duda alguna el que yo consideraba mi sensei, me había dado la última enseñanza de vida, me ayudaría a liberar a mi Hinata de que pisará la cárcel. Habíamos dado con el líder de una importante organización, si lo capturábamos él llevaría a la capital al ladrón más buscado y yo intentaría que lo mío y de Hinata no sé rompiera.
Después de declarar habíamos vuelto a casa y aunque estábamos serios, habíamos hablado mucho, ella me había explicado que todo lo hacía por un bien y aunque esa no fuera la forma correcta, ella no había vuelto a cometer ningún robo..
Yo confiaba en ella, nos esperaban días difíciles, ella había decido decir la verdad y empezar desde cero y aunque muchos aldeanos al principio no habían reaccionado bien al saber la verdad, al pasar los meses ella se los había ganado otra vez.
—Los meses había pasado y Hinata y yo seguíamos juntos, tan enamorados como siempre..
—Nanami había mejorado y la daban de alta, Óbito Uchiha había recibido una medalla de condecoración. Al final por la buena obra que había hecho por salvar a Nanami y obviamente ayudar a capturara Orochimaru, Óbito Uchiha me perdono ese robo, sus jefes y él decidieron que yo llevaría una condena de arresto domiciliario, obviamente seguiría apoyando a la verdadera maestra y mes con mes firmaría hasta un lapso de cuatro años y por fin pudiera ser libre.
—Mi familia seguía junta y aunque mi hermano aún estaba en rehabilitación, cada vez estaba más cerca de salir de ella, ellos se alegraban por mi relación con Hinata y pronto iríamos a verlos y al final de esa locura supimos que Kurenai Yuhi se había casado con alguien llamado Asuma Sarutobi, un hombre que se dedica a ayudar a las personas de escasos recursos en su fundación llamada Mirao y ahi ella impartía clases a niños jóvenes y adultos con ganas de superarse..
—Me alegraba mostrarme con mi verdadera cara, ademas si lo pensaba esto no era nada en comparación a la felicidad que sentía en este momento..
—Así es Hinata, ya que nosotros seguiamos juntos, tan enamorados como siempre y en la espera de nuestro primer hijo. Nuestro último secreto había sido que el dinero robado que ella aún lo tenía en su poder, juntos decidimos que el último objetivo de Luna se llevaría acabo, ese dinero había llegado a una institución de manera anónima, para así cerrar para siempre ese capítulo en nuestras vidas..
—Saber que el objetivo inicial se cumplió me hacía sentir muy feliz, ya que con ese dinero ayudaría a muchos niños... — Al sentir que Naruto acariciaba mi abultado vientre y me besaba..
—Sin duda alguna la llegada de Hinata a la villa de Konoha había sido lo mejor que me había podido pasar, ya que lleno de felicidad a muchas vidas e iluminó todo con su toque angelical que desprendía.
Espero les guste este nuevo one-shot Naruhina..
Disculpe los errores ortográficos, saludos y nos leeremos muy pronto =)
