SAKURA
Mi estado de maravillosa dicha dura poco en mi cara debido a la inoportuna pregunta de Hidan. Estoy empezando a pensar que el sexo en el vestuario no fue la mejor idea. Especialmente durante el tercer periodo. Que mal que ya lo hice.
Sasuke sostiene mi cabeza contra su cuello, protegiéndome de las miradas de sus compañeros de equipo.
—Espera un minuto. ¿Sakura? ¡De ninguna manera! ¡De ninguna jodida manera! ¡DE NINGUNA JODIDA MANERA! —grita Naruto—. ¿Está tu polla en mi HERMANA?
Es tan humillante que es ridículo. Es suficientemente malo que esté desnuda, envuelta alrededor de mí… Sasuke, con quien estoy en una aún-por-ser-definida-relación. Tener a mi hermanastro gritándole mientras todavía está dentro de mí está más allá de los niveles razonables de mortificación.
Levanto la cabeza así puedo aclarar de manera poco adecuada lo obvio. —Soy tu hermanastra. —Como si los tecnicismos fueran a detener lo que está por suceder—. Y Sasuke puede meter su polla en mí cuando quiera. —La última parte es innecesaria. Ignoré la advertencia de Naruto y follé con Sasuke, salvo que lo llevé al siguiente nivel haciéndolo en un lugar público con todos sus compañeros de equipo como testigos.
Podría muy bien tirar dinamita en un incendio de gasolina.
—¡VOY A PATEAR TU CULO, UCHIHA! —Continúa Naruto gritando. Su volumen es excesivo, como si no estuviera a unos pocos metros de distancia.
Sasuke no parece encogerse. Acaricia suavemente la parte baja de mi espalda, un marcado contraste al sexo caliente y sucio que acabamos de tener.
Separándonos, Sasuke desenvuelve mis piernas de su cadera y me baja con cuidado, usando su cuerpo para cubrir mi desnudez de Naruto, Hidan y quienquiera que esté viendo el espectáculo. Estoy pasando un mal rato estando de pie sin ayuda así que me sujeto de sus hombros. No bromeaba sobre follarme hasta que no pudiera caminar.
—Déjame manejar esto, bebé.
—¿Acabas de llamarla "bebé"? ¿Hace cuánto tiempo esto ha estado sucediendo? ¡Quita tus malditas manos de mi hermana! —El rostro de Naruto es de un tono rojo poco natural, casi morado. Parece como que estuviera a punto de tener un ataque al corazón.
Me encantaría ponerme mi ropa, pero están esparcidas por todo el suelo. No puedo alcanzarlas sin que alguien obtenga un vistazo de mi bien usado coño. Sasuke no puede conseguirla para mí tampoco, pues está actuando como un escudo humano, protegiendo mi desnudo cuerpo de los hambrientos ojos del equipo. Está bien, quizás estoy siendo un poco dramática. La mayor parte de ellos no están mirando en absoluto.
—Uchiha, no voy a decírtelo de nuevo. Aléjate de mi hermana.
El tono de Naruto ha cambiado a una voz casi tranquila que usa cuando está tan furioso que apenas puede funcionar. Antes lo he visto un par de veces así. Generalmente con la Xbox. No es bueno. Tengo la sensación que va a tratar de lastimar a Sasuke.
Sasuke se gira para enfrentarlo. Ya que estoy mirando el suelo, veo su polla balancearse en el proceso. Contengo una inapropiada risa cuando lo escucho golpear contra su muslo. Amo su pene. Quiero darle un baño de esponja y vestirlo como un súper héroe.
Echando un vistazo sobre su hombro; veo unos pocos miembros del equipo de pie detrás de Naruto, mirando boquiabiertos en lugar de ocuparse de sus asuntos. No puedo culparlos. Esto es bastante entretenido.
Naruto cambia su furiosa mirada de Sasuke a mí. —¿Qué está mal contigo? —Vuelve a gritar.
—¿Disculpa? —pregunto, sarcásticamente.
—¿Crees que podemos conseguir una toalla? —pregunta Sasuke.
—¡Jódete! No voy a conseguirte ninguna mierda —responde Naruto.
—No es para mí, imbécil. Es para Sakura. A menos que quieras que el equipo entero la vea desnuda. —Lo enfrenta Sasuke, incluso lo dice calmadamente.
Shikamaru, quien está valientemente tratando de apartar la vista, le tira una toalla a Sasuke, que a su vez me la da a mí. Una vez que estoy envuelta, Naruto le da un puñetazo a Sasuke, es totalmente inesperado; al menos yo no lo esperaba. Aparentemente Sasuke sí. Me agarra de la cintura y nos mueve lejos del camino. Siento el aire silbar en mi mejilla mientras el gigantesco puño de Naruto evita dar en mi cara por meros centímetros.
Sasuke me deja y empuja duramente a Naruto. —¿Qué está mal contigo? Pudiste herirla.
Naruto todavía lleva puestos los patines; tropieza hacia atrás, luchando por mantenerse de pie. Shikamaru y Hidan se mueven con intención de separarlos.
—¡Suficiente!
Agarrando la toalla con una mano para mantenerla en su lugar, coloco una palma en el pecho de Naruto. Es asqueroso cuan sudado está. Su camiseta está empapada. Sasuke está detrás de mí, su pecho contra mi espalda. Soy una persona en miniatura comparada con ambos; se miran el uno al otro sobre mi cabeza,
—¿Qué diablos estás haciendo con él? —escupe Naruto en mi cara mientras grita.
Esto es tan repulsivo. Nunca más tendré sexo en un vestuario. Podría conseguir verrugas en los pies, parada en el suelo sucio sin zapatos. Está bien, el suelo no está del todo sucio. Esto es como un maldito cuarto de hotel excepto porque huele como a hombres sudados, equipo de hockey, y sexo, gracias a Sasuke y a mí.
—¿Puedes parar de gritar? Estoy parada justo aquí. Definitivamente puedo escuchar muy bien lo que estás diciendo, sin que trates de bañarme en saliva y destrozar mis tímpanos.
Naruto hace un gesto a Sasuke, su expresión refleja su incredulidad. —¡Folla a todo lo que tiene pulso!
—Dice la enfermedad venérea andante. —Dios, hoy soy buena.
—¡Uso malditos condones! No tengo hongos creciendo en mi polla. No puedo decir lo mismo de este imbécil. —Naruto señala con el dedo acusatoriamente a Sasuke.
—¿Qué diablos está pasando aquí? —Entra el entrenador, examinando la escena con ojo crítico y confundido—. ¿Quién contrató a una puta? Conocen la política sobre ello.
—Oh por Dios. —Agarro la toalla apretadamente y me escondo detrás de mi mano, completamente mortificada.
—Mire, entrenador. Esta es mi hermana. —El tono de Naruto, aunque controlado, contiene advertencia y un montón de ira contenida. Creo que en mayor parte debido a que nos sorprendió teniendo sexo en el vestidor, oh, y el hecho de que ahora he sido fichada como una conejita de la clase más baja.
—¿Tu hermana es una puta? —pregunta el entrenador.
¿Qué diablos? ¿Es que todos en esta habitación están por debajo del promedio intelectual a excepción de Sasuke? Más importante, ¿me veo como una puta? Supongo que mi desnudez me pinta como tal. Me asomo entre mis dedos, lo asocio a la infantil idea de que si no puedo ver a nadie, nadie puede verme.
Sasuke se impone nuevamente, tomando una protectora postura frente a mí. —¡No es una puta; es mi novia! —ruge.
Literalmente, ruge. Es fuerte y gutural. Lo que hiere mis oídos puesto que se encuentra cerca.
Ser atrapados teniendo sexo es solamente la punta del embarazoso iceberg. Ahora que el entrenador me ha acusado de ser una prostituta, Naruto pareciera como si fuera a estallar. Estoy esperando a que la parte superior de su cabeza salga disparada y salga vapor junto con la limitada cantidad de materia cerebral que tiene allí.
Levanto la vista hacia Sasuke y susurro—: ¿Puedo vestirme ahora?
El entrenador sopla un silbato alrededor de su cuello y la charla se detiene. —El espectáculo se acabó. Será mejor que esperes que nadie se entere de esta mierda, Uchiha, o tendrás un maldito desastre que limpiar. Lleva a tu amiga y su ropa al salón de descanso; luego ven a verme. —Su desaprobación es clara—. El resto de ustedes, cámbiense.
Sasuke me coge por la cintura y me lleva hacia mi ropa desechada, mientras el entrenador se lleva a Naruto.
Una vez que he tomado mi ropa, Sasuke me lleva por la puerta a otra habitación. Sofás y una gigante pantalla plana ocupan la mayor parte del espacio.
—¿Por qué tuvimos caliente y enojado sexo contra los casilleros si pudimos tenerlo aquí, en este sofá? Quiero decir, Dios, Sasuke, pudiste haberme inclinado aquí y…
Aprieta los dientes y un músculo en su mejilla se contrae. —Hay un sofá en mi apartamento donde puedo inclinarte mañana en la noche si quieres. Ahora mismo, deberías vestirte.
Sosteniendo la toalla frente a mí, chequea sobre su hombro cada pocos segundos para asegurarse que estamos solos.
Me coloco de nuevo las bragas. —¿Vas a meterte en problemas?
—Estaré en problemas por la pelea más que otra cosa. Debo haber esperado hasta que estuviéramos solos.
—Es mi culpa.
—Estoy seguro que yo te desnudé.
Me pongo la blusa sobre la cabeza mientras Naruto aparece en la puerta. Sasuke envuelve la toalla alrededor de su cadera para ocultar su erección.
Naruto toma nota de que estoy vestida antes de tomarla contra un casi desnudo Sasuke. Sus puños se aprietan, y murmura algo. Suena como un mantra de yoga o algo así.
—Debería golpearte el culo por esto, Uchiha.
—No necesito que defiendas mi honor, Naruto. No fue como si fuera virgen antes de Uchiha.
Sasuke tose, su expresión se ensombrece. Quizás está molesto por mi revelación. Nunca entenderé a los chicos, particularmente aquellos que claramente han compartido su madera con un montón de castores, se vuelven todos territoriales con el que están. Sasuke tiene suficiente confianza en sí mismo para que le diga que es de lejos el mejor.
—Uchiha. Afuera. Ahora. —El entrenador llama desde la puerta, su teléfono celular sujeto en la mano.
—Sí, señor. —Sasuke besa mi sien—. No te preocupes, nena, no habrá ningún problema.
—¡No la llames "nena"! —señala Naruto con un dedo de peludos nudillos a Sasuke.
Lo enfrento. —Sucede que disfruto cuando Sasuke me llama "nena".
—Giro mi rostro hacia el hombro de Sasuke y digo en voz baja—: Particularmente en medio de la pasión.
Naruto levanta las manos con exasperación. —¿Se detendrán?
Sasuke besa la cima de mi cabeza y sale sin prisa, con algo de arrogancia en sus pasos. Podría ser atribuido a la semi erección que aún lleva o los comentarios que pintan su potencia sexual en una muy positiva perspectiva. Se aleja de Naruto, solamente en caso de que decida golpearlo. Es una posibilidad real ya que se ha vuelto a poner morado.
—¿Qué demonios, Sakura? —pregunta tan pronto como Sasuke está fuera de la habitación.
—¿Qué demonios, qué?
—¿Estás follando a Uchiha? ¿En el jodido vestidor? ¿Cuánto tiempo ha estado sucediendo esto? —Las manos de Naruto están en sus caderas como una madre cabreada, una madre yeti cabreada.
Me encojo de hombros. —Supongo que desde la primera vez que lo conocí.
Naruto abre los ojos como platos. Está tratando de entenderlo. Puedo casi ver el vapor salir de sus orejas porque su cerebro está funcionando a toda marcha. Lo lamento por él; por más que le he cogido cariño en los últimos cinco años, obtuvo el extremo corto de los palillos en la fortaleza intelectual. Es lindo completamente vestido, y a veces, cuando no sale a prostituir su polla, puede ser extremadamente considerado.
—¡Pero eso fue hace casi dos meses! ¿Has estado ocultándome esto todo el tiempo? —Anda de un lado para el otro, pasando una mano por su cabello. Su furia cambia a una expresión de dolor.
—Debido a que sabía que reaccionarías así.
—Bueno, sí, Saku. ¡Es incluso peor que yo! —Naruto se rasca la nuca como si estuviera verdaderamente desconcertado—. No entiendo por qué te involucraste con alguien que solamente sale para mojar su polla contigo. —Es probablemente una de las cosas más profundas y sinceras que alguna vez me ha dicho.
—Eso no es de lo que se trata. —Lo que está sucediendo entre Sasuke y yo es más que sexo. Me quería aquí este fin de semana. Debe significar algo—. Él es diferente cuando estamos juntos.
—¿Quieres decir que no te folla todo el tiempo en público? Ciertamente reconfortante, Saku.
—Dice el chico que fue atrapado con las manos debajo de la falda de una chica en un cubículo abierto de un baño público. —Es un golpe bajo.
—Conseguí que me cambiaran por eso, Saku. Transferido. ¿Entiendes lo que significa eso? Tuve que empezar de cero con un nuevo equipo, y ahora descubro que tú estás haciendo ¿qué? ¿Saliendo con este idiota? ¿Qué pasa si está jugando contigo? ¿Crees que puedo dejarlo pasar?
No consideré que tan lejos podrían llegar a ser las consecuencias si las cosas se ponían feas con Sasuke. Naruto tiene un buen punto. Es el chico nuevo del equipo, y mi implicación con su capitán podría hacer las cosas más difíciles para él más que nadie. De repente me siento culpable por no ser honesta con él en primer lugar. Naruto podría haberse puesto furioso sobre la situación, pero hubiera sido mejor que sorprendernos in fraganti teniendo sexo, junto con sus compañeros de equipo.
Pongo una mano en su hombro. —Lo siento, Naruto. Pensé que no sería nada serio, y se ha vuelto algo más.
Suspira. —No quiero verte lastimada. Sé que puedo ser un idiota y un gran imbécil la mayor parte del tiempo, pero tengo corazón. No me he olvidado del idiota de las menores con el que te metiste.
Estoy asombrada. Naruto renunció a los comentarios tontos después de que el idiota y yo rompimos. Asumí que fue porque tuve lo que probablemente se consideraría una completa crisis emocional.
Debo haber estado mucho más emotiva de lo que pensé si ahora Naruto está trayendo esto a colación. En ese momento, intentó ser tan sensible como se lo permitió su masculino cerebro. Dejó a un lado su tiempo con sus conejitas para mirar películas de terror conmigo y dejarme ganarle en los video juegos.
—Sé que tienes buenas intenciones. Prometo que no cometeré el mismo error dos veces. Sasuke es un chico decente. Veo un lado diferente de él que tú no ves. Uno que no es totalmente impulsado por la testosterona y el semen.
—No lo sé, Saku…
—Prometo que si te necesito para darle una paliza a Sasuke sobre algo, te dejaré saberlo.
Sus ojos se iluminan como si estuviera en un bar nudista.
—¿De verdad?
—De verdad. —Asiento, sabiendo que nunca en un millón de años voy a arrojar a Naruto hacia Sasuke si las cosas no funcionan. Tengo rodillas. Sé cómo usarlas.
Asiente, su alivio es evidente. —Me voy a duchar. ¿Lo arreglamos con un abrazo? —Abre los brazos ampliamente.
Hago una mueca y me echo atrás. —Creo que esperaré hasta después de la ducha para eso, gracias.
—Está bien. —Se mueve con pesadez y torpeza a la puerta, llevando todavía sus patines.
Una vez que nuestra sesión de hermandad ha acabado, encuentro un espejo y me dedico a arreglar mi cabello, el cual es en gran medida producto de un tornado de sexo. En todo caso, me veo como una dama de compañía costosa, lo cual no es ni mucho tan malo como una puta. Mientras realizo una intervención de emergencia a mi cabello con mis dedos, me pillan los recuerdos del idiota, de mi ex.
Ejemplificó el término idiota. Aunque no al comienzo. Al principio, era encantador. Lo conocí en mi último año de universidad en la cafetería del campus por una confusión de latte. Su especialización no estaba definida, y se encontraba en su segundo año. Era un poco más joven que yo, pero era lindo. En nuestra tercera cita, descubrí que se hallaba en las menores, buscando ser reclutado. Muchas banderas rojas, ¿verdad? Debí haberlo dado por terminado allí mismo. No lo hice porque a veces soy cegada por lo atractivo y los dientes bonitos.
Nos estuvimos viendo por unas pocas semanas cuando sugirió conocer a mis padres. Estaba anonadada. La mayoría de los chicos evitarían ese asunto como la plaga. Así que lo presenté a Minato, que se ofreció a verlo jugar. Fui, también, solamente para apoyarlo como su novia, y descubrí que nunca iba a ser un jugador suficientemente bueno como para llegar a las ligas menores, mucho menos a la NHL. Minato lo llevó a un lado y se lo dijo con delicadeza. Aun así, un ego herido es un ego herido.
Unos pocos días después me detuve en la cafetería para recoger un latte entre clases. No me encontraba sorprendida de verlo. Lo que me sorprendió fue la morena de lo más cómoda en su regazo. Era del tipo zorra, vestida con una falda muy corta con el escote desparramándose de su blusa de corte bajo. Sus pechos eran mucho más grandes que los míos.
Ahora, déjame ser clara, sabía que esta relación no iba a ninguna parte. De hecho, no estaba sinceramente interesada en verlo más. El sexo con él era, como mencioné anteriormente, mediocre como mucho. Sus orgasmos sonaban como una hiena en celo y tenía una carencia por debajo de la cintura. Era lo peor en sexo decepcionante. En ese momento me encontraba cansada de estar sola, y la aguda insatisfacción del sexo parecía ser mejor que nada. Era algo deprimente.
Mi ex y la zorra se hallaban acurrucados en el sofá. Estaba tan enfadada como aliviada hasta que hizo el tipo de jugada más mierda en la historia de las citas. Se quedaría conmigo por el resto de mi vida, aparte de los gemidos sexuales de silbido de perro.
Me miró como si no supiera quien era yo. Incluso me preguntó si podía ayudarme. Antes hacer de mí misma una gran tonta, le dije que se parecía a un puto imbécil con una polla pequeña al que conocía, y me fui.
Eso fue hace más de ocho meses. Desde entonces he estado en una pausa de citas. Los jugadores de Hockey de cualquier clase estuvieron estrictamente fuera de la mesa. Hasta Sasuke.
La ironía de que estoy involucrada con el que podría ser el puto que nunca ha sido puto no se me escapa. En mi defensa creo que sabía en lo que me metía. No es mi culpa que todos los rumores resultaran ser falsos y Sasuke sea un chico simpático.
Varios miembros del equipo de Sasuke vagan por el salón de descanso. La mayoría se sienta en los sofás y ven la televisión mientras esperan que el resto de los chicos termine de asearse.
Todos están vistiendo trajes, luciendo elegantes. Un chico coloca un cepillo y una goma para el cabello en frente de mí. Su cabello es largo y está recogido en uno de esos moños para hombre que he visto mucho últimamente.
—Se ve como que podrías necesitar esto. —Sus mejillas están coloreadas mientras su mirada está en mi cabello. Lo apreciaría más si no estuviera tan avergonzada.
—Gracias.
—No hay problema.
Para cuando he cepillado mi cabello en una casi lisa cola de caballo, Sasuke vuelve al salón, recién duchado y vestido en un traje negro a rayas.
—Dejar el vestidor debería ser interesante, eh, ¿Uchiha? —dice uno de los chicos, asintiendo en mi dirección.
Me toma unos pocos segundos procesar esta información. Tengo que salir por la misma puerta por la que entré. Siempre hay equipos de televisión esperando, incluso después de que las entrevistas han acabado. ¿Cómo demonios voy a salir de aquí sin que el mundo descubra que me he convertido en la conejita de Sasuke?
