¿Cómo se enamoró? No tenía ni idea. ¿Él sabía que fue lo que le enamoró? Tampoco.

Quizás fue de esos zafiros que tenía por ojos. Tan azules y brillantes que te costaba apartar la mirada.

O fue su suave y pálida piel, que sumando esos revoltosos cabellos dorados le hacía parecer un ángel.

Quizás fue el amor y cariño que desprendía cada vez que se le acercaba y le rodeaba con sus delicados brazos.

O las palabras dulces que le dirigía, cargando esas sonrisas dulces y carcajadas alegres.

Quizás fue porque necesitaba amor, y él le entrego todo el que tenia, sin exigirle que le diera el suyo a cambio.

O quizás no fue nada de eso.

Quizás simplemente estaba destinado a quererle. A enamorarse de todo lo suyo y querer que él se enamorara de todo lo que tenia. De compartir los años como si fueran días, los días como si fueran segundos y los instantes como una eternidad.

Quizás estaba pensando demasiado. Estaba malgastando tiempo perdiéndose en sus revoltosos pensamientos. Quizás debía dedicar ese tiempo para besar a la persona de la que está enamorado e intentar quererle más, si eso es posible.

Quizás él no sabía de qué se enamoró exactamente. Pero que le quería como nunca había querido a nadie... Eso lo sabía perfectamente.