El llora, totalmente desconsolado, sus lágrimas le tiñen las mejillas de un aire triste y a mí se me rompe el alma. Mi interior se vuelve ceniza, y siento que me duele hasta respirar. Pero mi rostro sigue serio, como si en mi interior no estuvieran diluviando lamentos. "Todo es culpa mía." Pienso.Y los pocos sentimientos humanos que logro conservar, se abalanzan sobre mí, hiriendo la poca humanidad que me queda. Pero rápidamente desecho eso a un lado, ahora él me necesita y debo ir a abrazar su corazón herido. "Tengo que proteger solo a Yuu-chan."
Y entonces me acerco lentamente, toco su mano y me doy cuenta de que está temblando. La agarro con algo de cuidado, temiendo sobresaltarle, y espero que pueda sentir todo mi cariño a través de mi fría piel y la suave tela del guante. Quiero que sepa que yo también estoy dolido, que dentro de mí también hay sufrimiento, aunque no sea capaz de mostrarlo, y que voy a permanecer siempre a su lado, brindándole mi humilde consuelo. Y entonces afianzo el agarre de mi mano, notando como la suya deja de temblar.
Y el "Quiero protegerte" brilla en mi interior.
