Los años pasaron, la pequeña niña de pies cortos y cabello rojo crecia con alegría. Era muy hiperactiva y mantenerla en un solo lugar era imposible. Además que aparecía y desaparecía por todo el castillo, pero había dos lugares donde casi siempre la podrías encontrar, en la mañana en el comedor, el tiempo del desayuno era su favorito. y no por los manjares que comía, si no por que era el momento que compartía con el Rey Pepi, y el otro cerca del campo de entrenamiento, todos hablaban de la fascinación de la princesa por los caballeros, pero había uno en particular que le gustaba visitar.
El escudero Ramón ahora a la edad de 16 era un joven ejemplar, extrañamente sobre preparado para todo. Su caballero estaba orgulloso de su escudero y apenas tuviera oportunidad lo ascenderían a caballero, de eso estaba seguro. Ya han habido escuderos que pasaron a ser caballeros antes de la edad y creía que Ramón sería de esos casos.
Así que ahí estaba Ramón afilando las espadas y ordenando las a la vez por tamaño y dueño del caballero, estaba tan concentrado en su labor que no se percató que había una pequeña de apenas 12 años asomándose desde su retaguardia.
"¡Hola Ramón!" gritó la pequeña.
El chico se raspó el dedo en la afiladora. "¡Auch! Princesa Poppy, buenas tardes su alteza" toma su dedo y lo oculta entre su palma. A la vez que ofrece una reverencia que la princesa toma con molestia.
"Aaggh chiqui Ramón ya te dije miles de veces que no me llames su alteza real. Eres mi amigo. Puedes llamarme por mi nombre." La niña se acomoda a su lado sentándose en el piso del lugar sin ningún remordimiento de su vestido o su porte.
"No no no, es inconcebible. y ya te dije también mil veces que Eres la princesa heredera y yo un simple escudero" Ramón se encontraba decidido en sus acciones y continuó con su labor
"Pero somos amigos antes que nada, ven vamos a jugar" la niña que apenas se había sentado, se levantó de prisa. Tomó al chico del brazo y tiró de este.
"No puedo salir hoy, debo terminar de afilar las armas, y antes que oscurezca debo practicar combate y defensa hasta media noche"
"No, hoy no. Ya expedí un permiso y hoy tienes clases de protección" siguió tirando pero la postura del chido no daba para tirones pero cedió ante su insistencia y su linda cara que ya inflaba sus mejillas para invocar fuerza que no tenía.
"Aún no puedo creer que el rey te conceda esos permisos solo para jugar juntos"
La chica emocionada y lo comenzó a guiar dentro del palacio "no los concedería, por eso los dejo hasta el fondo de su pila de concesiones, así cuando la vea ya sera tarde"
El joven escudero piso en seco, "Tranquilo, papá piensa que estoy más segura alrededor de caballeros que sola en el castillo" a lo que el chico asiente con conformismo.
"Por cierto, ¿no el día de hoy te asignan una dama de compañía?"
"Sí, pero eso es hasta la tarde, y apenas acabó el desayuno." Se veía cabizbaja con ese evento.
"No creo que sea buena idea. ¿Qué te parece si termino de afilar las armas y más tarde ya me acompañas en el entrenamiento. Así podemos seguir con las lecciones"
Poppy se emocionó porque ya hace algunos meses Ramón le había estado enseñando algunas tácticas de defensa, cosas sencillas como bloquear golpes en la cara o ensartar golpes a puño cerrado y cosas por el estilo.
"De acuerdo, llevaré la merienda"
Al entrar de nuevo al castillo el rey se encontraba en el pasillo
"Otra vez interrumpiendo el entrenamiento de los escuderos?"
La niña rió divertida "No, sólo de uno en particular"
"Princesa" dijo con seriedad. "acompáñame a mi sala de trabajo"
Su sonrisa se esfumó, siendo reemplazada por un rostro melancólico. "si, su alteza" la princesa hizo una reverencia
Con la cabeza baja lo siguió hasta la sala de escritos, donde el rey solía estar todo el dia leyendo y escribiendo.
"princesa, ¿sabes qué día es hoy?"
"Hoy se celebra el festival de primavera en el pueblo, lo estudie ayer. son eventos multifacéticos que combinaban aspectos religiosos, sociales y culturales, que celebran el renacimiento de la natura- "
El rey Pepi alza la mano en señal de alto "No me refiero a eso"
"Lo sé" la princesa vuelve a bajar la mirada "Hoy me asigna una dama de compañia que me ayudara con las clases prácticas de modales, vestimenta y protocolos para prepararme para mi debut en cuatro años"
"sabes que Ramón debe pasar la prueba del caballero antes de poder ser tu guardia, además que debe tener cierta experiencia y recomendaciones por caballeros reales, los cuales se logran yendo a misiones y combatiendo. Jugando contigo no podrá tener las habilidades que se necesitan para estar a tu lado como guardia ¿Lo entiendes?"
"Pero él es el escudero más preparado y el mejor de esta generación"
"Princesa, que él sea bueno en el entrenamiento no es lo mismo que si fuera bueno en el campo de batalla. miles de cosas le sucederán para las cuales no estará listo y debe sobrepasarse antes de ser tu guardia real, lo digo por tu bien y por el de él. En un mes son las entregas de títulos y no me sorprenderia que Ramón se convirtiera en caballero este año"
La chica se emocionó mucho, le brillaron los ojos y comenzó a dar pequeños saltos pero la mirada del rey se entristeció por lo que diría.
"Eso significa que entrará en misiones y será transferido a otro cuartel"
La joven palideció
"No, papá, ¿No puedes mantenerlo aquí o dentro del reino?"
"Lo siento querida, es lo mejor para él y para ti. te has encariñado demasiado con el. y por tus preparaciones para debutar no es correcto que una princesa se le vea jugando con un caballero en el reino."
"Pero, me prometiste que él sería mi caballero"
"Princesa, eso fue hace años, entrenarlo como caballero fue un capricho que te concedi, que se hiciera tu amigo estuvo fuera de mi control, pero no permitiré que tu reputación se manche, olvídate del escudero, porque puede que no lo vuelvas a ver"
"Pero, padre. ¿por qué? dime qué tengo que hacer para que Ramón sea mi guardia. Se lo suplico, no hay otro caballero tan valiente, leal y bien preparado, no me sentiría segura con otro guardia"
Al rey Pepi se le quebraba el corazón al ver a su hija suplicar, pero ya había tomado una decisión, sabía que consentirla no le haría bien en su vida.
Esa tarde llegó la dama de compañía, la vizcondesa Suki D.J. una adolescente de alcurnia que ayudaría en la práctica educativa a la jovencita. Es chica como de la edad de la princesa cuyo cabello era entre castaño y naranja también era una amante de la música, podía tocar 5 instrumentos diferentes pero amaba la música improvisada de los festivales.
A Poppy le agradó de inmediato, pensó que sería una chica diferente a ella, pero hasta apreciaba los dulces y la hora del té tanto como ella. verdaderamente Poppy encontró una amiga en ella.
Pero en la tarde, al oscurecer aprovechó que la chica fue a buscar un vestido, y fue a donde Ramón entrenaba, el escudero la vio llegar a lo lejos y le saludo extendiendo su brazo, pero ella aun corría a verlo, la vio distinta, así que se acercó a ella. fue cuando ella lo embistió en un abrazo y se puso a llorar.
"Princesa, ¿qué le sucede? ¿Se encuentra bien? ¿Le han lastimado?"
"Ramoon, mi padre me ha dicho que es probable que este año recibas tu título de caballero.
"¿De verdad? eso es bueno, pero ¿Por qué no estás contenta?"
"Te llevarán a otro cuartel, y no se si podremos vernos de nuevo"
Entonces entendió lo que su caballero le decía sobre las misiones y la experiencia que debía reunir. El la abrazó de vuelta y esta al sentirlo lo miró, fue una de las interacciones más cercanas que han tenido
"¿No estás triste?"
"Tranquila, regresaré. hace ya varios años te juré mi lealtad y mi corazón para protegerte y eso haré. no pararé hasta volver a ti"
"La chica lo miró fijamente, soltó una lágrima que fue interceptada por la caricia de sus manos del chico por su mejilla.
"Entonces yo también me esforzare si me porto bien y complazco a mi padre entonces lo convenceré que seas mi guardia"
"nada me encantaria mas que estar a tu lado"
ambos se soltaron y así se despidieron.
