Capítulo XV: La Batalla Final (Parte I)

Desolación absoluta, un viento gélido se levantó y llevó consigo hojas de árboles, papeles, periódicos que se arremolinaban con el polvo hasta desaparecer de la vista. Aquello era imposible de describir con palabras. Ni siquiera el más sabio o intelectual podría dar una categoría de lo que estaban viendo pero ellos sí, mientras que caminaban por la carretera hasta dar con la calle principal, la avenida que conducía hacia el Centro de la urbe y con ello atisbaron los primeros rastros de destrucción: Infinidad de coches abandonados, saqueados o incendiados por el enemigo, muchas personas yacían sin vida, apiladas en fosas comunes, enterrados por los "Espectros del Negaverso" mientras que, en varias piras funerarias, se desprendía un olor a carne humana quemada, por lo muchos se tuvieron que tapar las fosas nasales, evitando que aquella "fragancia" penetrara y causara unas terribles ganas de vomitar.

El arco que daba la bienvenida a la ciudad había sido, completamente, vandalizado y flameaban varios estandartes del "Negaverso", incluyendo varias inscripciones con cuerpos de personas ahorcadas en su entrada, al igual que en otros pueblos y localidades que habían sufrido el feroz embate del enemigo.

Por donde pasaban, solo se topaban con más rastros de ese sendero: Los edificios, en su mayoría, también sufrieron los embates del fuego y las explosiones. Sus escombros caían sin parar de aquellos que, todavía, estaban ardiendo sin parar. Otros no eran más que esqueletos a la intemperie, quedando a merced de las lluvias. Las paredes de los callejones y otros negocios estaban cubiertas de sangre, mensajes aterradores, de desesperación, cuerpos por doquier, fusilados, tirados contra los cordones de las veredas y las calles, abandonados a su suerte. Incluso las Iglesias no habían podido salvarse, ya que éstas fueran arrasadas y convertidas en meras montañas de ruinas junto a los Cementerios, tierras sagradas para muchos, ahora no eran más que sitios profanados por las "Hordas del Negaverso".

("Desolate Streets", OST de "Silent Hill 2")

No se veía a una sola persona por las calles, dándole un aspecto de "Espacio Liminal". Incluso el mismo aire estaba "petrificado", helado, congelado. Roy y los demás sentían una presencia, como si fueran observados desde la Oscuridad de los edificios y callejones. Un farol titilaba varias veces hasta que se calmó, al igual que las luces de un auto que había chocado contra una toma de agua, de la cual manaba todo su contenido.

- Nunca en mi vida había sentido algo así. Algo tan "Liminal", aterrador. Siento que se me paralizaba el alma.- Dijo Orson a los presentes.- Ni siquiera en los peores sueños que uno puede tener.

- A veces las pesadillas se vuelven realidad y son mucho peor plasmadas en la vida real que en el plan onírico.- Alegó el Lobo, temblando del miedo.

Justo en ese momento, todos sintieron que algo se caía en un callejón. Binky apuntó hacia allí, con una linterna, ya que estaba un tanto oscuro por las nubes que presagiaba tormenta a la vista y de ahí notó que se trataba de una simple lata vacía que era arrastrada por el viento.

- Ufff, por poco y me da un infarto.- Alegó el Payaso de la Televisión, secándose el sudor.

- Aún así hay que seguir pero no quiten los ojos de encima a todo lo que nos rodea.- Pidió Darien con seriedad.- Esto no me gusta en lo absoluto.

- Y lo dices en serio.- Le respaldó Serena.- Este silencio es sumamente aterrador y hasta un simple edificio abandonado puede convertirse en una trampa o peor, una emboscada.-

- Puede que ese sea el plan.- Teorizó Ami.- No soy militar pero, viéndolo, muchas veces, en la Clase de Historia, lo que se denomina "Guerra de Desgaste", tal como ocurrió en la Primera Guerra Mundial o en Vietnam reflejan, claramente, que las intenciones de un enemigo es que su adversario agote todos los recursos y hasta la moral de sus hombres para caerles por sorpresa y así aniquilarlos.- Señaló la chica de cabello celeste, mientras que miraba por todas partes.- Y ésta no es la excepción.

- ¿Y qué deberíamos hacer?.- Preguntó el Zorro.- Tardaríamos muchísimo en revisar cada edificio para ver si están ocultos los "Espectros del Negaverso" y el enemigo podría tomarlo como ventaja para atacarnos. Esto no es una "Operación Comando" o de registrar cada zona al mejor estilo militar.

- Lo sé, pero, a su vez, también lo conforma.- Advirtió el Lobo.- Lo mejor que podemos hacer, en vista de lo que has dicho, es seguir adelante y, si en el caso de ser atacados, nos veremos obligados a responder con lo que tenemos. Tal y como se dijo: No podemos perder más tiempo. ¡Adelante!.- Animó a los presentes y reanudaron la marcha.


En aquellos momentos, sobre las tierras de Cactus Jake y su esposa, éstos se encontraban vigilando a cualquier movimiento que el enemigo fuera a efectuar contra ellos, mientras que el Dr. Alubia monitoreaba todo desde el Cuartel General. No se veían reportes, de parte de los tres perros o de los "Robo-Odie" que patrullaban los alrededores ante una posible irrupción o invasión del enemigo.

- "Todo esto resulta sumamente extraño".- Pensó el científico con seriedad, mientras que iba verificando las cámaras de Seguridad y de ahí confirmaba lo que sentía para sus adentros.-

- Doctor.- Se acercó Quién, uno de los tres perros.- ¿No cree que esto puede tratarse de algún tipo de "Ataque de Diversión" por parte del enemigo?.- Inquirió y eso podía ser lo más preocupante, cosa que Alubia cambió su rostro neutral a uno serio.

- Todo es posible, muchacho, en toda guerra y más en la de estos días, cualquier tipo de golpes pueden significar más que suficiente como para hundir la moral del enemigo.- Advirtió el científico en esos momentos.- Recuerda lo ocurrido en la "Guerra de Vietnam", la "Ofensiva del Tet" de 1968, una verdadera "Obra Maestra" de cómo se creyó que se respetaría el "Año Nuevo Lunar" entre las dos partes beligerantes para que el otro pudiera infiltrar a sus milicias y tropas dentro de las principales ciudades y así causarles un severo daño a los Norteamericanos.- Habló y llevó sus manos contra la cintura, caminando de un lado para el otro.

- ¿Y usted teme esto?. En vista de las circunstancias, ¿cree que pueda ocurrir un ataque masivo?. Si es así, deberíamos estar en "Alerta Máxima.- Sostuvo Quién pero Alubia le detuvo.

- Escucha, aunque estemos en cualquier tipo de alerta, lo único que podemos hacer es estar preparados y resistir.- Apuntó el científico al otro, mientras que sus dos hermanos iban llegando.

- ¿Y qué pasará con los que están allí afuera?.- Inquirió el otro de los perros.-

Sin embargo, ante esa interrogante, Alubia bajó la mirada y apretó los puños, miró hacia un lado y luego hacia la Super Computadora que él tenía enfrente. Respiró hondo y solo pudo gesticular unas palabras un tanto cargadas de miedo.

- Tendrán que rezarle a Dios de que nuestros amigos puedan completar la misión cuanto antes.- Y en aquel preciso momento, como si de un Profeta se tratara, la calamidad llegó cuando las alarmas empezaron a saltar, una por una, encendiéndose, poniendo todo bajo un manto de color rojo y cuyas sombras se proyectaban sobre los presentes allí reunidos.- Que Dios Todopoderoso los proteja a ellos y a nosotros.- Dijo Alubia, haciéndose la "Señal de la Cruz", mientras que el tercer hermano de los que estaban allí le llamó.

- ¡Santo Dios, miren eso! ¡Es un Ejército infinito, supera a los que marcharon para la Antigua Grecia desde el Imperio Aqueménida-Persa!.- Exclamó el citado personaje, horrorizado.- ¡Doctor Alubia, mire esto!.

El científico se acercó, con paso firme, las manos contra la espalda, mirada seria y fría, observando a las columnas enemigas que marchaban, movidas en su ansía de conquista y devastación, tal y como aquel perro parlante había descrito. Miró la pantalla, respiró hondo y, por unos segundos, sintió que el aire se le quedaba "congelado" en sus fosas nasales, no descendía hacia sus pulmones y de ahí meneó la cabeza.

- ¡Y hay otras fuerzas avanzando por el Sur y desde la granja! ¡También desde allí están en orden de formación!.- Advirtió el segundo de los perros.- ¡Por Dios, esto es increíble y a la vez de terror!.

- "Y ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo, sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: ¡"Abba"! ¡"Padre"!".- Citó Alubia el pasaje de la "Sagrada Biblia" perteneciente a "Romanos 8:15".- ¿Hacia dónde se dirigen?.-

- Espere un momento.- Pidió Quién, mientras que sus dos hermanos tomaban un mapa, guiándose con las coordenadas de la Computadora y con ello notaron el destino de esos Ejércitos.- Los han dividido, marchan hacia el "Rancho de la Familia Jake".- Informó el citado y de ahí el científico quedó callado.

- Doctor, es más que seguro de que el "Negaverso" tendrá a sus espías dispuestos sobre el terreno y habrán recabado información sobre nosotros. Tenemos que evacuar el lugar y partir, inmediatamente, hacia un lugar más seguro.- Pidió Cómo al hombre, mientras que permanecía en silencio.

- Me temo que no podremos hacerlo, amigos: Si salimos, seremos presa fácil de ellos y nos ejecutarán. Ya vieron lo que pasó con el Gerente del Hotel, Mauricio y los Pececillos. No mentían con que estaban bajo amenaza de ser fusilados por si llegaban a jugarles en contra al "Negaverso".- Advirtió Alubia.- Ahora es tiempo de dejar las pláticas y poner manos a la obra: ¡Hay que defender el Cuartel General, ahora mismo!.- Ordenó y con ello, aquella "Fuerza de Combate" se preparó para la defensa.


A su vez, en el "Rancho de la Familia Jake", tanto el vaquero de pobladas cejas y su esposa aguardaban la llegada del invasor. Lo sabían a la perfección pero, montados en sus caballos, armados con los Revólver de su marido y la escopeta de la mujer, iban a resistir hasta el último minuto, la última bala y gota de sangre que estuviera en sus cuerpos. El viento soplaba frío, levantando motas de polvo y líneas de arenilla que desaparecían entre la lejanía, el propio horizonte se mostraba pacífico pero aquello era el signo previo a la calamidad.

En una de sus recorridas por el perímetro, Jake notó algo que llamó su atención, por lo que saltó de su caballo al suelo, se agachó y apoyó el oído derecho contra el suelo. Anne guardó silencio pero mantuvo la guardia en alto, empuñando la escopeta y de ahí también el equino de ella también lo percibió, al igual que su marido, quien se levantó y volvió a montar.

- El suelo está temblando.- Advirtió el vaquero.- Aquí vienen.- Señaló y a lo lejos podían verse las columnas enemigas que marchaban para allá.

- Santo Dios...- Quedó Anne, sin palabras al poder presenciar el avance del enemigo, el cual entonaba cánticos de burla y desprecio hacia la Humanidad, enarbolando sus armas y antorchas junto a sus poderes, listos para cometer acciones de saqueo, matanza y destrucción.- ¡Vamos, de vuelta para el Rancho!.- Ordenó ella, dándole la vuelta a su caballo y junto a su marido iniciaron el repliegue, preparándose para dar batalla.


Neflyte había visto el fracaso estrepitoso de las "Doom and Gloom Girls", golpeando la mesa con su puño cerrado y aún era hostigado por aquellos recuerdos del Pasado, por lo que se puso de pie y llevó a Lyman consigo. Sí había que entrar en combate, lo haría, ¿qué importaba lo que sucediera con su vida?. Ya había muerto una vez, no volvería a cometer el mismo "error", de morir a manos de una de sus Camaradas por nada. ¿Qué importaba?. Y si tenía que imponer el terror a base de castigos para que le escucharan, entonces lo haría sin ningún problema o que le temblara el pulso.

- ¡Malditos Humanos! ¡Cómo se nota que ellos no pueden sostenerse sin el apoyo de los otros! ¡En verdad son unos buenos para nada!.- Exclamó, harto de tantos fracasos y de ahí agarró a Lyman, llevándolo como su prisionero.- ¡Tú me serás de utilidad!.

- ¡No, por favor, se lo ruego, no quiero morir!.- Pidió por clemencia el hombre de frondoso bigote.

- ¿Morir? ¿Acaso es lo único que piensan? ¿Que se van a morir?. Se nota que son patéticos. Temen a su propio Ciclo Natural de la Vida.- Dijo con frialdad, dejando de lado todo rastro de prudencia y respeto.- No pueden creerlo que, a pesar de todas las guerras que han vivido, desde que eran unos simples simios matándose por un poco de comida hasta ahora, lloriquean cuando les llega la hora de partir. En verdad me cuesta creerlo, no sé cómo es que no se destruyeron con las "Bombas Nucleares" que tenían consigo.- Apuntó con asco y de ahí agarró a Lyman del cuello.- ¿Qué debería hacer con ustedes?. No seré como el imbécil de Jedite, quien se dejó llevar por el orgullo para ser derrotado, como el vil y cobarde General que era, ante sus enemigos. Incluso entre ellos hay respeto, sino fíjate el que hubo entre argentinos e ingleses durante la "Guerra de Malvinas" pero ustedes dan asco en todos los términos.- Apuntó y mostró una sonrisa de pura maldad hacia el cautivo.

Sin darle tiempo a nada, con sus Ejércitos dirigiéndose hacia donde se encontraban las "Sailor Scouts", teniendo como misión la de defender la ciudad antes de que llegaran hasta la Estación de Televisión, Lyman fue llevado por Neflyte hacia el frente. Sin embargo, cuando tomó al cautivo, sintió esa punzada en su cuerpo, aquella sensación de dolor que lo llevó a que sus manos temblaran, al igual que el resto de su organismo, cayendo de rodillas y agarrándose la cabeza.

Otra vez los recuerdos, aquella chica y la caída suya en el parque, muriendo en los brazos de la citada.

- ¿Es...Es...Es que acaso esto no tendrá fin?.- Se cuestionaba el pelirrojo, sufriendo aquel "martirio", cosa que llevó a que Lyman, quien había caído al piso, intentara ayudarlo para que no continuara así.

- Espera, yo...- Pidió el citado pero Neflyte se puso de pie, tambaleándose.

- No intentes sacar tu buen sentido de buen samaritano.- Le advirtió, controlando aquello.

- ¡Por Dios, piensa, vas a seguir sufriendo si no te ayudan! ¡¿Es que no piensas en tu vida?!.- Le espetó el hombre de bigotes con seriedad.- ¡¿Es que solo estás obsesionado con esa maldita guerra contra esas chicas?!.- Exclamó con bronca en su voz.

Creyó que lo tenía asegurado, que estaba en la bolsa y que no habría forma de contradecirlo: Neflyte se encontraba mal, en un pésimo estado emocional pero nada sirvió cuando éste le agarró del cuello y lo sujetó con fuerza a Lyman, llevándolo al exterior con el objetivo de atraer a las responsables y matarlas.


Fue como si el sonido de una avalancha se estuviera viniendo hacia ellos: Un coro de voces, innumerables, emergieron desde las profundidades de la ciudad, la cual "vomitó" a los "Espectros del Negaverso", los cuales salieron en formación de ataque, poniendo cerco contra las "Sailor Scouts" y sus Aliados.

- ¡Tenemos que abrirnos paso y llegar hasta la estación, de prisa!.- Animó Serena, mientras que tomaba su "Cetro Lunar" y con su poderoso Haz de Luz impactó contra varios enemigos, los cuales quedaron reducidos a una mera montaña de cenizas.

- ¡Ya la oyeron, amigos!.- Exclamó Garfield y encendió su "Aspiradora" junto a los demás, conformando una "Primera Línea" junto a Floyd, Nermal, Odie, Jon, Liz, Herman y Binky, quienes avanzaron y capturaron a un grupo de Espectros en el interior de aquellas máquinas.

- ¡Al frente, cuidado!.- Señaló Orson, yendo en auxilio de los demás, acompañado por Roy, Bo y Lalolin, mientras que Wade sentía ese miedo que le impregnaba dentro hasta que, decidido a no ser más el cobarde del grupo, hizo de tripas corazón y fue al encuentro con los oponentes.

Mientras que ellos conformaban su "Módulo de Seguridad", donde incluso Bucker y Sheldon a contener a las "Malignas", una de ellas emergió desde las profundidades de una calle, blandiendo un sable, lista para atacarlos por sorpresa y asestarles un golpe mortal. El brillo del Fuego sobre el metal del arma atacante llevó a que Wade sintiera una emoción que lo embargaba, podía ser miedo pero no retrocedió, sino de que corrió hacia donde estaban sus amigos y los empujó del camino por el que se dirigía la rival, salvando a los dos hermanos de una muerte traicionera.

- ¡WADE!.- Gritaron Bucker y Sheldon, mientras que la hoja lastimaba el hombro del pato y éste caía herido contra el piso, empapando la calle con su sangre.

- ¡Miserable, ahora verás! ¡Tu cabeza será un perfecto regalo para la Reina Beryl!.- Exclamó la "Maligna" pero no vio que Lita la estaba mirando, furiosa, apretando los dientes por el ataque sufrido contra su amigo.

- ¡Y YO NO TE PERDONARÉ POR LO QUE HAS HECHO CONTRA MI AMIGO, MALDITA!.- Exclamó e invocó su poder.- ¡"TRUENO DE JÚPITE"! ¡RESUENA!.- Lanzó su ofensiva, la cual cayó, de forma directa, contra la "Maligna"; quien se retorció del dolor hasta quedar convertida en cenizas.

Una vez que las aguas se "calmaran", solo por esos momentos, Lita corrió para ver al pato. Éste fue auxiliado por los tres hermanos de Orson, mientras que el Zorro intentaba parar la hemorragia causada por el contacto con el acero enemigo.

- Necesito detener el sangrado, ¿sí?. Sujeten a su amigo lo más fuerte que puedan.- Pidió el citado personaje.

- ¿Se pondrá bien?.- Preguntó Bo con preocupación.

- Es una herida grave, no les voy a mentir.- Dijo el Lobo con seriedad y viendo que Liz les pasaba el material médico para salvar a Wade, mientras que Lita llegaba hasta ellos.

- ¿Cómo está? ¿Qué tan complicada es su herida?.- Lanzó ella varias interrogantes.- Déjenme asistirlos, por favor. Déjenme.

- Lita, espera.- Intentó Mina en que se calmara pero Ami y Rei la detuvieron, comprendiendo de que ésta era su asunto.

El pato estaba pálido, había tenido una pérdida de sangre, aunque no significativa, pero lo dejaba al borde del desmayo. La vista la tenía nublada y hacía su mejor esfuerzo para poder ver bien a sus amigos. Notó y sintió las voces de preocupación de Bo, Orson e incluso de Roy, mientras que Sheldon y Bucker lloraban por él, así como también las órdenes que impartía el Zorro con el Lobo para iniciar el proceso de curación y luego Lita hacia él, arrodillándose y quedando a escasos centímetros de su rostro.

- Wade...- Quedó la castaña nipona sorprendida, viendo aquella herida sangrante en el hombro de su amigo.

- ¿L...Lo hice bien?.- Preguntó éste, mirando a la joven a los ojos y ella le pasaba su mano por la cabeza.- No claudiqué...Sé que pudiste verlo, Lita. Luché, por primera vez, sin dejarme vencer por el miedo.- Continuó el pato hablando ante ella, mientras que las lágrimas bajaban por sus ojos.

- Y lo hiciste muy bien, Wade. Demasiado bien.- Felicitó la joven a éste, pasando su mano por la cabeza y de ahí procedió con darle un abrazo.

Sin embargo, en medio de ese momento emotivo, la atmósfera parecía haberse vuelto mucho más gélida cuando una misteriosa ráfaga de viento emergió, desde el Centro mismo y con ello, oyendo que alguien era lanzado hacia atrás, cayendo de bruces contra el piso, debilitado y amenazado por varias "Malignas", entró en escena uno de los máximos responsables de la invasión. Con paso decidido y severo, mirada penetrante, desprovista de emociones y con un semblante que podía atemorizar hasta el más valiente, las "Sailor Scouts" y sus Aliados lo vieron llegar.

Algunos temblaron del miedo, otros se mantuvieron firmes pero también sintiendo como esa emoción les embargaba por completo, mientras que las chicas se preparaban.


El prisionero que lo acompañaba fue levantado del suelo, violentamente, por una "Maligna" y fue entonces que el joven pelirrojo se le acercó hasta el rostro, señalando hacia donde estaban los otros.

- Ya sabes lo que tienes qué hacer.- Le dijo Neflyte, apuntando para el gentío de personas.- Hazlo, que te escuchen.

- ¡El General Neflyte te ha dado una orden, Humano! ¡¿O es que, acaso, quieres morir?!.- Amenazó otra de las "Malignas", por lo que Lyman se puso de pie y caminó unos pasos hasta quedar unos cuantos metros de distancia del otro grupo.


- Un momento, yo conozco a esa persona.- Quedó Jon impresionado.- Que me parta un rayo.- Pero, al momento de ir hacia el frente, Liz le tomó del brazo.

- Espera.- Señaló la Veterinaria de cabello negro, apuntando hacia donde estaba aquel hombre de bigote.

- Oigan, miren.- Llamó Floyd la atención de ellos.

- ¿Qué pasa, amigo?.- Quiso saber Garfield y de ahí notó un silencio sepulcral. Uno que se extendía hasta donde alcanzaba la vista y los oídos lo percibían cuando las "Malignas" dejaron de atacar.

- Esto no me gusta para nada. Hay mucha calma. ¿Qué será todo esto?.- Inquirió Ami.- Me recuerda a lo que fueron los momentos al "Combate de las Alambradas" durante la "Guerra de Malvinas", en el contexto de la Batalla de Pradera del Ganso/Goose Green.- Sostuvo ella, teniendo la mirada seria y fija sobre el objetivo.- ¡Miren allí, pero...!.

- Pero si es Neflyte.- Quedó Serena junto a Darien impresionado de volver a ver a aquel General del "Negaverso" con vida después de haber dado su vida por Molly, la amiga de la chica rubia en el Pasado.


La "Maligna" mantenía a Lyman bajo amenaza, la punta de su lanza estaba a pocos metros de ensartarlo como un pez ante su cazador. Fue entonces que, reuniendo fuerzas para sí mismo y avanzó los primeros pasos hasta quedar a una cierta distancia de sus captores como también de las chicas.

- ¡Amigos!.- Fue la primer palabra que anunció a todos ellos, viéndose rodeado por sus adversarios.


- ¡Lyman!.- Exclamó Jon, sorprendido de saber que su amigo estaba vivo. Intentó de ir hacia él pero tanto Liz, Serena y Darien le detuvieron.- ¡¿Qué hacen?! ¡Es un conocido mío, no puedo dejarlo como si nada!.- Decía, entre balbuceos y forcejeos de aquí para allá.

- ¡Eso es precisamente lo que ellos están buscando!.- Informó Rei al respecto.- ¿Acaso se ha olvidado de lo que nos pasó cuando fuimos emboscadas por las "Doom and Gloom Girls" en el Pasado?.- La chica puso una mano en los hombros del caricaturista, el cual estaba sudando a más no poder.- Esperen, esto puede tratarse de una trampa y más conociendo a los "Generales del Negaverso".- Apuntó.


- Será mejor que empieces a hablar, Lyman, mi paciencia tiene un límite y no veo ningún avance en ello.- Le exhortó Neflyte con frialdad, mientras que el hombre de bigote tragaba saliva y de ahí articulaba las palabras necesarias como para poder llamar la atención de los presentes.


- ¡Jon, amigo mío, soy yo, Lyman!.- Exclamó y todavía con los forcejeos por ir a salvarlo, el caricaturista notó a las "Malignas" que lo vigilaban.- ¡Amigos, por favor, en el nombre de...!.- En aquel momento, Lyman se quebró, emocionalmente, al tener que decir aquellas palabras que iban contra su Patria y todo lo que se le había inculcado, por lo que las lágrimas comenzaron a caer desde sus ojos.- ¡En el nombre de la Reina Beryl, ríndanse y que las "Sailor Scouts" se entreguen para recibir su castigo por oponerse a la voluntad de Su Majestad!.- Ordenó, mientras que ello era observado por Zoycite y Kunzite, sumando a la sonrisa victoriosa de Neflyte.- ¡Tienen 10 minutos para la rendición o...!.- En aquel momento, jugándose el pellejo, decidió utilizar la última carta.- ¡No, no se vayan a rendir, no tendrán compasión con todos ustedes: Los van a matar y ya han mandado a "Fuerzas Expedicionarias" contra el "Rancho de la Familia Jake"! ¡JON, AMIGOS, HUYAN, HUYAN Y DERROTEN A ESTOS DESGRACIADOS!.- Les ordenó Lyman, mientras que la sonrisa de Neflyte desaparecía y se lanzaba contra él.

- ¡MALDITO GUSANO! ¡TRAIDOR DE MIERDA!.- Bramó el pelirrojo, desplegando su poder pero, en aquel momento, al reanudarse la batalla, notó que las "Sailor Scouts" y sus Aliados iban al rescate de Lyman.

- ¡HASTA AQUÍ LLEGASTE, NEFLYTE!.- Exclamó Serena, furiosa al ver cómo habían manipulado a ese pobre hombre para que fuera el "Intermediario" del enemigo.- ¡AMIGOS, A PARTIR DE ESTE MOMENTO SERÁ PELEAR O MORIR! ¡QUE NADIE ABANDONE LA LUCHE! ¡LO LOGRAREMOS!.- Animó la "Princesa de la Luna" a todos ellos, mientras que la Batalla de la Ciudad, aquella que marcaría el principio del fin, así como también al ganador de la contienda.


- "¿Así que esas mocosas no se han rendido?".- Preguntó la Reina Beryl a Zoycite y Kunzite.- Más les vale derrotarlos. No quiero ni una derrota más. Están advertidos.- Sentenció la Monarca.

- No tiene por qué, Su Majestad: Los mataremos sin piedad alguna.- Prometió la peli melocotón con seriedad, poniendo fin a la comunicación y de ahí partía al frente con su novio.


- "Hmmm. Al parecer no pueden hacer nada bien: Jedite derrotado, Neflyte con sus recuerdos del Pasado. Solo me quedan Zoycite y Kunzite".- Pensó la Reina Beryl, quien se puso de pie y tomó su Cetro de Poder.- ¡Yo no voy a permitir que esas desgraciadas vayan a ganarnos de vuelta! ¡También iré allí para terminar con esta locura de una buena vez!.- Juró y partió para el combate.


[Las cosas no podrían haberse complicado aún más: La Reina Beryl se dirige a la batalla. Tal y como les dije, ahora que nos quedan los dos últimos capítulos, a prepararse porque serán sumamente tensos. Y esto acaba de empezar.

Nos estamos viendo, amigos. Mando saludos y agradecimientos para Simplemente Franco y Aegis2000.

Que tengan un buen día Martes de mi parte, Camaradas.].