Tocando fondo.

Atravesando las nubes, más allá de lo que un alma humana pudiera tocar de manera tangible, se encontraba el cielo.

Una tierra de paz y armonía que recompensaba a todos a quienes en vida se dedicaron a ser fieles a los mandamientos de Dios.

Era un sitio de eterna paz, y sin maldad, cuya entrada era vigilada por san Pedro, y desde adentro la corte celestial se aseguraba de mantener próspera su tierra de paz y armonía para disfrutarla eternamente.

En contraste con el cielo, en los rincones más bajos y profundos de la tierra, estaba el infierno, un lugar inhóspito donde abundan las almas pecadoras, mismos que, aun si no todos merecían estar allí, todos ellos tenían en común haber desperdiciado sus vidas sin obtener la redención, en cuyo pasado el poder que las almas le brindaban a la llamada "pecadora original" fue tal, que se consideró una amenaza al propio cielo.

Para impedirlo, se creó en secreto una nueva especie de ángeles, ellos eran un ejército, todos femeninos a los cuales se les llamó exorcistas, ángeles cuya única pasión es matar a los pecadores.

Estipulándose que ni la pecadora original, ni Lucifer, rey del infierno intervendrán, siempre y cuando los nacidos en aquel lugar no pudieran ser exterminados.

El acuerdo se hizo, ambos lados cumplían su parte del trato.

Hasta un día..

El más egocéntrico de todos los hombres, el primero de todos, Adán. Había sido derrotado por Lucifer.

a pesar de haber sido una pequeña pecadora quien le dio fin al primero de todos.

Esta acción dejó la mirada congelada de la segunda al mando, la teniente Lute, su mirada palideció ante el sonido punzante que lo valió, ahora teniendo al hombre desplomado desangrado y sin aliento quedando pálido ante la vida que le falló.

Y solo el hecho de saber que el causante indirecto de esto había sido Lucifer llenaba de ira e impotencia a la teniente, a sabiendas de que no podía hacer nada, retirándose furiosa con todas sus hermanas de vuelta al cielo.

Habían ganado la batalla.

Viendo esta situación y a sabiendas de los cuestionamientos de la corte celestial, Sera la Serafin mayor, optó por anunciar ante ellos que los exterminios al infierno estaban cancelados.

Esta declaración era una verdad a medias, dado a que en su último encuentro se les había podido combatir a las exorcistas, aunque solo había sido en un punto del círculo del orgullo, no quitaba que habían habido varias bajas y la ahora comandante se pudo haber sumado a ese número.

"El exterminio se detuvo.. les dimos un respiro a su maldita eternidad ardiendo, los angeles debemos salir de esto que no es un juego es una lucha de verdad..¿cómo han podido hacerlo? no se.. y no me interesa, la confianza del cielo ahora prende de un jodido hilo.

Esto es eterno.. les guste o no, solo se salvaba quien se portara mejor, reglas correctas siempre en blanco y negro, ardiendo por la eternidad hasta morir otra vez..¡No! esto no ha terminado.. creen que ganaron pero solo les dimos tiempo, es injusto y no le fallaré al cielo agachando la cabeza, no ahora que el liderazgo de todas estas perras desquiciadas recae sobre mi..

Aunque.. hay algo no menor.. es la cuestión de nuevos números entre nuestras filas y mientras yo respire sobre el cielo, me aseguraré de que cada vez que bajemos el número de inmundos demonios sea irrecuperable aún en todo un año..

¡Esto es eterno les guste o no! ¡Más que nunca tuvieron su maldita oportunidad de ser mejores y la tiran a la basura como todo lo que tocan! ¡Ahora más que nunca arderán hasta morir otra vez, las reglas se harán correctamente, sin darles la oportunidad de que esto se repita! yo..

Jamás pensé que llegaría a ver ese dia llegar solo por una oportunidad.. sobrellevare la misión sin importar las condiciones.. pero sigue siendo eterno.. me guste o no.."

1 año después.

El día había llegado, después de mucho tiempo asimilando aquella derrota, tiempo que en parte la comandante Lute aprovechó para entrenar por sí sola un mejor manejo de su espada.

Cosa que en la mayoría de los casos le era casi imposible manejarla con un solo brazo. Al ver esto Emily, la Serafin menor le regaló personalmente un brazo hecho de acero celestial, sabía que no podría igualar su extremidad pérdida, pero le ayudaría a seguir sobrellevando su vida.

Las exorcistas ya estaban reunidas fuera de las puertas del cielo, esta vez a ninguna se le veía del todo emocionada, si no que todas parecían ligeramente nerviosas ante la aparente ausencia de la comandante.

Ellas siguieron esperando, hasta que por fin ella se presentó, teniendo unos ligeros cambios en su apariencia, ahora sus guantes, botas y la punta de los cuernos de su máscara eran dorados, además de tener una A blanca en el costado de su armadura.

-El día llegó perras, algunas han esperado tanto que seguro ya les brotaron telarañas en la vagina.- la teniente hace una pausa viendo su espada.

-ah, si hay más miembros en nuestras filas.-

Esas palabras hicieron que un pequeño grupo de exorcistas se mostraran ligeramente más emocionadas que el resto, llevándose algunas miradas de las demás.

-pero no las presentaré, por que no tengo interés, asegúrense de no robarles a tantos pendejos.-

Todas ríen ligeramente burlonas, ya que ninguna se resistiría en apuñalar a un pecador apenas verlo.

-¡No tengan piedad haganlos cagar! ¿Listas o no perras? ¡ATAQUEN!-

A diferencia de Adán cuyo eufórico grito de inicio era rockero, el de Lute era más firme e incluso se le notaba ira..

Aun así órdenes eran órdenes, todas emprendieron vuelo hasta el portal descendiendo hasta el infierno.

Como era costumbre los grupo de exorcistas se dividen por varias áreas del círculo del orgullo, teniendo la orden de estar alejados de una colina casi al final de la ciudad principal.

Para las pocas que eran nuevas era algo irreal, sin duda estas almas no se parecían en nada a los "ganadores".

-Oww están lindo verlos correr por sus patéticas vidas como un nido de cucarachas.- dijo una de las exorcistas.

-¡no te quedes allí novata!- se escucha la voz de la comandante.

La exorcista asiente y desciende junto con el resto clavando la punta de su lanza Justo en el cráneo de uno de los tantos objetivos en movimiento.

El ataque continuaba, varios edificios y calles quedaban parcial o totalmente destruidos muchos de estos con llamas en sus estructuras debido a los métodos poco ortodoxos para obligar a los cobardes que se escondían a salir.

Pecador que vieran era apuñalado, partido por la mitad o incluso desmembrado, las calles del anillo del orgullo eran un matadero llenándose de sangre condenada.

Una de las exorcistas estaba eufórica apuñalando un cuerpo muerto sin darse cuenta de que un pecador aparecia tras suyo, pero antes de que pasara algo otra llega y le corta la cabeza.

-¡Fallaste hijo de perra!- grito la exorcista.

En cambio la otra se limpio la sangre salpicada en su mascara, admirando su obra, ambas abren sus alas llendo volando a buscar mas objetivos.

Pese al mal recuerdo de hace casi dos años, el instinto de las asesinas seguia presente, se les notaba ligeramente mas juguetonas fingiendo dejarlos ir, antes de aparecer frente a los pecadores asustados para atravesarlos y mutilarlos con sus armas, deleitandose con la sangre salpicante que manchaba sus ropas.

El ataque siguió manteniendo aquella constancia y salvajismo por horas, parte de las calles de aquel anillo parecían un campo de guerra mal techo lleno de cadáveres, siendo ahora más complicado encontrar nuevos objetivos ya que algunos fueron astutos al esconderse en edificios en conjunto con demonios de bajo rango.. pero puros.

-¡Es inútil esconderse!-

-¡Genial que más mierda quieren perras!-

Una quejumbrosa voz masculina muy familiar captó la atención de la comandante, volteando inmediatamente, topándose con un demonio de vestimenta roja y negra, cuya cara parecía una máscara por sus ojos rojizos, este era castaño y tenía dos cuernos rojos con las puntas negras.

Al cruzarse sus miradas, la confusión es mutua, no había palabras para describir lo que ambos sentían al verse, era como si muy en el fondo se reconocieran..

-espera.. Lu..-

Aquel demonio no pudo terminar pues fue empujado por la comandante de los exorcistas dentro de un callejón.

Quedando ella inclinada sobre sus rodillas.

-¿qué mierda pasa contigo? ¿Qué? Estás intentando matarme de nuevo.-

La líder exorcista no dice nada, ella dirige sus manos hasta la máscara removiéndola, al hacerlo se apreciaba que su cabello era un poco más largo que antes, ella deja caer la máscara a la par que sus ojos se inundaban de lágrimas.

-S..se..señor.. no lo entiendo.. ¿qué está haciendo aquí?- artículo Lute entre dientes.

Sus palabras hacían que aquel demonio la viera en silencio un tanto confundido, en sus años de trabajo juntos jamás había visto este lado tan vulnerable de ella.

-y..yo pensé que estabas muerto..-

-pensaste mal si creíste que algo así me pasaría perra idiota.- artículo Adán por lo bajo rascándose la cabeza.

-puedo ver que te preocupo asesina sádica.-

-¿cómo no iba a hacerlo?.. era mi deber como teniente velar por su cuidado..- Lute se pone de pie pero manteniendo la mirada baja, intentando contener todas sus lágrimas.

-perdóneme, le fallé como soldado.-

Ambos se quedan en silencio varios segundos, siendo Adán quien se acerca a Lute posando su mano sobre su hombro.

-no.. perdóname tú por arrastrarte a esto..-

Aquellas palabras dichas por la persona que siempre le inspiraba confianza y alegría captaron la atención de Lute.

-hey.. tu cabello luce me..-

El no pudo terminar porque casi de inmediato su vieja teniente y mano derecha le da un fuerte abrazo. Sorprendido..y sin un motivo aparente, tal vez para sus adentros poseído por alguna magia demoníaca.. correspondió el abrazo de Lute.

Ambos se quedaron aferrados uno al otro por lo que se sintió como horas, el tiempo estaba detenido para ellos, nada más importaba..¿verdad?

Tristemente todo tiene un comienzo y un final, siendo el retumbar de un enorme reloj dorado en el centro de la ciudad pentagrama lo que anunciaría el término del tiempo para la purga, marcando así la retirada para las exorcistas.

Esto hace que Adán se separe bruscamente de Lute.

-tienes que irte ya.-

-¡No! No puedo.. no puedo dejarte aquí.-

-Lute.-

-¡NO ME IRÉ..!

-¡LUTE!-

Adán toma de los hombros a Lute forzándola a mirarlo.

-¡Escúchame, estáre bien lo prometo!- Adán dirige su vista hacia arriba viendo como la mayoría de exorcistas se retiraban.

-pero por ahora debes irte.-

La comandante también ve en la misma dirección, entendiendo a lo que se refería su antiguo superior.

-Bien.. no le volveré a fallar señor, encontraré una manera de traerlo de vuelta.. es una promesa.-

Y dicho esto, la comandante vuelve a colocarse su máscara, estirando sus alas llendo hasta aquel dorado portal, no sin antes dar un último vistazo al devastado círculo del orgullo.

La comandante cruzó el portal divino, apenas habiendo un par más que se habían quedado un poco atrás, ya que esta vez se les dijo a las exorcistas que no fueran descuidadas con sus propias Armas, el portal se cerró cuando la última de las soldados lo cruzó.

Cuando estaban reunidas a todas se les veía eufóricas, hablando y presumiendo entre ellas a cuantos pecadores habían matado.

-oye novata, estuviste como una zorra infernal allí abajo, te felicito.- dijo una de ellas a una de las nuevas.

-de que hablas, solo le hacía un favor al universo nada grandioso.- responde está con confianza.

La plática siguió unos segundos hasta que la comandante pasó entre las filas nombrando lista, normalmente no era algo que se hiciera al final de las purgas, solo al comienzo, sin embargo esta vez se consideró necesario para asegurarse que nadie se expuso ante los pecadores más de la cuenta.

-y por último Agatha.-

-aquí señora.-

-Bien, están todas felicidades perras malas han vuelto ilesas, ofrecieron un gran show abajo, sientanse orgullosas.-

Todas se adulan entre sí con pequeños gritos incluso dándose ligeros golpes amistosos.

-por hoy es todo, descansen.-

Las exorcistas asienten antes de empezar a dispersarse, muchas de ellas se iban solas y unas pocas en pequeños grupos.

Una de las últimas en irse volteó a donde antes estaban todas viendo que la comandante se quedó quieta viendo al horizonte, donde normalmente se abría el portal al infierno.

Aquella observación de la exorcista se interrumpe cuando una de sus compañeras la llama.

-hey novata ¿nos acompañas?-

-este.. ejem sí.- dijo ella antes de seguir a su compañera, no pudiendo evitar dar un último vistazo, dándose cuenta de que la serafín menor hizo acto de presencia frente a su comandante.

Ambas empezaron a hablar, por la distancia no se distinguía que se decían, pero él lenguaje corporal de la Serafín indicaba sorpresa y preocupación, en cambio el de la comandante parecía más.. apagado.

-¿Es idea mía o parece que no ha sido un buen momento para la comandante.- menciona Agatha.

-no ha sido un buen momento para ella el último maldito año.- le responde la otra exorcista.

Emily, la Serafín menor estaba fuera de una de las habitaciones de las torres del cielo, ella se veía intrigada y preocupada, ya que por momentos podía escuchar la voz firme de su hermana mayor Sera, así como algunos gritos de la comandante Lute.

Adentro.

-ya dije no, y es no Lute.- dijo la Serafín con voz cansada, al parecer llevaban un rato "discutiendo."

-¿¡cómo puede decir que no?! - Lute aprieta el puño de su brazo sano, con una expresión que delataba ira y desesperación.

-¿¡Adán está atrapado en el infierno y no puede hacer una mierda?!-

La comandante parecía estar al borde de las lágrimas.

-¡Lenguaje!-

-esto es.. increíble..- dijo Lute por lo bajo entre dientes.

Sera la observa en silencio, viéndose igual o más seria.

-el protegió y sirvió a servido no solo al cielo si no a USTED por miles de años..-

-Lute.-

-¡No!.. d..deben t..traerlo de vuelta.. no pertenece allí..-

-¡Suficiente!.. escucha, entiendo que lo extrañas.. pero traerlo de vuelta como si nada no es una opción, estando en el cielo le dimos demasiadas libertades, ya era tiempo de atender las consecuencias.-

Sera concluyó sus palabras, pero al darse cuenta, Lute ya no estaba, no sabía si se había quedado a escuchar esas últimas palabras.. todo apuntaba a que no.. era una dura verdad que la fiel mano derecha de Adán no se tragaría sin más.

Fuera de la sala, Emily caminaba de un lado a otro un poco impaciente, sobresaltandose al escuchar como la puerta se abría bruscamente, viendo como Lute salió hecha una furia, maldiciendo entre dientes al caminar por los pasillos.

-Lute, espera.- dice la pequeña Serafín alcanzando a la enfurecida exorcista. -necesito hablar contigo.-

-perdóneme su excelencia..- Lute respira aire para calmarse un poco. -no es un buen momento..-

-No, se que no lo es.. pero desde que nos vimos en la entrada y me dijiste lo de Adán.. estuve investigando un poco..- Emily ve el libro que traía consigo.

-creo que puedo ayudarte a traerlo de vuelta.-

Esas palabras captan la atención de Lute, viendo a la Serafín con los ojos muy abiertos, atenta a lo que tenía que decir.

-te lo explicaré.. pero aquí no.- dice Emily volteando a los costados, verificando que no hubiera nadie escuchándola.

-vamos..-

Ambas ángeles se van volando, pese a lo que ambas creían Sera si había escuchado su conversación a través de la puerta, Justo cuando ambas emprendieron vuelo, Sera las contemplo con un rostro muy serio, casi furioso.

Pasan los minutos y ambas ángeles llegaron a casa de Lute, Emily se quedó en la sala repasando el libro que traía consigo, mientras Lute fue a dejar su ropa de trabajo en la lavadora, colocándose en su lugar una camiseta roja desmangada y unos shorts deportivos.

Al terminar eso, vuelve a la sala con Emily.

-Entonces.. ¿cual es el plan?- pregunto Lute a la Serafín menor viéndose muy intrigada en su tono de voz.

-Bueno.. no es exactamente lo que se podría llamar un plan..- le responde Emily deteniéndose en una página del libro.

-debe ser una broma..- artículo Lute por lo bajo recostándose sobre el sillón tapándose la cara con un brazo.

-tranquila, no he desistido de ayudarte, es tan simple como abrir un portal al infierno.. pero no como los portales automáticos.. si usamos eso Sera lo sabría.-

Lute quita su brazo de su cara viendo a Emily no muy segura de lo que esta decía.

-puedo abrir un portal diferente, así entras allí lo encuentras y lo traes.. aunque no hay garantía de que vuelva a ser un alma bendecida..-

-Espera.. ¿¡Que?!-

-tal vez tengan que esconderse un tiempo.. antes de irse a otro anillo.-

-espere.. -por la mente de Lute pasaba una idea, una que hace casi dos años pensaba absurda, sin embargo hacía un año entero que.. bien o mal se le demostró a ella y a las dos serafines que estaban equivocadas.

-y si.. el.. pudiera redimirse.. como aquella asquerosa serpiente..- dijo Lute captando la atención de Emily, puesto que se notaba un ligero desagrado en sus palabras, era evidente que lo dijo creyendo en la causa, pero siendo un golpe al orgullo angelical.

-es una estupidez, lo sé pero si pudiera hacerlo no sería necesario esconderse, quizás no volvería a ser un exorcista pero sería un ganador.- explicó Lute con la mirada baja frotando su brazo de acero con él intacto.

Ante las palabras de la comandante exorcista, la Serafín menor si bien se muestra sorprendida, al igual que la propia comandante no parecía convencida de aquellas palabras.

-si.. em no quiero ofenderte pero..¿Adán?..El primer y más orgulloso hombre..¿redimido?.. ni siquiera sabemos cómo llegó aquí por primera vez.. y ahora lo sabremos menos..-

Emily se da cuenta que Lute miraba a otra dirección, era una mezcla de impotencia e incomodidad, ya que aunque le doliera aceptarlo pues ella nunca vio problema en que Adán fuera como era, en parte Emily tenía razón al cuestionar que lo trajo al cielo, si bien fue la primer alma humana, sin duda no fue el primero en morir, ese fue su segundo descendiente.

-tal vez.. solo debemos apegarnos a mi idea.- expresó Emily sacando a Lute de sus pensamientos.

-si.. no estoy segura de que eso vaya a funcionar a largo plazo excelencia.- menciona Lute visiblemente preocupada.

-no te preocupes, tengo una corazonada, trata de calmarte, todo estará bien.- respondió la pequeña Serafín con una alegría y confianza desbordante, abrazando a Lute con un brazo.

-Bueno.. no perdemos nada intentando ¡hagámoslo!-

El ligero cambio de ánimo en la comandante elevó también la energía de la pequeña Serafín.

Mientras ella se preparaban, en otra área del cielo, la Serafín mayor caminaba a paso lento, esta se mostraba seria y pensativa.

-"tal vez fui muy dura con Lute.. tal vez debería explicarle mejor las cosas".-

La Serafín mayor contempla por un segundo el paraíso del eterno descanso, pese a que era una tierra de eterna paz donde no existía la maldad, había algo.. algo que la Serafin no podía explicar pero que no la dejaba tranquila.

-por qué.. por que presiento que algo anda mal..-

Sera chasqueó sus dedos, desapareciendo de la ciudad principal del cielo, reapareciendo en una inmensa biblioteca.

Por otro lado en el infierno.

Por las calles humeantes pos exterminio, muchos de los sobrevivientes a la masacre salían al fin siendo libres de realizar sus actividades, algunos otros solo querían recoger los cadáveres y otros más ver que tan descuidados fueron los exorcistas como para dejar sus Armas tiradas como si estas no valieran nada, tal vez en su tierra natal esto era así, pero en ese reino eran una mercancía muy codiciada.

Así como muchos pecadores salían para realizar sus fechorías, había una pequeña minoría conformada por la princesa MorningStar y su amada Vaggie, quienes solían salir a revisar las calles para ayudar a los que se pudieran encontrar heridos más no del todo muertos.

Esta vez no iban solas, les acompañaba un curioso demonio castaño de cuernos negros.

-¿Has oído hablar de ese cabrón? Se dice que era un ángel.-

-que no la otra putita también lo es.-

-quién lo diría, la princesita de Lucifer debe sentirse orgullosa.-

-dicen que cayó aquí y casi se hace mierda.-

-escuché que la princesita y su noviecita aceptaron a esa pobre perra por pura lastima.-

-¡Ja!-

-a pesar de eso, no creo que sobreviva mucho en el infierno, ¿quiero decir un maldito ángel? Ellos solo se sientan en su culo a rascarse las bolas todo el día.-

Eran solo algunas de las palabras susurrantes de las malas pero normales lenguas entre el abismo del orgullo y el infierno.

-¡No somos sordos, ¿lo saben? montón de idiotas!- exclamó Vaggie, logrando que por unos minutos las voces a sus espaldas se callaran.

-esto no es necesario Vaggibunda.- menciona el demonio castaño visiblemente fastidiado.

-ah disculpa, no sabía que los había callado por que te molestaban.- responde Vaggie con ironía.

-como sea.. terminen con esta mierda, yo me largo.-

Devuelta al cielo.

Habían pasado varias horas desde la tensa charla entre Sera y Lute, de las cuales según palabras de algunas exorcistas no la habían visto en todo el día similar a lo que le pasaba a ella con su hermana y compañera Serafin.

Aquella sensación de temor e inseguridad culminó cuando la Serafín mayor se percató de que en su biblioteca faltaba un libro, pero no uno cualquiera, era un libro especializado en la creación de portales a diferentes partes del cielo, el espacio, la tierra.. y el infierno.

-hay no.. no, no, no ¡No!-

La Serafín chasqueo sus dedos apareciendo Justo en la entrada de la pequeña zona del cielo donde vivían los exorcistas.

Muchas de estas quedaron extrañadas al ver a la Serafín mayor en sus humildes territorios.

-se que en el primer día pasan cosas raras.. pero esto ya es ridículo..- menciona Ágatha negando con la cabeza.

Sin la máscara se podía apreciar su piel ligeramente grisácea siendo su cabello negro con las puntas blancas, y sus ojos eran marrones.

Su compañera le da un coscorrón, esta última sin máscara se parecía mucho a la comandante solo que su cabello era más gris y estaba peinado como una cresta con los costados rapados.

-silencio novata, pudo haber ocurrido algo.-

Ambas exorcistas se acercan con la Serafin.

-Su alteza ¿ha ocurrido algo?- pregunta la otra exorcista.

-¿Lute se encuentra aquí?- pregunta Será con gran seriedad en su voz.

-Llegó hace unas horas.. Ha estado en su casa con la señorita Emily.- responde Ágatha.

-normalmente cuando llega a casa luego de los entrenamientos no quiere que la molestemos, y ahora mucho menos.- menciona la otra exorcista.

-¿desde cuándo tiene esa regla?- pregunta Será consternada.

-desde que fuimos a darle un reporte al señor Adán y los encontramos a él y Lute follando en la sala.-

-adiós infancia..- dijo Ágatha por lo bajo visiblemente perturbada.

-Gracias Triny, fue mucha información.- le responde Sera antes de retomar su andar.

En casa de Lute.

Emily había conseguido abrir un portal justo en el piso, tal como había anticipado este portal era diferente a los que usaban los exorcistas, pues era de un color azul y estaba apuntando Justo a la salida de la embajada del cielo que se encontraba en el anillo del orgullo.

-Está hecho, es estable, tienes que irte mientras puedas.. no creo poder sostener esto para siempre..¿llevas el reloj?-

-si.- Lute se guarda un pequeño reloj en uno de los bolsillos del short, no llevaba consigo su armadura pero sí su espada.

-"llegó la hora señor, esta vez haré las cosas bien, no volveré a fallar"- pensó para sí misma cambiando su semblante serio por uno un poco más calmado, dirigiendo la vista con la pequeña Serafín.

-otra vez gracias por esto.-

En respuesta Emily le sonríe, Lute salta al portal, pero Justo cuando lo había cruzado algo la toma y la jala de regreso.

La líder exorcista cae de espaldas, esta levanta la mirada topándose con la enfurecida mirada de la Serafín mayor.

-S..Sera.- se escuchó la nerviosa voz de Emily.

La Serafín ve muy seria a Emily, viendo después con el mismo porte a Lute.

-¿que.. demonios.. pasa aquí?-

-Sera deja que te explique, no es lo que parece.- dice Emily, pero Sera deja salir una ligera risa tosca.

-¿que no es lo que parece? No me vengas con eso ahora, no puedo creer lo que las dos están haciendo..-

Tanto Emily como Lute se sintieron intimidadas al ver los ojos adicionales en el cabello de la Serafín, era una señal evidente de que la habían cagado y les caería su ira.

-su alteza..yo..-

Lute es interrumpida.

-Venía a disculparme contigo, por que creía que había sido demasiado injusta contigo.. ¡y tú.. solo arrastras a Emily a tus irresponsabilidades y las de Adán!-

-¡Eso no es así!- exclama Emily.

-Emily, está desobediencia como ángel es grave.. pero como Serafín es completamente inaceptable, dos ángeles rompiendo reglas.. cuestionando su sagrada palabra ¡no tienen lugar en el cielo!-

Sera estaba apunto de tomar la aureola de Lute, pero Emily se pone frente a ella.

-¡No Sera! No culpes a Lute por esto todo ha sido MI idea.. p..por favor no la castigues..-

Las palabras de la pequeña Serafín dejaron atónitas a ambas ángeles, sobre todo a Lute.

¿Estaba dispuesta a aceptar todas las consecuencias de sus deseos egoístas?

-Emily detente..-

La pequeña Serafín se pone de rodillas en el suelo.

-por favor ¡LO SIENTO! ¡Lo lamento, por favor perdóname..-

-no tienes que asumir la culpa de sus deseos..-

Sera es interrumpida.

-es verdad.- Lute se pone de pie quedando frente a Sera, Justo al lado de Emily.

-Sera tiene razón, no debes asumir la responsabilidad por mi, esto es solo mi culpa y de nadie más.-

Apretando el puño y tragándose su orgullo es Lute quien ahora se pone de rodillas.

-Sera, no culpes a Emily por mis propias estupideces, ella solo quiso ayudarme.. es un verdadero ángel.. la idea fue mía, y al igual que la responsabilidad de la culpa es algo que solo me concierne a mi.-

Las palabras de la orgullosa y sádica líder exorcista dejaron atónitas a ambas serafines, sobre todo a Emily, jamás había visto a ese tipo de ángeles.. mostrar más sentimientos además de su sadismo y vulgar hablar natural.

Sera se toma unos segundos antes de calmarse, reflejándose en que el resto de sus ojos volvieron a ocultarse.

-Emily, por tratarse de un Serafin tienes el beneficio de la duda.-

Aquellas declaraciones las toman por sorpresa haciendo que ambas ángeles se pongan de pie.

-En cuanto a Lute.. eres impulsiva, irrespetuosa y sin duda igual o más peligrosa que el propio Adán, por lo que desde este momento.- los ojos de Sera se vuelven a abrir a la par que extiende su mano, debajo de Lute se forma un círculo azul del cual salen una serie de lazos que la aprisionan de sus extremidades.

-¿¡Pero que mierda?!-

-¡Quedas expulsada del cielo!-

-¡Noo!- exclamó Emily.

Del círculo surge lo que parecía ser fuego color azul, este empieza a desintegrar las alas y aureola de Lute.

-Sera detente!-

El círculo se abre siendo ahora un portal, de forma casi inmediata Lute es absorbida por este.

-¡LUTE!-

La líder exorcista alcanzó a escuchar su nombre siendo aclamado por la menor de las serafines, siendo inconsciente de que al entrar en contacto con el infierno lo que quedaba de sus alas terminó por desintegrarse, haciendo que esta empiece a caer en una larga caída libre.

-todo a terminado..-

-Adán.. lo siento, creo que no podré cumplir mi promesa..-

Lute alcanza a extender una mano al sitio donde se había abierto el portal, no dándose cuenta de que su vestimenta y parte de su cuerpo empezaba a cambiar.

-Hermanas.. desquiciadas hijas de perra, lo siento mucho, perdónenme por fallarles como líder.. y como hermana..-

La pequeña ráfaga de paz que pasaba por la mente de la ahora ex comandante es interrumpida cuando ella misma se hace consciente sobre la gravedad en su cuerpo, está cierra los ojos dejando salir una lagrima, sabía que sin alas le esperaba una larga caída hacia una posible muerte muy dolorosa.

El impacto se dio, la ex comandante sintió casi de inmediato un inmenso dolor en todo el cuerpo, está intentó ponerse de pie pero casi de inmediato vuelve al suelo, no podía levantarse pues parte de sus extremidades estaban rotas, todo el cuerpo le dolía.

Debido a eso ella no se dio cuenta del cambio en su apariencia, su piel ahora era más grisácea, parte de su cabello había adoptado una tonalidad roja, teniendo ahora un par de cuernos muy parecidos a los de su máscara.

La esclerótica de sus ojos estaba oscurecida y ahora tenía una cola que terminaba en una punta.

Parecía estar en una especie de calle o callejón pues podía ver a varios pecadores pasando, pero como era de esperarse ninguno le puso especial atención.

Ella empieza a sentir su vista oscurecerse, notando unos zapatos negros cerca suyo, más no podía levantar la mirada.

-Santo cielo..-se escucha una preocupada voz femenina.

-ella es..- dijo la misma voz con un tono de gran sorpresa.

-no.. no es cierto..- dijo otra voz femenina, la cual se le hizo muy familiar.

Lute puede sentir como es cargada por algo o alguien, para seguidamente emprender lo que parecía ser vuelo.. después de eso se desmayó.

En el hotel.

Todo estaba tranquilo, Ángel y Husk estaban en el bar tomando un par de copas y platicando, Alastor no estaba presente dado a que se encontraba en su habitación al igual que Niffty, solo estaba Adán en la sala cambiando los canales de la TV, con una expresión de fastidio.

Sin embargo se detiene un momento, él sentía algo.. era como una especie de presencia.. solo que esta se sentía diferente, le resultaba muy familiar.

La relativa calma es interrumpida cuando escuchan un aleteo, esto hace que los 3 vean confundidos a la puerta, antes de ser testigos de la abrupta interrupción de Charlie y Vaggie.

-llévala arriba, enseguida te alcanzo.- dijo Charlie.

Vaggie asiente con la cabeza haciendo lo que le pidieron, mientras que Charlie se dirige a toda prisa a un rincón del bar tomando un botiquín.

-¿Es otra de esas emergencias no tan emergencia?- pregunta Husk.

-¿que? ¡Claro que no!- responde Charlie consternada.

-no parece que lo sea.- menciona Ángel viendo a Charlie retirarse.

Ella corrió a toda prisa hasta su habitación donde Vaggie había colocado a la moribunda Lute, siendo que lo primero que hicieron fue limpiar y vendar las heridas mas visibles.

El proceso habría sido un poco más rápido de no ser que ambas estaban nerviosas e intrigadas, aquella demonio tenía un parecido innegable con la leal y eterna compañera de Adán.. pero ¿como eso era siquiera posible?

Ambas salen del mental trance cuando escuchan como un portal se cierra tras de ellas.

-hola, hola, escuche que había un alboroto.- dijo un poco divertido el soberano del infierno.

-papá, qué bueno que llegas, necesito tu ayuda.- dijo Charlie atrayendo a Lucifer hasta la cama de la habitación.

-okey, okey manzanita ¿pero cual es el..? Oh..- Lucifer quedó entre cortado al ver a quién estaba allí acostada.

-¿esa es..?- preguntó visiblemente sorprendido.

-eso parece, pero no sabemos.- responde Vaggie.

-Bien, traigan el trasero de Adán aquí, yo me encargo.- expresó Lucifer remangandose el abrigo antes de frotar sus manos y colocarlas por encima de Lute.

Charlie y Vaggie asienten con la cabeza, siendo Charlie quien va corriendo a toda prisa con Adán.

-¡Adán!- exclamó la princesa al llegar al piso bruscamente.

-Ash..¿y ahora qué quieres?- preguntó fastidiado.

-tenemos una situación..-

Vaggie es interrumpida.

-lo que hagan con su tiempo libre no me interesa perras incogibles.-

-ya, yo creo que sí..- dijo Vaggie entre dientes, pero Adán solo se encoge de hombros.

-escucha, no se como.. pero parece ser que.. ah..- Charlie cae en cuenta que no recordaba el nombre.

-de alguna manera Lute está aquí.- termina Vaggie.

Estas palabras hacen que Adán escupa lo que se estaba tomando.

-¿¡que dijiste?!-

-lo que escuchaste.-

-esa perra estúpida, le dije que no debía venir..- dijo Adán por lo bajo.

-si.. pero.. eso no es todo..tal parece que.. ella ahora es..em un demonio.-

-¿demonio?- se preguntó Adán levantándose de golpe.

-"mierda, Lute, que no sea lo que estoy pensando, que no sea lo que estoy pensando!"- se decía así mismo mientras apartaba a Vaggie para seguir a Charlie.

En la habitación donde la mencionada se encontraba, Lucifer ya había terminado de hacer uso de su magia, ahora parecía que aquellas heridas casi mortales nunca estuvieron allí.

-Lute.-

-Lute..-

La ex comandante de los exorcistas veía todo en blanco por unos segundos, sintiendo como su propio pulso empezaba a estabilizarse.

Es entonces que esta última despierta de golpe, dando enormes exhalaciones por la boca, antes de jadear ligeramente viendo sus manos.

No lo terminaba de asimilar..¿en verdad seguía viva?

-Lute..- se escucha.

Aquella voz, esa voz tan familiar.. la reconocería en cualquier momento.

La demonio voltea a donde le pareció escucharla viendo a Adán en el marco de la puerta, este último la veía con los ojos muy abiertos.

-Adán..-

-oh no.. de verdad ustedes dos están aquí.. váyanse a la mierda..- menciona Vaggie irritada yéndose por el pasillo.

Lucifer se pone de pie abriendo uno de sus portales.

-¡dime que no hiciste lo que creo que hiciste enfermo de mierda?!- exclamó Adán.

-deberías estar más agradecido y menos quejumbroso, acabo de salvarle la vida a la posible única mujer que te acepta como el idiota que eres.-

Las palabras del soberano infernal hacen que Adán abra los ojos de par en par.

-ella..¿me quiere?- repite adán por lo bajo.

-y debe ser la única en toda la creación que lo hace.-

Dicho esto Lucifer cruza su portal, en cambio Charlie había ido tras de Vaggie para calmarla un poco.

La confusión que crecía entre los dos demonios ahora era tan grande como en aquel primer encuentro hacía menos de dos días, Lute permanecía con la mirada baja, en el fondo se moría de vergüenza y no se sentía con el valor de mirar a los ojos a quien alguna vez fue su superior.

-Lute..que..¿carajos paso?-

Lute no responde, ella solo aprieta los puños contra la sábanas, quedándose en silencio por unos minutos, los cuales para Adán se sintieron como horas.

-¡Que se jodan Lute, di algo! ¿¡Qué pasó?!-

Lute aprieta los dientes levantando la mirada, aquella mirada suya no parecía la clásica mirada rabiosa y sádica, se parecía más a lo que había visto hace no mucho.. una expresión acabada y vulnerable..

-¡Le falle de nuevo eso es lo que paso!- exclamó ella con cólera.

-Lute no te entiendo..-

-se suponía que te iba llevar de vuelta al cielo.. pero fallé.. es mi culpa que estés aquí en primer lugar.. se suponía que como teniente debía protegerlo..- dijo ella sin poder contener las lágrimas.

-Hey, nunca vuelvas a decir que es tu culpa maldita idiota, lo digo enserio.. no me fallaste, dimos.. lo mejor que se pudo para solo haber llegado con la intención de joderlos a todos, hiciste bien tu trabajo hasta el final.-

Adán hace una pausa y se sienta a su lado.

-tal vez no es el mejor momento ni las mejores circunstancias pero..- él coloca una mano en su hombro.

-estoy feliz de volver a verte.. y je.. ahora te ves como la perra loca que eres.-

Las palabras de Adán captaron la atención de Lute.

-¿lo dices enserio?- pregunta Lute un tanto avergonzada pero con una ligera sonrisa.

-pues claro.- le responde Adán con la misma sonrisa.

En ese momento Vaggie abre la puerta bruscamente.

-¡los dos afuera! Hay que hablar.-

-oye relaja tus humos perra prepotente.- dijo Adán visiblemente molesto.

-¿hablar de qué exactamente?- pregunta Lute desconfiada.

-Vaggie ya lo discutimos..- dijo Charlie llegando, ambas entran a la habitación.

-me disculpo por eso.. es solo que.. si van a estar aquí queremos estar seguros de que podemos confiar en ustedes.. digo ah.. tu Adán mataste a Sir Pentius y..-

-¿y? Le hizo un favor.. ahora está en el cielo.- responde Lute rodando los ojos.

-¿Oye es enserio?- pregunta Adán.

-si.-

-hay.. carajo.-

-¿¡QUE?!- exclamó Charlie emocionada.

-¿p..pero cómo?- preguntó Vaggie atónita.

-¿En serio vamos a quedarnos aquí?- pregunta Lute por lo bajo con un visible desagrado.

-no es que tengamos muchas opciones.- le responde Adán por lo bajo.

-¡Santa mierda, sabía que si era posible!-

-¡esto lo cambia todo, tengo que crear nuevas ideas, nuevas actividades! ¡Sii! ¿Vienes Vaggie?- pregunta Charlie muy emocionada a su pareja.

-ve tú, después te alcanzo.-

-yey, asignales un cuarto ¿si?-

-claro..-

Charlie se va hecha una bala.

Los 2 ex altos mandos de los exorcistas, ven a Vaggie con gran seriedad, el desprecio que se tenían seguía muy latente.

-solo síganme y terminemos con esta farsa.-

Ellos caminan por un pasillo a la par que Vaggie revisaba una pequeña pizarra, la mayoría de las habitaciones eran personalizadas, así que veía cuál sería la mejor opción sin que intentaran hacer algo estupido.

-si tu putita acepta a cualquiera en este sitio ya veo por que es un fracaso.- mencionó Lute.

-no subestimes su amabilidad.. un día de estos podría ser su perdición.- responde Vaggie suspirando.

-¿acabamos de congeniar?- se pregunta Lute.

-acaban de congeniar..- menciona Adan.

-no te acostumbres.- recalca Vaggie. -Charlie cree en esto y yo la apoyo, pero los 3 sabemos que esto no es su estilo.-

-¿que? Ahora crees irredimible a la primera verga de todas?-

-irredimible se queda corto, entiendo la parte de matar pecadores pero ¿niños? Ni siquiera sabemos como un alma así terminaría aquí, ¿no podíamos darles un mínimo beneficio de duda?!- pregunta Vaggie entre dientes.

-solo seguíamos órdenes, y eso lo sabes, fuimos creadas para eso, parece que ya olvidaste el fútbol que sentías al empuñar tu lanza.- responde Lute con ironía.

-no en vano eras primera línea, nada se te escapaba perra.-

-si.. igual que Caín a Abel.-

-Maldita..-

Adán iba a golpear a Vaggie pero esta saca su lanza y lo apunta con ella.

-Ya no trabajo para ustedes.. el poder que tenían sobre mí se ha ido.. se han convertido en lo que juraban masacrar..-

Vaggie señala una puerta con la lanza.

-es allí.. y que no se les olvide.. los estoy vigilando..-

-maldita perra..- Lute iba a ir hasta Vaggie pero Adán la detiene.

-olvídalo Lute.. no vale la pena..- responde él con la mirada baja.

-señor..-

Ambos entraron en la habitación, esta se parecía bastante a las habitaciones de los hoteles en el cielo, solo que tenía tonalidades rojizas en vez de doradas y blancas

Lute se metió al baño que estaba en la habitación, aún habían muchas cosas que no terminaba de asimilar, en parte le sorprendía y en otra le enojaba que a quienes habían combatido hace casi dos años fueron los que la ayudaron.. ¿por qué hacerlo, si saben que ni ella o Adán creían en ese plan?.. Por mucho que esto no fuera imposible.

Ella levanta la vista viendo su reflejo, al hacerlo ella retrocede unos pasos, era la primera vez que veía bien su nueva apariencia.. no pensó que el cambio sería tan radical, a Vaggie y Lucifer solo les cambió parte de los ojos cuando fueron exiliados, aunque Vaggie no conservó sus alas esta las pudo recuperar, pero aunque Lute se hiciera sentir un cosquilleo en la espalda, las suyas no salían.. era un hecho.. ahora también era un ángel caído..

-"eres impulsiva y peligrosa."-

-"de verdad eres patética."-

Eran algunas palabras que resonaban en su mente, ella siente gran ira y a base de ese impulso ella aprieta el puño y golpea el espejo con fuerza dejando salir un grito.

-Ah! ¡Mierda!-

Lute ve su mano notando los vidrios incrustados en ella y como ahora su sangre era roja en vez de dorada.

Pasan unos minutos y Lute ya estaba en el cuarto con su mano vendada.

-¿ya me vas a decir por qué rompiste el espejo?- pregunta Adan.

-no es nada.. no creo que importe mucho..- responde ella con la mirada baja.

-pero..-

-no importa, lo hice sin pensar.-

-como digas tetas chiquitas, ¿quieres perder el tiempo explorando este hotel?- preguntó Adán con un tono tentador dándole ligeros golpes en el codo.

-será un placer.- respondió Lute con una sonrisa más emocionada.

En las puertas del cielo su sol empezaba a ocultarse, sus ángeles y gran parte de los ganadores se retiraban a sus hogares, a la espera de otro bello día, sabiendo que esto sería así por toda la eternidad.

Excepto por un rincón de los pasillos cercanos a la corte celestial.

-Emily ya lo discutimos, tú juicio será mañana lo que tengas que decir para defenderte explícalo mañana.- dijo con seriedad la Serafín mayor, aún ante las quejas y desacuerdos expresados por la pequeña Serafín.

-Sera por favor, así como me diste este beneficio Lute merece el mismo trato, no es Justo desterrarla a las llamas del eterno fuego infernal solo por que de corazón quiso ayudar a la persona a quien le ha sido leal toda su existencia.- decía Emily entre dientes colocándose frente a su hermana mayor.

-si, se que así lo ves pero no le importo perjudicarte también, pudiste terminar igual que Lucifer, la diferencia es que habría sido tu propia culpa.- respondió Sera con la mirada baja.

-¡Es diferente! No se que paso con el.. pero Lute solo quería ayudar a un alma humana, alma a la que TÚ encomendaste esos horribles exterminios, y Justo cuando supo que él seguía allí, le diste la espalda.. - Emily se queda pensando.

-y algo me dice que lo mismo le pasó a Lucifer..-

Esas palabras dejan helada a la Serafín mayor. Quien levanta la mirada viendo a Emily, por un segundo no la vio a ella, si no a un joven lucifer lleno de ira, desesperación y en extremo consternado.

Sera respira profundamente, ella toma a Emily llevándola hasta la sala del juicio colocándola a su lado, estando ambas frente a la gran esfera que se encontraba en el centro.

La Serafín mayor le hace una señal con la mano, le estaba dando la oportunidad de demostrar su punto.. la pequeña Serafín no podía saber si eso significaba que a Lute y de paso a Adán se les daría el mismo beneficio que a ella, pero al menos.. no les estaban dando la espalda.. se podía considerar una victoria.

Emily suspira dirigiendo su vista a la esfera de la sala.

-muéstrame a Lute y Adán.-

La esfera brilla y muestra a los mencionados sentados en el bar del Hazbin hotel, Lute parecía estar tomando una botella de Vodka como si de agua se tratara, a la par que Adán le animaba a terminarla.

Cuando finalmente lo hace Lute levanta la botella con una mirada eufórica.

-¡Impresionante tetas chiquitas!-

Lute ríe ligeramente dejando salir una tos algo seca, ninguno parecía tan cambiado respecto a su actitud estando en el cielo.. salvo que ahora se les notaba ligeramente ruborizados de la cara, señal de su creciente embriaguez.

Adán tomó una de las botellas de los estantes antes de volver a sentarse.

-¡Observa al puto amo perra!-

-Señor..-

Adán voltea y ve que Lute lo había tomado de la camiseta, acercando peligrosamente su rostro al de ella.

-He seguido sus estúpidos juegos por años y hay algunos que preferiría olvidar.. pero.. confieso que si lo seguía siempre sin quejarme una cagada, no era.. por negocios..¿si me comprende?-

Lute se empezaba a reír un poco fuera de sí.. era normal que al ser su primera vez tomando y más aun algo relativamente fuerte, esto le pegara más y considerablemente rápido.

-oh si creo que lo entiendo, es difícil seguirle el juego al puto amo, eres afortunada per..-

Las palabras de Adán se cortan cuando sintió algo frío y carnoso sobre su boca, era Lute quien le había dado un corto y torpe beso.

El ve a Lute muy sorprendido, está en cambio parecía muy calmada.

-¡ja! No te han dicho.. que hablas demasiado?-

-hay mierda.. el alcohol ya empezó a afectarle el cerebro a esta puta perra..- Adán coloca su mano sobre su propia boca, no era la primera vez que había besado a alguien, ni siquiera a ella, pero por alguna razón.. esto no se sentía solo como la rutina previa a un acto carnal.. era algo más cálido y sincero.

Palabras que él creía no estarían jamás en su vocabulario.

La imagen se corta dejando a Emily boquiabierta y a Sera igual e incluso más seria que hace unos momentos.

-Mal..di..cion..- artículo Emily por lo bajo con los ojos muy abiertos.

-¿ahora lo entiendes Emily? No podemos hacer nada por ellos, por desgracia desde siempre han sido así..- menciona Sera.

-¿por lo menos consideraste..la otra opción?- preguntó Emily por lo bajo con gran seriedad.

Sera no se mueve de su posición, solo se limita a ver a Emily desde su lugar.

-si.. los exterminios quedan cancelados hasta nuevo aviso..-

-bien..- Emily se retira de aquella sala aun en shock, no terminaba de entender lo que había visto, se suponía que el infierno es un abismo de llamas y eterno sufrimiento.

Sin embargo, más allá del cambio en sus apariencias, los ex líderes de los exorcistas seguían siendo.. como siempre.. e incluso parecían sentirse más libres de actuar así estando allí.

Sufrir, sacrificarse y pensar en el otro.. riesgos continuos era lo que más decían algunos libros en qué consistía el amor, un sentimiento humano tan simple y complejo que les causaba confusión aun en la no vida, a veces sutil.. y otras hostil.

¿era por eso? compitiendo con sus alti bajos, queriendo derrotarse amistosamente.. pues si la teniente se confesaba al comandante.. este podía.

-Rechazo.. Lute no quería ser rechazada, y Adán ente más herido se sentía por lo de Lilith y Eva, quería proyectar lo mismo..-

Tal vez no era el lugar, si no el.. o las personas..

Al día siguiente.

Como era rutina, cada día la princesa MorningStar convocaba a los miembros del hotel para participar en las actividades felices matutinas, para en sus palabras llevar consigo un bello día infernal.

-¡Muy bien chicos, ahora para comenzar el día..-

Charlie es interrumpida.

-uhh, ¿que hacen esos dos?- preguntó Ángel Dust señalando a un punto de la sala.

-a qué te refieres con..- Charlie se da media vuelta y ve lo mismo que Ángel, cambiando su expresión alegre por una sorprendida y ligeramente desagradable.

Lute y Adán estaban dormidos en uno de los sillones, siendo Adán el que estaba semi reclinado y Lute se apoyaba en él, sobre y alrededor ambos había varias botellas de alcohol tanto vacías, rotas y a medio beber.

-hay mierda..-

Charlie se adelantó llegando hasta ellos, teniendo cuidando de no pisar las botellas.

-Ejem, Adán, Lute.. ah.. creen que podrían levantarse y explicar qué les paso?- preguntó Charlie mientras movía ligeramente a Adán.

En respuesta este se quejó apretando los párpados.

-ve a que te cojan Sera.. Zzz deja dormir.. Zzz al prójimo.-

Por parte de Lute no hubo respuesta, más allá de un sutil movimiento en la cola que está ahora poseía.

-¡USTEDES DOS!- se escucha una enfurecida voz femenina.

Charlie voltea sobresaltada viendo a Vaggie.

-¡LEVÁNTENSE DE UNA MALDITA VEZ Y LIMPIEN SU MIERDA!-

Los gritos de Vaggie levantan bruscamente a Lute, quien por accidente golpea a Adán en la mandíbula con uno de sus cuernos.

-¡oye! cuidado con la encornadura perra eso dolió.- se quejó Adán sobándose la mandíbula, notando como Lute pasó de estar parada a volver a sentarse casi tambaleándose.

Está colocó sus manos sobre su cabeza, pues esta le daba mil vueltas.

-¿que en nombre de todo lo profano es este dolor de cabeza?- preguntó ella muy mareada.

-le dicen resaca o crudeza, lo que se les ocurra al puto momento.- le responde Adán.

-¿Quee? Ay.. en el cielo eso no existe..-

-en la tierra lleva existiendo desde siempre, hace unos meses tuve una.. carajo es peor que un golpe en las bolas.- expresó Adán aun sobándose la mandíbula.

-Olviden lo que dije, ninguno está en condiciones para esto..- menciona Vaggie irritada.

-mejor suban y descansen un poco.. después hablaremos sobre.. los horarios y límites de beber..- complementa Charlie un poco nerviosa.

-linda, no creo que debas dar una charla sobre esos límites a todos, cuando solo unos carecen de autocontrol.- le menciona Vaggie.

-pícate el puto culo, no se repetirá ¿okey?- decia Adán cerca de las escaleras ayudando a Lute a mantenerse de pie.

-esperen..- Charlie se pone frente a ellos.

-No hables princesita, la puta cabeza me está matando..- articula Lute entre dientes.

-siento escuchar eso.. pero para asegurarnos de que todo está bien entre todos..-

Charlie atrae a Vaggie de un brazo.

-tal vez hay algo que ustedes se tengan que decir..-

Ambos ex líderes miran con el ceño fruncido a una de sus ex miembros.. pero había poco o nada que se pudieran decir.. ahora los 3 estaban en igualdad de condiciones.

-Vaggie, tal vez quieras empezar tu..- Dijo Charlie al ver que ninguno hacía ni decía nada.

-debes estar bromeando..- Vaggie se detuvo al ver la tierna carita suplicante de Charlie.

-Bien.. Lute, lamentó que perdieras el brazo por que te arroje unos escombros..-

Aquella declaración internamente molestó a Lute, tenía ganas de romperle una botella en la cabeza.. pero era evidente que no estaba en condiciones para iniciar una pelea.

-¿En serio tenemos que hacer esta mierda?- pregunto Lute por lo bajo.

-si lo haces ahora la señorita mariposas de arcoíris no te sermoneará después.- le responde Adán.

Lute bufo un momento pasándose su brazo de acero por la cara, el cual ahora era de acero común, en vez de acero celestial.

-Vaggie.. no te odio por que seas una lesbiana, eres lesbiana por que te odio.-

-¡HIJA DE..-

Charlie detiene a Vaggie, viendo tambien con algo de molestia a Lute.

-¿segura que eso es todo lo que tienes que decir?-

Lute gruñe por lo bajo.

-bueno ya, me arrepiento por lo de tu ojo, tus alas y por haber usado tu lanza hace 4 años para destapar el inodoro.-dijo Lute con un poco de ironía volteando los ojos antes de ver a Charlie.

-¿ya, feliz?-

-si, te lo agradezco.-

-como sea..- dijo Vaggie por lo bajo.

-Adán.. llévatela y.. tal vez deberías mantenerla lejos de los problemas.- menciona Charlie.

-Lute y problemas separados de una frase, no pidas milagros.-

Los dos se fueron arriba, cuando estuvieron lejos de la vista de alguien Charlie se dejó caer rendida sobre las escaleras.

-ahh.. son un par de perturbados..-

-por decirlo de alguna manera si.- le menciona Vaggie.

-¿cómo aguantaste a ese par de dolores por quien sabe cuantos putos siglos?- le pregunta Ángel.

Ante la pregunta Vaggie deja salir una risa socarrona.

-si les soy sincera ni en esos años cruce tanta palabra con ellos como ahora.- responde un poco incómoda.

-Pero pensé que todas las exorcistas em.. idolatraban a Adán.- menciona Charlie confundida.

-la mayoría si, pero solo seguían sus instrucciones y las de Lute, nadie más aparte de esa perra intercambiaba más de dos palabras con Adán.-

-no se, tuvo que haber algún antecedente,tal vez soy solo yo pero Adán parece preocuparse genuinamente por ella.- comenta Charlie.

-Mmmm no sabría decirte cielo.- responde Vaggie a la par que un pequeño recuerdo cruzaba por su mente, tambien procedió a contar.

Flashback.

Hace unos años un portal dorado se abre ante las puertas de San Pedro y por este salían varias de las exorcistas, todas muy orgullosas de la masacre que acababan de orquestar, ella se quedaron celebrando entre sí un rato, salvo una de ellas a la que se le veía cabizbaja.

Las porras de las exorcistas son calladas cuando les habla su comandante.

-¡Felicidades damas, dieron un excelente show! ¡Todas fueron unas zorras infernales!.-

-¡le hicimos un favor al panteón divino!- gritó una de ellas y todas estuvieron de acuerdo.

El comandante tomó la palabra nuevamente al terminar de revisar una lista.

-Bien, bien ninguna eliminó menos de 30.. excepto..- este se detuvo al ver a alguien en particular en la lista.

-¡Ah como sea! Como es tradición enumeramos a los que más bajas dieron después de un servidor.-

-el bronce lo tiene Culiana con 240 pecadores, felicidades perra, la Plata con 260 es de Triny sigue esforzándote, y El Oro, ¡la perra entre las perras! ¡Vaggie!-

-¡Sii!- exclamó la mencionada brincando de la emoción, siendo un ligero motivo de burla entre las exorcistas, algunas de ellas van con ella felicitándole y dándole amistosos golpes.

-esta perra eliminó a 280, casi sentí miedo de que rompieran mi racha, JA! Felicidades campeona, ahora como recompensa.- Adán le retira la espada que está tenía y en su lugar le da una lanza.

-veamos cómo encuentras la manera de patear más culos.-

-haré mi mejor esfuerzo.-

-En fin, habrá una fiesta más tarde en la plaza divina, ¡vengan a relajarse esta tarde!-

Las exorcistas celebran y levantan sus Armas, algunas empezaban a removerse los cascos mientras celebraban a Vaggie por su hazaña.

Es entonces que en medio del alboroto Vaggie noto algo, vio como una de entre todas se alejaba, parecía que se iría volando pero el comandante le cortó el paso, parecían hablar entre ellos hasta que volvieron a descender al suelo, la exorcista finalmente se quita su casco.. era Lute.

Esta parecía decirle algo a Adán no muy animada, y aunque Vaggie no entendía lo que le decía estaba segura que era alguna de sus vulgaridades reforzando esta idea en que la propia Lute no se mostró más animada.

Ella estaba apunto de irse pero Adán la detuvo y pareció señalarle un sitio del cielo, este hecho finalmente hizo a Lute cambiar su expresión de disgusto a sorpresa.

Adán le hizo una seña y ésta la siguió sin dudarlo.

Fin del Flashback.

-y eso es todo, días después nos asignó como compañeras de entrenamiento anunciando a las demás que en el siguiente exterminio a petición de la Serafín mayor necesitaba a alguien más al mando, y quien tuviera el puntaje más alto sería su lugarteniente.- Vaggie deja salir un gruñido.

-Lugar teniente no es una palabra dulzura.- menciona Ángel.

-Intenta explicarle eso a Adán..- responde Vaggie.

-ehh.. buen punto.-

-como sea, al siguiente año ella ganó y desde entonces se sentía extremadamente superior a las demás por que siempre estaba con el "Señor puto amo."-

-eso sigue sin decirnos mucho..- piensa Charlie para sí misma.

Arriba.

Adán había colocado a Lute en la cama del cuarto que Vaggie les había dado a los dos, teniendo cuidado en casi todo momento, más que nada para evitar que esta última le vomitara encima.. ya que sabía que era una gran posibilidad.

-finalmente está puta perra se pondrá a descansar, así que le jodan.- pensó él mientras observaba un poco mejor los rasgos demoníacos de su compañera, él se aparta un poco viéndola ahora sentado desde un sillón.

Este pasa una mano por su cara refunfuñando un poco.

-perra estupida.. en qué estabas pensando para contradecir a la incogible de Sera..-

-"Nunca he cometido un error en mi puta vida."- recordó las palabras que él mismo le había dicho a Charlie en su primer encuentro.

-tal vez.. si me equivoqué en algo..-

Pensó dirigiendo levemente la vista a Lute.

Cuando el resto de exorcistas se reunieron para felicitar a Vaggie, Adán se apartó un poco de ellas, le gustaba que todo su equipo se mostrará apoyo y salvajismo, algunas más que otras así que prefería no meterse.

Sin embargo en algún momento algo captó su atención, ver una sombra que pasó sobre él, una exorcista que no se había unido a la celebración, cosa rara.. normalmente todas se apoyaban y felicitaban entre ellas como las hermanas que eran.

El comandante elevó sus alas llegando hasta la chica.

-¿hey ricura a donde vas? ¿La fiesta está del otro lado?-

La exorcista primero no responde, está solo se da la vuelta mostrándose sumamente seria y sombría aun con la máscara puesta.

-con todo respeto señor, no tengo nada que celebrar.-

-¡hey eso seguro no es cierto, puede que no entrarás al top 3 como esas zorras, pero seguro que rompiste algunos culos de pendejos miserables.-

Adán sacó su lista volviendo a ver un nombre con un número bajo.

-claro a menos que seas la puta de..- este se callo al caer en cuenta de lo que pasaba.

-¿Eres la pobre pendeja que obtuvo el puntaje más bajo? ¿Laud?-

-¡Es Lute!- dijo está con molestia volviendo a retomar su vuelo.

-"la perra tiene su carácter, ya me cae bien".- pensó.

Este se acercó a ella.

-¡hey! Hay una manera de mejorar, no prometo milagros pero.. si una mejora a solo 20 pecadores.-

Esto capta la atención de la chica, ambos descienden su vuelo llegando al suelo, siendo que ahora Lute remueve su casco.

-lo escuchó.-

-existe un simulador en una de las torres.- mencionó señalando algún punto del cielo.

-unos días en dificultad máxima y podrías superar a la perra de Vaggie.- dijo eso último entre risas.

-¡Cuando empiezo?!-

-wow pensé que te tomarías un descanso, pero ya que estás ansiosa.. bueno sígueme.-

Ambos emprendieron vuelo, y fueron a una de las torres del cielo. Adán revisa un panel poniéndolo en dificultad media, antes de dirigirse a la puerta.

-si la cagas puedes pedirme que la apague.-

-eso jamás..-

"No me arrepentí de imponerme sobre Lilith, o querer seguir mínimamente a esa perra de Eva.. aunque eso llevó a la perdición.. a Caín.. Aun así tuve algo de misericordia al ser yo quien lo eliminará."

Mientras esos pensamientos invaden su mente este apretaba el puño con más y más ira.

"Error o no.. no me arrepiento de lo que hice o no en vida.."

"Pero.. tal vez hay algo de lo que me arrepiento en la no vida.."

Adán dirige su vista a Lute.

"Tu.. y todas las demás.. incluso Vaggi pudieron haber tenido un destino diferente, no más pecadores fueron creadas para eso.. si fueran almas humanas tal vez no serían conocedoras de la no vida.. tal vez es solo mi culpa por enseñarles todo eso.."

"Siempre buscabas ser mejor, pasabas horas y horas en ese simulador hasta colapsar de agotamiento.."

Un ligero recuerdo pasó por su mente, en ese recuerdo el despertaba bruscamente porque le había parecido escuchar una explocion.

y al ir a investigar vio que los controles del simulador de entrenamiento estaban echando humo, esto lo desconcertó, más aún al ver que dentro estaba Lute. Sin perder el tiempo el entro y la tomó en brazos, confirmando que estaba viva, pero desmayada.

-por qué tengo que lidiar con esta mierda..supongo que no puedo dejarla aquí.-

"Dominar y no ser dominado..por eso desafiaste a Sera."

Otro recuerdo pasa por su mente, esta vez era del almuerzo, el se había colocado unas zanahorias en la boca simulando colmillos, esté simple pero cómico acto bastó para sacarle una risa a Lute, por lo ridículo del asunto.

"Si me hubieras dejado pudrirme aquí.. seguiriás allí arriba."

Adán se sacude la cabeza queriendo despejar esos pensamientos, él se acerca con su compañera viendo como esta dormía.

-empezabas a descubrir quién eras.. querías probar tu valor.. y tenías miedo de que eso te alejara del puto panteón divino..- este coloca una mano en el hombro de la chica.

-me creas o no entiendo lo que se siente..tampoco pude creer que.. me rebajaría a esto y eso me encabrona.. pero tu.. matas y peleas como zorra salvaje, puedes ser dulce o sangre fría cuando es necesario.. pero eres dura contigo..- él deja salir un leve gruñido frustrado.

El recordaba como en un exterminio de hace unos 5 años, la anunció como la que más había matado pecadores nombrandola, teniente y similar a lo que hizo con Vaggie, a Lute le había regalado aquella espada dorada.

Al sostenerla en manos la exorcista simuló dar unos cortes, notando una diferencia con las armas comunes, esta era más ligera y afilada que una normal.

-"Te sienta bien, felicidades por el ascenso nena."-

-"No lo decepcionare.-" fue su respuesta con aquella euforica y confiada sonrisa la cual eventualmente se acostumbró a ver, aunque la mayoría de las veces pudiera significar que rodarían sucias cabezas..

-Yo te enseñe eso..y te pido disculpas.. jamas te lo dije antes pero.. gracias.. gracias por no abandonarme tu también.-

-Señor..-

Adan se quedó helado al oír la voz de Lute, lo último que él quería era lidiar con "basura" sentimental, más aún al pensar en ese beso de la noche.. pero por otro lado tenía el consuelo interno de que tal vez ella no se acordaba de eso.

-¿¡Hay mierda, escuchaste todo?!- pregunto exaltado visiblemente avergonzado.

Lute no responde a eso, cómo puede ella se sienta en la cama, y ambos se quedan en silencio.

-Adan.. yo quiero preguntarte algo.. se que no es lo tuyo pero quisiera que seas honesto..- Lute suspira antes de voltear a verlo. -¿por qué?-

-¿que?-

-¿por qué.. aquel dia.. me sonreíste?-

Todo quedó en silencio nuevamente, si bien él sí tenía una respuesta pensó que nunca tendría que decirle a nadie.. pero viendo la situación actual no importaba mucho, no es como si antes no hablaran de cosas no relacionadas al trabajo, aunque nunca rallando el sentimentalismo al ambos verlo como una cursilería inutil..

-Por que me dio gusto saber que a pesar de toda mi mierda nunca te fuiste..-

-entonces era eso..- pensó ella dibujando una pequeña sonrisa en su rostro.

-Ahora tú me puedes responder por qué..¿por qué te quedaste?-

La pregunta sorprende ligeramente a Lute, pero al igual que él.. ella también tenía una respuesta.. la cual de solo pensarla le hacía sentir algo de vergüenza al verla como cursi, tonta y estupida.

-Por qué.. de un modo u otro sentí que.. me entendías, es estupido pensarlo, pero nos crearon con un propósito y aunque lo cumplimos siempre era a nuestro modo.. ¿y que si a todos les desagradaba? era su maldito problema..además.. me ayudaste a mejorar sin esperar que te pagara con mi cuerpo.. supuse que no eras tan idiota como se decia.. y no me equiboque.-

-Santa mierda.. ya no se que decir.. hay.. esta mierda sentimental.. no es lo mio.. pero si debo seguir solo dire, que eres más especial para mi de lo que fueron esas dos perras traidoras.- le dirige la vista con una sonrisa.. una muy parecida a la que le dedicó aquel día.

- y.. de verdad creo que ese estilo demoníaco te sienta mejor..-

-¿enserio?-

-Si, golpe bajo pero no pensé que fueras tú, supongo que fue una puta coincidencia no se.-

-Tu tampoco luces mal así..-

-No es el estilo don vergotas pero te acostumbras, es como tener la mascara todo el puto tiempo, je ¿entiendes?-

Lute deja salir una leve risita.

-Si.. creo que lo entiendo.- Lute se queda pensativa viendo su brazo metálico.. el como lo tenía.. tal vez había sido una tontería, un mero impulso.. tal vez estupido.. pero aquel día, ahora y siempre sabía lo que hacía..y tal vez el por qué.

Ella levanta la vista notando que Adan le había extendido el puño cerca, como aquel día que él le preguntó su mayor racha de pecadores y ambos lo chocaron, era un sello de compañerismo y entendimiento mutuo muy personal que ambos tenían.

-Tu y yo contra el infierno Lute.-

Lute dibuja una sonrisa más animada asintiendo con la cabeza, correspondiendo aquel gesto, chocando sus puños como en los viejos tiempos, teniendo como único factor común que los involucraba a ambos.. y eso.. era lo único que les importaba.

-Ahora y siempre.-