Anteriormente en Kamen Rider Noir…

La versión malvada de Destello fue creada la cual resultó ser muy rápida como la original, de suerte, Kotori logró encontrar el modo para acabar con esa moto del mal, así como el sujeto que la mandó a crear.

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Try to remember

Once again!

Nemu o tojite omoide su no sa

Sora takaku kaketa hibi

Kanashimi no beeru o nuide

Mitsume aeta nakamatachi

Kono inochi hateru toki mo

Shizuka ni waraeru

Can't say good-bye, my friend

Can't say you anymore

Try to remember

Can't say good-bye, my friend anymore

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Un día nuevo estaba desarrollándose con normalidad, Kotori estaba paseando cuando decidió ver un partido de béisbol.

El béisbol era considerado el deporte más jugado en Japón, así como amado entre chicos y grandes. La peli gris era fanática de este deporte por lo que fue a ver a unos chicos que estaban jugando, no obstante, esta se dio cuenta de que con ellos estaba una chica.

La joven estaba como bateadora por lo que era su turno de ayudar a su equipo. La pelota fue lanzada y la chica, la cual era de cabello azabache y ojos cafés, no pudo darle a la esférica acabando en el guante del cátcher.

- ¡Strike!

- Diablos – susurró la peli azabache quien volvió a ponerse en posición, todo mientras Kotori observaba.

- ¡Tú puedes! ¡Ánimo! – la Rider le daba apoyo a lo que la chica asintió y volvió al juego, lastimosamente, no le iría del todo bien ya que quedaría ponchada.

Las cosas no le salieron bien ya que le tocó luego de jardinera y las pelotas que le lanzaban no podían atrapadas por ella, cosa que al final terminó molestando a sus compañeros quienes terminaron echándola del juego.

- No te preocupes por eso, lo hiciste bien – Kotori le decía – además, los chicos siempre tienen ventaja en estos deportes.

- ¿Todo por ser una chica? – antes de que Kotori pudiera decir algo más, la peli azabache se fue del sitio molesta por eso.

No sería lo último ya que esta misma joven probaría jugando al futbol, cosa que tampoco le fue bien ya que no podía pegarle bien a la pelota.

La joven estaba bastante triste por eso, apretando sus puños de impotencia, no obstante, no se percató que un señor la veía desde lo lejos.

Ya en la noche, la chica estaba cenando con su familia, su padre veía el semblante triste en ella y trató de levantarle los ánimos.

- No importa si es en los estudios o en los deportes, no te dejes vencer por los muchachos.

- Pero querido, Mami es una chica apenas.

- Eso lo sé, pero la sociedad ha avanzado bastante, las cosas no van a ser más fáciles solo por el hecho de que sea una chica – el padre de esta hablaba – y yo sé que tengo una hija fuerte.

- Pero papá, yo…

- No te preocupes Mami, esfuérzate – la chica asintió, aunque no muy convencida.

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Guarida de Golgom.

Los Sumos Sacerdotes estaban reunidos con el hombre que observó a Mami jugar, este parecía tener una buena relación con estos.

- Que interesante es esa idea, trabajemos entonces en ese plan.

- Sí – al decir eso, el tipo comenzó a cambiar de forma hasta que adoptó un cuerpo diferente, siendo este algo robusto, con pelaje café en todo el cuerpo y además, una cabeza de bovino con cuernos algo grandes y filosos.

- Espero que este plan resulta, Mutante Búfalo – el mutante solo lanzó un bufido en señal de aprobación.

Al día siguiente, Mami estaba mirando un río seguir su curso natural, esta estaba siempre triste por no poder hacer lo mismo que los chicos, no poseer esa fuerza que tenían ellos.

- Señorita – justo apareció alguien que no era nadie más que el mismo señor del día anterior, el Mutante Búfalo disfrazado – ¿quiere poseer la misma fuerza que los chicos?

- Pues…

- Lo sabía, así que permítame cumplir su deseo.

- ¿Qué?

- Te daré poderes que te harán aún más fuerte que los muchachos – eso alegró a la peli azabache.

- ¿En serio?

- Sí – justo ahí, el señor volvió a cambiar de forma pasando a ser de nuevo su forma Mutante, cabe decir que esto horrorizó a la chica, sin embargo, no sabría lo que le pasaría.

Cerca de ahí, Kotori se encontraba caminando junto con Umi y Honoka, la peli gris les había comentado sobre Mami.

- Pues entonces si debe ser una chica que tiene gusto por los deportes – Honoka decía.

- Es normal, los tiempos han cambiado – la peli azul hablaba, ella sabía sobre el tema siendo una experta en artes marciales – pero tal y como dices, esa chica es fuerte de convicción.

- ¿Y tiene algo de malo que juegue con chicos?

- No, nada de malo Honoka-chan – Kotori hablaba – en Francia siempre se reunían chicos y chicas a jugar, conocí a algunas chicas que eran buenas en futbol.

- La sociedad de ahora contempla a ambos géneros para las actividades que deseen – la charla del trio de amigas se detuvo cuando llegaron al campo de béisbol en el que justo estaba Mami jugando con los chicos. La peli azabache estaba de bateadora y solo tenía enfocada la pelota.

- Batéala con fuerza – le dijo la voz del mutante en su mente.

- Me pregunto si la sacarán de nuevo – Kotori dijo, el pitcher lanzó la pelota, la cual conectó con el bate de Mami y para sorpresa de todo, logró darle, pero con tanta fuerza que salió del campo yéndose más allá.

- ¿Qué pasó?

- ¡Sí, un homerun! – decía esta corriendo por las bases.

- ¡Eso si es fuerza! – Honoka decía aplaudiendo, Umi también, Kotori estaba en silencio por eso. Las cosas locas aumentarían ya que ahora le tocó a la joven hacerla de pitcher. Al lanzarla, la pelota fue tan rápido que ni el bateador la miró, incluso el niño que hacía de cátcher casi se va para atrás.

Y eso pasó tres veces, Umi y Honoka solo alababan la forma de jugar de la chica, aunque Kotori estaba feliz por como jugaba, todo este asunto le extrañaba.

Durante unos cuantos días, Kotori vigiló de cerca a Mami dándose cuenta que su fuerza había cambiado. Anotó un golazo en un partido de futbol, disparando con fuerza la pelota, fue tanto que incluso el portero quedó asombrado por la potencia del tiro.

Incluso hubo un pequeño juego de medir fuerzas en donde varios chicos perdieron de forma contundente contra Mami, Kotori decidió entrar.

- Ahora voy yo – la peli azabache aceptó y fue donde empezaron a medir fuerzas.

- Adelante – eso inició, Kotori se dio cuenta de la fuerza que poseía la chica, incluso siendo una humana modificada, era normal que tuviera más fuerza que Mami, pero este no fue el caso – no me lo creo, ¿Cómo es posible que ella tenga tanta fuerza siendo tan pequeña?

- ¡Vamos! ¡Vamos! – al final, la oji avellana acabó perdiendo, asombrada por eso, la peli gris solo sonrió.

- Es increíble Mami-chan, ¿Cómo fue que te volviste tan fuerte?

- Es un secreto – dijo esta con una sonrisa.

- Mami, no seas creída – uno de los chicos se molestó con esta empujándola.

- Oye, detente con eso – Kotori iba a intervenir, pero fue alejada por este mismo joven.

- Solo porque has ganado así no tienes que sentirte mejor, las chicas no tienen que ser fuertes como un hombre – este se lanzaría a pelear contra la joven, pero fue detenido por esta sin problemas, es más, para sorpresa de los demás y de la misma Kotori levantó al chico como si no fuera nada y comenzó a dar vueltas.

- ¡Detente Mami-chan! – la voz de Kotori pareció tener efecto ya que la chica parecía que recuperó la consciencia y dejó al niño en el suelo. Ya la Rider no tenía dudas, algo pasaba con la peli azabache.

En la noche, en su hogar, su padre escuchó sobre lo de su hija, aunque igual se impresionó sobre el hecho de que tuviera esa fuerza y la forma en que lo estaba haciendo.

-Mami, cuanto te dije que tenías que ser fuerte, ¡no me refería a que te pelearas con los demás y los lastimaras!

- Lo siento.

- Por lo que tu madre me ha dicho, parece que ahora te crees la mandamás porque te has vuelto la líder – el señor hablaba con algo de firmeza – dime ¿Qué está pasando?

- Querido, no deberías hablarle tan severamente a tu hija.

- ¡No te metas! – al decir eso, ambos padres notaron la mirada de la pequeña, así como su semblante cambiaba a uno de seriedad y además, su voz se hizo muy grave.

- ¡¿Por qué no dejas de ser tan severo con los niños?!

- ¿M-Mami?

- M-Mami-chan… ¿Qué te pasa? – la pequeña solo río y sin más, tomó el sofá y lo lanzó y de ahí, comenzó una serie de destrozos los cuales incluían objetos voladores.

- ¡Mami! – su padre quiso detenerla, pero la fuerza de la niña fue mayor y lo hizo retroceder, sin más, Mami rompió la puerta de una patada y se largó de ahí.

La peli azabache corrió hasta llegar al mismo sitio al lado del río en donde ella y el Mutante Búfalo se encontraron, Mami se desmayó y de su interior salió un vapor verde que se materializó, siendo este el mutante que volvió a su forma humana.

- ¿Q-Que fue lo que me pasó? – preguntó Mami una vez recuperada mirando al hombre.

- Tu padre estaba siendo un poco mezquino, así que decidí darle un pequeño susto para que dejara de molestar.

- ¿Qué?

- Tu papá te dijo que te volvieras más fuerte, te esforzaste muchísimo en convertir sus deseos en realidad y ahora que él dice que no es bueno, es realmente injusto ¿no? – el mutante decía actuando de buena forma.

- Pero es que…

- A tu padre no le agradas para nada.

- ¡No es cierto! ¡Sé que él me…!

- No confíes en los adultos… para eso, enséñales que los niños son fuertes también.

Lastimosamente, las palabras del mutante endulzaron a la peli azabache, por lo que al día siguiente, esta iba con un grupo de niños, los mismos con los que estuvo.

- Mami, ¿estás segura de que podemos hacer lo que queramos?

- Claro que sí, no hay ningún problema.

- Pero es que tengo miedo de que digan los adultos.

- No hay de qué preocuparse, ya verán – el grupo llegó a una calle en donde pasaban los vehículos, sin embargo, Mami decidió pasarse.

- ¡Mami, está en rojo!

- ¡Cuidado! – a pesar de las advertencias, la chica decidió cruzar sin problemas, justo en ese momento, un camión venía y el conductor no podía frenar a tiempo.

Los demás se taparon la cara pensando en que la niña sería atropellada, pero todo el mundo quedó en shock al ver como Mami detenía el auto con sus brazos, no solo eso, sino que se puso incluso a levantarlo.

Ni los niños ni el conductor del camión se podían creer como alguien de la edad de la chica podía levantar como si nada un auto de gran tamaño, ya sin nada que perder, Mami soltó el camión y con el rebote, el chofer salió de ahí y se le miraba pavoroso.

- ¡Eres fuerte!

- Por supuesto, les dije que no habría nada que temer – río la peli azabache y sin más, su grupo se dirigió hacia una heladería.

- Buenos días niños, ¿Qué van a querer? – preguntó el encargado.

- Dennos todo el helado de la tienda – eso sorprendió al muchacho.

- ¿Qué? ¿Tienes dinero para eso? – Mami negó con la cabeza – miren, no estén bromeando así.

- ¿Y quién dijo que estoy bromeando? – la peli azabache tomó con fuerza al tipo estrellándolo en el mostrador para sorpresa de los demás empleados, así como miedo – ¿nos dejarás los helados?

- C-Claro que sí, tómenlos.

- Ya escucharon – su grupo saltó el mostrador y tomaron los helados que estaban ahí, los empleados no podían decir o hacer algo por el miedo que tenían por la fuerza sobrenatural de Mami la cual era causada por el Mutante Búfalo.

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Midori nasu daichi

Shiki oriori no hana

Shiroi sunahama to

Karen na sakurakai

Mada hito no mune ni

Nukumori ga atte

Mada umi no iro ga

Kobaruto no jidai

Furuki yoki toki

Long long ago, 21th Century

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Continuará…