Hoy es un capitulo corto. Espero sigan apoyando esta historia.
Que tengan bonito #MartesRosa
Dobrodošli
Lo despertó el sabroso olor a comida. No tenía idea de cuánto tiempo había pasado sin comer por lo que su estómago rugió exigiendo alimento.
La habitación en la que ahora se encontraba era diferente, más espaciosa pero aún así cálida y reconfortante.
Se levantó con cuidado, manteniéndose en alerta, se dio cuenta de que sus vendas habían sido cambiadas otra vez.
¿Por qué esta extraña chica estaba empeñada en mantenerlo a salvo? ¿Acaso no sabía quién era él? Estaban en un santuario, ¿No vivía una sacerdotisa aquí quién quisiera purificar su trasero?
El sonido de pasos lo distrajo y levanto la vista para verla entrar en la habitación con una charola en las manos.
— ¡Estás despierto! — sonrió — No te levantes aun estas lastimado. No entiendo que es lo que te paso pero tus heridas se han negado a sanar adecuadamente. He probado algunos antídotos en tu piel y parece que vamos progresando un poco. Hubiera ayudado que no salieras de mi habitación en ese estado. Eres bastante pesado por lo que en esta ocasión sólo pude traerte a la sala, descansaras en el sofá unas horas en lo que preparó una habitación para ti.
Solo podía mirarla con los ojos bien abiertos. ¿Estaba loca o enserio le estaba diciendo que podía quedarse?
— Debes tener hambre, estuviste dos días inconsciente. Prepare sopa de pollo, creo que por el momento es lo mejor que puedes comer. Conforme vayas mejorando iremos probando nuevos alimentos.
El cuenco estaba lleno de verduras y carne blanca, un caldo caliente qué desprendia un aroma que le hacía salivar con anticipación. Lo tomo con cuidado y prácticamente lo devoró en segundos.
Cuando terminó miró a la chica quien estaba sonriendo complacida. Sintió su rostro ardiendo de vergüenza; después de todo solo era un salvaje sin modales. Ella no dijo una sola palabra y le tendió el otro objeto que tenía en las manos.
— Toma, es agua. ¿Quieres un poco más? Puedes comer y beber todo lo que quieras.
— ¿Por qué?
— ¿Mmh? — esta es la primera vez que veía en su rostro desconcierto.
— ¿Por qué me estás ayudando? ¿Por qué curas mis heridas y me alimentas? ¿Acaso no tienes miedo o asco? ¿No sabes qué es lo que soy?
La miro con atención esperando cualquier reacción de ella. No entendía sus motivaciones y lo intrigaba. Su rostro cambió poco a poco de la confusión a la ira.
— ¡¿Miedo o asco?! ¿Quién crees que soy? ¿No tengo derecho a ayudar a otro ser vivo que lo necesita?
— Pe-pero soy… — le tembló la voz, su tono indignado lo desconcertó.
— ¡NO IMPORTA! Puedes ser humano, demonio o hanyo. ¡Eres una persona y estabas herido! Nunca te hubiera dejado morir en mi patio mientras te desangrabas.
— Yo…
— ¡Callate! No quiero escuchar una palabra más sobre eso. Te voy a traer más agua y comida y cuando termines te voy a preparar un baño.
Se alejó pisoteando mientras él se quedaba con la boca abierta. ¿Que acababa de pasar?
.
.
.
Quiero aclarar que esto es slow burn, quiero desarrollar poco a poco la relacion entre los personajes .
Conforme vaya avanzando se daran cuenta de que esta historia no esta ambientada en Tokio si no en un entorno más rural, por lo que tomare muchas libertades con respecto al canon.
Nos leemos la próxima semana y agradezco muchísimo sus comentarios.
