¿Qué hay, chicos? ¿Cómo están? ¿Listos para otro nuevo capítulo? Me imagino que sí, no diré más, así que corre capitulo.

Capítulo 20 Segunda fase de entrenamiento

Pasando ya otro día de trabajo extenso para ambos primos, por fin llego el fin de semana. Y eso significaba la segunda sesión de entrenamiento de Lincoln, quien ya estaba preparándose para ir a la residencia de los japoneses a proseguir con su rutina, no sin antes que una de sus hermanas la detuviese, siendo Lola en esta ocasión ¿Qué es lo que querrá decirle a su hermano? Veamos…

— ¿A dónde crees que vas, Lincoln? ¡Se supone que ibas a ser mi mayordomo para mi fiesta de Te!

— Lo siento, Lola, ya será otro día. Debo ir a entrenar con Shinsuke, y no pienso llegar tarde por tu culpa ¿Por qué no mejor juegas con Leni o con Lana? Ellas si tienen tiempo de sobra.

— ¡Ni hablar! ¡Se supone que TÚ debes de jugar conmigo y no perder el tiempo con esos japoneses idiotas! ¡Así que o juegas conmigo o te daré una golpiza que nunca olvidaras!

Al oír tal amenaza por parte de la princesa, Lincoln iba a darle un buen escarmiento pero su madre Rita se le adelanto justo en el acto…

— Lola, no me gusta tener que hacerte esto pero ¡No permitiré que amenaces a tu hermano de esa forma! ¿Qué no puedes esperar a que regrese? ¿Además que tienes en contra de los japoneses? —Pregunto su madre de forma autoritaria a hija la vanidosa mientras le jalaba las orejas—

— ¡Au au au au au! ¡Mama, ya suéltame! ¡Odio a los japoneses porque se creen mejor que nosotros solo porque pueden pelear y ser más elegantes que nosotros! ¡Y eso no me gusta, debo hacer algo para darles una lección y…! ¡Oww! —La princesa no termino ya que su madre le presiono más la oreja haciendo que esta le doliese más aun de tal grado que iba a llorar—

— Bueno… —Habla Lincoln listo para irse, se despide de su madre y esta corresponde con la despedida— Yo ya me retiro, adiós, mama, regresare a tiempo para cenar.

— ¡Que te diviertas, cariño! Y tú, jovencita, a tu cuarto, estas castigada.

— ¡NO ES JUSTO! ¡AAAHHHHHHHHHH! —Grito Lola haciendo un berrinche entero por toda la casa pero Rita logra callarla y la deja en su cuarto—

(…)

En la residencia de los japoneses, Shinsuke se encontraba jugando un poco de videojuegos mientras que su prima estaba acurrucada en el viendo como jugaba su primo.

— Cielos, sí que son muchos enemigos ¡Pero este combo los detendrá! ¡A ver si pueden con esto, maleantes! —Dijo el japonés aplicando la siguiente combinación de botones logrando dar una paliza a los personajes enemigos de su juego, y Eri lo elogia por tal logro—

— ¡Gran combo, Shinsuke! Con más razón eres tan bueno en el género de ''Uno contra todos'' Ya que nadie te supera. Por cierto ¿Ya llegara Lincoln?

— Gracias, Eri. Odio presumir, pero supongo que tengo talento para esto y pues, seguro que no debe tardar en venir, él es puntual, así que tranquila.

— Cierto, no debería preocuparme.

15 minutos después, Lincoln por fin llega a la residencia de los nipones, toca la puerta y Shinsuke lo atiende…

— Hey, campeón. Me alegra mucho que vinieras ¿Cómo estás?

— Estoy bien, gracias, Shinsuke. Bueno, estoy deseoso por empezar, ¿A qué hora comenzamos?

— Empezaremos en breve, tranquilo, pequeño ¿Por qué no jugamos un poco?

— ¡Claro! ¿Qué estás jugando?

— ¿Has oído hablar de ''Calles de la Ira''? Es un juego de género ''Uno contra todos'' Seguro que te gustara.

— Nunca oí hablar de ese juego pero no está demás probarlo —Dijo Lincoln pasando a la casa, se sienta en el sillón y coge el mando de control listo para jugar con su amigo el japonés—

— ¡Ah! ¡Lincoln, llegaste! ¿Cómo estás? —Saluda la japonesa cordialmente al peliblanco mientras que este corresponde con el saludo—

— Hola, Eri, estoy muy bien, gracias.

Respondió el peliblanco de manera educada mientras elegía el personaje del juego.

Y así paso ya una hora entera que se pasaron jugando los chicos, acto seguido, apagaron la consola, se fueron a cambiarse de ropa a su gi de artes marciales y se fueron al patio para ya comenzar a entrenar.

— ¿Y qué haremos hoy, sensei? —Pregunta el alumno a su maestro de rodillas y este responde—

— Pues ya que lograste en esmerarte en tu primera rutina anterior, hoy haremos un poco de sparring amistoso, pero el objetivo será que logres darme por lo menos un golpe directo, si lo logras, pasaremos a tu rutina anterior para sigas desarrollando más fuerza.

— ¡Entendido! ¡Estoy listo para comenzar!

Dijo el peliblanco levantándose y ya en posición de combate listo para la acción…

— ¡Atácame con todo lo que tengas, Lincoln! ¡No te contengas!

— ¡Si! ¡Hiaaaa!

(Fighting EX Layer Soundtrack – Rising Dragon)

El peliblanco corrió hacia el japones listo para atacarlo con todo sin contenerse y empezó con darle un buen puñetazo en la cara pero Shinsuke lo esquiva haciéndose a un lado, entonces Lincoln queda brevemente sorprendido por los buenos reflejos del japonés pero luego vuelve a concentrarse y continúa atacando mientras que su maestro sigue esquivando los golpes y patadas de su discípulo.

— Cielos, Shinsuke ¡Eres muy rápido! Así nunca podre darte ni una.

— Esa es la idea, Lincoln, hacerlo más desafiante, ahora no te quejes y sigue atacándome.

— ¡Muy bien! ¡Hai-ya! —Siguió atacando el peliblanco mientras que Shinsuke acababa de cambiar de táctica siendo ahora atrapar los puños y patadas de Lincoln y hacerlas a un lado—

— No te detengas, Lincoln, sigue así.

— ¡Si, maestro! —Dijo el peliblanco atacando con todo lo que tenía—

Pasaron ya varios minutos hasta que Lincoln comenzaba a cansarse, entonces de manera descuidada, el peliblanco lanza una patada algo lenta y su maestro lo atrapa y lo contraataca dando un golpe en su abdomen haciendo que Lincoln caiga derrotado y cansado.

— No estuviste mal, muchacho, pero no has podido lograr tu objetivo, espero que para la próxima vez logres darme un buen golpe.

— Si, maestro ¡Me esforzare más para la próxima y seré mas fuerte! Ya lo vera.

Dijo el peliblanco motivado mientras que su maestro feliz, le da la mano para ayudarle a levantarse. Ya estando de pie nuevamente, proceden con la rutina anterior del primer entrenamiento, como ejercicio de calentamiento, desarrollo de fuerza física, ejercicio básico y demostración de movimientos. Luego de todo eso. El japonés le indica a su estudiante que practique un poco con el saco de arena, minutos después de que ver su alumno golpeando el saco, Shinsuke reflexiona algo sobre Lincoln.

— Lincoln está totalmente entregado a su tarea de mejora personal. También muestra una gran flexibilidad al enfrentarse a los que se cruza en su camino. Su personalidad no puede ser más que única, pero durante el entrenamiento se ha entendido a las mil maravillas. Pero limitarme a observarlo no logra satisfacerme. Siento la sensación de querer enfrentármelo cuando el chico esté totalmente preparado y listo. Pero tampoco puedo presionarlo hasta convertirlo en un monstruo, tal vez sea buen momento para descansar.

Entonces el japonés el detiene al peliblanco por un momento.

— Bien, Lincoln, creo que ya es suficiente por ahora, descansemos un poco ¿De acuerdo?

— ¡Si, maestro! —Responde el peliblanco dejando de golpear el saco y comenzando a traspirar ya que estaba sudando—

— Te has esforzado muy bien, muchacho, pero aun tienes mucho por delante, le pediré a Eri que nos prepare algo de tomar ¿Te parece?

— ¡Claro, muero de sed!

Entonces alguien más aparece de manera sorpresiva en el patio de la japonesa tratándose del mismo ninja que todos conocemos, siendo Guy.

— Shinsuke, aquí estas, menos mal que te encuentro. Debo informarte de algo.

— Oh hola, Guy, llegas justo en nuestro descanso ¿Qué sucede?

— ¡Hola, señor Guy! —Saluda el peliblanco con una reverencia mientras que el también corresponde con el saludo—

— Hola, Lincoln, mira, también debes de saber esto. Escuchen con atención. Acabo de sorprender a tu hermana Lynn quien se escabullo del reformatorio, libero a su padre de la cárcel y ahora buscan vengarse de ti y de tu familia.

Luego de que el ninja nos transmitiera aquel mensaje importante, Shinsuke quedo sorprendido y Lincoln impactado, ya que las personas que les habían hecho daño antes habían logrado escapar gracias a la supersticiosa de Jr.

— ¡¿Lynn y papa escaparon y ahora vienen para acá?! ¡Oh no! ¡Debo decirle de esto a mi familia pero ya! —Dijo el peliblanco alarmado ya queriendo retirarse pero Shinsuke lo detiene y le pregunta lo siguiente—

— ¡Espera, Lincoln! ¿Por qué tan desesperado? ¿Qué es lo que han hecho tu hermana y tu papa en primer lugar?

— Cierto, aun no se los conté, pues resulta que mi papa ha estado protegiendo y defendiendo de manera excesiva a mi hermana quien últimamente no ha dejado de agredirnos mucho y cuando algo malo le pasa, mi papa se vuelve loco y nos culpa a nosotros de tal extremo hasta querer lastimarnos. Hace no mucho perdió su restaurante por una denuncia de parte de un productor de televisión, y ahora se desquita con nosotros cada día, y en cuanto a Lynn, pues la botaron del dojo de Eri por haber lastimado gravemente el brazo de un alumno y ahora que la policía se los ha llevado y han escapado ¡Quieren vengarse de nosotros!

— Sabía que esos 2 no eran de fiar y que ahora cometerán la idiotez de vengarse de ustedes —Entonces aparece Eri escuchando la explicación del peliblanco y le propone lo siguiente— Si crees que nos quedaremos de brazos cruzados en ver como tu padre y hermana los humillan de la peor forma, pues estas muy equivocado, muchacho ¡Esta vez propongo que te ayudemos a combatirlos!

— Eri tiene razón, Lincoln —Responde Shinsuke poniéndose del lado de su prima— No podemos dejar que tu padre y hermana te hagan esto, necesitan reflexionar lo que hicieron y dejar de hacer esto. Debemos ayudarte a combatir, además, para eso te estoy entrenando ¿No?

— Pues… —Iba a responder Lincoln con algo de duda hasta que Guy lo interrumpe—

— Escúchalos, Lincoln, tú y tus hermanas aún no están listas para enfrentarlos por su cuenta, deja que te ayudemos por favor.

— Hmm… De acuerdo. Me ayudaran, pero para eso debo idear un plan.

— ¿Un plan? —Pregunta Shinsuke confundido—

— Si, no es por presumir, pero me llaman ''El hombre con el plan'' Escuchen…

Entonces el peliblanco procede a explicar su plan detalladamente a los japoneses y al ninja mientras que estos prestaban atención.

(…)

En la carretera de Royal Woods, ambos Lynn's buscaban un camino cercano que los llevara a casa, pero seguían vagando sin rumbo, tanto que eso frustro aún más la deportista mientras que su padre intentaba calmarla.

— Ese maldito imbécil de Lincoln me las pagara tan caro que lo hare sangrar tanto que rogara por misericordia ¡Aish! ¡Tengo tantas ganas de matarlo!

— También, yo, Jr. También yo, ese sinvergüenza de Lincoln hizo pésimo en llamar a la policía, ahora el también sufrirá mi ira cuando lleguemos.

— ¿Ya te conté que la maestra quien me boto del dojo, su novio ese me dio una golpiza también?

— ¿La señora Nagano tiene novio? Eso si no lo sabía, pero si lo hizo para evitar que atacaras a tu maestra, entonces nos vengaremos de ellos también y forzaremos a la señora Nagano que te vuelva a instruir.

— ¡Así se habla, papa! —Entonces la deportista ve un auto acercándose hacia ellos— ¿Eh? ¿Y eso?

Entonces el auto se detiene y acto seguido, quien se baja no es nada más y nada menos que el sucio Dan Schneider reconociendo a Lynn Sr.

— Vaya vaya ¿Quién diría que el destino haría que nos encontráramos aquí?

— Tu… ¡TÚ! ¡ERES EL QUE ME DEMANDO! —Grito Lynn Sr. Queriendo lanzarse sobre Dan pero uno de los grandulones lo detiene—

— ¡Wow! Tranquilo, viejo ¿Por qué buscas atacar a mi jefe? Ni que te hubiera hecho algo… ¿O si le hizo algo a esta persona, jefe?

— Cállate, Andore —Silencia el gordo a su empleado y este simplemente no dice nada— En fin, ahora que estamos todos reunidos, quiero negociar contigo, estoy muy seguro que podemos llegar a un acuerdo.

— ¡¿Qué clase de acuerdo?! —Pregunta Sr. Mientras intenta zafarse pero Andore se lo impide— ¡¿Luego de probar mi lasaña que es uno de mis mejores platos, te repugno y ahora quieres negociar conmigo?! ¡Ni de chiste! ¡Estoy desempleado por tu culpa! ¿Qué más quieres de mí?

— Quiero tu talento culinario para mi próximo restaurante que inaugurare el otro mes, y como mis cocineros me han abandonado, eres el único que tomare en cuenta, pero si te niegas, Lynn, seguirás en la calle con tu hija como un pobre vago y su hijita indefensos. La decisión es tuya.

— Pues… —Lynn con algo de duda iba a responder Jr. Se le adelanto—

— ¡Aceptamos!

— ¡Junior!

— Vamos, papa ¿Qué no te aburre seguir preso y vagando sin hacer nada? Es tiempo de que vuelvas a hacer lo que mejor sabes hacer.

— ¡Pero si el me demando!

— Si, pero te está dando otra oportunidad, acéptala y que nos mantenga por unas semanas, luego ya nos llevara a casa.

— Deberías escuchar a tu hija, parece tener más cerebro que tú, viejo.

Entonces Sr. Lo piensa por unos segundos y entonces llega a una conclusión…

— Esta bien, acepto, pero si esto es un truco sucio ¡Seré yo quien te demande esta vez y…!

Sr. No termino ya que Dan lo interrumpe…

— ¿Vas a demandarme? ¿Tú y cuantos más? —Dijo el productor mientras que sus sicarios aparecen con armas de fuego intimidando al padre haciendo que este cambie de parecer rápidamente—

— Nada… Olvida lo que dije…

— Eso está mejor, ahora súbanse que esta por llover.

Ordeno Dan a los Lynn's a subirse a su auto para llevárselos a sus aposentos para así poder comenzar con los preparativos del nuevo restaurante de Dan… Aunque conociéndolo bien al Sucio este, su nuevo negocio no parece demostrar ser muy legal que digamos…

(…)

De vuelta a Great Lakes City, en la residencia de los Casagrande. Dicha familia estaba pasando por una nueva crisis emocional, debido a su visita con el señor Dan, la familia de Ronnie estaba pasándola de lo peor.

— Ronalda, no puedo creer sigas queriendo vengarte del señor Dan, no tienes la más mínima idea de lo que es capaz ese señor. Ya te dio una clara advertencia de que no debes meterte con él. Lo siento mucho pero tendré que castigarte por 3 meses para que no andes metiendo tus narices en lo que no te incumbe. Esto es por tu bien.

— ¡Tu entiendes nada, mama! ¡Yo jamás me doy por vencida! Si tú quieres evitar a ese panzón, como tú quieras, pero por como ataco al abuelo y a Bobby ¡Jamás permitiré que alguien como el toque un solo dedo a mi familia! ¡¿Me oíste?! Ahora con tu permiso me iré a…

Ronnie Anne no pudo terminar ya que fue abofeteada por su madre, haciendo que su hija caiga al suelo.

— ¡No vuelvas a hablarme en ese tono, jovencita! ¡Ahora a tu cuarto y reflexiona sobre lo que estás haciendo!

— ¡María! ¡Eso no era necesario! —Exclamo el abuelo Héctor por la impulsividad de su hija—

— ¿Cómo que no, papa? ¡Ella fue la que me grito! No podía dejar que me faltara al respeto de esa forma.

— Tu… Tu… ¡TU NO ME ENTIENDES, MAMA, EN CUANTO ESA ESCORIA VUELVA A IRRUMPIR NUESTRA CASA, NO VUELVAS A RECURRIR A MI! ¡BUAAAAAA! —Ronnie Anne se fue a su cuarto cerrando fuertemente la puerta de su cuarto, dejando a su madre con algo de culpa por haberla cacheteado—

— Ronalda…

Entonces de repente aparece Bobby abriendo la puerta, parece que había escuchado cierta conmoción, así que decidió preguntar.

— Acabo de escuchar una pequeña discusión ¿Qué sucedió?

— Tu madre cacheteo a tu hermana —Responde Héctor a Bobby—

— ¡Mama! ¿Por qué has hecho eso?

— Ronalda me faltó al respeto ¡Realmente está obsesionada con ese productor de TV! ¿Qué haremos, Roberto?

— Parece que habrá que llevarla con el doctor López a ver si con eso se calma.

— ¿Cómo te fue en tu cita con Lori, Roberto?

— Esta vez ha ido, bien, mama, hasta conocí al japonés del que me hablo antes, realmente es muy agradable y buena onda, la otra semana tal vez vuelva a reunirme con ellos.

— Oh, Roberto eso es grandioso. Bien, busca el número del doctor, contactaremos con el ahora mismo.

— Claro, pero no vuelvas a golpear a Nini, la violencia nunca ayuda.

En el cuarto de Ronnie Anne…

— La latina de sudadera morada no podía dejar de sollozar descontroladamente ya que no podía hacer nada para proteger a su familia, y así se la paso por un par de horas hasta que se calmara, entonces alguien le toco la ventana de su cuarto siendo su amiga la asiática de Sid Chang…

— ¿Ronnie? ¿Estás ahí?

— ¡LARGATE, SID, NO ESTOY DE HUMOR AHORA!

Grito la latina lanzando su almohada hacia su amiga agresivamente pero esta rápidamente la esquivo.

— Ronnie, escúchame, sé que estas enfurecida, pero tienes que escucharme, vi a ese productor y sus sicarios saliendo de la ciudad y se dirigen a Royal Woods ¡A lo mejor van a por Lincoln y su familia! ¡Tenemos que avisarle!

— ¡¿Qué cosa?! ¡Encenderé mi laptop!

Rápidamente la latina enciende su computadora portátil y accede a la aplicación de llamadas, hace clic en el icono de llamar a Lincoln, segundos después… No hubo resultado alguno, cosa que eso frustro mucho a la latina y su amiga la asiática trataba de calmarla.

— ¡Demonios! Lo olvide, no te lo dije antes, pero Lincoln está siendo entrenado por ese japonés que lo salvo hace no mucho. Seguro que está ocupado entrenando, ya lo llamare después ¿Y tú qué querías, Sid?

— Pues, quería avisarte lo que vi recientemente, y pues nada, también quería ver como estabas.

— ¡¿Y ti te parece que estoy bien?! Hace no mucho que ese maldito imbécil nos ha vuelto a visitar solo para advertirnos que si mi abuelo no cumple con lo requerido ¡Nos va a demandar y viviremos en la calle como unos vagos buenos para nada! ¡¿Y así me preguntas como estoy?! ¡No sabes el peligro que estoy pasando, Sid! ¡Pronto seremos echados a la calle y si no se me ocurre un plan pronto! ¡SERA DEMASIADO TARDE!

Entonces Sid cachetea a Ronnie Anne para calmarla un poco…

— Lo siento, Ronnie pero tenía que hacerlo para que te tranquilizaras. Estas muy histérica por ese tipo, deberías de buscar ayuda.

— ¡Pues estaré mucho peor si no hacemos algo al respecto! ¡Así que o me ayudas o te vas, tú decides!

Tras eso, Sid llega a una conclusión.

— Bien, Ronnie, se acabó, ya no pienso unirme más a tus locuras, si crees que es correcto lo que estás haciendo, pues no te detendré. Luego no quiero verte presa en cárcel por ese tipo.

— Como quieras, Sid, ya lárgate.

Luego la asiática se retira de la habitación de la latina dejándola más molesta y decepcionada de lo que ya está…

— Supongo que tendré que esperar a que ese tonto termine ¡Tiene que ayudarme con algo!

Dijo la latina esperanzada en su amigo Lincoln quien que ella cree que lo sacara de este apuro…

(…)

En la residencia de los Loud, una castigada Lola Loud seguía muy molesta ya que su hermano el peliblanco prefirió entrenar en vez de pasar tiempo con su engreída hermanita, tanto así que comenzó a maldecir todo lo que le rodeaba.

— ¡Estúpido Lincoln! ¡Estúpidos japoneses! ¡Estúpido todo! ¿Cómo es posible que mi propio hermano prefiera entrenar en vez de pasar tiempo de caridad con su hermosa hermanita? ¡Juro que me las pagara!

— Me sorprende lo muy ciega e inepta que eres, Lola ¿Cómo puedes seguir pensando que Lincoln es un debilucho y enclenque? ¿No viste las sesiones de entrenamiento que tuvieron con las amigas de Lori? Eso nos demuestra que Lincoln es capaz de defenderse y patear traseros tanto como lo hace Lynn. Y en cuanto a esa maldita, sigo sin creer que casi me haya roto el brazo —Le reprocha su hermana gemela Lana tratándola de hacerla entender pero Lola aún se negaba a abrir sus ojos—

— ¡A MI NO ME IMPORTA SI LINCOLN PUEDE DEFENDERSE, SI YO DIGO QUE ES UN ENCLENQUE, PUES LO ES Y PUNTO! ¡NUNCA RECONOCERE QUE ES CAPAZ DE HACERSE RESPETAR! ¡PREFIERO QUE SEA UN DEBILUCHO A SER ALGUIEN QUE PATEE TRASEROS! ¡¿ME HAS ENTENDIDO, LANA?!

— No debiste decir eso…

— ¡¿PORQUE?!

En eso, Lana se hace a un lado mostrando a su hermana Lily molesta por lo que acababa de escuchar de su hermana la princesa, tanto que se lanza hacia Lola para aplicarle sus llaves mortales de Judo japonés.

— ¡Te prohíbo que te expreses así de mi hermanito! ¡Llevas días con esa estúpida actitud tuya de que Lincoln nunca podrá hacerse respetar! ¡Pero te equivocas, Lincoln poco a poco ira haciéndose respetar! ¡Y así nadie lo vencerá! ¡¿Me oíste, malcriada?!

Advirtió Lily a su hermana la princesa mientras que esta no paraba de sufrir del duro dolor que le estaba ocasionando su hermanita…

— ¡LILY BASTA, ME LASTIMAS!

— ¡Te lo mereces por expresarte mal de Lincoln!

En ello Lana trata de detener a su hermana menor…

— Bien, Lily, ya fue suficiente, tampoco llegues al extremo de ser como Lynn.

— Cierto… Te salvaste por esta vez, Lola, pero si vuelves a hablar mal de Lincoln, no tendré piedad contigo estas vez ¿He sido clara?

La princesa no dice nada, solo se queda callada.

— Váyanse…

— Como quieras, te dejaremos sola para que reflexiones lo que estés pensando, nos vamos…

En ello, Lana y Lily dejan a Lola sola mientras que esta, a punto de llorar, dice lo último antes de soltar lágrimas…

— Lincoln… ¿Por qué me haces esto?

(…)

Nos pasamos ahora al aeropuerto de Royal Woods donde un jet privado que provenía de la ciudad de Nueva York acababa de aterrizar… Al abrir la compuerta del jet, justo se aparece un neoyorquino apariencia musculosa con ojos azules, cejas pobladas, tiene un tatuaje de escorpión en su brazo derecho con dos aretes en su oreja izquierda, con barba. Y lleva el pelo suelto; su cabello es corto y se lleva con raya lateral, parte del cual cae sobre su rostro. Dicho persona resulto ser nada más y nada menos que Derek Swanson, junto con uno de sus agentes hablándole a su jefe…

— ¿Así que aquí planea promover el torneo, señor?

— Así es, Brock, planeo montarlo en un estadio nacional de la ciudad, es más, escuche que un japonés está pateando traseros para demostrar que él es el más fuerte, quiero comprobar si es cierto. Pero antes vayamos por una hamburguesa, no he comido nada desde el viaje.

— Sí, señor.

Momentos después, Derek y sus hombres con sus hamburguesas ya listas, conversan de lo siguiente…

— Perdón por preguntar, señor ¿Pero quién es ese japonés del que se rumorea estar aquí?

— Por lo que yo recuerde, Mark, se hace llamar Shinsuke Isagura. Hace años lo he visto pelear en torneos de Japón, quería retarlo a un combate pero su dichoso padre me lo impidió. Y ahora que él está aquí y no su padre, quiero aprovechar la oportunidad para retarlo. A ver qué tan fuerte es. Quiero que el gane mi torneo.

— Entiendo, espero que tenga éxito en su plan de querer desafiarlo, por cierto, le recuerdo que no debemos llegar tarde a la conferencia de prensa. Ahí es donde promocionaremos el torneo.

— Cierto, Brock, vámonos ya.

Se nota que el americano este de algún parece conocer a nuestro protagonista… ¿Quieren saber más? Descúbranlo en el siguiente capitulo…

Y hasta acá la vamos a dejar, chicos, espero que como siempre haya sido de su agrado, dejen sus reviews y háganme saber sus impresiones de la historia hasta ahora, es más, ya hasta acepto sugerencias para poder terminar esto de una vez, pero paciencia, todo a su tiempo. Sin más que decir, cuídense y hasta el próximo capitulo.