Disclaimer: Disney tiene todos los derechos de la película.
Grabación 10 - La fuerza del equipo WildeHopps
Era una lluviosa mañana de febrero, afuera hacía un frío que congelaba, pero la coneja no lo sentía... dormía plácidamente en su habitación con calefacción.
La puerta se abrió lentamente, dejando ver a su amiga con una pequeño pastel de fresas con crema y una vela con el número 25 en el.
- ¡Feliz cumpleaños Judy! - Se acercó y la despertó con un abrazo.
- No tenías que hacerlo.
- Nunca dejaré pasar tu cumpleaños como si nada, eres mi mejor amiga y la que me deja vivir aquí sin pagar alquiler, cof, cof.
- Un placer, ya te lo dije, mi amigo tampoco me cobra.
- ¡Qué suerte tienes de tener un "amigo" así! Por cierto, ¿ya te felicitó?
Ambas fueron a la cocina y se cortaron un trozo de pastel, mientras la cumpleañera calentaba agua para el té.
-Apenas son las cinco, no creo que haya terminado su trote matutino.
-Bueno, espero que te celebre a lo grande, hace un mes fue su cumpleaños y organizaste todo un evento en la academia.
-Y cuando se gradúe, ese sí será un evento. Lástima que ese día estaba en un caso.
-Pero lo compensaste, así que no te preocupes.
- Y cuando llegue tu cumpleaños...
- Sabes que odio celebrar, y octubre está muy lejos.
- Oh no seas aguafiestas Lana, tu mamá no está por aquí, podemos celebrarte como se debe.
-Dejemos mi cumpleaños y concentrémonos en el tuyo. ¿A qué hora sales del trabajo?
- Mi turno termina a las 5.
- ¡Qué horror que trabajes en domingo!
- No te preocupes, me tengo que ir, ¡adiós!
- Oh espera, no te vayas. - La oveja se fue corriendo a su habitación y volvió con un gorrito de cumpleaños y una pulsera de plata. - Toma, que todo Zootopia sepa que hoy es el cumpleaños de su heroína.
- A la ciudad no le importa mi cumpleaños, pero gracias, ¡es precioso! Se parece al que perdí...
- Cuando cumpliste 18, es una réplica. Hablando en serio, eres como una hermana para mí, no como las dos brujas que tengo en casa, una de verdad, así que gracias.
- Lo mismo digo... ¡Nos vemos!
Judy salió rápida y feliz del apartamento, dispuesta a ir a trabajar, al abrir el ascensor se topó con el pequeño fennec que miraba divertido el gorrito de cumpleaños.
-No digas nada. - Le sentenció la coneja.
- Sería demasiado fácil, nos vemos Hoppsie.
El zorro salió y se dirigió a su puerta, intentando recuperarse de la fiesta de ayer.
-¡Qué raro, Wilde no me dijo que la conejita cumplía años hoy! Bueno, menos trabajo para mí. - Dio un gran bostezo y entró.
La alarma del búfalo sonó, sintió que sus pesados ojos intentaban abrirse, lentamente se incorporó, estirándose.
-¿Dormiste algo Wilde? - El silencio fue su respuesta. Se asomó por el escritorio y vio los libros apilados, la cama hecha y ni rastro de su compañero.
Fue al gimnasio y se dirigió a donde, acertadamente, pensaba que estaría.
-¿Sabes que desde hace un mes podemos levantarnos a las ocho de la mañana? Para estar cuerdos para el examen.
- Sí... Lo sé. -dijo el zorro mientras corría a la mayor velocidad en la caminadora.
- Y por esas ojeras, no dormiste leyendo los manuales.
- Esponjoso, estamos a menos de 15 días del examen final, no es momento de bajar la guardia.
-No es bajar la guardia, es vivir. ¿Cuál es el problema?
-Ninguno, lo... prometo.
- Lo que sea... ¿es que cuanto más viejo se hace un mamífero, más testarudo se vuelve?
-¿No tienes otro sitio donde ir? - Dijo el zorro entre jadeos, el otro cadete abandonó el gimnasio. - Nada ni nadie me distraerá . - Pensó para sí, antes de acelerar el paso.
…
Grabación - Hopps 1-J
Los cumpleaños en la familia Hopps no son gran cosa. Nunca celebré mi cumpleaños como los demás. Mamá solía juntar todos los cumpleaños del mes y hacíamos fiestas grupales, todos los meses, siempre hay al menos 10... Es muy raro estar en un lugar que presta atención a una fecha solo para mí. ¡No es para tanto! Lo bueno es que solo Lana lo sabe.
Pausa a la Grabación - Hopps 1-J
...
Judy saltaba alegremente por la calle, disfrutando del fresco y acurrucándose un poco en su chaqueta. Al llegar a la comisaría y atravesar la puerta, un guepardo la interceptó.
- ¡Ya era hora de que llegaras! - Dijo totalmente preocupado.
- Benji, ¿qué pasa? Aún faltan veinte minutos para que empiece mi turno. - La coneja intentó abrirse paso a empujones, pero el felino simplemente se puso delante de ella.
- Sí, lo sé... Pero no te preocupes, no tendrás que ir a la reunión hoy.
-Bogo por fin me despidió, ¿eh?
- No, por supuesto que no tontis, tú y yo... ¡tenemos una misión secreta juntos!
- ¿Estarás hoy en campo conmigo? - La coneja se sorprendió bastante, en su casi primer año, nunca vio a Garraza fuera de recepción, excepto claro, cuando lo trasladaron a archivos, pero eso es algo que no le gusta recordar.
- ¡Sí! El jefe cree que me vendrá bien salir un poco y mostrarte mis habilidades, después de todo, tengo 5 años más de experiencia que tú, así que ¡vamos, vamos, vamos!
- Muy bien, vamos, ¿tienes una patrulla?
- No, no está muy lejos así que iremos a pie... Esa es la parte no tan buena. Pero me esperarás, ¿verdad?
-Seguro Benji. ¿Sabes cuál es la dirección?
- Sí, la tengo en mi escritorio.
El guepardo se dirigió a su sitio, tomó un post it, su caja de donas, la metió en su mochila y emocionado se preparó para ir a su misión.
- ¡Todo listo oficial Hopps!
-Bien, vámonos y dame algo de contexto en el camino. ¿En qué estamos?
- Es solo una vigilancia de dos horas. Hay algunos adolescentes que parecen un poco peligrosos, y no hay nada que pruebe que estén tramando algo, ya sabes, "malo", así que...
- Así que tenemos que vigilarlos hasta que tengamos pruebas, ¿verdad?
- Por eso eres la mejor. Vamos, es la Avenida Estrato Herbáceo 250.
- ¡Dulces zanahorias, ese lugar es peligroso! Bueno, al menos Nick lo puso en la zona de lugares a los que una conejita no debería ir sin un zorro.
- Ustedes son tan lin...adorables, quiero decir. - Corrigió el policía ante la mirada fulminante de su compañera. - ¿Te dejó un mapa de las zonas peligrosas?
- Sí, dijo que no confiaba en mí, sobre todo después de Navidad.
- Oh, tu accidente en diciembre, cuando por accidente tú...
- ¡No hace falta que lo recuerdes! - dijo Judy mientras sus mejillas se coloreaban. - Le mandaré un mensaje a Nick sobre consejos de la zona, dame un segundo, a esta hora no debería tardar en contestar.
- Sí no, no te preocupes Hopps, yo también vivo aquí desde hace años y conozco bien mi ciudad, por algo soy policía.
- ¿Por qué te quedaste en la parte administrativa? ¿No te gustaba estar en campo? ¿O es porque bueno...? - La pena hizo que no pudiera continuar.
- Oh, ¿te refieres a mi condición física? Nada de pena Judy, ¡tengo ojos! No siempre fui así, también fui el mejor de mi clase... Bueno, después de Colmillán.
El guepardo se metió la mano en el bolsillo, tomó su celular y luego de un par de minutos sonrió victorioso.
- Aquí lo tienes. ¿Lo ves?
- ¡Vaya! ¿De verdad eres tú? - La chica casi se queda boquiabierta al ver al esbelto y musculoso guepardo el día de su graduación.
- Muy diferente, ¿eh? Pues sí, es tu viejo amigo Ben. Sucede que un día, mientras perseguía al gran jefe mafioso del distrito forestal, "Dino", tuve un... pequeño accidente... mi rodilla nunca volvió a ser la misma. Pero al menos, después de 10 años, ¡fui yo quien lo atrapó!
-¡Eso es genial Benji! ¿No extrañas ni un poco la acción?
- No, hay mucha acción en contestar sus llamadas, conseguirles pistas, es como estar en todos los casos al mismo tiempo... ¡Y con donas! No puedes comer donas en campo.
- En teoría en la recepción tampoco, pero sé a lo que te refieres.
Ambos se detuvieron frente a un gran edificio abandonado, y en una de las peores zonas que Judy había visto en la ciudad, ahora entendía por qué había una marca roja en el mapa del lugar. Eso la hizo recordar su celular, e increíblemente, no había llamadas ni mensajes desde la noche anterior.
- ¡Qué extraño!
- ¡Lo sé Judy, este lugar se ve horrible!
- No, extraño Nick, no ha estado en línea desde anoche.
- Oh, sí es como tú, debe ser un esclavo de los libros. Se gradúa en dos semanas, ¿no?
- Sí, si todo va bien y... ¡Agáchate!
La coneja tiró al guepardo y lo arrojó detrás de unos cubos de basura para cubrirse.
-Por su aspecto, supongo que son nuestros criminales en potencia. - Susurró la chica a su compañero.
- Eso parece. - Sonrió socarronamente el guepardo sin que la chica lo viera.
En las afueras de Zootopia, más concretamente en la APZ, los jóvenes cadetes disfrutaban de su almuerzo, felices de que pronto todos tendrían su placa, todos menos el próximo primer oficial zorro.
- Seguro que estaré en la comisaría 2, es la más cercana a donde vive Cristy. - Trunkers sonrió.
- Ni en sueños, hermano. Tú puntaje no es tan alto, esa plaza es para mí. - La elefanta le dio un codazo riendo.
- ¿Dónde está Wilde? No puedo molestarlo si no está. - Tras la pregunta de Hipoz, todos se voltearon hacia su silla vacía y luego hacia su compañero de habitación.
- La última vez que lo vi estaba en el gimnasio. ¿Nunca volvió a la cafetería?
- Ni idea Ed, es tu novio, no el nuestro. - Dijo el cadete tigre y los demás estallaron en carcajadas.
- Será mejor que vaya a buscarlo.
El búfalo se levantó, se dirigió al gimnasio y estaba vacío. Fue a la biblioteca y al dormitorio, pero de nuevo nada.
- ¡Dónde se habrá metido ese zorro! - Pensó temeroso, la verdad era que su amigo no era el mismo desde hace un par de días.
Después de un par de horas, Eddy salió a buscar su bolsa de deporte, cuando por fin encontró a su compañero corriendo velozmente por la pista.
- ¿Wilde? ¿Qué demonios estás haciendo? Son casi las tres, parece que va a llover pronto.
- No te preocupes Esponjoso, ¡estoy bien! Ya casi termino.
- ¿Cuándo fue la última vez que te alimentaste o hablaste con tu novia? ¡No has descansado nada!
- Te lo dije, estoy bien, solo estoy practicando... La prueba final es mañana.
- ¡Eres el mejor de nosotros! ¡Por qué demonios no es suficiente!
- Porque no lo he logrado... todavía no.
- ¿Logrado qué?
- La puntuación del distrito 1, me faltan 4 puntos, lo que equivale a una marca de tiempo en pista. Si lo consigo... Lo habré conseguido.
- Sé que el precinto 1 es muy honorable y todo eso, pero ¿por qué tienes que ir allí? Hay otras 9 jefaturas en las que serías bueno y ayudarías igual.
- Porque se lo prometí. He defraudado a todo el mundo antes, pero nunca a ella, no voy a empezar ahora...si no lo hago yo...nunca dejaré de ser quien era. Tengo que hacerlo.
Su amigo lo miraba impotente y sin entenderlo del todo, molesto, comenzó a calentar al menos para acompañarlo un rato.
Eddy admiraba mucho a Nick, sin que el zorro se lo dijera directamente, el joven mamífero era muy observador, se daba cuenta en detalles de las conversaciones que la juventud de Wilde no había sido un paseo por un campo de flores precisamente, por lo que verlo allí, luchando, ganándose su puesto, le inspiraba a ser tan buen futuro policía como él. Para Edd, así se debía sentir tener un hermano mayor.
- Sé lo importante que es tu promesa para con Judy, pero si no queda nada de ti, no tendrá con quién trabajar. ¿Cómo desmantelarán conspiraciones y evitarán genocidios si te matas aquí?
- ¡Cómo sabes de...!
- ¿Que eres el "valioso ciudadano que apoyó a la oficial Hopps en el caso de los aulladores nocturnos"? Bueno, no eres muy discreto en tus llamadas y no creo que haya otro zorro con una amiga "Zanahorias" tan famosa. ¿Por qué no se lo dijiste a nadie?
-Porque no quería que creyeran que lo que yo lograba era en su nombre, porque no quería tratos especiales.
-¡Ella te envió al ejército en tu primer mes para salvarte!
- Ahora lo entiendes. Es una oficial excelente y me pidió que fuera su compañero después de resolver el caso. Ella confía en mí y por primera vez en mi vida... Tengo una oportunidad de ser legítimo, de mostrar mi valía, de saber que realmente tengo un valor y que puedo marcar la diferencia, ella tiene fe en mí.
- Y no quieres fallarle... Por eso siempre haces extras.
- Es lo menos que puedo hacer. No soportaría que su adorable carita de conejita se decepcionara al verme asignado a otra comisaría, después de tanto esperar.
- No creo que eso vaya a pasar, nuestros compañeros son buenos, pero no tienen tu espíritu, créeme, sé cuando veo a un mamífero con verdadero espíritu. Crecí admirando a los policías, conozco a los especiales, esos "hechos como piezas únicas y descontinuadas", créeme, tú y tu amiga están en esa categoría. Solo tienes que confiar en ti mismo tanto como ella.
- Esponjoso, mi amigo, sí que eres un alma vieja, hablas como un mamífero de 70 años. - El zorro le sonrió con sinceridad.
- Ese es mi don. Ahora vamos a comer algo.
- Sí, yo...
Pero antes de que pudiera completar la frase, el cadete cayó inconsciente al suelo.
- Debí detenerlo en la mañana . - Pensó el cadete más joven.
Los dos policías vieron desde su escondite a un grupo de tres mamíferos, todos ellos depredadores, a juzgar por su aspecto, no tendrían más de 16 años.
-¿Lo trajiste? - Preguntó el león.
- Sí, no fue fácil, tendré que subir un poco el precio. - El oso sonrió con picardía.
- ¡Dijiste que serían 1500! No pagaré más, esta vez no. - El león más pequeño se unió a la conversación, enfrentándose al gran oso que tenían delante.
- ¿Y no te dije que los precios suben? Es la oferta y la demanda, chico. ¿Los tienes o no?
- No te daremos ni un centavo más. ¡El acuerdo era 1500 por 300 gramos y exijo que cumplas tu palabra!
- ¿Me estás amenazando, gatito estúpido? - El oso empezó a acorralarlos, los chicos parecían realmente asustados, Judy reconoció lo dilatados y rojos que estaban los ojos del gran mamífero.
- Hopps... ¡Creo que esto se puso peligroso! - Dijo Garraza fingiendo terror.
-No te preocupes, Benji, no dejaré que les hagan nada.
Sin hacer ruido, la conejita se acercó lentamente por detrás del vendedor, observando todos sus movimientos. Trepó por una escalera de incendios, tomó impulso y salió disparada hacia la cabeza del oso, dejándolo inconsciente al instante y asustando terriblemente a los leones.
- ¡Deténte Jude! ¡No le hagas daño! - Su compañero salió de su escondite.
- ¿Qué haces? ¡Espósalo! No tengo esposas de su tamaño.
- ¡Bogo me matará por esto pero, es todo falso!
- ¿De qué demonios estás hablando? - Sus ojos violetas se abrieron de par en par sorprendidos.
- Era una fiesta sorpresa en la comisaría... Tenía que entretenerte un rato. Los chicos son los sobrinos de Delgato.
- ¿Lo son? Pues explícame entonces, ¿Qué son estas bolsas de sustancias de dudosa procedencia que llevaba el oso? - Hopps le mostró la mercancía encontrada en el bolsillo del criminal.
- ¡Espera, espera, espera! Él no es... ¿No son?
Los dos aterrorizados leones negaron con la cabeza.
- ¡No puede ser! - El guepardo casi se desmaya también.
- Ya hablaremos, ustedes dos vendrán con nosotros y me darán explicaciones.
Garraza esposó al oso, pidió refuerzos, mientras Judy leía sus derechos a los pequeños leones.
Tras un incómodo encuentro con Higgins y Jackson, el grupo llegó a la comisaría, todos gritaron "¡Sorpresa!" tras un "¿qué?" al ver a los arrestados con las dos parejas de policías.
- Garraza, tú te encargaste del caso de Higgins y Jackson, ¿no? - dijo el jefe mientras se quitaba las gafas y se masajeaba la sien.
- La buena noticia es que ya tenemos al distribuidor y, de hecho, ¡ayudó en un caso!
Todos los policías rieron al unísono mientras se acercaban a Judy para felicitarla.
…
Grabación - Hopps 2-J
Aunque odio ser el centro de atención... Debo admitir que fue agradable tener un cumpleaños como el de los demás... Nunca se habían tomado tantas molestias por mí... Debo admitir que fue reconfortante... Ahora lo que necesito saber es qué demonios trama ese zorro que no se ha reportado. ¡Más vale que no vuelva a tener terroristas en la academia!
Pausa a la Grabación - Hopps 2-J
...
Después de aquel ajetreado cumpleaños, el gran día llegó sin más problemas. Los mamíferos seguían riéndose de la confusión de Garraza con los post-it y de cómo hizo que sus compañeros capturaran a los inocentes parientes de Delgato y Grizzoli. Pero aquella tarde fue especial. Judy apenas entró en el apartamento, sin siquiera cambiarse el uniforme.
- ¡Ya son las seis! - Gritó en su habitación, encendió su laptop e inició rápidamente una videollamada con el zorro.
- ¿Y bien? - Su voz mostraba que estaba totalmente tensa.
- Ni siquiera merezco un "hola ¿cómo estás?". "¿Cómo te han tratado?"
- ¡Deja de bromear Nick!... ¿Qué dice?
- Cálmate Zanahorias, como te prometí, no he abierto el sobre. - El zorro acercó el sobre cerrado a la cámara de su celular.
- Pues ábrelo, ¡usa tus garras!
-La paciencia es una virtud, Pelusa.
- No mía, ¡así que ábrelo!
- Bien, bien. -Se aclaró la garganta y empezó a leer la hoja de resultados finales. - Cadete Nicholas Piberious Wilde, es un placer informarle de que ha superado con éxito... todas las pruebas de la academia... Bienvenido.
- ¡Lo hiciste Escurridizo! ¡Lo conseguiste! - Su amiga chilló de alegría, casi cayéndose de la cama, realmente no le importaba.
- Yo... Lo hice Judy... - Sus ojos verdes contenían auténticas lágrimas de emoción.
Judy miró en su bolsillo, sacó un trozo de papel, era el regalo de Bogo recién entregado hace unas semanas en su cumpleaños.
"Oficial Judith Hopps, ha sido invitada a pronunciar el discurso de graduación de la generación 2017 de la APZ". Será un placer sorprenderlo ese día.
Fin
Bueno, la etapa de cadete de Nick está por llegar a su fin, Judy sigue haciendo amistades con sus compañeros oficiales, y atrapando criminales en el proceso... ¡Muero por llegar a la parte de ellos como compañeros!
