ENTRE EL AMOR Y EL COSMOS
Capítulo 5: el premio del Príncipe
En la nave del Basurero, Betty fue puesta en la misma jaula con barrera láser en la que el villano coloca a sus respectivos prisioneros.
Betty no mostró miedo, del villano solo preocupación de lo que va a hacerle.
Betty: ¿Quién eres tú y que quieres de mí?
Basurero: Soy el Basurero, mi querida niña comerciable. Normalmente, vendo desechos tirados en la galaxia, como robots o máquinas o cohetes a un buen precio.
Betty: ¿Y porqué me secuestras? No soy ningún desecho. Soy una chica humana normal que esta celebrando su cumpleaños 14.
Basurero: Cierto. Pero verás, linda, he sido por un importante proveedor: el príncipe Marduk de Pristania. Me prometió una valiosa suma de unidades a cambio de que le de su premio: una chica de extrema belleza de otro planeta.
Betty: ¿Quieres decir que me secuestraste para entregarme a un príncipe que nunca conocí como trofeo? ¿Eso es lo que tengo entendido?
El Basurero asintió con la cabeza. Y luego vio su reloj.
Basurero: ¡Uy, mira la hora! ¡Será mejor que lleguemos pronto para mi recompensa!
Betty: ¡No puedes hacer eso! ¡Soy una chica de 14 años! ¡No es moral secuestrar a las chicas de mi edad! ¡Y mucho menos ser aprovechadas por extraños!
El Basurero se fue directo a la cabina para manejar; mientras Betty se arrodilló a un costado de su celda y rezaba porqué Jimmy la salve.
Betty: (diciéndose a sí misma) Jimmy, yo confío en ti. Yo se que vendrás por mí. Tengo fe en ti. (esa última línea lo dijo con una lágrima saliendo de su ojo izquierdo)
En cuestión de minutos, la nave salió de la velocidad de la luz y llegó a un planeta negro. Betty vio por la ventana de su celda como lucía el planeta. Vio enormes nubes de gases negros y una ciudad flotando encima de ellas. La ciudad debía ser Pristania y estaba repleta de edificios de cromo, vio carruajes voladores, caballeros montando criaturas que parecían dragones; también a varios de los pobladores de distintas formas (algunos eran naranjas, otros parecían flema, y otros parecían insectos, etc.).
La nave aterrizó en una parte industrial desolada de la ciudad; y el Basurero llevó a Betty con grilletes en las manos y siendo llevada en una plataforma flotante. Apareció un tipo azul y flaco que usaba un gigantesco sombrero rojo.
Basurero: Ya tengo la recompensa del príncipe, Ki-lek. (refiriéndose a Betty)
Ki-lek: Ya veo. Buen trabajo, Basurero.
Basurero: Ahora cumplan su parte del trato. Mis 17 millones de unidades.
Ki-lek chasqueo los dedos y uno de sus hombres le entregó al Basurero un maletín. El Basurero checo el maletín y dejo escapar una gran sonrisa.
Basurero: Fue un placer hacer negocios con ustedes, caballeros. (Dijo despidiéndose y yéndose a su nave)
Ki-lek: Guardias, lleven a la chica a conocer a su prometido.
Betty: ¿Prometido? ¿De qué están hablando?
Betty y sus captores fueron llevados a un palacio en forma de bola de helado y llevada, a un gran comedor, donde había un tipo naranja que parecía un cíclope; pues tenía un solo ojo y sus dedos parecían pinzas de cangrejo. Betty debió suponer que ese era el príncipe Marduk.
Marduk: Así que el apestoso Basurero finalmente trajo mi recompensa. Bienvenida a Pristania, querida mía.
Betty: (con disgusto en su cara) ¿Tú eres el que contrató al Basurero a secuestrarme?
Marduk: Soy el príncipe Marduk, gobernante en jefe de Pristania, y futuro rey. ¿Y cual es tu nombre, querida?
Betty: Mi nombre es Beatrice Isabel Quinlan. Pero me gustan que me digan Betty. Y no soy el trofeo de tu placer.
Marduk: No dije que serás el trofeo de mi placer…Betty. Te trajeron a ti para que reines a mi lado como mi dulce esposa.
Betty puso la cara en estado de shock por lo que Marduk dijo. No la estaban secuestrando para entretener a un extraño, sino para que se case con un extraño intergaláctico.
Betty: ¿Casarme? ¿Contigo? ¡No! ¡Estás loco! ¡No te conozco! ¡No soy de tu mundo! ¡Y solo tengo 14 años! ¡No es la edad adecuada para que una chica se case, y mucho menos convertirse en reina!
Marduk: A mi modo de ver, Betty, no tienes opción. Si no eliges casarme contigo, sufrirás el mismo destino que mi padre.
Betty: ¿Qué le pasó a tu padre?
Marduk: Lo maté mientras dormía.
Betty volvió a quedarse congelada. No solo fue secuestrada para estar con un extraño, sino que se ve obligada a casarse con un maniático. Si se negaba, él la matará. Tenía que aceptar la oferta, si quería vivir. O al menos a que Jimmy venga a rescatarla.
Betty: Esta bien, Su Majestad.
Marduk: Buena chica. Ki-lek, lleva a mi prometida a sus aposentos. Que se sienta cómoda.
Ki-lek se llevó a la pobre chica a sus aposentos, mientras ella trataba de pensar en la forma de escapar.
