Aclaración: Los personajes de Naruto no son de mi propiedad sino de su creador, el mangaka Masashi Kishimoto.

Naruto Namikase Senju

El 10 de octubre durante la noche a las afueras de konoha Kushina se encontraba dando a luz a un par de gemelos Tsunade y una anciana recibieron a los recién nacidos, una niña y un niño ambos de cabello rojo y ojos azules, las dos mujeres coincidían en que quien los debía ver primero era la madre, Minato se sintió un poco rechazado por no ser el primero primero que conocieran sus hijos, Jiraiya estaba recargado en la pared y miraba divertido lo sucedido, Minato una ves pasado el momento se giró para volver a la normalidad el sello que estaba sobre el vientre de su esposa. De repente escucho como un muro era derribado seguido por el quejido de una mujer, inmediatamente volteo sólo para ver una nube de polvo. De inmediato se puso en guardia sosteniendo uno de sus kunais de tres puntas

- El tiene a un bebé- grito una a voz femenina

- ¿Quién?- pregunto desconcertado el rubio

- Se refiere a mi - fue lo que pronunció una voz perteneciente a un hombre de túnica negra con una máscara que sólo le permitía ver con su ojo derecho, en una mano sostenía al bebé envuelto en una manta azul y en la otra mano un kunai

El polvo poco a poco empezaba disiparse revelando tres cuerpos inertes en el suelo uno era la mujer de avanzada edad y los otros dos eran sus aprendices presentes durante el parto, Tsunade estaba en medio de los escombros de lo que antes era un muro, con un kunai que atravesaba hueso de su brazo unos centímetros por encima del codo y protegiendo con su otro brazo a la pequeña recién nacida

- No pude hacer contacto, mi puño lo atravesó, ten cuidado- Tsunade dijo entre jadeos

Mientras todo esto ocurría el sello que kushina tenía en el abdomen había convertido en una esfera que ya sobresalía de su cuerpo

- Veamos que tan rápido eres- dijo el enmascarado antes de lanzar al pequeño a través del agujero de la pared, acto seguido presionó el dedo índice sobre la uña del pulgar hasta que logró extraer sangre y comenzó a hacer sellos de mano

El cuarto hokage lanzó uno de sus kunais marcados en la misma dirección pero nada abajo para evitar un accidente, justo después desapareció. Jiraiya salió disparado en dirección del enmascarado con un rasengan en su mano derecha al instante reconoció el jutsu que trataba de hacer y no permitiría que el enmascarado invocar nada.

Minato usando hiraishin fue capaz de atrapar a su hijo y aterrizar en un árbol , de inmediato se percató del papel bomba en la parte inferior de la manta; y la separó del niño tan rápido como pudo para tele transportarla a su kunai que aún seguía alejándose

Jiraiya traspaso al enmascarado mientras este continuaba moviendo las manos

- Demasiado tarde - el enmascarado dijo mientras parecía ser absorbido dentro de su mismo ojo

Era una noche como cualquier otra dentro de konoha el cielo estaba despejado ya la mayoría de negocios estaban cerrados, en medio del pueblo un enmascarado se materializó é inmediatamente después colocó una de sus manos en el suelo hubo una explosión gigante de humo que tras disiparse reveló un zorro gigantesco que poseía 9 colas y ojos rojos con tres comas en cada uno, denotando con ello cierta condición de su invocador . El zorro arrasaba con todo lo que tenía enfrente destruyendo casas negocios y edificios sin distinción alguna pero un viejo que se encontraba plácidamente durmiendo junto a su esposa, ajenos a todo lo que ocurría, esa paz que disfrutaban tan contablemente fue interrumpida de golpe, un árbol atravesó la recámara despertando de sobresalto a la pareja rápidamente Hiruzen se levantó de su cama para observar la situación que ocurría a la distancia, su corazón casi se detiene al ver su amada aldea siendo pasto de las llamas, los shinobis que se encontraban haciéndole frente a la bestia conocieron la verdadera impotencia de estar ante una fuerza imparable incluso aquellos gigantes que desesperadamente trataban de someter a la criatura que rápidamente los incapasitaba rasgando y arrancando su carne

Ante tan abominable visión se preparo el anciano para salir usando su característica armadura sabiendo de antemano que algo desastroso ocurrió en el parto de kushina, el tercer hokage salió a toda prisa de su residencia sin percatarse que su esposa preocupada por el posible desenlace iba tras el. Mientras tanto el el kyubi ya había acabado con los gigantes que le parecían tan molestos y se movía en dirección al anciano pero los ninjas continúan atacando, en respuesta comenzó a escupir fuego

Hiruzen veía como como el zorro se acercaba mientras acababa con las vidas de sus camaradas hasta que se detuvo para inhalar profundamente, intuyendo lo que haría el tercer hokage realizó algunos sellos de mano, cuando terminó empezó a hundirse en el suelo justo a tiempo para escapar del mar de llamas pero la vos de una mujer que el conocía muy bien llamo su atención en los últimos instantes

- Hiruzen - Su esposa grito mientras extendía su mano pero ya era demasiado tarde, ella fue consumida rápidamente por el fuego, en cuanto el anciano salió de la tierra fue a comprobar los restos de su esposa que en estos momentos tenía mas en común con un trozo de carbón que con una persona, el viejo ya sabía el resultado pero no pudo evitar ese ápice de esperanza que le gritaba en su mente - Tal ves este viva- pero ya era muy tarde, no podía hacer nada, callo de rodillas e inmediatamente después miro a la bestia que para horror de quien supiera lo que vendría, empezo a reunir una cantidad monstruosa de chakra en su osico en una relativamente pequeña esfera para acto seguido lanzar la bijudama en dirección a los rostros de piedra tallados en la montaña.

Kushina empezó a gritar en agonía un segundo después de que el enmascarado se fue, la técnica que uso Jiraiya en donde tuvo contacto había hecho polvo la pared dejando que su brazo la traspásara, al ver a la chica gritar rápidamente se dirigieron ambos sanin pará ver que pasaba

¿y bien?- Pregunto la rubia mientras aún tenía a la niña en su brazo

- Esto es muy malo, el sello desapareció- respondió el hombre pelo cano mientras examinaba el abdomen de la pelirroja, a tiempo para escuchar eso Minato entró con el bebé en sus manos

- Sostenla un minuto- Tsunade dijo mientras se acercaba a Jiraiya

Tsunade después de entregarle la niña a su viejo amigo se saco el Kunai que le atravesaba el brazo, lo tiro al suelo y su mano adquirió un brillo verdoso con el cual tocó la herida y empezó a sanar muy rápidamente hasta desaparecer por completo. Minato y Jiraiya le dieron los pequeños que no habían dejado de llorar a Kushina que en medio de lágrimas sólo los podías abrazar pues conocía muy bien cuál era el destino de un jinchuriki que había perdido su biju, pero por ser una uzumaki ella aún estaba viva de momento.

Lamento la demora, tuve que soltar al kyubi en konoha pero ya estoy de vuelta- pronunció la figura enmascarada que nuevamente estaba presente.

¿Tu no entiendes verdad?- dijo el enmascarado mientras cada golpe y parada lo traspasaban

- Toma a Kushina y los niños y sacamos de aquí- grito furiosa la rubia

Minato de inmediato tomo a su esposa e hijos y con el iraishin se transporto a su alcoba en donde dejó a su esposa e hijos en su cama

Minato … - pronunció la mujer

Se puso su túnica blanca con llamas en la parte inferior y decía en la espalda cuarto y se fue nuevamente a hacer frente al enmascarado.