Aclaración: Los personajes de Naruto no son de mi propiedad sino de su creador, el mangaka Masashi Kishimoto.
Un pequeño niño rubio de 7 años de edad se encontraba durmiendo dentro de una caja de cartón en medio de un inmundo callejón, de repente fue bañado con agua mugrienta.
- Lárgate de aquí pedazo de mierda – Le grito al niño una mujer de alrededor de 50 años que sujetaba una cubeta de metal
- Ya me voy – Decía Naruto mientras salía de su pequeño refugio, Naruto abandonó el callejón y mientras caminaba por la calle algunas personas le arrojaban basura y otras lo ignoraban por completo, las lágrimas comenzaron a brotar de los ojos del niño
- ¿Porque no vas a que te consuele la puta de tu madre? – Le grito una voz masculina. Naruto no aguanto más, salió corriendo en busca de un lugar donde poder desahogarse, terminó llorando junto a un basurero abrazando sus rodillas recordando como llegó a esto, unas semanas atrás fue echado del orfanato aunque al principio sintió algo de alivio porque constantemente le decían ser hijo de una puta tanto niños como adultos, pronto aprendió que las personas en la aldea eran aun peor llegando a apedrearlo entre burlas y amenazas, además de no tener un lugar donde dormir, siempre pasando la fría noche en la calle para ser despertado cada mañana de forma desagradable ya fuera por agua o algún violento golpe pero pronto sería 10 de octubre el peor día del año para el.
De pronto se abrió una puerta de donde salió una mujer con un cubo de basura que vacío en el contenedor junto al cual estaba Naruto sin percatarse de este último, tras esto volvió de donde vino. Naruto al percatarse del aroma que desprendía el basurero, había olvidado por un momento que no comió nada el día anterior, trepo por un costado para ver que era lo que estaba oliendo, por un momento se sintió asqueado de pensar en comer las sobras que veía en medio de la basura pero finalmente sucumbió a su habré había cabezas de pescado y algunos pescados a medio comer junto con algo de arroz y ensalada que se empezaba a pudrir, sin tiempo que perder Naruto comía a puños los desperdicios, con cada bocado quería hacerlo vomitar el trataba de saciar su hambre.
Una vez acabó de desayunar Naruto comenzó su camino al parque de juegos. Todo esto era observado por alguien con máscara de oso.
- Llegas tarde, es hora de que me valla – Dijo el hombre de máscara de oso, marchandose e inmediatamente apareció una mujer con máscara de gato que ahora vigilaba al niño
Mas tarde ese mismo día se encontraba el hombre de máscara de oso arrodillado frente a un hombre delgado, de cabello negro que tenía un ojo vendado y poseía una cicatriz en forma de equis en su barbilla.- Eso concluye mi informe Danzo, señor –
- Muy bien puedes retirarte – Pronunció el anciano en un tono pensativo. Recordaba claramente la reunión de hace algunos años, después de hablar de el ampliamiento de la policía militar, una gran oportunidad para el claro pero lo mejor vino después - Me gustaría encargarme de la formación del niño – Danzo dijo con decisión - Todos los jinchurikis son shinobis y bajo mi tutela el niño seria un gran ninja – Afirmó Danzo con confiaza, buscando el respaldo general de los presentes en la sala
- Es un recién nacido ahora no puede ser entrenado. Debería seguir el programa de la academia en su debido momento. – El hokage estaba firme en su decisión y nada de lo que se dijera en ese momento podria alterarla
- Como ordené lord hokage, pero ¿que pasaría si decide no ser un shinobi? además sabemos que clase de vida tienen los jinchurikis, por lo menos debería mantenerlo vigilado - Todos en la sala tenían dudas respecto a Danzo, para nadie de los shibis presentes era un secreto que el estaba involucrado en muchos asuntos turbios de konoha y que sus subordinados eran básicamente titeres a la orden de la momia
- Deacuerdo pero no puedes tener contacto con el directo o indirecto, deberá asistir a la academia y me entregaras un informe mensual para decidir juntos sobre su formación. - A estas alturas la reunión parecia mas una conversación únicamente entre Danzo y Minato, siendo el resto espectadores que solo murmuraban entre ellos.
Al terminar la reunión Danzo sintió más respeto por el hokage, jamás lo pensó tan pragmático como para usar a alguien a quien sea de esa forma, en especial porque encontró a alguien perfecto para remplazar a su esposa como el contenedor del 9 colas. Y por otro lado estaba Hirusen, el maldito viejo no sólo fue hokage tuvo la muerte más honorable, dio la vida protegiendo su amada aldea.Y Danzo sólo podía sentir envidia
Minato se encontraba en su oficina viendo el atardecer, estaba un poco nervioso a la espera del ultimo informe de Danzo ahora que su primogénito estaba próximo a entrar en la academia, en especial por Kushina ya que como shinobis tarde o temprano debían de encontrarse frente a frente ya sea en alguna misión o incluso como maestro y alumno, pero con el temperamento de la pelirroja las cosas podían salirse de madre muy fácilmente. A pesar de como lucían las cosas hace algunos años su matrimonio mejoró, seguía astillado sin duda pero las cosas eran casi como antes.
Knoc knoc, alguien se encontraba tocando la puerta de su oficina, sacando de sus pensamientos a Minato. - Lord hokage Danzo llegó para su reunión – Pronunció el asistente del rubio mientras asomaba su cabeza por la puerta antes de entrar
- Muchas gracias, puedes retirarte – Minato dijo mientras que el hombre salía de la habitación. Unos segundos después Minato chasqueo los dedos y barrio el aire de izquierda a derecha con su mano derecha indicando a los ambu presentes que necesitaba una hora completa a solas con su invitado, una ligera brisa se sintió en la oficina que la partida de los ninja.
Danzo procedió a darle su informe completo, exceptuando la falta de residencia del niño, la alimentación que llevaba y como era tratado por la gente, pero esto último era algo que Minato ya se imaginaba, no importaba si Danzo lo mencionaba o no, para todos era bien sabido que el pequeño rubio era una terrible peste para casi todos en la aldea.
¿Entonces Minato como procederemos? – Danzo fingió apagarse a lo que habían pactado frente al Consejo
- Comenzaremos con su inversión en la academia y en los primeros meses despues de que sea aceptado sera entrenado en taijutsu básico sin exagerar, como se esperaria de un niño de su edad - Minato quiso hacer énfasis en esa ultima parte solo para dejarle en claro que no deberia ser un arma para la aldea
- Como desee hokage, pero tal vez sea hora de sacarlo del orfanato, que tenga mas lazos con la aldea y un sentimiento de pertenencia a una familia -
- Seguramente ya tienes una familia perfecta para acogerlo ¿pero seria lo mismo que dejarlo en tus manos dentro de raíz o no? el permanecerá ahí por lo menos un año más, fuera del entrenamiento ni tu ni los ninjas que bajo tu cargo deben interferir a no ser que este en peligro de muerte. De momento es todo, puedes retirarte – Minato concluyó con su reunión siento celos de quien fuera la familia que Danzo armo, queria conocer a su hijo, jugar con el, educarlo y verlo crecer junto a sus hermanos como lo haría cualquier padre con su hijo
En el parque la noche ya había llegado y Naruto se encontraba sólo pensando que fue una a buena idea venir después de todo tenía unos cuantos árboles frutales y sobre todo pudo evitar a los adultos que en el peor ser los casos podían lanzarle kunais mientras le gritaban que su madre era una puta que lo abandonó, cosa que no acababa de entender que significaba pero sabía que era algo malo. Ya era la hora de dormir, sentía como el frío se hacía presente y poco a poco el calor abandonaba su andrajosa y sucia ropa. Naruto vio como un par de perros callejeros se acomodaban bajo la resbaladilla, y al no tener o ver alguna otra opción decidió tratar de dormir entre ellos para al menos tener algo de calor esta noche, al principio se acercó algo temeroso, no sabía si lo atacarían o huirían de el, pero al ni fue el caso y permitieron que se acurrucara con ellos.
A la mañana siguiente Naruto se despertó debido al movimiento de los perros Que se ponían en pie para continuar su día, Naruto decidió hacer lo mismo, conforme vagaba por la aldea noto que casi todo el mundo estaba enojado con el, muchas veces le bloqueaban el paso o simplemente lo golpeaban hasta que escogiera otro camino, de esta forma recorrió la aldea, terminó llegando a una calle algo rara, algunos negocios estaban cerrados siendo medio día y Por todos lados había anuncios de masajes algunos restaurantes, y uno casino, lo único que tenían en común los negocios que estaban abiertos era que una hermosa chica de cuerpo exuberante y ropa provocativa estaba en la entrada de cada uno. Sin darse cuenta Naruto entró en la zona roja de la ciudad...
