Aclaración: Los personajes de Naruto no son de mi propiedad sino de su creador, el mangaka Masashi Kishimoto.

Naruto no sabia cómo sentirse por alguna razón se sentía nervioso con el ambiente, no podía apartar la vista de las chicas la entrada de cada negocio y cada vez que pasaba cerca de una se inclinaban dejando una espléndida vista a su escote mientras decían – Hola pequeño eres un poco joven para estar aquí pero si tienes el dinero suficiente no importa – siempre en un tono sensual y seductor mientras le guiñaban un ojo. Naruto más de una ves miro al interior del escote lo que sólo provocaba una pequeña risa de la chica en turno y que naruto se pusiera cada vez más rojo. A pesar de lo conmocionado que quedó al solo caminar unos cuantos minutos sentía que este no era un mal lugar para quedarse

'Por lo menos aquí no me maltratan, apresar de que las mujeres están locas tal vez me quedé por aquí un tiempo' pensó Naruto, repentinamente una voz llamo su atención

- Oye niño ¿Qué diablos haces aquí? – pronunció un hombre a la espalda de Naruto

- Esta no es tu calle – Respondió Naruto un tanto molesto

Un hombre con cabello castaño corto pero alborotado, y una cicatriz que cruzaba de arriba a bajo ojo izquierdo dejando, vestía una gabardina gris y guantes negros – Se podría decir que si es mi callé, pero me gusta que tengas agallas – levanto una ceja y Naruto se giro para ver de quien se trataba. Los ojos del niño eran inconfundibles y todos en la aldea lo reconocian por ellos aun si no lo habian visto antes – ¿Dime niño quieres ganar algo de dinero? –

- Depende ¿Qué tendría que hacer? – si algo aprendió Naruto en los últimos días es que el no puede confiar en nadie y menos aun en los adultos

- Nada complicado sólo toma esto y llévalo dentro de la casa de te loto blanco– Abrió su gabardina y saco un sobre que le entregó a Naruto – busca a alguien que tenga un tatuaje de sol en su mano derecha, pregúntale si "¿le agrada la luna del norte?" sólo si te responde "tanto como la tierra del sur" le entregas el sobre. Debes estar allá a la una en punto ¿entiendes? –

Por un momento Naruto dudo sobre aceptar la oferta del hombre pero el hambre que sentía fue suficiente para tomar la decisión – Si pero el loto blanco esta muy lejos y ya es medio día –

- Entonces sugiero que te des prisa, te pagaré cuando vuelvas – apenas acabo de hablar el hombre y Naruto salió corriendo.

Mientras corría por las calles empezó a ganar la atención de las personas, para todos esta era una fecha especial Por uno u otro motivo, era casi como un festival. Todos veían al niño algunos con miedo otros con furia y unos cuantos con algo de euforia, pero cierta mujer era ajena de todo esto, una mujer que se encontraba recogiendo un pedido especial, un pastel de cumpleaños para sus hijos, al salir de la tienda un niño que estaba corriendo se estrelló contra ella, el impacto fue tal que ambos terminaron cayendo al suelo llenándose de pastel , Naruto se puso de pie tan rápido como pudo y extendió su mano para tratar de ayudar a la pelirroja a ponerse en pie

- Lo-lo siento mucho – Naruto se disculpó tartamudeando un poco mientras ayudaba a aquella mujer a ponerse en pie, pero siendo un niño no fue de gran ayuda, la pelirroja sólo tomó su mano por cortesía

- No te preocupes ¿estas… bien? – por un momento Kushina vio atónita al pequeño mientras la "ayudaba". Tenía cierto parecido a su esposo sin duda aunque de un tono de cabello diferente a pesar de ser también rubio, el niño tenía pastel cubriendo uno de sus ojos y después que ella estuviera completamente en pie el pequeño rubio trato de limpiarse la cara pero sólo terminó embarrándose aun mas pero descubriendo ambos ojos. Entonces kushina estuvo completamente segura que era a quien más odiaba, sin embargo algo le llamo la atención, su ropa. Por lo que sabía Minato lo dejo en un orfanato. Y no es que a los orfanatos les sobre el dinero pero su ropa estaba demasiado sucia y desgastada como si la estuviese usando durante semanas, además de que desprendía cierto olor a humedad y pescado podrido.

- Si estoy bien, lamentó mucho lo que le ocurrió a su pastel, juro que se lo pagaré – Naruto estaba nervioso, muchas personas lo apaliarían por menos que eso

- No te preocupes fue sólo un accidente – mientras decía esto Kushina empezó a notar las miradas que le dirigían al niño las demás personas, a pesar de sentir auténtico desprecio por el niño ella sólo podía sentir algo de compasión porque sabía bien lo que se sentían ser el jinchuriki de esta aldea.

- Perdón pero estoy algo ocupado – Naruto dijo antes de salir corriendo

Al llegar a la casa de te Naruto se dio cuenta que el lugar estaba cerrado pero al mirar por la ventana vio un salón no muy grande donde el piso era de madera clara, tenía unas cuantas mesas cuadradas color chocolate , en las paredes había algunos cuadros adornándolas, habia una puerta junto a una cajera que usaba pantalón de vestir negro junto a una blusa blanca y una corbata azul, ese parecía ser el uniforme porque ella y un hombre de alrededor de 20 años estaban vestidos igual, en una de las mesas había una chica de unos 17 años, delgada, de grandes pechos, con cabello largo y negro usaba un vestido rojo muy escotado. Naruto decidió entrar un poco inseguro por la situación además de que no estaba seguro que fuera la persona que estaba buscando, se acercó poco mientras dirigía su mirada a las manos de la chica confirmando así que a quien buscaba era ella.

- ¿Le agrada la luna del norte? – Naruto sin apartar la vista de su mano noto que le faltaba el dedo menique y parte del anular

- Tanto como la tierra del sur ¿No te han dicho que eso es de mala educación? –

- Perdón es sólo que … –

- Olvídalo, ¿tienes el sobre? –

- Si aquí está – De uno de sus bolsillos saco el sobre

- Muy bien, dile a Saito que la siguiente vez mande a alguien limpió, ahora márchate – la mujer no ocultó su desagrado ante la iguiene personal de Naruto

Naruto estaba a punto de llegar al callejón y noto como los negocios que estaban cerrados ahora empezaban a abrir, eso le extraño sabiendo que eran más de las dos de la tarde. Una vez dentro del callejón Naruto vio nuevamente al hombre de gabardina pero esta vez una hermosa mujer que vestía una blusa blanca y falda negra, de cabellera oscura hasta los hombros y ojos color miel lo acompañaba, ella sostenía una tabla sujetapapeles

- Lo he conseguido señor Saito … – tras pronunciar esto Naruto recibió una bofetada tan fuerte que lo tiro al piso

- ¿Alguien te dijo que me llames así o sólo lo escuchaste de alguien en algún lugar? No me importa jamás repitas nada de lo que escuches – el hombre en todo momento mantuvo una voz serena

- Pe-pero así te llamo la chica – Naruto nuevamente tartamudeo mientras se sobaba la mejilla tratando de mitigar el dolor

- ¿Deberás? ¿y que mas dijo? – el hombre se puso en cuclillas acercándose al niño que seguía en el suelo

- Dijo que la siguiente vez mandaras a alguien limpió – Naruto estaba nervioso por como pudiera reaccionar el hombre

- Escucha con atención mocoso, no te incumbe saber nada, tan sólo cumplirás con lo que te pidan ¿entiendes?, por cierto si necesitas un baño –

- ¿Entonces como debería llamarte? – Naruto comenzó a ponerse en pie, mientras el hombre hacia lo mismo

- Me llamarás Co, consigue ropa nueva y date una ducha parece que estuviste en un incendio de zoológico, págale Hana – Tras estas palabras la mujer que hasta el momento no había pronunciado palabra alguna de entre los papeles que llevaba saco un pequeño sobre blanco

-Aquí tienes – la asi llamada hana le extendió el sobre a Naruto para que lo tomará

- Ahora largo pero si deseas más trabajo vuelve a las 7 de la noche – para Naruto las palabras de Co le brindaban cierta esperanza de sobrevivir y no morir como un perro callejero mas

Naruto lleno de e emoción abrió el sobre para comprobar cuanto había dentro, se emociono bastante al ver la cantidad, a pesar de no ser mucho recibir 480 ryó no estaba nada mal solo por llevar un sobre - Gracias volveré a las 7 – Naruto dio media vuelta y salió corriendo

Mil cosas pasaban por su cabeza sobre todo que haría con el dinero, le habían dicho que se diera un baño pero el problema era la ropa debía conseguir algo limpio pero ¿donde? No tenía dinero suficiente no importa por donde lo viera y gastarlo en comida parecía mejor opción pero los aldeanos con negocios jamás querían atenderlo y cuando lo hacían le subían bastante del precio de lo que sea y eso sería como tirarlo a la basura. Naruto salía del barrio rojo sin prestar atención a nada, de repente una idea golpeó su cabeza el orfanato seguramente habría algo de ropa que pudiera usar en ese lugar.

Más tarde ese día eran casi las 7 de la noche, Naruto ahora estaba limpió, tenía un pantalón negro y una playera totalmente blanca, entrando al barrio rojo, de inmediato se percató Naruto de que en ese lugar cuanto más tarde fuera mayor actividad tenía, pero además de eso las miradas que le dirigían estaban llenas de hostilidad aunque decidió no darle mucha importancia. Una botella de vidrio se impacto contra la cabeza de Naruto con tal fuerza que casi lo derriba.

- ¿QUE TE PASA? Snif snif – grito el pequeño rubio, pero ese golpe basto para dejarlo sollozando, mientras que veía como el ebrio que le lanzó las botella estaba victoriando en medio de las felicitaciones de todos los presentes

- Le diste –

- Hahaha que buen tiro –

- Es mi turno, es mi turno – comenzó a gritar una chica de cabello largo y negro, de ojos rojos

- ¿QUE TE PASA? Snif snif – grito el pequeño rubio, pero ese golpe basto para dejarlo sollozando, mientras que veía como el ebrio que le lanzó las botella estaba victoriando en medio de las felicitaciones de todos los presentes

La chica llevo sus manos a la parte trasera de su cadera – ¿que esperas? no es divertido si solo te quedas inmóvil, vamos corre – después de estas palabras el pequeño rubio salía disparado, corría tan rápido como sus pies le permitían

- Miren esto – exclamo nuevamente la chica de ojos rojos, en un rápido movimiento lanzó un kunai con cada mano, dando uno en el hombro derecho del niño rubio y el otro paso de largo clanvandose en uno de los letreros

- Valla kunohichi que eres, haehehehe – grito uno de los presentes quien cubría su cabello con un pañuelo negro y usaba lentes redondos negros – mira esto – saco una aguja zembon, la lanzó y esta impacto en la oreja izquierda del niño. – ¿lo ves? Justo en el blanco, ¿vas a intentar mitzuki o te quedaras viendolo? –

- No, ahora es muy fácil –Respondio Mitzuki

Naruto seguía corriendo mientras que la mayoría de las personas que le rodeaban se reían al verlo correr por su vida

- Hey no te vallas tan pronto niño demonio, sólo queremos para bien contigo – Dijo un hombre a un costado de el acto seguido un puñetazo brutal impacto el rostro del niño. Naruto pedido el equilibrio, cayendo al suelo mientras era rodeado por varias personas que se acercaban a el con una clara intención …

Veo que te gustó mi regalo, pero creo que lo quiero de vuelta – dijo la chica de ojos rojos se acercó al rubio, tomó el mango del kunai que le había arrojado antes y lo giró antes de sacarlo

- HAAAAAA – Naruto grito con todas sus fuerzas. Luego de eso la miro directo a los ojos y jamás podría olvidar como sonreía esa chica al causarle semejante dolor

Naruto estaba llorando incapaz de pronunciar palabra alguna, incapaz de entender porque esto le sucedía a el. ¿Por qué? ¿Por qué?, se repetía a si mismo en su mente con cada golpe que recibía, cada escupitajo cada insulto.

En otro lugar se encontraba reunido Danzo con cierta persona. - Ha sido un éxito Danzo, señor y todo va según lo planeado –

- Cierra la boca puta – Se escuchó justo antes de que alguien golpeó a aquella mujer.

Poco a poco las playera antes blanca del niño se tenía con su sangre. Shurikens y agujas zembon volaron por los aires golpeando a muchos de los que formaban la turba. - Atención aléjense del niño o habrá consecuencias fatales – una voz femenina grito llamando la atención de todos los presentes, la turba se detuvo al instante buscando el origen del ataque y la dueña de la voz – ahí están – grito un miembro de la muchedumbre señalando hacia arriba. La mayoría de las personas salieron corriendo despavoridos mientras unos cuantos veían atónitos a un escuadrón de ambus que los observaban desde los tejados dispuestos a usar fuerza letal contra civiles y shinobis por igual.

Una chica con máscara de Koala se acercó al niño que de alguna manera seguía consciente, algo que sinceramente sorprendió a la kunoichi por ver cuanto castigo resibio el rubio

- No te preocupes nosotros te ayudaremos –

En otro lugar se encontraba reunido Danzo con cierta persona. - Ha sido un éxito Danzo, señor y todo va según lo planeado –

- Espléndido Saito – Respondió secamente Danzo sin mostrar emoción alguna