No Aclaración: Los personajes de Naruto no son de mi propiedad sino de su creador, el mangaka Masashi Kishimoto.

Naruto después de semejante paliza habia quedado al borde de la muerte, mientras que los eveios al rededor vitoriaban y los ninjas enmascarados trataban sus heridas lo mejor que podia - Te llevaremos a un hospital - Dijo uno de los enmascarados al terminar de darle los primeros auxilios, fueron las últimas palabras que escucho antes de desmayarse.

Un par de horas más tarde en el hospital El pequeño rubio estaba despertando sin saber qué había pasado, el cuerpo le dolía y estaba lleno de vendas.- Hola - Una voz llamo la atención del niño. Una mujer de máscara de búho, cabello negro azulado y uniforme ambu - no deberías frecuentar esas calles -

¿D-Donde estoy? Y ¿Q-Quién eres tu? - Naruto tuvo la fortaleza mental para tratar de aparentar valor pero lo cierto es que estaba muerto de miedo

- No te preocupes estas en el hospital, tus heridas ya fueron tratadas ahora solo debes descansar -

- P-Pero ... -

- Nosotros nos encargamos de que cuiden bien - interrumpió al pequeño rubio intuyendo lo que le diría

- ¿Cuánto tiempo debo estar aquí? -

- Por lo menos 2 días - sentencio la enmascarada.

En otra parte de la aldea se estaba cierta pareja limpiando lo que quedó de la fiesta de cumpleaños de sus hijos gemelos, por algún motivo Kushina no podría dejar de pensar en el encuentro que tuvo algunas horas antes.

Kushina ¿estas bien? Estas un poco distraída - La saco de sus pensamientos una voz familiar, era Minato su esposo

- Claro, es solo que los niños están apunto de entrar a la academia, están creciendo muy rápido - Kushina mintió, no queríamos tener al hijo bastardo de su esposo en sus pensamientos

- Tranquila todavía falta mucho para que sean ninjas - Minato rebosaba en alegría pensado en como sus hijos se volvían increíbles shinobis.

De esta manera pasaron los dos días en donde siempre estaba un enmascarado en la habitación de Naruto que cada dos horas cambiaba de lugar con otro y gracias a ello en el niño empezaba un sentimiento de admiración y respeto por aquellos hombres y mujeres. Nadie se atrevía a golpearlo ni a insultarlo y cada vez que alguien se atrevía a mirarlo mal los enmascarados les llamaban la atención y les recordaban que les permitían matar a quien fuera para cumplir su misión

Al salir del hospital, Naruto volvió a recordar que tenia una visita pendiente al callejón, dirigiéndose a el con una idea perfectamente clara en su cabeza.mientras caminaba por las calles los recuerdos volvían a su cabeza reviviendo esa noche, poco a poco los ojos se le llenaban de lágrimas y estas bajaban por sus mejillas. Sentía mucho miedo e impotencia, pero no tenía ninguna otra opción, era todo lo que podía hacer volver a realizar los encargos de Co. Naruto hiso de tripas corazón, reuniendo todo el coraje que podría para seguir con su camino

Una vez entró en el callejón vio que solo estaba un hombre de unos 50 años, de cabello negro y gris debido a las canas que tenía por la edad, la piel estaba tostada por el sol, usaba sandalias azules y un pantalón gris y una playera sin mangas que dejaba ver sus brazos musculosos

Naruto inseguro de lo que pasaría se acercó al sujeto, mientras que el viejo no le quitaba la mirada de encima a Naruto - Y-Yo buscaba trabajo -

- ¿Deberás y qué te hace pensar que encontrarás eso aquí? -

Naruto sabía que debía ser cuidadoso con lo que fuera decir, recordando lo que sucedió la última vez ... - Porque me gusta la luna del norte tanto como la tierra del sur -

El desconocido dio un largo suspiro y de uno de sus bolsillos saco un pergamino color rojo y se lo arrojo al niño rubio - Abrelo -

- ¿Esto está ...?

- Esta en blanco, debes llevarlo cerca de la academia ninja y ponlo en lugar que sea visible para todo el que pase por ahí. Vuelve en 4 horas y te pagaé. -

Naruto tomo el pergamino, dio media vuelta y salió corriendo tan rápido como pudo en dirección a la academia.

Cuando Naruto llegó a la academia el cielo se había vuelto plomizo amenazando con una tormenta fuerte, Naruto no pudo evitar notar a los niños acompañados de sus padres, de inmediato reconoció los rostros, una buena cantidad de los adultos que estaban ahi también estaban presentes en sus recuerdos más desagradables, sin importar si eran civiles o ninjas no olvidaba sus rostros ni lo que hicieron, aunque no todos eran iguales lo que pasó en el hospital era prueba de ello en especial porque todos parecían muy alegres. Los niños hablando de como serian los mejores ninjas y como se convertirían en el Hokage y los adultos escuchaban atentamente sus promesas de gloria mientras mantenían una sonrisa que irradiaba orgullo. Pero lo primero era el trabajo que debía hacer, frente a la entrada de la academia se encontraba un árbol con un columpio,

Sin pensarlo dos veces Naruto corrió a un árbol que estaba frente a la entrada ser la academia y rápidamente el pergamino, este paso por la sima de la Copa del árbol, rápidamente el pequeño rubio fue a recoger el pergamino y repitió el proceso un par de veces más, envolviendo al árbol con un colorido papel rojo entre sus hojas verdes, las personas que lo veían ya estaban murmurando

- ¿Qué le pasa al niño demonio? -

- Ya sabia que estaba loco -

- ¿Porque el cuarto le permite quedarse en la aldea? -

- Por eso hija no debes relacionarte con el puedes enloquecer igual que el -

Para el pequeño rubio no era nuevo recibir ese tipo de comentarios pero como otras veces hizo oídos sordos a esas palabras, cuando Naruto penso haber concluido con su tarea comenzó a cuestionarse que haria en el tiempo que faltaba para poder cobrar su dinero. Naruto pensl que no seria mala idea saber que necestana para convertirse en ninja y ser igual a aquellos maravillosos shinnobis que salvaron su vida y le protegieron aquella noche.

Sin nada que perder Naruto se dirigió al interior de la academia para preguntar que necesitaba para inscribirse en ella y de ser posible registrarse como alumno. Sin que el se diera cuenta había alguien que lo vigilaba desde la distancia, en cuanto el rubio entró en la academia la misteriosa figura explotó en humo blanco.

Danzo se encontraba en su escritorio leyendo el informe que Saito preparo, su oficina era una habitación bastante amplia con los retratos de todos los hokages de un lado y al otro todos los señores feudales, algunas plantas de colores muy llamativos al interior de cristales transparentes , podría parecer que el viejo perro de guerra tenía gusto por la botánica pero para los conocedores era evidente la realidad, todas eran plantas extremadamente tóxicas.

Todo había salido según el plan. Contactar con el niño zorro, su paliza, salvarle la vida, e incluso lo sucedido en la academia, sabía que después de lo que el hizo por el niño algún idiota inconforme trataria de atarcar a Naruto, que fuera de Minato quien lo salva era casi perfecto, ahora sería más fácil acercarse a el, después de todo era uno de los altos mandos y el niño debería sentir lealtad y agradecimiento por shinobis y los líderes de konoha ...

La lluvia caía sobre la aldea, mientras que todos trataban de cubrirse del agua cierto niño rubio deambulaba como si nada por las calles, esto era lo más cerca de bañarse que estaría en algún tiempo y lo lo sabía, al menos el frío lo distraía de el hambre que lo carcomia, todavía faltaba hora y media hora para que pudiera regresar al callejón y cobrar su dinero, y sin dinero no podría comprar comida.

El dueño de cierto local de ramen veia caer la lluvia desde el interior de su local, era una tarde algo lenta, solo tenía un par de clientes, un niño y su madre ambos de cabello negro y ojos azabache

- Okaasan acabaré con la academia lo antes posible y superarse a Hitachi - Gritaba el pequeño con emocion y alegría

- No te preocupes por eso Sasuke, tomate el tiempo que necesites para la academia podras lograr todo lo que quieras despies de eso -

Teuchi vio como un pequeño paso rubio caminando en medio de la lluvia. - Hola - exclamo el hombre

Naruto volteo de inmediato y se acercó tímidamente - ¿S-si? - tartamudeo el niño

Teuchi lo reconocido de inmediato, todos conocían al niño demonio - Dime ¿te gustaría un plato de ramen? - dijo teuchi con una sonrisa en su rostro

- P-pero no tengo dinero - Nuevamente Naruto tartamudeaba tal vez por el frio, el hambre o no saber que esperar de aquel hombre

- No te preocupes por eso, un dia me podras pagar, pero hoy yo invito - Teuchi dijo que mantenía la misma sonrisa

La cara de Naruto cambió completamente, de inmediato se iluminó y una sonrisa de oreja a oreja apareció en un instante en el rostro del niño, sin esperar un segundo más corrió a uno de los asientos