Debo admitir que no creí que este capítulo pudiera estar tan pronto desde el último, creí que me tardaría más en tenerlo, desde ya quiero avisarles, si todo va según lo planeado estaríamos empezando la propia aventura, desde la entrada a la mar de Luffy, a partir del capítulo 5 porque quiero hacer lo de los primeros años de inicio y no volver si acaso para un flashback o en comentarios, ¿Hará todo un poco más lento? Si, diablos sí, pero evitará que tenga que volver a estos puntos mucho más adelante de la historia.

Y ahora mi parte favorita de cualquier historia que haga, los reviews;

Fractor; ¡Me alegro haberlo logrado! Admito que tenía menos pensado hacer reir a alguien y estaba apuntando más a hacerlos llorar, pero no me quejaré de una buena reacción como esa. Soy creyente de la teoría de que entre los mugiwaras no hay un vicecapitán oficial, el vicecapitán cambia según quien le recuerda a Luffy su papel de capitán (Zoro en Water Seven y Nami en Whole cake por ejemplo). No lo tengo del todo definido, lo admito, lo más claro que tengo es Boa para Luffy, especialmente porque no sé si lo que tengo planeado para ellos cuenta como harem realmente. Es una buena opción, no lo negaré. Solo quiero aclarar, Naruto ya estaba perdiendo la cordura que Fisher Tiger lo asesinara o lo liberara sería igual de bueno en ese momento. No niego su nobleza, pero Arthur también estaba dispuesto a morir hacía mucho.

Samuel Santillan; Me alegro de que te haya gustado, lo considero bastante bueno para un primer capítulo. Es algo que tengo planeado tratar mucho más en el futuro, como, vete sentando porque eso va a tardar.

Si, es una zoan mitológica, de momento la primera cola le da todo el poder común de una zoan, la segunda en adelante serán más rudas, has acertado en algo que tengo planeado para una de las futuras colas, solo diré que tengo planeados tres más de los que ya he mostrado, el problema es que uno de esos poderes lo tengo planeado para la novena u octava cola, así que me queda por planear de la cinco en adelante (Y eso que tengo planeados los eventos en los que las colas deberán aparecer)

No será fácil, pero es la idea, igual que con el rinnegan en mi otra historia, eso lo descubriremos muy pronto, no en este capítulo porque tengo cosas que plantear antes de eso, es algo que mostraré después, y eso es algo que pensaba mostrar en este capítulo.

carlos29; Hola Carlos, espero no decepcionarte.

MarceloYT765; Vaya, eso lo hace incluso más halagador, espero lograr mantener el nivel.


Mientras miraba la comida frente a él, más de la que había comido en mucho tiempo, es que Naruto se dio cuenta de algo, no sabía nada de Shangri-La, no es que pudiera culparla si había decidido marcharse tan pronto como estuvo segura de que él estaba a salvo (Después de una vida de esclavitud uno se daba cuenta de que había mucho mundo que ver) aunque sabía que los Gyojin no eran los más queridos en el mundo, Naruto no sabía por qué después de todo solo eran otras personas, muy geniales sí debía mencionar, así que mientras agarraba lo que creía que eran bolas de arroz (Estaban fritas y recubiertas de algo frito que olía delicioso) para comenzar a masticarla decidió preguntar.

— ¿Dónde está Shangri-La? Es la sirena que me salvó... —Resultó que tenía razón, eran bolas de arroz frito rellenos de pescado. Puede que hubiera vivido el último año comiendo las sobras de los tenryuubitos que era comida de la máxima calidad, pero esta comida cálida y más hogareña le sabía mejor (Quizás era el sabor a libertad que le hacía sentir tan bien y tan vivo).

— Ella murió —Garp respondió casi al instante mientras él comía unas galletas de arroz, había un deje de pena o tristeza (La poca interacción social de Naruto con otras personas había atrofiado un poco su capacidad para discernir lo que la voz transmitía), era más parecido a la honestidad pura que podía resultar hiriente— Nado más de lo que cualquier otra sirena habría podido para alejarlos de donde su barco se hundió el mero esfuerzo la habría matado, pero en algún punto recibió heridas de balas, eso la llevó al punto de no retorno —Naruto no pudo evitar tragar en seco ante eso.

Claro, sabía que cualquier esclavo estaba dispuesto a morir antes de volver a esa vida (El mismo le había rogado a Fisher Tiger que lo matará o lo liberará, cualquiera de las dos le habría servido), pero le dolía saber que los pocos esclavos que conoció, los pocos amigos que tuvo en ese horrible periodo de su vida (Un periodo que intentaría olvidar) habían muerto para que él pudiera vivir, una parte de él quería buscar a Gild después de esto, intentando recordar su apellido (¿Totoro, Tejodo, Tesoro? Algo parecido), pero decidió hacer que sus sacrificios valieran la pena, viviría libre por los tres, no permitiría que nadie le arrebatará su libertad sin importar el precio que tuviera que pagar para mantener esa libertad.

— ¿Cuánto tiempo dormí? —Cuestionó sin dejar de meter comida en su boca, tostadas, piernas de pollo, lo que cayera en sus manos terminaría en su boca.

— Once días desde que encontramos a la sirena ¿Shangri, la llamaste? —Cuestionó Garp mientras lo veía comer, o más bien mientras lo veía ahogarse con la comida ante la información.

— ¡¿Once días?! ¡No estaba dormido, estaba en coma! —Gritó, claro, había estado demasiado cansado tanto por la vida de esclavo como por la fuga, habría aceptado dormir varios días, pero once días era demasiado... aunque explicaba por qué se sentía tan descansado, pero antes de que pudiera decir algo más un puño cayó sobre su cabeza tirándolo sobre la cama.

— Esa no es forma de hablarle a tu abuelo, mocoso —Garp le ladró con facilidad, su expresión ni siquiera cambió al hablarle, o al golpearlo— Hmp, me recuerdas a Ace, pero pareces más sensato, quizás seas una buena influencia para Luffy y para él —Naruto dudaba seriamente que pudiera ser buena influencia para quien fuera (Era un ladrón, un mentiroso y un tramposo, o lo fue en la isla de Geal, y estaba parcialmente orgulloso de ello)

— ¿Quiénes son ellos? —Más familia nueva si debía apostar, sí Garp lo había rescatado así que no le sorprendería que hubiera otros niños parecidos a él por ahí, al mismo tiempo metió la mano en el tazón de sopa... quemándose en el acto haciéndolo gritar y saltar mientras sentía la mano arder.

— Son mis otros nietos —Entonces tenía razón, le encantaría regodearse por haber adivinado, pero la mano quemada no se lo permitía— Me parece que tienes la misma edad de Luffy, Ace es tres años mayor... ¿Acaso eres idiota o por qué no usaste una cuchara? —Naruto sospechaba que Garp tampoco utilizaba cuchara al comer una sopa, aunque quizás se sentiría menos ofendido si la pregunta tuviera algún tipo de malicia, había usado la palabra idiota como cualquier otra más— ¿Qué edad tienes? Un abuelo debe saber la edad de sus nietos —Aseguró el hombre.

— Ya te mostraré... —Se tragó el insulto que quería salir de su boca, también era bastante malhablado, aunque culpaba de eso a Kid quien juraba peor que marinero, y cuando intento agarrar la cuchara se dio cuenta de algo... no recordaba cómo agarrar una cuchara, ni siquiera la memoria muscular parecía estar actuando, nada, su cerebro estaba totalmente en blanco— Olvide como usar cubiertos... —Sabía que no había usado ningún cubierto durante un año entero, pero no pensó que lo habría llevado a esto, ahora que lo pensaba se daba cuenta de que estaba estirando el cuello hacia el plato, o a sus manos, más que usar estas manos para acercar la comida a él, diablos, incluso sus manos seguían intentando adoptar la posición a la que estaba tan acostumbrado para minimizar el daño que recibía al gatear.

— Mira como la agarró yo —Garp lo sacó de sus preocupaciones, sosteniendo una cuchara de forma en que pudiera ver perfectamente cómo la estaba agarrando. Con movimientos lentos, pensando seriamente en cada movimiento, imitó la posición— Ahora que vas a comer sopa ¿Cuál es tu edad? —Cuestionó.

Naruto tenía pensamientos y sentimientos encontrados sobre Garp, por un lado, era claro que era brutalmente honesto y parecía tener la sutileza y el cuidado de un rey marino rabioso, pero le estaba cuidando con una suavidad y cuidado impresionante, no lo trataba como si fuera algo de porcelana que se rompería ante el mínimo error, pero al notar las cosas que le afectaban, la forma en que su tiempo sin libertad lo había marcado, estaba dispuesto a ignorar la razón detrás y ayudarlo, así que de momento Naruto creía que su nuevo abuelo era buena persona, dura, pero buena, y podía vivir con eso.

— Siete años, este año cumplió los ocho —Respondió tras desviar la mirada por un instante para ver el calendario pegado en una de las paredes del lugar, e intentando no dejar que el descubrimiento anterior le afectará más (Ahora que era libre tendría tiempo para recordar cómo usar cubiertos se dijo a sí mismo) tomó un poco de sopa.

— Hm, eres muy bajito, creí que tenías seis o siete recién cumplidos, pero bueno, a Luffy le vendría bien otro hermano mayor, especialmente uno sensato, y a Ace le vendría bien un hermano sensato —Empezaba a preocuparse, porque sí este tipo creía que él sería el sensato de los tres entonces no quería imaginarse qué tan locos serían los otros chicos.

— ¿Algún otro hermano que deba conocer? —Cuestionó, si bien le alegraba tener hermanos, aunque no sabía que tan locos serían, prefería entrar con toda la información que pudiera.

— Bueno, desde hace tiempo que Ace se junta con otro chico, para él es como su hermano, pero aún no me lo presenta como para poder llamarlo mi nieto —Ahora Naruto tenía dudas sobre cómo es que sabía de este chico entonces pero prefirió esperar— En realidad creo que Luffy está siendo cuidado por Makino, se emociona demasiado, es dueña de un bar y restaurante en villa Foosha, mientras que Ace está siendo cuidado por Dadan en las montañas, es un pequeño gremlin con tendencias homicidas, pero es buen chico —Ahora tenía muchas más preguntas sobre la familia a la que había sido lanzado, pero no pensaba retirarse... ¿Qué tan malo era Kid como para que la descripción de un gremlin con tendencias homicidas no le preocupará porque ya había lidiado con él? No lo sabía, pero eso casi lo hacía sentir como en casa— Por cierto, no lo dije antes porque estabas dormido, y sé que a nadie le gusta bañarse antes de comer, pero apestas y debes darte una ducha —Naruto debió morderse la lengua para recordarle al hombre que eso no había sido dormir había sido estar en un jodido coma.

— Lo haré en cuanto termine de comer —Aunque era muy consciente de la suciedad por polvo, tierra, ceniza, demasiada sal, entre otras cosas, que lo recubría, pero no había estado sucio en mucho tiempo así que incluso cuando no era tan cómodo podía soportarlo un tiempo más, era casi agradable tras la limpieza obsesiva de su tiempo como mascota— No he olvidado cómo bañarme —Aseguró mientras le dirigía una mirada seria, o tan seria como podía ser la mirada de un niño de siete años, a Garp, claro que había olvidado muchas cosas, al punto en que su memoria muscular lo había olvidado, pero aún podía hacer cosas.

— Bien, porque no pensaba bañarte —Aseguró mientras agarraba una pierna para darle un mordisco.

— Y yo no querría que me bañaras —Naruto tenía el presentimiento de que sería tan amable como un gorila.

Siguió comiendo hasta estar lleno, una sensación que no había sentido... nunca, ahora que lo pensaba lo más cerca que había estado de poder comer hasta reventar era con los tenryuubitos y la comida apenas lo saciaba, y en la isla de Geal había luchado por encontrar algo que llevarse a la boca. E incluso cuando al estar tan lleno una parte de él quería simplemente tirarse y dormir, la verdad es que no lo haría por dos razones: Ya había estado en un maldito coma por lo que no quería volver a dormir pronto (Mucho menos ante el terror que le provocaba el pensamiento de que al despertar volvería a estar encerrado con esos dorados grilletes) y la segunda era porque Garp tenía razón, apestaba lo suficiente para que molestara su olfato ligeramente más fino. Agradeció poder darse una ducha, agradeció incluso más el poder volver a su forma humana (Sin colas, sin garras, sin colmillos) porque, aunque adoraba su forma hibrida, la verdad es que tras un año entero usándolo constantemente el tener su apariencia humana normal era agradable. Se tomó su tiempo para una larga ducha y al acabar se secó rápidamente con la toalla, saliendo del baño con una sonrisa.

— ¿No viste la ropa que dejé en el baño? —Y las palabras de Garp le borraron la sonrisa, porque Naruto sí había visto la ropa, pero estaba tan acostumbrado a estar desnudo que ni siquiera pensó en vestirse.

— No, de haberla visto me la habría puesto —Giró sobre sus talones y volvió a entrar en el baño para vestirse, el conjunto era increíblemente simple pantalones cortos blancos con dos rallas azules en las piernas, una camiseta blanca que imitaba el uniforme marine, y ropa interior blanca, era simple y muchos podrían llamarlo feo, pero el poder vestirse, tener ropa o cosas propias, le calentaba el corazón— ¿Cuánto falta para llegar? —Quería correr, saltar, disfrutar tanto de esta nueva libertad como pudiera.

— Llegaremos en un par de días, tendré que irme justo después, no puedo quedarme después de una fuga de esclavos y tengo que "recuperarlos" —Las comillas que hizo en el aire con los dedos no ayudaron a que Naruto descifrará si se suponía que no creía que los recuperaría, pero si cumpliría con su deber, o si por el contrario crearía pistas falsas, pero prefirió no pensar en eso— La idea era llevar a Luffy con Ace cuando cumpliera nueve o diez, pero creo que puedo reunirlos antes y aprovechar para meterles algo de sensates en la cabeza —Naruto dudaba, seriamente, que este hombre pudiera hacer que alguien fuera sensato, o que conociera el significado de esa palabra— Te dejaré con un conocido que me debe un favor y le pediré a un amigo que te eche un vistazo cada tanto, ahora tengo que ir a supervisar a estos cadetes —Aseguró mientras se levantaba para comenzar a caminar hacia la puerta, y Naruto quien tenía demasiada energía como para quedarse encerrado en una habitación se lanzó.

— Quiero aprender, lo que sea, pero quiero hacer algo —Afirmó mientras se colocaba junto a Garp comenzando a caminar junto a él, o tan junto a él como podía siendo que un paso del hombre equivalía a tres o cuatro del chico

El resto del día pasó rápidamente para Naruto, demasiado ocupado limpiando la cubierta, haciendo nudos, aprendiendo a limpiar las armas de fuego y darles mantenimiento, y, lo que más le gustó al rubio, limpiar las espadas, y, honestamente, Naruto no pudo dormir, tampoco quería hacerlo, más satisfecho observando el cielo estrellado y sintiendo las corrientes de aire sobre la piel, el rocío del mar mojando su rostro, él que la pezuña de dragón estuviera cubierta por la camiseta, y que podría ocultarla con cualquier camisa con cuello era bueno, probablemente también podría hacerlo con una gargantilla, pero Naruto no quería nada cerca de su cuello, estaba casi seguro de que sí sentía algo apretando su cuello como lo habían hecho los grilletes probablemente enloquecería, así que quizás se dejaría el cabello lo suficientemente largo para poder cubrir la marca en cualquier caso, o quizás hacerse un tatuaje, lo que sea que pudiera ocultar esa parte de su pasado.

— ¿No puedes dormir? —Una voz seria y tranquila sonó a su lado, lo que lo hizo saltar y casi habría caído al mar y a su muerte si no fuera porque el hombre lo agarró y lo regresó al barco antes de que logrará saltar el borde del barco.

— No puedo y no quiero —Mientras lo dejaban en la cubierta Naruto le dedicó una mirada al hombre y se preguntó cómo es que no solo no lo había visto acercarse, sino que no sabía cómo no lo había visto antes en el barco, era el único que no tenía un uniforme marine salvo por el abrigo que usaba como capa, iba con traje completo gris y un sombrero del mismo color, una espada sujetada en su cadera, este tipo gritaba "sospechoso" demasiado alto como para no preocuparlo.

— Perdón por asustarte, mi nombre es Bogard —Se presentó antes de alejarse lo suficiente para darle a Naruto varias vías de escape— Vi como mirabas las espadas mientras les daban limpieza

— No te vi en la lección —Naruto se había sumado a los grumetes, y estaba seguro de que habría notado a un grumete vestido con traje.

— Yo la estaba impartiendo... —Murmuró con tono decepcionado logrando hacer sentir mal al rubio por ignorarlo, porque ahora que hacía memoria si lograba recordar que este hombre había dado esa lección— Como sea, sé que Garp cría a sus nietos para que peleen a puño limpio, sería agradable alguno que sepa usar un arma real —Si, Naruto podía imaginarse a Garp, y a cualquier niño bajo su cuidado, peleando a puño limpio contra un oso— No podré enseñarte, pero siempre soy partidario de que haya más espadachines, quédate con esto y práctica —De algún lugar, que Naruto no podía adivinar cuál era porque juraría que el hombre no había tenido una espada de bambú en el lado contrario del que sostenía su espada hacía un segundo.

— ¿Estás seguro? —No es que Naruto se quejara, quería aprender a pelear y defenderse realmente, Killer se veía muy genial con esos cuchillos suyos, pero tampoco quería meter en problemas al hombre.

— Claro, casi todos practican con armas reales aquí así que esto se quedará un poco obsoleto —El hombre se encogió de hombros antes de volver por donde vino, pasos tan silenciosos que ni siquiera hacían ruido, sintió una punzada de miedo ante el descubrimiento por lo que decidió hablar, necesitando llenar el silencio de esos pasos.

— ¿Qué sabes del amigo con el que Garp piensa dejarme? —Cuestionó, aunque, solo ahora que las palabras habían salido de su boca, se dio cuenta de que probablemente solo Garp sabía de esto.

— ¿El que está en su isla natal? No —Bogard respondió antes de que Naruto pudiera retractar su pregunta, girándose para dedicarle una sonrisa— Pero sobre el amigo suyo que vendrá a echarte un ojo es un marine que el mismo entrenó —Y siguió caminando a paso silencioso, su silueta parecía fundirse y mezclarse con las sombras mientras más avanzaba.

El día antes de llegar al lugar donde Garp lo dejaría (Quizás debería sentirse abandonado, pero podía reconocer que necesitaba un tiempo a solas para procesar las cosas, la muerte de Arthur y Shangri-La, su tiempo como esclavo debía ser olvidado) Naruto se dedicó a observar a los cadetes practicar el estilo de espada que utilizaban, absorbiendo cualquier información que pudiera reunir, no estaba seguro de si se convertiría en un espadachín (O que se supone que hiciera ahora con su vida), pero sabía que quería aprender a empuñar el arma. El día de arribar Garp y él salieron en un barco salvavidas, ni siquiera pregunto por la espada de bambú a la que ahora se aferraba, y remaron hasta llegar a tierra (Puede que en el gran esquema de las cosas que Naruto remará ayudaría tanto como una tacita de té para vaciar el mar, pero quería hacer todo lo que pudiera) arribaron demasiado cerca de un reino con largas paredes rocosas para separarlos del resto del mundo para su gusto.

— ¿Quién es el amigo con el que me dejarás, viejo? —Cuestionó mientras veía los altos muros, la parte de él que recordaba que fue en una ciudad así donde perdió su libertad le gritaba que corriera hacia la villa que alcanzó a vislumbrar mientras navegaban hasta aquí, quizás hacia las montañas, la parte de él que era un ladrón no podía evitar preguntarse qué tanto podría robar y si los nobles aquí serían tan odiosos como para no sentirse mal por robarles.

— Oh, dirige una casa ilegal de apuestas en el borde la ciudad, hago la vista gorda sobre el crimen ya que gran parte de lo que gana lo usa para alejar a tantos como puede del crimen, que haya tanta gente pobre incluso con su ayuda te da una idea que tan mal estaría sin él —Aseguró el hombre como si no estuviera admitiendo que estaba encubriendo a un criminal, aunque, dado que estaba cubriendo a un esclavo probablemente no debería sorprenderlo.

Caminaron en silencio por la ciudad mientras se acercaban cada vez más a los grandes muros de piedra que rodeaban la ciudad capital, a Garp no parecía particularmente interesado en las miradas que recibía de la gente, miradas curiosas pero llenas de admiración o reconocimiento, y aunque eran pocas Naruto podía sentirlas, desdén, pero parecía que nadie se animaría a dirigirle la palabra al hombre, pero antes de que salieran de la parte de la ciudad que se veía tan limpia y estética (Lo que levantaba un mal presentimiento en Naruto que no podía explicar) cuando dos personas saludaron al hombre.

— Oh, Vicealmirante Garp es un gusto verlo en el reino de Goa —Una voz masculina sonó a su lado, un tono que intentaba parecer agradable y educado, pero que escondía gotas de desdén, también la voz era demasiado aguda para el gusto de Naruto, falso, falso y hueco, a eso le sonaba la voz de este hombre, un noble, sonaba desagradablemente parecido a un noble mundial.

Naruto se giró para ver al hombre que hablaba, no por educación, necesitaba reconocer a esta persona, probablemente un noble, para saber de quién tenía que mantenerse apartado, el hombre era de piel oscura, cabello negro largo y un delgado bigote, un traje azul con adornos que proclamaban que era un noble, un sombrero de copa estaba sobre su cabeza. El rubio no conocía de nada a este hombre ni a la mujer que estaba a su lado, pero ya podía decir que los odiaba, la mujer era alta, delgada, de nariz afilada, un elegante traje malva sobre un vestido morado, igual de noble que el hombre y si debía apostar era la esposa del hombre, le dirigieron una mirada, una mirada que ocultaba mucho peor el desdén que sentían por él de la que recibía Garp.

— Outlook no tengo tiempo, si no es importante no me estorbes —Naruto parpadeó con sorpresa para mirar a Garp, notando dos cosas, la primera que al hombre no le importaba ser grosero con este noble (Lo que ya lo hacía genial en opinión de Naruto), y en segunda, que solo se había detenido el caminar cuando el par de nobles estaban demasiado cerca como para que seguir caminando no se interpretará como un acto de desprecio bastante descarado de su parte.

— Outlook tercero —Señaló el hombre mientras parecía tener un tic en el ojo, por si le faltaran razones para que le cayera mal este hombre— Solo quería saber qué lo había traído al reino de Goa hoy, sé que siempre está muy ocupado vigilando esa villa... —La sonrisa falsa del hombre casi parecía pintada, lo suficientemente cordial para no ser grosero, pero lo suficientemente falso como para no ser amigable.

— Vine a dejar a mi nieto con Roulette —Así que ese era el nombre de la persona que lo iba a cuidar, bien por él, aunque podía entender que Garp no pudiera dedicarles a sus nietos (De sangre o adoptivos, Naruto no sabía cuáles eran los casos de Ace y Luffy) tanto tiempo, pero seguía sin entender por qué no los reunía a los tres de una vez— Prefiero que al menos uno de mis nietos sea algo diferente a un marine —Sospechaba que eso era una mentira, pero al menos Garp tenía claro que el rubio que fue un esclavo no querría dedicar su vida a una organización que básicamente les cumplía los caprichos a los nobles del mundo, o al menos sus altos cargos lo hacían.

— ¿Sus nietos? —La mujer y el hombre dijeron al mismo tiempo, sus miradas y tonos encubriendo un poco más el desdén que sentían por él al tiempo que ganaban interés, luego, mientras sus miradas lo observaban más detenidamente, ella siguió hablando— ¿Entonces por qué lleva una espada de madera? No sería necesaria si aprenderá el oficio con Roulette —Inquirió en un tono que intentaba ser suave, pero terminaba acabando en ser sospechoso.

— Todos mis nietos deben saber pelear y defenderse —Proclamó Garp con una certeza que hacía a Naruto sospechar que no era parte de una mentira ni nada semejante, esa era una regla de Garp que no pensaba seguir con cada persona a su cuidado— Como dije, voy muy apurado, hablaremos después —Aparentemente ya había superado el tiempo que podía tratar con esta pareja, agarró a Naruto por la espalda y lo cargó. Supuso que eso debía contar como despedirse y no se quejó, especialmente porque él tampoco tenía ganas de pasar tiempo cerca de nobles, puede que solo los nobles mundiales le hubieran jodido, pero estaba empezando a notar que esa actitud suya bien podría ser de todos los nobles.

— ¿A qué se dedica oficialmente este tal Roulette? Porque para que unos nobles lo conozcan... o usted quiere que aprenda de un criminal y se los dijo en la cara, o este hombre es más de lo que me dijo —Uso un habla más formal en algunas partes a propósito, disfrutando de picar y molestar, en su defensa era un viejo placer que no había podido permitirse, y tampoco fue nunca muy bueno para elegir a quienes molestaba, o de lo contrario quizás no molestaría al hombre que sabía su secreto y que bien podría romperle el cráneo de un golpe.

— No me importa, pero debe hacerme algunos favores si quiere que no lo envié a prisión —Dijo con seguridad y certeza, sin malicia, de una forma que Naruto no pudo evitar creer que Garo era, en cierta medida al menos, un idiota.

Cruzaron calles hasta llegar a lo que casi parecía un borde dentro de la ciudad, tan limpio y en perfectas condiciones como había estado el resto de la ciudad de un lado, pero más atrás del bar el lugar comenzaba a caer en decadencia, seguía limpió, pero no el mismo tipo de limpieza que tenía el resto de la ciudad, un poco más sucia, un poco menos agradable a la vista o para el olfato, más urbano, menos... noble, por decirlo de algún modo, hasta el ambiente había cambiado ligeramente, no era amigable pero Naruto lo prefería al ambiente del otro lado, podía lidiar mejor con este tipo de personas que con nobles. Garp se acercó a la puerta antes de golpearla... con fuerza suficiente que la puerta de madera se salió de su lugar, las bisagras se rompieron y la puerta cayó hacía delante. Naruto no pudo evitar pensar que ese era un modo efectivo para asegurar la atención, y que no le pudieran cerrar la puerta en la cara...

— ¿Va a repararlo usted mismo, Garp-san, o debo llamar al carpintero? —La voz de un hombre sonó desde dentro del bar, cansado, pero no sorprendido, lo que en opinión del rubio se merecía un respeto por ello.

El bar era sorprendentemente largo, y Naruto sabía, por haberlo visto desde fuera, que también era igual de profundo, o de ancho, Naruto no estaba del todo seguro de qué palabra era la adecuada, el bar estaba iluminado de una forma suave, negro y rojo eran los colores predominantes, si los cálculos del rubio eran correctos (Aunque sabía que no era precisamente un genio en ese terreno), la pared que estaba repleta y recubierta de estanterías que exhibían botellas en todas las formas y tamaños que pudiera imaginar estaba a la mitad del edificio ¿Quizás lo que estaba detrás era un almacén?, había bastantes mesas circulares y banquillos (Unos que Naruto sospechaba no eran cómodos), apartados que también daban con mesas redondas de madera fina. El lugar se veía lo suficientemente fino como para que nadie pudiera llamarlo bar de mala muerte ni pudiera criticarlo, pero lo suficientemente común para no recibir segundas miradas y como para que nadie se cuestionará el tipo de clientes que frecuentaban este lugar.

El hombre que estaba dentro, el único presente, y, por ende, el único que podría haber hecho esa pregunta, era curiosamente alto, usaba un traje negro completo, formal, pero de algún modo no lo suficiente para hacerse pasar por un noble, pero esa formalidad también hacía que no pudieras creer que fuera un ciudadano común, cabellos negros con puntas rojas, el hombre era delgado y desgarbado, su rostro era bastante promedio, sin nada resaltable, perfectamente olvidable, un sombrero de ala ancha que tenía una bola blanca en el borde, el descubrimiento golpeó a Naruto cuando entendió porque este tipo parecía ser importante, o cuando menos de reconocimiento: Incapaz de definir a donde pertenecía, pero no del modo que lo haría un bicho raro entre los dos grupos, lo hacía parecer un cualquiera, alguien que podría desaparecer en la multitud, todos sus rasgos significativos estaban en su ropa, probablemente capaz de pasar tras cualquier defensa por parecer inofensivo, un rico entre pobres y un pobre entre ricos.

— Llama al carpintero, no tengo tiempo —Aseguró Garp mientras lo empujaba dentro del bar, el lugar tenía un ambiente cálido y agradable— Necesito que cuides a mi nieto por un año aproximadamente, es lo que me tomará que se calmen las cosas y pueda llevármelo a un lugar más estable —Incluso cuando Naruto estaba al lado de su abuelo y era perfectamente visible desde el lugar del hombre lo agarró como a un gato callejero para mostrarlo.

— Hola, soy el nieto, Naruto Uzumaki, un placer —Saludó mientras levantaba una mano.

— Supongo que si me niego delatarás mi casino, y mis otros delitos ¿Cierto? —Cuestionó el hombre con cierta ironía antes de girarse para verlo mejor, curioso e interesado— No me presentas a uno de tus mocosos desde Dragon, ¿Estás dispuesto a trabajar o aprender? Prefiero no tener a un niño sin hacer nada en mi negocio —Le preguntó mientras lo miraba directamente, ojos negros.

— Trabajar y aprender, no quiero quedarme quieto —Aseguró Naruto con una sonrisa.

— Tienes razón, te arrestaría por todo, lo que sería una lástima porque sé que muchos chicos se benefician de tus negocios —Aseguró Garp con cara seria, o tan seria como podía tener el hombre, chantaje, dulce chantaje, Naruto podía decir que estaba bastante feliz y conforme con su nuevo abuelo— Le pediré a Kuzan que venga a echarle un ojo cada tanto, alguien que lo mantenga sensato.

Mantener a Naruto sensato... dejándolo con un criminal que dirigía un bar y un casino clandestino..., que por lo que Naruto podía deducir este hombre era del tipo peligroso por ser astuto y no por fuerza... ¿En serio Garp creía que eso haría cualquier cosa menos que caótico a Naruto? ¿Qué seguía? ¿Enviaría a sus nietos a vivir a una casa en las montañas con la única influencia de bandidos e intentaría que se convirtieran en marines? Es que era ridículo. Por la expresión de Roulette era evidente que este hombre compartía los pensamientos del Uzumaki, pero ninguno de los dos dijo ni una palabra sobre eso.

— Bien, vete, tu, muchacho, sígueme, voy a mostrarte el lugar —El hombre se giró e ignoró a Garp comenzando a caminar hacía la pared detrás de la barra, y, como Garp parecía ya saber el resultado fue el primero en girar sobre sus talones e irse.

— ¿En qué podría trabajar? ¿O podría... no sé..., aprender a abrir cerraduras? —Si, tiró las sutilezas por la ventana, pero no soportaría volver a tener grilletes y necesitaba estar seguro de que podría quitárselos. Roulette le sonrió antes de soltar una risa.

— Si, tenía razón, eres del mismo tipo que Dragon, él hizo la misma pregunta —Aseguró con una sonrisa antes de saltar la barra (Lo que en opinión de Naruto era admirable porque este hombre no podía ser mucho más joven que Garp... aunque Garp seguramente también podría hacer eso) y hacer un movimiento debajo de ella, presionando un botón— Dragón aun así se parece mucho a su padre, menos de armas y más de puños, pero creo que ese no es tu caso —Relató el hombre mientras una línea rectangular del tamaño de una puerta aparecía en la pared llena de estanterías.

— Prefiero tener todas mis bases cubiertas —Mintió sin pena, claro, sabía que si bien era fuerte también sabía que había gente que podría vencerlo, solo había vencido a Kid cuando se conocieron porque lo pateó en las bolas... varias veces— Aunque usted no me parece de los que pelean —El hombre le parecía más un hombre de negocios que un peleador... Y en ese momento algo rozó su mejilla, siguiendo la misma línea que una de las marcas en sus mejillas haciéndolo sangrar, no más que un hilo de sangre.

— Si hay algo que puedo enseñarte que Garp o su mocoso de Kuzan nunca podrán es parecer lo que no eres —Aseguró el hombre mientras jugaba con una baraja, una mirada que siguió el recorrido de lo que le había herido encontrando una carta en el suelo, una carta aparentemente común y corriente le había cortado como una cuchilla— No perdamos el tiempo, tengo que mostrarte el lugar antes de empezar a enseñarte un par de cosas —El hombre sonrió.

— ¡Solo sí me enseña a hacer eso! —Tras esas palabras saltó tras la barra, más emocionado y alegre de lo que debería estarlo después de ser herido por un desconocido.

— ¡Al fin uno de los mocosos de Garp puede apreciar el truco! ¡Te he estado buscando por años! —Roulette río emocionado mientras cerraba la puerta tras ellos, resultó que Naruto tenía razón, ese lugar era un almacén tanto de comida como de bebida, especialmente de bebidas, se sintió borracho nada más al ver la cantidad de botellas— Dragon nunca fue de los que pueden apreciar el encanto del casino, pero creo que ese no será tu caso —Se acercó a una de las cajas, tan alta como para que él y cualquier humano pudiera entrar, abriéndola para mostrar que la caja era más bien un elevador— Hay otra entrada para los clientes, pero esta es la de los trabajadores.

— Creo que me voy a divertir aquí —Admitió con una sonrisa antes de seguir al hombre.

Pasaron tres meses desde que Garp lo dejó con Roulette y Naruto podía decir que esto era buena vida, durante las noches trabajaba como mesero y limpiador del casino debajo del bar (Un capricho que Roulette le permitió solo porque según el hombre él podía apreciar el estilo casino, como el hombre le llamaba), y, en ocasiones, le permitía ser el que barajeaba las barajas. Y durante el día le enseñaba algunos trucos, forzar cerraduras fue lo primero, aún no dominaba el arte como lo hacía Roulette pero ya sabía hacerlo con horquillas, le enseñó a lanzar cartas como cuchillos (Practicaba ese truco cada día sin falta), y le estaba enseñando para que pudiera ser un crupier, también seguía practicando con la espada, aunque no estaba seguro de estar haciéndolo bien ¿La mejor parte? Le pagaban por su trabajo en el casino. De momento nadie parecía haber descubierto que fue esclavo, en realidad la gente que estaba con él el tiempo suficiente para notar alguna de sus rarezas asumían que había sido ocasionado por una crianza en el bosque por parte de Garp (Le empezaba a preocupar que ese era el consenso general de todos), y aún no conocía al amigo de su abuelo que vendría a echarle el ojo, pero no se quejaba.

Estaba saliendo de una tienda de ropa (Podría robar a los nobles idiotas en las calles, pero no haría eso con los establecimientos que necesitaban ganar dinero) con un nuevo conjunto de ropa puesto, uno que tenía la intención de seguir el "Estilo casino" como Roulette le llamaba: Pantalones negros sujetos a su cintura por un cinturón blanco que tenía marcados diamantes rojos (El palo de la baraja, no piedras preciosas reales), una playera negra que pensaba desgarrar ligeramente en un futuro, un chaleco negro con interior de un rojo oscuro y cuyo cuello alcanzaba a cubrir la marca de esclavo. Pero se estaba saliendo del tema, salía de la tienda cuando chocó con alguien, lo que era raro porque Naruto podía sentirse orgulloso de no poder ser tomado por sorpresa fácilmente (Solo por eso era un buen ladrón).

— Así que tú eres el nieto de Garp, te llevo buscando un rato, sí me voy sin haberte encontrado Garp me habría dado una golpiza —Naruto jamás había escuchado hablar a alguien con un tono tan aburrido, jamás, estaba por preguntarle a este hombre sí no prefería dormir cuando lo ayudo a levantarse— Me presentó, soy Kuzan, aunque la mayoría me conoce como Aokiji —El faisán azul, eso sonaba a un título, pero sonaba increíble.

Levantó la vista para ver al hombre, también era alto, de piel oscura y cabello rizado, pantalones blancos con una camisa azul marino, ojos cubiertos por unos pequeños lentes de sol, el aire alrededor del hombre era frío, tanto que podía ver su aliento en forma de vaho salir de su boca. Y ahora podía sentir la mirada del hombre recorriéndolo, investigándolo, a este tipo no le importaría que fuera un niño, se lo tomaría con la seriedad correspondiente y Naruto no tendría ninguna oportunidad si decidía enfrentarlo. No podía olvidar que este hombre era un marine, que sí veía la marca en su nuca lo llevaría de regreso a ese lugar, una marca que aún no podía cubrir con su cabello, este frío hombre despertaba en él el instinto de correr (No podía pelear cuando recordaba ese tiempo aun tan fresco en su mente, su instinto de pelea podía surgir contra quien fuera cuando fuera, menos cuando ese tiempo pasaba por su mente, el único instinto que le quedaba en ese momento era el correr, correr sin mirar atrás), y tan pronto como pareció notar lo que su presencia le hacía a él todo el frío se esfumó, su presencia se normalizó.

— No... no sabía que llegaría hoy... —Las palabras salieron de su boca seca como el desierto, en realidad no esperaba conocer a este hombre nunca.

— Garp aprovechó mis vacaciones obligatorias para pedirme que viniera a verte —El hombre levantó su mano mostrándole la espada de bambú de Naruto— Me comentó que parecías interesado en aprender esgrima, no soy un espadachín en el contexto más serio del arte, pero mis habilidades son buenas, quería que te diera un par de concejos, sígueme, no podremos practicar en medio de una ciudad —Pidió el hombre y comenzó a caminar.

Naruto no quería seguirlo, incluso cuando esa presencia que por un momento le había recordado a sus pesadillas se había disuelto el miedo seguía muy presente en él, el instinto le gritaba que corriera sin mirar atrás, pero ese año de esclavitud, obedeciendo sin pensar cada orden dada, le ganó al instinto y siguió al hombre sin hacer preguntas, sintiendo como si se estuviera acercando al patíbulo donde sería ejecutado, fue casi una hora hasta que salieron de la ciudad y se encontraron a faldas de una montaña, allí moriría, no sabía cómo, pero estaba seguro de que sería aquí.

— ¿Te sientes bien? Has estado callado demasiado tiempo y me cuesta creer que un nieto de Garp pueda ser tan silencioso —Murmuró un tanto preocupado mientras se arrodillaba frente a él, lo que de cierta forma rompió el "hechizo" bajo el que estaba, no lo iban a regresar a esa pesadilla, este hombre estaba aquí porque Garp le pidió que lo cuidara, estaba a salvo.

— Solo estoy concentrándome —Mintió, aunque el que su voz saliera casi como un susurro ahogado le exhibía, pero aparentemente Kuzan fue bastante empático y prefirió ignorarlo, porque no había forma de que le hubiera creído— Llevó practicando estos tres meses, pero no creo que lo esté haciendo bien, quiero ser mejor

— Bien, voy a enseñarte un par de movimientos simples, son entrenamientos comunes, básicos en la esgrima, repítelos —Con esas palabras le lanzó su espada de bambú, al mismo tiempo que seis replicas idénticas de Kuzan aparecían a su alrededor, solo que hechas de hielo— Si tienes frío puedo darte mi abrigo —Ofreció antes de que una espada de hielo apareciera en sus manos, un usuario de fruta del diablo, concluyó Naruto, la fruta del hielo.

Naruto le alegró equivocarse, Kuzan podría haberlo asustado hasta el infierno, pero había resultado ser cool, tranquilo y relajado, le mostró un par de katas simples que debería practicar antes de acostarse, pareció entender que, por las razones que fuera, él le provocaba terror, pero le dio el espacio que necesitaba para no terminar en un ataque de pánico. Se tomó el tiempo de explicarle las posiciones y corregirlo con suavidad, incluso le había revuelto los cabellos en un gesto que probablemente habría resultado mucho más reconfortante si no fuera una acción que Elizabeth había hecho varias veces, pero aguantó sin dejar que una expresión incómoda apareciera en su rostro, y, llegado el punto en que estaba lo suficientemente cansado como para no poder más, lo invitó a recostarse a su lado en lo que parecía ser una acampada improvisada.

— ¿Por qué viniste hasta aquí a echarme un ojo? Casi con seguridad pudiste haberle mentido al abuelo y no haber tenido que venir —Cuestionó mientras miraba el cielo estrellado, una de sus actividades favoritas a la hora de descansar.

— Tengo una gran deuda con tu abuelo, hacer esto por él con mis vacaciones obligatorias, las que, por cierto, no disfruto, es poco —El hombre admitió, era curioso conocer a alguien que le hacía un favor a su abuelo que no fuera porque le estaba chantajeando, que raro— ¿Garp ha intentado convencerte de convertirte en marine? —Devolvió la pregunta mirando a... Naruto no sabía que estaba mirando el hombre porque tenía un antifaz puesto.

— No, la verdad es que tampoco tengo muy claro que hacer después —Le costaba mucho pensar en su futuro, prefería vivir en el hoy, había vivido mucho tiempo en el hoy, porque tener un mañana, un futuro, era algo que se le había prohibido por mucho tiempo— ¿Es divertido ser marine? —No había argumento que hiciera que Naruto quisiera convertirse en marine, pero quería saber un poco de ellos.

— No —Una respuesta firme y concisa que no tardo más de un segundo en salir de su boca— Te cansas, te cansas tanto que no importa cuánto duermas no te sientes descansado —Quizás eso explicaba porque el hombre se había recostado para dormir en cuanto vio que Naruto podría hacer las katas sin su ayuda— Yo mismo dudo a veces de tantas cosas que he hecho —Esto estaba girando en una dirección mucho más deprimente de lo que Naruto creyó.

Sintiendo que esto se estaba acercando demasiado a un territorio que no quería tocar prefirió imitar a su... ¿Mentor? ¿Cuidador? Lo que se supone que fuera Kuzan para él, en algún punto se quedó dormido, cuando despertó estaba de regreso en el bar de Roulette, en la cama que tenía (El elevador podía bajar a los diferentes niveles del casino ilegal, o subir a las habitaciones).

— Kuzan te trajo, alístate muchacho, ayer no trabajaste ni aprendiste nada que pudiera enseñarte —Aseguró Roulette desde el otro lado de la habitación, sin su sombrero (Que Naruto averiguó era una ruleta de algún modo funcional), sin mediar más palabras se levantó de un salto.

Esto se repitió varias veces durante el resto del año, tres meses en los que trabajaría con Roulette y aprendería algunos trucos o perfeccionaría los que ya sabía, antes de que Kuzan viniera a darle un vistazo, corregir lo que debiera corregir en su esgrima y ayudarle a encontrar el siguiente paso en su "entrenamiento" en kendo (Dado que el propio Kuzan no se consideraba un espadachín, por razones que estaban más allá de Naruto, este tampoco podía entrenarlo como un espadachín) y el proceso volvía a repetirse, para cuando volvió a ver a Garp ya había recuperado parcialmente sus cualidades humanas perdidas por el oscuro periodo en su vida (Que estaba haciendo un voto de no volver a decir lo que fue, se referiría a este como un lapsus o encontraría otra excusa de por qué perdió un año de su vida), seguía teniendo unos modales horribles en la mesa, pero eso no importaba. Y había adquirido nuevos trucos; En parte por el gusto adquirido a la teatralidad y en parte porque le daba una buena excusa para mantener naipes afilados sobre su persona en todo momento, es que había aprendido algunos trucos de magia (Favorecidos enormemente por el poder de su fruta del diablo) y un crupier y barista medio decente.

— Muy bien mocoso —Saludó Garp volviendo a romper la puerta, si no fuera porque ayudó a los carpinteros para volver a ponerla cada vez que alguien la rompía (Había ocurrido muchas veces en peleas de bares) lo habría encontrado genial— Vamos a recoger a Luffy y a llevarlos a los dos con Ace, recoge tu espada de bambú y vámonos —Anunció nada más llegar.

— Claro, solo deja recojo el resto de mi ropa y nos vamos —Naruto descubrió que le gustaba la ropa, le gustaba mucho, quizás era porque esa oscura época de su vida le había hecho extrañarla, pero le gustaba, una buena parte de lo que ganaba lo usaba para comprar más ropa que entrara en el "estilo casino"

— ¿Más ropa? ¿Cuándo conseguiste más ropa? —Cuestionó Garp mientras lo veía entrar en el almacén para subir a la habitación, por suerte, ya que sospechaba que su abuelo llegaría en cualquier momento es que estaba toda empacada.

— No pensaste en serio que ese chico solo tendría un conjunto de ropa ¿Verdad? —Roulette le preguntó al hombre mientras veía la puerta cerrarse tras el protegido que había tenido durante un año entero— Se parece mucho a Dragon, no en fuerza, pero tienen un algo que me lo recuerda ¿Sabes? —Le avisó con una ceja enarcada, no era amigable, era casi sospechoso— ¿Crees que acabarán igual?

— Quien sabe, lo único que puedo hacer es intentar que este a salvo —Garp no creía que ambos fueran tan parecidos, mientras que Dragon había odiado a los dragones celestiales (De los pocos puntos en los que congeniaban totalmente), Naruto les temía, ambos buscaban la libertad, uno para el mundo, el otro para uno mismo, pero Garp sabía que empujar a Naruto hasta el punto de los revolucionarios no sería tan complicado, una pequeña chispa y él y Dragon apuntarían para el mismo lugar, pero Dragon había tenido el entrenamiento de un marine, las capacidades para burlarlos, Naruto no, sí Naruto intentaba seguir el camino revolucionario sin Dragon que fuera su mentor su lucha acabaría muy pronto.

Por eso lo había traído con Roulette en lugar de con Makino, no solo porque dudaba que Makino pudiera criar a dos niños energéticos, lo había hecho porque Roulette era un hombre dramático, teatral, y teniéndolo de ejemplo Naruto probablemente se convertiría en un hombre del show, un artista en lugar de un peleador (Aunque sabría pelear, todos sus nietos sabrían pelear), alguien cuyo estilo de vida lo mantendría muy apartado de cualquier cosa que pudiera cambiar el mundo, demasiado lejos de los marines y la justicia de la cuál cada marine tenía una visión distinta, muy lejos de los revolucionarios que tarde o temprano provocarían una marea que movería el mundo, y demasiado lejos de los piratas lo que también lo mantendría alejado del patíbulo de ejecución. (Después de todo no estaba tan ciego como para creer que todos los piratas eran malos, Roger era más comparable a un niño emocionado, lo que le recordaba a Luffy, y el viejo Eddie era un orfanato que protegía islas más que pirata, y sabía que no todos los marines lo hacían por proteger a la gente, hablaba del perro rabioso de Akainu que nunca le había caído bien)

Lo que quizás hacía que fuera mala idea que se reuniera con Ace y Luffy, y con el mocoso que Ace había elegido como hermano pero que se negaba a presentarle, porque sabía que los dos mocosos querían ser piratas (Idiotas ambos, no podría protegerlos si se volvían piratas, entonces los marines podrían tener una razón legítima para querer ejecutarlos), quizás obtendría un resultado parecido si elegían ser cualquier cosa menos piratas o revolucionarios, pero como marines podría tenerlos bajo su cargo, podrían demostrar a muchos otros marines que eran buenos chicos independientemente de los crímenes de sus padres (Que eran menos de los que uno esperaría para quienes habían sido llamados los mayores criminales de su época), habría mucha más gente que cuestionaría la ejecución, o quizás llegarían a almirantes antes de la revelación y nadie cuestionaría sus posiciones (Garp sabía que solo por su título de Héroe de la marina es que su palabra era más escuchada que la de estos, pero no podría contar con que la marina tuviera otro par de grandes héroes), pero, una parte de él que no quería escuchar, sabía que ninguno de sus nietos seguiría sus pasos por mucho que quisiera, y por eso les enseñaría lo que pudiera para que no los atraparan, y de ahí que quisiera que se influenciaran por la sensates de Naruto (Sabía que no era realmente sensato, era menos loco que sus hermanos y esto había sido provocado por miedo, no por otra cosa) y del mismo modo este ganará un poco de ese valor perdido, o incluso si Naruto se influenciaba de ellos y decidía ser pirata al menos podría cuidar de ellos porque sabía que ambos necesitarían a alguien que pudiera ponerles un alto.

— Vamos viejo, si bien he aprendido mucho en un año me he sentido algo solo —Naruto le llamó mientras volvía con una bolsa colgando del hombro, su espada de bambú atada a su cintura— Me gustaría conocer a mis hermanos —Soltó una risa y Garp decidió enviar sus preocupaciones a una parte profunda de su mente, porque quería creer que todo saldría bien.


¿Por qué no reuní a los hermanos en este capítulo? Necesitaba darle ciertas habilidades a Naruto que tenía que plantear aquí, porque dudo mucho que si alguno del trío ASL sabe forzar cerraduras fue algo que aprendieron allí y es una habilidad que necesito inculcar desde pronto. Otra razón es una muy simple, pienso tratar el arco infantil pronto porque de momento Naruto no tiene un sueño, y tampoco hay una razón por la que seguiría a Luffy, y eso ocurrirá en los próximos, además de darme tiempo para provocar un poco de angustia, algo soft, y algo divertido.

Por otro lado, es que, volviendo a ver cuándo Ace y Luffy se conocen, me di cuenta de que Luffy tenía diez años en ese momento, por lo que incluso cuando puedo adelantar algunas cosas prefería acercarlo más a lo canonico para lo que tengo planeado, si todo va según lo planeado esto no debería durar más de un par de capítulos más, el último capítulo que quisiera para tratar los primeros años sería el cuatro a más tardar..