Les seré sincero, este capítulo debió haber estado hace dos días, y la única razón por la que no lo estuvo es porque hubo un corto en mi edificio y me dejó sin luz el viernes y el sábado, (Normalmente me burlo de que a los escritores de fics nos ocurren desgracias a cada instante, pero diablos si en ocasiones no se siente como una especie de regla), no fue hasta hoy que hicieron algo para arreglarlo provisionalmente (El sistema eléctrico del conjunto de apartamentos es un asco y tendrán que hacer un cambio completo que no termina hasta el miércoles) así que no voy a preocuparme por el mañana y terminaré esto hoy..

Y ahora mi parte favorita de cualquier historia que haga, los reviews;

gaby11; Me alegro de que te haya gustado, me siento honrado de haberte alegrado los días.

Samuel Santillan; Oh, sí, tengo planes para la relación entre Kuzan y Naruto en un futuro (No puede ser el único miembro de esta familia que no tiene un padre adoptivo cool), y le tiene respeto a Garp por lo que hizo por él, lo que pienso que evolucionará a un querer.

Yo soy de los que creen que Kuzan llevaba cuestionándose muchas cosas incluso antes de Ohara, incluso si no sabe del pasado de Naruto no podía mentirle cuando empieza a entender, o a sospechar, por qué Dragon tomó el camino revolucionario.

Si, el trío ASL tiene mucho que ver en sus decisiones y desarrolló, en realidad, es por eso mismo que lo estoy tratando a inicios del fic en lugar después de lo que podría ser Marineford, porque esto ayudará a construir a Naruto, un Naruto que necesita construcción para ponerlo en algún lugar en esta historia.

Naruto es más fuerte que Luffy en estos momentos, lo que no es raro porque hasta donde sabemos no empezó a poder usar su fruta como parte de su fuerza hasta después, el gomu gomu no pistol no surgió hasta mucho después, pero sigue sin estar cerca de algunas bestias pardas, de momento Naruto confía más en su astucia que su fuerza. Tampoco es del todo invisibilidad, es algo que pienso tratar mucho más en el futuro.

Shanks no volvió al East Blue después de dejar a Luffy (Lo que hizo cuando este tenía siete años), pero, aunque seguirá mejorando sigo teniendo por espadachín a Zoro, tendrá cierta relación sobre eso en el futuro.

Honestamente tenía pensado no darle ninguna espada particularmente famosa, o inventarme mi propia rama, después de todo pienso que Naruto tendrá su propio estilo de espada (Más espadas que Zoro, pero no para ocupar todas sus extremidades).

Fractor; ¿En serio? Me siento halagado. Admitiré que no estoy seguro del combate contra Tesoro (Porque las películas de One Piece no tienen sentido en ninguna cronológia), pero realmente tengo ganas de tratar al menos con esa película (Porque no me he visto todas), Mira, los rubios en esta familia son los sensatos (Menos locos), Si, se será algo con lo que pienso jugar a futuro, pero ciertamente cuando Naruto sepa de Arlong va a ocurrir una desgracia.

No soy particularmente bueno para el sarcasmo, lo digo en serio, pero intentaré no dar spoilers a nadie, incluso cuando acepto ideas de terceros prefiero darles mi propio toque antes de llevarlo más lejos, pero tengo mis planes para Sabo y lo que le ocurrirá tendrá muchas repercusiones para Naruto


Aunque no era la primera vez que Naruto salía de la ciudad del reino de Goa si era la primera vez que visitaba villa Foosha, quizás era porque, incluso cuando había vivido en la ciudad un año entero, seguía siendo demasiado... noble para su gusto, es que encontraba más encantadora la villa, aunque, aparentemente, ver a Garp por estos lares era mucho más normal porque no recibieron las mismas miradas que cuando llegó al reino de Goa, recibían miradas, sí, pero parecía ser que las miradas las recibía Naruto. Naruto no pudo evitar notar que Garp no vestía su habitual uniforme de marine, en realidad llevaba sandalias, pantalones cortos negros y una camisa azul con flores blancas, entraron en un pequeño bar que estaba, sorprendentemente, vacío salvo por un niño sentado en la barra, lo único que podía notar de él desde donde estaba era el sombrero de paja sobre su cabeza.

— ¡Luffy! —Saludó Garp a su otro nieto, así que ya conocía a uno de los tres chicos de los que le había hablado Garp, solo le faltaba Ace y el amigo de Ace que ya había sido adoptado por el viejo marine, aunque el chico no lo supiera— ¡Ven y saluda a tu abuelo! Quiero presentarte a alguien —Bramó el hombre.

El chico giró su cabeza para mirarlos, pero no los miró por sobre su hombro, literalmente giró su cabeza ciento ochenta grados para verlos (Negaría hasta el final de los días que eso le había tomado por sorpresa y que lo había asustado), solo pudo adivinar que era el poder de una fruta del diablo, eso o el niño tenía más flexibilidad de lo que era humanamente razonable, Luffy sonrió al ver a su abuelo antes de saltar de la silla para aterrizar en el suelo, su cuerpo pareció contraerse como lo haría un resorte antes de adoptar su forma normal, y corrió hasta los brazos de Garp, quien ya estaba con una rodilla en el suelo con los brazos abiertos, el abrazo familiar tuvo lugar frente a Naruto, lo que le dejó ver cómo los brazos del chico se estiraban para envolver varias veces a su abuelo, literalmente, si, fruta del diablo, tenía el terrible presentimiento de que este niño le sacaría más sustos (Aunque lo negaría, siempre).

— ¿Recoges a todos los niños que comieron una fruta del diablo o solo somos nosotros? —No pudo evitar preguntar, aunque no podía negar que era evidente que ambos se amaban, Naruto nunca había sido muy físico con el afecto (No por falta de ganas, sino porque lo más afectuoso que había recibido jamás era que Kid le revolviera los cabellos como a un hermano o una mascota), así que se sentía un poco incómodo ante esto.

— ¿Oh? ¿Quién eres? —Cuestionó Luffy mientras estiraba su cuello para mirarlo, en serio esto era más sorprendente, y un poco aterrador, de lo que imagino que sería conocer a otro usuario, desearía acostumbrarse pronto a esto.

— Naruto Uzumaki, un gusto —Saludó mientras ponía una de sus manos en su pecho y otra tras su espalda, inclinándose mientras le dirigía al pelinegro una sonrisa zorruna, lo teatral de Roulette se pegaba.

Ahora que Naruto lo veía más detenidamente notaba que Luffy tenía una camiseta sin mangas azul con el número 56 escrito, pantalones cortos oscuros y sandalias, parecía una copia más juvenil de lo que Garp llevaba, dicho hombre se giró para verlo con una ceja enarcada.

— ¿Tú también te comiste uno de esos frutos odiosos? —Oh, cierto, cuando Garp y él se conocieron ya había vuelto a su forma humana completa por lo que nunca lo vio usar su fruta— ¿Acaso ya nadie quiere nadar? —La mirada del hombre cambió antes de hablar, aparentemente deduciendo que sí había comido una fruta del diablo probablemente había sido obligado por un tenryuubito, dada su historia, tendría sentido, pero se equivocaba.

— Nunca aprendí —Para sorpresa del rubio él y Luffy hablaron al mismo tiempo, Luffy se soltó de su abuelo y las extremidades volvieron a su cuerpo con algo parecido a un rebote.

— Como sea —El hombre se quejó pasando su mano por sobre su rostro antes de volver a mirarlos— Iba a dejar las presentaciones para después, aún me falta presentarles a alguien, ahora, a las montañas —Los cargó para sacarlos del bar y comenzar a caminar hacia la montaña.

Por la forma en que la gente parecía ignorar al viejo cargando al par de niños esto no debía ser muy diferente a sus otras visitas, Luffy estaba mirándolo demasiado desde que se presentaron, lo que era raro, pero, de algún modo, se había quedado en silencio, lo que era curioso porque la primera impresión que Naruto tenía del moreno era que si algo se le cruzaba por la cabeza lo diría, aparentemente estaba investigándolo antes de decir algo, Garp no los soltó hasta que estuvieron a las faldas de la montaña donde los dejó, no necesitaban ser genios para saber que comenzaría una caminata, una caminata que Naruto no quería hacer, después de todo estaba algo cansado después de su entrenamiento de espada en la mañana y la caminata desde la ciudad hasta la villa, así que quería dormir un rato.

— Te mostraré la habilidad de mi fruta del diablo si me cargas durante el viaje, te aseguro que ni siquiera lo notarás —Era justo, en opinión de Naruto, no su trato, su trato era solo él siendo vago, pero esto le permitiría a su nuevo hermano conocer la habilidad de Naruto, Luffy se giró a verlo.

Naruto estaba descubriendo que quizás lo más poderoso de Luffy era su mirada, ojos negros y redondos, sinceridad y pureza en esos ojos, lo que le hacía saber que este chico sería pésimo jugando a las cartas, y, al mismo tiempo lo hacía agradable, como sí no pudiera mentirle, del mismo modo le hacía sentir que podía ver más de lo que había a simple vista, le agradaba y le asustaba hasta cierto punto.

— ¡Claro! —Aseguró el chico antes de que Garp pudiera negarlo, Naruto sonrió antes de saltar y transformarse en un zorro, casi nunca usaba su forma animal completa, pero solo así Luffy podría cargar con su peso.

Su forma de zorro era increíblemente simple: Pelaje naranja tirando a rojo oscuro, negro en las patas, puntas de sus colas, en las orejas y alrededor de los ojos, lo que contrastaba demasiado con sus ojos azules, se enroscó alrededor del cuello de Luffy mientras le dirigía a Garp una sonrisa engreída, aunque para reconocimiento del hombre este solo tenía una ceja enarcada.

— Inu Inu no mi, modelo mitológico, zorro demonio —Bien, ese no era el nombre de su fruta del diablo, o no era el oficial, era el nombre que Arthur y Shangri-La le dieron después de la aparición de su segunda cola.

— Eres esponjoso —Aseguró Luffy mientras lo acariciaba, eso fue lo que no planeó, ser acariciado le crispó el pelaje, cierto, ese siniestro año de su vida lo había vuelto algo arisco— Eres raro —Naruto no quería escuchar eso de alguien que tenía la pinta de comerse los mocos, pero se quedó callado— Eres divertido, y aburrido —Garp parecía ignorar las contradicciones de su nieto, bien por él.

— ¿Por qué lo dices? —No pudo evitar preguntar, no le gustaba el silencio, no le gustó en la isla de Geal, le gustó mucho menos durante ese siniestro lapsus de su vida, y había disfrutado mucho del ruido durante su tiempo en el reino, quería llenar el espacio.

— No lo sé —Admitió el chico tras cerrar los ojos para concentrarse, tanto que su rostro se volvió rojo ante el esfuerzo. Eso... eso no podía ser normal ¿O sí?, se giró para seguir viendo el camino mientras escuchaba hablar a Luffy— Simplemente pareces alguien divertido y aburrido —Empezaba a sospechar que esa era la respuesta más compleja que podría obtener de él.

— ¿Qué fruta del diablo comiste? —Naruto no pudo evitar preguntar cuando volvieron a sumirse en el silencio, avanzaban rápido, más o menos, hacía tiempo que en lugar de caminar Luffy corría tras su abuelo.

— ¡Oh! ¡Me comí la Gomu gomu no mi! —Anunció mientras agarraba la comisura de sus labios y tiraba de está de una forma antinatural, como sí él necesitará alguna prueba del poder de la fruta. ¿La fruta de la goma? De momento más allá de asustarlo al ver cómo su piel se estiraba sobrenaturalmente le parecía un poco tonta, pero suponía que podría verlo mejor más tarde, de momento, sí no fuera por el poder de la ilusión de su propia fruta, Naruto seguiría considerando que Luffy tenía mejor fruta que él, de momento estaba más bien inseguro.

— Van demasiado lento, a este paso llegaremos en la noche —O Garp estaba exagerando, porque salieron bien entrada la mañana, o el camino era demasiado largo, pero tras la queja el viejo cargó a Luffy para ponerlo bajo su brazo, y siendo que Naruto no disfrutaba de estar colgado saltó al hombro de Garp antes de enroscarse en su cuello.

Para suerte del rubio, Luffy llenaba el silencio con una mezcla de risas y preguntas hacia su abuelo, lo que le permitió llenar el silencio que tanto le molestaba, cerrando los ojos para tomar un pequeño descanso, se preguntó brevemente sí tendría que bajar todos los días para entrenar, su entrenamiento consistía en tres partes: Entrenamiento con espada, entrenamiento mano a mano, y usar sus cartas como navajas arrojadizas (Sí quería conservar el nivel tenía que practicar diariamente), o podría aprender a pelear en un territorio diferente al que estaba acostumbrado. Sí quería terminar de aprender a ser un barman tendría que bajar para seguir aprendiendo de Roulette, pero supondría que se acostumbraría primero a andar por la montaña antes de considerar salir.

Tras un rato, en el cuál la alegre conversación entre Luffy y su abuelo se había convertido en una mezcla de quejas (Tanto como para llevarlo colgado por una mejilla estirada por la fruta de la goma), y de haber tenido que saltar del hombro de Garp para evitar ser golpeado como este por el tronco de un árbol que Luffy había logrado arrancar (¿Cuánta fuerza tenía o que tan viejo era ese maldito árbol?), volviendo a tomar su forma humana, llegaron a una casa de madera en mitad de una montaña, sujetó el mango de su espada de bambú por costumbre, amaba los lugares nuevos, ver más del inmenso mundo con su libertad, pero, siendo honesto, no podía confiarse, su confianza había mermado enormemente, así que prefería estar preparado para pelear a donde fuera que vaya, incluso cuando Garp estaba allí creía que debía valerse por sí mismo, mirando el lugar, podía sentir a alguien mirándolos, pero no quería comenzar a buscarlo, de momento no era hostil y preferiría que así siguiera. Garp golpeó la puerta de madera mientras que Luffy corría hacía la parte trasera de la casa, Naruto no tenía experiencia siendo el hermano mayor, o siendo un hermano en general, pero lo siguió, bastante seguro de que se suponía que un hermano mayor llegaba primero para proteger a los más pequeños, o algo así leyó alguna vez.

Seguir a Luffy resultó tener algo de mérito cuando, a los pocos metros de haberse alejado del abuelo tuvo que extender su espada para evitar que algo golpeara a Luffy en la cara, lo que, por otro lado, tuvo un éxito cuestionable pues solo parte del proyectil fue detenido por la espada y el resto si le dio en la cara a Luffy.

— ¿Un gargajo? ¿En serio? Que asco —Naruto podría aceptar que había cambiado, ya no era exactamente el chico de calle que era en Geal, pero tampoco era un chico de ciudad, y aun así esto le parecía asqueroso— Voy a tener que limpiar esto después —Se quejó con una mueca mientras, al igual que Luffy, buscaba al perpetrador.

— ¿¡Quién ha sido?! —Preguntó el moreno antes de que ambos se giraran a ver al causante, un chico, quizás de la edad de Naruto, sobre lo que parecía ser un oso— ¡Oye tú! —Luffy quien no parecía preocupado por el chico que como mínimo parecía capaz de domesticar osos, o vencerlos, decidió acercarse a él, y como Naruto estaba siguiendo la corriente decidió ir tras él— ¡Pide perdón! ¡Eso ha sido una guarrada! —Exigió el más pequeño de los tres chicos.

Dejando de lado la evidente montaña de carne que el chico tenía debajo, lo primero que Naruto pudo notar sobre este chico era que era peligroso, no más que el abuelo o Kuzan, pero sin lugar a dudas era más peligroso que Kid la última vez que lo vio, camiseta de tirantes naranja, pantalones cortos negros, zapatillas y una especie de tubería de metal como arma, lo más parecido a una herida que tenía era una especie de gasa en la frente, de ahí en más parecía intacto, nada en su postura o en su rostro delataba que tuviera algún tipo de dolor, y eso es lo que lo hacía preocupante a los ojos de Naruto, sí este chico había podido vencer al animal que tenía debajo, que era varias veces más grande que él, sin una sola herida significativa solo podría ser porque este chico era una amenaza muy superior a estos animales, pero eran sus ojos lo que lo pusieron nervioso, ojos cerrados, oscuros, Naruto nunca había visto un depredador herido antes, en realidad tenía muy poca experiencia viendo animales que no fueran gatos, perros, aves o ratas, pero se imaginaba que así debía ser, una mirada igual que la de este chico.

— Luffy, él es Ace —Lo presentó Garp, que en algún momento del estado de concentración de Naruto se había acercado hasta ellos— Es tres años mayor que tú, y dos años mayor que Naruto —El rubio creía que esa última parte sobraba decirla, pero mira, él no iba a ser quien cuestionara al abuelo— Y desde hoy vivirán con esta gente —Afirmó, y Naruto esperaba que esta gente no fueran bandidos o su predicción de hace un año habría sido más acertada de lo que le gustaría.

— ¿¡Lo decides tú sin consultarme?! —Cuestionó una mujer robusta que había seguido a Garp, acompañada de otras dos personas, un hombre bajito y uno que era casi una cabeza más alta que ella.

— Llevaos bien —Pidió, o exigió, era un poco difícil estar seguro, antes de golpearlos a ambos en la cabeza.

— ¡¿Me estás ignorando?! —Cuestionó la mujer robusta antes de girarse y recibir una mirada de Garp, una muy siniestra mirada de Garp, Naruto apostaba que a estos también los chantajeaba.

— ¿¡Decías algo?! —Garp le regresó la pregunta a la mujer, logrando que ella y los otros dos hombres se quedaran quietos y blancos de golpe, justo antes de pararse en lo que casi parecía una especie de saludo militar, diablos, los tenía bien entrenados, le dieron algo que pena al rubio.

— ¡Que cuidaremos de ellos con sumo gusto! —Dijeron al tiempo, el nivel de pena que sentía por ellos solo crecía con cada segundo.

— Entonces mi trabajo aquí ha terminado, ya vendré de visita cuando se me antoje —Al escucharlo hablar así es que Naruto se preguntaba cómo es que Garp había logrado ascender tanto entre las filas de la marina, y una parte de él sabía que no quería conocer la respuesta.

— Bueno... ¿Qué hacemos entonces con los niños? —Cuestionó el hombre más alto.

— Dejadlos, que vayan a su bola —Aseguró Garp. Naruto esperaba, encarecidamente, que este hombre no tuviera hijos biológicos porque sí así estaba tratando a sus nietos adoptivos no creía que esos niños hubieran tenido una buena infancia, o no una sin peligros, al menos.

— Ni que fuera el dueño de esto... —Se quejó la mujer antes de que Garp hiciera un ruido, pero para este punto Naruto se desconectó de esa conversación para concentrarse en Ace quien había saltado al suelo y comenzaba a caminar hacía la casa ignorando las quejas de Luffy.

— ¿Acaso eres mudo, imbécil? —Naruto decidió que ya no se iba a quedar callado, al mismo tiempo que le escupía su propio gargajo a Ace, el chico le recordaba a Naruto mucho a algunos de los niños más agresivos de Geal así que, ya que sabía cómo tratar con ellos, así trataría a Ace, para su sorpresa Ace se giró a verlo justo a tiempo para que el gargajo lo golpeara entre los ojos.

— ¡Qué asco! —Se quejó mientras comenzaba a limpiarse frenéticamente su escupitajo, sin poder evitarlo una sonrisa burlona apareció en su rostro.

— No es tan agradable cuando te lo hacen a ti ¿Cierto? —No pudo evitar picar en la llaga— Quizás ahora quieras disculparte con Luffy —Preguntó con una sonrisa descarada mientras su mirada no se despegaba de Ace.

— ¿Qué dijiste, asqueroso cara de perro? —Cuestionó el mayor, rompiendo el "hechizo" en el que estaba, mostrando algo más que esa fría expresión, aunque sería ira, pero eso le gustaba a Naruto— Repite lo que dijiste, bastardo —Exigió, ah, el dulce placer de cabrear a alguien, Naruto adoraba esto.

— ¿Acaso aparte de idiota y asqueroso eres sordo? —Cuestionó llevando una mano sobre su boca, como sí intentara esconder la risilla que estaba escapando de su boca, lo que incluso lo hacía parecer más burlón, lo que resultó ser una muy mala idea porque Ace no perdió el tiempo y saltó contra él para comenzar a golpearlo.

— ¡Te mataré copia barata! —Rugió como grito de guerra antes de una batalla.

Ace resultó ser un peleador más inteligente de lo que Naruto le dio crédito, aunque en general Naruto nunca había sido muy bueno para saber a quién no molestar, el moreno se sentó sobre el pecho de Naruto (Lo que efectivamente le estaba dificultando respirar), antes de comenzar a golpearlo en la cara, o intentarlo porque el rubio podía ser idiota, pero no tanto como para no poner las manos para evitar los golpes. Lo que le permitió descubrir que su pensamiento anterior sobre Ace era equivocado, no era solo fuerte, era un maldito monstruo en fuerza, porque Naruto sabía que era fuerte, más fuerte que cualquier niño de su edad que hubiera conocido en Geal, incluso más que algunos chicos mayores, pero la fuerza de Ace era suficiente para lastimarlo de forma que estaba seguro de que le dejaría moretones y hematomas duraderos, y sí uno de esos golpes le daba directamente seguramente lo noquearía al instante, con razón podía cazar esa montaña de carne detrás. Y tampoco podría aguantar en esta posición por mucho tiempo, así que en un acto desesperado recurrió a uno de los dos trucos más viejos que tenía en su haber, un golpe de palma abierta justamente contra el cuello de Ace, un movimiento efectivo contra animales y humanos (Después de todo en experiencia del rubio no había ser vivo que no tuviera el cuello como punto débil) lo que le cortó la respiración al chico mayor al instante. Eso le compraría unos valiosos segundos al rubio, así que sin perder tiempo se transformó en su forma hibrida para extender su cola para agarrar su espada de bambú para golpear a Ace en la cabeza con esta, como bonus especial le había golpeado con el gargajo que había detenido con su espada, el combo resultó ser ideal porque eso apartó a Ace de él lo suficiente para que se parará, regresara a su forma humana completa y empuñara su espada.

— Ya estaba extrañando tener una pelea ¿Sabes? —Naruto no podía evitar sonreír de satisfacción, sentía la sangre bombear, caliente, emocionado, habían sido dos años desde que no tenía un combate en condiciones, no desde que dejó la isla de Geal, de algún modo había olvidado lo vivo que eso lo hacía sentir.

Ace se levantó, por su mirada estaba claro que estaba listo y preparado, por no decir deseoso, de volver a la refriega con intenciones asesinas, estaba seguro de que su espada de bambú se rompería antes al chocar contra esa cañería que su nuevo hermano usaba como arma, pero eso no lo detendría en una pelea, pero, antes de que pudieran descargar sus instintos de Caín entre sí ambos fueron golpeados por su abuelo con tal fuerza que los hundieron en el suelo.

— Maldito viejo —Gruñeron a la vez, vaya, quien sabe, puede que Garp tuviera razón y se parecieran más de lo que creían.

Parecía ser que después de que su batalla fuera interrumpida ninguno de los dos estaba animado para pelear, Ace entró en la casa dejándolo solo con Luffy, solo porque las personas con las que Garp los estaba dejando también habían entrado a la casa tras tomar el animal que Ace había traído para cocinarlo, se levantó para ver a Luffy.

— Cierto, nunca me dijiste tu nombre —Señaló mientras apuntaba a su hermano menor con la empuñadura de su espada de bambú, este solo enarcó una ceja, ladeó la cabeza antes de iluminarse en comprensión, técnicamente Naruto ya sabía el nombre de Luffy, pero creía que no debería dejar las presentaciones sin hacer.

— Oh, cierto —Aceptó el chico antes de extender su mano hacía él— Soy Monkey D. Luffy y seré el próximo rey de los piratas —Naruto aceptó la mano antes de procesar las dos partes más importantes en esa oración, no pudo evitar parpadear un par de veces.

— Espera, ¿Compartes sangre con el abuelo? ¡¿Cómo?! —No es que no pudiera creer que Garp se reprodujera, para empezar, no sabía bien cómo se reproducían los humanos, pero, aunque podía verles un dejo de parecido resultaba casi imposible creer que este niño, que se atrevería a llamar adorable, era nieto de ese viejo, y peor aún— ¡¿Eres nieto del héroe de la marina y quieres ser un pirata?! —Eso, eso era tan discordante como el hijo de Gold Roger quisiera ser un marine, o un hijo de nobles quisiera derrocar al gobierno mundial.

Naruto no era ignorante de la carrera por el trono vacío del rey de los piratas, técnicamente en Geal había estado trabajando para ganarse un lugar en la tripulación de Kid para intentar que este se convirtiera en el rey de los piratas, ese era el deseo de Kid, el suyo, en aquella época, era una vida pacifica que podría permitirse con lo que ganara como pirata, igual nunca le habían agradado demasiado los marines (El orfanato donde había estado reclutaba literalmente a los huérfanos no adoptados después de cierta edad), pero no esperaba encontrar a alguien que buscara ese trono aquí también.

— No, soy el nieto del abuelo, no del héroe de la marina —Aseguró Luffy, quien lo miraba como si fuera tonto, lo que, de algún modo, se sintió más insultante.

— Como quieras, no pienso perderme una comida, así que entremos —Pidió decidido a no preguntar por eso, tenía el presentimiento de que no sería fácil sacarle una explicación a Luffy.

— ¡Vamos! —Rugió Luffy, y Naruto decidió correr tras de él, Luffy era veloz, sí, pero esa era la especialidad de Naruto, llegaron al mismo tiempo dentro donde ya les estaba esperando la mujer robusta.

— Muy bien mocosos, escuchen —Exigió, voz fuerte, pese a que no era el estereotipo de mujer claramente no podría hacerse pasar por un hombre jamás— Soy Dadan, la líder de los bandidos y están en mi casa —Como le alegraba no haber apostado en contra de esa idea antes, porque claro, Garp los enviaría con bandidos— No importa lo que diga su abuelo, no quiero a mocosos holgazanes aquí, así que tendrán que ganarse su comida, ya sea que la cacen, roben, maten o hurguen en la basura ¿Algunas palabras? —Cuestionó.

— Esta bien —Aseguró Luffy con un tono más bien plano, aunque sentía tintes de tristeza.

— Ya he robado, hurgado en la basura, y tengo un pequeño empleó, aún no he matado, pero no descarto hacerlo —Admitió él con una sonrisa y encogimiento de hombros, ganando miradas de los bandidos— Aunque me tomaré mi tiempo para entrenar —Aseguró antes de mirarlos, notando las miradas sorprendidas— ¿Qué?

Resultó que la hora de la comida fue... agitada, no, eso era quedarse corto, la hora de la comida fue un maldito campo de batalla, lo que por un lado estaba bien, divertía y emocionaba a Naruto, por otro, no le gustaba que le robaran su comida, y por lo que veía, a Luffy tampoco, por lo que, decidido a ser un buen hermano mayor (Lo que sea que eso significara, estaba andando a tientas aquí), uso el poder sobre la ilusión para poder robar comida y que no tocaran ni la suya, ni la que estaba guardando para Luffy.

— Vamos, toma —Ofreció mientras dejaba caer algo de lo que había guardado para Luffy en su plato, lo que era curioso, tanto para Luffy como para los demás (Quieres parecieron quedarse sorprendidos por compartir su comida) porque su plato estaba aparentemente vacío, pero al caer comida aparecía en el plato de Luffy.

— ¡Eres un mago! —Chilló el niño antes de comenzar a comer a toda velocidad, bien, el chico tenía algo de razón, pero no, tampoco iba a desmentirlo, le parecía una forma más bonita de llamarlo en lugar de tramposo y embustero.

La noche no fue ajetreada, un lugar en el suelo, y, aunque Naruto prefería una cama a un colchón en el suelo tampoco se quejaría, había dormido en el suelo duro durante demasiado tiempo como para quejarse ahora, eso sí, en cuanto vio que Luffy se quedó dormido sacó sus colas para envolver al chico para abrazarlo, no podía decir que el chico le callera particularmente bien, tampoco le caía mal, de momento estaba curioso por este chico, agradable, pero no creía dejarlo acercarse mucho, sí alguien se acercaba mucho entonces podrían ver la marca en su nuca, una marca que no quería que nadie viera, una marca que lo llenaba de vergüenza y miedo, pero Naruto no se consideraba como alguien cruel, y claramente este chico no estaba pasando por un momento tan bueno como le gustaría que creyeran (Miedo, una pizca de miedo, un sentimiento con el que estaba tan familiarizado que podía encontrarlo con apenas buscarlo), y, aunque no podía tener la más mínima idea de qué le daba miedo a Luffy (En su experiencia podía ser cualquier cosa), podía intentar reconfortarlo envolviéndolo en sus colas esponjosas y suaves del mismo modo que Arthur lo abrazaba y lo envolvía en las noches más frías y tristes, sus colas no eran iguales al pelaje de tigre de Arthur, pero debería funcionar, cuando sintió al moreno relajarse envuelto en las colas como si fueran cobijas supo que había cumplido su objetivo (No se preocupaba por destransformarse mientras dormía, tenía mucha práctica manteniendo la forma hibrida todo el tiempo, incluso dormido).

Al día siguiente se despertó a primera hora, no por gusto, estaba acostumbrado a despertarse al instante en que sus colas percibían movimiento alrededor, para su sorpresa se despertó solo un poco antes que Luffy, lo que lo había despertado había sido Ace saliendo de la casa, resultaba que ninguno de los era tan poco madrugador como esperó, se los imaginaba durmiendo hasta tarde, lo que le dio tiempo para hacer desaparecer sus colas (Prefería quedarse con un as bajo la manga y su fruta del diablo era lo único que tenía), viendo como Luffy ya se estaba preparando para salir tras Ace, Naruto soltó un pesado suspiro antes de preguntar (Ya sospechaba, por sus conversaciones anteriores, que no podría sacarle una respuesta concisa al chico nunca).

— ¿A dónde vas? —Pregunto, aunque sospechaba la respuesta, tras Ace, no sabía exactamente para qué, pero tampoco descartaría que intentará regresar a la villa (Él ya estaba pensando en cómo volver a la ciudad para seguir estafando idiotas y seguir aprendiendo trucos).

— Quiero hacerme amigo de Ace —Aseguró con una voz tan decidida que tomó por sorpresa al rubio, el chico ni siquiera se detuvo para mirarlo, estaba más ocupado acomodando su sombrero.

— ¿Por? —No pudo evitar preguntar mientras se levantaba para seguirlo, se cambiaría después. De momento no le parecía que Ace fuera una persona amigable (Al punto que se estaba preguntando si el supuesto amigo que tenía, del que aparentemente Garp era consciente, no era un amigo imaginario), en realidad parecía que los quería lejos.

— Odio estar solo, estar solo duele, es frío y no me gusta —Esa fue la respuesta más compleja que había recibido de Luffy en todo el tiempo que tenía de conocerlo, y lo que era peor es que podía entenderlo. Naruto no se sentía solo, pese a todo no creía nunca haber estado solo; Los chicos en la isla de Geal, Arthur y Shangri-La, y estos últimos dos nunca lo habían abandonado, no del todo, viviría por ellos una vida de la que ellos pudieran estar orgullosos, pero sabía que no todos podrían cargar con fantasmas para sentirse acompañado.

— No estarás solo, yo estoy aquí, seré tu amigo —Ofreció con una sonrisa, no quería que Luffy se decepcionara cuando Ace rechazara su amistad y le doliera más, además, él mismo necesitaba un amigo, no quería imaginarse algún día sentirse así.

— Pero Ace esta solo —Aseguró cuando salieron de la casa, caminando hacía el bosque, aunque no podían ver a Ace estaba claro que no sería difícil encontrarlo, una parte de Naruto creyó que debería mencionar al supuesto amigo del moreno para que no se preocupara, pero sospechaba que eso no lo detendría.

Sospechaba que eso no era simplemente un "Ace esta solo", era más parecido a "A Ace le duele, Ace tiene frío, Ace sufre" o al menos es lo que podía suponer de la conversación que estaban teniendo hasta ahora, pero no sabía si su presencia, la de Naruto, sería bien recibida por Ace, o si ahogaría aún más los intentos de formar una amistad.

— Bien, yo me quedaré entrenando, haz lo que quieras, estaré aquí por si te rindes —Quizás sonaba un poco borde de su parte, no lo negaría, pero sospechaba enormemente que esto no era algo en lo que debiera meterse, o quizás era que él mismo no confiaba en que pudieran hacerse amigos y no quería extender una mano tan fácilmente.

En ese momento se separaron por el día, tras hacer su rutina de entrenamiento con la espada, lo que le llevó un par de horas, bajó por la montaña para encontrarse con Roulette y seguir aprendiendo y practicando, durante todo su entrenamiento no pudo evitar tener a Luffy y a Ace en la mente, sintiendo que debió haberlos seguido, pero se obligó a recordarse que tampoco pensaba hacer amigos, ser cercano a alguien significaría estar atado a alguien, a algún lugar, serían gente que estarían demasiado cerca y podrían observar la marca, una marca que nadie debería ver, preferiría morir a que alguien la viera. Durante su pequeña lección para preparar bebidas con Roulette un mal presentimiento surgió en su vientre, sentía que algo terrible estaba pasando o estaba por ocurrir, y no podía sacarse de la cabeza que era por sus nuevos hermanos, pero se dijo a sí mismo que estaba siendo paranoico. En lugar de irse nada más el bar abrió (Como se suponía que debía hacer sí quería llegar con luz a la montaña) se quedó para repartir cartas (Y estafar) para un par de partidas para los clientes.

Solo pudo regresar a la montaña bien entrada la noche y solo porque su olfato y oído era lo suficientemente bueno para evitar a los depredadores, depredadores que ya estaban en su mayoría dormidos, en parte porque podía oler a varias personas por la montaña, tenía un olor humano que no podías encontrar en el bosque, incluso cuando una persona pasaba su vida en la naturaleza no se desprendía de su olor humano, o no del todo. Así que, aunque costosamente, logró llegar a casa de Dadan, descubriendo casi al instante algo que faltaba: Luffy no estaba allí.

— ¿Dónde está Luffy? —Cuestionó, y, para su horror, Ace estaba allí, así que había unas pocas opciones: Luffy perdió a Ace y por lo mismo se perdió en el bosque, Ace noqueó, o asesinó, a Luffy y su cuerpo estaba en algún lugar del bosque, o en algún punto se rindió, pero no supo regresar— Iba detrás de ti, ¿Dónde está? —Preguntó mientras se paraba frente a Ace, en pie de guerra sí le había hecho algo al niño.

No podría volver a mirar a Garp a la cara sí algo le había pasado a su nieto biológico mientras se suponía que debía ser el nieto sensato, además, tenía miedo, Luffy apenas era un poco mayor que él cuando le arrancaron su libertad, y aunque sabía que era un pensamiento ridículo tenía miedo, sabía que no solo los tenryuubitos tomaban esclavos, ingentes cantidades de nobles lo hacía, piratas lo hacían, criminales lo hacían, por lo que no era imposible que Luffy corriera con la misma mala suerte que él y terminara perdiendo su libertad, Luffy aún era un niño, él no merecía que le hicieran algo parecido a lo que sufrió.

— ¿Eh, en serio? —Cuestionó con un tono que dejaba en evidencia que estaba mintiendo— Ni me di cuenta —Aseguró mientras le dedicaba una sonrisa que en ese momento le supo siniestra— Quizás el bebé intentó volver con el viejo —Naruto no aguantó más y le pegó un puñetazo en la cara a Ace antes de girarse para salir corriendo.

Odiaba no haber registrado mejor el olor de Luffy antes porque, por desgracia, los zorros no tenían buena visión nocturna, adoptó su forma animal completa, una que necesitaría porque en ese estado era que su oído y olfato eran mejores, le encantaría crear luz con su ilusionismo, pero eso tendría un par de problemas: La ilusión de luz no creaba luz verdadera así que no le serviría, en segundo lugar, eso bien podría alertar y despertar a los depredadores. El miedo solo hacía que la sangre bombeara más y más rápido, lo que quizás era bueno ya que le permitía correr más rápido e ignorar el cansancio que pudiese sentir, no podría permitirse vivir sí algo le había ocurrido al chico, sí moría tendría que escapar del Blue en el que se encontrará porque estaba seguro de que Garp no se lo perdonaría, sí el chico caía en manos de esclavistas tendría que hacer todo lo que pudiera porque no podía quedarse quieto mientras la libertad de alguien era arrebatada, podía imaginarse el destino que alguien tendría, podía percibir muy levemente el olor: Después de todo Luffy además del olor humano que tenía se mezclaba con un fuerte olor a goma (Suponía que por su fruta), pero el olor era tan suave que debieron haber pasado horas desde que pasó por su paso. Cada ruido, por pequeño que fuera, le hacía girar la cabeza deseando, o esperando, encontrar a Luffy.

— ¡Luffy! ¡Luffy! —Llamó, para este punto estaba dispuesto a ignorar los riesgos, estaba seguro de que llevaba más de una hora buscando y a cada segundo sentía que se desesperaba más, dejó a su paso ilusiones de colores brillantes que decían el nombre de Luffy (Confiando en que el chico sabía leer su propio nombre), y por los brillantes colores que tenían las ilusiones se veían muy raras en la oscuridad, como granos rojos en medio de piel— ¡Luffy!

— ¡Oooooh! —Se quedó quieto de golpe, no porque ese aullido hubiera venido de Luffy, desearía que lo hubiera hecho, pero en su lugar eran aullidos de lobos, sabía que se arrepentiría de haber dejado de lado cualquier cuidado, pero no importaba.

— ¡Naruto! —Por desgracia, o por fortuna, el grito venía de la misma dirección en la que venían los aullidos, regresó a su forma humana mientras se ponía en posición de batalla, no tenía muchas esperanzas, pero no le quedaba de otra.

— ¡Aquí Luffy! —Llamó. Vio a Luffy mucho antes de lo que vio los lobos, sintió el estómago caerse al verlo, una cantidad de chichones y cortes que no podía ni contar, púas por todo su cuerpo, el labio hinchado y un ojo morado, el chico corría con los lobos detrás— ¡Salta! —Se suponía que debía salir como una orden, pero se parecía mucho más a una súplica.

Incluso sí podía derrotar a unos cuantos lobos, que eran el doble de grandes que cualquier lobo que hubiera visto (Qué demonios les daban de comer en esta isla a sus animales para que todos salieran tan grandes), su espada se rompería antes, o el número le ganaría, o peor aún, alcanzarían a Luffy, pero para superar el miedo (Porque lo sentía) se recordó a Arthur y a Shangri-La, ambos habían muerto por él, habían estado dispuestos a morir peleando, lo menos que les debía era hacer lo propio. Para su suerte el moreno le hizo caso, saltó (Mucho más alto de lo que uno creería posible para un niño) lo que le dio la oportunidad, fue un movimiento de derecha a izquierda que logró golpear al primero de los lobos (Cuatro, ahora los podía contar y eran cuatro), con fuerza suficiente para empujar al animal a un lado, palabra clave, empujar, porque se recuperó peligrosamente rápido para mirarlo molesto, fuego en sus ojos. Los lobos comenzaron a rodearlos, ellos retrocedieron hasta que quedaron arrinconados con árboles.

— Luffy, súbete al árbol, no te bajes hasta que todos los lobos estén inconscientes o se vayan —Pidió mientras volvía a empuñar la espada, pasó a su forma hibrida, un poco de altura y fuerza extra, pero le serviría para recuperar su espada si se la arrebataban (Temía que eso pasaría más pronto que tarde)

El lobo que había golpeado antes se abalanzo sobre él, los animales no podían sonreír hasta donde Naruto sabía, pero sospechaba que lo estaban haciendo, emocionados por el bocadillo que estaban por zamparse, se acercó para darle un golpe en el cuello, lo que logró solo para después ser golpeado por un zarpazo (¿Desde cuándo los lobos daban zarpazos?) de otro lobo, golpe que lo mandó contra el árbol del que Luffy estaba subido. Se giró tan rápido como pudo, y se agachó, para que uno de los lobos se estrellara contra el árbol, solo por ese momento, en lo que solo podría llamar un acto de desesperación, movió sus garras contra el cuello del lobo sin siquiera pensarlo, el olor a sangre llegó sobre el lugar, y sospechaba que eso no les había hecho ningún favor, los canes lo miraron molestos, no, furiosos, solo quedaban dos, el que había recibido un golpe de espada estaba tumbado y confiaba en que le había cortado la garganta al animal que acababa de atacar.

Pero resulta que los animales no eran tan tontos como para creer que estaban en una especie de combate por turnos, porque uno de ellos había saltado para morderle el brazo con el que sostenía la espada, gritó, gritó tan fuerte como para que la garganta le doliera, pero no estaba dispuesto a perder el tiempo, no podía perder el tiempo, usó una de sus colas para agarrar la espada que había dejado caer (Agarrar cosas con la cola resultó ser menos fácil de lo que esperó), pero antes de que pudiera golpear al animal el otro dio un mordisco destrozando el bambú, genial, ahí iba su espada, pero siguió atacando, en realidad era mejor ahora, aprovechando las púas que se habían formado por el bambú destrozado apuñaló al lobo que le mordía en el ojo, más sangre, pero para su desgracia no lo había matado ni dejado inconsciente, lo soltó, sí, pero solo lo molestó más, el que había dado por muerto le mordió en la pierna antes de zarandearlo y lanzarlo contra el árbol, el lobo que creía inconsciente se levantó, herido, tanto en el cuerpo como en el orgullo, pero dispuesto a destrozarlo, ahora no por hambre sino por odio, allí estaba, rodeado de lobos, moriría, lo tenía claro.

— ¿Así vas a morir? Qué patético —Una voz grave, oscura, siniestra y pesada resonó en algún lugar— Al final tenían razón, no eres más que una mascota que cree que puede ser algo más —Las palabras picaron, dolían más de lo que le gustaría admitir porque tenían razón— ¿Para esto sirvieron los sacrificios de Arthur y Shangri-La? —La voz cuestionó, y temió, temió que esa voz fuera su consciencia recordándole que no valía lo que otros habían pagado para que viviera.

Quería llorar, quería romper a llorar, pero aprendió hace mucho que llorar no resolvía las cosas, llorar no lo había salvado de los tenryuubitos, ese había sido Fisher Tiger, no lo había salvado de que los marines lo regresaran con sus esclavistas, ese había sido Arthur, llorar no le había impedido ahogarse, esa fue Shangri-La, por lo que fue con lo único que podía ayudarle, lo único que haría que no se arrodillara en el suelo llorando como el niño pequeño que había dejado de ser, se enfadó, se enfadó con Garp por dejarlos allí, se enfadó con Ace por no cuidar de Luffy, se enfadó con el propio Luffy por perderse o por seguir a Ace, se enfadó consigo mismo por haber ido a trabajar en lugar de cuidar a Luffy, se enfadó con los lobos por ser un dolor en el culo, no lo supo en ese momento, pero la ira pareció funcionar, sus garras crecieron, sus dientes se afilaron, las marcas en las mejillas se volvieron más salvajes, sus ojos se volvieron rojos y de pupila rasgada, el pelaje se erizó, su cuerpo comenzó a soltar vapor, un vapor rojizo siniestro envolvió su cuerpo sanando heridas, los músculos crecieron, las heridas se evaporaron, y los lobos parecieron notar que su presa había dejado de serlo, comenzaron a caminar lentamente para atrás antes de darse la vuelta y correr lejos.

— Luffy, tenemos que volver —Gruñó, gruñido que se iba volviendo susurro, porque sin la amenaza allí sentía como toda su energía se había esfumado, cayendo al suelo.

El resto del viaje fue tardado, resultaba que había corrido mucho más de lo que creía, ya no tenía energías, pero ahora debía cargar a Luffy quien se había aferrado a su pecho llorando, agradeciéndole por ir a salvarlo, no tenía energías para nada más que devolverle el abrazo (Aunque lo hiciera principalmente para cargarlo), arrastró los pies por al menos una hora, quizás dos, hasta que llegaron a la casa en la montaña (Su espada de bambú había sido olvidada en el bosque), regresado a su forma humana entró pateando la puerta y dejando a Luffy en el suelo.

— ¿Tenemos algo con qué hacerle primeros auxilios o solo lo dejo dormir? —Cuestionó a Dadan, que fue la única persona que se topó, aunque al final de nada le sirvió la pregunta porque cayó inconsciente a los segundos, literalmente habiendo caído en el suelo con un sonoro golpe.

— Voy a ir a por Ace —Fue lo que le respondió Luffy tras que Naruto le preguntaba a dónde iba tan temprano, para milagro del chico este estaba totalmente repuesto, vaya que se recuperaba rápido.

— ¿Después de lo que pasó ayer? —Cuestionó en un grito, sin poderse creer que Luffy estuviera a punto de cometer el mismo error dos veces, este solo asintió fuertemente, como si hubiera olvidado lo que había ocurrido.

— Si, es lo que dije —Aseguró el chico, Naruto quería estampar su cara contra la pared, lo hizo, en realidad lo hizo.

— No esperes que la próxima vez vaya por ti —Le gruñó, no podía creerse que se hubiera jugado el cuello por alguien así de idiota.

Esta vez bajó más temprano la montaña (Sin su espada tenía menos entrenamiento que hacer, pero ahora tendría que buscar un sustituto, porque no podía comprar una espada en el reino, eran demasiado caras para él), quizás debería robarle su tubería a Ace, debería ser una excusa medio decente de sustituto de espada, repitió la rutina del día anterior, pero antes de partir a casa, suponiendo que así pudiera llamar a la casa de Dadan, pero se quedó un poco más para hablar con Roulette.

— Roulette ¿Dónde podría conseguir una espada de bambú? La que tenía se rompió ayer —Le cuestionó con una mirada que suplicaba, que pedía, que no hiciera muchas preguntas, porque no tenía idea de cómo explicar lo que había ocurrido el día anterior.

— ¿De bambú? No sé dónde —Admitió el hombre desde la puerta donde estaba fumando un cigarrillo a través de un sujetador de cigarrillos— Pero suponiendo que cualquier cosa te sirva, podrías buscar en Grey Terminal, seguro podrás encontrar un tubo de metal o una cañería que te sirva igual —Mencionó antes de acabarse el cigarrillo y volver adentro del bar.

Volvió a la cabaña tras casi una hora de camino, se topó con la misma escena que el día anterior, y, cómo aparentemente Naruto no era alguien de palabra en lugar de irse a la cama y fingir que Luffy volvería bien, así que volvió a golpear a Ace, le robó la cañería que usaba, y corrió dentro del bosque para buscar a Luffy, esta vez no tuvo que salvarlo de lobos, por suerte, pero terminó demasiado arañado por arbustos espinosos en los que el chico había caído, volvieron a con Dadan y se fueron a dormir. Solo para repetir el cuento el día siguiente, y el siguiente, y el siguiente, y el siguiente, cada día le decía a Luffy que no volvería a ir a buscarlo sí volvía a ir a por Ace, y cada noche era una mentira porque volvía a hacerlo, a veces teniendo que rescatar a Luffy de animales (Se topó con un maldito tigre gigante ¿Qué demonios pasaba en esta isla?), al punto en que esto se había vuelto una rutina por tres meses.

Odiaba admitir que la relación se había estrechado, era un poco difícil no relacionarse más con alguien que pasabas tres meses de tu vida, y con quien habías sobrevivido a algunas cuantas peleas bastante desfavorecedoras (Principalmente contra animales demasiado grandes) también le había servido como una especie de entrenamiento, la última vez que se habían topado a la manada de lobos había logrado vencer a dos de ellos, vencerlos realmente y el otro par se había marchado para proteger a sus iguales, pero ese día no fue directo a la montaña, ni siquiera se había marchado a su hora habitual.

— Aun no encontramos a ese mocoso llamado Ace, pero tenemos a un mocoso amigo suyo, seguro que él sabe dónde está lo que nos robaron —Comentó alguien mientras tomaba una ronda de cervezas para algunos de su grupo— Pero sé que podremos sonsacárselo —Naruto no se quedó mucho más tiempo para escuchar al pirata hablar porque se fue corriendo dejando una mano ganadora sobre la mesa.

No sabía bien de que mocoso habían estado hablando, pero no pudo evitar temer que tuvieran en sus manos a Luffy (Ya estaba convencido de que el supuesto amigo de Ace del que Garp hablaba era un amigo imaginario y no existía), así que no le quedaba de otra que asumir que Luffy había sido atrapado y ahora pagaría los platos rotos de Ace (Quien aparentemente era un ladrón, quien lo diría, se parecían más de lo que había creído) así que lo fue a perseguir, para este punto había memorizado el olor de Luffy hasta el punto en que podría encontrarlo en cualquier lugar de esta isla, resultó que los piratas estaban escondidos en Grey Terminal, se preparó mentalmente para lo que iba a hacer, este había sido el peor escenario en su mente cada vez que había tenido que ir a rescatar a Luffy (Que terminara en manos de personas que le harían algo horrible) así que golpeó la puerta con fuerza mientras creaba una ilusión, o dos, suponiendo que esconder la tubería que tenía en su espalda fuera contada, la ilusión fue simple, un gran cofre del tesoro lleno hasta arriba de oro, no sabía cuánto les había robado Ace, ni cuanto había reunido, pero esto debería servir como mínimo de señuelo, sino para que le devolvieran a Luffy si sería suficiente para que lo siguieran hasta donde "estaría2 el resto, lo que le permitiría deshacerse de ellos en el bosque, no era un buen plan, pero era el mejor que tenía.

— ¿Quién demonios...? —preguntó un hombre rubio con el brazo enyesado al abrir la puerta.

— Supongo entonces que no quieren de regreso lo que les robó Ace —Habló tan fuerte y claro cómo podía, pateó el falso cofre dentro dejando que las monedas cayeran al suelo, necesitando de toda su concentración no solo para imitar el movimiento sino para imitar cómo se verían con la iluminación— Escuché que tenían a mi hermano aquí y ya que no parecen ser capaces de encontrar a Ace, vine a hacer un trato —Ofreció, el que se giró fue un hombre alto y robusto, de cabello lila y piel clara.

— ¡Naruto! —Le llamó Luffy, reconocería su voz mezclada con llanto donde fuera, debió forzarse a ignorar el escalofrío y la ira que sintió al ver al chico, a su hermano, prácticamente torturado, o, iba a disfrutar deshaciéndose de estos hombres en el bosque, quizás los matara con sus propias manos.

— Mi hermano a cambio de este dinero —Esperaba que nadie intentara tocar el oro porque se darían cuenta de que era mentira en cuanto lo hicieran— Hay más de donde vino esto, supongo que Ace les robó mucho más, puedo llevarlos a dónde lo guarda —A la guarida de un tigre o una manada de lobos, ambos le funcionarían para deshacerse de estos.

Para su desgracia el gran hombre (Porchemy lo habían llamado los otros), se acercó para agarrar el oro, del mismo modo que el rompía la ilusión de su bastón de metal, esto iba a ser una pelea, sí, el oro desapareció casi como neblina y la pared detrás de él explotó (Rota en pedazos porque alguien irrumpió por esta).

— Al parecer toca pelear, lástima —Mientras empuñaba la tubería como si fuera una espada (Había sido el sustituto que había usado para sus entrenamientos desde que se la robo a Ace).

— ¡Quita! —Bramó Ace, que sorpresa, parecía que el chico podía ser responsable, al tiempo que golpeaba a alguien en la cabeza.


Si no me equivoco, o si mis cálculos son correctos, el arco de la infancia terminará en el próximo capítulo, a más tardar sería en el capítulo cinco, en este capítulo pensaba lidiar un poco con el acercamiento fraternal entre Luffy y Naruto, ya en el siguiente se forma el cuarteto de hermanos, lamento si se sienten capítulos un tanto aburridos, pero creo que es algo que tenía que tratar ahora al inicio en lugar de tratarlo en un futuro, o preferí hacerlo así.