Bien, hemos regresado con esta historia, un cuarto capítulo, me sorprende que ninguna de mis dos historias activas haya bajado el nivel por tener otra historia, supongo que es por los límites de palabras que establecí desde el principio lo que me permite ser más conciso con mis publicaciones, así que ando tranquilo, hasta ahora mis mayores retrasos han sido por problemas externos o porque la inspiración para un lemon o una pelea andaba corta.
Y ahora mi parte favorita de cualquier historia que haga, los reviews;
fractor; Ya que estamos voy a responder a las dudas que me dejaste en DM, porque lo reviso en intervalos irregulares por lo que bien podría no responderlos nunca por ahí. El plot lo tengo pensado y estoy preparándome para eso, y quizás lo haga, no sé sí como un one-shot demasiado largo o con capítulos, quien sabe, mira, Naruto siempre ha sido un chico traumado, en esta historia, y en este momento, tengo que señalarlos para meterlo en la trama.
Creo que nosotros hubiéramos reaccionado igual si conociéramos primero a Garp y luego a Luffy, me alegro de que te esté gustando, y sí, la gente suele olvidar que Ace era un hijo de perra demasiado violento (Su primera idea cuando Luffy lo descubre a él y a Sabo es matarlo), y tampoco, sabemos que Roger era bastante parecido a Luffy según lo que nos han contado, y de Rouge no tenemos mucha información, pero yo digo que eso lo saco Ace de él mismo. Ahora con lo del DM.
No hay un horario tan fijo, intentaré que esté en una semana, quizás dos a más tardar, pero no puedo decirte una certeza. Y no, aunque Naruto y Nami tendrán una buena relación por sus puntos en común, tengo pensado que ella irá al harem de Luffy (Ese ship, junto con el Boa x Luffy, es de mis favoritos, sí, estoy revelando dos partes de estás relaciones).
Samuel Santillan; Me alegro de que te haya gustado, y mira, Naruto también creía que ese sería el papel, está aprendiendo muy rápido que no hay nada que pueda evitar que Luffy se meta en problemas, así que está aceptando el trabajo de asegurarse de que Luffy pueda salir vivo del problema en el que, eventualmente, se va a meter.
Mira, Sanji probablemente quiera tener a Naruto bien sujeto mientras las chicas se bañan solo para estar seguro de que no se está aprovechando del poder de hacerse "invisible" Naruto prefiere dejar sus cartas bajo la manga, así que probablemente esa reacción tarde en llegar.
Ni tanto, tiene a Sabo, él también está cuerdo (Menos loco), así que tienen que preocuparse por no dejarse arrastrar por la locura de los otros dos, rubios contra morenos en la cordura.
Naruto ya decidió que sí va a seguir a Luffy en el futuro tendrá que compensar las habilidades que a Luffy le faltan, para su desgracia es todo lo que no implica pelear o liderar, casi va a llorar de alivió cuando Nami llegue y no tenga que cargar solo con todo el desastre que es esta familia y tripulación.
gaby11; Muchas gracias, me alegro.
Loki99D; Si, pero no, Fisher Tiger tiene dos eventos en Marye jois, uno fue el tiempo cuando él fue esclavo (Que me parece que sí es antes del nacimiento de Luffy), y otro es cuando quema la tierra sagrada y libera esclavos (Que ocurre cuando Luffy era niño), pero por la forma narrada es fácil creer que ocurrieron al mismo tiempo. ¿Cómo sabemos esto? Por Koala, ella es, más o menos, de la misma edad que Sabo y ella fue una de las esclavas que se liberaron con el desastre de Fisher Tiger y ella llevaba allí el tiempo suficiente para quedar traumada con una sonrisa permanente. (Aun así, sí tenía que hacer una corrección en el primer capítulo, algo que para este punto ya debí haber hecho).
— Si vienes tú a nosotros mejor que mejor, ya estábamos cansándonos de buscarte entre tanta mierda —Porchemy mencionó mientras atrapaba a Ace por el cuello tras que este intentara golpearlo, Naruto no pudo evitar notar que sí el hombre quisiera podría romperle el cuello al chico en un instante, pero, positivamente, resultó que el hombre era idiota.
No solo por no romperle el cuello a Ace al momento (Por el hecho de que habían torturado a Luffy sospechaba que preferían el largo camino del dolor), sino porque los descuidaron, resultaba que Ace sí tenía un amigo real (Naruto casi grita de la sorpresa al ver que el chico en realidad NO era un amigo imaginario), y por la tubería que estaba sosteniendo debía suponer que no estaba aquí nada más para mirar, se miraron entre sí por un instante antes de asentir, puede ser que nunca hubieran peleado juntos, y quizás no volvieran a hacerlo, pero era una de esas situaciones dónde la situación podía otorgarles un nuevo nivel de entendimiento, se lanzaron al mismo tiempo que Ace llamaba al otro chico que Naruto miraría más de cerca una vez no estuvieran peleando por su vida.
— ¡Sabo! —Mientras el chico nuevo, Sabo, Naruto tenía que recordar el nombre de alguien que lo había ayudado, saltó para golpear a Porchemy en la nuca, él decidió apuntar más abajo, a las rotulas. El golpe hizo que el pirata soltará a Ace y cayera arrodillado, pero tanto Naruto como Sabo no pudieron evitar darse cuenta de que no parecía tan herido como para decir que estaba vencido, por no decir que parecía intacto.
— Eso ha dolido, ¿Saben? —Cuestionó al tiempo que se levantaba, dejando a Naruto darse cuenta de que habían perdido una oportunidad perfecta para atacarlo mientras estaba débil— Supongo que sabrás qué les pasa a aquellos que se enfrentan a tipos más grandes —Proclamó mientras empuñaba su espada.
— ¡Tu oponente está aquí! —Proclamó Ace cómo sí tuviera un imperioso deseo de morirse, pero Naruto no pensaba quejarse, no porque quisiera muerto a Ace (Solo golpearlo un poco por no cuidar a Luffy), sino porque le estaba brindando el tiempo suficiente para otro truco— ¡Sabo, tú ayúdale! —Ordenó.
Naruto aplaudiría el liderazgo de Ace si no fuera que él mismo los había metido en este problema, y si no fuera porque tenía las manos literalmente ocupadas, aunque cualquiera que lo mirase podría verlo con las manos hacía arriba en un gesto de rendición la verdad era que sus manos no estaban vacías, crear ilusiones en medio de un combate era, francamente, un dolor de cabeza, el ilusionismo necesitaba concentración y detalle, algo que no podía permitirse en esta situación con tanta soltura como para usarlo de arma ¿Pero con Sabo y Ace distrayendo a los piratas? Podía crear una ilusión lo suficientemente decente de sus manos para que nadie notara las afiladas cartas que tenía en ellas, un rápido movimiento en ambas manos y lanzó las cartas
— Este tipo tiene una espada de verdad, ten cuidado —Sabo decidió que era momento de señalar lo obvio, pero mira, en esta situación Naruto no podía culparlo.
— ¿No es mejor atacarlo entre todos? Después de todo, Luffy ya está libre —Anunció con una sonrisa mientras un corte aparecía sobre el ojo derecho de Porchemy al mismo tiempo que la cuerda que sostenía a Luffy era cortada, que mala calidad de cuerda, pero Ace no pareció escucharlo y saltó para atacar al pirata.
Para reconocimiento de Ace estaba logrando hacerle frente a un pirata que usaba una espada real con una tubería, sí, el chico era un monstruo de fuerza, pero para su buena Fortuna Sabo parecía no haberlo ignorado, o no del todo porque se giró para encarar a los otros tres piratas (Que seguridad tan pobre, pensaba ahora que tenía tiempo), y siendo que parecía que Ace tenía controlado a Porchemy decidió que bien podía acompañar a Sabo. Mientras Sabo optaba por brincos y volteretas para asestar golpes en la cabeza, llegando incluso a robarle un cuchillo al hombre con el brazo en cabestrillo, Naruto estaba optando por los ataques bajos, un barrido que era acompañado por un golpe en la cabeza por parte de Sabo, un golpe a la rodilla que abría aún más la oportunidad de Sabo para moverse, y en menos de un minuto habían cruzado la habitación, cortado las ataduras de Luffy (Naruto solo había cortado la cuerda de la que colgaba), y Sabo lo tenía en brazos.
— ¡Lo tengo, salgamos por patas! —Anunció Sabo mientras le dirigía una mirada a Ace antes de girarse a ver a Naruto, ¿El sentimiento exacto detrás? Ni idea ni le importaba.
— ¡Id vosotros por delante! —Proclamó Ace como sí no viera cuál era el problema de enfrentarse a alguien que claramente tenía experiencia peleando y más del doble de su tamaño, pero para fortuna del idiota tanto Sabo como Naruto no pudieron quedarse callados.
— ¡Serás idiota! ¡Mueve el culo! —Dijeron los dos al mismo tiempo, lo que les permitió notar que sus voces sonaban como una, literalmente, se giraron a mirarse entre sí como sí no pudieran creer que sus voces fueran tan parecidas, al mismo tiempo que Ace hacía lo propio.
— Una vez elijo a un enemigo —Comenzó con tono sorprendentemente serio— ¡Jamás le doy la espalda! —Aseguró con un rugido, un grito de guerra que resultaría más intimidante sí no fuera descaradamente estúpido.
— ¡Tonterías! ¡Este tipo no es como los inútiles del pueblo! —Sabo se giró para ver a Ace, y mira, Naruto agradecía que no era el único que tenía que lidiar con un moreno idiota, debería formar un sindicato junto a Sabo.
— Puto crío, deberías hacerle caso a tu amigo —Proclamó Porchemy con furia nada disimulada en su voz— Los jueguecitos se han acabado, tú nos robaste nuestro botín, así que regrésanoslo, crío del demonio —Esas palabras parecieron calar más duro en Ace de lo que esperaba— Dánoslo y te dejaré marchar —Proclamó mientras apuntaba con su espada a Ace, mismo Ace que de un golpe la apartó.
— Nosotros le daremos mejor uso a su dinero —Afirmó con rostro serio, y Naruto se quejaría, sí no fuera porque probablemente diría lo mismo, ¿Había mencionado que odiaba lo parecidos que estaban resultando ser? Porque lo hacía.
— Espera aquí un minuto —Pidió Sabo, Naruto estaba por girarse para decirle que mejor arrastrarán a Ace, cuando se dio cuenta de que no se lo decía a él, se lo decía a un Luffy que acababa de dejar caer en el suelo— Te estás pasando ¿Por qué llegas hasta este punto? —Cuestionó al moreno violento una vez estuvo a su lado.
— Luffy sujétate a mi espalda ¿Quieres? —Pidió a un mono que sabía que aún estaba consciente, aunque conmocionado, el pequeño moreno hizo lo que le pidió— Ustedes dos, par de idiotas, no sé por qué están monologando, solo acabemos con él —Se quejó mientras se ponía al otro lado de Ace, ambos lo miraron por un instante antes de volver su vista a Porchemy.
— Si fuera vencido por unos niños dejaría de ser pirata —Proclamó con odio en sus ojos, Naruto ya había pasado el punto en que quería torturar a quien había lastimado a su hermanito, no, para este punto quería verlo muerto y no le importaba sí se manchaba las manos.
— ¡Pues te estás tardando! —Gritaron los tres con sus tuberías en manos al tiempo que saltaban para pelear, Naruto no iba tras la cabeza o el cuello, sí algo había aprendido de salvar a Luffy de todos esos animales es que, sí no tenías la fuerza para acabar de un golpe a un enemigo, debías ir por los puntos débiles para debilitarlo.
Esto resultó ser increíblemente conveniente, porque mientras Sabo y Ace golpeaban al tipo en el cuello, la cabeza o el torso (O lo intentaba puesto que bloqueaba los ataques con su propio brazo o con su espada), Naruto apuntó a la cintura, al codo, a la muñeca, las rodillas y las bolas, el daño podría no ser tan significativo como lo serían los golpes de Sabo y de Ace, pero sí los bloqueaba se dejaba abierto para recibir el golpe de otro de los chicos, y si no lo bloqueaba resultaba que el golpe de Naruto lo desviaba lo suficiente para que no pudiera atacar, ni defender, al dueto mayor, o, cuando Naruto decidía que podía sumarse al par mayor en su ataque de frente, daban golpes demoledores, no tardaron demasiado en no solo derrotar a Porchemy, sino a los tres piratas que estaban con él.
— Debería cortarle el cuello, este maldito bastardo —Naruto escupió sobre el cuerpo inconsciente del pirata, podía sentir las miradas del par que claramente estaban mucho menos preparados para la idea que él.
No es que pudiera culparlos, hace demasiado que había aceptado la idea de morir luchando y de matar para vivir, no se había visto obligado a hacerlo, pero no descartaba la idea, además, viendo lo que se habían atrevido a hacerle a su hermano, cualquier simpatía o piedad que pudiera tener se le había acabado, pero Naruto tenía prioridades, así que en lugar de matarlo decidió darle una última patada en las bolas antes de comenzar a caminar fuera del lugar con los otros dos medio paso detrás de él, o mantuvieron esa distancia hasta que decidieron por lo que querían decir.
— ¿Qué estabas haciendo allí? —El tono molesto de Ace disparó la ya de por sí ardiente furái de Naruto y se giró para mirarlo con fuego en los ojos.
— Escuché que habían atrapado a "un mocoso que se la pasa con Ace" y ya que te consideró un perro rabioso que no podría formar una amistad ni aunque quisieras creí que habían atrapado a Luffy por tú culpa —El tono recriminatorio dejaba muy en claro que incluso sí no lo decía directamente seguía culpando aunque fuera un poco a Ace por todo esto— Y como no creí que fueras a rescatarlo fui a ver qué podía lograr, porque, por sí lo has olvidado, soy el que ha ayudado a Luffy a volver a casa después de que lo dejas abandonado en el bosque por los últimos tres meses —Le gruñó en la cara, no se había percatado de en qué momento se había acercado tanto a Ace como para que sus narices chocaran, para suerte del moreno mayor tuvo la decencia de parecer avergonzado y agachó la cabeza, bien.
— Tch, sí no me hubiera seguido esto no habría pasado —Chistó por lo bajo, y aunque su tono sonaba más como sí quisiera convencerse a sí mismo a Naruto no le importaba.
— ¡Es un niño! —Volvió a gruñir, Ace y él se miraron, ignorando que, para todos los efectos, ellos eran niños, niños que habían pasado por cosas horribles, tanto que habían olvidado que lo eran.
— ¡Deberíamos brindarle primeros auxilios primero! —Proclamó Sabo dando una palmada justo frente al par que parecía que iba a pelear, ambos pudieron reconocer el intento del chico de distraerlos para que no pelearan, especialmente cuando Naruto estaba cargando a un herido Luffy.
En ese momento es que Naruto observó más detenidamente a Sabo, especialmente ahora que estaba seguro de que el chico no era una alucinación colectiva, rubio, de cabello rizado, le faltaba un diente, no era particularmente más alto que nadie, en realidad creía que tenía la misma altura que Ace, y al igual que Naruto parecía de los que preferían usar ropa más allá de pantalones cortos y camisetas, el vestuario era más complejo, casi le recordaba a ropa de noble, (Quizás criticaría al chico por ello ahora que estaba molesto, pero él mismo había usado ropa de noble en Geal para poder robarles), así que se detuvieron tras robar en una farmacia para comenzar a tratar las heridas de un Luffy que había estado sorprendentemente callado todo este tiempo, lo que Naruto ya sabía era solo el preludio para que cuando estuvieran a salvo se aferrará a él y llorará hasta que pudiera reconfortarlo, lo que parecía que solo lograba con sus colas, al mocoso le gustaba lo suave que eran.
Naruto no tardó demasiado en vendar y limpiar las heridas de Luffy, uno adquiría experiencia cuando lo hacías por tres meses, había desconectado de lo que fuera que Ace y Sabo estaban charlando, creía haber escuchado su nombre una que otra vez, probablemente Ace le estaba dando las presentaciones pertinentes, o estaba explicando quién era el chico que se les había unido en la batalla, a Naruto no podría importarle menos.
— ¡Tenía miedo! —Lloró Luffy una vez que Naruto se separó lo suficiente, siempre lo hacía y dejaba al monito la capacidad de ser él quién lo abrazará sí lo necesitaba— ¡Pensé que moriría! —Y con esas palabras se lanzó a abrazar... a Ace, Naruto negaría el resto de su vida que eso le dolió.
— ¡Eres una molestia! ¡Cállate ya! ¡Siempre estás llorando! ¡Lo que más odio son los malditos mocosos llorones! —Ladró el chico, pero Naruto notó que eran los brazos de Ace los que no se separaban de Luffy, lo que evitaba, junto con que Luffy estuviera en medio, que golpeará a Ace, el efecto fue inmediato, el llanto cesó sin un segundo de demora.
— Impresionante —Admitió en un susurro de mala gana, a él le había costado varios minutos, en los peores casos casi una hora, de tener al chico envuelto con sus colas como si fueran cobijas para que se calmara, y siempre dejaba sus colas con mocos, aun así, le reconfortaba cuando tenía que limpiarla porque le recordaba que los había ganado dándole paz a su hermanito.
— Gracias... por... salvarme —Logra murmurar entrecortado por el llanto antes de volver a llorar, inclinando su cabeza y torso en una especie de reverencia, primera vez que veía que Luffy tenía algún tipo de modal.
— ¡Oye! —Bramó Ace con molestia.
— Tranquilo —Interviene Sabo con tono tranquilo, sí, aparentemente Sabo era el sentado de esos dos, igual que él con Luffy... ambos eran rubios... Naruto comenzaba a ver un patrón— Solo está agradeciendo —Aseguró.
— ¿Por qué no hablaste? ¡A ese tipo no le importa tener que asesinar mujeres o niños! —Ace gritó tras chasquear los dientes, su mirada sobre Luffy llena de duda, y mira, ahí Naruto también quería enterarse de todo esto.
— Si hablara... no podríamos ser amigos —Afirmó Luffy como si fuera una razón totalmente válida para morir, y aunque Naruto no podía entenderlo, también era cierto que él no entendía la soledad de Luffy, del mismo modo que ellos no entendían los miedos del propio Naruto.
— ¡Eso es mejor que morir! ¿Por qué insistes en ser mi amigo? —Naruto agradecía que Ace estuviera haciendo las preguntas que Naruto quería hacer, él las haría con un poco más de tacto, pero eso no importaba.
— Es que... —Pero antes de que Luffy pudiera responder Ace lo interrumpió.
— ¿Entiendes los problemas que nos causaste? ¡Todo porque empezaste a seguirme! —Proclamó molesto, quizás furioso, era uno de los cinco sabores de ira que él tenía y no terminaba de comprender, pero no pudo quedarse callado, no después de esto.
— ¿Qué les causo? —Naruto no pudo evitar preguntar con tono burlón— ¿Luffy te hizo robarle a ese pirata? No, seguro fue porque les robaron a ustedes, no, espera, tampoco —Comenzó a cuestionar con burla, una burla que ganaba tintes molestos cada vez más— O habrá sido por lo que perdieron por ir a rescatarlo, ah, no, tampoco, que no les regresaste el dinero, esos piratas ya sabían quién eras, así que deja de culpar... —Estaba por agarrar a Luffy e irse cuando el más joven de los cuatro decidió que podía interrumpir siempre que no fuera a alguien gritándole a él.
— Es que... ¡No tengo a nadie más! —Naruto no pudo evitar sentirse herido por esa admisión del más joven— ¡No puedo regresar a villa Foosha, odio a los bandidos de la montaña, el abuelo no está, Naruto siempre se va a la ciudad a trabajar...! —Odiaba que tuviera razón, pasaba con Luffy mucho menos tiempo, solo los escasos minutos en la mañana y el tiempo que le tomaba encontrarlo y regresarlo a la casa en la montaña en las noches, y sospechaba que Luffy sería incluso peor recibido que él en la ciudad— ¡Y estar solo duele peor que las heridas! —Proclamó con seguridad.
— Ya, ya, —Llamó Naruto mientras iba a su forma hibrida para estirar sus colas y abrazar a Luffy, ganándose las miradas desconcertadas del par, por eso es que se la había guardado bajo la manga— Tranquilo, ya paso todo, estás a salvo y seguro con todos nosotros —Envolvió completamente al chico mientras lo acercaba más a él, detalle curioso de sus colas en su forma hibrida eran casi tan fuertes como sus brazos, aunque agarrar cosas con estás seguía siendo una pesadilla— ¿Tan difícil es creer que queremos ser amigos? —Cuestionó Naruto mientras se giraba para ver a Ace.
Durante estos tres meses se dio cuenta de que, aunque no había querido hacer amigos, de que estaba solo y dolía, de lo contrario no se sentiría tan alegre cada vez que volvía a ver a Luffy, cada vez que lo abrazaba porque se habían salvado de una grande, cuando alguien se alegraba de verlo, qué había alguien que lo extrañaría en este mundo, puede que la soledad le doliera menos que a Luffy, puesto que no había herida más dolorosa para él que perder su libertad, pero también lo hería, como una aguja raspando su piel, dolía. Así que había llegado a entender que Ace, probablemente, también estaba muy herido (Especialmente antes de descubrir que Sabo era una persona real), así que incluso sí no habían tenido el mejor inicio, quería ser su amigo (Que resultaran ser más parecidos en algunos lugares de los que creyó alguna vez solo era un extra)
— ¿Ustedes quieren que yo... viva? —Cuestionó en un susurro de voz, una voz que amenazaba con romperse, y, por la forma en que lo decía, tanto Naruto como Luffy supieron (Después de corrientes de pensamientos muy diferentes entre sí) que nunca nadie le había dicho antes que se alegraban de que Ace estuviera vivo.
— Por supuesto —Proclamó Naruto con una sonrisa.
— ¡Claro! —Aceptó Luffy.
— Pero yo odio a los mocosos llorones como tú, y a los rubios idiotas cómo él —Naruto notó que, antes que cualquier otra cosa, Ace también quería aceptar, del mismo modo que Naruto no había querido hacer amigos él tampoco quería, pero una parte de él, igual que Naruto, se dio cuenta de que lo anhelaba.
— ¡No soy un mocoso llorón! ¡Seré un gran pirata! —Proclamó Luffy mientras se desenredaba de las colas que lo abrazaban para poner su frente contra la de Ace.
— ¿Tú, un gran pirata? Solo eres un mocoso llorón —Se burló Ace.
— Tenemos un problema —Sabo decidió interrumpir antes de que esto fuera más lejos, Naruto había decidido que Sabo era genial y estaba condenado a compartir el título del hermano sensato en esta disfuncional familia— Yo siempre he vivido en estos basureros y ahora... —Ah, mira, necesitaba dónde quedarse, sí, sin lugar a dudas Sabo conocería en cualquier momento a un abuelo que ya lo había adoptado, que suerte que ya no tendría que esperar a que Ace lo presentará— A partir de este día, nosotros dedicaremos nuestras vidas a un único objetivo ¡Ser piratas! —Proclamó.
— ¿Pirata? Hm, no había pensado en eso —Admitió Naruto ganando miradas de los otros tres, como sí se hubieran dado cuenta de que él nunca se había apuntado a vivir como pirata. Era cierto que había considerado seguir a Kid y volverse un pirata, pero muchas cosas habían cambiado desde ese tiempo, ya no quería la vida tranquila que había deseado en Geal— Pero creo que como pirata puedo conseguir lo que quiero —Sonrió sin poder evitarlo, ganando miradas más desconcertadas del trío, Sabo incluso hacía un movimiento con la mano invitándolo a seguir hablando— Quiero ver cada lugar de este mundo, vivir todo lo que el mundo me pueda lanzar, aventura tras aventura, sí, suena como la vida de un pirata ¿No lo creen? —Cuestionó mientras se giraba a ver a los tres, mismos que pasaron a sonreírle y asentir.
Ese era el sueño de Naruto, vivir una vida sin arrepentimientos haciendo todo lo que pudiera, viviendo tanto como pudiera, prefería la idea de vivir una vida corta, pero llena de aventuras y emoción, que vivir muchos años con una vida aburrida, por lo que estaba escuchando sus hermanos pensaban en ser capitanes de sus propias tripulaciones, pero eso no era para él, demasiado atado a las personas, ser en aquellos que lo seguían confiaban, pedirían concejo y se sentirían seguros, él prefería poder marcharse en cualquier momento sin que nadie buscara retenerlo, y de momento creía que podría obtener eso con Luffy, quien pese a todo nunca le había retenido de hacer lo que había querido, irse a la ciudad a trabajar, entrenar, sí Naruto había querido algo Luffy jamás se lo había negado o lo había retenido, quizás podría seguir a su hermano en su barco.
— Volvamos a casa ¿Quieren? —Cuestionó antes de estirar sus colas para envolver a Sabo y a Ace para cargarlos, al tiempo que agarraba a Luffy con sus brazos y lo abrazaba— Tendremos que apurarnos sí queremos tener luz para llegar, odio caminar por esa montaña de noche —Se quejó mientras comenzaba a caminar, el hecho de que su paso no se hubiera reducido realmente por cargar a los tres hablaba de qué tan fuerte era y que tanto le había servido la montaña para entrenar.
— ¡Bájame! ¡Puedo caminar por mi cuenta! —Ladró Ace mientras intentaba liberarse del agarre, no lo logró, por eso lo había agarrado a él y a Sabo con los brazos pegados al torso, para que fueran más fáciles de llevar.
Sus colas podrían tener toda la fuerza de sus brazos, pero, objetivamente, no servían para pelear más que para agarrar cosas, gracias al pelaje resultaban muy suaves como para hacer gran cosa, asfixiar con ellas resultaría difícil porque eran tan esponjosas que realmente no lograrían ahorcar a nadie, usarlas para golpear no tenía tanto merito porque con lo suaves y esponjosas que eran resultaba que no tenían mucho daño contundente, y usarlas para golpear con las puntas, como si fueran cuchillos con los que apuñalar, no haría daño, pero bueno, eran dos brazos más con los que podría cargar algo.
— ¿Qué fruta del diablo comiste? —Sabo, quien no estaba luchando con el agarre, preguntó, en realidad parecía ser que estaba disfrutando en ser envuelto por las colas como si fueran cobijas— Creía que te permitía engañar a la gente, porque juraría que cuando entramos con Porchemy había visto un cofre lleno de oro evaporándose, pero claramente comiste una zoan —Oh, así que uno de ellos había visto eso.
— Inu inu no mi, modelo mitológico, zorro demonio —Se había comprometido con ese nombre, y lo llevaría hasta su tumba— ¿Ves mis colas? Con cada una viene un nuevo truco —Aclaró mientras agitaba la cola con la que cargaba a Ace hasta que este dejó de oponerse al agarre y comenzó a acurrucarse— El primer truco, la primera cola, otorga todos los poderes de una zoan común, la segunda, la capacidad de crear ilusiones, y no tengo ni idea de lo que puedan darme las colas que sigan —No tenía ninguna certeza de que vendrían más colas, pero los zorros de nueve colas eran famosos en los mitos y leyendas así que supondría que ese sería su número máximo.
— ¿Podemos dormir envueltos en esto? Es agradable —Pidió Sabo después de asentir a las palabras del otro rubio. Sí, Sabo estaba muy cerca de ser su favorito, Luffy seguía ocupando ese lugar, pero se acercaba.
A partir de ese día el tiempo pasó, con los cuatro viviendo juntos en la misma casa, durmiendo bajo el mismo techo (Usando las colas de Naruto como mantas casi siempre), Naruto había cambiado su horario de trabajo a solo hacerlo unos pocos días a la semana para pasar más tiempo junto a los chicos, peleando con los animales en la montaña, con los vagos en Gray Terminal, eventualmente también lo hicieron con los piratas del pueblo, hasta que todos ellos tuvieron fama por toda la región, cada día tenían enfrentamientos uno a uno entre ellos, cincuenta contra cada contrincante posible. Naruto dedicaba sus peleas a entrenar de una forma diferente dependiendo de a quien se enfrentaba, contra Luffy era solo mano a mano, lo más lejos que lo había llevado era usar la forma hibrida de su fruta, contra Sabo usaba su tubería como imitación de espada, puede que ninguno de ellos fuera espadachín (Aunque en teoría Naruto tampoco lo era según Kuzan), pero estaba dispuesto a ayudarle a entrenar, contra Ace, contra Ace no se limitaba, cambiaba de forma, usaba sus ilusiones, su espada, sus cartas afiladas (No sabía qué tanto decía que incluso así Ace le ganaba la mitad de las veces, aunque Sabo también, pero en su caso solo usaban una especie de imitación de esgrima).
Cazaban su comida en las montañas, no solo la carne sino también todo lo demás, esto último por decisión de Sabo, quien había dictaminado que ya que tenían a alguien con olfato de perro podrían buscar los ingredientes, pero Naruto sospechaba que en realidad era una forma de meter en la cabeza del par de morenos la información sobre las cosas que podrían comer en la intemperie (El opinaba que era mejor enseñarles a cocinar pescado porque estaba seguro de que los piratas solían comer casi exclusivamente eso) pero no iría en contras de la única otra persona sensata en esta familia, primero, porque Sabo estaba muy cerca de ser su hermano favorito (Luffy ocupaba ese primer lugar y sospechaba que también era el caso sí le preguntaba a cualquiera de los otros dos hermanos mayores de Luffy), en segundo lugar porque ir en contra de esas ideas podría hacer que el par de morenos decidieran que cualquier lección de Sabo era equivocada y el chico mayor podría ser el único de los cuatro que podría sobrevivir por su cuenta, tercero, cuando las personas sensatas discutían era porque claramente no eran sensatos y Naruto no permitiría que la balanza perdiera el equilibrio.
Era uno de los escasos días en los que estaban siendo flojos, recostados sobre la hierba, el silencio reinaba entre ellos, no era un silencio incómodo, pero Naruto seguía odiando el silencio. Normalmente Luffy llenaba este hueco con historias de villa Foosha, o preguntas al otro par sobre ellos para conocerlos mejor, (Después de que Luffy dijera que era divertido y aburrido al mismo tiempo parecía que había abandonado hacerle preguntas), pero el silencio fue llenado en esta ocasión por Ace (Quien parecía tampoco disfrutar tanto el silencio como podría).
— ¿Con quién te dejaba el viejo antes de traerte aquí? Cuando Luffy cuenta esas historias nunca te menciona —En retrospectiva Naruto había compartido muy poca información sobre sí mismo, claro, ninguno de los tres había compartido mucho (Sabo y Ace), pero tarde o temprano eso tendría que ocurrir.
— Conocí al viejo a los siete años, me dejó con alguien del reino de Goa, por lo que entendí es un barista que tiene una casa de apuestas clandestina, Roulette —Eso era una pequeña mentira, hasta donde había averiguado (Lo que no era fácil porque Roulette era de los que intentaba que nadie supiera nada de él) el hombre era un comerciante con demasiados negocios al punto en que incluso sí no era de origen noble los nobles debían tratarlo como un igual— Pasé un año con él aprendiendo trucos, abrir cerraduras, lanzar cartas, entre otras cosas, pero aprendí a pelear con un amigo del viejo que le pidió me echará un ojo de vez en cuando —Hacer trampa en las cantas, algo de contaduría, apenas lo suficiente para cocinar aperitivos, y preparar bebidas, era un barista antes que cocinero.
— ¿Quién? ¿Podríamos aprender algo de él? —Cuestionó Sabo, siempre dispuesto a aprender algún nuevo truco— ¿Podrías enseñarme a abrir cerraduras? —Oh, eso era algo que estaba dispuesto a hacer, si no fuera porque creía que Ace y Luffy preferirían romper una cerradura en lugar de abrirla les habría enseñado a todos.
— Lo dudo mucho, y sí el viejo lo trae aquí probablemente lo odiarían, es marine —Estaba muy seguro de que no volvería a ver a Kuzan hasta que se convirtiera en pirata, y sí tenía suerte sería hasta que tuviera el poder de enfrentarlo.
— Tch, ¿A ti también intentó convencerte de ser marine? —Por el tono cansado del moreno pecoso era bastante claro que ese era un tema recurrente y por el "meh" de Luffy también le ocurría esto con mucha frecuencia.
— No —Era innecesario ver al par de morenos para notar las miradas impresionadas del par de morenos— El viejo sabe que es tan imposible que yo vaya a convertirme en marine como que un usuario de fruta nade —Lo que quizás era malo ahora que había decidido ser un pirata, seguro que saber algunas cosas de los marines sería un buen as bajo la manga.
— ¿Por? Porque decirle que voy a ser pirata parece solo motivarlo más —Ace cuestionó con esperanza de que pudiera revelarle un secreto milagroso que le permitiría evitar una tortura, pero Naruto no pudo evitar un escalofrío al recordar por qué Garp jamás le había comentado la posibilidad.
— Simplemente lo sabe —Aseguró con tono vedado, no diría más, no podía decir más, sí se permitía volver a pensar en eso no saldría de ahí, o terminaría recordando algo que no debería recordar.
— ¿Cómo se llamaba? Quizás podría sernos útil cuando seamos piratas —Cuestionó Sabo siendo el único que sabía cómo cambiar el tema cuando de algún modo alguno tocaba un nervio sensible para uno de ellos, como el asunto de Ace sobre sus padres (Cuando Luffy le preguntó se puso de un humor terrible), pero en ese momento el cabello de Naruto se erizó igual que su piel, de una forma que conocía demasiado bien.
— Imposible —No pudo evitar murmurar mientras se levantaba de golpe, su mirada pasando de un lado al otro intentando encontrar a la persona que estaba aquí, pero no podía encontrar— Esta aquí, ¿Cómo? —Aunque no se había familiarizado tanto con cualquier olor que no fuera el de sus hermanos había dos aromas que podía reconocer: Garp (Tenía un olor a galletas de arroz muy fuerte y distintivo) y a Kuzan (Un olor frío, a hielo, nieve, glacial), y era la segunda persona.
— Así que aquí estabas, me estaba preocupando cuando ya no podía encontrarte en el reino —La voz de Kuzan sonó desde detrás de ellos, no pudo evitar girarse para ver al hombre— Así que estos son los otros nietos de Garp... por algún motivo me traen recuerdos —No sabía sí era porque quería hacer una entrada dramática pero las hojas y la hierba a su alrededor se habían convertido en hielo o cubierto de hielo.
— ¿Quién es este tipo? —Cuestionó Ace mientras se paraba con su pipa como arma, dispuesto a lanzarse a la batalla contra alguien que podría matarlo al instante.
— Él es Kuzan, el amigo de Garp —Presentó Naruto con la esperanza de que eso evitase que Ace se lanzará a una batalla que no podría ganar, y una parte de él no podía evitar preguntarse por qué este hombre estaba aquí— Un marine... en realidad no sé qué cargo tiene —Una parte de él creía que no saber eso había sido un error.
— Soy un almirante —Un almirante... un maldito almirante, Garp había decidido enviar a un almirante, quienes trabajaban directamente para los tenryuubitos, a estar al cuidado de un ex-esclavo ¿El hombre tenía algo de sentido común? El hombre pasó su mirada por los cuatro antes de suspirar— Se suponía que no debería volver aquí después de que Garp te reubicará, pero luego me di cuenta de que soy la única persona que sabía que Garp tenía nietos y sentí la necesidad moral de venir a ver cómo estaban y cuidarlos porque sí él hizo un trabajo tan deficiente conmigo haría un trabajo igual de horrible con ustedes y prefiero evitarlo —El hombre admitió con un simple encogimiento de hombros.
Los cuatro niños se quedaron quietos ante la admisión desvergonzada por parte del hombre sobre su falta de confianza sobre su amigo, mentor, y aunque no era su superior por cargo era evidente que el hombre seguía siendo muy superior a él. Parpadearon un par de veces antes de ladear el tiempo, qué todos actuaran al mismo tiempo, y peor aún, movieran sus cabezas intentando comprender al hombre.
— Les seré honesto, nunca lograrán evitar que Garp quiera convertirlos en marines, no los culpo, no lo hagan, me arrepiento de demasiadas decisiones —Añadió cambiando su tono repentinamente a uno menos animado— Solo síganle la corriente, no sé qué quieren ser, ni que van a intentar ser, no me lo digan, necesito de la negación plausible —Ninguno de los cuatro sabía que significaba eso, pero asintieron como si comprendieran— Díganle que se enlistarán a los dieciocho, eso les dará tiempo, aunque según el historial de su abuelo seguramente acabaran como criminales buscados —Naruto se preguntó sí era así cómo se sentían sus hermanos cuando comenzaba a hablar de lo que aprendía en el reino, sí era así no le sorprendía que cambiaran el tema.
— ¿Como almirante no deberías, no sé, intentar convencernos de lo genial que es ser marines? —Sabo no pudo evitar preguntar exteriorizando las dudas de todos ellos.
— Y ¿Cuál historial? ¿Su hijo? ¿Hija? ¿Gorila? —Naruto seguía teniendo demasiadas dudas sobre cualquier cosa que pudiera venir de Garp, seguía sin terminar de creer que Luffy y Garp compartieran sangre.
— El padre de Luffy, Garp se queja de él todo el tiempo, pero como creo que son incapaces de mentir correctamente mejor le dejaré esa responsabilidad a Garp —Los rubios se miraron antes de asentir, sí, alguno de los dos tendría que sacar el tema a colación— Además, me recuerdan a una niña que no pude proteger, cada día me pregunto sí ese día tome la decisión correcta —Sospechaba que ese era un tema que no debió haber mencionado, como quizás toda esta conversación— Como sea, supongo que Garp también quiere que sepan pelear, les daré un par de con... esperen —Kuzan se giró en una dirección, ninguno de los cuatro entendió que estaba pasando hasta que Naruto elevó la nariz, su mirada se llenó se sorpresa antes de girarse a ver en la misma dirección que Kuzan.
En un instante el abuelo Garp había llegado, el sudor recorriendo su sien les indicaba que, por una vez, subir la montaña había significado un gran esfuerzo, pero la mirada en sus ojos estaba entre el miedo y la ira, en un lugar tan desagradable que bien podría golpear a Kuzan y preguntar después, y por la forma en que apretaba sus puños, seguramente eso era lo que estaba por ocurrir.
— Kuzan, mocoso ¿Qué haces aquí? —El tono intentaba sonar amigable, pero era tan malo encubriendo los sentimientos detrás que el almirante no pudo sino retroceder un paso con preocupación— ¿Hay más marines contigo? ¿Alguien sabe que viniste aquí? —Eso sonaba sospechosamente como si fuera a ocultar un cuerpo.
— Solo extrañaba un poco a Naruto y vine a verlo, tiene que seguir mejorando con su espada —Kuzan sonrió, una sonrisa tensa que demostraba que sabía que estaba en una pésima situación, una que bien podría costarle la vida— Quizás, ahora que estás aquí puedas ayudarme para motivar a estos chicos para ser marines —Río, una risa falsa que estaba destinada a intentar aligerar el ambiente— ¿Qué te parece un pequeño ejercicio en equipos de capturar la bandera? Tú tienes a Luffy y a...
Kuzan sabía que había tentado a la suerte al venir, Garp le había dejado muy en claro que cuando reubicará a Naruto se acabarían las visitas, pero no había podido hacerlo, había algo en el chico que le recordaba a Robín, y se había arrepentido muchas veces ese día por no poder hacer más, por haber destruido la vida de una pobre niña, demasiado blando para acabar con la vida de la niña incluso cuando eso podría ahorrarle todo el dolor que el mundo le provocaría, pero no había creído que tendría tan mala suerte para justo encontrarse con Garp, el hombre había corrido a máxima potencia desde que arribó a la isla, lo sabía gracias a su haki de observación, y sí no fuera porque la prioridad del anciano eran los niños seguramente habría recibido un golpe que lo habría destrozado en pedazos con o sin haki.
— Ace —Eligió Garp mientras le dirigía una mirada de sospecha, Kuzan no podría culparlo, sospechaba que es lo que sentiría sí su nieto, el hijo del peor criminal en la historia del mundo como al Gorosei le gustaba llamar a Dragon, fuera encontrado por un almirante que teóricamente tenía la obligación de informar al gobierno, pero igual que Kuzan había elegido ignorar su obligación de acabar con Nico Robin ignoraría que el hijo de Dragon seguramente, casi con absoluta certeza, se volvería un pirata o un revolucionario (En su defensa diría que no lo pensaba por los genes del chico, sino porque dudaba que cualquiera criado por Garp fuera menos que un criminal buscado)
— Perfecto, yo me quedo con los rubios, incluso podríamos usar nombres clave, se me ocurrieron algunos para los niños cuando los vi —Aunque quizás era porque los niños llevaban camisetas de diferentes colores, Ace rojo, Luffy amarillo, el rubio cuyo nombre no conocía azul y Naruto naranja— Akainu para el de rojo, Kizaru para para Luffy, Aokiji para el rubio de azul, y Oretsune para Naruto —Ofreció los nombres, siendo el de Naruto una masacre de la palabra Orenji (Naranja) y kitsune.
— Bien —Garp gruñó sin despegar su vista de Kuzan.
Los niños no supieron qué es lo que había puesto así a los dos adultos, pero estaban dispuestos a una competencia amistosa entre ellos, incluso cuando Naruto sospechaba, por el uso del apodo del propio Kuzan para Sabo, que quizás les había puesto los nombres de los almirantes y les estaba dando una advertencia, o quizás Naruto estaba siendo paranoico.
Sea lo que sea que Garp había temido que hiciera Kuzan nunca ocurrió, formando una especie de rutina, entrenamientos y viajes de campamento con Garp (Quien saludo a Sabo y lo llamó uno de sus mocosos nada más intentó escapar, afirmando que desde que era amigo de Ace también era su nieto), y entrenamientos cada tanto con Kuzan quien se quedaba un par de días antes de volver a partir, aunque él hombre les daba helados antes de irse así que ninguno de los cuatro se quejaba, pero mientras que Garp tenía un cierto favoritismo por Ace y Luffy (Suponiendo que eso significara sus insistencias en que se convirtieran en marines) Kuzan parecía tener algo de favoritismo por los rubios, respondía a las preguntas de Sabo con tranquilidad y lo incitaba a seguir hablando.
Pero después de medio año las visitas se detuvieron, dado que el hombre era un almirante no era tan improbable que el trabajo lo obligará a quedarse en el mar, pero esos pocos encuentros les permitieron crecer y mejorar, para cuando se fue Luffy realmente había podido usar su gomu gomu no pistol como había querido que fuera (Esa fue la única vez que le ganó a los tres, quizás más por la sorpresa que por superar a los tres en sí, pero no le quitarían esa felicidad a su hermano menor. Incluso tuvieron una pequeña celebración con su abuelo por ya llevar un año viviendo con los bandidos, no había pasado ni una semana de esa celebración cuando Ace, Luffy y Sabo estaban recibiendo ropa nueva por parte de Makino, una agradable jovencita de cabello verde que dirigía un pequeño bar en villa Foosha.
— ¿Saben dónde está Goa? —Cuestionó Dadan un día mientras leía el periódico, Makino y Naruto enarcaron una ceja, pero fueron Dogra y Magra, las manos derecha e izquierda de los bandidos.
— Si se refiere al reino de Goa, está en esta misma isla —Comentó Magra mientras miraba a Naruto, después de todo era el único de los presentes que iba con regularidad al reino.
— Está tras la montaña Columbo, pasando villa Foosha, después de Gray Terminal está el reino de Goa ¿Por? —Cuestionó Dogra con una mirada hacía su líder
— Aparentemente recibirán a un invitado muy especial, un tenryuubito —Murmuró y a sus palabras se escuchó el cristal romperse.
Naruto, quien venía cargando platos, había dejado caer su carga, su mirada estaba sobre Dadan en una expresión que solo podría ser descrita como pánico, los brazos colgaban a sus costados sin fuerza, había comenzado a sudar profusamente, un sudor frío que no venía de nada bueno, pero antes de que pudieran gritarle él habló.
— A-acabo de recordar que debo... debo... ¡Debo darme una ducha! ¡Si, eso! —Sin darles tiempo a detenerlo, o a señalar la peor mentira que había dado en toda su vida, salió corriendo al baño.
Ace no pudo evitar mirar a su hermano con preocupación, Naruto se parecía mucho al propio Ace, fue algo que notó el pecoso un día, nunca lo había visto llorar, o cualquier cosa que lo alejará de ese aire descarado y burlón que solía tener siempre. La idea de verlo aterrado (Porque ese era el sentimiento que el rubio más joven había sentido y no había podido encubrirlo a ninguno de ellos) era tan raro como la idea de ver al viejo abuelo Garp llorando, era rara por no decir que ridícula, pero incluso cuando no quería creer lo que vio era seguro que ese era el sentimiento que su hermano había sentido, y odiaba ser malo con los sentimientos o con cualquier cosa que necesitará algo de suavidad (Los hermanos rubios en su familia eran los buenos en eso) porque significaba que no podía ir y reconfortarlo.
— Deja voy yo a ver qué le pasa —Se ofreció Sabo, su mirada delataba que había notado lo mismo que Ace y había llegado a la misma conclusión.
Sabo odiaba pensar en qué podía hacer que su hermano rubio pudiera ponerse así, siempre era burlón, divertido, descarado, y lo que había visto no era eso, lo que pudo ver fue un atisbo de lo que solo podría ser una sombra del Naruto que conocía, Naruto había entrado al baño y él lo siguió, no pensó hasta ese momento en que en realidad de todo lo que hacían juntos lo único que hacían juntos Ace, Luffy y el propio Sabo que no hacía Naruto, ni aunque le insistieran, era ducharse junto a ellos, nada más entrar al baño pudo notar varias cosas, primero: Naruto no traía su chaqueta ni su camiseta (Ahora que lo recordaba, nunca había visto a Naruto sin algo cubriéndolo de cintura para arriba), lo segundo, y lo que lo golpeó con fuerza fue la marca que brotaba como un grano dolorido en mitad de la piel blanca, una marca que nunca creyó ver en nadie, la pezuña de dragón.
— Crece... crece... crece —Suplicaba mientras miraba su cabello en el espejo, el cabello había crecido en el año que había estado aquí, pero era evidente que no cubriría la marca, incluso sí el cabello pudiese crecer en el lugar la marca había dejado la piel de forma que ningún cabello podría cubrirlo— ... —Antes de que Sabo pudiera salir, y fingir que no había visto nada, la mirada de Naruto se posó sobre él— ¡Ah! —El grito ahogado lo tomó por sorpresa.
Pero en lugar de ser un grito de guerra para darle una paliza y obligarlo a guardar silencio (Como sin lugar a dudas habría hecho Ace, lo había intentado después de contarle que era hijo de Roger), ese había sido un grito de absoluto, puro y abyecto terror, cayó de culo contra la madera y su mirada no se despegaba de Sabo, terror, lágrimas habían comenzado a salir de sus ojos, estaba temblando y su respiración se había entrecortado, lo que veía frente a él era algo que no debería ser, Naruto debería ser burlón, descarado y astuto, del mismo modo que Luffy debería ser sonriente, alegre y divertido, o Ace debería ser gruñón, gritón y protector, el Naruto frente a él estaba roto.
— ... Naruto... —Susurró mientras cerraba la puerta tras él. Aparentemente hablar no fue la elección correcta porque rompió en llanto mientras llevaba sus manos a su nuca para ahuecar la marca, luchaba por hacerse más pequeño, sus rodillas estaban pegadas a su pecho e intentaba hacerse bolita.
— ¡No, no, no, no! —Gritó, su mirada estaba totalmente desenfocada— ¡Por favor! ¡No se lo digas a nadie! ¡Nadie puede enterarse! ¡Jamás! —Lloró mientras pedía, no, suplicaba y rogaba.
Sabo sabía que la vida de los esclavos no era bonita, era horrible y digna de las peores pesadillas, algo que no le desearía ni al peor enemigo que pudieran tener, pero ver lo que le había hecho a su hermano, uno que era fuerte y preparado, independiente y divertido, ese tiempo, lo que el recuerdo de ese tiempo le había hecho a su hermano, reducirlo a una bolita llena de miedo y terror, sumiso y derrotado, lo llenó de horror que fue remplazado con furia, furia hacia el mundo, furia hacía esos nobles mundiales, pero no podía dejar que su hermano se hundiera en esto, verlo así le hacía sentir un fuerte dolor en su pecho, así que corrió hasta estar frente a él para arrodillarse y abrazarlo, pegando el cuerpo más pequeño a él, apretando fuertemente el pequeño cuerpo contra sí mismo mientras con una mano hacía círculos en su espalda.
— Por favor, por favor, por favor... —Naruto seguía rogando, su mente parecía totalmente perdida, incapaz de pensar en algo más.
— Tranquilo, Naruto, tranquilo —No tenía ni el más mínimo atisbo de idea de lo que estaba haciendo— Estás con nosotros, no sé qué te hicieron, pero no volverán a hacerlo —Intentó con la única ruta que se le pudo ocurrir a un niño que acababa de cumplir los diez años— Cálmate o Luffy también llorará cuando salgamos de aquí —Intentó reírse, pero la situación le amargaa demasiado como para que fuera creíble— Vamos, mírame, tú puedes —Los ojos azules se posaron en él, lentamente, muy lentamente, Sabo le limpió las lágrimas mientras le dedicaba una sonrisa temblorosa.
— ¿Sabo? —El mencionado odiaba lo rota que se escuchaba la voz de su hermano y se juró que le daría caza al maldito que le había hecho esto, no le importaba que fuera un crimen mundial.
— El mismo —Intentó reír, no lo logró— Todo estará bien, estamos todos juntos y estás a salvo —Recordaba vagamente cómo Naruto había intentado tranquilizar a Luffy cuando lo rescataron de Porchemy e intentó hacer algo parecido— ¿Quieres... quieres que los traiga para un abrazo grupal? —No sabía sí estaba haciéndolo bien, no había un manual sobre cómo tratar con hermanos traumatizados, o él no lo había encontrado.
— ¡No! —Gritó el chico mientras intentaba saltar para detenerlo, aunque la posición no había cambiado en lo más mínimo, la mirada del chico se estaba aclarando, enfocando— ¡Nadie puede enterarse! —Rogó una vez más y Sabo comprendió.
Sabo comprendió que este secreto valía para Naruto más que su propia vida, un sentimiento con el que podía identificarse muy fuertemente, y al mismo tiempo le hacía sentir miedo, mucho más miedo de que supieran que era hijo de nobles, era claro que Naruto les tenía terror a los nobles mundiales, pero sospechaba que ese odio y temor no era exclusivo a los tenryuubitos, y no podría soportar que su hermano le dirigiera esa mirada.
— Muy bien, entonces será nuestro secreto nadie tiene por qué enterarse —Intentó dedicarles a esas palabras toda la confianza que podía reunir para infundirla en su hermano menor— No se lo diré ni a Luffy ni a Ace ¿Nuestro secreto de rubios? —Cuestionó mientras cerraba los ojos intentando evitar que su hermano notara el remolino de emociones que sentía.
— No... ¿No te importa? —La voz de Naruto sonaba débil, frágil, pero con esperanza, una chispa de esperanza, y Sabo odiaba cómo eso sonaba en la voz de su hermano, la esperanza no debería sonar tan delgada y mal en su boca.
— Lo único que me importa es que mi hermano esté bien —Aseguró mientras se preguntaba qué tan probable sería poder matar a un tenryuubito, pero lo importante era quedarse abrazando a su hermanito hasta que se tranquilizara.
Este capítulo fue escrito en dos días, quizás tres (Cuatro si contamos que es en el cuarto que respondo los reviews y pongo todo lo que está en esta letra inclinada que se supone es cursiva), en caso de que se pregunten por qué fue la última escena, la respuesta es muy simple, necesidad argumental, sí creen que es exagerada la reacción de Naruto al que alguien viera la marca debo recordarles que Boa Hancock fue a matar o morir cuando Luffy la vio, y prefirió expulsar a todo un estadio para que no vieran la de su hermana, es una marca que llena de horror y vergüenza a quien la lleva. Ahora, se supone que todo lo que ocurre en la infancia del trío ASL ocurre en un año, ya que aquí todos se conocieron un año antes les estoy dando más tiempo. ¿Por qué Kuzan apareció? En parte para rellenar espacio y en parte porque el hombre creía que alguien tenía que ser el adulto responsable allí.
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