Día 24: Esquimal
Cuando era más pequeño, no entendía muy bien eso de su hermano mayor con Videl.
Ella empezaba a pasar más y más tiempo con él. Al principio siempre estaba en casa, desde muy temprano y hasta después de la cena. Al inicio jugaban con él y era divertido, porque Goten hacía competencias con Videl sobre quién podía volar más alto, quien volaba más lejos o quién aguantaba más sin én comenzaron a ver películas todos juntos, algo que a Goku le gustaba hacer porque incluía comer chucherías durante dos horas.
Con el tiempo las competencias dejaron de hacerse. Algunas veces Videl le ganaba a quien volaba más lejos y quedaban empatados en la altura, pero poco a poco Videl dejó de entrenar con ellos y el tiempo que pasaba con Gohan era diferente.
—Hermano, ¿Videl es tu mejor amiga?
— ¿Eh?—Gohan se sonrojó, se aclaró la garganta y dejó el libro que estaba leyendo para ver a su hermano que estaba igual leyendo en la parte de su cuarto—. Bueno, antes si, ella era mi mejor amiga, pero ahora somos un poco más de eso.
—Ah, entonces mamá tiene razón, se van a casar—dijo Goten con una gran sonrisa.
— ¡No!—Gohan volteó hacia ambos lados—. Bueno, no lo sé…tal vez. No le preguntes eso a Videl, no es correcto presionar con eso de las bodas. ¿Entendido?
— Entendido.
A veces Goten no era el que se daba cuenta de las cosas, eran su mamá y Bulma quienes hacían hincapié en los cambios de Videl. Por sí solo, nunca hubiera notado que el cabello de Videl era más largo, ni que ahora usaba faldas y un poco más de maquillaje. Decían que se veía aún más bonita que antes, pero Goten solo veía que su hermano mayor tomaba la mano de Videl cuando creían que nadie les veía.
— ¿Qué pasa, Goten?
— Nada.
Goten agitó la cabeza, Trunks le veía sin entender porque de repente estaba tan serio, todos estaban comiendo y riendo, pero él estaba como perdido. Decidió que debía sacarlo de lo que fuera que tuviera.
—Ven, tengo un nuevo juego y estaba esperando por ti—le tomó por la muñeca para llevarlo a su cuarto y jugar.
—¿En serio?— su rostro se iluminó como el tontito que siempre ha sido— Trunks, ¿somos mejores amigos?
—¿Qué pregunta es esa? Claro que si, tonto. Ya, vamos a jugar.
El actual Trunks, de diecisiete años, quedó boquiabierto. Hacia un momento estaban viendo una película con Bra y Pan, algo cursi y cliché que había elegido Bra, por supuesto, pero eso desató la curiosidad de Trunks y no pudo evitar preguntar a Goten cuando estuvieron solos ¿Desde cuándo te gusto?, porque estaba claro que él se había dado cuenta de sus sentimientos desde antes de él.
No esperaba escuchar la historia que vio a Gohan y Videl ser mejores amigos y luego ser novios, que pensaba que los mejores amigos se convertían en pareja y después obviamente se casaban, como mi onii-chan, hazme el favor.
— Me di cuenta después que no obligatorio— se dejó caer en su cama, se había terminado de poner el pijama—. Mis papás también se conocieron desde niños y se casaron, creí que debía ser así. Sus citas siempre fueron combates, y tú y yo siempre teníamos combates cuando nadie nos veía—se encogió de hombros.
—Por Dios— enterró su cara en la almohada, él ya tenía rato en la cama.
Goten aun no tenía sueño, así que sacó la consola para jugar un rato más Trunks.
— Espera,¿y por qué no me dijiste?
Goten achicó los ojos y lo vio acusadoramente.
— Porque empezaste a decir que te gustaba Mai. Más o menos por ahí me di cuenta que no era cierto lo de los mejores amigos.
Trunks sonrió con pena y con la ternura que le causaba Goten.
No era mentira que le gustaba Mai, de hecho hasta hace unos días aun lo aseguraba, y aún piensa que es la chica más hermosa de todas, no hay forma en que esa idea se le vaya a quitar de la cabeza. Mai le asombra, porque pese a su belleza ella se volvió una chica fuerte y comenzaba a ser más independiente, inteligente y capaz que hasta su madre le confiaba para trabajar en Corporación Capsula.
Lo que le asombra es que Goten con un solo beso (y con todos los que le han seguido), le haya cambiado todo lo que creía sobre sus sentimientos. Con un solo beso, se dio cuenta que en verdad en quien siempre pensaba primero era en él, y que se molestaba cuando otras personas le robaban la atención de su ahora novio.
— Lamento que te hayas sentido así—le tomó el rostro entre sus manos, le apretó hasta hacer que sus labios fueran una boca de pato.
— ¡Mhh!—se quejó con la mirada hacia otro lado.
— Si me gustaba Mai—admitió, Goten volvió a verlo—. Pero me gustas más tú.
Le asombra lo mucho que le causa ternura Goten. Quiere besarlo, pero también ser mimoso. Su nariz se rozaba con la de él suavemente, Goten riendo entre dientes correspondió el gesto y se vuelve un beso esquimal dónde los dos cierran los ojos, se acarician las mejillas, el cabello les hace cosquillas en sus rostros y después se toman de las manos.
Siempre ha preferido a Goten sobre otros amigos, es con quien disfruta jugar, entrenar, ver películas y cuando han tenido que pelear con enemigos es el primero al que busca para sentirse seguro, para apoyarse con él y para socorrer. Saber que pueden estar así, solo tocándose y dándose cariños, sin tener que brincar de un lado a otro (o brincarse como últimamente hacen), evoca un hormigueo en todo el cuerpo.
— Ya— Goten, le da otros cariños con la nariz y le empuja suave por los hombros—. Quiero jugar.
— Bueno—Trunks hizo un puchero (inconsciente) y Goten tuvo que poner todo su autocontrol para no abalanzarse.
— Terminamos la partida, te ganó y seguimos.
— ¿Me gana? Hasta crees— le empujó contra la cama y tomó el control para adelantarse.
— ¡Es trampa, es trampa!
Se empujan, se intentan robar los controles y se pelean sobre quien gana y quien pierde, porque nada de eso va a cambiar.
