Declaración: Todos los personajes reconocibles de la Saga Harry Potter son propiedad de JKR. Sin embargo, la trama es Total y absolutamente mía y no hay permiso para publicarlo en otro lugar (Texto con Copyright). Esta historia está disponible en Wattpad y fanfiction. net,con la autoría de AliceMlfy (Firma Alice~). Di no al plagio


Capítulo 7: Reparándonos

La cena terminó tranquila. Luego del plan desarrollado por Harry, Draco quedó algo preocupado. Su madre sabía de este plan y se encontraría recluida en la mansión hasta el chico que vivió y los aurores apresaran a los neo-mortífafagos de una buena vez. El plan seguía siendo simple, y, a la vez, complejo, pues al día siguiente se daría la noticia de la muerte de Draco Lucius Malfoy a manos de muggles. Que su cuerpo se encontró cerca de la entrada del ministerio en Londres y que este había sido incinerado al instante, y llevado a la mansión Malfoy.

― Creo que esa invención de mi muerte no es taaaaan convincente.

― El quisquilloso ya lo tiene todo preparado— dijo Ginny sonriendo—. Trabajo ahí medio tiempo.

― Bueno, pero… espera, ¿el quisquilloso?

― Es uno de los periódicos más reconocidos por el mundo mágico después de la guerra. Son los únicos que dicen la verdad a ciencia cierta— explicó Hermione recogiendo el plato de Draco—. Ahora el Profeta se ha mantenido como diario oficial, donde solo dan noticias del ministerio y uno que otro chisme de Rita, pero las noticias de todo acontecer, nacional e internacional, lo hace el quisquilloso.

― Me impresiona— dijo Draco algo confundido cuando el plato con helado y salsa de caramelo llegó a sus manos entregado por la castaña—. Entonces no tengo nada que decir más que gracias. Si mi madre estará segura…

― Lo estará— aseguró Harry quien saboreaba su helado despreocupadamente—. Buen trabajo con la cola de Black, por cierto. ¿Qué diablos le paso?

― Lo mordió una araña de rincón— dijo Hermione acariciando al gran gato amarillo que estaba a su alcance.

― ¿Venenosa? ¿Aquí en Inglaterra? — preguntó Ginny.

― Es en forma similar a una Acromántula, pero es pequeña— comenzó a explicar Draco—. Su veneno es letal. Llegó en un barco procedente del confín de Sudamérica. Ahí está lleno. Aquí han tratado de erradicarla, pero aun así llegan a las casas. Hermione a colocado insecticida por todos lados— comentó Draco riendo a lo que Hermione solo sonrió asintiendo—. Si no le cortábamos la cola no iba a sobrevivir.

― Buen gatito— dijo Harry acariciando al negro cercano a él quien despertó con un ronroneo.

Luego de lavar los platos y de las despedidas, los Potter se tomaron de las manos y desaparecieron del lugar. Draco se sintió libre de la prisión de cristal y pudo moverse del sofá.

Su semblante era de preocupación y simplemente, para relajarse supuso Hermione, se sentó junto a Black y comenzó a revisar el muñón de cola.

― Qué buen gato. Estás cicatrizando muy bien— murmuró—, mañana mismo quitaremos este cono de la vergüenza.

― ¿Quieres un té? — preguntó Hermione con voz suave llegando a su lado.

― Por favor.

― Hermione preparó el té de hoja, con cedrón, y lo llevó a la mesa de centro. Ambos se sentaron en el sofá. Hermione subió sus pies al sillón y Gastón se acurrucó entre ambos.

― Sé que estás preocupado— murmuró Hermione luego de beber un sorbo de té sin azúcar.

― Es mi madre… han sido 7 años sin ella y escuchar su voz… fue hermoso. Pero tengo miedo que ahora que sepan que "morí" intenten hacerle algo.

― Solo Kingsley, Harry y yo sabemos la verdad. Tienes que tener fe en nosotros.

― Tengo fe en ustedes— confirmó—, pero tengo miedo. Hace tiempo que no sentía esta sensación… ese vértigo en el estómago que…

― Tranquilo— pidió Hermione.

― Nunca pensé que volver a tener contacto con el mundo mágico traería tantos problemas.

― No eres tú, son los "neo Mortífagos" de ellos hay que cuidarte. Créeme, si no hubiese sido yo, hubiesen sido ellos.

― Entonces agradezco que hayas sido tú— dijo Draco mirándola de lleno.

Y es que, para ser sinceros, el espacio en el que estaban solo los separaba Gastón, quien, estratégicamente, había puesto una pata en la pierna de Draco para hacerlo retroceder.

Draco sonrió, aun mirando a Hermione.

― ¿Sientes eso? — susurró el platino mirando a la chica.

― Sí… es como…

― Raro— dijeron ambos sonriendo.

― Pero agradable— dijo Hermione mirando al platino quien asentía—. Nunca antes había reparado en las vetas negras de tus ojos— dijo mirando el acero de Draco con algunos destellos oscuros.

― Ni yo que tenías los ojos miel. Son casi amarillos, como los de un gato.

― Soy un gato al parecer— dijo Hermione sonriendo.

― Los gatos son geniales.

Se quedaron mirando un rato más hasta que escucharon a la pareja de arriba coger. Ambos hicieron un sonido de desagrado y se separaron. Hermione alzó la varita y hechizó el techo para no escucharlos. Eso había cortado todo el momento.

Draco decidió entonces encender el único estéreo que Hermione había podido conseguir y colocó una estación cercana al final del dial FM. En la radio hablaban de la banda "Coldplay" y su trayectoria, y anunciaban la siguiente canción. Hermione levitaba las tazas a la cocina en ese momento.

― ¿Aún piensas en Weasley? — preguntó Draco a boca jarro. Hermione paró en seco y miró el suelo cuando las tazas cayeron con cuidado en el fregadero.

― Sí— dijo a tiempo que hechizaba el aparato para que lavara las tazas—. Aún no sé qué hice mal…

― Él hizo mal— animó Draco.

― Ya lo sé— murmuró Hermione

Draco se acercó a ella. Levantó sus palmas y la incitó a imitarlo. La canción de la banda de la cual hablaban comenzó a sonar suavemente. Draco acercó sus manos a las de Hermione a escasos centímetros cuando los sintetizadores comenzaron a sonar. Comenzó a cantar con una voz más ronca que la del cantante.

― When you try your best but you don't succeed /cuando tratas, pero no lo logras

When you get what you want but not what you need / cuando tienes lo que quieres, pero no lo que necesitas
When you feel so tired but you can't sleep / Cuando te sientes tan cansado, pero no puedes dormir
Stuck in reverse / atascado en el pasado.
When the tears come streaming down your face / cuando las lágrimas corren por tu cara
'Cause you lose something you can't replace /porque perdiste algo que no puedes reemplazar
When you love someone but it goes to waste / cuando amas a alguien, pero este lo tiró a la basura
What could it be worse? / ¿qué podría ser peor?
Lights will guide you home / las luces te guiarán a casa
And ignite your bones / y calcinar tus huesos

― And I will try to fix you / y trataré de repárate — dijeron ambos mientras seguían moviéndose en medio del departamento, con los gatos mirándolos y solo ellos mirando la inmensidad del universo en los ojos del otro.

Hermione lo miraba y se movía junto a él, como un baile lento, escuchando cada palabra y relacionándola con su vida. Algo comenzó a sentir en su interior. Una paz que no podía explicar. Sentía el aroma del té con cedrón recién bebido y sonrió.

Ella entendió el mensaje, pero ¿él la repararía? ¿Cuál de los dos estaba más roto? ¿él con un oscurial dentro destrozándolo o ella con un corazón roto? Era lógico que él tenía más que perder que ella, pero, aun así, solo por un instante, quiso sentirse egoísta.


Movimiento de papeles y el rasgueo de una pluma en el pergamino fue lo que escuchó Ginny Potter al entrar por la oficina de Hermione aquella mañana, con un sándwich de queso y jamón caliente en la bolsa y uno en la boca.

Pudo ver los periódicos El Profeta y El Quisquilloso tirados descuidadamente en el sillón cercano a la castaña, quien estaba oculta tras una pila de papeles y carpetas desordenadas.

― ¿Hermione? — llamó Ginny asustando a la aludida, haciendo que algunas carpetas se cayeran de su lugar—. Perdón, no quise asustarte— dijo la pelirroja apresurándose a recoger las carpetas con la varita.

― No te preocupes. Ha sido de locos. Ayer en la tarde Iris se comenzó a sentir mal y su esposo la llevó a San Mungo. Le dieron licencia pues el bebé le está haciendo el último periodo muy duroy le adelantaron el Prenatal. Estoy sin secretaría y esto es un desorden. Soy un desastre organizando— dijo la castaña quitando el sudor de su frente; la situación la había estresado.

― Secretaria— murmuró Ginny. Como una avalancha vino a su cabeza la idea, y sin querer darle largas simplemente lo dijo—. Dime qué hay que hacer y lo haré. Seré tu nueva secretaria hasta que Iris llegue. Sacando cuentas, mi bebé nacerá después de que Iris vuelva de la licencia, así que todo bien— dijo alzando la barbilla—, además, cuando estábamos en Hogwarts, tus pergaminos siempre estaban ordenados porque estaba yo para organizarlos, ¿recuerdas?

― Sí, lo recuerdo— dijo Hermione sonriendo. Luego la miró de lleno—, pero Ginny… ¿de verdad? ¿Y tu trabajo en el quisquilloso?

― Por supuesto, y no te preocupes de eso que siempre lo hago desde casa y es más un hobbie que cualquier cosa, además— dijo sentándose frente a Hermione—, quiero enterarme de todo lo que hablas y haces con ese tal "Silvery"— dije moviendo las cejas sugerentemente. Hermione se sonrojó haciendo que la pelirroja abriera su boca impresionada—. ¿Qué pasó anoche? Quiero detalles y los quiero ya.

― Nada— dijo Hermione sonriendo nerviosa—, fue raro. Lindo, pero raro.

― Explícate.

Hermione soltó una risa mientras se acomodaba en el escritorio y miró al cielo de su oficina.

― Bailamos… simplemente nos pusimos uno frente al otro, con las palmas abiertas, sin tocarnos y mirándonos. Sonaba una canción muggle que se llama "Fix you" y… no lo sé. Sentí muchas cosas extrañas… raras, extrañas, pero lindas. Me sentí feliz por primera vez en días— susurró la castaña. Ginny lanzó un chillido bajito, y movió las piernas golpeando el piso de emoción, haciendo reír a Hermione.

― Creo que ese rubio te hará bien— sentenció Ginny—. ¿Ya viste las noticias?

― Sí— dijo Hermione cambiando su semblante—. Ver que Draco Malfoy murió a manos de muggles me dio dolor de estómago. El profeta no habla del tema, pero…

― Ustedes saben la verdad, ¿no? — dijo una voz desde la puerta.

Ginny y Hermione voltearon a ver a aquella intrusa y descubrieron la figura de Rita Skeeter en la puerta, sonriendo y vistiendo un traje de dos piezas color verde lima fosforescente.

― Usted tan… oportuna, señorita Skeeter— dijo Hermione levantándose y tomando el celular—, un segundo— pidió mientras tecleaba rápidamente en los botones. Ginny no había escuchado sonar el teléfono, pero no dijo nada.

― Y usted siempre tan… muggle— dijo Skeeter pasando sin ser invitada y sentándose en el sillón, quitando el quisquilloso y mirándolo—. ¿Cómo el quisquilloso se enteró de esto?

― Tienen buenos reporteros, señorita Skeeter, es lógico que consiguieran la noticia.

― Me sorprende que el joven Malfoy siguiera vivo luego de 7 años de exilio.

― Quizás tuvo mucha suerte— intervino Ginny.

― El punto es que murió, nadie sabe cómo diablos se las ingenió para sobrevivir— dijo Hermione sentándose y cerrando la puerta—. ¿Qué necesita?

― Que la subministra me dé una entrevista para el periódico oficial— dijo haciendo énfasis en lo último—, porque como bien sabe, el quisquilloso no es más que una revistucha de mala muerte, con periodistas de mala muerte.

― Con periodistas instruidos en el tema, con periodistas que estudiaron en la universidad, tanto mágica como muggle, no unos "inventa cuentos" que salieron de Hogwarts y que por contactos del ministerio y una abertura de piernas a Barty Crouch padre en su tiempo consiguieron el puesto que tienen— dijo Ginny frunciendo el ceño. Hermione sonreía en su asiento.

― ¿Cómo te atreves a decir que yo…?

― Yo no le dije nada a usted, señorita Skeeter, solo dije lo que todo el mundo sabe de los "periodistas" de El Profeta. Si a usted le queda ese sombrero, póngaselo, pero no me eche la culpa a mí.

― Mira maldita traidora de la sangre…

― Ahí salió la beta purista de la señorita Skeeter— dijo Hermione. Rita miró por primera vez a Hermione y guardando compostura con un carraspeo, continuó.

― Solo quiero saber acerca de la muerte de Draco Malfoy, del encarcelamiento de Narcissa Malfoy y por qué hay tantas medidas de seguridad en su casa. ¿Han encontrado algo?

― No lo sé— dijo Hermione sonriendo—, ¿usted sí? Se dice que la han visto por los alrededores de la mansión Malfoy.

― Eso es mentira— dijo la mujer acomodándose—. Narcissa y yo somos muy íntimas amigas, pero está quedando ciega y sin mucho chisme, así que ya no la visito.

― Qué buena e intima amiga— se burló Ginny.

― No se meta, señora Potter— dijo volviendo en cólera—, el hecho que haya engatusado a su esposo y por eso haya escalado en la sociedad mágica no le da derecho a hablar. No es más que una traidora de la sangre que siempre será una pobretona.

― La sangre es sangre, señorita Skeeter— dijo Hermione aun sonriendo.

― Usted no hable de sangre, sabe bien que la que usted tiene esta bastante su…

― Termine esa palabra y será arrestada, señorita Skeeter, por insultar a la subministra de magia— dijo Harry abriendo la puerta con la varita en alto—. Así que inténtelo.

― El hecho que sea el héroe que nos salvó de Voldemort no le da derecho a encarcelarme por decirle sus verdades a estas mocosas.

― Esas "mocosas" son mi esposa y mi hermana, y puedo defenderlas como persona, pero usted ahora queda bajo arresto por sedición al ministerio— dijo hechizando a Skeeter con un Incarcerus.

― ¡¿Pero qué diablos haces, Potter?! Yo solo vine a…

― Se le acusa de conexiones con el movimiento Neo Mortífago, por lo que la dejaremos en prisión preventiva hasta que la investigación diga lo contrario. Por ahora tiene derecho a guardar silencio, todo lo que diga será usado en su contra…

Harry siguió diciendo los derechos de Rita a tiempo que salía de la oficina de Hermione con la periodista y cerraba la puerta con el pie. Ginny quedó con la boca abierta a tiempo que miraba a Hermione quien sonreía complacida. Así que por eso había tecleado tan rápido en el celular; le había escrito a Harry.

― Soy una jodida genialidad— dijo Hermione sonriendo de lado.


Narcissa Malfoy estaba en el jardín trasero de la mansión. Se mantenía ahí junto a su elfina doméstica. Ella sentada en una silla pequeña, balanceaba sus pies mientras miraba a su ama con admiración. Jamás había sido tan feliz hasta que la ama Narcissa la había comprado. Por un tiempo, Pihop había fantaseado con la idea de libertad. Poder ir y venir cuando quisiera, pero cuando su ama la compró se sintió feliz. Narcissa jamás la había tratado mal, nunca un insulto o un golpe. Siempre le decía "Pihop querida" y le daba la instrucción, con un por favor y gracias correspondiente. Ella estaba sola y Pihop sentía que era su deber cuidarla.

Habían llegado unos hombres hacía un par de días para custodiar la entrada de la mansión y Narcissa se sentía más segura. Por fin la sala de dibujo, el jardín anexo, la cocina y el dormitorio que estaba todo en la misma ala de la mansión estaban siendo limpiadas, tanto por Narcissa como por Pihop, y eso a la elfina la emocionaba.

― Pihop, querida, ¿te he contado porqué no nos movemos a las otras alas de la mansión?

― No, ama bonita, jamás le ha dicho a Pihop por qué.

― ¿Sabes quién fue Voldemort?

― Sí, ama, él fue un mago muy poderoso, pero muy peligroso. Harry Potter lo venció.

― Así es. Pues, no podemos movernos de aquí porque Lord Voldemort vivió en esta casa. Toda la casa, sin contar con el recibidor y esta ala, está bajo su influencia.

― No comprendo, ama bonita.

― Una parte del alma de ese mal hombre se quedó en los rincones de esta mansión, haciendo que yo quede ciega cada vez que me acerco. Ahora, con la exposición de tantos años a ese mal, estoy perdiendo la vista rápidamente. Y necesito que me hagas un favor, querida mía.

― Dígame, ama bonita.

― Necesito que busques ese elemento por mí. Tu magia es más fuerte que la mía.

― No diga eso, ama bonita.

― Es verdad, querida. Cuando volví a esta casa, busqué incansables veces ese mal, pero iba perdiendo la vista con el tiempo. Luego me rendí. Ahora que se que mi hijo está vivo, y que los neo mortífagos andas sueltos, necesito encontrar ese mal y destruirlo.

― Lo haré por usted, ama bonita, pero, y si le permite a Pihop preguntar, ¿no sería mejor que Harry Potter se enterara?

― Así es. Por eso hoy vendrá alguien del ministerio para poder contarle todo esto. Esperemos que nada malo ocurra. Necesito que vayas al quinto piso y comiences ahí. En ese lugar dormía el lord… si es que él podía dormir— murmuró.

― Iré de inmediato.

― Y Pihop… si sientes que es muy peligroso, y que tu vida corre peligro, te ordeno que vuelvas a mí.

― Sí ama bonita— dijo la elfina sonriendo, y chasqueando los dedos desapareció.

Narcissa se quedó mirando el terreno con sus ojos velados aún, esperando poder tener noticias pronto.


Hermione llegó a su casa a las 7 de la tarde. Cansada, se dejó caer en el sillón con el brazo cubriéndole los ojos. Gastón y Black salieron de la habitación y corrieron a recibirla. Hermione sonrió con el maullido de Black y sintió el gran peso de Gastón que, con ojos achinados y ronroneando se le colocaba en el pecho.

― Gastón estás gordo, me pesas.

El gato solo maulló largamente y comenzó a hacerle cariño en la cara. Hermione riendo tomó del suelo al negro peludo y lo trajo para sí. Su herida ya estaba cicatrizada, pero faltaba sacar los puntos para poder sacarle aquella "lámpara de la vergüenza".

Era martes. Ese día se cumplía una semana de su término con Ron. No se había fijado que había pasado una semana y comenzó a sentirse triste. Acarició a sus gatos y siguió pensando.

Quizás mudarse de casa sería muy bueno para ella. Quizás sería bueno irse a vivir a la casa que era de sus padres, arreglarla y dejarla como cuando sus padres vivían, pero ellos fueron asesinados ahí, se recordó, y no podría pensar siquiera estar ahí… no ahora. Pensó luego en Draco. No quería mudarse a algún lugar lejos de él, y menos ahora que sabían lo de los neo mortífagos.

El teléfono sonó y se apresuró en contestar.

― ¿Bueno?

¿Mioe? ¿Puedo ir a verte? — preguntaron desde la otra línea, llorando.

― ¿Luna?

Sí…

― Ven…

Hermione le dio la dirección y las instrucciones para su aparición, y luego de cortar, unos minutos más tarde tocaron la puerta. Una llorosa Luna estaba en su puerta.

― Lunita— dijo Hermione a tiempo que Luna la abrazaba y lloraba.

― Me siento tan miserable, Hermione— dijo la chica a tiempo que Hermione cerraba la puerta y seguía abrazándola.

― Ven, siéntate y cuéntamelo todo— dijo guiándola al sillón.

― Terminé con Rolf— dijo limpiándose los ojos—. Eso no es lo que me tiene así— dijo Luna aún en su labor—. Estoy enamorada de alguien, amiga… y esa persona no me ama.

― ¿De quién, amiga?

― De Theo— dijo con un quejido y más lágrimas—, y es mi mejor amigo. Anoche lo invité a cenar decidida en decirle todo, ¡pero no pude! ¡No encontré el valor!

― Pero Luna… ¿desde cuándo?

― Desde que lo vi por primera vez, en el tren en mi tercer año. Estaba tan ensimismado que me quedé mirándolo por un largo rato. Cuando me miró nos quedamos estáticos por unos momentos y luego, de la nada, comenzamos a hablar. Es brillante, sexy y muy buen amigo. No quiero arruinarlo, pero es algo que me quema… mira— dijo mostrándole una pinta color rojo en su ante brazo derecho—, ya me está matando este amor— dijo hipando—, me duele. Salió anoche, cuando decidí no decirle.

― Creo que deberías hablar con él— dijo Hermione tocando sus manos, reconfortándola—, Theo es una muy buena persona y estoy segura que te corresponde.

― ¿Por qué lo dices?

― Porque siempre que habla de Rolf se enoja— dijo sonriendo—, que él no es para ti y que mereces a alguien mejor.

― He pensado incluso que es el Clic— dijo Luna limpiándose los ojos.

― ¿El clic? ¿Qué diablos es eso?

― Es un hechizo— explicó Luna—, no te lo hace nadie, es espontaneo. Verás, cuando un alma está destinada a estar con otra, el clic comienza a funcionar. No importa con cuantas personas estés, si aparece tu clic, estás perdida, te quedarás con esa persona para siempre.

― Qué bonito— dijo Hermione sonriendo con ternura—, pero ¿cómo saber si el otro es tu clic?

― El otro lo siente. Por eso creo que Theo no es mi clic… y me duele pensar eso— dijo mirando hacia la ventana—. Es bilateral. El clic comienza desde los 15 años. Y en quinto año, cuando cumplí 15, debí haberlo sentido. Pero no sé la verdad. Theo siempre ha sido muy místico.

― Lo sé— dijo Hermione—. Pero el clic…

― Cuando miras a esa persona… dicen que es como si ya no pudieras respirar si te faltara. Es tu oxígeno. Es solo con miradas, aunque a Ginny le pasó con Harry cuando tuvieron su primer encuentro sexual. Según dicen, y no quiero caer en lo purista, los magos de sangre pura hacen clic entre ellos solo con mirarse, los mestizos con la primera penetración sexual, o acercamiento sexual. Los hijos de muggle, la verdad no tengo idea, pero al ser seres mágicos tienen predestinado un clic.

― Entonces… ¿estás segura que Theo no es tu clic…?

― No soy sangre pura— dijo Luna riendo—, mi abuela era sangre pura, pero mi abuelo era muggle, por tanto, mi mamá era mestiza. Mi padre, un sangre pura y yo soy… tres cuartos sangre pura y un cuarto mestiza— dijo la chica riendo, ya más calmada—. Lo único que tengo claro es que Rolf no era mi Clic, y la verdad ya no lo quería tanto.

― Entonces, con la primera relación sexual lo sabrías… ¿y si te acuestas con Theo?

― Es mi mejor amigo, él no querrá. Debo ser como su amigo sin pene.

― Luna, por Dios— dijo Hermione riendo—. Creo que debes estar tranquila, y hablar con él. Fija, directa, ir, decirle "me gustas" y punto.

― ¿Y si lo pierdo?

― Creo que son bastante adultos como para evitar que esa amistad tan linda y duradera que llevan se vaya a la basura. Ya no tenemos 15 cariño; esos miedos no existen en nuestro sistema ahora— dijo Hermione torciendo el gesto—. ¿Quieres merendar conmigo?

― No amiga. Tengo que ir a casa. Dejé al gato sin comida— dijo apretando sus ojos con la yema de sus dedos, haciendo reír a Hermione.

― Entonces, eres bienvenida a venir. Ya sabes donde vivo.

― Estas cerca de mi casa. Estoy a 6 cuadras de aquí, cerca del parque y del bar "El agujero negro" ¿lo conoces?

― … sí, creo que lo he visto— dijo algo distraída a tiempo que Luna se colocaba de pie.

― Vamos ahí un día. Se escucha buena música.

― Un sábado, podría ser.

― Me parece genial. Nos vemos y… gracias por conversar conmigo… necesitaba un alma para desahogarme.

― Cuando quieras.

Luna sonrió y desapareció. Hermione se lanzó al sillón y quedó abrumada. A Luna le gustaba Theo, y no solo eso, estaba teniendo síntomas físicos del desamor. ¿Su amor por Ron habría llegado a ese extremo?

Sí, le dolía, lo amaba aún, pero no creía que podría dolerle al extremo de marcar su piel, como el amor de Luna estaba haciendo con ella.

Cayó en cuenta de que Luna vivía demasiado cerca del agujero negro; podría ver a Draco. Necesitaba contarle cuanto antes la verdad antes que la periodista de su amiga cometiera una infidencia.


― ¿Está 100% segura, señora Malfoy?

― Sí, Potter. Lo estoy. No sé si puedes sentirlo.

― Ya no— dijo Harry torciendo el gesto-. Gracias a ese Avada que me lanzó en el bosque aquel día, la parte de él que vivía en mí murió. Por ello no puedo sentirlo ahora. Aunque sí se siente una presencia poco habitual.

― Envié a mi elfina doméstica a buscar aquel artefacto o lo que sea... no ha vuelto y tengo miedo que le haya pasado algo.

― ¿por qué la envió?

― Su magia es mucho más poderosa que la de nosotros; tiene pocas limitaciones y es idónea para buscar lo que necesitamos, pero tengo miedo que le haya pasado algo.

― ¿La ha llamado?

― Sí. No responde—Harry reflexionó un poco.

― ¿Kreacher? — llamó Harry a tiempo que el elfo domestico aparecía frente a Harry.

― ¿Sí amo?

― Necesito que subas al quinto piso y busques a la elfina de la familia. La tomes y la traigas de inmediato. Vuelve en menos de 10 segundos; no sabemos qué podrás encontrar ahí, ¿estás dispuesto?

― Como ordene el amo— dijo el elfo a tiempo que cerraba los ojos y se concentraba. Abrió los ojos y movió las orejas—, ahí está—y desapareció.

― Uno... dos... tres...

En menos de cinco segundo Kreacher apareció con la elfina en los brazos, inconsciente.

― Hay algo maligno allá arriba, amo—dijo Kreacher era tiempo que ponía a la elfina boca arriba.

― ¡Pihop! ― dijo Narcissa arrodillándose a su única compañía.

― Es tarde, señora Black—dijo Kreacher bajando la vista-, está muerta.

― Lo siento tanto—dijo la mujer comenzando a llorar para tomar a la elfina en sus brazos.

― Lamento su pérdida- dijo Harry acercándose a Kreacher y acariciando su cabeza―. Lamento haberte enviado; no sabía a lo que nos enfrentábamos; lo siento amigo.

― El amo ordena, yo obedezco.

― Nunca más pasaras por un peligro así, Kreacher, te lo juro.

El elfo doméstico comenzó a llorar y se abrazó al pantalón de su amo.

― Vi una figura. Era una estatua en ese piso. Estaba llena de energía maligna.

― Necesitamos depurar esa energía para acercarnos y ver qué hacemos.

― ¿Por eso Rita quería ocupar la casa? - preguntó Narcissa sorbiendo la nariz.

― Eso es lo que averiguaremos, señora Malfoy. Por ahora, le recomiendo enterrar a Pihop.

― Eso haré señor Potter... y gracias por todo.

― No hay de qué.

Harry y Kreacher salieron de la mansión Malfoy caminando a la par. Tras él se veía la gran casona y los guardias apostados en la puerta. El viento corría en su contra y el atardecer daba a su derecha. Harry solo pudo detenerse hasta que llegó a un lugar apartado. Volteó el rostro y miró la mansión; ya sabían dónde comenzar a buscar, pero no sabían cómo buscarlo. Pensó entonces que la pesadilla volvería, y simplemente tomó la mano de Kreacher y desapareció directo en su casa.


Hola! al fin pude actualizar! muchísimas gracias por seguir aquí a pesar de estar tan desaparecida, pero la vida adulta es un desastre en estos momentos y son pocas las veces que puedo dedicarme exclusivamente a escribir, pero aquí sigo!

besos a todos y no olviden dejarme un comentario plz.

Alice~

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