Capítulo IX
La Princesa del planeta de fuego
No consigo ir más allá
De esta extraña irrealidad
Me he perdido sin saber que hago aquí
¿Que camino he de escoger?
¿Cuál seguir?
YaNo hay luz
Ni paz
Se despertó con el olor del café que inundaba todo el lugar, abrió sus ojos y lo primero que vio fue el techo, se quedó ahí perdida en el profundo color gris, las imágenes del episodio de ayer pasaban como un resumen poniendo a flor de piel sus sentimientos. Una lagrima resbalo de nuevo por su mejilla, comenzó a sentir el inmenso dolor de cabeza por quedarse dormida mientras lloraba.
Del otro lado del departamento en donde solía estar una pequeña cocina, Haruka se esforzaba por terminar un desayuno a manera de disculpa por todo lo que había provocado, no había tenido una noche fácil y sus ojeras la delataban. Había una pregunta en su cabeza que daba vueltas una y otra vez ¿estaba haciendo lo correcto? Y es que este momento era clave y detonante, ella podía elegir contarle todo a Minako, terminar con ella y arriesgarse a intentarlo con aquella chica que desde preparatoria había robado su corazón, aunque Michiru aun no diera señales de sentirse interesada por ella. Pero por otra parte el hecho de romper el corazón de Minako la carcomía cada segundo, ella misma había experimentado lo que es tener un corazón roto en carne propia y no quería eso para Minako, no para aquella chica que era la única que había estado en el cual creía era el momento mas oscuro y vulnerable de su vida;
Voltio con una jarra de café y la vio ahí, sentada en el comedor mientras se frotaba los ojos, coloco la jarra en la mesa que ya estaba servida y se sentó frente a ella; El silencio reinaba en la habitación, ni siquiera se atrevían a verse a los ojos la una a la otra.
Minako…yo-Pero Haruka fue interrumpida por su joven amante quien con lágrimas en los ojos le rogaba que la perdonara.
Perdóname- dijo mientras llevaba sus manos a su propio pecho- Yo estoy arrepentida de lo que sucedió ayer; debo respetar tu espacio, no me dejes ¡por favor! -esto último fue como una súplica mientras su voz se entrecortaba, Haruka se encontraba pasmada ¿se estaba culpando?.
Yo no pienso dejarte-estas palabras salieron sin pensarlas ¿las seguía sintiendo?, no estaba segura pero ya no había vuelta atrás- soy yo la que te debe una disculpa, se que te hice pasar un mal rato y que no debemos tener secretos, yo solo quería tener un detalle contigo. Me entere que me descubriste por los mensajes en el buzón de voz-bajo la cabeza y sonrió resignada, cada palabra que saldría de sus labios en ese momento estaba atándola a un futuro que no estaba segura de desearlo.
Si efectivamente era mi motocicleta y bueno esa casa era…bueno es… el regalo de San Valentín-La rubia levanto la mirada y vio como los ojos de Minako se iluminaban a tal confesión.
XXX
Se sentía algún culpable por la acción que estaba a punto de realizar, pero debía saber a quien había dejado entrar a su casa y para colmo esconderse en ella, Setsuna tomo su celular, abrió una aplicación, desde la pantalla del móvil podía ver las diferentes habitaciones de su casa, selecciono la que sería la habitación de la rubia, vio a su inquilina ahí, recostada en posición fetal, poco se movía su cuerpo. Eran casi las 3 de la tarde y ella seguía ahí acostada sin indicios de levantarse. Estaba tan sumida en sus pensamientos que no se dio cuenta que alguien entraba a su oficina.
¿Me llamo? - Dijo el hombre frente a su escritorio, Setsuna se sobresalto ante aquella frase y bloqueo su celular rápidamente.
Ehmm, si, si-dijo afinando su garganta y mirando al chico, este solo sonrió y negó con la cabeza.
¿Estabas espiando a alguien? ¿es acaso Haruka? - la peli verde se sonrojo y negó con la cabeza.
No, bueno…si, toma asiento…yo quería un consejo, veras… es sobre Haruka-Mamoru tomo asiento y miro a la chica atento, al escuchar aquel nombre negó con la cabeza.
Esa niña no tiene remedio ¿Qué sucedió ahora? - Setsuna tomo un cuaderno y con una pluma comenzó a garabatear en una hoja, Mamoru sabía perfectamente que lo que estaba a punto de decirle era algo serio pues la chica frente a él solo tenía ese tic cuando tocaba temas importantes.
Veras, regreso aquella compañerita de Haruka, la de prepa… tu sabes todo lo que sucedió cuando esta niña se fue y de un día a otro decidió que Haruka no le importaba más y yo no soporto tenerla cerca, pero resulta que ahora Michiru necesita que la protejan o algo así, Haruka la llevo a casa y me pidió que la dejara quedarse allá, claro sin decirle a nadie, porque la están buscando. Pero es que si tan solo hubieras visto como se puso Haruka, me rogo e incluso me dijo que si no la dejaba quedarse no había problema pero que ella no iba a dejarla desamparada… pero es que yo no puedo, no puedo darle hospitalidad a quien destrozo a mi niña- todo esto lo decía mientras seguía dibujando figuras sin sentido en aquella hoja, Mamoru mantenía su mirada en ella, se quedaron algunos segundos en silencio, meditando en la gravedad del asunto.
Yo conozco a Haruka desde que jugaba a correr por cada habitación de tu primer hotel- Setsuna sonrió ante las palabras del hombre sentado frente a ella y lo miro- y sé que tu aún no lo ves y nunca lo veras, pero… Haruka ya creció, tienes que dejarla hacer su vida; Si ella cree amar a esa chica, déjala que lo intente. A todos nos han roto el corazón por lo menos una vez. Por otra parte todos tenemos derecho a una segunda oportunidad y sobre todo a contar nuestra versión de la historia. Si esa chica es importante para Haru, al menos inténtalo. ¿Acaso a ti Haruka te ha prohibido amar a alguien? -Setsuna negó con la cabeza y bajo la mirada levemente sonriendo.
Entonces si tú no quieres darte esa oportunidad de amar, al menos no se la niegues a Haruka-Setsuna levanto la mirada rápidamente y se encontró con aquellos ojos color zafiro mirándola burlonamente.
Pero como figura paterna de Haruka debo preguntar ¿es la chica que están buscando los cantantes esos? - Setsuna arqueo una ceja a tal atrevimiento, después suspiro y asintió-
Haruka me conto que es algo muy delicado, que no puede decirme pero que si a ella la encuentran son capaces de matarla. ¿Estará implicada en drogas? -
Una violinista, con una vida de lujos y aparentemente una vida feliz ¿decide huir, esconderse y dejar todas las comodidades, enserio? creo que debe existir una razón más. Y deja de espiarla que es de mal gusto-Mamoru se levanto listo para marcharse de la oficina.
Bueno si es todo, Madame me retiro, porque la dueña de este hotel tiene un humor… de los mil infiernos y cuando ve al personal fuera de su lugar de trabajo comienza a espiarlos con cámaras de vigilancia, como acosándolos-Setsuna puso los ojos en blanco mientras escuchaba al pelinegro alejarse. Tomo su celular y volvió su mirada a él, había pasado casi una hora y aquella aguamarina seguía costada en posición fetal, se veía tan vacía.
¿Qué sucede contigo? ¿Quién eres ahora Michiru Kaioh?-susurro para sí misma viendo la imagen.
XXX
¿A que hora llega tu asistente?
Se llama Minako, no seas tan diva Seiya y no te refieras a ella como asistente, es como una amiga más-Yaten se encontraba frente al espejo mientras abotonaba su camisa negra.
Una amiga más ¿Cómo tu antigua asistente? ¿la que se fue para irse a vivir con su madre? -Comienzo el castaño en tono burlón.
Si, ella- continuo el peliblanco divertido.
¿pero que no la mamá de la chica estaba muerta o algo así? - Ambos hermanos miraron ya Seiya y comenzaron a carcajearse.
No cabe duda que eres un imbécil, pero bueno, en fin. Minako no vendrá hoy o bueno no sé, le pedí que buscara algunas cotizaciones, no aguanto un día más en este hotel, sobre todo dormir con ustedes- Yaten termino colocándose unos lentes de sol y camino hacia la puerta, Taiki lo siguió y miro de reojo a Seiya-
Bueno si sucede algo interesante nos avisas, nosotros saldremos a hacer algunos negocios- agrego Taiki tratando de cerrar la puerta tras él, pero se vio interrumpido por una chica de servicio, el castaño no le tomo mucha importancia, la chica entro al cuarto disculpándose.
Lo siento, vengo a cambiar las toallas y a llevarme los platos-levanto su mirada y se encontró con el mas pequeño de los Kou frente a ella.
¿tú? -Hablo Seiya al ver la chica frente a él, La recién llegada sonrió tontamente.
Hola, jamás creí que te acordarías de mí, creí que solo seria una fan loca que se subió al escenario-
Usagi, tu nombre es Usagi, como los conejos, es más recuerdo ese peinado tan raro y hasta a tu novio amargado-Seiya mantenía una enorme sonrisa al ver a la chica frente a él.
¿Qué haces aquí? - Usagi solo miro su uniforme y sonrió
Pues trabajando, una amiga me recomendó por que ella dejo su puesto y como somos igualitas, pues aquí estoy ¿quiere que le traiga un café? - dijo burlonamente.
Pero si te lo tomas conmigo, claro cuando sea tu hora de salida. Es bueno ver a alguien conocido aquí.
XXX
Un lugar donde empezar, lejos de toda de esta ambigüedad.
Ya no se si quiero despertar.
Veo desde aquí la realidad sueños que jamás poder alcanzar
Llego a casa a las 8:00 en punto, paso por la sala, todo se encontraba en silencio y a oscuras, paso por el cuarto que ocupada aquella chica y no escucho sonido alguno. Ya en su habitación comenzó a ponerse ropa cómoda con mil ideas en la cabeza, se imaginaba entrando al cuarto y exigiéndole una explicación, pero dentro de aquella fantasía llena de furia, pudo ver a su rubia en esa misma posición, con esa misma esencia, sin ganas de comer, de levantarse de la cama, sin ganas de vivir.
Salió rápido de la habitación, se detuvo frente a aquella puerta color blanco, suspiro y trato de relajarse, dio dos golpes a la puerta y la empujo para entrar. Miro todo a su alrededor y estaba igual, igual que ayer, igual que siempre, como si nadie estuviera. Se sentó a la orilla de la cama en silencio, una melancolía inundada aquella habitación.
Hola- se animo a decir la mujer de ojos color rubí, Michiru quien se encontraba postrada en la cama exactamente en la misma posición que la había visto tiempo atrás. Estiro sus piernas y se reincorporo lentamente, sus cabellos aguamarina caían sobre su rostro hinchado, sus ojos se mantenían rojos y apagados. Miro a la mujer que tenia enfrente.
Lo siento, no escuche que estaba aquí- dijo con su voz cansada.
¿Quieres acompañarme a cenar? – Michiru no respondió solo se quedo viéndola, Setsuna se levanto y la tomo del brazo obligándola a levantarse.
Yo estoy bien, no se preocupe-hablo la aguamarina, hacia un gran esfuerzo para ponerse en pie, Setsuna estiro su mano obligándola a caminar hasta la cocina, iba descalza y tan solo con un camisón de dormir. Se sentó pesadamente en el banquillo alto de aquella barra de granito que se encontraba en medio de la cocina. Setsuna coloco dos platos con comida que había calentado en el microondas, acerco dos copas y del refrigerador saco una botella de vino.
No puedes seguir así, no ganas nada más que hacerte daño; Tal vez ya no conozca nada de ti, realmente muy pocas veces hablamos, pero eres importante para Haruka y sabes que eso te hace importante para mí- Dijo sirviendo el alcohol en aquellos recipientes de cristal, dio un sorbo al suyo.
No es nada fácil vivir, yo no lo recomendaría-La aguamarina quien se había mantenido con la cabeza baja y sin tocar la comida, volvió su mirada a la peliverde.
Más sin embargo existo y pues me concentro en que los momentos de felicidad se prolonguen todo lo que puedan prolongarse-Michiru asintió levemente y tomo aquella copa, la bebió como si su vida se tratase de ello, Setsuna la miro atenta.
Vaya ¿mucha sed? - La aguamarina negó con la cabeza.
Tomar valor… creo que le llaman así- Setsuna coloco discretamente su celular en la mesa, Michiru no hizo mucho caso al gesto, tomo la botella y relleno su copa.
Yo también intente prolongar mi felicidad, pero me costo muy caro, no hablo de dinero, es que siento que me costo el alma…-Su mirada sombría se poso en el liquido tinto que reposaba frente a ella- o incluso más… y es que lo di todo, entregue todo lo que tenia y lo que no también; me convertí en una esclava y nunca me di cuenta en que momento el sueño que vivía se volvió una pesadilla; - Setsuna asintió con la cabeza-
Cuéntame tu historia, ¿Quién eres? ¿Qué estás haciendo aquí? - Los efectos del alcohol se hacían presentes en la aguamarina, el miedo y la vergüenza poco a poco desaparecían y la necesidad de desahogarse comenzaba a llenar su pecho.
Cuando yo me fui de aquí, jamás imaginé lo que me esperaba. Tenía 17 años y muchas ilusiones, entonces lo conocí, fue en una cena de beneficencia, recuerdo que mientras tocaba el violín él se mantenía atento en mí, todos estaban como en sus asuntos y el estaba pendiente de mí, sus ojos verdes me flecharon. Cuando baje a la sala el me abordo, comenzó a platicar conmigo como si nos conociéramos desde siempre; Nunca te imaginas que una persona así de amigable pueda convertirse en un lobo feroz. Fui tan tonta, pasaron algunos meses y cuando menos lo imaginé, ya teníamos una relación, comenzó a platicarme sobre la banda que tenia con sus hermanos… no lograba despegar y el estaba algo triste, por que amaba hacer música, pero si nadie la escuchaba no tenía sentido ¿no? - La aguamarina volvió a llevar la copa a su boca y bebió la mitad del líquido-
Un día llego emocionado, dijo que había conocido a unas personas que lo ayudarían en su carrera, que nos ayudarían en nuestras carreras y fue cuando conocí a la "Princesa del planeta de fuego", yo nunca fui fiel a alguna creencia o devota a alguna deidad, prefería mantenerme al margen y no meterme en las creencias de los demás. Pero comenzaron a suceder cosas extrañas, su fidelidad por aquella divinidad estaba sobrepasando todo y peor aun estaba funcionando, la banda comenzó a sonar y en menos de una semana encabezaban las listas numero 1 del país, en dos semanas ya eran internacionales y lo peor es que toda esa "buena suerte" me estaba llegando a mí, yo tenía 19 años cuando estaba dando mi primer concierto, para los veinte, tenia carro, departamento en una zona acomodada de la ciudad, una cuenta de banco que crecía como los días pasaban y no tenia que preocuparme de nada más que de afinar bien ese violín. Cuando tocaba sentía que no era yo, sentía como si alguien moviera mis dedos, como si alguien detrás de mi se apoderaba de mis brazos, de mi cuerpo. Yaten y sus hermanos se volvían más avaros, más fríos y nada empáticos, Yaten se volvió una persona calculadora, era… bueno es mi manager, yo firmaba todo sin leer, yo confiaba en el con una venda en los ojos, yo jamás imagine que había detrás un montón de personas horribles que le decían como guiarme. Sus exigencias comenzaban a ahogarme, él me decía que comer por que cuidar mi peso era importante, él me decía que beber por que las señoritas deben comportarse, él me decía que vestir, a donde ir, con quien hablar y que decir, además cada semana habían ceremonias a las que me obligaba a ir; pero no había nada más escalofriante que las fiestas, aquellas galas en donde ves a todos los actores y actrices sonrientes, portando sus mejores vestidos y smokings, caminando por aquella alfombra y posando ante las cámaras.
Solo fui una vez y no volvería a ir jamás. -Setsuna escuchaba atenta y de vez en cuando miraba a su celular, al otro lado y a cientos de kilómetros de distancia, se encontraba aquella rubia ceniza de cabello corto, en cama con audífonos a todo volumen, en silencio y atenta a la conversación.
Crees que realmente estoy loca ¿verdad? - Michiru sonrió melancólicamente, Setsuna solo negó con la cabeza.
Lo que veo es que esta ebria, ¿quieres descansar? – La aguamarina solo negó con la cabeza-
Solo déjame externar todo lo que eh guardado por tanto tiempo, si sigue aquí dentro siento que me destruirá por completo- las lagrimas ya rodaban por los ojos de la chica, la mujer extendió su mano para tomar la de Michiru y acariciarla maternalmente.
¿Qué te hizo tocar fondo? ¿Qué te hizo huir de ese hombre? - Michiru cerro los ojos como tratando de esfumar aquellas imágenes en su mente.
Una mañana el decidió que quería tener sexo, yo no me sentía nada bien, no era la primera vez que sucedía, que prácticamente me obligaba, pero esta vez….
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::Flash Back::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Vamos no seas tan frígida- hablo aquel hombre mientras besaba el cuello de la chica
Yaten no, hoy no, son las tres de la mañana quiero seguir durmiendo- La aguamarina movía su cabeza dificultando las intenciones del chico.
¿tu quieres dormir? No te equivoques Michiru, ¿a quién le importa lo que tú quieras? -La aguamarina lo miro extrañada, Yaten se separó de ella, se levantó molesto y sin previo aviso tomo a la joven por las muñecas, las apretó tan fuerte que la aguamarina se quejó.
Me lastimas- dijo cerrando los ojos, el chico la atrajo así el, haciendo que se levantara de la cama, Michiru a un adormilada no pudo defenderse de tan brusco movimiento, soltó sus muñecas y la tomo del cabello, obligándola a caminar, abrió una puerta que conectaba aquella recamara con lo que parecía ser un cuarto de meditación, frente a ellos se encontraba un altar con una figura dorada de una mujer con semblante cálido, estaba rodeada de velas encendidas que iluminaban de rojo el espacio, hierbas, posters con una escritura indescriptible para quien no supiese de que se trataba. Yaten empujo fuertemente a Michiru, quien cayo pesadamente dentro de aquella habitación.
¡Idiota! -lo llamo la chica desde el piso intentando reincorporarse, pero él fue más rápido y mucho más fuerte, ella levanto la cara y solo sintió aquel impacto de la pesada mano del chico en su frágil mejilla, su cara giro y sus ojos se abrieron asustada.
¡No vuelvas a llamarme así! Que desagradecida, yo eh dedicado años de mi vida a tu carrera, a protegerte de todos ¿esto es lo que me merezco? Que mi novia por al que daría hasta mi vida no quiera hacer el amor conmigo, No Michiru, algo debe quedarte muy claro aquí quien manda soy yo- después de esto, tomo un lazo que se encontraba cerca del altar y sin tiempo para recuperarse de la bofetada recibida el hombre le amarro sus manos tras la espalda.
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::Flash End:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Entonces yo estaba ahí, espantada, nunca me había gritado, nunca me había golpeado, pero en sus ojos había algo extraño y estar en aquel lugar en medio de la madrugada era escalofriante, aquella figura parecía disfrutar lo que veía; no se molestó ni siquiera en quitarme el camisón, ahí estaba, con las manos atadas por la espalda, la ropa interior destrozada, de rodillas, mi cabeza apoyada en el suelo, el aire caliente por todas las velas encendidas y comenzó, no importaba que sintiera, no podía resistirme si ya me había abofeteado ¿Quién sabe que podría hacer después? Pensé, calma Michiru solo es sexo, pero no, esa vez no se sintió como solo sexo. El estaba molesto conmigo y solo quería castigarme. Sentí sus frías manos por mi espalda sobre el camisón, subía y bajaba como queriendo consolarme, yo me mantenía en silencio de vez en cuando mi cuerpo se estremecía a sus caricias, paso su mano sobre mi cuello y lo apretó, comencé a sentir dificultad para respirar, estoy casi segura que él sonreía mientras me veía así… después solo sentí como entraba dentro de mí, fue un dolor indescriptible, no estaba preparada.
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::Flas Back::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Detente por favor…-susurraba la aguamarina al sentir el vaivén mientras el chico la penetraba, pero este no parecía escucharla, el comenzó a balbucear en un idioma que ella no podía reconocer, el miedo la inundo por completo ¿era acaso esto parte de un ritual?
Mi nur serĉas la heredaĵon de mia estaĵo, posteulo, al kiu mi povas, heredi mian sindonon al vi, iu el mia sango, el mia karno. - repetía el chico una y otra vez, mientras aumentaba sus movimientos de vaivén, las gotas de sudor resbalaban por ambos cuerpos.
¡Detente Yaten, por favor, te lo pido, detente! - volvió a rogar la chica esta vez gritando con todas sus fuerzas, pero nadie acudiría a ayudarla. Esa habitación contaba con dos accesos, el que se encontraba dentro de la recamara y uno más que daba hacia una de las salas de aquella casa. Fuera del segundo acceso se encontraban los dos hermanos restantes, mirando hacia la puerta.
Voy a entrar, escúchala, -dijo Seiya tomando el pomo de la puerta, pero Taiki su hermano mayor, lo tomo por el brazo.
Seiya, solo es sexo, ¿no te han dicho que no debes meterte en asuntos que no te pertenecen?, no deberías hacer tantas preguntas estúpidas y regresemos a dormir, mañana tenemos un compromiso temprano y descansar es primordial- Seiya negó con la cabeza a la indicación de su hermano.
Pero Taiki-
Pero nada Seiya, no son tus asuntos y por favor ya deja de entrometerte en las decisiones de Yaten, el es guiado por la Princesa y ella es quien nos ha brindado todo lo que tienes. Así que haz caso y regresa a tu habitación. - el castaño se dio media vuelta dirigiéndose hacia su recamara, por su parte Seiya solo se dejo caer en uno de los sillones que se encontraban en esa sala de estar.
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::Flash Back:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
No sé cuanto duro, 10 minutos, una hora, tres, no sé, solo recuerdo que para mí se sentía como una eternidad, deje de gritar, solo me quedo rogar para que terminara y solo pude darme cuenta cuando sentí como su semen chorreaba por mis piernas. Nunca había sentido tanto dolor, físico y ni hablar de todo lo que estaba sintiendo dentro de mi ser…. ese momento me di cuenta que debía escapar de ahí...
Notas de la Autora:
¡Hola! Yo espero realmente que este capitulo les haya gustado, creo que me costo demasiado, por que la idea estaba en mi cabeza, pero me fue difícil escribirla. A veces me gustaría poder compartir lo que visualmente tengo en mi mente. También espero no herir susceptibilidades sobre todo con las ultimas escenas. Ya que se esta revelando el verdadero motivo por el cual Michiru creo que s tiempo de comenzar a escribir algo de amor. Agradezco de nuevo sus reviews y sobre todo agradezco a esa persona que siempre esta conmigo apoyando mis ideas locas y responde hasta las preguntas más extrañas. Gracias amor, me gustaría dedicarte el fanfic pero bueno. Las canciones con las que me inspire aquí son "Extraña Irrealidad" y "En mis sueños" de Patricia Tapia agrupación KHY. Nos vemos la próxima Semana.
