Capítulo XI
¡Feliz Cumpleaños!
Parte I
Happy birthday to you
Happy birthday dear Michiru
Happy birthday to you….
El sol se colaba por la delgada abertura de las cortinas oscuras que fungían como barrera hacia el mundo exterior; rodó por la cama y se estiro para desperezarse, abrió aquellos ojos azules de los cuales las ojeras habían desaparecido, agradeció haber despertado algunas horas más tardes, Setsuna se encontraba en un viaje de trabajo que había salido de emergencia. Se incorporó y se quedó sentada en la cama por algunos minutos, suspiro y se levantó de la cama.
Bajo las escaleras recién bañada, portaba un vestido de cocktail en color blanco y no es que fuese a salir, a decir verdad, era lo poco que había alcanzado a empacar desde aquel repentino escape, pero realmente la ropa no importaba o al menos ya no para ella, pues el sentirse protegida y alejada de Yaten se había vuelto su prioridad descartando aquellos caprichos vánales que tenía tiempo atrás.
Llego hasta la cocina lista para preparar el desayuno, entonces pudo notar un pequeño calendario que había pasado desapercibido durante su estancia, al parecer Setsuna lo había actualizado la noche antes a su viaje y ahí estaba aquella frase marcada con color rojo "Cumpleaños Michiru" lo leyó más de una vez y entonces la noción del tiempo regreso a ella.
-Hoy es… seis de marzo- balbuceo y de pronto sintió como sus ánimos bajaron inmediatamente, las ganas de comer se fueron, una opresión en el pecho le impedía respirar con normalidad, las ganas de llorar estaban apoderándose rápidamente de ella-
-calma Michiru, todo está bien, es solo una fecha, un día más- se decía así misma tratando de tranquilizarse, era su cumpleaños y se encontraba sola…
XXX
Se sentó en el comedor molesto y vio un gran ramo de rosas blancas dentro de un costoso jarrón adornando el centro de la mesa, hizo una mueca de desagrado-
¿Quién fue el graciosito? - grito llamando la atención de sus recién llegados hermanos quienes vieron aquellas flores que Yaten señalaba-
Rosas blancas… vaya, que romántico-hablo Taiki mientras se sentaba listo para desayunar, Seiya tomo la tarjeta abriéndola, sus ojos se abrieron en expresión de sorpresa.
¿Qué dice? ¿Dice quien las envió? – exclamo Yaten dando un golpe en la mesa.
Seiya ya dile, que esta insoportable- Taiki lanzo un suspiro después de la orden dada a su hermano.
Bueno dice "a nombre de todas tus fans, esperamos que este regalo pueda darte un poco de felicidad en este día tan triste para ti, esperamos que hoy pueda ser el día en que Michiru aparezca"-Yaten al escuchar aquellas palabras rompió en cólera y empujo con tanta fuerza aquel jarrón el cual cayo en el suelo quebrándose en mil pedazos.
- ¡Que atentas son nuestros fans! ¿Verdad? - el castaño lanzo el comentario al aire mientras tenía una sonrisa desvanecida en sus labios.
- ¿Cómo supieron la dirección? ¿¡Dónde rayos esta Minako!?- un enfurecido Yaten se había levantado de la mesa.
Yaten, mantén la calma por favor, son solo flores-Taiki se mantenía en silencio mientras Seiya intentaba calmar a su temperamental hermano.
¡Localicen a Minako!, quiero verla en el estudio en menos de 10 minutos, si llega después que se dé por despedida-
Fuera de aquel residencial donde se encontraba ubicada la mini mansión que ocupaban aquella agrupación, varias jovencitas se encontraban apoyadas en las barras que las separaban de ingresar hasta la casa, cargaban pancartas de apoyo, regalos y ramos de rosas blancas.
Una motocicleta se estaciono fuera de aquellos barrotes, la rubia asistente bajo y se quitó el casco, su acompañante quien conducía, se quitó el casco también y observo aquel espectáculo.
-Vaya ¿siempre es así? – hablo Haruka mientras escuchaba los gritos de aquellas chicas.
-No, se suponía que la dirección es…privada ¡por la princesa de fuego, alguien la filtró! -Haruka arqueo una ceja al escuchar aquella expresión, pero una de las chicas llamo la atención de Minako
- ¿Tú eres la asistente de los Three ligths verdad? ¿Puedes darle esté presente a Yaten y decirle que lo apoyamos? - Minako miro a la chica y asintió, Haruka miro como el tumulto de gente comenzaba a rodear a su novia, miro aquellas pancartas y no pudo evitar sentir rabia al ver esos mensajes de apoyo a aquel hombre.
-Definitivamente no me gustaría este tipo de vida tan egocéntrica-le susurro Haruka a su novia, Minako solo la miro y vio como la rubia apartaba a las personas mientras salía de aquel concurrido grupo.
- ¡Te veo luego! -se despidió Haruka desde su motocicleta y arranco dejando a la rubia detrás.
-Minako se apresuró a entrar al fraccionamiento, cargada de los regalos que pudo sostener, entro y vio a Seiya
-Hola yo…-pero el chico la tomo del brazo.
-No, no, no, ni se te ocurra llegar con eso. Yaten está muy molesto-Seiya tomo las cosas que tenía Minako.
-Yo me encargo, Yaten te espera en el estudio, corre corre- La recién llegada se dirigió rápidamente al estudio, vio como Yaten se encontraba sentado detrás de aquel escritorio, su mirada estaba atenta a la laptop que tenía frente a él.
Buenos…días-dijo la chica en voz baja mientras se acercaba al escritorio, Yaten levanto la mirada y se encontró con la chica quien se veía algo asustada.
- ¿Ya viste el alboroto que hay allá afuera? ¿Se puede saber cómo saben la dirección? esta mañana había rosas blancas en mi mesa, ¡escucha con atención, no quiero ver rosas blancas dentro de esta casa! –
-Sí, yo me encargo, sobre la dirección, no sé quién la filtró, pero lo investigaré y comenzaré a buscar una nueva casa -Yaten la miro y negó con la cabeza, dio un sorbo al whisky que tenía con él.
Mudarnos no es necesario, solo deshazte del desorden, no quiero visitas, ni llamadas de absolutamente nadie, a menos que sea parte de la policía con noticias sobre… ella-dijo mientras bajaba su mirada y terminaba de golpe su bebida.
Si…-la rubia salió rápido del lugar, al pasar por el comedor vio como Seiya estaba juntando todas las rosas cuidadosamente
- ¿Las vas a tirar? -dijo lamentándose de la respuesta que le podrían ofrecer
-no, para nada… ¿todo bien con el gruñón? - Minako asintió y vio como el personal de limpieza recogía los pedazos de aquel jarrón
- ¿Qué le pasa? ¿Durmió mal o algo así? -Taiki quien se encontraba desayunando sin apuro, dio un sorbo a su café y miro a la rubia.
-Hoy es seis de marzo, es el cumpleaños de Michiru y es obvio que está molesto por que no aparece, por cierto ¿tú no ibas a ayudarlo con eso? -el castaño sorbió lo último de su bebida.
-ehh… si, pero luego él me dijo que ya había personas especializadas buscándola, que yo debía enfocarme en ser su asistente, ¿por cierto necesitan algo? Sé que a veces me ocupo más con Yaten-Taiki negó con la cabeza-
-No, Muchas gracias, que atenta eres…yo me retiro, tengo una reunión importante, regreso tarde, no me esperen para cenar-Taiki se levantó de la mesa y salió del comedor, Seiya había terminado de sacudir las rosas que habían caído a el piso, miro a la chica y le sonrió.
Yo si necesito ayuda-dijo mirando las rosas que el solo no podría llevar, Minako se levantó rápidamente y cargo el resto de las rosas, siguió a Seiya hasta aquel cuarto el cual muy pocas veces había entrado, miro cada imagen en las paredes, aquel lenguaje indescriptible, aquellas veladoras y el olor a incienso la hacían sentirse raramente en paz.
- ¿Michiru, enserio está loca? -Seiya sonrió y empezó a acomodar las flores adornando el altar en donde reposaba aquella estatuilla con forma de mujer.
-Cuando tú la viste ¿lo parecía? -Minako negó con la cabeza, Seiya siguió acomodando las flores y suspiro.
-Las rosas blancas son las favoritas de Michiru, tenía un invernadero en donde cuidaba de cientos de ellas, la princesa siempre tenía flores frescas, creo que también le gustaban mucho. -Minako llevo su mirada hasta aquella figura y sintió como un escalofrió recorría su cuerpo.
Si ella es la buena ¿Quién es el malo dentro de su religión? -Seiya sonrió ante la pregunta, volvió su mirada hacia Minako
-Ella.., el bien y el mal son relativos… hay cosas que parecen malas, pero si lo miras desde otra perspectiva no lo es. Michiru desapareció, para Yaten es una acción mala pero tal vez para ella fue lo mejor. La princesa es la calma y el sufrimiento, la crueldad y la piedad, la bondad y la maldad… lo que le pidas te lo dará sin juzgarte o castigarte. -
- ¿lo que sea? – cuestiono de nuevo Minako perdiéndose entre sus pensamientos
-Si puedes pagarlo… si, lo que sea-
XXX
Se había quedado en el sofá acostada mientras la televisión estaba encendida, por algunos momentos su nombre era mencionado por los conductores, eso lograba atraer un poco su atención, pero siempre era lo mismo, se lamentaban que ella no pudiera estar al lado de aquel piadoso hombre, la imagen de aquel chico llorando en el aeropuerto, pidiendo ayuda para encontrarla se repetía en cada bloque donde su presencia era recordada, no se percató que no estaba sola en casa, el sonido de unas llaves cayendo al piso llamaron su atención.
Se levantó rápidamente y camino hacia dónde provenía el sonido.
-Setsuna ¿creí que no regresarías? -dijo sin pensarlo, pero al llegar a la puerta pudo verla ahí, sonriendo tontamente, vestida de tuxedo negro, con globos en una mano y un ramo de rosas blanca en la otra, aquellos ojos verdes la miraban atenta. ¿Era acaso una broma que su mente le estaba jugando? ¿Se había quedado dormida y en cuanto se acercarán, se despertaría y volvería a estar sola?
Se quedó ahí intentando no moverse, analizando la situación, esperando a que aquella chica frente a ella se disolviera.
¿Creías que iba a olvidarlo? -los labios de aquella rubia se animaron a soltar las primeras palabras, la aguamarina avanzo para estar ceca de ella y estiro su mano queriendo tocar la de la chica frente a ella.
- ¿Enserio eres tú, Haruka? - Dijo la aguamarina mientras tocaba una de las manos de la chica y cerraba sus ojos esperando despertar, pero no fue así, pudo sentir aquella tersa piel, abrió los ojos y corrió mientras hundía su cara en su pecho, la abrazo por la cintura tan fuerte que hizo que la rubia se tambaleara un poco.
-creí que jamás…volvería a verte-se separó y alzo su mirada para encontrarse con la de la rubia, Haruka solo sonrió.
-Jamás perdería la oportunidad de pasar tu cumpleaños junto a ti… es la tradición. -Haruka le ofreció el ramo de rosas y tomo una caja blanca en donde guardaba un pastel.
Haruka coloco la caja en la mesa y la abrió mostrando un pastel con betún blanco, fresas alrededor y un letrero en color rojo "Happy Birthday", Michiru sonrió al ver aquel detalle.
-Creí que desde aquella llamada tu…-Haruka coloco uno de sus dedos en sus labios haciendo una señal de silencio.
-Hoy es un día para festejar que sigues con vida y que estas aquí…lo pasado ya no importa…-Dijo mientras se sentaba junto a la aguamarina y colocaba algunas velas en el pastel.
- ¿ya has pensado que vas a pedir de deseo? -Michiru asintió viendo como las velas eran encendidas una a una.
XXX
¿Sigues aquí? -Hablo Seiya mientras pasaba por la sala y veía a Minako sentada observando su celular.
-Sí, no ha salido del estudio, ni siquiera para comer ¿estará bien? - dijo mirando el camino que la llevaba hasta la habitación.
-No te preocupes por él, es un berrinche, es más, probablemente ya está haciendo alguna otra cosa; Yo ya me voy, si ni Yaten, Ni Taiki ni yo necesitamos algo, creo que ya puedes irte a casa- Hablo el pelinegro mientras tomaba una llamada, Minako asintió y vio como el chico le hacía un ademan de despedida y salía de aquella casa; La rubia entro a la cocina, tomo una bandeja y coloco algo de comida, se dirigió hasta el estudio, entro y vio al chico tumbado en aquella silla mirando hacia el techo, coloco la bandeja en el escritorio, Yaten volvió su mirada a ella y dio una media sonrisa.
-Gracias, no tengo hambre, ya puedes irte- Minako solo se sentó en una de las sillas frente a ese escritorio.
-No tengo nada mejor que hacer, me quedare aquí ¿te molesta? - Yaten negó con la cabeza, y volvió su mirada al techo.
-¿En serio me merezco esto?, le di todo lo que pidió, bolsos, ropa, autos, joyas… todo capricho que se le pudiera ocurrir lo tenía de inmediato… yo solo quería cuidarla, impulsar su carrera, quería que todos vieran lo fantástica que era… y mira… como me pago…- Minako se levantó y se puso frente a él.
-Yo tengo la solución perfecta para ese mal de amores, lo que tú necesitas es mezcal, porque "para todo mal mezcal y para todo bien también"-dijo mientras lo tomaba de la mano obligando a que se levantara de la silla.
-Tu solución ¿es emborracharme hasta caer con mezcal y tequila? - Minako sonrió al ver como el chico cedía, camino hasta la salida del estudio siendo seguida por el peliblanco.
-Yo solo sugería un mezcalito, pero… si tú propones tequila, para eso también soy buena, en otra vida debí ser mexicana o algo así- hablaba mientras seguía caminando por la casa hasta la puerta.
XXX
- ¿te gusto? - decía la rubia mientras veía a la aguamarina acomodar las rosas en un jarrón.
-Sí, la verdad que jamás voy a terminar de agradecerte todo lo que has hecho por mí, las llevare al cuarto-dijo mientras tomo el jarrón, Haruka la siguió y vio como la que anteriormente había sido su recamara se estaba transformando.
-Vaya, hay cambios por aquí- dijo la rubia mirando a su alrededor, Michiru sonrió un poco y coloco las rosas en el escritorio que se encontraba al lado de la cama.
Si, Setsuna me dijo que la habitación tenía mucho en deshabitada, cambiamos las sabanas, las cortinas, vaciamos los cajones de allá y el escritorio. Pero no vimos nada, todo lo pusimos en cajas que están en el ático- Haruka se dejó caer en la cama y se estiro, Michiru se sentó al pie de ella.
-Si eso hace que estés más cómoda puedes incluso pintar las paredes también. -
-No, yo estoy de paso por aquí, solo esperare a que se calmen un poco las cosas, aunque me eh llevado tan bien con Setsuna que la voy a echar mucho de menos-
-No tienes que irte, Setsuna también aprendió a apreciarte, incluso ella fue quien mando a hacer exclusivamente ese pastel, pero supongo que eso ya lo sabias, ahora veo que es muy mala guardado secretos- Michiru se dejo caer del otro lado de la cama, acomodándose para quedar de lado a la rubia-
- ¿Por qué dices eso? -
-por tu vestido, ¿acaso vas vestida así siempre? - la aguamarina se sonrojo ante aquella pregunta, Haruka sonrió ante tal acto y coloco una de sus manos en la mejilla de la chica.
Siempre me ha gustado cuando te sonrojas, a veces siento que no has cambiado para nada y eres aquella niña que conocí en mugen- la piel de Michiru se erizo al sentir el contacto de la mano de la rubia, sonrió disfrutando de la caricia.
Me gustaría ser la misma, me gustaría nunca haberme ido, tal vez… las cosas serían tan diferentes el día de hoy-
Michiru, sé que ambas hicimos cosas que nos hicieron daño y hasta hoy puedo imaginarme todo lo que sucedió, así que hagamos como que nada paso y disfrutemos del hoy- Haruka comenzó acariciar el cabello de la aguamarina quien mantenía sus ojos cerrados.
XXX
¡¿Qué estás haciendo?!- La peli verde se sobresaltó a la voz del hombre quien estaba detrás de ella. Mamoru miro la laptop y negó con la cabeza.
¿Podrías por favor dejar de ser tan obsesiva?, además creí que ya habías limado asperezas con Michiru- Setsuna solo suspiro al verse descubierta.
Yo solo quería ver cuando partieran el pastel, es que en verdad quería estar allá- se levantó del escritorio dejando la laptop tras ella, miro al chico y se cruzó de brazos.
Además, es mi hija y claro que debo estar al pendiente de ella, pero en fin ¿todo bien? ¿Falta mucho dinero? - Mamoru asintió levemente a las palabras de la morena.
Pues sí, al parecer vacío la caja registradora, la caja fuerte y además se hizo una transferencia considerable a su cuenta, ya puse la denuncia, pero pues hay que hacer algunos pagos, no hay dinero ni siquiera para fondear la nómina-
Bueno, lo que me consuela es que Haruka ya está en entrenamiento, en determinado momento podemos enviarla como administradora aquí o podemos hacer que se encargue de el de Tokio y tu podrías quedarte aquí- Mamoru arqueo una ceja, pero su semblante serio cambio de un momento a otro, su cara se sonrojo y desvió la mirada-
¿Qué? ¿Qué paso? - hablo Setsuna al ver el repentino cambio de su compañero.
Nada, no pasó nada, pero yo creo que debemos dormirnos en este momento- dijo tomando a Setsuna de los hombros tratando de dirigirla hacia la cama, Setsuna se soltó del agarre del chico y voltio hacia la laptop en la pantalla seguía la trasmisión del circuito cerrado y ahí estaba aquella imagen, La rubia y la aguamarina unidas en un beso que parecía acalorar la situación.
¡No! -grito molesta- ¿Qué se cree? Yo que le di toda mi confianza, pero me va a escuchar- Setsuna tomo su celular, pero Mamoru fue más rápido y detuvo su mano.
¡Setsuna, no te atrevas!, Haruka ya no es una niña y tienes que entenderlo, deja que experimente con quien quiera hacerlo, déjala vivir, ¿así quieres que confié en ti? arruinándole cada oportunidad que le da la vida, deja de ser tan sobreprotectora, solo la lastimas - Setsuna bajo la mirada, Mamoru nunca le había hablado así, pero tenía razón. Dejo caer su celular en el escritorio, molesta estiro su brazo para soltarse del agarre del chico y camino a la cama dejándose caer en ella sin decir una sola palabra, Mamoru cerro la laptop sin tomarle importancia a lo que estaba pasando. Apago la luz y se recostó aun lado de Setsuna, el silencio reino en la habitación, ambos recostados en una sola cama espalda con espalda.
Mamoru… ¿puedes abrazarme? – fue aquel susurro el cual rompió la tensión del ambiente, el chico se acomodó y paso uno de sus brazos por la cintura de la chica atrayéndola hacia él, aquellos ojos rubí quebraron en llanto, suspiros largos era lo único que se escuchaba en aquella habitación.
La verdad es que no me importa que es lo que prefiera si chicos o chicas, no es el sexo, ni que sea dentro de mi casa, lo que realmente me asusta es que este cayendo de nuevo con la misma persona que casi la destruye, que aquella chica vuelva a desaparecer y la deje marcada de por vida… si ellas dan ese paso Haruka no podrá recuperarse… no lo hará- la peli verde dio media vuelta en la cama y quedo frente a Mamoru, lo miro destrozada y hundió su cabeza en el pecho del chico.
Tranquila, tranquila, a mí también me asusta, sabes que amo a Haruka con mi alma y que no miento al decir que soy su padre…, no podemos ponerla en una burbuja y alejarla de todo lo que pueda hacerle daño, si seguimos sobreprotegiéndola solo lograremos que esa fortaleza que poco a poco se ha formado se desvanezca. Todo lo que está pasando son sus decisiones y debe afrontar sus consecuencias y su realidad, acaso ¿no crees que ella también lo piensa?, ella sabe que en cualquier momento esa chica puede desaparecer… y si eso pasa, volveremos a estar ahí para ella, ¿sí? - Setsuna solo asintió levemente y volvió a acurrucarse en el pecho del chico, mientras su llanto seguía corriendo.
Notas de la Autora.
El siguiente capítulo es una bomba y estoy muy emocionada por poder terminarlo, realmente pensaba publicarlo todo aquí pero sentía muy pesada la lectura, así que mejor dejarlo de esta manera. Espero ya no perderme tanto pero nadie me dijo que la vida de adulto iba a costar tanto en tiempo en fin siempre agradeceré sus comentarios que me sacan más de una sonrisa.
Nos vemos la próxima semana
