Capítulo XV

SIRENA

No es como antes

Los segundos son gigantes

Tengo tanto que contarte

Pero no logro encontrarte

Caminaba de un lado a otro molesta, sentía como su sangre hervía, tan solo recordar a la rubia huyendo de ella hace algunos momentos la ponía fúrica, entro a la recamara que compartía con ella y vio su mochila a medio camino.

¡Ay te odio! -tomo la mochila del suelo y la aventó contra la pared, mientras pataleaba como si sus tacones quisieran atravesar el piso, la bolsa choco fuertemente y vació su contenido, el sonido de un tintinear chocando contra el suelo y topando en la punta de uno de sus zapatos Glamazon llamo su atención.

La chica miro hacia abajo y pudo encontrarse con relicario que por el impacto había caído abierto y estrellado su vidrio, lo tomo por la delgada cadena dorada y miro en el interior de aquella estrella marina, dentro de ella se encontraba esa pequeña fotografía, su rubia amante mantenía abrazada por la cintura a esa aguamarina quien tenía su cabeza recargada en su pecho, cualquiera que viera esa foto podría asegurar que eran más que amigas, la sonrisa en sus rostros, la luz que iluminaba sus ojos.

- Lo sabía…lo sabía- dijo apretando fuertemente la joya y dejándose caer en la cama, miro a su derecha y vio algunos papeles que habían salido involuntariamente de aquella desdichada mochila que ahora vivía su ira, se levantó rápidamente y comenzó a hurgar en cada mínimo detalle, tickets y más ticktes, algunos recibos de pago de la universidad, estaba perdiendo el interés cuando una factura llamo su atención, la fecha de emisión 06 de marzo, el contenido un ramo de rosas blancas y globos con helio, no recordaba haber recibido un detalle así por parte de la rubia en algún tiempo.

Seis de marzo… ¿Qué hice el seis de marzo? - susurro para sí misma y entonces un rubor inundo sus mejillas para después sentir un calor infernal que la hacía levantarse de la cama casi de un salto, grito molesta mientras golpeaba con los puños la cama al mismo tiempo que apretaba el relicario casi trozándolo por la mitad.

- Esa fecha fue su cumpleaños, claro que sigue aquí, pero no…Minako no es una tonta y nadie se va a burlar de ella, No me vas a quitar a Haruka, no importa si eso significa que tengo que acabar con tu vida, no te voy a dejar a mi Haruka- realmente estaba molesta tomo el teléfono buscando en su lista de números el de aquel hombre de cabellos plateados que ahora era su jefe, pero un mensaje en su móvil llamó su atención.

Aquí en media hora Minako, gracias- Leyó la chica mirando el remitente, valla ese hombre no la llamaba tan a menudo, a decir verdad, parecía más la asistente de Yaten que del grupo, suspiro y trato de calmarse.

Entro por aquella puerta, todo se encontraba en silencio, algo inusual ya que esa casa se encontraba en un caos constante, vio como Seiya caminaba apurado, levanto su mirada y se encontró con aquella rubia.

Minako allá está ardiendo, es como si fuera el mismo infierno- hablo por lo bajo abrazando a la recién llegada en forma de saludo.

Yo tengo algo que los va a calmar- hablo la chica orgullosa, Seiya la miro incrédulo, algo en esa chica se veía diferente, él había sido testigo de como aquella tímida rubia se había convertido en una persona fría y calculadora, aunque ya le había tocado ver ese tipo de transformaciones, Minako había pasado por ese proceso tan rápido, parecía como si tan solo Yaten había dado un pequeño empujón para que el verdadero ser de la chica saliera a la luz.

- ¿Puedo saberlo? - pregunto inquieto al ver como los ojos de la chica brillaban.

- Pues estoy segura que Michiru sigue aquí…- Seiya abrió sus ojos tratando de esconder su asombro un aura de preocupación lo inundo por completo, las pequeñas sesiones que tenía con Usagi donde se desahogaba lo habían convertido en otra persona, alguien que no quería seguir cometiendo los mismos errores ¿Pero cómo revelarse ante aquellos seres que a su parecer eran tan poderosos? en cierto modo podía entender a Michiru y se había prometido al menos evitar que dieran con ella.

¿Sabes donde esta o es una corazonada? - la rubia lo miro retadoramente.

- No sé donde esta, pero se que sigue aquí…- dijo convencida de su respuesta, Seiya sonrió de lado y la miro, a decir verdad, agradecía a sus adentros que la chica no tuviera idea de donde estaba, pero sin duda los dos chicos dentro de aquel estudio matarían por una pista de la aguamarina.

-Minako, yo te creo, pero allá adentro no están para corazonadas, necesitan información real. Piensa bien lo que harás si es que quieres conservar tu trabajo, si realmente estas segura que Kaioh sigue aquí, será mucho más gratificante que les des su ubicación que solo una miserable pista, pero esto es solo un consejo que no pediste pero yo que soy tu amigo te doy- el pelinegro le dio un beso a la chica en la mejilla para después guiñarle. La rubia repasaba las palabras de aquel chico, al final el conocía más a sus hermanos que ella.

Bueno Bye, yo ni loco me quedo aquí- Seiya hizo un ademan de despedida y comenzó a alejarse.

¿¡Podrías al menos darme contexto!?- el chico paro en seco y voltio a verla-

Taiki se enteró que la mayoría de los bienes que tenemos en el extranjero están a nombre de Kaioh… Suerte con ellos- volvió a caminar hasta la salida, la rubia solo mordió su labio inferior y camino hasta el estudio, vio la puerta entre abierta y la empujo sutilmente para entrar.

¿Me necesitaban? – se quedo en la puerta mientras apretaba la Tablet que llevaba contra su pecho, observo aquel ambiente tan denso, en un sillón se encontraba Yaten apoyando sus codos en sus rodillas y sosteniendo su cabeza con las manos mirando hacia el suelo, en el escritorio frente a la rubia se encontraba Taiki revisando algunos papeles con un vaso de alcohol a su lado, eso era lo más impresionante ya que el castaño no bebía o al menos ella nunca lo había visto beber.

- Pasa Minako, es bueno ver que hay alguien que puede obedecer reglas en esta casa- hablo el castaño mientras miraba fugazmente al chico de cabello plateado. Minako sonrió y camino tomando asiento en una silla frente al escritorio donde se encontraba el castaño, sin dejar de revisar los documentos suspiro.

- ¿Cómo vas con el asunto de Michiru? ¿Ya sabes donde esta? – Minako se sobresalto y coloco la Tablet en el escritorio nerviosa, froto sus manos en su falda y miro a Taiki.

Bueno yo… - Dudo un poco recordando las palabras de Seiya, podría decirles que encontró aquel collar el cual claro busco en fotografías de internet asegurándose que fuera de la violinista, que encontró un ticket con la fecha de su cumpleaños pero que no tenía ni idea de donde estaba ni como abordar a su novia a la cual ya casi no veía para preguntárselo;

- No te preocupes – hablo el castaño mirando a la chica- ¿Cómo vas a tener tiempo si solo te encargas de atender las niñerías de Yaten?.

La Rubia suspiro aliviada y asintió a las palabras del chico, Taiki dejo los documentos de lado, se recargo en la silla y cruzo sus brazos.

- Por ahora Kaioh no será tu prioridad, Estoy apunto de contratar un servicio de investigación privada, así que ellos se encargaran, claro que si tu lo haces antes estaría más que agradecido con tu eficiencia. Pero te cite aquí por que como sabrás tenemos un evento en puerta al cual no le habíamos prestado la atención necesaria. Minako esta fiesta es muy importante, cada año se escoge a un miembro de la sociedad del planeta del fuego, para la gala en conmemoración del nacimiento de nuestra princesa y este año mis hermanos y yo fuimos bendecidos con la suerte de ser los anfitriones, así que necesito que todo salga perfecto, no podemos fallar ante personalidades tan importantes, así que si es necesario dejaras el alma en cada preparativo. Claro que la noche de la fiesta mientras te asegures que todo se encuentra marchando a la perfección, podrás disfrutar también de la celebración como una invitada más- La rubia asentía a todo lo que escuchaba de Taiki, momentáneamente miraba a Yaten quien se encontraba cabizbajo y sin hacer ningún ruido.

- Bueno, no creo que alguna vez hayas asistido a un Masquerade ball ¿verdad? - La rubia negó con la cabeza y sonrió tontamente.

- Tal vez no, pero estoy bien documentada son como los de la película El fantasma de la opera o como las galas de UNICEF- Taiki sonrió ante la inteligente respuesta de la rubia.

-Vaya quien diría que al parecer la princesa te selecciono para ser quien lleve a cabo su festejo. - Minako sonrió complacida por las palabras del chico y pudo ver cuando por fin Yaten levantaba su cabeza para mirarla.

XXX

Yo te sigo imaginando aquí

Aunque me cueste aceptarlo

Te quiero tener cerquita de mí

Para más nunca soltarnos

Eres muy talentosa- Hablo Amy mientras miraba a Michiru pintar sobre un lienzo, los colores pasteles predominaban sobre aquella tela sostenida en un marco de madera, la aguamarina sonrió mirando su creación y volvió su mirada a su acompañante, Amy quien cordialmente había estado visitando a la aguamarina por las tardes todos los días desde hace dos semanas.

Gracias… a decir verdad tenía tanto que no lo hacía, no recordaba lo relajante que era; tal vez les hubiera ahorrado tantos problemas si hubiese tenido pintura acrílica y bastidores cerca- Amy se acerco a la chica y miro de cerca aquella obra de arte.

¿Qué pensaste de mi idea?, puedo llevarlos a una galería que conozco y con suerte podrían aceptarlos ahí, si se venden yo te entregaría toda la ganancia- La aguamarina seguía mirando el cuadro recién acabado de crear mientras meditaba si realmente a alguien le importarían aquellos trazos que parecían ser olas de mar en colores tenues.

Podrías firmarlo con un seudónimo y así nadie sabría que son tuyos- La aguamarina asintió a las palabras de aquella chica que poco a poco se había ganado su confianza y la había ayudado a lidiar con los ataques de ansiedad que seguían apareciendo de vez en cuando. Tomo un pincel más delgado y coloco un punto final para terminar aquel nombre.

- Sirena -leyó la peliazul sonriendo- Así es como te llama Haruka ¿Verdad?- Michiru se sonrojo un poco y asintió levemente, dejo aquel pincel descansando sobre un recipiente con agua y suspiro al ver su obra terminada.

-Solo ella me llama así- volvió a sonreír negando con la cabeza mientras su mirada se clavaba en la de aquellos ojos curiosos que la miraban intrigados clamando por una explicación.

- Ay es algo muy…- se detuvo y sonrió recordando el significado de aquel sobrenombre.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::Flash back::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Una rubia de cortos cabellos paseaba por los pasillos vacíos de aquella escuela, tenía que acostumbrar sus pasos por aquellas aulas las cuales la encarcelarían por mínimo 3 años; esta era la última advertencia de su madre, Setsuna realmente se había molestado al enterarse que la rubia había sido expulsada de su anterior escuela, mínimos detalles que realmente no ameritaban su expulsión, pero al final su amada madre había decidido darle una oportunidad más antes de enviarla a un internado.

Mugen Gakuen, la escuela de niños ricos… buena jugada Setsuna-susurro mientras husmeaba por las aulas que guardaban ecos aburridos, pero un sonido llego hasta ella, una melodía que entraba por sus oídos y se colaba dentro de su piel.

Camino aún más rápido siguiendo el sonido y se encontró parada frente aquella puerta entreabierta, se acercó sigilosamente a la rendija mirando hacia dentro; Sus pupilas se dilataron al ver como aquel cabello aguamarina danzaba con el viento como si se tratara del mar, aquella chica adentro del salón se balanceaba en compas al vaivén de su brazo que al contacto con las cuerdas del violín entonaban notas que se incrustaban dentro de la cabeza de Haruka, su visión se perdió, su piel se erizo y su mente se desconectó, podía ver como aquella musa en cámara lenta volteaba y sus pupilas azules se clavaban en aquellos ojos verdes que habían sido hechizados como si del canto de una sirena se tratara.

- Es de muy mala educación espiar a las alumnas ¿lo sabías?- aquellas palabras hicieron que la rubia se alejara asustada al verse descubierta, se recargo en la pared de alado tratando de contener la respiración, ¿Qué le pasaba? ¿Por qué sentía que su corazón con cada palpitar se salía de su pecho? Solo era música tocada por una desconocida, Alzo la vista al sentir como la luz se apagaba al ser opacada por aquella sombra frente a ella.

- Al menos podrías decirme si ¿te gusto lo que viste?- Tal vez algunos 10 u 11 centímetros más baja que ella, cabello aguamarina ondulado por debajo de los hombros, piel blanca como la espuma del mar y unos ojos azul profundo como el mismo océano, toda ella era como una sirena que había escapado de las profundidades marinas para experimentar que se sentía vivir entre los mortales y desafortunados humanos.

-Supongo que no- dijo mientras suspiraba, pero es que Haruka ni siquiera podía entender por qué ninguna palabra lograba salir de su boca, su garganta estaba seca y por más que tragaba saliva sus labios se negaban a cooperar.

- Tenoh…Haruka… Haruka Tenoh- balbuceo agachando la mirada sintiendo como el calor invadía su piel, la recién llegada solo la miro y sonrió por lo bajo discretamente.

-Un gusto Tenoh Haruka, Haruka Tenoh- repitió la aguamarina mientras imitaba el tono de la rubia.

- Mi nombre es Michiru Kaioh, supongo eres nueva por aquí, eso no justifica que me estés espiando- Haruka tomo el valor para encontrarse de nuevo con aquellos ojos mientras se repetía en su interior que se calmara-

- Yo solo pasaba por ahí y quise ver quien interpretaba tan exquisita melodía para mis oídos- Haruka sonrió coquetamente, intentaba no mostrar su vulnerabilidad ante el contacto con aquella chica que no conocía pero despertaba en ella la sensación de haber encontrado aquello que ni siquiera sabía que estaba buscando. La aguamarina trato de esconder su sonrojo mientras miraba hacia el inicio del vacío pasillo.

- Creo que todos se han ido ya… ¿Te veré mañana Haruka?-

- No desperdiciaría la oportunidad de escuchar de nuevo la melodía de la Sirena de Mugen Gakuen y tal vez descubrir el tesoro que oculta- Michiru negó con la cabeza mientras sonreía burlonamente ante la descarada coquetería de Haruka.

-Tal vez mañana que descubras a todos los peces de este mar, te darás cuenta que esta de aquí no tiene mucho de especial.

- Tal vez no quiero ver nada más, tal vez solo quiero descubrir más de ti, Sirena-

- Nos vemos mañana Haruka Tenoh- dijo mientras se encaminaba por el pasillo vacío sin ni siquiera darle el tiempo a la rubia para detenerla, aunque de cierto modo no iba a hacerlo ya que había decidido que tendría esos 3 años para intentar detenerla.

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::Flash End:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

La aguamarina sonreía tontamente mientras recordaba aquellas escenas y todo lo que vendría después al decidir convertirse en la mejor amiga de aquella rubia.

-Michiru- llamo su atención la peli azul quien la miraba curiosa- Sí fue un flechazo instantáneo… ¿Por qué nunca se dieron una oportunidad?- Michiru suspiro ante aquella pregunta que había evadido tanto tiempo, busco dentro de sus sentimientos tratando de mencionar las palabras correctas, pero esta vez sentía que no había nada que ocultar.

- Me enamore tanto de Haruka que no soportaría el perderla, prefería ser su amiga y estar ahí siempre junto a ella, que convertirme en una de aquellas muchachitas que aspiraban ser su cita cada fin de semana y solo las que tenían un poco más de suerte llegaban hasta su cama, pero de ahí ya no pasaban… Al final siempre regresaba a mí no de la forma en que mi corazón quería… pero al final…siempre estaba ahí dispuesta para ella y ella para mí… que tonta fui- Amy negó ante la última frase de la aguamarina-

- Equivocarse es de humanos pero reconocerlo es de sabios, siempre habrá tiempo para enmendar lo que está detrás de ti…- Setsuna se encontraba recargada en el marco que daba hacia la sala en donde las chicas se encontraban platicando ¿hace cuánto que llego?, Michiru no pudo evitar sonrojarse al reconocer aquella voz que como siempre parecía tener la razón.

- Setsuna ¿Cuánto tiempo?- hablo Amy mirando a la mujer mientras la saludaba efusivamente.

- Señorita Mizuno, no puedo perdonarle que se haya desentendido de mi por tanto tiempo ¿o es que acaso aún no se inventan los celulares en el hospital?- Setsuna llego hasta las chicas y se acomodó en el sofá frente a ellas, Michiru se mantenía con el rostro abajo mientras trataba de normalizar su presión.

- Deberías aceptar la propuesta de Amy, si me dan la dirección yo podría llevar los cuadros cuando sea necesario, un talento como ese no debe privársele al mundo- Hablaba Mamoru entrando a escena, Michiru sentía como su cara ardía de la vergüenza, quería en ese momento ser tragada por la tierra, había confesado que amaba a Haruka frente a sus padres, ¿Había algo más bochornoso que eso? claro había olvidado que había expuesto la privacidad de la rubia hablando sobre sus conquistas, quería morirse.

-Michiru tranquila que yo te eh demostrado que soy como una tumba y Mamoru comparte esa misma cualidad- La aguamarina levanto su cara mientras sus ojos parecían quebrarse tratando de controlar la pena que sentía.

- yo… creo que es buena idea lo de la galería… pueden llevarse ese y si les gustan puedo pintar más, Setsuna, Mamoru me alegro que estén de regreso con bien… yo iré a lavar los pinceles, en el cuarto para no ensuciar nada…- dijo mientras se levantaba rápido huyendo del lugar.

-Espantando siempre con tus consejos Setsuna, consejos que ni siquiera sigues…- Hablo el pelinegro acercándose a observar el cuadro que anteriormente había pintado Michiru, Setsuna por su parte solo puso los ojos en blanco y se cruzó de brazos.

- ¿Según tú que consejos no sigo? Siempre eh reconocido cuando me equivoco…-

- Pero acaso te has detenido a pensar que… siempre habrá tiempo para enmendar lo que hay detrás de ti- Mamoru había tirado un golpe bajo, Setsuna suspiro clamando por paciencia mientras veía como el hombre frente a ella sonreía triunfante al darse cuenta que su estocada había dado en el centro del orgullo de la chica.

XXX

Se encontraba en la sala esperando a que el repartidor de comida rápida se acercara, tenia muchas cosas de que ocuparse pero aquella idea seguía dando vueltas en su cabeza, esa fotografía con aquellas dos chicas sonriendo, la búsqueda de fotografías que realizo en internet y que aquella aguamarina llevaba la joya en casi todas las fotografías que existían de ella, le daban a entender que esa joya era demasiado importante y si era algo tan importante ¿Por qué la tenia Haruka?, necesitaba averiguarlo pero tenia que ser inteligente, sabía perfectamente que no podía ensuciarse las manos pero esta vez más que nunca estaba segura que su novia la llevaría hasta la insufrible Michiru.

Una idea llego hasta su mente, la rubia suspiro tratando de poner su mente en orden

XXX

- ¿Qué era es importante que tenías que decirme? - Hablo Usagi mientras dejaba pasar a su novio, Seiya beso a su novia y le acaricio el rostro, el celular de la rubia comenzó a sonar insistentemente.

- ¿De tu trabajo? - Hablo el recién llegado viendo como la chica miraba la pantalla de su móvil.

- Es… Minako… es raro ella nunca me llama- Usagi dejo perder la llamada e inmediatamente tenia otra que hacia sonar de nuevo su celular-

-Contesta, pero no le digas que estoy aquí…probablemente eso es lo que quiera saber- Usagi asintió y respondió la llamada, no pudo nisiquiera saludar al airruclar al escuchar el grito del otro lado de la línea-

¡Usagi, me engaña, Haruka tiene a alguien más! - se escuchó la voz desconsolada de Minako mientras lloraba, Usagi coloco la llamada en altavoz y dejo que la rubia siguiera hablando.

¡Yo todo este tiempo eh sido buena con ella, y ella me esta pagando de esta manera, ¿en qué me equivoque? - Seiya se mantenía en silencio mientras negaba a cada palabra que escuchaba, Usagi se mantenía atenta con a la situación que su amiga pasaba.

¿Minako que puedo hacer para ayudarte? - cuestiono Usagi sumamente preocupada, Minako dio un gran suspiro.

Tienes que seguirla, estoy segura que cuando me quedo trabajando hasta tarde ella pasa las noches con su amante o hasta la trae a nuestra casa, Usagi no puedes decirme que no…- hablaba desesperada Minako-

Mina, yo no puedo, tengo que trabajar, además… ¿Cómo lo haría? -

Usagi… revisa tu aplicación de banco- la rubia aun en llamada pudo comprobar el depósito que había entrado en su cuenta bancaria, estaba asustada al ver la cantidad de ceros después de aquel numero 5

Usagi si aceptas habrá más de esto, te lo prometo…

Notas de Autora

¡Hola! Capitulo largo pero espero que lo disfruten, la verdad que me siento muy complacida con muchas escenas de aquí y motivada a seguir escribiendo, nos vamos acercando al momento clave… así que sin más por el momento…

Los veo la siguiente semana.

Con amor Michiru Asami