Rosas en la habitación
Capítulo XX
Cacería
En mi soledad
suelo fingir que el tiempo pasa y que todo va bien
y tengo miedo a pensar que no soy capaz
de rescatarme a tiempo y ver mi destino.
- ¿Por qué tardaron tanto? - miro Setsuna a las recién llegadas mientras tomaba lugar en la mesa que se encontraba ya servida, Mamoru solo sonrió por lo bajo mirando fugazmente a la rubia que desviaba la mirada.
-Le contaba a Haruka sobre la exposición que me consiguió Amy y lo bien que han sido aceptados mis cuadros en la galería, entonces como estaba muy emocionada hablando no prestamos atención al tiempo- la aguamarina tomo la palabra, se veía tan segura de la mentira que rápidamente había formulado, la rubia bajo su mirada evitando ser descubierta.
-Bueno tomen lugar en la mesa y nos sigues contando de esa buena noticia- Setsuna no muy convencida asintió a las palabras Mamoru.
-Como habrás notado cada mes nos reunimos para cenar y platicar sobre cómo nos ha tratado la vida, es una tradición que comenzamos a llevar cuando Haruka decidió independizarse- explico el hombre mientras comenzaba a servirse ensalada, Michiru asintió levemente.
-Así que creo que es bueno que comencemos con tu noticia sobre la exposición, después de todo ya eres parte de la familia- la aguamarina sonrió levemente, Haruka tomo un bocado mientras asintió alegremente.
-Bueno, Amy me comento que habrá una pequeña exposición y decidieron dedicarme un espacio para exponer 5 obras bueno… para que Sirena exponga, tengo dos semanas para entregarlos así que al menos podre tener mi mente ocupada en ello- Michiru suspiro sintiéndose aliviada
-Tu eres muy talentosa, no entiendo por qué dudar de algo en lo que eres experta, estoy segura que todo saldrá perfecto, tú eres perfecta- Las miradas de Mamoru y Setsuna se cruzaron en complicidad mientras sonreían al escuchar las palabras de su hija, Setsuna afino su garganta y Mamoru tomo un sorbo de su bebida.
-Eh de decir que me complace que nuestra hija eligiera a una persona tan talentosa y buena para compartir su vida, realmente espero que su relación sea para siempre- Haruka comenzó a toser atragantándose con la comida mientras Mamoru paso con dificultad el líquido que tiempo atrás había puesto en su boca, Michiru abrió sus ojos sorprendida mientras su evidente sonrojo comenzaba a notarse en sus mejillas.
- ¡Mamá! - grito Haruka recuperándose y dando un leve golpe a la mesa.
-Setsuna, eso fue imprudente de tu parte, debes dejar que lo digan cuando ellas estén listas- le regaño el hombre mientras recuperaba el aliento.
¡Ay por favor!, Haruka si esta señorita presente no fuera tan importante en tu vida ¿Entonces por qué haces por ella todo lo que ya has hecho?, además no tiene nada de malo, Michiru es una chica muy educada, con gustos muy refinados y además libre. No veo el por qué deban esconder lo que claramente Mamoru y yo nos dimos cuenta con tan solo verlas convivir- la aguamarina se mantenía en silencio, trataba de no prestarle importancia al mal entendido, sabía que en cualquier momento Haruka les confesaría que la novia oficial era Minako y que ella era solo una simple amiga la cual estaba ayudando al grado de salvarle la vida.
¡Setsuna no me involucres en esto!- exclamo Mamoru sonrojado mientras su mirada se enfocaba en la cabizbaja Michiru- Bueno ósea sí, no tienen nada porque apenarse, nosotros estamos muy felices de verlas juntas y orgullosos, además ya era hora de que Haruka dejara las conquistas y sentara cabeza- Haruka comenzó a abanicarse la camisa, la tensión en su cuerpo era inaguantable, el bochornoso momento que se estaba viviendo no le permitía pensar claro, miro a la aguamarina quien también cruzo su mirada con ella.
Pero las palabras para negar la idea que sus padres se habían formado jamás salieron, ni Michiru ni Haruka tuvieron el valor para desmentir dicha conversación y eso tal vez era porque realmente sus corazones no querían hacerlo, Michiru se había convertido en la amante de Haruka sin darse cuenta y el sentimiento de felicidad comenzaba a sobrepasar la pequeña pizca de culpa que intento con todas sus fuerzas sentir por aquella rubia asistente de su exnovio.
XXX
- ¿Me llamo, Señora? - hablo aquella mujer mientras entraba a la oficina, frente a ella se encontraba Galaxia admirando el paisaje por el gran ventanal.
-La chica que acompaño a Kou la vez pasada, Minako era su nombre ¿Qué sabemos de ella? - hablo sin ni siquiera voltear a ver a la recién llegada.
-Claro señora, ella fue criada por su madre ya que su padre nunca se hizo responsable de ellas, su madre hacia distintos trabajos, nada relevante en su crianza, cuando Minako cumplió 18 años de edad su madre falleció a causa de un infarto desde entonces la chica se ha cuidado por si sola, no tiene carrera universitaria y su último trabajo antes de los Three Ligths fue como recamarera en un Hotel, creo que la oportunidad con los Kou es lo que tanto buscaba, su Instagram está lleno de fotografías recalcando el status que ahora tiene... una nueva millonaria fotografiando cada lujo que obtiene- Galaxia al fin se giró y le compartió una sonrisa a la chica frente a ella.
-Dijo que me admiraba mucho, también note que no le agrada del todo la señorita Kaioh. ¿Sabemos algo de ella? Nyanko prometiste levantar hasta la última piedra buscándola- Nyanko aquella chica de test blanca y cabellos negros como la noche bajo su mirada amarilla y negó con la cabeza.
-Eh buscado por todos lados y ella simplemente desapareció, es como si el mar se la hubiera tragado- Galaxia suspiro y tomo un bolso que se encontraba sobre aquel escritorio que parecía ser su lugar de trabajo.
-Es una lástima, era perfecta...pero sabes a pesar de la fuerza del mar que corre o corría por sus venas, Minako es fuego ¿sabes que significa eso? - Nyanko asintió levemente y miro como su superior comenzaba a caminar hacia la puerta por la que anteriormente ella había aparecido.
-El fuego se combate con fuego, entre igual y con la exacta posibilidad del 50% de probabilidades en el resultado… ¿Tenemos alguna tarjeta de ella? - Nyanko ofreció rápidamente la pequeña identificación de la chica. Galaxia miro la identificación y sonrió.
-Influencer…-dijo leyendo parte del texto que venía dentro de aquel pedazo de plástico- Yo te enseñare lo que verdaderamente es ser una influencer…- Galaxia camino mientras seguía sonriendo y negando con la cabeza, su asistente la siguió cerrando la puerta tras ella e imaginando las ideas que pasaban por la mente de aquella mujer que caminaba adelante.
-De igual forma… si sabes algo sobre Michiru, recuerda informarme…-
XXX
Salió de la ducha y miro como la habitación se encontraba en total oscuridad, el reflejo de la luna se colaba por la larga ventana con aquellas cortinas blancas que apenas se encontraban abiertas, recargada en la pared y con la mirada fija en la calle vacía se encontraba Michiru quien parecía reflexionar, su presencia volvía a sentirse vacía, su mirada perdida y la atmosfera tensa hacían que Haruka se sintiera incomoda.
-Que cruel eres te encierras en tu propio mundo… no me abandones- fue casi un susurro proveniente de los labios de la rubia, La aguamarina solo la miro y suspiro.
-el día de hoy, sentí como una punzada en el corazón, algo que no estaba bien…-Haruka se acercó hasta la chica.
-Lo siento si mis padres malinterpretaron las cosas, yo hablare con ellos…solo que necesito tiempo- coloco una de sus manos en el hombro de Michiru
-No te preocupes… ¿tiempo para qué? – la aguamarina fijo sus ojos en aquella mirada verde olivo que la hacía perderse.
-Para que todo esto pase y pueda confirmarles que tenemos una relación- la rubia sonrió graciosamente tratando de levantar el ánimo de su compañera, Michiru negó con la cabeza y bajo la mirada sonriendo levemente.
-Lo peor es que ni siquiera siento remordimiento por ello, siempre eh sido muy empática, siempre trate de no involucrarme con personas que estuvieran en una relación, yo no quiero lastimar a nadie, pero...-
- ¿pero...? -
-Esta vez es distinto Haruka…- la aguamarina se levantó en puntillas para alcanzar los labios de Haruka, se besaron sin miedo, sin pena, sin remordimientos, ese beso era diferente, ese beso tenía un sabor amargo, dulce a tristeza y a felicidad. Ese beso era la forma de Michiru de decirle que realmente la amaba.
XXX
El tictac del reloj era lo único que se escuchaba en aquel estudio, Minako se encontraba sentada mientras baja por las publicaciones de su Instagram, amaba tener tantas notificaciones, sonreía idiotizada por la pantalla, cada comentario deseando ser ella la llenaba de vida. Yaten se mantenía lanzando una pelota al aire una y otra vez recostado en un sofá, mientras que Taiki se encontraba en silencio con sus manos entrelazadas y apoyadas en el escritorio frente a ellos. El sonido de un celular llamo la atención de los tres, el castaño miro el número y contesto rápidamente.
¿La encontraron? - Yaten y Minako cruzaron miradas ¿acaso estaba sucediendo?, el castaño se levantó rápidamente y se apresuró a salir del lugar mientras que al mismo tiempo entraba el pelinegro a quien tanto esperaban.
-Lo siento… esta vez no tengo excusa- Minako y Yaten no tomaron importancia y vieron como el castaño se alejaba. Seiya se sentó en la silla libre que quedaba junto a Minako, miro a ambos chicos y vio como regresaba el castaño, tomo de nuevo su lugar en el escritorio y afino su garganta.
-Buenas Tardes Seiya ¿dormiste bien por la noche? ¿sin preocupaciones? -Seiya sintió como el azúcar en su cuerpo comenzaba a bajar, trato de sonreír descifrando la mirada de su molesto hermano.
-No sé a qué te refieres...yo siempre duermo sin culpas-dijo mientras todas las miradas estaban en él. Taiki solo suspiro.
Yo no podría dormir tranquilo sabiendo que no eh ayudado nada en la celebración tan importante que tenemos en puerta ¿Es que acaso solo yo entiendo la magnitud de este evento? ¿Saben cuántas personas estarán aquí? ¿Qué tipo de personas pisaran japón solo por venir a nuestro baile? ¿Tienen idea de lo que puede pasar si algo sale mal?, afortunadamente Minako está aquí y claro con los consejos de nuestra sacerdotisa podremos cumplir nuestro objetivo que es…
Rendirle honor a la princesa en su cumpleaños- repitieron Seiya y Yaten al unisonó aburridos de los sermones de su hermano mayor. Minako solo sonrió un poco por el acto de los hermanos, Taiki los miro molesto.
-Creí que esta reunión seria productiva pero últimamente con ustedes simplemente no se puede… están distraídos y han bajado la guardia olvidándose de lo más importante del asunto. Yaten ¿Tienes acceso a las cuentas de Kaioh? - Yaten solo sonrió divertido, y tomo su celular.
Claro, tengo todas sus contraseñas de redes y…- Su sonrisa se disipo al instante, miro al castaño tratando de mantener la calma.
Lo sabía, ¿Ahora comprendes el por qué estoy molesto? Al final siempre soy yo el que tiene que solucionar todos sus problemas…todos…-Minako solo escuchaba en silencio, carraspeo un poco su flequillo y miro a Taiki.
¿Entonces el investigador ya la encontró? - se aventuró a decir la rubia, Seiya desvió la mirada, Yaten y Minako esperaban por más información sobre aquella misteriosa llamada que el castaño había recibido tiempo atrás.
Tengo que salir, Minako tu vienes conmigo… ustedes dos… pueden seguir haciendo lo que mejor hacen, holgazanear. Vámonos Aino- Minako se levantó rápidamente tomando su bolso al escuchar esta última frase y ver como Taiki salía de la habitación rápidamente.
XXX
Contesta por favor...-susurro mientras seguía sentada en el inodoro de su consultorio, su corazón estaba a mil, sentía como el calor subía hasta su frente.
-Vamos Tenoh...-la peli azul estaba a punto de colgar la llamada, hasta que escucho como del otro lado le saludaban.
-Por dios ¿porque tardaste tanto en atender? -
-Lo siento, pero es que desde que trabajo aquí estoy vigilada todo el tiempo y ...-
-Haruka es urgente que hablemos, pero no podemos vernos- la interrumpió la chica mientras intentaba calmarse.
- ¿Dónde estás? se escucha mucho el eco y no puedo escucharte bien -
-En el baño del consultorio-
- ¿Qué haces ahí? -
-Ya Tenoh, no tengo tiempo para preguntas tontas, escucha hoy fue alguien a la galería, justo cuando estaba entregando las obras, se mostraba muy interesado en Sirena, cuando le dijeron que yo era la pintora, dijo que esperaba que fuera alguien más, que esas pinturas le recordaban a alguien que extrañaba. Yo solo me disculpe, entonces tuvo la magnifica idea, en la exposición Sirena podría pintar en vivo, que eso atraería mucha gente... claro que les dije que quería mantenerme en el Anonimato, entonces me pidió que pintara para él y sus amigos... estoy asustada, cuando salí de la Galería despavorida y avance unos metros me di cuenta que me estaban siguiendo... estoy aquí en el lugar que creo más seguro... pero tengo miedo- las lágrimas comenzaron a caer por el rostro de la chica, su respiración comenzó a agitarse, cubrió su boca con la mano ahogando el grito de terror que le provocaba sentirse acosada.
-Amy tranquila... escucha cuando estes por salir avísame, mandare a alguien por ti, te traerán a hotel, aquí siempre hay vigilancia, yo hablare con mamá de esto...tu supones lo mismo que estoy pensando ¿verdad? – las palabras de Haruka la hacían sentirse reconfortada, tomo aire y lo dejo salir por su boca mientras de tranquilizaba y el llanto iba aminorándose.
-Así es, alguien pudo reconocer la técnica de... ¿y si intervinieron mi línea telefónica, como ella temía?, te aviso para que pases por mi...- corto la llamada rápidamente y escucho como la puerta del consultorio se abría, sus nervios se descontrolaban, abrió la llave del lavabo y dejo que el agua fluyera en sus manos, miro su rostro en el espejo, mientras el agua fría seguía corriendo por sus manos, tomo un poco y lavo su rostro.
Salió del consultorio y vio como una de sus compañeras asomaba su cabeza por la puerta.
-Hola, te vi pasar tan rápido ¿todo bien? Tu rostro no se ve tan amigable-
La verdad es que no me siento tan bien… ¿tengo muchas citas? - La chica termino entrando al consultorio y sonrió.
No te preocupes Mizuno, ya estas al final de tus prácticas y pronto te graduaras. Anda ve a descansar- Hablo la recién llegada mientras palmeaba el hombro de Amy, esta solo sonrió, tomo su bolso y mirando su celular salió de aquel consultorio mirando hacia todos lados, buscaba rostros familiares y no familiares, los pasillos se volvían extensos, largos, eternos, ¿Por qué nunca les había puesto atención? era una terrorífica travesía, enfoco su rostro en la salida mientras cruzaba al fin por la puerta principal. En la acera de enfrente pudo verlo, aquel mismo hombre que vio en la galería, aquella persona que insistía en probar que ella era Sirena. ¿casualidad? No, su cacería como lo llamaba Michiru había comenzado.
Notas de Autora:
La cacería ha comenzado y las máscaras comenzarán a caer muy pronto. Gracias por sus comentarios, los valoro mucho y me dan ganas de seguir escribiendo ajajajja si hay comentarios hay capitulo nuevo.
Con amor Michiru Asami.
