Rosas en la habitación
Capítulo XXVIII
Zozobra
Dice cosas que no sientes
Te convierte en una serpiente
En mala gente, vive en ti aunque te reviente
(ya) es tu debilidad
(¿qué?) te dejas controlar (¿qué?)
Asume que es tu responsabilidad
El día parecía más tranquilo de lo normal, había decidido no regresar a casa y alargar su visita nocturna hasta fusionarla con su horario habitual de trabajo, pero a decir verdad ¿cuál era realmente su horario de trabajo? sabía perfectamente que pasaba más tiempo en aquel intento de albergue que en su departamento.
No se quejaba, tiempo atrás entendió que su sueño era diferente a todos y no se realizaría sólo con dinero. La misión que había elegido para el resto de su vida implicaba de su tiempo casi 24/7, ella no había estudiado medicina para colocarse en un hospital de renombre lleno de lujos, su sueño en la vida fue convertirse en el salvavidas que nunca le ofrecieron cuando se ahogaba, quería ser el refugio que nunca encontró, buscaba evitar la desesperación que ella algún día sintió cuando sola se enfrentó a la bestia en la que se convirtió el hombre que juro amarla siempre.
Sonreía sutilmente cada que recordaba lo difícil pero satisfactorio que era mantener a flote aquel lugar, brindar un espacio seguro para las víctimas de violencia doméstica la hacían sentirse plena.
Suspiro mirando frente a ella una orden de patria potestad que tanto le costó ganar, el padre al fin había renunciado obligado por la ley al derecho de paternidad de sus hijos los cuales sufrían violencia física y psicológica, ahora su madre quien había estado refugiada en el centro era la única con la custodia y podría ser reubicada con sus hijos para comenzar de nuevo, así era el trabajo de Elza Gray, el cual ella por elección propia había acogido.
Sus ojos oscuros se detuvieron sobre su teléfono personal el cual vibraba intensamente, miró el número en la pantalla y aunque no lo conocía la lada del país del Sol naciente provocó una sonrisa en sus pequeños labios rosados.
-estaba esperando por esta llamada-contestó animadamente.
-¿Enserio?- La voz masculina del otro lado de la línea la dejó helada, podría reconocer esa voz en cualquier lugar, había convivido el tiempo suficiente para saber quién estaba del otro lado del teléfono, trago saliva a pesar de haber recibido innumerables llamadas de él había una corazonada que le decía que esto no podía ser bueno.
-¿Enserio esperabas una llamada mía? De ser así, pude evitar comprar un número desechable y te hubiera marcado desde mi personal, claro si tan solo no me hubieras bloqueado.- aquel descaro en sus palabras no podía evitarse ni aunque fingiera sentirse tranquilo, eso era lo que más le aterraba a la doctora, la facilidad con la que aquel hombre se expresaba sin culpas.
-Yaten, siéndote sincera no era tu llamada la que esperaba y si pedí que no me pasarán tus llamadas, bloqueé tu número y el de tus hermanos, sus intensas llamadas en donde agresivamente me acusaban de actos que no cometí comenzaron a cansarme, pero comprendo que estaban desesperados y no pensaban bien las cosas... En fin ¿a qué se debe tu llamada?-
-Elza, la bendita, benévola Santa y casi inmaculada Elza Gray, debo confesarte que me arrepiento de mi anterior comportamiento pero tienes que entenderme, Mi Michiru estaba desaparecida y tu como su mejor amiga podías saber cuál fue su último movimiento, vamos Elza con toda la experiencia que tienes ¿Dónde hubieses comenzado a buscar? estaba asustado, desesperado y si ¿ella estaba en peligro? Tú la conocías, sabias que lugares le gustaba frecuentar. -
-Que el primer lugar donde decidieras buscar sea una asociación que apoya a víctimas de violencia doméstica no habla muy bien de ti-
-veras vamos a dejarnos de formalidades, mi intuición nunca se equivoca sigo pensando que fuiste la última persona que vio a Michiru, espera ¿pensar?, no, lo siento me equivoque, sé que fuiste la última persona que la vio y estoy seguro que fue tu idea sacarla del país pero las mentiras Elza no a todos les quedan bien y menos a ti-
-ni tú me agradas ni yo a ti, deja tus estúpidas amenazas y dime de una vez ¿Qué necesitas? ¿Encontraste a Mich? -
-sí y firmaremos un acuerdo en donde se quedara sin nada, sin dinero ni reputación; Así que dime ¿hay algo que deba saber sobre el estado médico de Michiru? ¿Algo que pudiera ayudarla a salvarse de la ruina que le espera?- la chica repaso aquellas palabras por su mente lentamente, quería entender si existía alguna especie de trampa. La voz de Yaten había cambiado de un estado tranquilo a uno severo y casi suplicante.
-No lo sé, como te lo dije a ti y a los policías la última vez que los vi, yo me enteré de la desaparición de mi amiga por ti. -
-Entonces ¿no se contaban todo?, tal vez no eran tan cercanas como creías ¿no?, te conté que dentro de la recamara de Michiru encontré una sábana ensangrentada.- balbuceo el hombre tratando de sembrar duda en la mujer que hasta ahora se mostraba tranquila.
-No entiendo cómo es que eso tenga que ver conmigo-
-Creí que estaba herida así que envié la prenda a ser examinada, hoy llegaron los resultados- la doctora trago saliva un bochorno intenso se comenzaba a apoderar de su cuerpo.
-Te preguntaré de nuevo, tómalo como una nueva oportunidad ¿hay algo sobre Michiru que deba saber?- Elza se quedó en silencio no podía evitar sentirse nerviosa, había olvidado el lio en el que levemente se veía implicada y es que hasta esa mañana todo pintaba bien, todas aquellas ideas horribles que alguna vez se habían planteado en su cabeza habían desaparecido con las noticias de Michiru fuera de peligro. Suspiro manteniendo la calma y escucho de nuevo la voz de Yaten al teléfono
-Tal vez podrías explicarme porque Michiru y tú tuvieron una visita al Hospital Saint Thomas a las 2:00 am dos días después de la última vez que Michiru estuvo en el departamento que habitábamos en ese entonces, supongo que creyeron que a esa hora nadie podría verlas verdad…pero en ese momento Michiru aún estaba en el apogeo del ojo público y claro que alguien tuvo la exclusiva de fotografiar su cara demacrada en un atuendo negro deportivo saliendo de tu dichosa asociación.- de nuevo el silencio se apodero de su respuesta, mientras el teléfono se encontraba sobre su escritorio en altavoz, tecleaba frenéticamente respondiendo más de una vez el mail que llego por la mañana, intentando que las notificaciones de la respuesta llamaran la atención de la violinista donde quiera que estaba en esos momentos.
-Elza, ya lo sé todo y solo llamo para advertirte que si algo le paso al fruto del amor que Michiru y yo nos tenemos, todo el peso de mis influencias caerán sobre ti y tu intento de albergue-
-¿Disculpa? ¿El que de Michiru y tú?, Yaten me parece que es tiempo de tomar ayuda psicológica, entiende que no tengo idea de lo que me estas contando, yo jamás acompañe a Michiru al Hospital, la última vez que la vi fue cuando realizo el recital para recaudar fondos, Yaten si esto era de lo que querías hablar, deja de perder tu tiempo, mi historia no va a cambiar porque es la verdad-
-Cuando realizo el recital de recaudación de fondos… entiendo… creí que habían salido a tomar algo una semana después, ya sabes dijiste que ella se encontraba de maravilla y que estaba muy emocionada por sus planes… ¿o tal vez ya empecé a tener recuerdos falsos también? Dra Elza ¿será que pueda recomendarme un buen terapeuta?- el sonido de la llamada terminada hizo que el cuerpo de Elza se estremeciera por completo, se levantó de la silla asustada dirigiéndose a recepción en donde escucho como la recepcionista se negaba una y otra vez.
-¿Qué sucede?- miro como dos mujeres vestidas formalmente y con una carpeta en mano se encontraban solicitando información.
-Dra. Estas personas de aquí tienen una orden para una auditoria- hablo la chica un poco asustada.
-¿Auditoria? ¿Con que motivo? Esta asociación no pertenece al gobierno y opera sin fines de lucro, los datos que se encuentran aquí son confidenciales, la vida de muchas de nuestras huéspedes corre peligro.- Las chicas voltearon a verse entre sí y ofrecieron una carpeta.
-No sacaremos nada de la institución, pero necesitamos accesos a los expedientes y libros contables, hay una demanda por desvió de fondos para enriquecimiento ilícito y lavado de dinero-
¡¿Qué?!- exclamo Elza arrugando su frente en una mueca de desapruebo.
-Tenemos una orden, si no quiere ir presa hasta que termine la averiguación y si no tiene nada que esconder es mejor que coopere con nosotros Señora Gray, como vera nuestra equipo está conformado solo por mujeres, entendemos la lucha de su institución así que esperamos que esta pequeña modificación por parte de la policía sea de su agrado y permita así que el proceso se lleve de la manera más amable posible- Tomo la carpeta que anteriormente le ofrecieron revisando la documentación que parecía completamente legal, llevo una mano a su frente tratando de disminuir su desesperación.
-Shanie, por favor acompaña a las señoritas al archivo y bríndales la información que necesiten, acompáñalas el tiempo que sea necesario y por favor que todo se lleve con completa discreción.- la chica de recepción se levantó de su lugar y pidió a las recién llegadas la acompañaran.
-Por cierto, Sra Elza Yaten Kou le envía saludos- hablo una de las mujeres antes de marcharse, Elza sonrió intentando disimular lo complicado que se estaba volviendo respirar para ella en ese momento.
XXX
-¿Te aseguraste de que Elza se enterara sobre mí?-hablo desesperado la voz masculina
-si, le dije que Ud. le enviaba saludos-
-Excelente..., ¿En dónde están ahora?-
-en el archivo, su recepcionista está sacando los libros y expedientes-
-Cualquier cosa que encuentren con relación a Michiru necesito que me lo informen ah y entorpezcan el trabajo de la recepcionista todo lo que puedan... - Yaten colgó la llamada y vio cómo su hermano se aproximaba hasta él.
-¿Todo bien? - cuestionó Seiya al sentir el aura de sospecha, era de madrugada cuando Yaten lo llamó desesperado pidiéndole que se vieran.
-Seiya, necesito que por favor no firmes el acuerdo con Kaioh- Seiya miró hacia arriba negando con la cabeza mientras suspiraba decepcionado.
-¿Es enserio? ¿Para eso me sacaste de la cama?, mi novia se quedó sola y asustada en su apartamento después de decirle que me necesitabas con urgencia, Yaten ya madura por favor, deja en paz a Kaioh pasa página, intenta rehacer tu vida o algo... Ni siquiera estaban casados o algo así.-Yaten camino de un lado a otro, Seiya dio meda vuelta dispuesto a irse.
-Michiru está embarazada y necesito verla, por eso huyo- aquella confesión hizo que su hermano se parara en seco.
-¿Qué? ¿De dónde sacas tantas pendejadas Yaten? - voltio mirando a su hermano, Yaten tenía la mirada baja, cerró los ojos suspirando es que no entendía como Yaten se las arreglaba para cada día tener una nueva excusa, estaba obsesionado con la violinista pero siendo sincero aquella confesión provoco que quisiera quedarse a escuchar alguna descabellada historia claramente inventada por su hermano menor, regresó hasta el hombre de cabellos plateados y tomó asiento en el sofá de aquella sala. Yaten rápidamente le ofreció una caja que se encontraba en otro sofá.
-Encontré esto en las cosas de Michiru, si ya sé que Taiki pidió que no las revisara, pero yo solo buscaba sus canciones, pero entonces encontré estas fotos... Que no tienen lógica porque tenían mi nombre pero alguien las puso en las cosas de ella, en fin ve esto-dijo mientras le mostraba una foto y hablaba desesperado, Seiya fingió sorpresa, dentro de su mente maldecía una y otra vez, claro que sabía de la existencia de ese sobre y esas fotos el mismo las recibió, decidió esconderlo en donde creyó nunca las encontrarían, claro que eso no había sucedido.
-Aja, fotos de Michiru y Elza, ellas eran amigas-dijo restándole importancia, tal vez haberse quedado fue la peor decisión que tomó, ahora Yaten comenzaría a buscar la manera de conectar esas fotos con aquella idea estúpida que tenía.
-Sé que no me crees pero ellas fueron al Hospital aja y ahí los recibió el tío de Elza ¿sabías que él es ginecólogo? - Seiya rodó los ojos en un gesto de desesperación.
-Solo conseguí esa información, el tío de ella es incorruptible pero mira... ¿Entiendes ahora mi preocupación? – El mediano de los Kou miro desinteresado a su hermano pero entonces frente a él se encontraba una prueba de embarazo, su resultado era positiva.
¿Por qué habría una prueba en las cosas de Michiru? ¿Cuánta probabilidad de que esa cosa fuera plantada existía?
Seiya no podía negar o aprobar si Michiru se encontraba en estado gestante, si bien cuando él la vio no puso atención y su silueta no se veía fuera de lo normal, pero ¿y si solo aún no se notaba?, las dudas inundaban su mente, si bien el había llegado a la conclusión de que lo mejor para Michiru era alejarse completamente de Yaten esta nueva información solo lo colocaba entre la espada y la pared, no podía ser insensible ante el deseo de Yaten, solo las personas más allegados al chico de cabello plateado sabían que lo que más anhelaba en la vida era convertirse en padre, incluso alguna vez llegaron a planear la llegada de un nuevo integrante junto a la aguamarina pero esa vez simplemente no sucedió.
Yaten miraba como su hermano se había quedado en silencio perdido en aquel test, suspiro y se dejó caer en otro de los sillones, coloco su cabeza entre sus manos, sus codos estaban apoyados en sus rodillas y algunas lágrimas comenzaban a inundar sus verdes ojos.
Seiya volvió la mirada a su hermano, se veía derrotado, tan adolorido y podría jurar que arrepentido, pero dentro de su cabeza el debate seguía, tras la puerta de aquella habitación cuidadosamente de no hacer ningún ruido se encontraba recargada la rubia que había desencadenado la cansada persecución que estaba a punto de finalizar, llevaba un rato ahí a decir verdad había alcanzado a escuchar lo que para ella representaba una complicación más.
-Yo…estoy dispuesto a hablar con ella, voy a decirle que lo siento…-Levanto su cara destrozada por el llanto silencioso, se encontró con los ojos de su hermano mayor.
-Yaten… ¿Qué pasa si eso que crees que existe, realmente no es verdad? Si entiendo la prueba y su visita a un ginecólogo… y si ella ¿tomo otra decisión?... ya sabes su cuerpo su elección- Atino a decir Seiya recordando como su amada y compasiva novia le había enseñado a pensar siempre más allá de lo que podemos ver, la idea no era descabellada las posibilidades de que Michiru hubiese conservado un hijo de Yaten eran nulas, ella le temía y tal vez por eso salió huyendo cuando lo supo, se deshizo de él y corrió hacia la libertad, pero volviendo a pensar como su novia ¿Por qué Michiru se escondía? Inclusive ahora que ya habían llegado a un acuerdo, ella podría ya salir a dar la cara, nadie le prohibió hablar sobre los términos de la separación, inclusive Taiki ofreció la oportunidad de una rueda de prensa en donde Yaten y ella pudieran expresarse sobre el mal entendido y la violinista simplemente se negó, ¿acaso escondía aquella barriga?, froto su rostro con las manos intentando despejar sus pensamientos.
-Seiya, necesito verla, necesito hablar con ella que me diga a la cara cual fue su decisión, no puedo dejar que nadie más críe a un hijo mío, ¿entiendes esto? Si el existe seria mi primogénito, escúchame hermano, te lo ruego no firmes, pídele a Taiki que te deje firmar hasta el mismo día que Kaioh, invéntate algo-
-¿Qué vas a hacer después? Y ¿Minako?, le prometiste el cielo y las estrellas ¿Qué va a pasar con ella, con su relación?-
-Minako… puedo mantener mi promesa, voy a convertirla en la mejor Idol…-Seiya negó con la cabeza, pero no podía negarse a aquella mirada que hacia tanto tiempo no veía en Yaten.
-Yaten yo…-hablo el pelinegro pero un ruido en la puerta llamo su atención, ambos miraron de donde provenía el sonido.
XXX
Haruka rodaba por la cama, desde hace unos momentos su sueño se había visto interrumpido por el constante sonido del celular de Michiru, el tintineo de una campanilla como de esas con las que asocian a las hadas, destellos o magia se hacía sonar cada maldito segundo, uno seguido de otro, la rubia gruño un poco tratando de ignorarlo pero era tan desesperante, abrió sus ojos y se sentó en la cama, observo como la oscuridad de la habitación era interrumpida por el destello del aparato, se encendía y apagaba al compás del sonido, rodo sus ojos hasta su acompañante quien parecía no inmutarse, dormía tan plácidamente como si de un ángel se tratara.
-Mich- hablo delicadamente la rubia mientras la movía un poco sin obtener ninguna respuesta
-Mich ¡Michiru!- elevo su voz haciendo que la mujer a su lado se estremeciera levantándose asustada, se encontró con la rubia y bostezo.
-¿Podrías por favor, poner esa cosa en silencio?- Michiru miro al buro de lado, tomo el celular dispuesta a obedecer la petición de su amante, en ese momento la pantalla del móvil se ilumino y los adormilados ojos de la chica pudieron observar la vista previa del correo que llegaba, miro a Haruka instintivamente y volvió su mirada al teléfono, se quedó ahí con la espalda arqueada mientras sus ojos miraban todos los correos que llegaron, abrió cada uno de ellos, todos con la misma palabra.
-Haruka… yo debo hacer una llamada, vuelve a dormir ¿sí?- dijo mientras se levantaba rápidamente de la cama y se encerraba en el baño, sin tiempo de replicar nada Haruka se recostó con la mirada hacia el techo, Michiru nunca había huido para hacer una llamada, ni siquiera cuando se comunicaba con los Kou, un momento, Michiru nunca hacia llamadas y la hora… era de madrugada, ¿A quién llamaría con tal desesperación?
Miro hacia la puerta del baño y vio por debajo de ella la luz que se colaba por la rendija, se cuestionaba en si levantarse a pegar su oreja e intentar escucharla, ¿Desconfianza o solo curiosidad? Se debatía entre levantarse o no, cuando escucho el agua caer de la regadera, Haruka arqueo una ceja ¿Enserio se estaba ocultando con ese truco?, suspiro y regreso su mirada al techo.
-¡Contéstame por favor!…-rogo la aguamarina en susurro mientras se encontraba sentada en el retrete, llevaba su dedo pulgar a la boca mordiéndose la uña en desesperación.
XXX
La cabeza de Shanie se asomaba constantemente fuera del archivo, hasta que al fin encontró a la persona causante de su desesperación.
-Dra. Elza, ¿Saldrá a buscar comida?- Elza la miro extrañada y detuvo su caminar.
-No creo que sea prudente-
-¿Pero ya vio la hora? Ud no se preocupe yo me quedo con las señoritas, pero puede traerme algo para mí también-Elza seguía intentando descifrar la mirada de su recepcionista quien se aferraba a la idea de sacar a la Dra. de la escena.
-Shanie yo...- pero la chica solo negó con la cabeza, miro a su escritorio y de nuevo a la mujer frente a ella
-Cuando salga ¿podría tirar la basura de mi cubo en el contenedor? Ah... no se olvide de separarla, hay material médico- dijo sonriendo misteriosamente y luego volvió a desaparecer detrás de la puerta del archivo, Elza se acercó hasta el cubo de basura, sus ojos se abrieron al ver el color manila, tomo la bolsa rápidamente y salió apresurando el paso.
Una vez fuera se acercó a los contenedores, miro alrededor asegurándose de que nadie tuviera la mirada en ella, entro a su auto dejando el folder sobre el asiento de copiloto.
Arrancó el auto llegando al primer restaurante de comida rápida con auto servicio, una vez con el pedido en el asiento de copiloto se estacionó fuera de una tienda de conveniencia, tomo el folder color manila y lo abrió, sonrió al leer el nombre.
-Juro que podría casarme con esa mujer-dijo refiriéndose a su recepcionista, la música de su auto fue interrumpida por el timbre telefónico, miró el identificador de llamadas
-Desconocido... Debí bloquear ese número también-vio como la llamada se perdió e inmediatamente sonaba de nuevo.
-¿Ahora que quiere? Seguro y dejarme en claro que la auditoría la envió el y que tiene el poder suficiente... Vamos Elza al mal paso darle prisa... - se dijo mientras tomaba la llamada preparándose para escuchar aquella voz enorgullecerse de la guerra que había iniciado.
-Elza, soy yo Michiru- escucho el tono preocupado de la mujer
-Michiru, creí que nunca contestaras ¿cómo estás? ¿Estás en un lugar seguro? -
-si... Tengo casi 50 mails todos con la misma frase... ¿Todo bien por allá? - Elza solo suspiro, miro la carpeta que contenía el expediente de Michiru.
-Yaten me llamo esta mañana-
XXX
Michiru se levantó de golpe y trató de contener la calma, intentaba poner atención a las palabras de su amiga tras el teléfono pero tan solo escucharla mencionar aquel nombre le erizaba la piel.
-el comenzó a hacer preguntas, sabe que fuimos al hospital por la madrugada... Dijo que había enviado a revisar una sábana ensangrentada y hace unas horas llegaron dos chicas con una orden para hacer una auditoria, claro que me dejaron saber sin remordimiento que él las mandaba... Mich sabes que nunca he dejado a nadie sin apoyo pero el muy bastado puede destruir la asociación, tu mejor que nadie sabes cuántas personas dependen de ella, cuántas vidas salvamos... -la chica escuchaba en silencio, inhalaba y exhala a tranquilamente para evitar alguna crisis.
-El no encontrará nada en nuestro archivo, sabes logré sacar tu expediente... Pero no puedo asegurarte lo demás sabes, sé que mi tío jamás hablara pero ese día había enfermeras, pasantes, estuviste un día completo ahí... Aunque intentamos que nadie se enterara de ti al final alguien te fotografió y ahora Yaten lo tiene y no sé qué más pueda tener, quien más pueda hablar-
-No te preocupes Elza yo lo voy arreglar, te acuerdas que voy a finalizar todo con ellos, te prometo que todo estará bien-dijo mientras miraba caer el agua de la regadera.
-El mencionó el trato, dijo que iban a dejarte en la ruina, que acabarían con tu capital y tu reputación. Prométeme que te vas a cuidar, prométeme que no volverás a creerle que todo está bien, Michiru recuerda que todos podemos fingir llorar y sabes que para mí no es ninguna molestia...nunca lo ha sido y jamás lo será – Michiru cerró los ojos y llevo su mano a la mejilla mientras escuchaba las palabras de su amiga tras el teléfono.
-Entiendo Elza, no me fiare de ellos, gracias por la llamada... Por cierto... Sé que no merezco nada de información, que estuve incomunicada pero... -
-Tranquila, yo te entiendo, sé que lo que haces no es egoísta y que aunque es difícil de comprender es lo correcto. Además cumpliste tu promesa las donaciones nunca dejaron de llegar, aun no comprendo ¿Cómo lo hiciste?, pero bueno sé que esto es lo que quieres oír y no te preocupes, está muy bien, yo me estoy asegurando personalmente que sepa quién eres. Estoy llegando a la asociación, estaré al pendiente de tu llamada Mich... una vez más, por favor, cuídate…- Michiru volvió la mirada a su reflejo de nuevo, el silencio se hizo tras el colgar de la llamada.
-No Kou, yo ya no te tengo miedo...- cerró la regadera, salió del baño apagando la luz y pudo ver entre la penumbra los ojos verdes de la rubia que desesperados buscaban una explicación.
-Creí que dormías-dijo mientras se acomodaba tranquilamente en su lado de la cama.
-El ruido de la regadera no me dejó conciliar el sueño, ¿todo bien? - Michiru suspiro y vio como el reloj despertador estaba apuntó de sonar, en algunas horas comenzaría un rutinario día más.
-Haruka... Tenemos que hablar-
Notas de la autora:
¡HOLA! Eso fue rápido ¿no lo creen? Y no asuman que es un mal augurio y que volveré a desaparecer, yo estoy segura que no sucederá, vamos créanme una vez más… saben estoy arriesgándome a subir este cap. sin ni siquiera habérselo enviado a mi beta, ¡Sorry!, espero y la introducción de la recepcionista sea suficiente para mi perdón ja ja ja, Pero es que realmente estaba ansiosa por llegar hasta este punto. Es que alguien a quien le eh tomado un gran cariño en tan poco tiempo y que también escribe por aquí me dio un gran consejo "deja que tus personajes se escriban solos" y como él esta vez les permití usar solo mis dedos para plasmar lo que realmente sentían, ¡Muchas gracias Darth! En fin espero que la espera haya valido la pena y que a medida de cómo avanza o termine la historia puedan comprender un poquito el punto de cada uno. Antes de irme ¿creen en la redención? ¿Ustedes tomarían sus sueños y se irían sin mirar atrás o simplemente lo arriesgarían todo para dañar a quienes los dañaron.
¡Los espero en el próximo capítulo!
Con Amor Michiru Asami
