Rosas en la habitación
Capítulo XXXI
Sirena de fuego
Suavecito vengo, pa' que no sientan mis pasos
Debajo del agua, pa' que no vean lo que traigo
Mi llama es eterna, nadie va a apagarla
Solo mi justicia va a calmar mi rabia
Se sentía descubierta, expuesta, voltio asustada y vio a Minako furia mirándola retadoramente, pero detrás de la rubia estaba Yaten quien asombrado veía la revelación, en ese momento pudo entenderlo todo si era sincera ya no esperaba nada de Yaten y era cuestión de tiempo para que descendiera a lo más bajo.
Tal vez se sentían satisfechos al creer que su plan había funcionado, el terror que ese hombre se provocaba sufría una transformación, sentía la sangre hirviendo correr por sus venas; ¿Minako se habría prestado a esto? ¿De quién había sido la idea de usar a Haruka como carnada?
Ver a Haruka debatirse entre la vida y la muerte le hizo entender que en esta guerra no iba a vencer si seguía dentro de su fuerte, su deseo siempre fue terminar todo en paz, comenzar una nueva vida, estaba dispuesta a renunciar a todo lo que había logrado, a ceder todo lo que había creado pero esta vez un sentimiento nuevo comenzaba a acongojarse en su corazón, era el momento de su regreso.
La mujer de cabellos aguamarina que bailaban con el viento, sonrió burlonamente y subió al auto que esperaba por ella, Setsuna quien había decidido estar alerta pudo relajarse y terminar de cerrar la puerta del asiento del copiloto, Michiru seguía sonriendo mientras sus ojos se posaba en aquel par de personas que se habían quedado pasmados ante su forzada aparición, levanto su mano con gracia para tras el vidrio despedirlos como si de una participante de concurso de belleza se trataba, mientras el auto comenzaba su marcha.
-¿Está todo bien?- se atrevió a preguntar Setsuna a mitad de camino.
-Sí…- los pensamientos de la chica parecían hacer corto circuito dentro de su cabeza, sentimientos encontrados sobre seguir con su plan de paz o saciar la reciente sed de furia y venganza que sentía correr por sus venas, la mantuvieron en silencio el resto del camino.
XXX
-¿Pero ella está bien verdad?- Usagi llevo las manos a su pecho en busca de consuelo, después de la noticia que su novio le daba, de nuevo la culpabilidad la carcomía por dentro, Podría incluso maldecir el día en que decidió apoyar a Minako cuando se encapricho con Haruka.
-Pues, lo único que sé es que está hospitalizada con vida, creo que desde hace un día…- ambos se quedaron callados, sus miradas se cruzaban y silencios que iban y venían, sus mentes parecían conectadas y un solo nombre daba vueltas por su cabeza como responsable de aquel fatídico accidente.
-Tú dijiste que él ya se había concentrado en Minako, que ambos estaban bien juntos ¿no? Dijimos que al final son tal para cual…- Seiya arqueo una ceja y despego la mirada de su móvil para ver a la chica rubia quien cocinaba.
-¿Estas insinuando que Yaten lo hizo?- su voz pareció volverse seria, Usagi lo miro fugazmente y regreso sus ojos al platillo que tenía sobre el fuego.
-Su obsesión por recuperar a Michiru podría hacerlo llegar a ciertos límites-
-Bombón, sé que mi hermano es lo que consideramos una escoria pero ¿asesino?, no lo creo, eh visto a Yaten llegar a su límite y nunca ha atentado contra la vida de una persona, eso hasta para él es repugnante-
Usagi, llegaba hasta la pequeña mesa en donde colocaba ambos platos y tomaba lugar en una silla junto a Seiya.
-Es solo que la casualidad parece ser mucha ¿no?- Seiya cerró los ojos parecía intentar controlarse.
-Conozco los límites de mi hermano, en cambio Minako… ella está obsesionada con dañar a cualquiera que se interponga en sus planes, eh visto la corrupción que causa el poder en las personas… Minako es un caso diferente… parece desearlo siempre, no muestra sentirse arrepentida de las cosas que causa, busca el reconocimiento y ser ella siempre la victima… tal vez al fin Haruka le dijo que no quería seguir con ella y decidió darle un escarmiento- La rubia miraba horrorizada a Seiya, llevo un dedo a su boca mordiendo su uña como acción de un tic nervioso.
-Seiya sé que Minako puede parecer… obsesionada y a veces malvada pero… ella solo esta deslumbrada por todo lo que está pasando, su vida no ha sido fácil, tal vez solo intenta hacer justicia por su cuenta… pero Mina… la Mina que conozco no sería capaz de algo tan horrible, te recuerdo que ella ama a Haruka y por eso odia a Michiru… porque pues…-
-¿Enserio piensas justificarla? ¿Enserio crees que sigue siendo la misma inocente que conociste?... ni siquiera creo que antes de eso haya sido buena persona… siempre estuvo tan dispuesta a lo que fuera…no dudaba nada, además un poco de brillo y ya estaba hablando mierda sobre ti…-
-¡Seiya, sé que Minako se ha convertido en un mounstro, pero es estúpido pensar que mando matar a Haruka!- se levantó un poco exaltada.
Después de eso las palabras no volvieron a salir, cenaron en silencio mientras sus pensamientos los carcomían, Usagi no podía concebir la idea donde Minako haya atentado contra la vida de Haruka solo por dejarla mientras Seiya se negaba a creer que en un acto de desesperación Yaten haya recurrido a ese intento de presionar a Michiru para verla por última vez.
-No podemos quedarnos con esta duda… tenemos que asegurarnos de que el accidente de Haruka no fue intencionado.- Miro la cara de su novia quien se mordía el labio inferior, conocía esa manía, una idea revoloteaba por aquella cabeza que hoy había adornado con un peinado gracioso que le hacían recordar a las bolas de masa dulce llamado Dangos.
-No pienso arriesgarte, así que más te vale que la idea de seguirlos abandone esa cabecita tuya que tanto amo- Usagi sonrió al escuchar la última palabra que salió de los labios de Seiya, a pesar de las pequeñas discusiones que pudieran tener el jamás dejaba de recordarle cuanto la amaba.
-Tú vas a llamar a Yaten y yo a Minako, vamos a platicar con ellos sobre lo que sucedió pero sin incriminarlos, y ambos sacaremos nuestras conclusiones… pero para que nuestros sentimientos no influyan lo haremos en alta voz, ¿quieres decidir quién lo hará primero o lo dejamos al azar?-
-Me gusta tomar la iniciativa- sonrió coquetamente hacia la rubia y coloco su celular en medio de la mesa, el aparato emitía el sonido de timbre, fueron tres veces y se escuchó un pequeño corte en el sonido.
-9:00 en punto… 10 minutos después de nuestro último mensaje, Tu novia debe estar decepcionada de ti…- Usagi desvió la mirada mientras su cara se sonrojaba ante la insinuación.
-Calla imbécil, estábamos por cenar… ¿Cómo es el estado de la novia de Minako?-
-¿Por qué debería saberlo yo? Llámala a ella o a Michiru… cualquiera de las dos podría decirte con lujo de detalles…-
-De nuevo tu obsesión con Michiru, si pudiera llamarla a ella claro que lo haría…-
-Puedes enviarle un mensaje a cualquiera de sus redes ha estado muy activa o si quieres yo podría darle tu mensaje, mañana la veré…- Usagi y Seiya se miraron entre sí asustados ¿él había sido capaz de hacerlo?
-Le diré a Taiki para que ponga supervisión en todo el edificio y no te dejen entrar…-Seiya realmente lucia molesto.
-Ella está de acuerdo, ella le notificó a Taiki que quiere que esté presente… hoy la volví a ver y no me refiero a en redes… acompañe a Minako por lo de la chica en el hospital no sé qué sucedió realmente, vi a Minako apurada por la sala de espera, pensé que le habrían dado una mala noticia, la vi correr por el pasillo y cuando llegamos afuera del hospital, bajo la capucha de… al principio creí que era un chico, en fin bajo la capucha de aquella persona y ¿Quién crees que era?...-
-¿Michiru?...-
-En persona, la vi Seiya… y estoy seguro que tengo razón, su vestimenta era holgada, sus ojos se veían cansados, supongo que por eso se oculta de todos, tal vez Elza hablo con ella y no tiene de otra más que decírmelo-
-¿Qué tiene que ver Elza?-
-Ella la ayudo a esconder su embarazo de mi…- Usagi miro consternada a Seiya quien solo le hizo una señal de silencio.
-Escucha Yaten, si es cierto tienes que tener cuidado… su condición podría costarle la vida ella o al producto-
-Seiya eres un tonto… jamás atentaría contra la vida de Michiru o la de alguien más… si no lo hice cuando tuve la oportunidad ¿Por qué lo haría ahora?, además pienso arreglar las cosas con ella, si ya no me quiere en su vida mientras me permita ver a mi hijo y le de mi apellido, prometo dejarla en paz-
-Eso espero… bueno realmente quería saber el estado de la novia de Minako, Usa se preocupó-
-Entiendo… te enviare la dirección… tal vez quieras ir a ver como tenía razón-
La llamada fue terminada y los ojos suplicantes de Usagi se apoderaron del rostro de Seiya, la miro y sonrió.
-Eres una chismosa…-
-Yo lo llamo intercambio de información para resolver alguna situación determinada- Seiya suspiro, no podrían continuar su experimento si no saciaba la sed de Usagi.
-Yaten reviso unas pertenencias de Michiru que Taiki mando traer para entregárselas, encontró una prueba de embarazo positiva, se volvió loco, encontró unas fotografías de paparazis donde se ve a Michiru desarreglada subiendo a un auto, días después de cuando abandono el departamento, según Yaten el investigo que Michiru fue a ver a un ginecólogo… y ahora cree que huyo porque está embarazada- Usagi se quedó en silencio y ladeo su cabeza, Seiya sonrió burlonamente- ¿Enserio tú también podrías creerlo? -
-Yo tal vez lo haría… no sé… no podemos asegurar nada ni tu ni yo somos Michiru- mostro su celular y lo coloco en medio de la mesa, trago saliva y suspiro al escuchar el tono de llamada.
-Hola Minako, habla Usagi- dijo mientras veía como la llamada conectaba
-Sí, tengo tu numero registrado- su voz parecía cansada, tal vez había pasado todo el día llorando.
-Me enteré sobre Haruka… ¿está bien? ¿Ya sabes quién fue?-
- Un auto, se dio a la fuga… está en coma…- Miro a Seiya asustada y luego sus ojos parecieron piadosos a la voz que salía de aquella bocina telefónica.
-Lo siento pero Haruka es fuerte… ella saldrá adelante-
-¿Aun hablas con Mamoru?- estas palabras tomaron por sorpresa la pareja, Seiya desvió la mirada mientras Usagi movía las manos negando la respuesta.
-No, nosotros no nos hemos vuelto a ver… pero si necesitas que le avise o comunicarte con él, cuenta conmigo-
-No… es solo que fuiste de las ultimas en enterarte supuse que ya no tenías contacto con el… realmente no hay esperanza Usagi, Haruka está mal y su doctor dijo que deberíamos prepararnos para lo peor…-su voz se mantenía tranquila, eso extrañaba a Seiya, no puedes decir amar a una persona y hablar tan plácidamente sobre la posibilidad tan cercana de su muerte, pero Usagi no podía pensar frio, ella se guiaba por el corazón, ella sufría cuando las personas que amaba sufrían sin importar si la habían lastimado antes, la vio derramar lágrimas, maldijo haberle seguido la corriente sobre aquel plan de llamadas que ideo.
-Minako ¿Estás en el hospital? Quiero verla, no me voy a perdonar si no la veo… ¿Quieres que vaya a cubrirte para que puedas descansar?-
-Usagi, Setsuna ¿Supongo que la conoces verdad? Bueno ella tiene custodiada la habitación, solo pude verla por la mañana, después aquella mujer llego, me dijo que quería un momento con su hija…yo no la conocía pero accedí sin problema y entonces en recepción me dijeron que ya no recibiría visitas que su madre lo había prohibido, por más que intente decir que era su novia eso no tiene validez…no te molestes quiero estar sola… quiero prepararme…-
-Entiendo, pero si necesitas algo enserio pídemelo ¿Quieres que yo hable con Setsuna?, No le tengo miedo, no sería la primera vez que peleemos… -
-¡No!- subió el volumen de su voz.- podrías entorpecer las cosas, estoy en la sala de espera, tal vez si me ve por aquí se apiade, pero por favor no vengas, si dices que no te llevas bien con ella no quiero que por verte junto a mí, yo pierda la oportunidad de volver a ver a Haruka ¿entiendes verdad? –
-Sí…- contestó en susurro mientras sus lágrimas no dejaban de correr, Seiya tomo la mano de su novia y la acaricio para brindarle confort.
-Tampoco molestes a Mamoru, él también se ha comportado como un patán conmigo… supongo que le recuerdo a ti… Tengo que colgar, debo ahorrar batería.-
-Minako, si necesitas algo dímelo ¿sí?-
-Usagi… esta vez lo mejor que puedes hacer es mantenerte lejos, yo te avisare sobre Haruka, Adiós-
Usagi tapo su cara con sus manos mientras intentaba ahogar un grito, sollozaba descontrolada, sus lágrimas corrían rápidamente por sus mejillas y a Seiya le partía el corazón verla así.
Odiaba que la hicieran llorar de esa forma y de nuevo por culpa de aquella rubia ¿pero podía culparla? Tal vez Minako estaba igual o pero que Usagi, tal vez ella se encontraba llorando sola en una sala de espera sin que nadie pudiera consolarla, abrazarla como él lo hacía en estos momentos con su novia.
-Tengo que ir… al baño…- exclamo Usagi, tal vez habían pasado 20 minutos desde que aquella estrategia de las llamadas que claro había salido fatal termino, escucho como desde el baño Usagi volvía a quebrarse.
Seiya tomo su celular mientras tecleaba rápidamente, necesitaba al menos intentar ayudar a su novia con los medios que pudiera, tal vez Yaten quien por obvias razones era el que mejor se llevaba con Minako podría ayudarle.
"Enano, tienes que hacerme un favor por primera vez en tu vida, necesito que vayas hasta donde Minako y veas como esta… Usako necesita saber que está bien, se preocupa por ella"
"Minako está bien, estoy con ella."
Seiya arqueo una ceja al ver el archivo multimedia que se descargaba en la conversación de mensajería instantánea, reprodujo aquel video y una mueca de desagrado se formó en su boca,
-Son unos cerdos sin sentimientos-
-¿Quiénes?- hablo Usagi tratando de contener la calma.
-Usa… nadie, ¿Quieres ir a dormir?, tal vez si descansas- Usagi miraba el celular y después a Seiya suspiro
-¿Vamos a comenzar a ocultarnos cosas ahora?-
-Usako, odio verte llorar y que te sientas lastimada… por personas imbéciles…-
-Haruka no es una imbécil, ella sufrió un accidente… no me siento bien, irme a descansar cómodamente en una cama cuando mis amigas están sufriendo…- Usagi debía ser el significado de benevolencia, eso le parecía tierno pero no permitiría que ella derramara más lagrimas por personas que no valieran la pena, le entrego el celular mientras reproducía el video.
-Tu amiga no se ve pasándola mal…- Los ojos de Usagi se abrieron consternados, cubrió su boca con la mano.
"-Minako… -se escuchaba la voz de Yaten, la chica rubia volteaba hacia la cámara y sonreía
-¿Me estas grabando? ¿Para qué?-, se acercó un poco más a la cámara.
-Para nuestra biblioteca… personal-, contesto el, Minako sonrió coquetamente
-Entonces dejemos un bonito recuerdo- la chica pareció arrodillarse, la cámara la siguió y sus ojos azules sonrieron mirando hacia el lente"
XXX
-Setsuna…- susurro Michiru mientras movía lentamente a la mujer que se encontraba en un sofá dormida, los doctores habían decidido trasladar a la convaleciente rubia a una habitación que llamaban "piso", habitaciones individuales y comunes donde los enfermos que salían de quirófano o cuidados intensivos podrían descansar.
Abrió sus ojos que seguían hinchados, se quedó dormida tal vez algunos minutos, minutos que su cuerpo necesitaba, pues si seguía despierta las lágrimas corrían sin poder contenerlas.
-Voy a relevarte, Mamoru espera por ti en la entrada, le dije que si quería subir pero dice que no quiere… yo me quedaré esta noche-
-Pero ¿estas segura? Las enfermeras vienen cada hora pero a veces no son puntuales y no sabes en que momento aparecerán… además debes descansar… mañana tienes un compromiso-
-Tranquila, yo estaré bien… realmente si me ven o no ya no importa, Haruka nos necesita fuertes y valientes. Mañana tú me relevarás mientras yo voy a mi compromiso y repetimos el ciclo… aunque espero que no sea así…- Setsuna se levantó acercándose a la camilla donde Haruka parecía dormir, acaricio su mano y se despidió de Michiru.
La aguamarina se sentó en una helada silla que estaba aún más cerca de la camilla que el sofá, suspiro, acaricio su propia garganta para estimular su calma.
-Hola Haru… esta noche yo me quedare a cuidarte; estuve leyendo mucho sobre cómo podemos ayudarte, también me informe de todo lo que tendremos que hacer cuando despiertes, Mamoru no ha subido a verte pero no es porque no te quiera… él está muy asustado, hoy fuimos al Tokyo de Crystal, a que se encargara de algunas cosas, tuve que acompañarlo porque fue de camino para acá los empleados me miraban un poco asustados, algunos desviaban los ojos cuando me vieron pasar, llevaba gafas de sol y tu sudadera… aún tiene tu aroma, debieron creer que era alguna conquista de tu padre- sonrió y acaricio el cabello de la rubia, se movió un poco intentando ponerse cómoda, prefería estar al lado de ella, si existía algún leve movimiento quería estar ahí para notarlo.
-Estuve pensando mucho y me siento lista para lo que sea que tenga que pasar, esta vez tomare todo lo que venga sin esconderme, no importa que mi vida esté en riesgo, si voy a morir lo hare defendiendo a los que amo y tú eres una de ellos. Cite a Yaten porque quiero dejarle en claro que después de que firmemos aquel acuerdo todo se acabó, tiene que dejarme en paz y dejar de lastimar a los que amo. Hasta escribí mi discurso pero… sé que estando ahí las palabras van a fluir, Si descubro que ellos tuvieron que ver en lo que te paso, prometo que haré que sufran, no importa si tengo que nadar el mismo fango de lodo en el que ellos se mueven.-
XXX
-¿Estas segura que no quieres que espere aquí hasta que salgas? - Michiru negó con la cabeza mientras retocada sus labios con aquel color rojo quemado, suspiro dando una última mirada al espejo portátil, su maquillaje estaba cargado en tonos oscuros mate, pestañas dramáticas, Yaten odiaba que se maquillara de esa forma, siempre considero que sin maquillaje se veía hermosa, claro por qué su aspecto pálido y delgado la hacían ver dócil, débil y él amaba la debilidad de la cual podría aprovecharse.
-Yo te llamo cuando esté lista para salir, tal vez tarde pero voy a compartirte mi ubicación en tiempo real, yo por nada del mundo pienso moverme de ahí, así que si ves algo sospechoso, seguramente es contra mi voluntad.- abrió la puerta del auto y bajó, sus tacones negros tocaron el asfalto.
-Michiru, no tengas miedo... Eres fuerte, recuerda que hay personas esperándote... Recuerda que hay alguien que te necesita-
-Gracias, Mamoru si hay noticias de Haruka no importa lo que sea por favor llámame... Yo dejaré todo lo que esté haciendo.- se despidieron y Michiru avanzo hasta la entrada de aquel gran edificio, las miradas estaban sobre ella pero no como la imaginaba agradeció pasar desapercibida en aquel lugar, tomo el elevador mientras repasaba su discurso en la mente.
El elevador se abrió y miro aquella puerta de cristal frente a ella, aunque no podía visualizarse lo que sucedía adentro pues el efecto en el vidrio lo impedía asegurando la privacidad de los clientes que rentaban ese coworking, podía diferencias aquellas dos figuras sentadas esperando por su presencia, suspiro y empujo la puerta abruptamente.
El volteo a verla, el caminar pausado de la chica hasta donde ellos parecía hacerla ver en cámara lenta, su cabello deslumbraba por los escasos rayos de sol que lograban colarse de entre las persianas de tela de los grandes ventanales, aquel vestido negro que apenas llegaba a tocar sus rodillas hacia relucir su esbelta figura, un escote en forma de corazón enmarcaba un firme par de senos, su cuello adornado con un una delgada cadena de oro blanco en donde descansaba una aguamarina en forma de gota, el mismo diseño adornaba sus orejas con cada pendiente.
Bajo sus lentes de sol y le sonrió a el mayor de los Kou quien le ofrecía con un gesto de su mano tomar asiento frente a ellos en una mesa de esas que están en las salas de juntas corporativas, paso a centímetros del chico de ojos color esmeralda ignorando su presencia mientas él no podía quitarle la vista de encima.
-Te ves bien Kaioh- Comenzó Taiki quien le ofreció una carpeta
-Luces espectacular…- intento llamar la atención de la chica pero Michiru se limitó a sonreírle a Taiki dirigiendo su mirada a él.
-Gracias Kou… entonces si todo es como ya lo habíamos planeado solo dime donde firmo- Yaten bajo la mirada, tal vez su volumen no había sido el adecuado.
-Ah… surgieron unos cambios que no están en mis manos pero tal vez tu podrías intentar lograr algo, primero hay un concierto que no se pudo cancelar, no quisieron que pagáramos multa es concierto o nada. Aquí están los documentos, sería el 31 de diciembre para el evento de año nuevo en Inglaterra, si nosotros conducimos y cantamos ahí no nos vuelven a molestar. Quieren ser los primeros en tener a los Three ligths y Michiru Kaioh juntos en un escenario así como tener el último concierto de nosotros- coloco otra carpeta frente a la chica- y sobre… lo otro, fui a hablar con Galaxia, dijo que tenías que ir tú, que tal vez con todo esto legalmente estamos amparados pero... tu hiciste un juramento y deberías ir tu a negociar tu alma-
-Ya veo, al final no pudiste hacerme un simple favor y creí que eras como el favorito o algo así… pero si te aseguraste de todos los bienes ¿verdad? – fijo su mirada al chico frente a ella que carraspeo su garganta sintiéndose incómodo.
-Vamos Michiru, hice todo lo que estaba en mis manos para ayudarte, creí que entre nosotros no iban a quedar resentimientos- Michiru miraba los documentos dentro de las carpetas, jugaba con la pluma que tenía en sus manos.
-¿Qué pasa si no firmo?- Ambos hombres dentro de la oficina se miraron entre sí, Taiki suspiro sonoramente- Supongo que solo filtrarían chismes de mí, fotografías o videos que pudieran tener en su posición ¿no? Tratarían de destruirme moralmente, pero en una sociedad en la que estamos por ahora… cuando se filtran cosas así ¿Quién es la victima?-
-Te quedarías con todo si, pero te recuerdo que algunas propiedades fueron adquiridas de maneras ilícitas así que… si algún día se descubre algo tu serías la única implicada porque están a tu nombre-
-¿Solo eso?- Claro que no tenía intenciones de inmiscuirse en problemas mayores pero algo dentro de ella no quería firmar aquellos documentos.
-Por el dinero no te preocupes, yo estoy dispuesto a seguir apoyándote con eso…-Yaten volvió a intentar llamar su atención y ella volvió a ignorarlo, gruño molesto, Michiru seguía con el bolígrafo al aire titubeando al firmar.
Taiki sonrió al entender el desesperante juego de la aguamarina, debía ser sincero estaba disfrutando el ver como Michiru ignoraba a Yaten.
-y dime ¿Qué harán con todo esto?... ¿ya tienen planes?-
-Yo tomare un trabajo en unos laboratorios, sabes que siempre me gusto la microbiología… Seiya viajara por el mundo… y- el castaño miro a su hermano quien estaba recargado en su silla tragándose su enojo.
-Todo meticulosamente planeado- firmo los primeros documentos, los pertenecientes al último concierto, seguía pasando sus ojos lentamente por las hojas que iba firmando una a una.
-¿Tú que harás?- la chica miro al castaño y sonrió, comenzó a firmar por fin los documentos que realmente le interesaban al hombre frente a ella.- No creo que te importe, dejemos de ser hipócritas.-
-¡Deberías de empezar por ti! ¿Esto te divierte verdad? Me hiciste venir aquí solo para humillarme…- al fin obtuvo su atención, esos ojos azules chocaron contra los verdes esmeralda que se veían realmente ofendidos.
-¿Sabes algo? Sí, estoy disfrutándolo y por eso ahora más que nunca puedo entenderte, la posición de poder comienza a gustarme…- Taiki volvió a sonreír esta vez lanzando una discreta pero sonora carcajada.
-Y yo puedo sentirme como tú…- estas palabras la tomaron por sorpresa, aquella mirada bajo y en un breve instante pudo ver arrepentimiento en sus ojos; su corazón se estremeció, termino de firmar los documentos y se levantó rápidamente.
-Oficialmente no les debo nada, así que no tengo nada más que hacer aquí- ahí estaba de nuevo aquella Michiru que huía, él sabía que era su única oportunidad, la tomo de la mano deteniéndola y en una corriente eléctrica invadió a la chica.
-Quiero hablar contigo-
-Yo no, suéltame-intento zafarse del agarre del chico, pero aún seguía siendo más fuerte que ella
-Necesito hablar contigo Michiru-
-Yo no tengo nada más que decirte, firme los papeles que querían…-
-Taiki ¿podrías darnos un momento a solas?-
-Le prometí a Michiru que esto sería lo más amable posible, suéltala Yaten.-
-Escúchame y no volveré a molestarte… solo escúchame- rogo de nuevo, Michiru suspiro resignada mientras le confirmaba a Taiki que podía dejarlos a solas, el castaño salió no sin antes mencionarles que estaría en la sala de espera y recordarles que dentro de las salas existían cámaras de seguridad, tal vez esto dirigido a Yaten.
Se quedaron a solas y el silencio comenzaba a apoderarse del lugar, Yaten había soltado su agarre y Michiru tomo asiento esta vez quedando frente al chico de cabellos plateados.
-Si no piensas hablar me voy… tengo asuntos más importantes que estar compartiendo mi oxigeno con alguien como tú-
-Michiru yo primero creo que te debo una disculpa… por todo lo que sea que necesites… no debí de actuar así nunca, sé que los últimos días de nuestra relación fui un patán contigo y admito que solo quería seguir junto a ti por el simple hecho de que no fueras de nadie más…-
-ok- dijo mientras miraba sus uñas, Yaten la miro despreocupada y volvió su mirada al suelo, claro que lo merecía.
-¿Era todo?-
-No, espera… Sé que estas embarazada- miro de nuevo a la chica y se concentró en el abdomen de ella, lucia plano y sin rastros de lo que el imaginaba, tal vez era eso lo que lo hacía sentir desilusionado.
-¿Es enserio?- regreso su atención hasta el chico y entonces comenzó a reír burlonamente, Yaten arrugaba su frente molesto, gruño para sus adentros.
-Deja de parecer una loca Michiru, ¿Pretendes intimidarme? Recuerda que sigo siendo más fuerte que tú, así que responde mi pregunta ¿es cierto que estas embarazada?-
La aguamarina se encorvo en la silla de manera en que pudiese quedar aún más cerca de Yaten, su mirada se incrusto en el chico quien no perdía atención en los movimientos de ella.
-¿Te parece que lo estoy?, claro que no Yaten, yo no sé quién llena tu cabecita de falsas ideas-
-Tus ojos no mienten, estas aterrada… quieres ponerte a la defensiva pero sabes que no puedes, sabes que me estas mintiendo, ¿esta es tu venganza? Esconderás a mi primogénito de mí, por eso vienes vestida ridículamente de esta manera ¿Quién te crees Diana de Gales?-
-No lo sé, dímelo tu Yaten ¿Al salir de aquí intentaran matarme? ¿Volcaran mi auto? ¿Me harán caer de una motocicleta?-
-No seas estúpida por favor, me estoy cansando Michiru Kaioh- se levantó abruptamente de la silla, rodeo la mesa hasta llegar a ella- yo me haré cargo de él, entrégamelo…- La aguamarina se levantó también, lo miro retadoramente, no podía echarse atrás, era momento de dejar salir lo que ardía dentro de ella.
-¿Qué quieres? Dinero, te lo doy, incluso yo me haré cargo de él y de ti- tomo a la chica de los hombros y la sacudió un poco- Habla maldita sea Michiru
La aguamarina veía la desesperación del hombre, ¿Quién diría que el solo perdería la cabeza?, no se inmuto, tomo la carpeta e intento pasar por un lado de Yaten.
-Eres una perra mentirosa…- intento que no le afectara pero ya estaba lo suficientemente fastidiada, voltio de nuevo para mirarlo.
-¿De quién crees que lo aprendí?- llegado hasta la puerta lista para salir, miro como el chico se volvía a sentar mientras sus manos refugiaban su cabeza, conocía esa posición, se sentía decepcionado, se sentía estúpido, estaba vulnerable.
-Sabes, debo felicitarte porque cuanto te propones algo lo logras, querías encontrarme y lo hiciste- los rayos naranjas parecían iluminarla en un halo de fuego- querías estar en la firma del acuerdo y aquí estas… eres persistente-
-Ya lárgate… no quiero volver a verte…-su voz parecía quebrarse, ella solo sonrió era momento de su monologo final.
-Si Yaten, lo descubriste –hizo una pausa tomando aire, pudo notar como la mirada de aquel chico se ilumino por un segundo, ella sabía lo importante que era para él una familia, la única meta que aún no lograba cumplir.
-Michiru te prometo… te prometo que haremos todo legal, respetare tus condiciones…-
-Escucha, claro que existe un fruto del amor que algún día nos pudimos tener, pero… esta hecho pedazos en algún lugar de las alcantarillas de Londres, Ahora es como un rompecabezas de esos que tanto te gustan, tal vez a si sigues así de persistente y aferrado, a él también puedas encontrarlo-
Se levantó lleno de furia, mientras se iba contra ella estampándola contra el vidrio cerca de la puerta, la aguamarina intentaba defenderse pero la mano de él se colocó en su cuello, comenzaba a apretar.
Michiru se sentía desesperada, intentaba golpear con su rodilla cualquier parte del estómago de Yaten pero era inútil, levanto sus manos y clavo sus uñas en la cara del chico haciendo que se separara de golpe.
-¿Cómo pudiste hacerlo?- Grito enfurecido mientras tenía una de sus manos tocando su cara, el rasguño de la chica había arrancado un poco de piel, ella intentaba quedarse en pie mientras sobaba su cuello, recuperaba el aliento.
-¿Qué debía hacer? Tenerlo y correr hacia a ti, formar una hermosa familia feliz, ¿Cumplir tu ultimo capricho? Primero muerta antes que la madre de un hijo tuyo-
Intento abalanzarse de nuevo de la aguamarina pero la presencia de Taiki entrando de golpe y poniéndose en medio de ellos dos se lo impidió.
-¡Te dije que no quería espectáculos de tus estupideces Yaten!- Yaten intentaba pasar sobre Taiki quien lo detenía de los hombros ejerciendo presión para no dejarlo avanzar.
-¡Escúchame Michiru vas a pagarla muy caro!, no voy a descansar y cuando menos lo esperes…-
-¿Tú y cuantos más? ¿Tus hermanos? ¿Tu nuevo juguete?, puedo con ustedes y con más, ten cuidado Yaten, porque esta vez el fuego que tanto dicen que hay en mi va a terminar incinerándote…-
-¡Michiru Ya!- grito el castaño quien estaba a punto de perder la pelea contra su hermano.
La aguamarina corrió hasta el elevador, una vez cerradas las puertas comenzó a toser sonoramente.
-Estúpido- decía mientras tocaba su cuello-la estúpida eres tu Michiru… como puedes arriesgarte así- Salió del edificio dispuesta a buscar un lugar donde pudiera refugiarse, su celular sonaba dentro del pequeño bolso, apenas respondió escucho la voz de Mamoru.
-Te estas moviendo del edificio-
-Sí, si tuve que salir pero estoy en una cafetería… voy entrando está a una cuadra antes de llegar...-
-ok, estoy en camino…-
XXX
Miraba sus manos como si se tratara de lo más interesante en el mundo, escucho como la puerta era empujada de golpe y vio entrar a aquella mujer de cabello verde.
-¡Regresaste, al fin regresaste con nosotros! Sabía que no te rendirías, sabía que despertarías- Dijo acercándose rápidamente a la camilla.
-Setsuna, por favor, -decía Amy entrando tras de ella- Esta despierta pero las emociones fuertes, pueden hacerle daño.
La rubia miro a ambas mujeres, sus ojos parecían confundidos, llevo una de sus manos hasta su cabeza y la froto, fijo su mirada de nuevo en sus manos en búsqueda de respuestas, afino un poco su garganta y suspiro.
-¿Quién eres tú?-
Notas del Autor:
¡Olitas de maaaar! Otro capítulo de Rosas, seré sincera no tengo idea si dos capítulos más serán suficientes para finalizar la historia pero seguiré dando todo mi esfuerzo como hasta ahora.
Me emociona mucho este capítulo, considero que la escena de Usagi y Seiya me quede súper bonita.
Y la pelea de Yaten y Michiru uff, creo que era algo que no solo podía quedarse en palabras y al fin la Harukita despertó, eh visto que es el personaje menos favorito pero que les digo soy presa de sus encantos aunque tenga tremendas redflags!
Espero que hayan disfrutado su lectura como yo disfrute al escribirlo.
¡Los espero en el próximo capítulo!
Con Amor Michiru Asami
