Dulce o travesura
Desde el momento en el que Eri piso la UA se dedicaron a enseñarle todo lo que no había aprendido, desde cómo escribir y leer, hasta las festividades que se realizaban. Era octubre y ese mes además de los festivales que se celebraban también celebraban Halloween, el divertido día donde los niños se disfrazaban y pedían dulces casa por casa.
Así que todos en el salón 1A decidieron disfrazarse ese día y decorar sus puertas para que Eri fuese a pedir dulces puerta por puerta. Eri iba disfrazada de calabaza, mientras sus amigos iban disfrazados de distintas cosas, Uraraka iba disfrazada de una brujita y el profesor Aizawa lo obligaron a disfrazarse, él lo hizo de un gato, pero el disfraza del profesor parecía más como que se hubiera puesto unas orejas de gato encima y una de las chicas con delineador para ojos le garabateo bigotes y una naricita.
Al final del recorrido cuando Eri tuviese sus dulces irían todos a la sala común a comer dulces y palomitas de caramelo que sato había preparado y a ver películas de terror para niños como las películas de Scooby—Doo. Cuando Eri fuese a dormir, las verdaderas películas de terror iban a aparecer.
Uraraka fue la encargada de llevar a Eri por todo el edificio pidiendo dulces. En el primer piso estaba mineta que se había pegado bolitas de cabello por todo el cuerpo pareciendo una uva, Eri al verlo le pareció muy divertido, la frase que tenía que decir la niña era Dulce o Travesura, así que Mineta le dio un montón de dulces chiclosos, la siguiente puerta era Midoriya con su traje de fantasma, él le regalo una manzana de caramelo como las que le gustaba a la niña. Aoyama vestido de príncipe le regalo unos macarons franceses a la niña, Uraraka se sorprendió de la calidad de dulces que Aoyama podía permitirse. Tokoyami iba más bien con su traje de héroe diciendo que ahora si era un cuervo completo, y Dark Shadow le regalo más manzanas a la niña, porque había escuchado de Midoriya que le gustaban las manzanas.
La siguiente habitación que vieron fue la de Jiro, la chica iba con ropa negra y una cola y orejas de gato, ella también le regalo un montón de caramelos a la niña. Toru Hagakure era una hermosa princesa...aunque Eri no la pudiese ver llevaba su hermoso vestido rosa brillante, ella le dio unas paletas a la niña. Del otro lado del edificio Kouda iba con orejas de conejo y con su pequeño amigo en manos, que Eri adoraba. Kaminari iba vestido de pirata e Iida iba vestido de Caballero medieval, algo que no diferenciaba mucho de su traje de héroe, pero él no le dijo dulces a Eri, le regalo un libro, para que aprendiera matemáticas.
—Eri, aquí puedes hacer la travesura—Dijo Uraraka.
—¿Cómo que travesura? —Iida reprocho—Le estoy dando algo muy dulce, el conocimiento—Iida coloco sus manos en su cadera y comenzó a reír.
—No son dulces—Eri saco de su bolsa de dulce un marcador y le pidió la mano a Iida dibujándole un gato.
Esa era la travesura que Eri iba a realizar a todos los que no le dieran dulces. Iida se sintió ofendido, no había nada más dulce que el conocimiento, según él, Oujiro iba vestido con una melena que cubría su cabeza asemejando un león. El siguiente dormitorio que visitarían era el Mina, ella era una bailarina de Hiphop. Shouji al parecer tampoco le gustaba mucho eso de ir disfrazado así que también llevaba orejas de Conejo, pero eso sí, le dio un montón de dulces a la pequeña Eri. Kirishima iba con una capa roja, un delantal, y pantalones negros, al verlo Uraraka no pudo evitar reírse.
—¿Que? Era mi cuento favorito de niño—Dijo con un puchero.
Entonces de una bolsa saco tres esferas del tamaño de una pelota de pingpong que le dio a la pequeña, Eri pensaba que eran juguetes.
—Son rompe muelas—Dijo Kirishima orgulloso.
—¿Estás loco? —Uraraka tomo las bolitas y las guardo ella en su bolsa de dulces
—¿Entonces a él también travesura? —Eri pregunto un poco decepcionada de que Kirishima no le haya regalado dulces.
—Si a él travesura.
—Kiri malvado, me ibas a romper los dientes—Eri dijo haciendo un puchero y luego sacando su plumón para dibujarle un gatito en la mano.
—Pero saben deliciosos.
Y llegaron a la puerta más temible de todo el edificio, la puerta de Bakugo, una puerta manchada de sangre falsa Eri tenía un poco de miedo esa puerta, y ver toda la sangre ahí, pero aun así Uraraka toco la puerta.
—Dulce o travesura—Dijo Uraraka con una niña detrás de ella.
—Tú también estás jugando a eso cara de mochi—Bakugo como Shoji no había puesto mucha atención en su arreglo, llevaba unas orejas de lobo.
—Dulce o travesura—Insistió Uraraka viendo como Eri se escondía detrás de ella,
Bakugo cerro de golpe la puerta.
—Entonces...No pude dibujarle mi travesura—Dijo la pequeña Eri.
Kirishima lo había visto todo, y fue con ellas rápidamente.
—No te preocupes Eri chan, yo tengo más dulces y vamos a ir por más—Dijo animosamente el chico
—Kirishima, podrás por favor...llevar a Eri al siguiente piso—Dijo Uraraka conteniéndose del enojo que sentía.
—Si yo te llevo, anda Eri chan vamos con Yaomomo que ella tiene monedas de chocolate—Eri tomo la mano de Kirishima y se fueron de ahí.
Uraraka abrió rápidamente la puerta y vio como Bakugo jugaba videojuegos y al verla aventó el control.
—Qué demonios quieres maldita bruja—Bakugo grito.
—Cómo pudiste hacerle eso a Eri chan, con que te hubiera dibujado un gato en la mano estaría más que contenta—Uraraka también grito.
—Y a mí que me importa, me hicieron ponerme estas ridículas orejas para esta ridícula tontería.
—No es una tontería y no es ridícula, todo lo que ha sufrido Eri chan desde muy pequeña y tú con tu mal genio como siempre—Grito Bakugo.
—Pues no es mi maldita hermana—Bakugo grito.
Uraraka no sabía porque Bakugo no quería darle dulces, si todos en el salón unos días antes habían accedido.
—Iida...—La castaña no sabía por qué lloraba, si de impotencia, coraje o de tristeza—Iida no le dio dulces...pero...se esforzó por regalarle algo...se esforzó en que le dibujara un gato—Bakugo vio que la chica lloraba, y no entendía la razón de su llanto, ¿Tanto le podía la mocosa?
Uraraka no dijo más y se dispuso a ir de ahí, pero sintió como Bakugo la jalo.
—Un momento—Bakugo le apretó la muñeca—¿Por qué demonios viniste a hacerme este escándalo? Yo ni siquiera estaba de acuerdo en esto, el idiota de Kirishima me dijo que me pusiera esto hacía unos 20 minutos.
—Por qué trataste así a Eri por eso me moleste. Disculpa—Uraraka realmente se quiso ir, pero Bakugo por alguna razón no la dejaba.
Los dos estaban en esa habitación reclamando por algo que el otro no entendía. Bakugo quería que se calmara un poco.
—No se tratar con niños—Fue lo que salió de su boca en un primer momento—No tengo hermanos pequeños, ni primos pequeños, y no sé cómo tratar con ellos.
—Yo tampoco tengo hermanos pequeños...pero Eri es como si lo fuese—Uraraka dijo limpiándose con la mano suelta las lágrimas, se sentía tonta por estar llorando de coraje, pero le molesto mucho que Bakugo ni siquiera pusiera un poco de empeño en eso.
—Realmente, no quería esta estupidez, pensé que solo íbamos a ver películas y ya.
—Solo le hubieras dado un dulce y ya, o dejarte hacer una travesura—Uraraka dijo más tranquila.
—No compre ni un maldito dulce, pensé que no lo harían, hasta que Kirishima llego y me puso esto en la maldita cabeza, ni siquiera de que son estas tontas orejas—Bakugo dijo quitándosela.
—Son de lobo—Uraraka sonrió mientras continuaba limpiándose las lágrimas.
—Y por qué demonios llorabas—Bakugo la soltó al ver que estaba más tranquila
—Por qué me dio coraje, sí. Todos nos esforzamos al máximo para que Eri pase un rato agradable, y tu vienes con esto, le cerraste la puerta en la nariz—Bakugo vio la cara roja de la chica. Y vio como un minuto después se salía de ahí.
Al día siguiente Uraraka estaba en la mesa del comedor con Eri contando cuantos dulces había recibido, el mayor tesoro de Eri de esa noche había sido un lingote de chocolate de medio kilo que Momo le había regalado y que Kaminari se lo quería robar a toda costa. Cuando fue llegando Bakugo a la mesa con una mano en la espalda.
—Dulce o travesura—La niña vio como el semblante del chico estaba bastante serio como siempre diciendo esa frase, se pegó junto a Uraraka a modo de temor—Dulce o travesura dije—Bakugo dijo desesperado
Uraraka miro a Eri para que diera una respuesta
—Dulce—Eri dijo tímidamente
Y fue cuando Bakugo le dejo una bolsa de un kilo de dulces en la mesa, Eri veía impresionada su botín.
—¿Para...mi?—Dijo bastante emocionada tomando la bolsa entre sus brazos.
—Hasta que te duela el estómago—Bakugo dijo sonriendo de lado para después irse.
Uraraka sintió eso como una pequeña victoria, pero quería agradecerle de todas formas al rubio, así que fue a su habitación, horas más tarde. Toco la puerta y Bakugo la vio con la sonrisa más grande que pudo haber tenido la castaña.
—El día de hoy no eres una brujita con mayas a rayas—Bakugo bromeo con ella haciendo que la chica se sonrojara.
—Entonces me viste las piernas—Dijo un poco avergonzada la chica.
—¿Y quién no? Llevabas unas mayas bastante coloridas—Bakugo dijo pícaramente.
—Dulce o travesura.
—Sigues con esa tontería—Dijo Bakugo a punto de cerrarle la puerta nuevamente cuando ella se interpuso—Travesura, ya, píntame en la mano el maldito gato.
Y fue ahí que Uraraka le planto un rápido beso en los labios haciendo sonrojar al rubio y fue cuando le susurro en los labios.
—Travesura realizada.
Este creo que fue de mi primera week kacchako, me divertí y me estrese tanto con esa week, por que se me ocurrió hacer las dos listas que ponían en ese entonces. Espero participar en esta week también
