(Reescrito) Aquí les traigo el capítulo 4 corregido y recién salido del horno xD, ok no, en este capítulo saldrá un nuevo personaje y está creado por y con la ayuda de una amiga, su nombre es Nayeli, le doy las gracias por lo anterior mencionado. Este capítulo está hecho en dos partes.
Espero que lo disfruten, sin más que decir, comenzamos.


Durante varias semanas todo transcurría con normalidad mientras iban tomando más confianza unos con otros, Música asistía a la guarida casi todos los días para sus entrenamientos, pruebas por parte de Donnie y para pasar un rato con sus nuevos amigos; el ser mutante y darse cuenta de ello había sido un golpe duro para ella, pero al mismo tiempo le había dado una respuesta a tantas preguntas que ella se hacía diariamente, las tortugas la comprendían mejor que cualquiera en la superficie, se sentía segura por primera vez en mucho tiempo.

Con el tiempo se hizo cercana a todos a su diferente manera, amaba jugar videojuegos y comer pizza con Mikey, Leo le enseñó a meditar correctamente y ambos pasaban mucho tiempo juntos realmente mucho tiempo, con Donnie también tenía mucho en común, Música realmente amaba el conocimiento, considerada una alumna de excelencia en cada institución por la que pasaba había ocasiones que no se despegaba de los libros y gracias al genio de la familia mejoró aún más en los temas de ciencia; por otro lado con Raph llegaba a pasar días completos, en cuestión de intereses es con el que más congeniaba, entrenaban juntos por horas, compartían audífonos todo el tiempo, incluso Raph le comenzó a enseñar a tocar la batería, sus voces sonaban muy bien juntas, y realmente aquello fue lo que más los acercó... el ninja cada vez era más abierto con ella, se atrevía a contarle cosas que nunca creyó podía hablar con alguien sin sentirse juzgado, incluyendo un par de incidentes que lo llevaron a tomar estúpidas decisiones.

Continuando con los días normales de la chica, Música se levantó temprano una mañana pues la semana aún no acababa, tomo su mochila y se marchó directo a la escuela.

Ella seguía pensando en todo lo que tenía que hacer saliendo de aquel "Manicomio" como ella lo llamaba, tenía que ir a la guarida para ver a los chicos y seguir con su entrenamiento, quería ir al parque para despejarse un poco, pues todos los deberes y lo que tenía que soportar, la estaban torturando.

—"Debería hacerle caso a Leo y meditar más". —Pensó mientras entraba en aquella institución.

—Hey, Suzet, ¿traes las practicas? —preguntó uno de sus compañeros.

—Sí, pero si lo que quieres es copiar mejor ve con alguien más que te haga caso.

—Por favor, no las hice, se me olvidaron.

—Eso lo dudo mucho, no es la primera vez que no haces la tarea. —dijo la chica acomodándose en su asiento.

—Yo...

—Eso sospechaba, mejor vete, sólo me buscas cuando te falta algo, pero cuando tus amiguitos deciden molestarme los secundas... —dijo ella desviando su mirada y su compañero se iba ya que el profesor había llegado.

Poco después llegó el dolor de cabeza de la morena... aquel dolor tenía nombre y apellido, Lisa Ortiz, alumna de excelencia al igual que Música, una chica alta, no muy delgada, usaba lentes, de piel clara y cabello rubio que solía trenzar, pero entre las dos lideres de la clase había una notable diferencia... Música preferiría no meterse con nadie, de hecho ayudaba a la mayoría de sus compañeros a estudiar, muy a excepción de algunas personas a las cuales se reservaba esa ayuda, pero Lisa tenía un defecto que afectaba no solo a Música, sino al grupo completo... era extremadamente competitiva y agresiva en el proceso... pero el mayor objeto de ello... era la misma Música...

—¿Qué hay Suzet? —preguntó Lisa a la morena mientras tomaba su lugar al lado de la misma.

—Nada Lisa, terminó un apunte. —Respondió la chica lo más amable que pudo.

—De acuerdo, ¿Sabes? Hablé con Ana ayer, ustedes solían ser muy amigas.

—Ella decidió alejarse, eso es algo que saben todos.

—Si, pero estuvimos hablando de ti, ella me dijo que no quería ni verte, al parecer hubo un rumor sobre ti... me preguntó quién lo habrá divulgado (mira cínicamente a la chica), bueno, espero que esto no te distraiga, hoy hay examen de matemáticas, por cierto, me dijo el profesor ayer que les avisara, te busqué, pero creo que te fuiste temprano

—Me fui a la misma hora de siempre. —dijo Música respirando con dificultad.

—¿A si? No te vi entonces, lo siento. —dijo Lisa con una ligera sonrisa en su rostro.

Música terminó rompiendo su lápiz con la mano que lo sostenía, las astillas lastimaron sus dedos, pero poco le importó, respiró profundo y miró al frente, el profesor entraba a la clase, no era la primera vez que realizaba un examen sin estudiar, así que confió en sí misma.

A la hora de historia, el director entro a la clase.

—Chicos, tienen una nueva compañera a partir de hoy. —dijo el señor y detrás de él había una chica de cabello corto lacio de color entre castaño y rojizo, tez blanca, sus ojos eran grises y parecía un poco tímida. Ella entró y el director se fue en ese momento.

—Buenos días señorita, ¿Cuál es su nombre? —preguntó el profesor.

—Me llamó Kaede. —Contestó la chica.

—Muy bien Kaede, hay un asiento libre atrás de Suzet. —dijo señalando a la morena, la cual solo sonrió mientras Kaede se acercaba.

—Hola. —dijo la pelirroja.

—Hola. —Contestó Música.

—Muy bien chicos, hoy retomaremos el tema de la segunda guerra mundial y la bomba atómica que E.U.A lanzó a las islas de Japón, alguien quiere decirme, ¿Cuándo ocurrió?

—En agosto de 1945. —Menciono Kaede.

—Muy bien, ¿Por qué fue?

—Por qué Japón bombardeo la isla de Pearl Harbor. —Mencionó Música.

—Excelente, y ¿Qué es ahora Japón después de la segunda guerra mundial?

—Una de las más grandes potencias del mundo, con mucha tecnología y una gran cultura. —Dijeron ambas chicas al unísono sacando una mirada de ira por parte de Lisa, ya que ella no sabía mucho del tema y no le gustaba que los demás supieran más que ella, pero a las chicas no les importo y se rieron juntas. A la hora del receso Música le preguntó a Kaede si quería ir a comer con ella, a lo que la chica de ojos grises aceptó con gusto, pero alguien intervino entre la charla de ambas cuando se encontraban sentadas en una jardinera.

—Veo que te gusta mucho Japón, Kaede. —Le dijo Música a su nueva compañera.

—Sí, es increíble, amo su cultura, sus tradiciones, todo. —dijo ella muy emocionada.

—Yo igual, es increíble.

—Hola chicas. —dijo Lisa sentándose entre Kaede y Música y dirigiendo su mirada a esta última dándole la espalda a la pelirroja, y llevándose una mirada de confusión por parte de las dos chicas.

—Hola Lisa, ¿Qué ocurre?

—¿Qué no me puedo sentar con ustedes?

—Bueno es que no es muy usual de ti y nosotras...

—Lo sé, lo sé, pero hoy quería hacer algo diferente y juntarme con ustedes para que Kaede no se sintiera tan sola, ya que no ha hablado con casi nadie.

—Yo solo hablo con quién me tenga confianza y considere mi amiga. —Mencionó Kaede para que al menos Lisa no le diera la espalda y la notara.

—Lo siento, pero bueno hoy me paso algo horrible... —Mencionaba la chica de lentes mientras contaba parte de su vida y Kaede junto con Música estaban casi dormidas de aburrimiento, al parecer Lisa no entendía muy bien las indirectas, pero Kaede no quería ser grosera en su primer día de escuela, ese no era su estilo, e intentaba calmar a su amiga haciéndole gestos para tranquilizarla pues Música en ese momento quería decirle hasta lo que no debía y seguramente provocaría una discusión que las llevaría a las tres a la dirección, y así terminaron de escuchar la aburrida platica hasta que dieron el timbre que avisaba que era hora de volver a las clases. Tocaba álgebra, pero no había nada de qué preocuparse, pues, aunque no eran expertas no les iba mal hasta que...

—¿¡Qué haces estúpido!? —dijo Música en un momento de furia pues el profesor no estaba y uno de sus compañeros colocó una pluma en el rizado cabello de la chica, eso era algo que hacían con frecuencia y que siempre la sacaba de sus casillas. Arrojo la pluma lejos mientras su compañero se reía.

—Vuelve a hacer eso y te juro que te golpeare hasta que ni tu madre te reconozca. —dijo Música con actitud amenazante.

—Tranquilízate Suzet, no les hagas caso. —dijo Kaede para calmar a su amiga.

—¡No Kaede, no me voy a tranquilizar, ya me tienen harta! —dijo Música muy molesta, pero al final le hizo caso a su amiga y se calmó.

—Vamos. —Menciono Kaede y se llevó a la castaña a otro lado del salón.

—Lo lamento.

—Te entiendo, pero tienes que controlar tu temperamento. —Le dijo Kaede a su amiga—. Te podría provocar problemas.

—Lo sé, lo sé (suspira), no es la primera vez... cambiando de tema, ¿Quisieras ir al parque conmigo a las 5:00?

—Claro, porque no.

Después de la escuela se despidieron, y Música se fue directo a la alcantarilla, ya que le había dicho a su madre que iría a casa de una amiga. Al llegar lo primero que hizo fue saludar, para después ir a cambiarse el uniforme y hacer tarea, de la cual no habían dejado mucha, y se fue directo a darle el regalo que había estado preparando para las tortugas, Splinter, Casey y April.

—Chicos, yo... preparé algo para ustedes.

—¿De verdad? —preguntó Leo, y Música solo saco unas pequeñas cajas con un color especifico, cuando las abrieron, contenía una pequeña piedra parecida a un cuarzo, cada uno tenía el color de la caja.

—Miren esto. —dijo Música antes de que sus amigos preguntaran algo y se acercó a Leonardo, tomó su mano y la cerró junto con la piedra para luego cantar una frase de una canción.

(Parte del primer verso, canción Impossible de James Arthur)

"I remember years ago, someone told me i should take, caution when it comes to love, i did"

Leo en ese momento sintió como un escalofrío recorría su cuerpo para después comenzar a escuchar esa misma canción en su cabeza, se sentía protegido, muy cómodo y deseando no querer abrir los ojos, cuando lo hizo, esa sensación se fue

—¿Cómo hiciste eso? —preguntó Leo sonrojándose por la sensación que esto le produjo.

—La verdad yo tampoco sé cómo pasó, solo me lo mostró el maestro Splinter. —Ella se dirigió a todos los demás e hizo lo mismo con diferentes canciones, que casualmente eran sus favoritas de cada uno.

Al final fue Raph el cual se ruborizo un poco al sentir las manos de la chica con las suyas, aunque no sabía el porqué. Ella no se dio cuenta, pero su hermano pequeño de bandana naranja sí, y siendo el averiguaría todo lo necesario, pues era muy curioso, aunque recordaba que la curiosidad mató al gato, en este caso su hermano podría matarlo a él por ser tan entrometido, pero no le importaba mucho. En ese momento Música comenzó a cantar.

(Parte del coro canción In the shadows, The rasmus)

"In the shadows... all my life"

Raph sintió lo mismo que todos los demás y cuando abrió los ojos solo pudo decir una cosa.

—In-increíble.

—Música este es un talento genial. —dijo April.

—Gracias April. —Contestó Música, la cual también le había dado una piedra a Splinter, por lo que quiso hablar con ella de algunas cosas y se fueron al dojo, pues también tenían que entrenar así que también fue April.

Después de una corta charla de Splinter a Música sobre su nuevo talento que desarrollaba continuaron con el entrenamiento. Esta vez las dos chicas se enfrentarían para ver los reflejos de cada una, primero April y Splinter lanzaran flechas a Música para que ella las esquive, luego será al revés.

April lanzo la primera flecha seguida por Splinter las cuales Música esquivo a la perfección, April intentaba darle a la cabeza, pero Música cayó en Split esquivando la flecha de su amiga y logro pararse para esquivar otra de parte de su maestro demostrando mucha flexibilidad terminando por atrapar con los dedos otra de parte de su amiga.

—Yame. —dijo Splinter dando por terminado el turno de Música. April quedo sorprendida por las habilidades de su compañera así que quería intentar algo similar.

—Hame. —menciono Splinter para que empezaran. April esquivaba las flechas de forma increíble pues ella llevaba más tiempo entrenando con Splinter, pero Música lanzó una flecha a los pies y otra a su cabeza muy rápido que no pudo esquivar una cayendo enseguida.

—Yame. —Terminó de decir Splinter y Música fue directo a ayudar a su amiga.

—Gracias.

—Por nada April, ¿estás bien?

—Sí, si estoy bien.

—Creo que ha sido suficiente entrenamiento por hoy, y April, tienes que practicar. —dijo Splinter, las dos chicas hicieron una reverencia y salieron del dojo.

—Wow chicas eso fue genial. —Mencionó Leo y detrás de él sus hermanos, al parecer habían estado observando el entrenamiento de las chicas desde el principio.

—Gracias Leo. —dijeron ambas al unísono.

—Te enseñaré un par de cosas que te pueden ayudar a mejorar, ven —dijo el líder a la más reciente miembro de la extraña familia, mientras el resto se dirigían a la cocina.

Los dos adolescentes estuvieron practicando por un tiempo y hablando de diferentes situaciones.

—Entonces solo tienes que patear y barrer la pierna. —decía leo mientras le mostraba a Música como hacer su kata favorita.

—Entiendo, es increíble.

—Lo sé por eso me gusta tanto. —decía Leo mientras se sentaba enfrente de Música.

—¿De quién la aprendiste? —preguntó Música con ingenuidad.

—Pues… Karai me la enseñó… hace un tiempo. —dijo con tono triste mientras agachaba la cabeza.

—¿Karai? La hija de Splinter, ¿Cierto? —preguntó ella al tratar de recordar aquello que le habían comentado.

—Si, así es.

—¿Qué pasó exactamente con ella? —preguntó.

—Fue culpa de destructor, él la engaño para luego hacerla sufrir de esa manera, era una chica increíble, una guerrera que dio todo por lo que amaba, pero no la hemos encontrado, la extraño. — Dijo eso ultimo casi en un susurro, pero Música escucho perfectamente.

—La querías, ¿Cierto?

—Yo, yo no... —Decía Leo tratando de ocultar lo ya obvio, Música se dio cuenta y solo optó por decirle algo.

—No lo ocultes Leo.

—Está bien, quizá si sentí algo por ella, o más bien siento, pero ya no es lo mismo, ella era mi hermana de cierta forma, lo nuestro nunca hubiera funcionado.

—Leo, yo lo lamento.

—Tranquila, ella es una chica muy fuerte, estoy seguro de que está bien.

—Me alegro.

—¿Y tú? ¿No hay nadie que ocupe tu corazón?

—No, y prefiero seguir así, pues siempre termino lastimada y dedicando cada canción que al final terminan arruinando.

—¿Tanto así?

—Sí.

Leo y Música continuaron platicando hasta que dieron las 4:30, y había quedado de verse con Kaede en el parque a las 5:00

—Chicos, voy a salir, los veo luego.

—¿Salir a donde, con quien y a qué hora vuelves? —dijo Leo como un hermano mayor y muy celoso, Música rio un poco y contestó.

—Al parque, con una amiga y vuelvo a las 8:00.

—Está bien, pero ten cuidado. —dijo Leo, Música solo sonrió y se fue.

Ya en el parque se sentó en el pasto a meditar un poco, todo iba bien hasta que una pelota pasó cerca de su cabeza.

—Aquí no se puede meditar en paz. —Mencionó en voz baja, así que solo saco sus audífonos y se puso a escuchar mientras esperaba que Kaede llegara.

—Minutos después Kaede iba vestida con una blusa negra, pantalón de mezclilla, una sudadera naranja y tenis del mismo color llegó al parque y buscó a su amiga con la mirada, cuando la encontró la vio de espaldas, pero su inconfundible cabello le decía que era ella, así que solo se acercó cuando escucho algo.

Música tenía el sonido muy alto a su teléfono, tanto que la música se lograba escuchar aun cuando la chica traía audífonos y Kaede pudo escuchar con atención sin distraer a su amiga que al parecer estaba muy concentrada, esa canción la conocía y bastante bien.

—Circus monster. —mencionó Kaede en tono bajo, pero Música logró escucharla ya que solo tenía puesto uno de los audífonos, volteo y al ver a su amiga la saludó.

—Kaede, ya estás aquí, que bueno verte, y el naranja te queda.

—Gracias, oye yo conozco esa canción.

—Lo suponía, a mí también me gusta mucho.

—Sí, es increíble. —dijo la pelirroja sentándose al lado de su amiga, la cual se quitó los audífonos para que pudiera hablar con Kaede.

—¿Sabes? Yo no conozco mucho de ti, casi no me has dicho nada, cuéntame. —le dijo Música.

—Pues, no hay nada que contar, solo soy una chica común.

—No lo creo, lo común es aburrido, eres diferente y me gustaría conocer la razón de eso.

—Gracias, bueno pues vivo con mi madre y mi hermano, pero ella trabaja todo el día, así que casi no la veo, a mi hermano, mejor no toquemos el tema, él siempre me humilla, a mi padre no lo veo desde hace tiempo, nadie lo ha visto, no sé dónde está, aun así no me importa mucho, no lo he necesitado.

—¿Y tus familiares?

—Ellos no se acuerdan de mí, es prácticamente como si viviera sola, me gusta salir de noche a observar a las personas pasar, y ahora que nos acabamos de mudar, me sirve para conocer más la ciudad.

—Pero de noche te puede pasar algo.

—No si siempre llevo esto. —dijo Kaede mostrándole un mecanismo de dagas que salían de la parte de arriba de sus brazos.

—Wow, es increíble, ¿Cómo lo hiciste?

—Mucho tiempo libre supongo. —dijo guardando las dagas con un movimiento de su mano.

—Increíble, tú y yo nos parecemos mucho.

—¿En serio lo crees?

—Claro. —dijo Música mientras ambas continuaron platicando, de experiencias pasadas y sueños futuros el tiempo se pasó tan rápido que en un parpadeo ya eran las ocho de la noche y las estrellas comenzaron a aparecer.

—Sera mejor irnos, ¿Dónde vives?

—En aquel edificio, me acabo de mudar ahí. —dijo señalando casualmente el edificio de al lado de donde vivía la castaña.

—Somos vecinas. —dijo Música con una sonrisa.

—¿En serio? Wow es increíble, te podré saludar desde mi ventana.

—Sí. —dijeron ambas riendo, mientras caminaban directo a su hogar.

Ya a una cuadra del edificio Música comenzó a tararear sin darse cuenta que se ponía en peligro, Donnie le había advertido que no debía cantar en la superficie pues la podían detectar, y justamente el Krang pasaba cerca de ahí con otro dispositivo de rastreo, y no tardaron en llegar al lugar donde las chicas se encontraban.

De varias camionetas bajaron aquellos extraños robots con un cerebro en el pecho, Música sabía bien quienes eran y a que habían venido, Kaede un poco sorprendida de ver a aquellos robots y los recipientes con un extraño liquido verde en el interior de las camionetas, pero ignorando eso, saco sus dagas y miró a su amiga buscando respuesta.

—¿Qué es eso?

—Larga historia, hay que distraerlos, yo llamaré a algunos amigos.

—¿Amigos?

—Sí, ahora hay que seguir el plan.

—De acuerdo.

Después de eso, Música saco cuatro shurikens y su Kanzashi para luego lanzarse en contra de los Krang junto a su amiga.


⭐️⭐️⭐️

Y hasta aquí el capítulo 4, espero que les haya gustado, pronto subiré el siguiente. Muchas gracias por leer.

Sayonara 🌸