Ya terminó el mes de descanso o eso es lo que pensaba, debido que, en ocasiones que no tenía nada que hacer o no salía a la ciudad con Haru, solo entrenaba en el bosque. Claro esta vez no hacía entrenamientos forzados, no quería preocupar a mi amiga, tampoco me podía quedar quieto tenía que si o si hacer algo, lo bueno es que mi poder aumento un poco más desde la última vez que lo vi, siendo así que, ahora tengo un nivel de poder de 40.000. Ya era suficiente por los momentos y ya era hora de ejecutar mi plan, pero... primero iré a la cueva por un traje nuevo, esta ropa que tengo es algo incómoda para entrenar o pelear, desde que estoy con Haru he usado solo ropa común y corriente, la mía estaba rota y tuve que desecharla.

El lado positivo es que Faila haya hecho un pequeño armario en aquella cueva. Nuestra dichosa "casa improvisada", es algo grande así que ella podía darse la libertad de generar cosas y se tomó las molestias de realizarme tanto una cama como un armario para mí, que casi todos los días tenía que llenarlo de dogis porque todos los terminaba destrozando, debería decirle que los haga de una tela más resistente, aunque lo más seguro es que me termine gritando por tener la culpa de romperlos y quizás tenga que escuchar su llanto como también quejas toda la noche.

Suspiró ante aquel pensamiento. Debo halagarme a mí mismo por soportar tanto, debería dar gracias a la personalidad que ahora tengo ligada a la anterior, porque si estuviese en mi vida pasada, creo que le hubiese gritado o algo así, lo bueno es que un poco de mi personalidad anterior se mantuvo como también mis recuerdos que es lo mejor de todo, ya que, me hace saber que alguna vez fui un humano común y corriente.

En cuanto a Haru, le dije que volvería después, de hecho, me regaló un teléfono para estar informada de cómo me va en mi supuesto viaje. Pues, le monté la excusa que iría a ver a mi supuesto abuelo y que tal vez duraría mucho tiempo en regresar, creo que la casa de Haru se ha convertido en mi nuevo hogar. Ella confía demasiado en mí, cualquier otra persona no hubiera dejado que un niño de 16 años estuviese de "viajes" solo. De todas maneras, me alegra haberla conocido, trataré de visitarla cuando pueda, y como se usar la teletransportación, sería más sencillo el ir y venir.

En este momento quizás usará esa misma habilidad para llegar a la cueva, pero quería tomarme la libertad de caminar por el bosque, esta será la última vez que lo vea, hasta que venga por nave. Tenía pensado usarla para ir a Namekusei, pero teniendo en cuenta mi habilidad de ir a casi a todos lados fácilmente puedo percibir el ki de alguno de los tripulantes e ir hasta allí. Lo más seguro es que no termine usando esa nave, pero se quedará a salvo en la cueva por los momentos.

Al llegar a la cueva sentí como si esta misma desprendiera un aura maligna y en pena. Lo primero que se me vino a la mente fue el hecho de que, alguien había descubierto la cueva y ese alguien no era cualquier humano. Con cautela me acerqué a la dichosa cueva y me asome lo que pude. Sin embargo, creo que no fue la mejor opción. Delante de mí estaba lo que creo yo un alma en pena. Estaba literalmente vagando por el lugar mientras sollozaba. Pero... ¡¿qué mierda es eso?! No pude evitar que se me eriza la piel y mi instinto me pedía correr lo que más pudiesen darme las piernas.

-¡AYYY, MI USUARIO! – Se me pusieron los pelos de punta con solo ver ese ser ahí llorando, pareciera que hubiese perdido algo. El ser al parecer notó mi presencia y se acercó a la velocidad de la luz hasta mi rostro, quedé desconcertado al ver aquella pequeña cosa en mi rostro, solo podía sentir miedo, mi cuerpo no se movía. – ¡MI USUARIO! – Volvió a pronunciar, pero esta vez con odio hasta pude ver como empezó a cambiar su aura oscura a roja. Al parecer estaba enojado. Y este fue mi fin hasta acá acaba mi nueva vida.

O eso pensaba, porque me di cuenta de que aquel ser era mi guardiana. - ¡¿Faila?! Pero... ¿Qué te pasó? – Ella cambió su faz a una de melancolía combinada con sollozos y rápidamente se pegó a mi mejilla derecha para llorar y dejarme sus mocos. - ¿Estás bien? – Pregunte confundido por su repentina acción ella siempre ha sido activa, arrogante y orgullosa. Es la primera vez que veo esa faceta en ella. Faila solo seguía llorando y pegando más su mejilla con la mía mientras decía cosas que ni entendía y gritaba desesperadamente. Hice mal en dejarla sola.

-Pensé... que me habías abandonado... BUAAAAFF... Sé que soy una mala guardiana... pero no me dejes... - Dijo con voz entrecortada. Su voz quebrada sonaba que había llorado todo este tiempo. Y la culpa de no venir me cayó más sobre mi cabeza como una roca. Pensé que seguía durmiendo y que cuando despertará podría encontrarme rápido como en otras ocasiones.

-Pero... y ¿Por qué no buscaste mi presencia? – Ella se separó de mi mejilla, la había dejado llena de lágrimas y mocos, me limpié la mejilla y ella empezó a limpiar su rostro.

Señalo mi collar y luego hablo. – El collar... no me permitía buscarte... pero lo siento... no me dejes. - ¿Quién la va a dejar? Si ha hecho bien su trabajo, soy yo el tonto que no se reportó o no se preocupó de que ella despertará antes. Además, yo me pasé con el entrenamiento y caí mal herido, pero esa es una historia que le diré a Faila después en esto, en este momento tengo que hacerla entrar en razón, está muy mal, herí sus sentimientos, imaginó cómo debió sentirse todo este tiempo al buscarme. Alce mi mano y le indique que se sentará en la palma de mi mano, ella lo hizo, se sentó con la mayor delicadeza del mundo, mientras se limpiaba sus ojos rojos e hinchados por llorar tanto. Le sonreí y ella me sonrió también.

-Faila, tranquila. Yo no te abandonaré. Eres la mejor guardiana. – La luz de su cuerpo que estaba cubierta por un aura sombría empezaba a tomar un color más cálido. – Además, tú me has ayudado mucho Faila: Me alimentas, me cuidas, te preocupas por mí e incluso me regañas por cosas que hago. Lo has hecho muy bien. Eres una buena guardiana. Nunca digas que no lo eres, Faila. – Su brillo amarillo volvió y volvió a sonreír, pero combinado con lágrimas.

-Gracias Zac. Me esforzaré más por ser mejor guardiana. – Ella se quitó de la palma de mi mano y volvió a abrazar mi mejilla, seguido de un beso en este mismo.

Tenía pensado ir directamente el día de hoy con Goku, pero viendo lo que pasó con Faila es mejor ir mañana. Así que después de explicarle lo pasado durante este mes ella estaba más tranquila e incluso me regaño diciéndome que ella me fuera cuidado mejor que la tal Haru. Y reclamó diciendo que debí volver antes a la cueva porque primero pensó que me había ocurrido algo, pero lo descartó porque ella no murió al instante y luego tuvo la opción de que yo la había abandonado por ser mala guardiana y nuevamente volvió a llorar, tuve que volverla a consolar.


Después de horas de explicaciones, finalmente cayó la noche, cenamos y decidimos ir a descansar. Ella no quería dormir en su habitación privada, literalmente se creó una cama improvisada en la mesa del comedor, creo que teme que aún la abandone. Pude escuchar su pequeña nariz congestionada. Me levanté de la cama y la tomé en mis manos. Es demasiado tonta y llorona, pero en parte es adorable.

- ¿Qu-Qué haces? – Dijo desde la palma de mi mano mientras me miraba sonrojada. No se esperaba que la tratará con cuidado. Me da pena que ella me estuviese buscando todo este tiempo sin éxito, lo único que puedo hacer es consolarla de este modo. Le dediqué una sonrisa y le dije que podía dormir conmigo. A ella le brillaron sus pequeños ojos y se acomodó en mi almohada. Al parecer ya se había tranquilizado porque pude escuchar sus pequeños ronquidos al instante. Mañana de seguro estará mejor.


Al día siguiente, me propuse a comer un gran pescado para desayunar, creo que eran alrededor de las nueve de la mañana, dormimos un poco más de lo debido. Faila estaba más tranquila y era la misma de antes, me alegra que haya vuelto a la normalidad. Después de comer o mejor dicho tragarme el gran pescado y de hacer algunos estiramientos para poder bajar la comida, decidí irme volando hasta la casa de Goku, no sabía dónde era así que Faila me guiara, ella ya habia buscado las coordenadas de la casa de Goku. Así que, me deje guiar por aquella pequeña guardiana.

Así sin más, ambos nos dirigimos volando a aquel lugar. Luego de una hora de vuelo llegamos a la casa del hombre más fuerte del mundo, realmente viven lejos, no pensé que estuviésemos algo lejos del bosque en que estábamos.

Descendí prácticamente cerca de la puerta de la casa. Estaba nervioso, tenía miedo de tocar la puerta, o sea iba a conocer a la persona que siempre he visto desde la infancia, es algo pues... como decirlo en palabras simples: "nervios", "emocionante", "confundido", "alegre". Sentía de todo en ese momento. Faila se estaba impacientando porque no había tocado la puerta. De pronto ella es la que da el paso por mí.

- ¡Faila! ¡¿Por qué lo hiciste?! – Susurré entre dientes. Aunque fue buena idea que lo hiciera porque a mí me hubiese tomado todo el día. Escuché la voz de Milk detrás de la puerta decir que ya iba. Mi cabeza daba vueltas, pero estuve firme.

Me aparté un paso de la puerta porque escuché exactamente la perilla de esta abrirse. Faila rápidamente se escondió dentro de mi dogi. Estaba solo en esto prácticamente. Aquella mujer de cabellos negros como sus ojos salió y me miró con una sonrisa.

-Hola. ¿En qué puedo ayudarle? – Me dijo con amabilidad. Aunque siempre la haya conocido con un gran temperamento ella es amable y educada si se le trata como se debe.

-Este... H-Hola, estoy buscando a su esposo. – Creo que la cague, así no era como la venía ensayando en el camino. Hasta Faila me dio la señal golpeando levemente mi pecho. Ella me analizó con la mirada, estaba realmente nervioso hasta sudaba frío. Solo esperaba que no me reconociera y pensará que soy una clase de acosador o algo así.

-Si buscas a Goku. Está buscando leña. – Su voz sonó autoritaria. Ya puedo notar porque le temen. - Si quieres esperar por él, puedes entrar. Estoy a punto de servir el almuerzo. – Acepte su invitación asentando. Ella se dirigió directamente a la cocina y me indicó que podía tomar asiento. - ¿Eres algún amigo de Goku?

-Eh... algo así... - ¿Pero qué digo? Él ni sabe de mi existencia. Ella me miró de reojo y siguió batiendo la cuchara en aquella olla.

- ¿Qué edad tienes? Puedo notar que eres muy joven. - Preguntó mientras me miraba de arriba abajo.

-Eh... tengo 16 años, señorita. – Incliné mi cabeza con vergüenza ahora mi vista está en aquella mesa.

- ¿No, nos hemos visto antes? Creo recordar tu rostro de algún lado. – Casi me caigo de la silla por ese comentario.

Levante la mirada con una sonrisa forzada. -N-No, no lo creo. De seguro me confunde con alguien más ja, ja. – Ella no siguió preguntando, prosiguió con el almuerzo. ¡Dios me siento súper nervioso! Después escuché unos pasos de los cuales provenía de uno de las habitaciones de la casa y salió un pequeño bostezando hacía la cocina.

-Mami... y ¿Papá? – Preguntó el niño mientras se rascaba su ojo derecho.

-Tu padre salió un momento Gohan. - Respondió la madre mientras añadía condimentos a la olla.

Después el pequeño Gohan colocó su mirada en mí. Desvié la vista y los nervios estaban a mil, espero no me recuerde. - ¿Usted no es el señor que se tropezó con mi mami en el mercado? – Pregunto de forma inocente. ¡¿PERO COMO CARAJOS ME RECUERDA?! Yo a su edad ni recordaba mi propio cumpleaños o donde dejaba mis juguetes. Creo que tiene cuatro años si mal no recuerdo. Pero ¡Dios! Es muy inteligente para su edad. Eso se debe a la influencia de Milk.

-¿Eh? – Lo más inteligente que pronunció mi boca. – N-No, creo que te confundes con alguien más. – Dije mientras negaba con mis manos. Soy pésimo para disimular en estas situaciones, por favor tierra trágame y escúpeme en cualquier parte del planeta.

Milk le dijo que yo era un conocido de Goku y luego le indicó a su hijo que se sentará en la silla y que me acompañará mientras esperábamos el almuerzo.

¡Por favor ayuda! Gohan me seguía viendo de arriba abajo es obvio que me recuerda, sólo que yo estoy fingiendo demencia. Me sentía intimidado por un niño de cuatro años, me seguía analizando con la mirada.

-Gohan, hiciste tus deberes. – La voz salvadora, Gohan dejo de mirarme y posó su mirada en su madre.

-Si mami, las terminé. – Respondió firmemente.

Milk se acercó a la mesa con dos platos de comida, me aproximó un plato y Gohan empezó a comer la suya. Yo ni había probado la comida, seguía nervioso. ¡Ya Zac! Eres un hombre tú mismo decidiste hacer esto así que, deja de ser cobarde y hazlo bien. Tomé la cuchara y empecé a dar el primer bocado, definitivamente estaba rico. No me di cuenta, pero en ese mismo momento escuché la voz de Faila a mi lado.

- Vaya, niño desprendes una buena energía. – Dijo Faila. Estaba prácticamente a la vista de Gohan y Milk.

¡¿Pero qué mierda hace?! ¡¿Por qué sale así?!

Solo escuche a Milk gritar y alejarse de la mesa. Gohan quien más que impresionado estaba fascinado por ver aquella personita flotando sobre la mesa.

- ¡¿Qué haces, Faila?! – Pregunté entre dientes. Faila se dio cuenta de su error, y se puso la mano en la cabeza con una sonrisa nerviosa.

- ¡Es un bicho! – Gritó Milk apuntándole con el cucharón.

- ¿Ah? – Se ofendió Faila. – Disculpe señora, pero yo no soy un bicho. – Se acercó más a Milk con las manos en la cadera. - Yo soy una princesa y una gran guardiana. – AAAHHH, Faila ¡Callate! Milk estaba sorprendida ante el pequeño ser parlante. – Y para su información usted es solo una señora gritona, me extraña que tenga esposo. - Le sacó la lengua.

Listo, ya estamos muertos.

Eso colmó la paciencia de la joven esposa y empezó a tener una discusión con Faila. Gohan y yo no pudimos evitar que nos salieran gotas de agua detrás de nuestra cabeza por ver aquellas dos discutir y sacarse las lenguas. Por lo menos no se lo tomó a mal.

- ¿Quién es ella? – Preguntó de manera inocente el pequeño. Al parecer se encontraba interesado por Faila. Bueno aún sigue siendo un niño después de todo, le daría curiosidad ver una criatura como ella. Así que, ignorando los gritos de la mujer diminuta y la joven esposa. Le expliqué a Gohan que Failan era un ser muy especial y que era mi acompañante. Que si quería podría presentarse la después de que acabaran de discutir. Gohan asentó y me sonrió.


Después de algunos minutos ya se habían calmado, creo que empezaron a llevarse bien a tal punto de que Faila recrea vestidos que le pedía Milk. Ya se llevaban bien. Asimismo, les presente a Faila de la manera que debería ser y no de sorpresa, no tenía pensado presentarla en ningún momento, pero debido a esto, ya Faila podía volar y pasear donde quiera. Era fastidioso tenerla escondida en mi dogi pegándome cada rato porque me movía o porque decía algo que no le convencía.

En ese mismo instante llegó la persona más esperada. Cruzó la puerta y se nos quedó mirando confundido. –Ya volviste, Goku. – Anuncio la pelinegra. Quien estaba sentada desde antes hablando con Faila de vestimentas y otras cosas de mujeres.

- ¡Papa! – Gritó el pequeño abrazándolo. Goku lo cargó y el pequeño atinó a rodear medio torso de su padre para sostenerse. - ¿Papá, usted conoce a ese chico? – Lo pregunto mientras me miraba y luego cruzaba su mirada con su padre.

Goku se quedó pensando quizás me buscaba en sus recuerdos. – No, no lo conozco ¿Quién es usted? - Preguntó de forma inocente.

- Señor si no es molestias, ¿Puedo hablar con usted afuera de la casa? – Le pregunté en un tono serio. No quería que Milk y Gohan se llevarán más sorpresas.

Él cambió su semblante a uno serio y asintió. Dejó a Gohan en el suelo y miró a Milk para luego decirle que ya volvía. Ambos salimos por la puerta, pero antes de irme le dije a Gohan que si podía cuidar a Faila por mi, él solo asintió y luego me retiré junto a Goku.

Después caminamos un poco más allá de la casa. Goku se paró en seco. - ¿Y? ¿De qué querías hablarme? – Preguntó sin vacilar.

-Quería advertirle que en el futuro tendrá enemigos muy fuertes y que amenazaran con destruir la tierra. – Goku me miró un poco serio y cambió su semblante a uno alegre.

- ¡¿Qué?! ¿Hablas en serio? ¿Y qué tan fuertes serán? – Interrogó con un tono inocente. Yo sonreí porque sabía cómo se sentía esa sensación.

-Mucho señor e incluso algunos le será difícil de enfrentar. – Dije directamente. Por lo menos esta vez me sentía más confiado.

-¡Vaya! Entonces tengo que entrenar muy duro. – Dijo con su mano detrás de la cabeza y con una sonrisa.

Sonreí ante su reacción y seguí hablando. -Otra cosa, señor. Si no es molestias, pero quiero pelear contra usted. – Confesé para luego posicionándome para pelear. No he tenido experiencia peleando con otras personas, y esta será la primera vez. Él me devolvió la sonrisa y tomó su típica posición de pelea.

Había absoluto silencio, ambos nos mirábamos con una sonrisa de oreja a oreja. Yo esperaba que él diera el primer paso, pero por lo que veo estaba esperando a que yo atacará.

De esta manera, él se abalanzó hasta a mí, bloquee su patada con mi brazo derecho, seguido de un golpe que esquive con facilidad. Él me miró con una sonrisa, posteriormente dio otra patada que esquive y rápidamente tomó su pierna para darle algunas vueltas y lanzarlo al cielo, él se detuvo en seco en el aire, me vio desde el suelo. Mi rostro dibujó una sonrisa y decidí abalanzarme hacia él. Después de algunos golpes ambos retrocedimos y él descendió, yo le seguí la acción. Su sonrisa aún se mantenía, se notaba que estaba emocionado, yo también lo estaba. El rompió el silencio.

-Es raro que no sienta tu ki. ¿Cómo lo ocultas por completo? – Me pregunto de manera inocente. Era de esperarse, estaba usando el collar. Me reí un poco.

Me quite el collar, claro, pero no antes coloque mi nivel de poder al mismo nivel que el de él. – Este collar es el que oculta mi presencia. – Dije mientras levantaba aquel collar para mostrárselo. Quizas mande a la mierda el plan de desaparecerme y observar desde lejos, pero estaba tan concentrado en pelear que ni sé qué estaba haciendo.

-Ah, ya veo. Bueno yo me estaba conteniendo. – Confesó. Yo solo me eche a reír es de suponer que algo así viniera de él.

-Bueno, no lo haga más porque yo tampoco me contendré en esta pelea, señor. – Dije con una sonrisa de oreja a oreja.

Lance mi collar sin cuidado alguno al suelo en este momento solo estaba centrado en la pelea. Me volví a poner en mi posición qué consistía en tener los pies medianamente separados y con los puños adelante. Y él también volvió a su postura. – Por favor señor, no se contenga. – Solicité de manera seria. La verdad es que no quería que él se contuviera. El que estaba limitando su fuerza era yo.

Se lanzó nuevamente para comenzar con un golpe, que esquive de manera sencilla, seguido de patadas y golpes consecutivos que esquivaba y en algunas me daba. Decidí también dar golpes, él esquivaba y le atinaba algunos de ellos. Era divertido luchar así y sentía como mi sangre hervía quería más de esta adrenalina. ¡Así que esto es sentirse con vida! Después de varios golpes ambos pegamos un brinco separandonos.

-Huuuff... J-Jamás uuff... me había sentido así... jajaja huuff. – Dije con la voz entrecortada y con jadeo incluido. Estaba sumamente emocionado con esta pelea, aunque es una blasfemia que actualmente repase sus poderes y da por hecho que estoy haciendo un gran esfuerzo por contenerme. Quiero pelear con todas mis fuerzas, pero tampoco puedo matarlo o dejarlo herido, él tenía que pelear contra su hermano y entrenar en el otro mundo. – Por cierto... no me presenté antes, me llamo Zac.

Él sonrió de oreja a oreja y dejó su postura de combate que tenía todo el tiempo, él también estaba jadeando y también estaba cansado, creo que más que yo. – Yo... Me llamo Goku. – Solo me reí levemente.

-Lo se...

-¿Eh?– Fue lo único que pronuncio. - ¿Cómo sabes mi nombre? – Me miró confundido y con la mano en la cabeza mientras la ladeaba un poco.

-Su esposa, me lo dijo. - Le respondí.

- ¡AH! Hablas de ChiChi. Bueno qué bien que te haya dicho mi nombre. Sabes que, eres muy fuerte. Nunca pensé que alguien más pudiese pelear a mi nivel. Hasta creo que podría perder contra ti. – Si supiera que actualmente lo superó. – ¿Acaso estás ocultando tu poder?

No pude evitar reírme ante aquel comentario. Claro que lo estaba ocultando, pero como esperaba de él se daría cuenta tarde o temprano. – Si, estaba ocultando lo.

- ¡¿Qué?! – Se sorprendió. – Bueno yo también me estaba conteniendo un poco, pero veo que tú eres mucho más fuerte que yo. - ¿Se estuvo conteniendo? Que hijo de... yo ni me di cuenta cuando se estuvo conteniendo solo estaba pendiente de la pelea y de limitar mi nivel de poder al de él.

-Hump, ya veo entonces esta vez ven con todo. – Me posicioné nuevamente para seguir con la pelea.

Él también hizo lo mismo. Esta vez ambos nos abalanzamos, pero antes de llegar a chocar puños, una voz nos detuvo en secó, y ambos caímos al suelo por habernos detenido de forma forzada. Tanto Goku como yo posamos nuestra mirada en la mujer que nos insultaba.

- ¡GOKU! ¡¿NO VEN QUÉ LA CASA SE CAE A PEDAZOS Y GOHAN NECESITA DAR SUS LECCIONES?! ¡DEJEN DE MOLESTAR CON SUS PELEAS ABSURDAS! – Gritó la mujer del guerrero más fuerte del mundo. Ella tenía agarrado de la mano al pequeño Gohan y Faila estaba sobre la cabeza de aquel pequeño. Ambos nos sentamos en aquel suelo mientras éramos regañados por aquella mujer. Parecíamos niños.

-Perdóname, ChiChi, pero no, nos pudimos contener. – Ahora que lo pienso acá se llama ChiChi. – Lo siento, Zac. Pero es mejor dejar esto para otro momento. – Informó, mientras tenía su mano detrás de su nuca. Realmente quería seguir la pelea, pero tenía más miedo de lo que nos podría hacer Milk.

Entramos a la casa a comer y más fue la impresión de la mujer de cabellos negros ver que yo también comía como una bestia que no tenía fondo en su estómago como su esposo.

Estuvimos charlando de la vida cotidiana e incluso Milk me pregunto si estudiaba a lo que atiene a decirle que estudiaba en casa y que quizás sabía algunas literaturas de cortesía de mi carrera en mi vida pasada, al parecer se quedó impresionada de que aparte de rivalizar el poder de su esposo, me dedicará a estudiar. Si supiera que lo más cercano que estuve de estudiar desde que llegué acá fue lo que Haru me enseñó, como también tengo conocimientos de un mundo que ella desconoce y que quizás no sean tan diferente a este.

Así que, le comenté que había estado estudiando un poco sobre plantas medicinales, gracias a una amiga que está culminando su carrera como investigadora de plantas medicinales. Error, no debí decir eso, esto le maravilló a ChiChi e incluso me insistió en que si podía enseñarle a Gohan lo que me enseñó mi amiga. Se supone que yo estoy acá solamente para ayudar a entrenar a Goku, pero ella me seguía insistiendo en que le transmita conocimientos a Gohan.

Gohan ya es muy inteligente para su edad ¿Qué más podría enseñarle? Pero esa mujer me había dado comida y me invitó a quedarme el tiempo que quiera, sé que lo hace para que le enseñe a Gohan, pero no es mala oferta. Sin embargo, no la iba a aceptar, no me gustaría quedarme en su casa e interrumpirlos en sus cosas, claro si es que hacían eso, ya que, dudo mucho que Goku haga algo así. Además, podía usar la teletransportación ir y venir cuando quiera, pero no quería que Goku me viera hacerla por descuido mío.

Y nuevamente Milk me interrumpió de mis pensamientos. Seguía insistiendo en quedarme. Creo que lo mejor es que me quede por estos lados, pero no estaré en la casa, sino en el bosque tampoco está mal, ya he dormido a la intemperie.

Volviendo con la petición de ChiChi. Así que, decidí decirle que me quedaría esta noche, pero que a partir de mañana me quedaría en mi casa y que si me dejaba entrenar con su esposo le daría lecciones gratuitas al niño. Al parecer no se lo tomó a mal, solo me dijo que estuviese al día con su hijo.

Esto se saldrá un poco de control, ya me imaginó a Milk persiguiéndome para que le de clases a Gohan en vez de entrenar a su esposo. Pero no creo que actué así, será mejor que le expliqué qué le daré tiempo a su hijo. Tampoco me gustaría saturar al pequeño de tanta labor. Es un niño de cuatro años debería también distraer su mente.

Miré a Gohan por unos segundos con una sonrisa leve, él también me miró con una sonrisa y pude notar que movía su cola de lado a lado. Al parecer le agradaba la idea de estudiar conmigo. Creo que Faila se encargó de que le cayera bien. Le dije a Goku que si estaba de acuerdo con entrenar juntos, solo me dijo que, estaba bien que le hacía falta entrenar para enfrentarse a mi. Le comuniqué que, lo ayudaría a entrenar y que quizás cuando culmine su entrenamiento volvamos a luchar sin contenerlos, él se emocionó ante la idea que dijo que se entrenaría duro para poder pelear contra mí.

Que irónico el niño entrenando al adulto. Cambió el tema y mencionó que era muy joven para ser muy fuerte, pero que igual eso no le importaba.

Pero ¡¿Qué carajos acabo de hacer?! Le acabó de dar una razón para hacerse más fuerte. Si se hace más fuerte acabará con Raditz rápidamente y no podrá entrenarse al otro mundo y toda la trama terminará en la mierda por mi culpa. Bueno tendré que poner leve el entrenamiento y ponerle excusas de descansar algunas semanas para así limitar su emoción por entrenar. Qué bueno que Milk me insistió en enseñarle a Gohan, ya que, así tendría más excusas para que Goku no hiciera nada. Solo espero que todo salga bien.