Día 1.

Dimos inicio al entrenamiento, el primero en levantarse fue Goku, lo vi a los lejos estirando su cuerpo. Me acerqué de manera cautelosa y establecí una conversación. - Veo que te levantaste temprano para entrenar.

Él me miró con sorpresa y se levantó del suelo dejando atrás que estaba estirando sus piernas. -¡Ah, Zac! Si, es que quiero comenzar para así poder pelear contra ti. - Dijo mientras volvió a su estiramiento.

-Goku, solo te digo que vayamos con calma. - Excuse. No quiero que se haga más fuerte. - Mira, comenzaremos con meditación y después te daré algo que quizás te guste. - Aclaró y este detuvo su estiramiento, le dije que ciénaga conmigo y este hizo caso al pedido.

Llegamos a una cascada y ambos nos sentamos en rocas individuales. Le dije que primero tenía que calmar su mente y que no todo implicaba la fuerza. Él debería saber esto mejor que nadie, Goku se dejó llevar e inició con la meditación, luego de un par de horas empezó a preguntar si ya podríamos tener una pelea. Le dije que terminará de meditar e iniciamos con el entrenamiento.

Son Goku seguía meditando o eso intentaba porque notaba que se estaba impacientando, así que, decidí decirle que ya era hora de darle lo que le iba a dar. Pero antes, le comuniqué que, me esperará un minuto. Lo dejé en aquella cascada y a los minutos volví con un par de pesas, estás solo aumentaron el peso de su cuerpo, es algo parecido como la gravedad, pero solo que es menor. Sé que él entrenará en el otro mundo con la gravedad, así que, esto es lo más cercano a ello.

Después de explicarle un par de veces por fin había iniciado con su entrenamiento. Me dio gracia verlo intentando levantar su propio peso aumentado.


Día 15.

Ya llevo días entrenando a Goku, como también darle clases a medio tiempo a Gohan. Kakarotto y yo nos hemos limitado a meditar un poco y hacer pequeñas luchas entre ambos. Me sorprendió que Milk se tomará de manera neutral sobre entrenar a su esposo. No obstante, al parecer se lo ha tomado de maravilla y esto es debido a que, he sabido manejar un poco el tiempo en cuanto a darle clases a Gohan y estar con Goku entrenando. La única condición que nos ha puesto es que entrenemos más allá de su casa y que de vez en cuando Kakarotto la llevase de compras o saliera a lugares con ella, pobrecito. Él no quería, pero le tuve que decir que hay veces que un hombre debe realizar sacrificios para conseguir su cometido y así fue como Goku terminó acompañando a Milk en vez en cuando a salir de compras.

En cuanto al entrenamiento él seguía con las pesas, pero logró acostumbrarse rápido en pocos días. No sirvió mucho ese método, Así que, con otras pesas lo obligue a trabajar cinco veces el peso de la tierra, esas pesas se ajustan en los antebrazos y las pantorrillas. Él seguía su entrenamiento tratando de mantenerse en pie con aquellas pesas nuevas. Yo solo me limitaba a observar desde un árbol, quería entrenar, pero no puedo darle más motivación si me ve con pesas más aumentadas de las que tiene, lo más seguro es que lo motive a que agrande más las pesas. Por lo momentos veo que está haciendo un gran esfuerzo por mantenerse en pie.

Por eso mismo, solo le daré esas pesas, no puedo aumentarlas más, la idea es ponerlo un poco a la par de su hermano, pero no tanto con que no se pase del nivel máximo de Raditz todo estará bien. Siempre lo chequeo con examinar para verificar si su nivel de poder aumento. He notado leves aumentos, pero no tanto, su nivel de pelea anterior era de 416 y ha aumentado a 451, o sea que se le ha sumado 35. Bueno es un progreso. Espero ver más avances después de unas semanas más.

Si doy mi opinión sincera referente al entrenamiento que le estoy dando, creo que, no pude resistir solo verlo a él haciendo algo así que, también quise hacer un poco de entrenamiento.

Lo siento, pero no pude resistir y le pedí a Faila que me hiciera otras pesas similares a las de Goku. De esta manera, las aumenté veinte veces más a la gravedad de la tierra, prácticamente, caí al suelo súbitamente por hacer esa gracia. Ya he hecho entrenamiento con las pesas, pero jamás me pase de los quince o diez con esto me doy cuenta que me falta mucho caminó por recorrer.

No debí holgazanear durante un mes. Sin embargo, es lo que se tiene por descuidado. De igual forma, pude mantenerme en pie y forzando mis músculos a más no poder lancé los primeros golpes al aire con dificultad.

Y así dio inicio el entrenamiento secreto de Zac.


Día 17

Hoy ChiChi me pidió darle clases a Gohan temprano. ¡¿Por qué?! Hoy tenía planeado entrenar con Goku después de desayunar. Pero bueno lo hago por el chico, aunque me da miedo que esa mujer me llegase a hacer algo, es mucho más peligrosa que un Majin Boo y Bills de la destrucción combinados.

Decidí entrar a la habitación de Gohan, pero antes le dije a Goku que tratará de relajarse un poco hoy. Creo que ni caso me hizo y se dedicó a tratar de superar las pesas de gravedad, dudo mucho que lo haga de un día para otro lleva poco que las está usando.

-Hola Gohan. ¿Listo para algunas lecciones el día de hoy? - Dije al entrar a la habitación del pequeño. Gohan me dedicó una sonrisa y dijo un sí con felicidad. Luego me miró algo confundido y me pregunto:

-Señor Zac. ¿Usted no iba a entrenar con mi papá? - Lo miré desconcertado. Bueno es obvio que me pregunte, ya que, desde que estoy acá siempre he entrenado con Goku en la mañana y me he dedicado a darle cuatro horas de clases a él cuando no estoy entrenando a Goku. No le puedo decir que su madre casi me amenaza a muerte para que le diera más horas extras de lecciones a su retoño.

-Bueno, Gohan. -Estaba pensando en que decirle. - Esta vez estaré dándote clases a ti. ¿No te emociona? Te daré algunas teorías referente a plantas medicinales. - Que bueno que mi cerebro retenga información, prácticamente lo que haría es decirle lo que ya leí en los libros de Haru y lo que ella me explicó.

Nunca puse en práctica eso. Solo lo sé porque me daba curiosidad la información y teoría de este mundo. En mi vida pasada fui un comunicador social y era común que nosotros estemos relacionados a la literatura y también al ser curiosos. Esto con el fin de mantenerse al tanto y mantener un intelecto para mi carrera profesional.

Volviendo a la realidad Gohan se sentó rápidamente en su pequeño escritorio y realmente estaba más emocionado que yo por comenzar con la lección.

-Bien, Gohan. Seguiremos con la lección de ayer. Recuerdas que ayer hablamos referente a algunas hierbas medicinales que sirven para mejorar el metabolismo de los seres humanos y que también funciona como purificador.

-¡Sí maestro! - Cuando me llama así me hace sentir viejo. Sé que soy su profesor, pero solo tengo 16 años. - Se llamaba Moringa Oleifera. -Pero qué listo es. Me hubiese encantado ser como él cuando tenía su edad. Para ser un niño de cuatro años era muy inteligente para su edad.

- ¡Excelente Gohan! Si sigues así ya sabrás todas las teorías y plantas que hay en el planeta tierra. - Dije con una gran sonrisa en mi rostro. Pude notar como movía su cola de lado a lado.

Camine a buscar algunos libros que Gohan tenía en su habitación para ver qué más podríamos hacer. - Maestro, quería preguntarle una cosa. - Dijo en un tono algo penoso.

-Dime Gohan. - Respondí en un tono calmado, mientras me volteaba a verlo.

- ¿Por qué tiene un cinturón que se parece a mí colita? - Quede tieso como roca cuando me hizo la pregunta, tanto me había acostumbrado a tener esa dichosa cola como un cinturón que ni me preocupe por ella, se me olvidó por completo, no había pensado en qué decirles sobre eso. Teniendo en cuenta que dentro de poco vendrán Raditz y después Vegeta y Nappa. Tenía que decirle la verdad, después de todo tarde o temprano se enteraría, pero omitiré la parte de que soy un Saiyajin como él por el momento, Gohan aún no sabe que ellos existen.

-Bueno Gohan es sencillo. Soy parecido a ti. Por decirlo así, soy especial como tú. - Vi el gestó de confusión en el niño. - Como te digo... eh... - Entonces decidí quitar el agarre de mi cola para poder mostrárselo. Él quedó sorprendido al ver que tenía una extremidad parecida a la de él. Se levantó rápidamente de su silla para verla mejor.

-¡WUAO! Pensé que era el único en tener una colita. - Dijo con brillo en sus ojos, creo que le sentó bien saber que no es el único en tener una cola en la espalda baja.

-Gohan. - Me miró rápidamente al llamarlo. - Ya que la viste. -Me agaché al nivel de él para poder hablar mejor, coloque una mano en su hombro, mientras mi rostro dio una expresión de preocupación y a su vez de molestia.

Odio la idea de que un niño como él sea llevado a la batalla a edad temprana, sé que la tierra puede correr peligro y necesita su fuerza... Sin embargo, el ser lanzado a tan poca edad en un bosque o desierto, sin protección, sin contar con nadie y que tu único motivo sea tratar de no morir o ser devorado. En serio me preocupa mucho y el tiempo que lo llevó conociendo es un buen chico, solo... es un niño. Con este pensamiento apreté un poco su hombro, cosa que preocupó al pequeño Gohan. Sé que no debo cambiar la historia. Sé que en mi mundo este sitio solo es una serie de ficción, pero al estar aquí ver que respiran, sienten y su calidez...

Me hace pensar mucho si de verdad debería mantener la historia, tengo miedo de generar cambios. Quizás pueda evitar que Piccolo lo entrené, pero eso implicaría quitarle el desarrollo que va a tener Gohan. Aún seguía con mi semblante serio, no tenía la menor idea que hacer hasta que al final y de dura manera lo decidí. Lo lamento, Gohan. Pero no puedo cambiar la historia, mi plan es mantenerlo no destruirlo, no sé qué pasaría si no obtienes desarrollo. Lo más seguro es que mueras por ese hecho. De verdad lo lamentó, trataré de compensarlo. Así que, decidí culminar con la conversación.

- Debo decirte que habrá más personas que quizás tengan esta misma característica que nosotros. - Su faz preocupada cambió a una serena. - Pero eso no quiere decir que todos sean buenos como nosotros. - Lo miré directamente a los ojos. - Así que... ten cuidado, Gohan. - Su rostro mostraba la clara preocupación, pero aún así me sonrió y asentó. Yo le sonreí y volví a levantarme para volver a colocar la cola en su sitio. -Bien Gohan continuemos con la lección de hoy.

- ¡Sí maestro!

Duramos varías horas, le daba lecciones de las plantas medicinales como también incluía teorías o ideologías de científicos, no hay mucha diferencia entre mi mundo y este e incluso hay algunas cosas que son algo similares. Después de unos minutos se escuchó la puerta del cuarto del pequeño abrirse, por instinto ambos volteamos a ver para encontrarnos con Milk con una gran sonrisa y una bandeja de jugo que incluía el almuerzo.

-Veo que aún sigues dando lecciones a Gohan. Me alegra mucho que le hayas dado más horas extras. - ¿Qué? ¿Cuánto ha pasado? Ni me percaté de la hora. Debería ayudar a Goku en su entrenamiento, pero si digo eso, ella me podrá matar.

Me puse nervioso y llevé mi brazo a la nuca inconscientemente, mientras veía a aquella mujer dejar la bandeja en una mesa.

-Gracias por el almuerzo señora. - Ella se volteó a mirarme con una gran sonrisa.

-Tranquilo, es lo menos que puedo. Después de todo le estás dando lecciones gratis a Gohan. Además, puedes decirme ChiChi soy aun una esposa joven. - Dijo ella en un tono amable, mientras se acercaba a la puerta. No pude evitar sonrojarme de la vergüenza. - Bien, entonces los dejo para que sigan con los estudios. - Ella salió de la habitación. Gohan y yo nos miramos por unos segundos y repentinamente reímos un poco.

-Bien, Gohan tomemos un descanso. - Mandé, mientras estiraba mis brazos.

-Está bien, maestro. - Ambos decidimos almorzar afuera, además, hacía un buen día así Gohan puede poner en práctica lo aprendido.

Mientras tanto Son Goku: - Zac se ha tardado mucho en terminar con Gohan. - Dijo mientras se pasaba la mano por la nuca. Miró el cielo por unos segundos buscando las razones de porque Zac aún no se había presentado hasta que le vino una posibilidad a la mente. - Lo más seguro es que ChiChi le haya dicho que le diera más lecciones a Gohan. Bueno qué importa, iré a comer, entrenar mucho ya me dio ganas de comer. - Hablo para si mismo, mientras se levantaba del pasto y caminaba rumbo a su casa.

De vuelta a la casa de los Son. Milk estaba doblando ropa, mientras Faila conversaba con ella. Al parecer se habían hecho muy amigas y creo que a Milk le hacía falta una presencia femenina en casa. Me alegra que se lleven bien. Faila se percató que iba saliendo de la habitación junto al pequeño Gohan y se nos acercó.

- ¿Y qué tal Gohan? ¿Qué tal te ha ido hoy en las lecciones con este tonto? - Dijo mientras se acercaba un poco al rostro del pequeño.

-¡Hey! Deja de decirle eso. - Dije en un tono molesto.

Ella se me acercó a hablarme y me miró con una sonrisa. - Vamos, Zac. ¿A poco aprende algo bueno de ti? - Gohan se echó a reír, Faila también, estaba molesto, pero no pude evitar reírme también.

Y así este día se convirtió en descanso solo porque se me pasó la hora, pero lo bueno de esto es que pude pasar un gran día. Asimismo, culminamos el día número 17 o eso pensaba. Porque esa misma noche a Faila y a mí nos llegó una visita que quizás yo esperaba. Como era de suponer tarde o temprano vendría hasta acá.

- ¿Quién eres? Y ¿Qué haces cerca de la casa de Goku? - Preguntó la figura con sus brazos cruzados y con el semblante arrugado.

- ¿Y tú quién eres para hablarnos así? - Reclamó Faila. Esa mujer no se puede callar en ocasiones.

Pude ver como sus cejas bajaban a más no poder. - Ya, tranquilos. Soy un amigo de Goku.

-Tú no eres de aquí. No te he visto antes, además...-Dejó de cruzar sus brazos para mirarme de una manera analítica. - Veo que ocultas tu verdadero poder. - Vaya se dio cuenta más rápido que Goku, era de esperarse de Piccolo.

- ¿Y qué harás al respecto? ¿Pelear conmigo? - Pregunté de manera grosera, en parte mi intención era provocarlo, pero también quería ser algo arrogante con él. Tenía ganas de presumir un poco mi fuerza.

Esto en rabió al namekusei y rápidamente se me abalanzó con intención de iniciar la pelea con un golpe, sencillamente la desvié y le devolví un golpe directo al estómago, cosa que hizo que el soltará un quejido mudo y seguido una patada en el mismo lugar que de inmediato salió disparado más atrás de unos árboles rompiendo algunos a su paso. Menos mal estamos algo lejos de la casa de Goku porque si no Milk me matará por dañar parte de su casa.

Le dije a Faila que se mantuviese en una distancia prudencial y me acerqué caminando hasta donde había caído aquel namekiano, pero no lo encontré. Había ocultado su ki. Pero sabía que él seguía por aquí ideando algún plan. Creo que herí un poco su orgullo, supongo que él pensaba que Goku y él eran los únicos más fuertes del planeta.

- Vamos, eso no servirá conmigo. - Empecé a mirar mi entorno con una sonrisa, sé que él no se rendirá, pero aún así no puedo subestimar a Piccolo porque es muy inteligente. Estaba atento a cada sonido y a cada movimiento. Pude sentir su presencia detrás de mí al parecer está reuniendo energía, no me digas que hará aquello... Volteó a mirar en donde se supone proviene la energía

- ¡MAKANKOSAPPO! - Gritó y seguido lanzó aquella energía que parecía un taladro de energía, fue directamente hasta mi pecho. Pero sin más use la teletransportación para esquivar aquella habilidad y me coloqué detrás de él, mientras flotaba de cabeza. Vi como la habilidad atravesaba los árboles hasta que se perdió más allá de ellos.

- ¡WUAO! Que buena técnica. Veo que te costó tomar mucha energía para realizar dicha técnica. - Claro tampoco esperaba que la usará muy antes, a lo mejor lo sorprendí demasiado con mi golpe, aunque debo decir que ni tiempo de reacción le di. Él volteó a mirarme con algo de miedo y se alejó rápidamente de mí. - Tranquilo no soy enemigo. - Decidí colocar los pies sobre la grama y hablar con él. Mi intención número uno es ver si él quiere entrenar. - Si quieres que esa habilidad tenga más potencia, puedo ayudarte con eso, aparte de eso, Goku está entrenando conmigo por si te interesa. - Dije con una ligera sonrisa. Él cambió su faz de una sorprendido a una seria.

-No he pedido tu ayuda. - Sonreí ante el comentario. Sin más él solo empezó a tomar vuelo para irse.

- ¡HEY, MI PROPUESTA AÚN SIGUE EN PIE! - Grité y vi como aquel Namekusei desaparecía entre las nubes. Observé la luna y hoy estaba muy hermosa. Si me pregunta si he tenido problemas con la luna déjenme decirles que la realidad es que no, he evitado la luna llena desde que llegué acá. No me he cortado la cola porque no veo la necesidad, por los momentos la dejaré así.

- ¿Dejarás que se vaya? - preguntó Faila levantándose de una rama de un árbol que había estado todo el tiempo observando. La miré por unos segundos y no evité dar una leve sonrisa.

-Tranquila, él vendrá. - Informó, mientras caminaba de vuelta a donde estaba y Faila me siguió atrás.


Día 30

Y como le dije a Faila que él vendría tarde o temprano, creo que no duró mucho la verdad ya que desde la noche que nos encontramos en la noche del día siguiente volvió.

Estaba tratando de dormir en el árbol que se había convertido en mi cobijo desde que estoy con Goku. Faila me había dado la opción de realizarme una cama, pero me negué solo por el hecho de querer sentir como se vive en la naturaleza sin nada de ayuda de magia o guardiana que me ponga la vida fácil. Miraba aquel cielo estrellado, mientras indagó en qué estuviese haciendo en ese momento en mi mundo si aún siguiera vivo. Quizás estuviese llegando a esta hora del trabajo súper cansado a solo dormir y preparándome mentalmente para otra jornada al día siguiente. A veces pienso que es muy bueno haber muerto y renacer en este mundo. Es muy cómodo estar acá.

Tanto mi tranquilidad como mi hermoso paisaje fueron interrumpidos por una figura que estaba levitando cerca de mí con sus brazos cruzados. Lo miré de arriba abajo y luego me incorporé en aquella dura rama del árbol. Creo que me ha estado observando todo este tiempo. Intuyó eso, porque ni Goku es capaz de encontrarme en el bosque por el collar nuevo que me dio Faila.

-Hola, ¿Qué tal? ¿Ya te decidiste a entrenar con nosotros? - Él frunció el ceño y rápidamente me tomó del cuello de mi sudadera y me alzó hasta su rostro, me dio una mirada de desprecio.

-Solo entrenaré porque me dijiste que podía aumentar el nivel de mi habilidad. - Reí de forma nerviosa. Como le digo que solo coloqué una excusa para que vaya a entrenar, desconozco cómo hacer que esa habilidad aumenté. Mi única teoría es que solo entrené y se acostumbre a la habilidad.

-Vamos, vamos. Tranquilo está bien, te ayudaré en eso. Pero no es necesario que seas agresivo conmigo. - Dije con una sonrisa y realice un ademán para darle señal de que no haría nada. Le sonreí de forma inconsciente y él me seguía mirando con su semblante serio.

Suspiró al terminar de recordar aquel día de la visita "amigable" de Piccolo. Ahora lo estoy observando cómo trata de mantenerse en pie con aquellas pesas, las mismas que tiene Goku, aunque se le ve muy motivado. Debe ser la influencia de Goku, no quiere que él lo superé. He cancelado mi entrenamiento físico debido a que, ahora que Piccolo se encuentra alrededor, no puedo entrenar tranquilamente. Creo que veré su progreso, a ver. Miré a Goku primero [Examinar] pensé. Mi mirada fue primero al estado.

[Nombre: Son Goku / Kakarotto]

[Edad: 24]

[Raza: Saiyajin]

[Sexo: Masculino]

[Nivel de poder: 497]

Bueno para tener treinta días entrenando ha tenido un buen aumentó. Tampoco es que mi entrenamiento vaya al nivel del Kaio-sama o Whis. Pero está bien por los momentos su nivel de poder. Lo más seguro es que cuando entrené en el otro mundo con Kaio-Sama se haga un poco más fuerte. Este entrenamiento tiene doble filo, quizás haya buffeado un poco a Goku. Si sigue como va, calculo que cuando termine de entrenar tendrá un nivel de poder superior de los 800. Pero solo es una probabilidad, no estoy del todo seguro. En cuanto a las estadísticas.

[Resistencia: 40]

[Fuerza: 27]

[Velocidad: 25]

[Flexibilidad: 25]

[Sabiduría: 25]

[Inteligencia: 25]

[Fortuna: 32]

[Habilidad/Técnica: Kamehameha: 17/20]

Como lo suponía las estadísticas no se rigen tanto al nivel del poder, por decirlo así van según el ser vivo. Interesante ahora su nivel máximo con el Kamehameha ha aumentado. Bueno así está bien ahora veamos a Piccolo. Él llevaba apenas catorce días entrenando e imagino que no tendrá tanto aumentó como lo ha tenido Goku. Coloqué mi mirada en Piccolo y activé la habilidad.

[Nombre: Piccolo]

[Edad: 8]

[Raza: Namekusei]

[Sexo: Masculino]

[Nivel de poder: 444]

-Mmmm, tiene ocho años. No lo aparenta. Bueno imaginò porque creo que es una encarnación o algo así. - Y es obvio que llevaría ese tiempo de nacido.

- ¿Dijiste algo Zac? - Escuché la voz de Goku, quien estaba parado mirándome de forma confundida, y Piccolo me miró extrañado. Es obvio que me escucho decir eso, espero no malinterprete nada. No me había dado cuenta que hablé en voz alta, menos mal que no dije nada raro.

-No, Goku. Solo decía que dentro de un rato tendré que darle lecciones a Gohan. - Dije con una sonrisa forzada. Tonto casi abres la boca, me dejé llevar tanto en mis pensamientos que ni noté que pensaba en voz alta.

-Ah, está bien. - Me miró de manera extraña y luego siguió entrenando. Suspiré y proseguí en ver las estadísticas de Piccolo.

[Resistencia: 34]

[Fuerza: 30]

[Velocidad: 27]

[Flexibilidad: 25]

[Sabiduría: 30]

[Inteligencia: 27]

[Fortuna: 25]

[Habilidad/Técnica: Makankosappo: 13/20]

De esta manera cerré la tabla de estadísticas y coloqué mi mano izquierda en mi mentón y observé aquel cielo azulado para empezar a indagar; si seguimos así, quizás ellos dos le darán una buena pelea a Raditz. Repentinamente Faila venía volando rápidamente en mi dirección estaba agitada, me venía anunciar que al parecer Milk se estaba molestando porque llegaría tarde a darle las lecciones a Gohan. No pude evitar asustarme y decirle a Goku y Piccolo que podían seguir entrenando. Así que, me fui volando como una bala hasta la casa de Goku y Milk. Realmente esa mujer era de temer cuando se enoja. Sé que se preocupa por la educación de su hijo, pero a veces abusa un poco en eso.

Y aquí culminó el día treinta. Casi con mi muerte por llegar tarde a las lecciones, pero el lado bueno es que sobreviví.


Día 56

Ya faltaba poco para la llegada de Raditz, así que, el entrenamiento de Piccolo y Goku culminará muy pronto. Ahora mismo me encuentro caminando en donde se supone hemos estado entrando todo este tiempo, más fue mi sorpresa encontrar a Piccolo quien se encontraba con la postura de la mariposa levitando levemente y meditando. Mire a los alrededores y no noté a Goku.

-Al parecer Goku no vino hoy. - Respondió lo obvio la guardiana. ¡No me digas!

Algo le habrá pasado para que no viera a entrenar, me acerque a Piccolo quien seguía meditando.

-Eh... ¿Sabrás dónde está Goku? - Abrió sus ojos y no dejaba su postura.

-No. - Me respondió de manera seca. Gracias tu respuesta fue de mucha ayuda. - Pero si quieres saber de él puedes ir a su casa. - Me dijo, mientras volvía a su meditación.

- ¿Hoy no usarás las pesas? - No me respondió. Lo deje en paz, lo más seguro es que se dediqué a meditar hoy. Me reí levemente al ver como Faila le sacaba la lengua, pero Piccolo ni cuenta la tomó siguió en su labor, alzamos vuelo para ir a ver a Goku.

Al llegar me tope con la dicha de que Goku y ChiChi estaban vestidos de forma elegante, ya veo porque no ha venido, su esposa lo tomó como rehén y lo vistió como muñequito para salir. Pues no, la culpó, ella quizás quiera presumir su matrimonio. Además, de eso también estaba la parte del trato que se hizo con ella. Tiene el derecho de salir con él. Lo siento Goku, pero no podré salvarte tienes que hacer el sacrificio si quieres entrenar.

Descendí y no pude evitar sonreír y casi reírme por ver al hombre más fuerte del mundo siendo jalado para que saliera de la casa. Me acerqué y se dieron cuenta de mi presencia.

-Veo que van muy elegantes para la ocasión. - Dije con una sonrisa de oreja a oreja.

-Zac. - Pronunciaron ambos. Goku me miró casi que con súplica para que lo desatara de su mujer. Lo miré por unos segundos e hice un ademán en señal de que no podía hacer nada. Lo siento hombre, pero debes cumplir con tu parte.

Milk dejó de jalar a Goku y se me acercó. - Zac. Faila y tú podrían cuidar de Gohan a lo que Goku y yo salimos. - Dijo mientras volteaba a ver nuevamente a Goku, quien se estaba tratando de quitar la corbata. Ella se acercó a detenerlo y volvió a hablar. - Nosotros iremos a buscarle un trabajo a Goku y quizás almorcemos afuera. Así que, si no es molestias ¿Puedes cuidar de Gohan? - Me preguntó en un tono suave, pero a su vez se sentía como una orden. Desde que estoy con ellos siento como si fuera el hijo mayor de ellos hasta el mismo Gohan me ve como uno.

-No te preocupes, ChiChi. Zac y yo lo cuidaremos. - Exclamó Faila con brillo en sus ojos.

-Gracias Faila. Sabía que podía contar con ustedes. Vámonos Goku o llegaremos tarde a tu entrevista de trabajo. - Finalizó mientras jalaba al hombre más fuerte del mundo con extrema facilidad. No quisiera estar en su lugar. Me compadezco con él.

En eso siento unos pasos venir dentro de la casa y surge la pequeña figura de Gohan delante de la puerta, mientras bostezaba y restregaba su ojo derecho. Al parecer se acababa de levantar.

- ¿Dónde están mi mamá y papá? - Me acerqué rápidamente hasta él.

- Hola Gohan, tus padres acaban de salir y me han dejado a cargo de ti. Así que, estaremos juntos hoy. ¿Qué te parece? - Le dije con una gran sonrisa. Faila ya había entrado a la casa como si fuera dueña de ella, lo más seguro es que le hará algo de comer a Gohan. Desde que hemos estado aquí Faila se ha llevado muy bien con Milk y Gohan sobre todo con el segundo mencionado, debido a que, a veces le ha tocado cuidarlo a lo que Milk va al mercado. Gohan me miró con una gran sonrisa.

-Está bien. ¿Hoy tendremos lecciones? - Ya en ocasiones ni sé qué más darle, por eso me he limitado a no darle tantas lecciones todos los días, así él también podría descansar. Quedé pensando unos segundos y se me ocurrió una idea, así que, me agache a su nivel y embozo una sonrisa.

- ¿Qué te parece si después de comer vamos a ver a una amiga? Sé que te encantará hablar con ella. Y al paso vamos a comer un helado con ella. - Dije eso mientras movía mi dedo índice. - Iremos después de desayunar. - Ya son casi las nueve de la mañana.

Gohan asintió y nos adentramos a la casa, ya Faila estaba llamándonos a gritos de que había terminado el desayuno especial para saiyajins. Luego de comer y darnos un buen baño, decidimos ir volando con Gohan montado en mi espalda hasta la casa de Haru.

-Creo que te llevarías bien con ella Gohan. - Confieso como alegría.

- Bueno eso no lo creo después de todo, ni tu guardiana conoce a dicha mujer. - Discutió Faila en un tono arrogante y amargo. Ella estaba en la cabeza del pequeño Gohan, ni sé, por qué no vuela. - ¿No lo crees, Gohan?

-No lo sé, Faila. - Respondió el pequeño inocentemente. Claro, él no puede juzgar si ni siquiera había visto a Haru.

Después de eso solo nos dedicamos a llegar hasta la casa. Hasta que la pude divisar, desde que estoy en la montaña Paoz no me he dado la libertad de visitar a Haru. Me da algo de pena venir así sin más después de mucho sin verla. Realmente estaba nervioso, espero no me insulte. Descendimos a unos metros de la entrada de Haru, tomé la mano del pequeño Gohan y caminamos hasta la puerta. Al tocar no escuche que nadie respondiera. En ese mismo momento escucho un sonido brusco detrás de nosotros los tres volteamos a ver aquello que provocó el sonido y más fue mi sorpresa de ver a Haru que había soltado un balde de agua como la primera vez que la vi, pero esta vez era distinta tenía un corte de cabello, su coleta larga ya no estaba presente, sino un corte hasta los hombros y su cabello suelto.

Ella también estaba en shock. Creo que debí pasar, aunque sea un mensaje de que seguía vivo, pero el teléfono lo perdí. Cometí el mismo error que hice con Faila. Ella me seguía mirando con asombro hasta que su faz cambió a una molesta. ¡AH, me va a matar! Ella empezó avanzar con pasos amenazantes.

-Esp-Espera Haru, puedo explicar la razón de porque no escribí. - Dije de manera desesperada hasta sentía como mi garganta se formaba un nudo. Ni razones tenia obviamente lo pase desapercibido por tonto y despistado es obvio que estará así.

Ya había llegado al frente de mí, esperé lo peor, cerré mis ojos para esperar el golpe, pero no hubo nada, solo sentí el aroma de su cabello y ella apretándome con un gran abrazo.

- ¡HEY! SUELTA TUS GARRAS DE ÉL. - Gritó Faila. Gohan solo estaba viendo la escena calladamente, creo que ni sabía que estaba ocurriendo. Haru hizo caso omiso al hecho de que había un ser pequeño flotante delante de nosotros.

-Pensé que te había pasado algo. Estaba muy preocupada. - Dijo en un tono suave y seguía apretando me contra su cuerpo. No pude evitar devolverle el abrazo. Prácticamente Gohan y Faila pasaron al segundo plano en aquel momento.

-Lo siento Haru. Debí haberte escrito desde antes. Pero perdí el teléfono, perdóname. - Informó en un tono suave. Su aroma era gratificante. Ella se despegó de mí y me miró, pude notar como aquellos ojos miel brillaban.

-No, no, tranquilo. Tu tenías tus razones de hacerlo. Me agrada de que hayas venido a verme, pero me molesta un poco que hayas perdido el celular. - Regaño con una sonrisa y luego hizo un puchero molesta. Yo solo me reí nervioso.

-AJUM. - Faila se aclaró la garganta. - Si ya terminaron su reencuentro, les hago recordar que Gohan y yo seguimos acá. - Haru no pudo evitar gritar al ver a Faila.

- ¿Qu-Qué cosa es esa? - Preguntó ella y se alejó un poco de donde estábamos. Faila se molestó por el hecho de que le dijeran "cosa" y empezó a dar unos ligeros insultos a Haru. Provocando que la mujer se desmayara. La tuve que tomar en brazos rápidamente, antes de que se lastimara.

Y miré a Faila con el ceño fruncido. Ella solo se rió de forma nerviosa, ignorándola le indiqué a Gohan que entrará conmigo a la casa. Faila quedó como piedra al ver que la ignoré y empezó a disculparse detrás de nosotros. Cargue a Haru y luego la depositó con sumo cuidado encima del sofá que estaba cerca de la puerta de entrada. Gohan se quedó mirando unos segundos a Haru y después me dio una mirada para hablar.

-Maestro, ¿Ella estará bien? - Preguntó de manera inocente el pequeño.

Lo miré con una gran sonrisa. - Te dije que no me llamaras así, me hace sentir viejo.

-Está bien, señor Zac. - Dijo algo apenado.

-Y si Gohan, ella estará bien. Solo se desmayó por la mega sorpresa que se llevó. - Eso último lo dije volteando a ver a Faila que seguía disculpándose con algunas lágrimas de cocodrilo.

Después de regañar a Faila por salir así sin más y sentarme junto a Gohan en la mesa del comedor. Haru se había despertado minutos después, cuando fue a la cocina iba a volver a pegar el gritó por ver a Faila, pero le tuve que explicar que era una amiga y que me acompañaba todo el tiempo y bueno referente a la apariencia de Faila no tuve que explicarle, ya que ella se lo tomo normal. Ya me siento como un patán por ocultarle mi verdadera identidad, ella me acepta tal como soy. Haru también se dio cuenta de la peculiaridad de Gohan que no pudo evitar preguntarme si era parte de mi familia. Si, se me había olvidado el detalle que le dije que mi familia tenía esa característica.

-Algo así, soy un amigo de los padres de Gohan. - Le dije con una sonrisa nerviosa, espero que Gohan me siga el juego.

-Ya veo. Gohan ¿podría ver tu cola? - Gohan rápidamente me miró buscando aprobación. Le asenté y él se bajó de la silla en que estaba para mostrar mejor aquella extremidad extra. - Vaya, es parecida a la tuya. Nunca pensé ver a otra persona con esa misma característica que tú. - Me miró unos momentos con mirada acusadora, mientras seguía examinando la cola del pequeño. Yo solo atiné a reírme de forma preocupada.

Luego ella dejó de examinar al pequeño y no preguntó más nada. Nos dedicamos a conversar. La conversación giró en torno a plantas y algunas anécdotas de mi amiga. El niño solo estaba maravillado escuchando las historias, mientras yo terminaba de preparar el té, le entregué un vaso a Haru y a Faila, claro si es que podía beberlo desde ese vaso tan grande y para el pequeño Gohan un zumo de naranja.

Haru propuso salir a comprar helado que casualidad tenía en mente eso. Asimismo, los cuatro salimos a buscar la aeronave de Haru. Ella nos invitó a montarnos, hicimos caso y en el camino Gohan no evitó preguntar algo que casi me hace caer de la aeronave.

-Señor Zac, ¿No era mejor ir volando? - Preguntó de manera inocente.

- ¡¿Qué?! ¡¿De qué habla?! Si lo estamos haciendo. - Dijo Haru confundida. Pero se echó a reír ante las ocurrencias del pequeño que los tres la miramos confundidos. O sea, es de suponer que podamos volar tiene delante un pequeño ser que todo el tiempo vuela y ¿Dudas de eso?

Jajaja, por favor mátenme. Pensé al instante.

-Eso es muy gracioso Gohan, pero es imposible que los seres humanos vuelan. - Dijo de manera segura. Ja si supiera.

- Pero mi papá y el señor Zac lo hacen e incluso Faila lo hace todo el tiempo. - Dijo de manera segura. Yo solo atiné a callarme, ya no podía detener al pequeño y todo se estaba yendo al carajo. Solo tenía el consuelo de que ella de todas maneras se iba a dar cuenta tarde o temprano.

-Mmm, bueno lo de Faila lo creo porque de seguro es algo así como un robot asistente de último modelo. - Faila iba a interrumpir, pero la detuve con la mirada. Creo que Haru entendió eso de mi breve explicación. - Sobre Zaci y tu papa, tendría que verlo para creerlo. - Dijo en un tono sereno. Gohan no siguió insistiendo, al parecer se había dado cuenta de que ella no creería en aquello.

Ya habíamos llegado a la misma ciudad donde una vez vi a Milk junto a Gohan. Haru estacionó la aeronave y nos adentramos en la misma heladería de aquella ocasión. Faila nunca se ocultaba más ya teniendo la excusa de que era una clase de robot asistente, podría disimular entre la multitud. Pero se le olvidó ese hecho cuando fue volando hasta la vitrina y pegó su cara en ella para visualizar cada sabor de helado, ni Gohan hacía eso y él era el niño del lugar. No pude evitar llevarme la mano a la cara. Haru atinó a reír ante las cosas o balbuceos que decía Faila referente al helado.

Se acercó a la vitrina junto a la pequeña guardiana. Gohan me jalaba también para ir con ellos, no pude evitar sonreír y seguirle el juego. Nunca imaginé tener una vida así tan animada. Me alegra haberlos conocido, si quiero mantener estas sonrisas, debo hacerme más fuerte. Tengo miedo del futuro, pero hay que ir poco a poco no me apresuraré tanto con esto. Por lo menos la historia sigue su curso tal como debe ser con algunos leves cambios, pero va bien por los momentos.

Luego de finalizar, le notifique a Haru que era hora de irme junto al pequeño Gohan y nos despedimos. Ella había insistido en llevarnos, pero la terminé convenciendo que no era necesario y que nos vendrían a buscar. Haru, se terminó dando la idea de que Gohan y yo éramos familiares, es mi culpa, ya que, fui yo quien le dijo que mi familia tenía esa característica en parte no es mentira nuestra raza tiene esa característica. Da igual, Gohan tampoco es que lo haya tomado mal, de hecho, para él sonaba bien. A parte de verme como su profesor de medio tiempo también me veía como un hermano mayor, así que es normal que no se moleste.

Después de llegar a casa de los Son. Dejé a Gohan en casa, ya el pequeño se había dormido en camino, así que, lo dejé en la cama y pasada una hora Goku y ChiChi llegaron, pero bueno de la manera en que llegaron fue graciosa, ya que, Milk lo venía regañando al parecer nos les fue bien en la entrevista y Goku daño su oportunidad de encontrar trabajo. Me despedí de ellos y dejé que aquel hombre calmará a su mujer que estaba hecha una furia, pero antes de irme les dije que Gohan ya se encontraba durmiendo y así decidí tomar vuelo hasta el río en que me he estado quedando. No pude evitar ver de camino a Piccolo que estaba meditando aún. ¡Ah cierto si no le pido a Faila las pesas, ellos no pueden iniciar! Lo siento Piccolo, se me olvido eso, pero hoy me tomé el día libre. Seguí mi camino junto a Faila, hasta descender cerca del río.

-Faila ¿Cuántos días faltan para la llegada de Raditz? - Pregunté inmediatamente al terminar de descender. Ella empezó a calcular en la pantalla que había sacado.

-Nos quedan 17 días exactamente. - Le di las gracias y ella se fue a su habitación dimensional a través de su portal. Suspiré al verla irse y me acosté en aquel césped.

-Ya va a ser hora de ver si hubo algún cambió. Me tendré que ir después de ocho días. - Dije en un susurró para luego colocarme de lado y cerrar mis ojos hundiéndome en el sueño profundo.


Día 64

Ya culminamos con el entrenamiento. La manera en que lo finalicé fue casi improvisada, no pensé que los días hubiesen pasado tan rápido. Antes de marcharme les pedí una batalla a ambos. Sólo quería comprobar su nivel de poder y sobre todo cumplir con la promesa que le di a Goku desde un inicio.

Estábamos culminando el entrenamiento, ese día me dediqué plenamente a ellos. Ambos habían subido mucho de nivel, Goku subió su nivel de poder a 878 no pensé que subiría tanto y Piccolo también me sorprendió mucho subiendo a 848. Ambos habían avanzado mucho en estos tres meses y medio. Pensé que tomaríamos más por los cálculos de Faila, pero al parecer Raditz vendrá a la tierra dentro de poco.

-Bien, ya que terminamos dicho entrenamiento tendremos un enfrentamiento. - Goku estaba motivado, pero Piccolo solo se encontraba con su semblante serio.

Esto también servirá para que puedan trabajar en grupo cuando les toqué pelear contra Raditz. Sé que lo hice con la intención de ver una buena pelea, pero aún no me sacó de la cabeza que Goku debería morir, pero tiene que hacerlo, si no lo hace yo tendría que intervenir y detener a Vegeta. Pero es él quien debería hacerlo, no yo.

Piccolo se había quitado su traje pesado, al parecer esto va serio. Goku también lo hizo. Yo atiné a sonreír ante sus acciones y me posicioné en la forma que hacía desde que llegué a este lugar que consistía en poner mis brazos adelante en forma de puño y tener las piernas separadas. Ellos también decidieron ponerse en forma de combate.

Los tres nos quedamos mirando por unos breves segundos hasta que el primero en iniciar fui yo, me abalancé hasta Goku. Él detuvo la patada con su antebrazo. Piccolo reaccionó a darme un golpe en el rostro, lo miré de reojo, ya que había logrado su cometido haciendo que me arrastre a pocos metros de ellos.

No pude evitar dibujar una sonrisa en mi rostro por aquel golpe y Piccolo también me dedicó una sonrisa, es la primera vez que lo veo sonreirme de ese modo, casi siempre me mira con el ceño fruncido. Esta es la primera vez desde aquella vez que me da un golpe. Sin previo avisó desaparezco de la vista de los dos. Ambos me buscaban con la mirada, hasta que vieron una bola de energía en dirección a ellos, la esquivaban y esta bola levantó una cortina de humo, haciendo que la visión fuera peor para ellos. Quizás era sucio de mi parte, pero al tener el collar no pueden sentir mi presencia, así que, tendrán que buscarme mediante la mirada.

- ¡Cuidado Piccolo! - Gritó Goku. El Namekusei ni tiempo le dio de reaccionar y recibió de lleno la patada de aquel chico en su abdomen, dándole el dejá vu de que eso ya había ocurrido antes. Mandándolo a volar hasta un árbol. Goku atinó a mirarme con el ceño fruncido. - Veo que te estabas ocultando entre los árboles. - Informó.

Tenía toda la razón aquel joven se estuvo escondiendo entre los árboles. Goku se abalanzó hacia a Zac provocando que recibiera y esquivara golpes de aquel saiyajin criado en la tierra. Zac reconocía que aquel hombre de dogi naranja había aumentado su poder, pero no era suficiente para derrotarlo. Seguido Piccolo se incorporó a la pelea junto a Kakarotto. Cualquiera diría que iban hacerlo por separado, pero la arrogancia del chico provocó a ambos hombres, por esa misma razón estaban muy empeñados en derrotar aquel muchacho que los ayudó a subir de nivel desde hace meses.

El joven saiyajin sentía como su sangre hervía de la emoción por la pelea, se sentía bien el poder tener una pelea digna con aquellos que veía desde niño, pero aún no eran rivales para él. Zac se había encargado de opacar el nivel de poder de ambos por los momentos. Solo se limitaba a poner su nivel de poder un poco superior al de ellos. Quería desatar todo su poder y tener una batalla que lo llevará al borde de sus límites, una pelea en que implica la vida y la muerte, así se sentía aquel joven saiyajin. Cada minuto que pasaba luchando con aquellos dos su corazón latía a mil por horas, pero aún así, no se detenía de patear, golpear y lanzar bolas de energía.

-Eres... fuerte... uff- Declaró un Goku cansado sentándose en el suelo.

La pequeña lucha había culminado y los tres estaban agotados, pero no tanto como los dos alumnos. Zac quien fue el tutor de ambos estaba jadeando, pero no estaba tan mal como lo estaban aquellos dos.

-Como... uuuff les prometí, revelaré mi verdadero poder. - Al quitar el collar Zac solo empezó a elevar su energía dando como resultado el rostro de sorpresa de Piccolo y Goku. Sabían de la fuerza del chico, pero que tuviera demasiado poder era sorprendente en esos momentos ellos sólo serían un gran estorbo si llegase a aparecer algún enemigo.

-Ah. Aunque pelee con todas mis fuerzas dudo ganarte en estos momentos. - Dijo de forma inocente Goku. Piccolo estaba asombrado, pero no comento nada.

Todo este tiempo oculto ese poder. ¿Qué tan lejos podría llegar si entrenará? Indagó Piccolo.

-Bueno ya que culminamos el entrenamiento. Ya es hora de irme. - Dijo Zac bajando su ki.

- ¿Eh? - Fue la reacción de Goku. - ¿Por qué te irás?

-Tengo algunos asuntos que atender. - Manifestó, mientras me colocaba nuevamente el collar.

-Está bien. Pero la próxima vez que nos veamos tendremos que volver a pelear. - Dijo Goku dedicándome una sonrisa. Miré a Piccolo esperando una respuesta. Este ni se inmutó solo me observó con su semblante serio, bueno es un avance por los menos no me odia.

Yo solo les devolví una sonrisa y me fui volando a buscar a Faila a casa de Goku para poder irnos, ella se despidió de Gohan y Milk. Le dije a Gohan que recordará lo que le dije una vez y que se cuidará mucho. Y me despido de la familia Son.

Volví a la realidad cuando Faila empezó a hablar. - ¿Ahora que harás Zac? - Ella me miró con curiosidad a mi repuesta.

Solo me crucé de brazos y miré aquel bosque al que llegué por primera vez estábamos en un barranco. Miré de reojo a Faila que se había colocado a mi lado para admirar el paisaje.

-Solo esperaré a que los acontecimientos surjan como deben ser. No debo meterme en la historia. Solo soy alguien más y ya. - Dije de manera seca. Pero algo en mi me decía otra cosa.

-En realidad no eres eso, ya que, técnicamente perteneces a este mundo. Tu eres el que no cree eso. - Ella hizo un ademán, mientras seguía hablando. - Pero bueno yo no me opongo a tus decisiones, después de todo soy solo una guardiana que va a según tus peticiones. - Dijo de manera neutral. Faila tenía razón ella solo se rige por mis decisiones después de todo es mi guardiana y debe cuidar de mí, como también estar conmigo. - La decisión que tomes sea mala o buena estaré contigo Zac. - Ese debe ser el vínculo. Prácticamente ella está dispuesta a todo.

Espero que todo transcurra según la historia...