Los guerreros Z seguían entrenando con Zac, para el joven saiyajin ha sido complicado debido que, ha tenido que mantener controlados a la mayoría de ellos y uno en particular por el temperamento de dicho saiyajin que siempre quería una pelea, pero a pesar de eso Raditz se ha acostumbrado a los demás guerreros e incluso se ha sentado con ellos a comer en los momentos de descanso.

Esta vez tenían una batalla uno contra cuatro, el joven saiyajin quería ponerlos a prueba y él también quería ponerse a prueba contra cuatro oponentes: Zac esquivaba golpes y patadas luego retrocedió dando varias piruetas hacia atrás para luego quedar de pie, miró detenidamente a sus contrincantes, al parecer aquellos guerreros lo habían acorralado un poco.

Rápidamente el joven Saiyajin, se limitó a usar su velocidad y ponerse detrás de Krilin, este mismo se sorprendió ante la velocidad de Zac que hasta notó la sonrisa de este mismo en cámara lenta, acto seguido se cubrió con sus brazos como pudo y recibió el impactó del gran golpe, mandándolo a volar casi al final de la plataforma, el alumno de la escuela de la tortuga ya estaba fuera de combate.

Los otros tres al ver eso, se abalanzaron al joven sin pensarlo dos veces, iniciando una batalla de uno contra tres. Pareciera que fuera injusto, pero para Zac era sencillo mantener esa batalla contra los tres. Detuvo los ataques de los tres, saltó por encima de ellos e hizo que los tres se colgopearan entre sí, Zac volvió a retroceder y les hizo una sonrisa burlona a los guerreros por lo que ocasionó, esto hizo molestar a los tres y los guerreros se volvieron a tirar hacía Zac.

Kami-Sama y Mr. Popo quienes son espectadores; observan como aquellos guerreros están intercambiando golpe tras golpes e incluso el intercambio de golpes provoca ráfagas de viento. Eso da indicios de que el entrenamiento del chico ha dado sus frutos. Yamcha fue el segundo en caer, agitado y cansado, decidió dejar la batalla para aquellos dos que quedaron.

Krillin quien se levantó con dificultad debido al golpe de Zac, miraba aquella batalla con asombro que estaba dándose entre Tenshinhan, Raditz y Zac. Los tres se separaron para aterrizar en la plataforma de la atalaya y ahora tenían una batalla de miradas o mejor dicho al parecer cada uno esperaba el movimiento del otro. Zac miró primero a Tenshinhan, después a Raditz se posicionó para pelear y estos también hicieron lo mismo.

- Veo que se han hecho fuertes. - Señaló Zac.

Raditz y Tenshinhan se miraron por unos segundos con una sonrisa y luego posaron su mirada en el chico. Al parecer estaba planificando algo en su contra, Zac arqueó una ceja al ver las miradas suspicaces de ambos, así que, decidió no bajar la guardia.

-Será mejor que dejes los halagos de lado, porque el que caerá eres tú. - Pronunció el hombre con una coleta y cabello largo. Zac no pudo evitar reírse un poco de su comentario, cosa que molestó a los dos.

-Yo siendo tu, no me confiara tanto, Zac. - Aclaro Tenshinhan.

-No lo hago. Solo estoy sorprendido ante lo fuerte que se han vuelto y eso me gusta. - Dijo con una gran sonrisa.

Asimismo, Zac se abalanzó primero hacía el hermano de Goku y empezaron a cambiar golpes y patadas. Tenshinhan no queriendo quedarse atrás, también se abalanzó al joven y ahora Zac se encontraba intercambiando golpes contra aquellos dos. Al parecer ambos hombres estuvieron de acuerdo para trabajar en equipo para acabar con aquel muchacho que presumía su poder, debido a que, los ataques iban sincronizados.

En definitiva Zac está muy confiado de la pelea, de pronto Tenshinhan desapareció de su vista, el chico solo busco con la mirada.

-¡Es mejor que te centres en nuestra pelea! - Gritó Raditz.

Y seguido le dio una patada que lo mandó a unos cuantos pasos, retuvo su caída con sus piernas miró delante de él y quiso atacar, pero su paso se detuvo al instante y aquel terrícola que desapareció hace unos momentos lo había sometido desde su espalda, agarrándolo desde sus axilas así provocando que no pudiese mover su brazos, este mismo empezo a forcejear, le sorprendió que aquel hombre de tres ojos lo sostuviera con tanta fuerza.

-¡HAZLO! - Gritó Tenshinhan.

-¡No tienes por qué decírmelo hombre de tres ojos! - Aulló Raditz.

Zac se alarmó con eso y puso la mirada al frente. Raditz estaba cargando una bola de energía delante ellos. El joven saiyajin volvió a forcejear el agarré, siendo así que, liberó su brazo derecho y estaba apunto de liberar el otro, pero Raditz lanzó la bola de ki y Tenshinhan de una manera rápida empujó a Zac hacía aquella esfera. No le dio tiempo de quitarse del medio de la bola de energía. Nunca se imaginó que Raditz uniese fuerza con la persona que no se llevaba bien desde un inicio.

Zac retuvo aquella esfera con todas sus fuerza hasta que lo sometió al suelo, empezó a empujarlo mientras gritaba, no podía dejar que siguiera su curso, pero Raditz le había metido tanto empeño en reunir su energía, que si dejaba que siguiera de largo destruiría la mitad de la plataforma del templo.

-¿Cómo es que la puede retener? - Reclamó Tenshinhan quien observaba desde arriba como aquel chico se resistía.

-Ese sujeto es un dolor de cabeza. - Refunfuña Raditz con el entrecejo arrugado. En ese instante la esfera que se había mantenido quieta empezó a subir al cielo. -Tks, maldito niño. - Susurró el saiyajin al ver como levantaba la esfera.

Zac la mandó a volar al cielo seguido esta explotó en el azulado cielo. El chico los observó mientras jadeaba, seguido les mostró una sonrisa burlona a aquellos dos.

-Eso fue una buena jugada... uff Casi no la contaba... pero...- Zac desapareció rápidamente y apareció detrás de ellos, ya que había usado su teletransportación y sin piedad, pateó a cada uno en la espalda llevándolos al suelo, ambos cayeron doloridos ante los golpes del joven. - Aunque usen esos trucos, no serán suficiente para derrotar a los saiyajins o a mí. - Dijo de manera arrogante, mientras aterrizaba, caminó unos cuantos pasos y de pronto un rayo de energía vino hacia él, este lo desvió y el causante de aquello fue Raditz. - Eso tampoco funcionará. - El hermano mayor de Goku le esbozó una sonrisa mientras se levantaba del suelo.

-Tenía que intentarlo. - Hizo un ademán de indiferencia. - En serio eres un dolor de cabeza. - Le aclaró.

Zac le forzó una sonrisa al saiyajin. - Lo mismo digo, "querido amigo". - Pronunció mientras seguía con su sonrisa forzada.

Esto enfureció a Raditz que atinó a tirar un golpe, pero lo esquivó y tomó el brazo del saiyajin para retenerlo en el suelo. Posteriormente este se quedó tranquilo y se levantó con sus brazos cruzados y molesto. Le dio la espalda y se dirigió al templo.

-Aunque siga entrenando. Dudo mucho ganarte, Zac. – Dijo Tenshinhan, con el cuerpo adolorido mientras miraba cómo se iba aquel hombre de melena larga. - ¿No crees que sigue igual que antes? - Preguntó Ten.

-Nah, se le pasará, verás que poco a poco se acostumbrara a nosotros. Ya es un éxito que se siente a comer con nosotros. - Dijo mientras miraba como la figura de Raditz se perdía al entrar a la puerta del templo. - Lo importante acá es que lo hiciste bien Ten. - Halago, mientras le colocaba la mano en su hombro.

Luego, los demás se acercaron hasta ellos para establecer una conversación amena entre risas. Y decidieron ir a cambiarse y a comer.


Terminamos el entrenamiento de hoy y ahora nos encontramos comiendo o bueno entre Raditz y yo nos estábamos devorando la comida, mientras los demás trataban de comer sus platos. En ese instante detuve mi comida al sentir aquello que me ha atormentado desde que llegué a este lugar. Sentí una presión en mi pecho y miré a todos estupefacto y ellos se extrañaron ante mí actitud.

- ¡Muchachos! ¿Ustedes no sienten eso? – Dije algo alarmado.

- ¿De qué hablas Zac? Los únicos que estamos acá somos nosotros y no creo que los Saiyajins ya hayan llegado. – Aseguró Krilin.

¿Cómo que no siente esa presencia abrumadora? Estoy seguro de que volví a sentir aquel ki. Así que, me levanté un momento de la silla quería verificarlo con los ojos Faila, miré rápidamente por la ventana de donde estábamos y active aquellos ojos, estaba viendo cada milímetro de aquel lugar con desesperación, ya estaba paranoico ante aquella supuesta presencia y no había ninguna anomalía en el sitio.

- ¿Zac? – Volví a la realidad ante el llamado de unos de los muchachos. Quité el efecto de los ojos y volví a sentarme.

Forcé una sonrisa mientras los miraba avergonzado. -No es nada, solo pensé que había sentido algo. – Aseguró, mientras seguimos con la comida.

Estoy seguro que fue el mismo ki. ¿Por qué soy el único que siente eso? ¿Se debe al estrés postraumático? ¡Si! Debe ser eso, pero debió irse desde hace meses ¿Por qué sigo con eso? Podría consultar los recuerdos de Faila, pero... dudo que me den algo en concreto.

Tampoco puedo saberlo a través de otro usuario, ella misma me ha dicho que ellos no se pueden contactar con otros guardianes, de esa manera no puedo verificar esta teoría. Que importa solo trataré de ignorar esa presencia si vuelve a aparecer, si solo se trata de un efecto secundario se irá en algún punto, solamente tengo que ignorarlo y asunto arreglado.


Mientras tanto en alguna parte del planeta tierra

Gohan se encontraba entrenando con Piccolo, este mismo se abalanzó a darle una pata y seguido de otra, pero esto era detenido por el namekusein de manera sencilla haciendo que el pequeño retrocediera ante el rotundo fracaso de pegarle a su maestro. Acto seguido, quiso dar un derechazo, pero no funciono, ya que, Piccolo lo esquivó desapareciendo de la vista del niño.

- ¡Haaa! Desapareció. – Exclamó, mientras lo buscaba con la mirada.

- ¡Gohan cuidado! – Advirtió Faila, quien estaba observando la pelea desde antes. Pero el pequeño no reaccionó a tiempo.

-Estoy detrás de ti. – Llamó su maestro mientras le propinaba una patada que provocó la caída del pequeño, este se levantó poniéndose las manos en su espalda baja por el dolor de la patada.

-A esa velocidad con la que se mueve me es imposible verlo. – Reclamó el pequeño.

-¡No tienes por qué ver los movimientos! -Dijo de forma ruda.- Basta con solo sentirlos. – Comunicó, mientras se cruzaba de brazos y arrugó su cara.

-Está bien. – Dijo al levantarse y empezó a sacudirse. - Pero es sencillo decirlo y realizarlo es muy diferente. – Reclamó el niño con un puchero mientras terminaba de sacudirse.

Esto molestó al namekusei, que sin piedad alguna lanzó un rayo desde sus ojos como castigo, lastimando un poco al niño.

- ¡Hey! No hagas eso, idiota. – Regaño Faila molesta en el rostro de Piccolo. Este mismo la apartó con la mano.

-Quita, molestas. – Dijo mientras posaba nuevamente su mirada en el pequeño. Faila no le hizo caso al comentario y fue a donde Gohan quien estaba lastimado al recibir aquel rayo. Y empezó a sanar sus heridas. Esto molestó al namekiano. –¡MALDITA SEA! ¡DEJA DE SANARLO! ¡POR TU CULPA ES QUE ESE NIÑO SIGUE SIENDO MIMADO! – Grito Piccolo. Esto molestó a la pequeña mujer.

- ¡CALLATE LA BOCA! Yo lo sanaré porque quiero. Yo soy la que todo el tiempo estuvo cuidando de Gohan y tú no me dirás que hacer o qué no hacer. – Reclamó aquella mujer mientras lo señalaba con el dedo índice de manera amenazante. Esto dejó atónito a Piccolo ante el regaño de aquella mujer diminuta. – Así que, si me permites, continuaré con mi trabajo y después puedes seguir entrenando con él todo lo que quieras. - Levantó una ceja.

-Tks, haz lo que quieras, pero después de esto no habrá más interrupciones. ¡Escuchaste enano! – Dijo mientras desviaba su mirada al pequeño. Este le afirmó con la cabeza. – Lucharas conmigo todo el tiempo excepto cuando comas y duermas. – Exigió. Se alejó unos cuantos pasos y se sentó en una roca a esperar que aquella mujer terminará con su labor.

Faila se dirigió hacia Gohan, lo miró por unos segundos y procedió a levantar sus palmas delante del niño que de la cual desprendían un brillo verdoso.

– Mira cómo te dejó ese demonio. – Dijo Faila en un tono molesta.

-Gracias, Faila. – Dijo el pequeño sintiéndose mejor.

Y luego de algunos minutos, pudo curar por completo al pequeño. Sabía que igual saldría herido, pero aun así quería que el niño tuviese más chance de entrenar.

- ¡Bien Gohan! ¡Listo! ¡Anda y dale una paliza a ese demonio! – Ánimo Faila con el pulgar arriba.

-Dudo ganarle, Faila. Pero lo intentaré. - Dijo con una sonrisa mientras se llevaba la mano a su nuca, mismo gesto que realizaba su padre.

Sin más que agregar el niño caminó hasta donde estaba su maestro y prosiguió con el combate que había dejado en pie. En tanto, la pequeña guardiana se limitaba a sentarse encima de una roca cercana para ver la pelea, asegurándose de que el niño no sufriera tanto daño.


Mientras en el otro mundo ya Goku había llegado al planeta de Kaio-Sama y después de contarle un chiste como método para poder entrenar, así inició el entrenamiento de Son Goku.

Lo primordial era acostumbrarse a la gravedad para seguir con el entrenamiento que le imponía el Kaio-Sama. Así sin más el entrenamiento de cada guerrero sumaba mucho esfuerzo, pero aumentaba su potencial.


De vuelta con Gohan.

El niño había tenido un duro entrenamiento por parte de su maestro, dejando moretones chichones en el rostro en todo su cuerpo, pero esto fue sanado gracias a Faila que se quejaba de la forma en que fue tratado el pequeño por parte del namekusei.

- ¡Esta vez te pasaste! – Reclamaba la mujer de cabello blanco mientras se volteaba a ver al hombre con el ceño fruncido.

-Faila, no es para tanto. Además, no creo que el señor Piccolo sea tan malo. – Dijo a lo bajo Gohan mientras veía a Piccolo quien estaba en posición de mariposa en el suelo meditando.

-¡Solo mira como te ha dejado! - Gritó Faila y Gohan se asustó por el grito de la mujer. - ¿Y dices que no lo es? – Agregó Faila.

Gohan hizo caso omiso ante aquello de la muñeca parlante y quiso hablar con el namekiano.

– Señor Piccolo, usted una vez se enfrentó a mi padre, ¿verdad? - Interrogó en un tono inocente.

Piccolo ya estaba irritado ante los reclamos de aquella mujer y ahora era el niño le realizaba preguntas absurdas.

– Esa pelea aún sigue en pie. Cuando termine todo esto de los saiyajins tu padre será el siguiente. – Dijo de forma ruda.

-Mi papá me dijo que el nuevo Piccolo no es tan malo como lo fue su padre. – Respondió el pequeño con una sonrisa.

-Oh, créeme Gohan él sigue siendo maligno. – Recalcó Faila molesta.

-Pero Faila, yo pienso que no lo es. Aunque mi mamá y abuelito le temen, yo pienso que el señor Piccolo es una buena persona. – Aseguró el infante.

Esto hirvió la sangre de Piccolo, ante los balbuceos de aquellos dos. - ¡YA DEJEN DE HABLAR MALDITAS SABANDIJAS! ¡VAYANSE A DORMIR QUE EL ENTRENAMIENTO DE MAÑANA SERÁ DURO! - Gritó a los cuatro vientos. Ambos se asustaron ante aquel mandado de Piccolo y atinaron a irse a dormir. – par de sabandijas atrevidas. – Susurró el namekiano mientras los ve de reojo como estaban fingiendo dormir. Aunque su semblante era serio en sus ojos se mostraba un poco la empatía que tenía aquel hombre con aquellos dos. - Cómo se atreven a decir esas barbaridades. - Dijo a lo bajo y prosiguió con su meditación.


Ya había pasado un largo tiempo desde que todos habían estado entrenando. Desde que culminó el entrenamiento con los demás guerreros, Kami-Sama sugirió que cada uno perfeccionara su método de combate. En cuanto a Raditz me dijo que iría a entrenar por su cuenta, pero que si o si llegaría a la batalla debido a que, tenía cuentas pendientes con Nappa y Vegeta. Ahora me encuentro visualizando mis estadísticas después de un año.

-A ver mis estadísticas y estado. Tengo tiempo sin verlas. – Estaba sentado sobre una roca para verificar mi estadística. La última vez que las vi estaban en 40.000. [Abrir datos]

[Nombre: Zac]

[Edad: 17]

[Raza: Saiyajin]

[Guardián/asistente: Faila: "Princesa sagrada" 4 (Nivel de poder: 1.000)]

[Sexo: Masculino]

[Nivel de poder: 62.000]

Me sorprendí al ver mi nivel de poder. – Pero si he subido mucho de nivel, bueno tendré que limitarme un poco en esta batalla. Nappa debe contar con un nivel de poder de 7.000 y sobre vegeta no recuerdo bien. Sé que él era más fuerte que Goku en estado base, pero no tengo la menor idea de cuánto nivel tendrá en esta saga. Ahora me arrepiento de no ver ese vídeo en Youtube de los niveles de Vegeta a través de las sagas, solo se alguna de ellas. ¡AAAAHH! – Grité mientras me revolvía el cabello con desesperó. – Bueno eso ya no importa así será más divertido sí no se su nivel. – Ya que, tengo este nivel, debería ver si podría convertirme en súper Saiyajin, pero siento que no es suficiente me falta más, pero haré un esfuerzo por transformarme. Luego cruce a mirar mis estadísticas.

["Zac"]

[Resistencia: 45]

[Fuerza: 47]

[Velocidad: 43]

[Flexibilidad: 38]

[Sabiduría: 40]

[Inteligencia: 40]

[Fortuna: 25]

[Habilidad/Técnica: Teletransportaciòn: 2/20]

[Guardián: Faila: "Princesa sagrada"]

[Sabiduría: 19]

[Habilidades: Examinar: 43 / Sanación: 49 / Ojos Faila: 29]

[Inteligencia: 43]

[Vínculo: 33]

[Fortuna: 77]

Voy bien en estadísticas. He subido examinar gracias a que, me he dedicado a medir todo este tiempo el nivel de poder de los demás. Sanación subió un poco, no uso tanto esa habilidad, pero de seguro se liga a Faila, esto refuerza el hecho de que las habilidades que me da Faila crecen según el usuario, debe ser su título que me da un poco de su experiencia, tampoco es que las use mucho, prefiero usar mi propio poder. Esas habilidades son como un recurso de apoyo, así que no les prestó mucha atención.

Sin embargo, debería subir sanación esa habilidad me ha ayudado mucho, no es tan efectiva como la de Faila, pero para algo sirve, creo que la dejaré como una tarea aparte. El vínculo es más fuerte y la fortuna ya no me sorprende. Suspiré ante aquello. Bueno creo que por los momentos soy más fuerte que Vegeta, pero no me corresponde enfrentarme a él. En el caso de Nappa, puedo con él, pero debería limitarme a observar. Creo que es mejor mantener ocupado a Vegeta a lo que Goku llega y dejaré que las cosas fluyan según la historia.

Desde que salí del templo he tratado de transformarme en súper saiyajin. Según la explicación de Cabbe hacía Caulifla. Es que, se debe reunir energía detrás de tu espalda y expulsarlo con irá. También tengo que tener en cuenta eso, pero no creo verlo tan sencillo, creo que trataré de hacer el típico método de transformación: molestarme.

Asimismo, empecé a concentrarme profundamente e inicié imaginando escenarios como también recordando aquel momento en que sentí rabia conmigo mismo y desespero a su vez. Por un instante pude sentirlo y pude ver como aquella energía dorada rodeaba mi cuerpo, decidí concentrarla en un solo punto, pero se esfumó antes de celebrar.

-Uff... Uff. ¡Bien! Si sigo... así lo conseguiré antes de lo previsto. Para estar en esta saga... huff...estoy avanzando demasiado rápido, pero no me culpo, renací con este nivel de poder. Así que, no quiero desperdiciarlo. – Repentinamente note que el cielo se nublo por instinto miré al cielo. - ¡¿Eh?! – Fue lo más inteligente que pude decir al ver el cielo oscurecerse. Eso significa que Goku ya revivirá, entonces ya va siendo hora de la llegada de Vegeta y Nappa.


Mientras tanto con Piccolo, Gohan y Faila.

- ¿Qué extraño? Se oscureció. – Anunció Gohan.

- ¡Si! Es extraño ver este fenómeno por primera vez. – Declaró la peliblanco al mirar el cielo. Ya se suponía que eran las dichosas esferas que le había contado Zac.

Piccolo, quien estaba mirando el cielo con duda, no dejaba de quitar su semblante serio. Esto significa que Goku va a revivir. Entonces eso quiere decir que, los Saiyajins vendrá muy pronto. Investigó el namekiano.


De vuelta con Zac

Según la serie ellos llegaron al día siguiente después de que Goku reviviera. Así que, tenemos que prepararnos. Como dije no tenía planeado enfrentarlos, pero lo haré porque personalmente Kami-Sama me lo pidió.

No puedo negarme a eso, solo me limitaré a distraer a vegeta y que los demás se encarguen de los otros enemigos, solo debo centrarme en que Piccolo muera y por lo menos dos de ellos lo hagan. ¿Será sencillo? ¿Cierto...?

No pude evitar que una risa nerviosa y de preocupación se me escapará, pero ¡¿que carajos estoy pensando?! ¿Cómo puedo pensar en que sería sencillo que dos de tus amigos y compañeros de entrenamiento mueran?

Desde que estoy con ellos le he tomado algo de empatía, pero... ¿Debería dejarlos morir? Mi cabeza daba vueltas una y otra vez.

- ¡AAAHH CARAJOS! ¡NO SE QUE HACER! ¡SE SUPONE QUE DEBO MANTENER PARTE DEL PUTO CANON! – Me senté en el suelo con mi mano en la cabeza tratando de calmarme. Que estresante es este asunto.

¡No, Zac! recuerda que ya hiciste cambios en la historia y solo debes mantener cosas importantes, si no muere, aunque sea dos de ellos e incluido Piccolo no habrá historia que contar y Freezer se apoderará de las esferas del dragón, cumpliendo su objetivo y acabando con todo y adiós segunda oportunidad de vida.

- Si cometo la estupidez de salvar al menos a uno, perjudicaré la historia... Tranquilo, de todos modos, los revivirán, así que tranquilo Zac. - Con ese pensamiento en mente me quedé más tranquilo.

-Qué ingenuo eres. – Escuché una voz ronca provenir de los árboles, rápidamente me levanté y empecé a buscar con la mirada aquella persona que habló.

- ¡¿Quién eres?! – Dije con el ceño fruncido y listo para atacar. Volví a escuchar la voz, pero a mi derecha.

-Tranquilo chico, no venimos a hacerte daño. Solo nos dio curiosidad ver que hacías. – Respondió en un tono calmado, pero burlón.

- ¿De quién hablas? ¿Quiénes son? ¿Por qué tanto interés en ver que hacía? – Pregunté mientras seguía mirando a todos lados buscando la raíz de esa voz e incluso usé los ojos Faila, pero no hay ni sombra, ni presencia y ni figura, prácticamente ese sujeto no existe. ¿Es producto de mi imaginación? ¿Me estaré volviendo loco?

Aquella misteriosa voz se ríe ante mis preguntas, para él solo sonó como chiste. Su risa era muy molesta. De pronto respondió las preguntas de mis pensamientos: – Es grosero de tu parte pensar que soy parte de tu imaginación. Y no, no te estas volviendo loco, niño. - Luego empezó a reír como un desquiciado. ¿Pero qué mierda? Ese tipo lee mis pensamientos. Las risas cesaron. - Tu ingenuidad te llevará a la ruina, niño. Esperó que me diviertas en el futuro. – Dijo en un tono burlón.

Sin pensarlo dos veces empecé a lanzar ráfagas de energías con intención de golpear aquello que me atormentaba, pero solo había árboles derribados y quemados.

- ¡SAL MALDITO COBARDE Y PELEA! – Rugí y seguía buscándolo con la mirada, ese desgraciado tal vez se estaba ocultando entre los árboles.

Volví a lanzar varías ráfagas de energías, pero no salía nada. Solo aves volando por el ataque, aquella maldita risa que ya me tenía estresado, seguía burlándose. ¡Qué hijo de puta! Cuando lo vea lo mataré.

- ¡DESGRACIADO CUANDO TE ENCUENTRE ME LA PAGARAS! – Grité.

Escuche como aquella risa se iba desvaneciendo, aquello que me acosaba ya hizo su cometido, molestarme. Sin embargo, también me dejó otros sentimientos que creía ya no sentir desde hace mucho.

Caí al suelo de rodilla y me apoyé con mis manos, nunca había sentido una presión así en mi cuerpo, ni siquiera cuando estaba muriendo. No podía parar de respirar con dificultad, sé que si llegase a enfrentar a aquello que me acechaba probablemente hubiera terminado muerto.

¿Quién era? A juzgar por cómo hablo, me conoce y ellos no son los únicos, desconozco su voz, no se quien será o que carajos es... Coloqué mi mano en mi pecho aún seguía sonando mi corazón, sentía que en algún momento se saldría por mi garganta, apreté mi puño derecho y atraje tierra. ¡Mierda! ¿Por qué tuve tanto miedo? Se supone que yo soy el más fuerte que está acá. ¿Qué es esa cosa?

Me levanté del suelo con dificultad, mis piernas temblaban. Esta mierda si no era algo que imaginé, esa cosa era real y estaba libre por ahí, ¿Será una clase de deidad? ¿Zamasu? Se supone que ese tipo está interesado en Goku... descarté esa posibilidad, pero... ¿Y si era realmente ese tipo...? Por los momentos lo que me preocupa es mantener la historia y enfrentarme a Nappa y Vegeta. Esto lo dejaré para después, dudo que vuelva a aparecer.

Solo me mantendré en alerta...