Luego de volver a usar la teletransportación y llegar a mi destino suspiré aliviado, si me hubiera quedado más tiempo eso se hubiese convertido en un interrogatorio policial por parte de esa mujer. Subí la mirada para encontrarme en un lugar que no reconocía, todo era extraño, su vegetación como también algunos animales de la zona. ¿Espera esta es la tierra? No la recuerdo de este modo. Miré el cielo y este era muy diferente. ¿Acaso mi teletransportación se averió? ¿Qué es este lugar?
-Zac, ¿Estás seguro de que regresamos a la tierra? – Preguntó Faila separándose de mí y mirando el entorno.
-Estoy seguro... que yo me teletransporte hasta allá... Pero al parecer esto no es la tierra... – Confesé mientras seguia mirando la zona, su vegetación es muy distinta a la de la, tanto árboles, césped y hojas eran de color azul combinado con tonalidades moradas y algunas que otras plantas tenían manchas verdes o rosa. Definitivamente esta no es la tierra. ¡¿Qué pasó?! Yo mismo sentí el ki de Goku y me teletransporte hasta la tierra, no tiene sentido que me lleve a otro planeta. Además, no he visto este planeta... ¿Sigo en el universo siete? Quise volver a usar la teletransportación, ¡Funcionó! Con emoción miré a los lados mi sonrisa se desvaneció al ver que seguía en el mismo sitio en que había estado hace segundos. ¡¿Solo me teletransporte unos cuantos pasos de dónde estaba?! ¿Qué es ésto? Observé mis manos, ¿Soy yo? ¿Habré tenido alguna falla en mi ki o algo así? ¿Será que abuse demasiado de la técnica? No. Descarte esa última pregunta, yo no he usado tanto la teletransportación, no he viajado a millones de kilómetros como para tener una falla con la técnica...
-¿Qué pasa, Zac? ¿Por qué no la vuelves a usar? - Indagó Faila al ver mi rostro despistado estaba muy metido en mis pensamientos.
La miré de reojo y volví a colocar los dedos sobre mi frente me teletransporte una y otra vez hasta terminar cansado y siempre regresaba al mismo lugar, me arrodilló al suelo y observó detenidamente la grama, quizás lo único que se escucha en el lugar sea mi respiración agitada, pero no me importaba. Estaba buscando una solución al problema, aún así, no encontraba ninguna solución a esta problemática...
¡¿PERO QUÉ CARAJOS PASA CON ESTÁ TÉCNICA?!
– N-No puedo usar la teletransportación... - Logre decir con dificultad. Faila pegó un gritó de asombro. - N-No se que pasa. Aunque la use incontables veces... sigo volviendo al mismo lugar... - Lo siguiente que dije Faila me mostró una cara de horror: - Es como si algo o alguien estuviese reteniendo en este lugar. No tiene sentido, si la teletransportación está fallando o no tengo control del todo, ella debería mandarme a otro lugar y no al mismo sitio incontables veces. - Esa era la única conclusión que tenía. Según la serie cuando Gas trataba de usar la teletransportación a este lo mandaba a otros lugares del universo.
Faila se mostró confundida, se despegó de mi hombro y me miró de frente, empezó a indagar cuando de pronto su mirada me mostró horror. Creo que se dio cuenta de que algo anda mal. - Espera dejame intentar algo. - Dijo la guardiana mientras canaliza un aura azul alrededor de su cuerpo.
Dejó atrás su aspecto de niña y ahora era una mujer con curvas, pechos ni tan grandes ni tan pequeños, pues... en conclusión era muy diferente a lo que siempre muestra. Cualquiera se enamoraría de ella, no pude evitar sonrojarme al verla así, es demasiado linda, pero ¿Qué mierda digo? Ella es mi guardiana, deja esos pensamientos de lado. Ella seguía desprendiendo su ki mientras cerraba sus ojos juntó sus manos como si estuviese rezando y empezó a recitar un idioma raro, imaginó que es el idioma de los dioses. Esta dejó de desprender energía y sus largos cabellos taparon su espalda descubierta.
– Zac, verifica nuevamente la habilidad de teletransportación. – Ordena. Siento que descubrió algo y no me quiere decir...
Le hice caso y empecé a buscar el ki de Goku en la tierra, le indiqué que me diera la mano y esta lo hizo, nos marchamos, pero estábamos en el cielo y de pronto terminamos cayendo entre los árboles de la zona. Así enredándonos en las lianas que había entre los árboles. Estábamos atados juntos mientras colgamos de cabeza y estábamos cara a cara, ella me dio una cara de pocos amigos y solo reí nervioso. Ella rodó los ojos y volvió a su forma pequeña para dejarme caer al suelo, cuando estuvo cerca del suelo volvió a la forma adulta.
-Mmm, creo que alguien nos trajo hasta acá por alguna razón. – Dedujo Faila una vez que aterrizó, se llevó su mano a su mentón. Aunque actué como tonta a veces, Faila puede llegar a ser muy analítica en estas situaciones y en éste momento lo está demostrando. Ella empezó a caminar por ese bosque, selva, ni sabía cómo definirlo, la verdad era una combinación de varios ecosistemas. la seguí de igual forma sin saber a dónde me llevaría aquella mujer.
-Faila, ¿A qué te refieres con eso de que alguien nos trajo a este lugar? Además, ¿De donde sacaste esa conclusión? – Investigué. No sé qué planea ella, pero me perturba que esté tan seria y callada. Ella se detuvo en seco, yo tambien detuve el paso, ella se cruzo de brazos y arrugó la mirada me está tomando por idiota.
-¿No te has dado cuenta? ¿Acaso eres tonto? – Alegó. Pero ¿Cuenta de qué? Si ni me dice nada. Ella suspira al ver mi mirada confundida. - Primero estaba analizando qué pasaba con tu cuerpo, al parecer algo o alguien interfirió en la técnica de teletransportación, tu cuerpo ahora mismo no lo reconoce, es como si hubiese olvidado cómo usarla. - Explicó.
Me asombré ante su explicación. Entonces no hay nada malo conmigo. - ¿Entonces qué es? - Busque respuesta a mi problema.
Ella desvió la mirada y luego me miró. – La verdad es que ni yo sé que te sucede... solo se eso por los momentos... Otra cosa no durare mucho tiempo en esta forma como para seguir investigando qué te pasa... - Suspiró.
-Nunca me explicaste porque no puedes mantener esa forma, además, ¿Por qué ahora surge este problema? – Faila subió la mirada y colocó sus manos en la cadera.
– Esta forma solo la puedo usar por poco tiempo... nunca llegue a controlarla como debe ser. - Cuando dijo eso ella bajó su mirada. - Por eso el Gran guardián me ayudó a limitar mis poderes sellandolos. Y Terminé... teniendo esa forma tan patética. - Apretó su mandíbula y me miró con algo de molestia, pero más que mostrar eso quería llorar. - ¡Te acabo de revelar algo de qué me averguenzo, así que no digas nada! - Aclaró mientras me golpea con su dedo índice. - ¡Confío en que no dirás nada! - Expuso y solo levante las manos en señal de paz y que me callaría. - Así que... no me sigas preguntando sobre mi verdadera forma. - Desvió la mirada porque quería cambiar de tema. - Quiero serte de ayuda, por eso es que estoy entrenando esta forma, pero me desgasta... - Murmura.
Me quedé callado por breves segundos hasta que decidí hablar: -Faila... no sabia que estabas haciendo eso...
-Eso no importa ahora. - Hizo un ademán de indiferencia, pero se que le afecta. - Lo importante es sacarte de aquí. - ¿Ahora que hago? Hasta me siento mal con haberle dicho hace minutos sobre su mentira del compromiso...
- ¿N-No crees que deberías disipar la transformación? Usaste la energía que reuniste para sanarme y ahora estás gastando la que te queda... - Advierto.
-Hump, ya te dije: En mi otra forma me impedía ver que sucedía, así que opte por la forma en que no me da limitaciones y terminé averiguando que al parecer alguien te estuvo acechando desde que llegaste a la tierra... - Confesó. Mi rostro mostró asombro ¿Qué? Pero... ¿Por qué me observa? No tengo nada interesante. ¿Qué es lo que quiere?
Por mi cabeza volvió el recuerdo del encuentro con aquella extraña voz, ¿Entonces no era mi mente? Escuché claramente como mi corazón resonaba una y otra vez en mi pecho. ¿Tengo miedo? Si es eso... es la misma sensación de aquella vez...
Calma Zac. No es lógico que una clase de deidad te esté vigilando... Según Faila los dioses de este universo saben de mi existencia, pero son pocos. Así que, imaginó que actúan de manera neutral con mi presencia porque soy uno más del montón, pero no cabe duda que lo más seguro es que me estén observando. ¿Entonces será un ángel? Si es uno estoy en serios problemas, puede ser que el mismo Gran sacerdote lo haya mandado a vigilarme. Descarte la posibilidad, los mortales no pueden percibir el ki de los dioses sería absurdo. Además, si el Gran sacerdote me ve como una amenaza o el mismo Zeno-Sama ya me hubiesen matado desde antes...
-Faila... debo decirte algo... no sé si esto tenga que ver en algo, pero antes de que vinieran Nappa y Vegeta a la tierra al parecer alguien me estuvo observando y quiso establecer una conversación conmigo... pude sentir su presencia con brevedad, pero aún así era abrumadora. – Ella me mira con más atención. – No sé qué quería, pero se encontraba muy interesado en observarme. – Dije sin rodeos, pude ver como el rostro de Faila cambio de sereno a uno preocupado y estupefacto. – Te juro que pensé que era mi mente que jugaba conmigo... como me explic...
-¡Espera! ¡¿Qué estás diciendo?! - Faila no cambiaba su faz de horror e incluso me inquietó aún más. ¿Fue bueno decírselo?
-Te estoy diciendo que algo habló conmigo y estaba interesado en observarme. Creí que era algo de mi cabeza, por esa misma razón no te comente nada. - Aclaró y vi como sus pupilas se encogieron cada vez que hablaba. - Pensé que si no le hacía caso se iría...
-Zac... - Se estremeció. - Debiste decírmelo desde antes, algo está muy interesado en ti... pero no debería ser así... si es un dios ellos no deben interferir en los asuntos de los mortales... - Tartamudeo. - Tampoco puede ser un ángel. Según el guardián me explicó que los ángeles de este mundo son neutrales como los guardianes, ellos actúan según las peticiones de sus dioses, lo mismo ocurre con nosotros, pero solo que actuamos según el reencarnado...
Ya veo por eso es que su ki desaparece en ocasiones cuando tiene esa forma... Pero siento que Faila no es tan fuerte como una deidad.
– Entonces si lo que cuentas es cierto. Tendremos que tener cuidado. - Concluyó. Luego sus ojos marcaron preocupación. – Si esa cosa que te acecha intenta hacer algo en tu contra, dudo mucho poder ayudarte en estas condiciones... Aunque sea algo parecido a un ángel, no puedo pelear con una deidad y si lo quisiera mis poderes actuales me lo impiden... – Ella frunció el ceño por lo que acaba de revelar. – Zac, solo ten cuidado por favor trataré de investigar lo que pueda. No se que... – Faila cae en dirección al suelo y alcanzó a tomarla pase mi brazo derecho por la parte baja de su rodillas y sostuve su cabeza con la otra, la eleve hasta mi pecho. Ella abrió levemente sus ojos.
- ¿Estás bien...? - Investigué una vez que su mirada se fijó en mí. Ella asentó como pudo y me indicó que la dejará en el suelo. - Faila no te preocupes por mí, deberías descansar, se que te esfuerzas demasiado...- Ella tapó mi boca con su mano impidiendo que siguiera hablando.
-Deja de hablar... - Levantó su mirada mientras seguía sosteniéndose de mi para mantener el equilibrio. - Sé lo fuerte que eres, Zac. Pero si sigues con esa confianza... te arrepentirás. Meterse con los dioses tiene un precio, si ellos quisieran en este momento acabarían contigo sin pensarlo dos veces... - Advierte. ¿Cree que no lo tengo en cuenta?
Aparte su mano de mi boca y hable: - Lo se... Solo no quería que no te siguieras preocupando por mi...
Ella frunció más el ceño. – Mmm, será mejor que mantengamos un perfil bajo, hasta que llegue a la raíz de este asunto, Zac... solo mantente cómo has estado... – Sentenció. - Ayúdame a llegar hasta allá. - Señaló delante de ella, pase su brazo por mi hombro y tuve que poner la mano en su cintura para poder llevarla. Esa mujer no quería que la cargará se negaba... - Al parecer este planeta tiene vida. Así que, es una ventaja si quieres sobrevivir. - Explicó y de un momento a otro su mano se aferró a mi sudadera, la Observé y está temblando levemente... está llegando a su límite, pero ella lo sigue forzando. Fruncí el ceño ante su terquedad, me molesta que sea tan terca...
Sin embargo, no se como decirlo... pero esta vez Faila es la que está tomando la riendas de la situación y yo solo me estoy dejando guiar. De igual forma no puedo evitar preocuparme por ella después de todo lo que ha hecho por mi y los demás. Al llegar al acantilado pudimos visualizar a unos kilómetros de distancia una especie de aldea o mercado grande.
-Tks, es un maldito planeta de rufianes. - Refunfuño Faila. Esta hizo aparecer una pequeña bolsa. - ¡Toma! - Esta me la entregó y regresó a su forma pequeña y como pudo se sentó en mi hombro. - Con... eso podrás hacer algo... - Señaló la bolsa, la guardiana terminó acostándose sobre mi hombro mientras respiraba con dificultad y cerraba los ojos.
-¡Deberías descansar! - Estalló al verla así.
-¡NO! - Exclama.
-¡Deja de ser tan terca! - Ella bufó molesta.
Suspire ante eso. Estaba dispuesta a quedarse aunque cabeceara. Destape la pequeña bolsa y me encontré con cinco varas metálicas, saque una y la observe, se que esta era la moneda intergaláctica que sale en dragon ball súper. Faila me indicó que tomara vuelo y me adentre a la ciudad.
-Y por favor aléjate de los problemas... - Aclaró la guardiana mientras seguimos en vuelo.
De pronto pasaron solo dos minutos de ida hasta aquel lugar y al llegar. Miré de reojo a mi guardiana para asegurarme de que estaba bien y ella seguía cabeceando al parecer quería dormirse. Seguí caminando por aquella ciudad, y no pude evitar ser observado por la multitud, al parecer era extraño ver a alguien de este aspecto por estos lados o quizás solo sea un trozo de carne fresca a quien robarle... sobre todo algunos me miran con desagrado. Aunque las razas sean variadas no he visto algún habitante que tenga semejanza con mis características, bueno más que todo que tenga todas las características humanas, porque la mayoría poseen características, pero son más semejanzas que similitudes.
Este debe ser un mercado intergaláctico: Hay muchos locales de repuestos de naves, tiendas de maquinaria pesada, algunos puestos de comida, hay bares, subastas, como también sitios en que los habitantes pueden divertirse "a su manera".
Luego de caminar un poco más sentía como si me hubiese metido en una parte que parecía ser peligrosa, porque pude notar lugares más extraños que los de antes. Decidí caminar más allá en busca de una salida y algunos habitantes no me quitaban la mirada de encima... se que Faila me dijo que no me metiera en problemas, pero si uno de ellos trata de hacer algo, tenlo por seguro que no se irá ileso.
Mi barriga resonó y Faila habló diciendo: que esperaba para usar las monedas que me dijo que eran para eso. Para alimentarme. Hice caso a su comentario, seguí el aroma de la comida, mientras establecí una conversación con mi guardiana de algo que se me había ocurrido.
-Faila ¿Tus portales no pueden llevarnos a la tierra? – Rápidamente ella negó con su cabeza.
-Lo intenté y no funcionó, no puedo abrir un portal a otro lugar, solo puedo entrar a mi dimensión y si ese es el caso la tierra está muy lejos para abrir un portal desde aquí. – Aclaró.
-¿Eso tiene que ver con la persona que me retuvo aquí? - Pregunte.
-No. No tiene nada que ver eso es... porque no me he tomado las molestias de evolucionar mi habilidad... - Hizo una risita leve. Caí de espaldas por su respuesta. - Además, no se si llegarás de una sola pieza si lo intento desde esta distancia. - Agregó.
Suspiré al escuchar eso. Lo mejor es no decir nada, su habilidad de los portales es buena, debo obligar a mi guardiana a entrenar. Pero es un mérito que se haya esforzado entrenando para poder mantener esa forma... No obstante, Faila es muy floja...
-Bueno no importa. Pensare en como salir de aquí para regresar a la tierra o ir directamente a Namek. No me convence llegar partido en dos a la tierra. – Expuse y escuche la risa leve de Faila. – Mejor comeré algo, así podré pensar en algo que hacer con el estómago lleno. - Comuniqué.
-Hump... verás que cuando mejoré mi forma, te daré un paseo por el espacio...- Alegó la guardiana.
-Si, si... solo deja de hablar y trata de descansar... - Insistí.
Faila seguía bajando su mirada y subiendo cada vez que se daba cuenta que se dormía. Estoy cansado de insistir que duerma, pero es muy terca... Usó su poder para sanarme y lo que le quedó me ayudó a buscar una solución al problema que se generó. Definitivamente no puedo quejarme de ella, es una buena guardiana a su manera.
Finalmente llegué al local que emite aquel delicioso aroma, mi barriga volvió a resonar y soy capaz de comerme un crucero lleno de comida solo para saciar mi estómago saiyajin. Entré al restaurante y me sentí demasiado incómodo cuando todos voltearon a mirarme al abrir la puerta. ¿Acaso tengo algo en la cara? Miré algunos hombres y mujeres que estaban tomando una bebida de color azulada al parecer era licor. Avance unos cuantos pasos hasta que llegue a la barra de servicio en donde estaban sentados otros alienígenas, estaban comiendo una especie de roedor gusano. Hice una mueca de asco hasta quería vomitar al ver el aspecto de aquel animal. ¿Eso era lo que olía tan bien? No puede ser. Puede que mi estómago sea de acero, pero mi mente no es tan fuerte... Después de todo estoy acostumbrado a la comida de la tierra. Mi barriga reclama comida nuevamente, hasta sentí que baba se asomaba por mi boca al ver el platillo, el sujeto que tenía el platillo lo cubrió con su cuerpo para evitar que babeara en él o que siguiera observando.
Algunos me siguieron con la mirada mientras me sentaba en la banca flotante de la barra de servicio. Al mirar a mi derecha un gran sujeto me miró con mala cara y le sonreí. Su aspecto era similar al de Dodoria, tiene púas en su cabeza la diferencia era su tonalidad de piel que era naranja. Este me frunce el ceño al ver mi sonrisa amistosa.
- ¿Qué tanto miras, muchacho? ¿Acaso estás buscando que te mate? – Amenazó. No pude evitar enojarme un poco, pero tiene su punto en parte fui irrespetuoso al verlo de arriba abajo.
-Disculpe señor... – Dije y sin más coloque mi mirada en la barra de servicio.
-Tks, Malditas crías solo molestan. Deberían tener un collar para evitar que se escapen. - Expuso una vez empezó a hablar con la mujer de cuatro brazos que estaba al lado de este. Aquella mujer ríe por su comentario y succiona un poco su bebida para luego seguir con el coqueteo. El sujeto siguió insultándome mientras la mujer seguía riendo y creeme, quería darle un golpe, pero...
Controlate...
-Zac, no te metas en problemas. – Murmuró Faila en mi oído.
Jo, Jo, Jo. Creeme me estoy conteniendo para no plantarle un golpe en su cabezota a ese infeliz de mierda.
Y el servidor de la casa se me acercó mientras limpiaba un vaso, no había que ser tan inteligente para darse cuenta que me encontraba en una especie de bar, pero por lo visto este era el único lugar en que servían comida decente por decirlo así... El sujeto me miró de pies a cabeza, era un hecho que me estaba analizando, bueno es de suponerlo soy un menor de edad en un bar en que mayormente se sirve más licor que alimentos.
- ¿Qué deseas pedir? – Preguntó de mala gana, mientras sacaba una especie de carta transparente en que estaban los precios, lo tomé y empecé a leer.
Bueno en realidad no entendía nada todo estaba en un idioma extraño, imaginó que debe ser el de este planeta. Este entrecerró los ojos al ver que no estaba tan pendiente del menú. Yo solo le sonreí de manera nerviosa y bajé la mirada a la carta del menú. No hay ni siquiera una imagen de lo que sirven en este lugar como para señalar y decir que quería eso. Subí la mirada y aquel sujeto me hacía sudar de los nervios, no quiero convertirme en el bufón del día solo por no saber el idioma... ya basta con mi presencia. Lo más seguro es que piense que soy una clase de idiota que no sabe leer su idioma. Perdonenme no me di la tarea de estudiar el idioma alienígena de todos los planetas del universo siete.
Después de que su mirada siguiera puesta en mi decidí colocar la carta sobre la barra y la empuje en su dirección.
-Quisiera pedir todo el menú de comida. – Ordené con una sonrisa ligera. este extendió la mano esperando a que le diera algo y reaccione rápidamente tomando la bolsita que amarre en mi cintura y saque dos barras metálicas se las entregue y este me dio una gran sonrisa para luego perderse en una puerta.
Ahora me trata mejor, este regreso y me entregó una bebida, levanté una ceja al ver la bebida. - Es de cortesía por el gran pedido que acaba de realizar. - Indicó y tomé la bebida algo dudoso y sorbí un poco de ella, era como sabores combinados en uno, al tragar se sentía como jugo de manzana, luego se sentía de naranja o de mango. Era una mezcla extraña, pero sabrosa. - Espero lo disfrutes. - Dijo una vez que desapareció por la misma puerta.
Giré la silla mientras seguía sorbiendo la bebida, tiene algo de licor lo pude sentir un poco. ¿En serio le dan bebidas a cualquiera? Bueno es de suponer es un mercado negro, solo les importa el dinero. Todos seguían en su mundo, hasta que unos hombres me miraron y yo desvié la mirada. Un llamado de atención se hizo presente de mi guardiana a mi persona, aclarando que no debía buscar problemas. No creo que sea sencillo, creo que llame la atención en cuanto pagué la comida...
Note que siguieron en su mundo y suspiré, no quería lidiar con patanes, a todo esto ¿Cuánto tiempo estaré acá? Si la teletransportación no me funciona debería buscar alguna nave o algo así para irme, le diré a Faila que me ayude en eso, la miré lo que podía y ella seguía tambaleándose. Esa tonta, se preocupa mucho por mí. No dormirá hasta poder ayudarme, pero, aún así, si ella sigue así no aportará mucho.
En ese instante la puerta del local se abrió y todos voltearon por instinto a mirar quien era: se mostro a un chico como de unos veinte años en apariencia: tenia una capucha así que, no podia distiguir bien su rostro hasta que se quitó la capucha y mostró sus características: tenia su cabello verde azulado, el ojo derecho parchado de hecho su accesorio se asemeja a un monóculo y su vestimenta era un atuendo similar a una camisa, pero de doble botón, pantalón verde oscuro, botas, guantes y cinturón de cuero y una bufanda de color gris que usaba como cubre bocas.
Ese sujeto lo he visto en alguna parte, entrecierro los ojos buscando en donde lo había visto. Notó mi mirada y rápidamente desvié la mirada a otro lado, sentí su mirada arrugada en mi, pero al parecer se marchó a la mesa en que estaban aquellos sujetos que me habían estado observando desde hace un rato.
- ¿Lo conoces? – Preguntó Faila a lo bajo.
-No... Solo se me hace conocido. Es como si antes lo hubiese visto. – Volví mi mirada al chico y seguí absorbiendo mi bebida para simular mi mirada. Este se sentó quedando de frente a mi dirección. Su mirada se volvió a fijar en mí. Tiene la boca tapada así que dudo mucho deducir quien es, pero teniendo en cuenta su característica lo más probable es que sea él...
Este se quitó el cubre bocas y reveló su rostro, escupo la bebida y eso hizo que llamará la atención de todos por mi reacción. El sujeto arquea una ceja ante mi reacción y rápidamente me giró en la silla y baje la mirada para evitar su mirada.
¡Es Granola! ¡¿Qué hace aquí?! Miré de reojo y estaba conversando con aquellos sujetos, lo más seguro es que esté en busca de algo. No me gustaría que se enterará que iré a donde Freezer o que soy un saiyajin. Lo más seguro es que tiraría a matarme. Quisiera ver su nivel actual [Examinar:
[Nombre: Granola]
[Edad: 26]
[Raza: $%#!1?]
[Sexo: Masculino]
[Nivel de poder: 58.000]
Tiene un buen nivel de pelea, cuando él pidió su deseo creo que su poder se basaba más que todo en la adaptación de con quien peleaba. Pero ¿Qué pasa con ese dato? ¿Tendrá algo que ver con el sujeto que me trajo aquí? ¿También influye en los poderes de Faila? Trate de usar los ojos Faila para verificar la teoría, estos venían y se iban al instante. Quería preguntarle a Faila, pero seguía cansada quizás le pregunté en otro momento.
De pronto la llegada de la comida interrumpió mis pensamientos, desvie mi mirada al frente y me encontré con el mismo hombre que me atendió con varios platos cargados por sus seis brazos. La verdad es que su olor era bueno, pero su apariencia daba mucho que desear, pone los platillos encima de la barra. Mi estómago vuelve a rugir al percibir el gran aroma.
Ignoré la apariencia y empecé a comerlo como si nunca hubiese comido nada, realmente no había comido tanto desde que estuve en el hospital. Esa comida era un asco y ni se diga de las porciones, hasta el mismo Goku se quejaba por la poca cantidad de alimento que nos daban.
¡Es una ofensa para mi estómago saiyajin!
Seguí llevándome la comida a la boca con mis manos al desnudo, y paró cada vez que tenía la boca llena. Debo tener cuidado con el tiempo, se que al llegar a Namek Bulma llamará a la tierra para solicitar ayuda por la llegada de Freezer y su ejército.
Freezer no es alguien que pueda enfrentarme solo en estos momentos. Actualmente mi poder quizás es comparable con algunos miembros de la fuerza Ginyu. Pero aún así debo entrenar para estar a la altura aunque sea de la fase dos de la transformación de Freezer. Sino terminaré siendo el juguete de ese infeliz.
Ignorando ese hecho y seguía devorando aquella comida como todo un salvaje hasta los presentes en el lugar me miraron con mala cara al verme como devoraba la comida. ¡Perdónenme! Pero cuando tengo hambre, olvidó mis modales y más siendo un saiyajin hambriento... No pude evitar seguir sintiendo la mirada de dichoso chico de cabello verde azulado, volteé a mirarlo con la boca llena, le di una sonrisa, y arrugó su nariz en señal que le dio asco verme de ese modo. Lo sé... No estaba en mi mejor momento, no me mires así... Este se levantó le dijo algunas palabras al tipo a su lado y se marchó no antes volvió a mirarme de manera analítica, no pude evitar tragar en seco la comida y casi me ahogo, pero gracias al cantinero me salve de ser ahogado.
Granola ya se había marchado, pero de la forma que me estaba observando, ¡¿Habrá descubierto que soy un saiyajin?! No, no lo creo. Si se hubiera dado cuenta me hubiese intentado atacar sin darle importancia alguna a los que están a mi alrededor. Granola cuando vio a Goku y Vegeta este ya sabia que eran saiyajins y por ende los atacó a diestra y siniestra. No me ha atacado porque no se ha dado la libertad de analizarme... Deje eso de lado y volví a pedir más comida.
El cantinero me miró de arriba abajo con el tazón extendido y luego procedió a hablar: -Y-Ya te has comido... todo lo que teníamos...
- ¿Eh? – Fue lo único que se me ocurrió decir. Me reí nervioso con mi brazo detrás de mi cabeza. – Discúlpeme es que fue tan deliciosa que no me pude contener. Tomé. – Le entregue otra barra de metal y él da una mirada sumamente confundida mientras analizaba la barra que le acababa de entregar. - ¿Qué pasa? ¿Sucede algo malo? – Lo miré confundido, creo que tres barras debería ser suficiente, pero por su cara dudo mucho que sea la cantidad exacta, tome las dos barras que me quedaban y terminé sin un centavo, y me siguió mirando con su ceja arqueada. ¡¿Acaso quiere más?!
-Por la cantidad de comida que comiste necesitarías darme al menos diez más de estos para pagarlo. – ¡¿QUE?! ¿Por qué es tan caro? Siento que lo dice en serio, pero a su vez había mentira en sus palabras, quizás debía un poco, pero pareciera que aquel hombre le había sumado aún más. No me extraña viniendo del lugar en que estábamos...
-Está bien. Dame un segundo. – Mire a mi hombro y Faila no estaba creo que se metió en su dimensión, ¡¿AHORA DECIDE IRSE?! Miré a aquel hombre con una gran sonrisa y decidí meter una excusa: – Ja, ja, ¿Qué cree...? Dejé mi billetera en mi casa. – Qué excusa tan inutil... Me levanté de la silla rápidamente y empecé a dirigirme a la puerta. No tengo a Faila para darme más dinero y no tengo ni billetera, aquel hombre me miraba de forma incrédula. – Bueno... ya vengo, iré a buscar el dinero y volveré enseguida... – Todos me miraban con el ceño fruncido, hasta que golpeé contra un gran muro, me volteé y era un gran hombre con una cara de pocos amigos.
-Lo siento niño, pero no te irás hasta que pagues lo que debes. – Observé a todos y a mi parecer no eran fuertes de hecho yo podía derribarlos, pero no quisiera tener enemigos intergalácticos, además esos tipos parecen caza recompensas y bandidos.
-Escuchen podemos hablar como una sociedad civilizada que somos, además, yo solo iba a buscar la billetera. ¿Qué te parece grandulón? – Dije mientras giraba mi cabeza para mirar a aquel gran hombre que bloqueaba la puerta.
Este me analizó de arriba abajo y los demás también me miraban de ese modo, creo que en algún momento iniciaran una pelea, sé que debo dinero o tal vez ese sujeto me engaño para lo que me importa la verdad, pero no quiero problemas. Además, lo iba a pagar, pero no en este momento, Faila decidió tomarse en serio lo de irse a descansar, pero tampoco la puedo culpar le dije que se fuera a dormir.
En ese instante sentí la mugrosa mano en mi hombro de aquel hombre que se encontraba detrás de mí, volteé a mirarlo con el semblante más arrugado que nunca. - Será mejor que pagues o terminaremos rompiéndote cada extremidad por lo que debes. - Qué pelotas debes tener para hablarle así a alguien que supera tu nivel de poder.
Este aprieta el agarre al ver mi mirada desafiante. - Si no quieres perder tu asquerosa mano, será mejor que la apartes... – Aquel hombre se lo tomó en broma y apretó más fuerte. Lo miré directamente a los ojos y este retrocede varios pasos al notar el aura que rodeaba mi cuerpo.
Por favor no me provoquen. Estoy tratando de no levantar el puño e iniciar una pelea absurda la verdad, pero como todo lugar tiene que haber un imbécil que inicie con los conflictos: un sujeto de piel verdosa clara dio el primer ataque, lo esquive solo apartandome y este se fue de largo estampandose contra el muro del bar, despegó el puño de la pared y me miró con rabia.
-Deja de moverte, mocoso. Te enseñaré a no desafiar a tus mayores. - ¿Qué carajos pasa con estos sujetos? Se que no perciben el ki, pero ¿No se han dado cuenta que esquive el ataque de manera sencilla.
-¡Dale, Jehr! ¡Demuestrale al muchacho quien manda! - Abucheo uno de los presentes en la cantina.
Este se volvió a posicionar para pelear y empezó a dar pequeños brincos en su sitio. Lo miré de pies a cabeza. Este sujeto en serio no sabe pelear con solo observar como tiene todo su cuerpo desprotegido puedo acabar con él con un solo movimiento. Este fue directamente hacía mi dirección con intenciones de derrumbarme, pero no lo logra y levanta su codo con un intento de pegarme y lo consigue, dio a mi rostro. Escuché como todos empezaban a gritar y este sujeto se reía levemente al ver que me golpeó. Regresó la mirada fruncida y este se espanto, rápidamente di un golpe en su nuca y aquel sujeto cayó inconsciente al suelo.
-Upps... Creo que abusé, me lo tomé personal. - Murmuré mientras observó al sujeto en el suelo. - Pensé que resistiría ese golpe. – Dije mientras miraba adelante y me rascaba la nuca con una risa nerviosa.
Su golpe si fue algo fuerte e imaginé que resistiría ese ataque, pero mi suposición era cierta estos sujetos no son nada. Quizás su fuerza sea menor que la de Raditz cuando llegó a la tierra por primera vez, pero son demasiados débiles para mí. Salí de mis pensamientos cuando otro sujeto se abalanza sobre mí y sencillamente brinque un poco pasando por encima de él y luego de llegar al suelo lo pateé, lo mandé hacía unas mesas que en el proceso terminó destruyéndose.
¡Ush! Creo que eso también se agregará a la cuenta. ¡Ya debo parar! Pero es que ellos siguen insistiendo en golpearme y no me dejarán en paz hasta que el último de ellos caiga. El gritó de un grupo de mujeres se escucha de fondo al ver que otro sujeto cae en la barra de servicio y estas salen despavoridas del lugar, para no meterse en problemas.
Ahora venían entre tres a "tratar de detenerme". Suspiró, ya me estaba aburriendo esto.
–Señores si seguimos así no llegaremos a nada. – Aclaró mientras esquivo golpes tras golpes. Hasta que decido dejar inconsciente a los presentes a excepción de aquellos que no intentaron atacarme, todos estaban desmayados y el último lo lanzó hacía la pared de aquel lugar atravesándola, me sacudo las manos. - Bueno ya terminé. - De pronto escuché el sonido de un arma. - ¡Vamos! ¿Es en serio? - Exclamó.
Me volteé a mirar donde había sido el sonido y era el mismo que me había servido los alimentos. Empecé a caminar hacía él. Me seguía apuntando, aquella arma se parecía a los de la patrulla galáctica, solo que con un diseño distinto. Él temblaba aún más al ver que cada vez estaba más cerca de la barra de servicio que usaba para mantener distancia conmigo.
-De-Detente o ¡Disparo! – Tartamudeo.
Lo miré detenidamente. Le di una expresión serena y este apretó más el agarre de su arma, a pesar de que se haya aferrado a eso sigue temblando, es obvio que duda en jalar el gatillo... Así que, con eso en mente caminé unos pasos más adelante, y este disparó, el láser pasó a un lado de mi rostro. Era una clara advertencia...
-Está bien, está bien, está bien. No me acercaré. –Hice un ademán con mis manos para que viera que no haría nada. - Solo diré: que vendré nuevamente y le pagaré lo que debo, lo digo en serio...
Retrocedí lentamente, no baje las manos para que viera que no haría nada malo. Al salir del bar, miré al cielo por unos segundos. - Será mejor que me aleje de aquí por los momentos. - Murmuró y emprendo vuelo en dirección al bosque en el que estuve con Faila hace algunas horas.
En alguna parte del vasto universo.
- ¿No te parece extraño que ese sujeto te haya estado viendo todo este tiempo? No lo sé, pareciera que te conociera. – Indicó la IA.
Un peliverde se acomodo en la silla de su nave mientras miraba la gran ventana delante de él. Al parecer iba en dirección hacía el planeta en que los hermanos Heata se encuentran, miró el techo de la nave y empezó a indagar el comentario de la IA.
-Tienes razón. – Responde con indiferencia al recordar la mirada del chico centrada en él.
-Tu tambien lo estabas observando, hasta me pediste investigar sobre el chico. - Expresó la IA.
-Su apariencia me recordó a los malditos monos que acabaron con mi planeta. Pensé que era uno de ellos... - Reveló. - Sin embargo, no creo que lo sea, los saiyajins no tienen esa vestimenta y según Elec ellos se extinguieron cuando un meteorito cayó en su planeta. – Este cerró sus ojos con intenciones de descansar un rato.
-Pero posiblemente pudo sobrevivir uno... – Granola abrió sus ojos de manera instantánea al oír esa posibilidad, este hizo un bufido molesto y arrugó su mirada. En su cabeza pasaron las imágenes de su planeta siendo destruidos se llevó la mano a su cabeza por el gran dolor que le causó recordar su pasado.
Descartó aquello y no le dio respuesta alguna a la IA. Es demasiada casualidad que un desgraciado de esos esté ahí. Aunque le insisto a Elec este no me quiere darme el paradero de Freezer... ¿Habrá otros saiyajins con vida? Meditó el cerisiano.
Al llegar a su destino, Granola se baja de manera rápida de la nave y se encuentra con otros cazarrecompensas que lo observan detenidamente como otros solo murmuran entre sí, este mismo los ignoró y se fue directamente hacía la sala en que se encuentra la familia Heata. Al abrirse la gran puerta se mostró las siluetas de la familia criminal. Todos tenían una sonrisa dibujada en sus rostros. El cerisiano rápidamente dirige su mirada al sujeto que estaba postrado en lo que parece ser un trono, este le dio una gran sonrisa al notar que llamó la atención del muchacho.
-¡Vaya! Veo que regresaste de tu viaje, Granola. – El peliverde arruga su mirada con despreció ante el tono burlesco de aquel sujeto hacía él. - ¿Qué información importante me traes el día de hoy?
Granola miró detenidamente a los demás hermanos Heatas y estos les dieron una sonrisa excepto Gas quien seguía con su semblante serio. Volvió a mirar a Elec con el ceño fruncido.
-Según el informante al parecer los planos de las maquinarias se encuentran en estas coordenadas. - Granola extendió un pedazo de papel y Elec con un ademán mandó a Gas a tomarlo. Este lo tomó, pero no antes miró a Granola con despreció y se dirigió a su hermano mayor para entregarle el pequeño papel. Elec lee detenidamente el pequeño papel. Este sujeto le dio una gran sonrisa al mostrarse satisfecho con el trabajo del muchacho.
- Muy bien, Granola. – Dice mientras se levanta de su trono y se dirige a su hermana para entregarle el papel. - Busca en la computadora estas coordenadas y manda a un equipo a revisar ese sitio. - Ordenó, Macki solo dijo un sí con su cabeza y se retiró hacía la gran computadora que se encontraba en el mismo salón, esta se sentó e introdujo las coordenadas del sitio Macki le confirma a su hermano que ya envió la coordenada a un grupo de mercenario, Elec sonríe satisfecho ante la eficiencia de su pequeña hermana.
- Ya te di la información que querías ¿Dónde está el dinero? – Exigió Granola en un tono brusco y el capo de la organización voltea a verlo.
-No deberías hablarme así... – Amenazó Elec mientras miraba a su hermano Gas y luego dirigió la mirada en Granola.
El único sobreviviente del planeta Cereal atinó a bajar la mirada con enojo. Elec esboza una gran sonrisa al ver que lo tenía en la palma de su mano. Seguido este mismo, le indicó a su hermano Oil que le diera la paga al chico, Oil tomó una bolsa y se la entregó al chico. Granola por instinto abrió la bolsa y contó cada una de las barras de metal, notando así que no era lo acordado.
- ¡Dijiste que si te daba la información del paradero de los planos me darías una gran cantidad! – Exclamó. – Me has dejado sin trabajo últimamente y solo me mandas a buscar información. – Reclamó Granola mientras avanzaba hacía Elec con pasos amenazadores, pero se detuvo al ver que Gas se puso frente a él.
-Nunca prometí nada, además, entregaste la información algo tarde. – Excuso Elec en un tono burlón, Granola endureció más su mirada y rechinaba los dientes quería lanzarse encima de aquel sujeto, pero si lo hacía podría peligrar su vida, de pronto oye las risas leves de los otros dos Heatas, bajo su mirada molesto y retrocedió algunos pasos. – ¡Bien! Si quieres un nuevo trabajo me acaba de llegar uno recientemente que de seguro te encantará. – Dijo mientras miraba a su hermana y le indicaba que fuera a buscar los detalles del trabajo, y se lo entregará a Granola. Ella tecleó en la computadora e imprimió un papel, seguido se acercó al chico y le entregó la información.
-Al parecer recientemente un sujeto quiso pasarse de listo en no pagar el dinero completo en uno de los bares del planeta en que estaba el informante, y la mafia de ese sitio lo quiere con vida. - Comunicó.
Granola empezo a leer la descripción de aquel sujeto: un hombre de cabello largo hasta su cuello de color negro como sus ojos, piel algo clara con un dogi de color rojo, sudadera negra y botas del mismo color con rayas rojas en ella. Granola se impactó ante la información, hace ya varias horas había visto a ese chico en ese bar de mala muerte que decía Elec.
La descripción es clara: es ese sujeto. Pero es extraño que Elec haga este tipo de trabajo sin darle algo a cambio... ¿Qué planea? Indagó el chico en sus pensamientos.
- ¿Qué buscas de este sujeto? – Preguntó Granola de manera cruda. Algo tenía entre manos el capó para mostrar cierto interés en aquel sujeto hasta se tomó las molestias de buscar información de manera rápida.
- ¿Acaso es un conocido? – Investigó Elec curioso ante la pregunta del cerisiano. Granola bajo la mirada y el capó de la organización criminal notó la cara de duda del chico, así que, decidió darle más información: – Al parecer ese sujeto tiene información relevante. Es una buena suma de dinero teniendo en cuenta que solo debes capturarlo... Sobre todo te servirá para comprarle algo de agua a ese anciano... - Se burló con una sonrisa y Granola chasqueó la lengua. Gas arrugó la mirada ante la actitud de aquel sujeto con su hermano, dio un paso para hacerle frente, pero el Heata mayor lo detiene con su mano. Este retrocede al ver que su hermano mayor permitiría esa insolencia del cerisiano. - Solo tengo curiosidad por la información que tiene. Así que, si puedes traerlo en una pieza para nosotros será lo mejor la verdad. – Anuncio, mientras se volvía a sentar en su trono, de pronto a Elec se le encendió el bombillo al recordar el último detalle y Granola nota como aquel Heata se le dibuja una gran sonrisa burlesca. El peliverde arquea una ceja ante las intenciones del capo de la organización hasta que finalmente escupe lo que quería decirle: – Ah, por cierto, no te vayas a pasar con el muchacho solo porque sea un "saiyajin".
Al pronunciar esa última palabra las pupilas de Granola se encogieron y temblaron. Tanto su cuerpo como su mirada estaban heladas y los Heatas rieron levemente al notar la reacción del chico. Granola vuelve a sus sentidos y empieza a cuestionarse la identidad del chico. - ¡¿Q-Qué dices?! ¡¿Cómo que es un saiyajin?! ¿Ellos no estaban extintos? – Preguntó numerosas veces con desesperación mientras se acercaba a la silla de Elec para buscar más respuestas. – ¡NECESITO QUE ME LO DIGAS! – Elec sabía la reacción que tomaría aquel muchacho con eso, quizás lo hacía para solo molestarlo. Granola al no ver respuesta, se aproximó de manera rápida a Elec. - ¡DIMEL... ¡UUGH! - Fue el gritó que se escuchó en el salón debido a un gran golpe que recibió en su estómago por parte del menor de los Heata. Gas colocó sus piernas en el cuello de Granola y se impulsó con sus manos para luego plantar al chico al suelo.
Granola se levantó como pudo, pero después siente un gran golpe en su espalda, provocando un gran dolor, posteriormente Gas le hizo una llave, Granola forcejea con este, pero el menor era más fuerte. El cerisiano levantó la mirada teniendo de frente al capo de la organización criminal con una sonrisa, Granola grita y empieza a rugir referente a que los saiyajins acabaron con su planeta que debía comprender lo que sentía.
-¡¿POR QUÉ HAY UN MALDITO MONO CON VIDA?! - Ladró el chico.
El Heata mayor hizo un ademán dándole una orden a Gas y este asienta su cabeza para luego darle un gran golpe al chico en el rostro salpicado en el suelo un poco de la sangre que salió de su boca.
-¿Ya te calmaste? O ¿Tengo que pedirle a Gas que te de otro golpe? - Preguntó Elec. Granola escupe al suelo en señal que se fuera a la mierda y Gas vuelve a dar otro golpe debido a lo que hizo. No se detuvo ahí y siguió otros golpes en el rostro del chico, en la sala solo se hacía presente los gritos de dolor del cerisiano. - ¡Basta Gas! - Exclama al ver que su hermano iba a dar otro golpe más deteniéndose en seco en el rostro de Granola. El chico miró el puño con miedo mientras su respiración era agitada. Gas forzó a Granola a mirar al frente y este aprieta los dientes al ver como era sometido por aquel sujeto. - Disculpa a Gas, a veces se le pasa la mano. - Hizo un ademán de indiferencia. - Solo encargate de esta misión y... trata de no matarlo. - Le dio una mirada de pocos amigos. Gas soltó al muchacho y este tomó las cosas que se habían caído debido a la pelea que se había formado hace unos segundos y salió de aquella sala mientras se limpiaba los labios.
Al llegar a la nave espacial, Granola se quedó mirando una y otra vez el cartel que le había entregado Elec para la captura de dicho saiyajin. Apretó de manera fuerte el papel y se desesperó que hasta pegó un grito al cielo, mientras lanzaba las cosas que estaban en la nave y se dejó caer en el suelo de la nave, su mirada estaba llena de ira y rencor.
-Deberías controlarte. – Declaró la IA. – Elec solo quería provocarte...
Granola seguía mirando detenidamente el papel que yacía en el suelo. Arrugó la mirada aún más al recordar al chico en ese bar. – Ese mal nacido, estaba comiendo plácidamente delante de mí. - Este recordó la sonrisa del saiyajin y su rencor crecía aún más. - Maldito saiyajin se estaba burlando de mi.
-Pero... no sabes nada sobre él. Quizás ni sepa de la masacre que provocó su raza, estimó que él ni había nacido para ese tiempo. – Excuso Automil.
-Me da igual es un saiyajin, ellos son simples monos que destruyen planetas sin sentido alguno. No me interesa que ese sujeto no haya tenido nada relacionado con el planeta Cereal, debe pagar por lo que su raza le hizo a mi pueblo... – Bramo. La IA le aconsejaba que hacía mal en tomar venganza con alguien que no tuvo nada que ver con la masacre de su raza, pero este mismo le hacía caso omiso a sus consejos. - No me interesa. Voy a entrar a la máquina de sanación. - Aclaró y dejó a Automil sobre el asiento mientras seguía aclarando que no hiciera algo en contra del chico o se arrepentiría.
Granola pulso algunos botones para instalar las coordenadas de aquel planeta, la nave siguió su curso y este hizo caso omiso a las advertencias de la IA desapareciendo por la puerta de la cabina de mando de la nave. Asimismo su encuentro con aquel saiyajin sería pronto y debía prepararse para pelear...
