Chicos, aquí les tengo el penúltimo capítulo de esta larga historia. Les agradezco la lectura. Besitos~
Aclaraciones: Estos son pensamientos.
Advertencias: Nopi.
– Capítulo 9 –
La Verdad tras tu Mentira
No está de buen humor.
En teoría debería estar rebosante de alegría después de hacer el amor con la persona que amaba. Pero no lo está y su mejilla comienza a entumirse de tanto tiempo que ha estado echado en su escritorio.
Sabe que todos le observan, ya sea sutilmente cómo Kunikida -desviando levemente la mirada de su computador por fracciones de segundo- o ya sea descaradamente cómo Rampo, que come papitas como si no hubiera un mañana.
Y sabe también que nadie planea molestarlo, pues solo un idiota se animaría a recibir un mordisco de tigre malhumorado.
Incluso Fukuzawa había pasado de largo sin mirarlo dos veces.
"Oooh Atsushi~ ¿Por qué tan desanimado?"
O quizás… habló muy pronto.
"Por nada…"
De todas las personas con las que querría hablar en este momento, sinceramente Dazai ni siquiera entraba en su lista. Aún así no quiere ser del todo descortés.
"Ya veo"
Le sintió removerse a sus espaldas, seguramente haciendo señas a los demás. Quizás había perdido un juego de piedra, papel o tijeras para hablar con él, la verdad le da igual.
"¿Qué te parece si vamos por un café y hablamos un poco?"
"Muchas gracias Dazai-san -respondió casi de inmediato, sintiendo su malhumor aumentar peligrosamente- pero no tengo dinero"
Sucia y asquerosa mentira.
"Oh vamos Atsushi, Kunikida invita"
Un gruñido se escuchó por sobre las teclas presionandose, pero Kunikida no dijo nada. ¿Tan mal luce como para que ni siquiera él reniegue por eso?
"No tengo mucho antojo, Dazai-san…"
El silencio vuelve a reinar en la oficina. A excepción de las teclas y las papas. Los demás seguramente han dejado de hacer sus tareas para observar la escena.
"Podemos ir por cualquier otra cosa que se te antoje"
Aprecia el interés pero no quiere.
"De verdad no tengo antojo de nada…"
Pero Dazai no parece dispuesto a rendirse, rodeándolo para quedar a su lado. Observó las arrugas de la camisa de su mentor sin atreverse a decir nada, acariciando por debajo de la mesa el reloj que Akutagawa había abandonado en su hogar.
"Entonces acompáñame a-"
"¡Suficiente! -exclamó levantándose, casi volcando la silla y encarando a su mentor- No quiero café ni comida, no quiero ir a-"
"¡Atsushi cálmate!"
El grito ha sido fuerte y claro, tan afilado como un cuchillo. Casi podría haber jurado que sintió una bofetada. Pero no, Dazai no se movió en ningún momento.
"Te pido que bajemos y lo hablemos como la gente civilizada"
Observó a sus compañeros de reojo que le miraban atentos. Incluso Kunikida parecía más interesado en su pelea que en el trabajo. Guardó el reloj en su bolsillo importandole poco lo que opinaran de él. Está dolido por haber sido rechazado, tiene derecho a estar de malas. ¿No?
"No quiero bajar -refunfuño- y mucho menos hablar sobre lo que pasó"
Y no contigo…
Dazai debería aprender más sobre los límites y el significado de la palabra "No".
"Muy bien Atsushi, si así lo deseas así lo haremos. Y quiero que conste que yo intenté ser amable -dudó un momento, temeroso del ceño fruncido y la sonrisa maliciosa. Todo el enojo que llegó a sentir se transformó en un escalofrío doloroso- pero primero que nada, quiero felicitarte"
Parpadeó confuso. ¿A qué se supone que se refería Dazai? ¿Felicitarlo por qué exactamente?
"Me alegra saber que ya eres todo un hombre -oh no, no, no, no, no, no- y por lo que oí parece ser que lo disfrutaron mucho"
Le salto encima intentando callarlo, olvidando la molestia y sustituyendola por pánico. Dazai claro, le evitó dando un solo paso y siguió hablando mientras corría por la oficina, esquivando todos sus embates sin problemas.
"¡No lo puedo creer! Mis dos pequeñines al fin juntos ¡Qué felicidad siento!- tropezó con sus propios pies al intentar acercarse a él, estrellando su cara directamente con el suelo. En su desesperación miró a Kunikida rogándole por ayuda, pero el rubio alzó los hombros y… ¿¡Se estaba aguantando la risa!?- Atsushi, espero que se hayan cuidado, digo, no es como que lo necesiten al ser chicos y su primera vez, pero lo necesitas para no…"
Dazai hizo una pausa y a él se le ha ido la sangre hasta los talones al ver su sonrisa.
"O te viniste dentro, eh travieso~"
Sintió el ardor en su rostro y un doloroso calambre viajar hasta su entrepierna, recordando los dulces gemidos, el olor intoxicante, los ojos brillosos y la increíble sensación de ser recibido por el cuerpo del pelinegro.
Se levantó echando humo por las orejas. Bien. Bien, bien, bien. Se acabó. Le arrancará la cabeza a Dazai y después huirá del país. O ese era el plan hasta que la risa histérica de Rampo lleno el lugar desinflando sus planes extremistas. Se cubrió el rostro enrojecido.
Tragame tierra, por favor…
"Oh, no te avergüences por eso Atsushi-kun. A todos nos ha pasado. Incluso a Rampo -la risa histérica se convirtió en un gemido incómodo y el tono de Dazai dejo de ser juguetón para enfriarse tanto como un témpano de hielo- pero hablarle así a tu pareja y dejar que se vaya en medio de la noche después de intimar… eso no está bien"
Tragó saliva al sentir varios pares de ojos sobre él juzgandolo en silencio. Los observó a través de sus dedos, ninguno luce sorprendido. Gruñó.
¿Acaso todos están al tanto de mi vida sexual?
"Dazai-san -rogó perdiendo la batalla- hablemoslo en otro lugar, por favor…"
Y ambos suspiraron. Definitivamente esa iba a ser una plática incómoda.
…
"Cuéntame qué pasó"
Con la mirada puesta en su malteada de fresa hizo una mueca guardando silencio. No quiere hablar de eso porque le hace sentir estúpido. Porque le avergüenza. Porque le duele.
"Atsushi… llevamos 15 minutos aquí, por favor di algo -miró a Dazai, el hombre que su amante ama más que a él, pero también ve a Dazai, el hombre que le ayudó y guió desde hace dos años- confía en mí"
Suspiró. Era hipócrita de su parte enojarse con Akutagawa por siempre ceder al hombre frente a él cuando él mismo cedía una y otra vez a sus palabras aún consciente de lo manipulador que podía llegar a ser.
"Peleamos… bueno, más bien yo me enoje y todo se fue al diablo"
Dazai pareció aliviado de al fin obtener una respuesta de su parte.
"Ya veo -dijo antes de dar un sorbo a su café- ¿Se puede saber por qué pelearon cuando todo iba tan bien entre ustedes?"
Por ti…
"Diferencias irreconciliables"
"Atsushi…"
Suspiró tres veces y contó hasta diez. Recordar las camelias blancas le duele como si le quemara, pero quizás, lo mejor que podía hacer era soltar y dejar ir a la persona que ama, porque él jamás podrá ganarle al tipo de amor que esas flores profesaban.
"Dazai-san, después de ver a través de Fyodor y ser superior a él… no creo que no pueda saber lo que pasó entre Akutagawa y yo…"
Aspiró y exhaló tres veces más antes de continuar, porque no tiene la paciencia y Dazai sonriendo como un gato no le ayuda.
"Ambos sabemos que Akutagawa está enamorado de usted, tanto que hasta enfermó por eso. Creí que podría ayudarlo pero, al final él sigue igual o más enamorado de usted y yo tengo el corazón roto porque no puedo competir con eso"
Bien, lo dijo. ¿Ahora qué? ¿Cómo concluye está terrible aventura? ¿Dazai rechazaría a Akutagawa o aceptaría sus sentimientos? Ambas cosas le hacen doler el estómago.
"Me hace muy feliz que decidieras abrirte conmigo Atsushi -el tintineo de la taza en la mesa se oyó terriblemente fuerte en sus oídos -y es algo muy noble que quisieras ayudar a tu… rival"
Mi… rival…
¿Eso es lo que volverían a ser? ¿Rivales? ¿Ya no habría amistad ni cariño? ¿Ya no habría suaves abrazos ni besos?
Se cubrió la cara, terriblemente desgastado. Ayer a esa hora él estaba infinitamente feliz. Ahora es miserable.
"Aunque sinceramente no sé qué me sorprende más. Que hayas tardado tanto en darte cuenta que estas enamorado de Akutagawa o que creas que él está enamorado de mi"
Rió. Sardónico. Herido.
"No se burle"
Dazai le observa fijamente. Tan fijo que quema. Antes de dar un sorbo a su taza nuevamente y suspirar.
"Esto debe ser doloroso para ti. ¿Te parece bien si hablamos de una situación hipotética? -abrió la boca pero Dazai ya le ha ignorado y se responde a sí mismo- imagina que una persona llamada cuchara tiene una enfermedad debido a un amor no correspondido por cucharita"
Dos cucharas, una grande y otra más pequeña fueron puestas frente a su rostro en medio de risas tontas. Después Dazai arrastró un tenedor hasta colocar los utensilios juntos sobre la mesa.
"Tenedor quiere ayudar a cuchara a olvidar a cucharita para que deje de estar enferma, así que ha iniciado un descabellado plan para que pasen tiempo juntos"
Rodó los ojos.
"¿A dónde se supone que quiere llegar? El desenlace ya lo sé -apuntó casi groseramente sintiendo su pequeño espectáculo una broma de mal gusto- cuchara no olvidará jamás a cucharita y tenedor no tiene ninguna oportunidad"
Pero Dazai sonrió, tomando la pequeña cucharita entre sus manos, dejando a los otros dos solos.
"Oh, pero si aquí viene el giro interesante de la historia -Dazai le miró enigmático- Atsushi ¿Qué pasaría si yo te dijera que cuchara siempre estuvo enamorada de tenedor?"
Bajó la mirada, observando las piezas de metal, sopesando las palabras.
La cuchara siempre estuvo enamorada del…
Volvió su vista nuevamente a esos ojos castaños buscando la mentira o la burla, pero no hay nada en ellos además de comprensión.
"Qué tenedor le haya dado a probar el amor de maneras tan íntimas y especiales para después alejarla de su lado… ¿No crees que es algo muy cruel?"
La cuchara y el tenedor…
"No, se equivoca… Akutagawa siempre…"
Calló dándose cuenta de una verdad irrefutable.
Ryunosuke nunca dijo abiertamente que le gustara Dazai, simplemente no había desmentido una suposición suya.
Siempre estuvo enamorada…
Pensó en las flores, cómo estás no representaban a su mentor en nada como él sospechaba. Siempre bailando en tonos blancos, amarillos y violetas, siempre en la misma gama de colores que sus ojos. Siempre con un aroma a lavanda, el mismo que…
Mi perfume…
"Yo… él no… él…"
Se masajeó la sien con la consternación subiendo a tope en su interior.
Akutagawa había expulsado flores que simbolizaban el amor desesperado el día que se burló de él. Eróticas cuando lo retenía en medio de sus entrenamientos. De esperanza el día de la cena. De agradecimiento cuando le cuidaba y…
De amor eterno después de intimar conmigo…
La verdad tras su mentira le robó el aliento.
Se levantó tan rápido que se mareó.
"¡Tengo que irme! ¡Yo lo arruine todo! ¡Lo siento yo-Dios que idiota fui!"
Casi tropezó al intentar salir del cubículo en el que se encontraba al engancharse con algo. Giró su vista y vio como Dazai le detenía con una mano sujetando las correas de su pantalón. ¡Cochino pantalón de mierda y cochino Dazai que no le deja ir con Ryunosuke!
"Atsushi, por favor siéntate"
"Pero-"
"Atsushi -insistió Dazai con una sonrisa que pocas veces había visto dirigida a él, tranquilizandolo- prometo que todo estará bien, por favor siéntate y sigamos conversando"
Calló sentándose nuevamente, observando su malteada casi intacta sobre la mesa. Suspiró antes de darle un gran sorbo con mil preguntas arremolinándose en su interior, una resaltando como un farol por sobre las demás.
"¿Por qué Akutagawa no me lo dijo? -preguntó con una mezcla de sentimientos raros en su pecho. Dichoso de ser correspondido, pero dolido de la nula sinceramente de su amigo- ¿Por qué… llevar las cosas a tal extremo? Creí que era obvio que le correspondía"
La sonrisa en Dazai se volvió ligeramente nostálgica a su parecer, antes de que esté respondiera a su pregunta con otra.
"El humano es un ser extraño por naturaleza ¿No lo crees? -asintió en respuesta hacia su mentor sin saber muy bien que tenía que ver eso con Ryunosuke, aún así calló y esperó que Dazai continuara- Solo el ser humano es capaz de creer que no es merecedor de amor por las decisiones que ha tomado, por los errores que ha cometido o por el pasado que se alarga como una sombra a su espalda"
"¿A qué se refiere?"
Dazai sonrió una vez más, como si fuese un niño pequeño al cual debía explicarle por qué el cielo es azul. No pudo evitar sentirse como todo un mocoso.
"¿Te sientes culpable por haber lastimado a Akutagawa aquélla vez en el barco? -asintió ligeramente incómodo, no es algo que le guste recordar por varios motivos- ¿Tú crees que él se sienta merecedor de recibir tus besos después de las cosas que te hizo? ¿De las cosas que te dijo?"
Se hundió en su asiento con preocupación, comprendiendo las palabras de Dazai. Él jamás le recriminaría nada. ¿Cómo podría? Él tampoco había manejado bien su relación en un inicio.
"Yo no-yo… ¡Yo jamás-! -y recordó en medio de un encogimiento de corazón los muchos momentos en los que Akutagawa mencionaba no querer amigos, consuelo o perdón. Siempre pensó que el pelinegro era muy orgulloso. Ahora entendía que en realidad no creía ser merecedor de ellos- yo no…"
Titubeó mirando la salida ansioso. Solo quería salir y buscarlo. Arreglar las cosas. Abrazarlo y demostrarle lo increíble que era. Decirle cuánto lo amaba.
Disculparse.
"Permíteme darte un consejo, no como tú mentor sino como alguien que lo arruinó muchas veces -Dazai le soltó al fin las correas, sonriendo con amabilidad- piensa bien lo que quieres decirle antes de correr a ciegas como un idiota por la ciudad buscándolo, así al menos cuando lo veas, no harás el ridículo frente a él"
Asintió cohibido antes de levantarse. Estaba tan celoso de Dazai y se había comportado tan mal con él.
"¡Dazai-san, lo sien-!"
"Ya habrá tiempo para eso Atsushi -se despidió Dazai meneando su mano- ahora vete. Yo te cubro en el trabajo"
"¡Gracias!"
Y salió corriendo. Ocupaba hacer muchas cosas si quería arreglar su gran metida de pata. Pero…
Siempre estuvo enamorada…
Si todo lo que le dijo Dazai era verdad. Y está casi completamente seguro de que lo es. Eso significa que cada beso, cada mirada, cada caricia y gemido fueron dirigidos solamente a él. Akutagawa se había entregado por amor y deseo.
Sonrió, con un peso fuera de su pecho y los colores del mundo más brillantes frente a sus ojos. Ese pedazo de idiota, cuando le ponga las manos encima…
Haré que quede afónico…
…
Próximo Capítulo:
El Final de la Apuesta
Akutagawa no sabe cúanto más podrá seguir con su mentira. Gin está preocupada y Atsushi le ha pedido verlo. Quizás lo mejor sea terminar con esto de una vez por todas.
Saluditos~
