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Entramos en los capitulos finales...
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Capitulo 26
"No subestimes las cosas que haré. Hay una llama encendiéndose en mi corazón.
Está alcanzando una fiebre extrema, y me está sacando de la oscuridad"
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Cuando mi amigo se fue, pude saber con certeza que a él no le gustaba ni por un minuto mi idea. Tampoco que usáramos su "cuartel" o "su cuna de dorada", pero en eso no pude negociar, ya que ellos iba a usarla en su contra. Ademas, querían destruirla ¿que mejor que atraerlos como las abejas a la miel?
Si ellos querían la cuna dorada, eso es lo que iban a tener. Pero debíamos proteger a la gente que mi amigo cuidaba. Algunas se habían ofrecido, sabían a quien nos íbamos enfrentar, y muchos nos contaron historias que aterrarían hasta al más valientes. Ademas ellas eran sobrevivientes del infierno, no merecían nada mas que el paraíso.
Otras que la vida las llevo a entrarse en esa vida, pero por elección de ellas decidieron quedarse. Podían tener o no razones de continuar, no estábamos para juzgarlas, pero debíamos ser claros a todos.
No todo es de color de rosa en la vida ordinaria, y menos en la vida que eligieron. Posibilidades de cambiar, Kevin se las daba, si elegían quedarse debían ser ellas quienes tomen la decisión. O ellos, eso me sorprendió gratamente, y que mi amigo no me había mencionado hasta ahora, dado que en el ultimo tiempo se habían acercados hombres que ofrecían sus servicios como gigolo. Solo necesitan esa seguridad, al poco tiempo me enteré que esas misma personas habían escapados de algunos proxenetas, por lo cual, querían ayuda. Eso lo respetaba, huir para tener algo mejor, tener "cálidad" y eso es lo ofrecía "possible"
Y eso era lo que amenaza al bajo mundo, y amenazaba al resto de los proxenetas.
Ida a detenerlos, con ello iba a dejar unos cuantos bajo llave, y a otros bajo tierra.
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Los siguientes dos días fueron mas tratar de sacar del pozo a Elysion. Por culpa de Diamante había empezado a hundirse, y varios de los proyectos mas grandes fueron abandonados por los clientes.
Si el puesto de presidente era un fastidio, este era peor. No solo por ser la representante de la empresa que había fundado, sino que con el cargo de CEO, tuve que unir a otras empresa para crear el grupo Elyson. Como se conocería a partir de hoy en adelante, el mismo no solo contaba con la empresa que hicimos con Mina y Galaxia. Sino que también estaba el periódico donde mi padre había trabajado, y donde estuve yo cuando vivía en Londres, la empresa de música y entretenimiento Starlight, donde cantaba Seiya. Ademas de otras pequeñas empresas que ahora estaban bajo mi mando, la mas reciente una empresa de tecnología donde se sospechaba que estaba uno de los mejores hacker, y si, para mi no era una sospecha.
-Gracias You- sonreí al recordar lo que hacia su hijo.
La reunión en la cual estaba en este momento, realmente no me interesaba, Galaxia lideraba la misma y yo... bueno,era su apoyo. Porque la verdad, no me importaba. Me estaba durmiendo cuando la puerta se abrió dejando entrar al hombre de mis sueños, me enderece y sonreí.
-Disculpen por interrumpir - dijo encendiendo la luz.
Galaxia se molesto porque estaba enseñando unas proyecciones a través de unas diapositivas.
-Necesito a la maestra Tsukino.
¿Dije que desde que asumí el control ahora todos tienden a llamarme "maestra"? No me molestaba pero...
-Si, por favor - me levante tan rápido como Darien lo menciono.
-¡Ay, por todos los dioses! Podrías mostrarte menos emocionada por escaparte de esta reunión - puse mi ojos en blanco- Ve.. huye rata traicionera.
Se que solo bromeaba. Así que le tire un beso, y agarre el brazo de Darien antes de huir o que otra persona en la habitación dijera algo.
Como si el diablo me llevara salí corriendo, digiendome no se adonde. Pero al llegar al centro del piso una risa me detuvo. Lo mire
-No sabes a donde ir, ¿no?
Lo mire porque la verdad tenia razón. Puse mis manos en mi cadera.
-Bueno, me dirás o...- no termine de hablar cuando me atrajo a su cuerpo y me beso.
Mis manos fueron a su cabello y nos fundimos como un solo ser. Era tan puro y ansiaba estar con este hombre, sobre todo porque el tiempo me apremiaba. Ya no habrías años, ni meses.. solo eran días. Mi cuerpo me lo recordaba cada mañana, cada medicación que debía tomar para tener energía durante el día. Sino hubiera sido porque la reunión con Galaxia era insufrible, hubiera dicho que el sueño era producto de mi amigo, el tumor.
Artemis me obligo a que deje de llamarlo por cada fruta o nombre raro que se me ocurría. Me obligo a ponerle nombre a cada cosa que me pasaba. Y aunque le dije a Darien que solo tengo seis semanas, no es ciento por ciento verdad. Ya que mi amigo estaba arreglando mis últimos días, los días en donde mi cuerpo no podría mantenerse de pie, y mi cerebro finalmente se apagara.
- Hotaru quiere verte - me dijo cuando nos separamos
Asentí y con nuestras manos entre lazadas lo seguí a una oficina.
A ella fue a la única que no pude hablar a sola desde que volví. Las cosas pasaron mas rápido de lo que programe. Al llegar a la oficina no solo estaba ella sino también mi hermano.
A penas que me vio, se levanto y me abrazo- Hermana.
-Sammy - lo abrace con todas mis fuerzas.
Solo lo llamaba Sammy o Samuel cuando estábamos solos, o cuando necesitaba que la presencia de mi sangre estuviera presente. Nos separamos y puso sus manos en mi cara, me miro tan profundo como lo hacia su madre, Luna. Ella, la mujer que elijío mi padre para continuar, esa mujer de oscuro y largo cabello, que me enseño que las madrastras también pueden ser amigas, y ser mas que la esposa del padre. Ella tantas veces se puso de mi lado, a veces en las noches pensaba que mi madre la envió con nosotros para cuidarnos.
Me gustaba pensar así, Luna la respetaba mucho mas que cualquiera. El primer año que ella era parte de mi familia, el día de su aniversario sin decirnos nada nos convoco a mi padre y a mí al cementerio. Llevo unas flores rojas y frente a su tumba le pidió permiso para ayudar a mi padre criarme, le dio gracias por mi existencia, por dejarla ser su esposa, y le prometió que jamas ocuparía su lugar. Todos lloramos ese día, y cada año repetíamos el ritual. Cuando Sammy nació lo llevo al mes que salio del hospital, se lo presento y volvió agradecerles. Luna honraba a mi madre desde todos los puntos posibles.
-Estas pálida - dijo Shingo trayéndome al presente, y hice una cara de disgusto.
-Siempre fui pálida - me aleje.
-No, ¿estas tomando la medicación que te dio Artemis?- puse mis ojos en blanco y bufé.
Era suficiente tener a Artemis llamándome cada día y a cada hora recordádmelo.
-Si, papá...
-Tonta - se sentó al lado de Hotaru.
-Hola Hot, - le sonreí, aún estaba sin dirigirme palabra - Antes que nada. Lo siento.
Ella me miro, estaba llorando y mi hermano le tomo la mano.
-No...- hizo una pausa y siguió- No comprendo, ¿porque tuviste que ser tan cruel? dejaste a mi hermano en su peor momento y...
-Hot, te dije que yo la eche - dijo Darien.
Él estaba sentado entre ella y yo.
-Eso no lo justifica, ella debía haberse quedado y peleado. Ella debió... no se, debía quedarse.- se levanto y me miro con los ojos lloroso y con furia - Prefirió irse, y dejarte lidiar solo con todo, ¿que hubiera pasado sin Kunzite no hubiera demostrado que no tenias nada que ver con las drogas?¿que Ami estaba embrazada de otro hombre?¿de... no sé? Ella debía haberse quedado.
Miro a su hermano mientras se despotricaba contra mi. Era dura, pero ella decía la verdad. No, ella decía su verdad, y esa era la mitad de las cosas.
-Hotaru - me miro y me levante. Tome su cara entre mis manos. Limpie con mis pulgares sus lagrimas y agregué- Tienes razón, me fui y lo deje lidiar con todo ese lío, ademas fui yo quien lo entregó- ella cerro los ojos, pero continué - Pero no lo deje solo, había hablado con Kun, y fui yo también quien le dijo que las drogas eran mentiras, deje al mejor abogado para que llevara su causa, y al mejor policía que pude encontrar. Si, pude haberme equivocado en sacrificar algunas cosas - No quise decir la trampa de Diamante. Quizás sea mucho para ella- Pero tenia que proteger lo único que me hace estar en este mundo, se que mi tiempo se acaba, y cuando eso ocurra te voy a tener que pedir a vos, y a tu hermano que ocupen de mi lugar.
Hice una pausa. Ella abrió sus ojos y sentí la mano de Darien en mi hombro dándome su apoyo.
-Tengo una hija - ella agarro mis manos sacándomelas de su rostro, pero no me soltó. Sus ojos se agrandaron- Si, es lo que piensa. Ella es tu sobrina, tiene casi trece años y yo no creo que para su cumpleaños este respirando.
Dio un paso atrás. Entendiendo por fin, parpadeo tratando de apartar sus lagrimas.
-Quieres decir... - miro a mi hermano que asintió. Luego miro a Darien que hizo lo mismo cerrando sus ojos.
Llevo sus manos a la boca tratando de ocultar un grito de dolor.
-Voy a necesitar todo tu apoyo para cuidarla. Ademas...- no termine de decirle que se arrojo a mis brazos aferrándose tan fuerte que casi no podía respirar. Lloro como lo hubiese querido hacer yo hace mucho tiempo.
La abrace lo mas fuerte que pude tratando de trasmitirle la paz que ni siquiera yo tenia. Nos quedamos en la sala por varios minutos, cuando ella se calmo, le pedí a Shingo que la lleve a distraerse que si lo necesitaba o preguntara le contara la verdad. Solo si ella lo pedía.
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Por la noche fuimos a lo de Artemis, si fuimos en plural porque Darien, Mina, Kun y Galaxia no me permitían alejarme de ellos mas de dos pasos. Puse los ojos en blanco cuando la caravana nos llevo a la casa de mi amigo.
Tocaron timbre y me pare.- Solo voy a abrir la puerta - les dije antes que todos los miembros de la casa hicieran algún comentario.
Pero me arrepentí a penas que abrí la puerta. - Hola bombón.
Y si faltaba alguien, era Seiya
-¿que haces aquí?¿no estabas de gira?
-La suspendí - con eso se abrió paso y entro a la casa.
-¿Disculpa? - se giro mientras saludaba al resto del grupo.
-¿que esperaba? que mientras todos ustedes se divertían, y haciendo su última travesura yo iba a estar a kilómetro de distancia - mis ojos se abrieron antes esas palabras. ¿No, no podía ser que él lo supiera?¿o si?
- Yo le dije - Galaxia agregó.
levante mis manos en forma de rendición. - No lo puedo creer... no, no, no.
-¿Que no puedes creer?- comento Artemis mientras ingresaba con una bandeja de comida para poner en la mesa. Y señale al recién llegado - Oh, bueno espero que no te pongas a cantar que tarde un montón en hacer dormir a Helios.
Seiya se cruzo de brazos y haciendo un puchero igual que mi ahijado de cinco años.
-Toma - Artemis me acerco la medicación - Mañana tendremos que ir al hospital - ese comentario hizo que todos los ojos estuvieran puesto en mi - Tranquilos, solo es para aplicarle un medicación, es mejor que sea intravenoso que por pastillas, es más efectivo.
Darien entrecerró los ojos, y yo levante mis manos rindiéndome. Me di vuelta y tome un vaso de agua.
La verdad es que no quería decirles que mañana seria la ultima vez que me apliquen esa medicación. Ya que era la mas potente de todas, después de mañana solo serian analgésicos.
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Se acaba el tiempo de Serena...
Bueno, Hotaru volvio y se entero de que es tia y que su cuñada esta a punto de cruzar el arco iris... Y esta Luna, que amor de mujer, siempre respetando y ayudando a una hermosa familia.
Estamos en los ultimos capitulos, dios... esta travesia parecio tan larga, pero parece un sueño pronto llegara a su fin.
Espero que la sigan disfrutando, y antes cualquier duda o comentario siempre sera bien recibido.
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