―Es un poco extraño que el bosque esté calmado.―

Miré hacia el interior del bosque, era de madrugada como siempre, suelo cazar en el bosque toda la noche, realmente no haría eso, pero no tengo opción, solo puedo estar en el bosque por un tiempo.

Y no puedo desaprovechar la tarde, es cierto, puedo ir al bosque en la tarde, es un poco más seguro, pero mi patrón de sueño no me está dejando, también es que algunas flores que necesito son bioluminiscentes.

Así que por la noche puedo reconocerlas, también me he encontrado con flores azules raras, mi instinto me dice que no me acerque, probablemente esporas venenosas o algo, dejando eso de lado, mis costillas no se habían recuperado del todo.

Me senté sobre mis ancas, palpé el lugar donde me había golpeado las pezuñas de esa yegua, la cicatriz era bastante robusta, aunque no se notaba tanto como creí al principio. No pude salir por alrededor de una semana, eso me afectó un poco económicamente, bueno, tengo cosas que hacer ahora.

Las magdalenas son mejores de lo que tenía antes, y pude comprar una cantidad, un poco generosa, bueno, no tanto.

Mi regeneración fue un poco más rápida, toso sangre de vez en cuando, solo cuando corro por mucho tiempo, o me estoy forzando a respirar más.

Otra cosa que sentí fue la falta de un pedazo de mis costillas, también era un poco notable si te acercabas a mirar, claro, sigo desnutrido y mis heridas me quitan la mayor parte de la energía, pero, estoy cerca de cómo estaba en la colmena.

Sí, la colmena.

A veces, es un sentimiento hogareño.

Si eso fue hasta que me sacaron de mi trozo de cueva a pelear con gusanos gigantes e intentar recolectar amor transformándome en otros.

Si eso no fue divertido, menos cuando un capitán llamado Pharynx me arrastraba o golpeaba, sí bueno, por lo menos no puso fuerza en sus golpes.

Lo vi romper una roca una vez.

Bueno, puedo decir que hizo su trabajo de manera maravillosa, también fue difícil escapar por su culpa, otra cosa que descubrí de él es que tiene un hermano.

Creo que era Thorax, no sé, tampoco es que me importe ahora.

Me levanté del suelo y caminé junto con el sol naciente hacia el pueblo. Hubo unos cuantos problemas, y con la alcaldesa mare pude lograr hacer una ruta por el pueblo que no moleste a los dueños de tiendas. Claro, la única tienda que me vende es sugarcube corner.

Al menos la Sn. cake me soporta, mientras le lleve bits, ahora tengo una ruta, por las múltiples quejas de dueños de tiendas del pueblo, sí, no sé de qué se quejan, pasó solo cuando sale el sol, ni siquiera tienen clientes, pero al parecer no les gustó que pasara, otra cosa que noté fue.

Adornos.

Hay muchos, algunos con temáticas del sol, otros parecían festivos. Si te soy sincero, no sé qué es esto. Sé que hay una celebración anual, pero no sé cómo se llama ni cuándo es. Por lo que para mí esto puede ser como el Día de la Independencia o algo así. No me dejan entrar a las bibliotecas y no tengo internet para buscar información.

Eso de que no me dejan entrar, yo me lo inventé, no quiero saber qué pasa si entro a una y no soy bien recibido, lo más ligero que me puede pasar es que me saquen de este pueblo, si hacen eso solo me quedarían unas pocas opciones de vida.

En realidad, porque hago esto, puedo cambiar de forma, puedo hacerme pasar por cualquiera y hacer varias cosas, intentar tener una vida.

...

Mi moral no me deja, tampoco la culpa, como ser humano, no era el más honesto, era un mentiroso de tercera, o al menos eso decía de mí, aunque mis amigos sabían cuándo metía, ellos no decían nada, principalmente porque saben la razón por la que miento, a veces es humor y otras por miedo.

No tengo una razón por la que mentir, simplemente lo hago sin pensar, tejo mentiras para poder hacerlas creíbles, claro, desmiento todo a las horas solo burlándome de los que me creyeron, aunque hay mentiras que siguen en pie, cosas que yo solo sé.

Pero estaba en una nueva vida, el problema, aquí no importa si miento, soy catalogado como mentiroso y embustero solo por mi especie.

Así que, ¿qué importa mentir si igual no me van a creer?

Miré el pueblo un poco a la distancia, el bosque estaba cerca del suroeste del pueblo, yo vivo al sur, el sol sale del este y se oculta por el oeste, Canterlot está al este de aquí, si voy más al sur de mi casa puedo encontrar lo que parece un río que llega a un lago y que se va por otro río, no sé explicar muy bien ese concepto.


Mas o menos ya son las siete de la mañana, no sé, no traigo un reloj, miré el pueblo desde sus afueras, ahora toca mi ruta para entrar, empecé a rodear el pueblo para entrar por el oeste, por alguna razón solo puedo entrar y salir por ahí.

Hubo mucha discusión acerca de mi estadía aquí, los ponys de este lugar se quejaron, pero al menos son un poco razonables o tolerantes. Claro, había una escuela que estaba al este del pueblo, el mercado está repartido entre el sur y norte del pueblo, otra cosa. tengo que tomar algunos desvíos y callejones para no pasar por las tiendas.

Mhm.

*Gurp*

Es molesto a veces cuando mi estómago gruñe, hace que me duelan las costillas y el pulmón.

Hablando de mi pulmón, me di cuenta de algo y creo que se está haciendo más pequeño, creo que es por las cicatrices que tiene.

Por ahora no es molesto, pero si sigo recibiendo heridas así, mi rendimiento se verá afectado de varias maneras.

...

Ya estaba cerca del ayuntamiento, por suerte mi camino designado está alejado del puesto de manzanas de la yegua naranja, quien diría que tengo algo de suerte.

A veces, cuando miro en esa dirección, los ojos de la yegua y los míos se cruzan aunque frunce el ceño, todavía no entiendo por qué está enojada.

Las mujeres, o yeguas en este caso, quien las entiende, otra cosa a notar de este mundo es su disparidad de género, en los humanos la última vez que recuerdo era de cuarenta y nueve a cincuenta y uno, la mayoría por parte del género femenino.

Aquí es diferente, es de uno a cinco, llevando nuevamente la delantera el género femenino, no sé la razón exacta, en la colmena se corrió el rumor de que fue por una guerra y batallas, creo que fue hace quinientos años.

Me sorprende que aún no se haya arreglado esto, bueno, tampoco es que me importe, no es posible que consiga pareja, y estos equinos color pastel son muy xenófobos, ¿quién lo diría? Son casi tan xenófobos como los alemanes cuando Hitler estaba en el poder.

Si eso no es un buen ejemplo, aunque hay otros, prefiero que sean los alemanes, los americanos... Mejor no pensaré en eso.

Viendo el cartel que había en la ventanilla a pocos pies de mi posición, caminé hacia él, me detuve a menos de un pie de la ventana, sólo lo suficientemente lejos para que no me golpeara al abrir, saqué mis alforjas de mis costados y las dejé frente mío, acto seguido me senté sobre mis ancas.

*Toc, Toc, Toc*

Toqué la ventana como tenía de costumbre, tres golpes, pasaron unos segundos y apareció la yegua que recibía mis misiones, Reward Notes.

Y como siempre se escondía como un gato, apenas me veía. No sé si esto va a hacer su saludo habitual, tampoco me importa mucho.

Mientras que me dé un pago no me quejaré.


Ahora estaba llegando a Sugarcube Corner, mi bolsa de bits ahora era un poco más grande que la semana pasada, qué día era de nuevo, ocho de junio, creo.

No tengo un calendario.

Mhm.

Creo que en Sugarcube Corner hay un calendario, me fijaré al entrar.

*Toc, Toc, Toc*

Esta era mi rutina ahora, y mientras pasaban los segundos, abrí la puerta. Ahora ya no eran tantos chillidos, claro que alguno que otro se sorprende, pero ahora solo se quedan callados y me miran. Es un poco espeluznante cuando sus ojos son como platos.

O si, otra cosa, al parecer no tenemos ojos normales, no son como los humanos que son ovalados o semicirculares, estos son llamados platos oculares. Sí, me reí cuando lo escuché de un Changeling que parecía imitar a un médico en un hospital.

A veces creo que este mundo está loco y yo soy el único cuerdo, luego recuerdo mi vida humana e internet.

No sé qué mundo es más loco, pero prefiero este, aquí sí tengo oro, algo mundano, pero importa. Cuando lo pules de la manera correcta brilla, me gustan un poco las cosas brillantes.

Si tal vez eso se deba a mi TDAH, no creí que eso vendría conmigo a este mundo, pero hey que es un humano si no tiene algún tornillo suelto.

Simplemente no sueltes demasiado y estarás bien, probablemente.

...

―Una docena y media de magdalenas,― sí, grosero, pero la Sn. Cake me dijo que fuera directo al pedir, probablemente para que pasara el menor tiempo en su tienda.

No hubo una respuesta auditiva, pero sí un asentimiento, y mientras sacaba las dos cajas empezó a escribir una nota y la colocó en la ventana que hay detrás de ella que dirige a la cocina; normalmente esto no sería extraño.

Claro, eso fue hasta que vi una pezuña rosa asaltar la nota. No me sorprendió que la haya tomado de esa manera. Fue el hecho de que apenas habían pasado tres segundos, y los sonidos de golpes y amasar de la cocina no se habían detenido.

Creo que tengo que olvidar a los teóricos de la conspiración del mundo humano, este mundo es mágico, si la física convencional no lo explica, fue magia o el mago lo hizo.

Si te soy sincero, no sé por qué debería importarme. ―Cuarenta y cuatro bits,― parpadeé un par de veces, me había distraído y no noté que mi pedido ya estaba listo.

Me senté sobre mis ancas y saqué mi bolsa de bits, esta vez solo se llevó un tercio de lo que tenía, más o menos, tenía cerca de ciento diez bits, creo.

Sé que tenía más de cien bits, al menos, con las dos idas al bosque que pude hacer después de recuperarme. Sí, bueno, recuperar es una palabra grande, es más, un esfuerzo mío por no morir de hambre.

Saqué el dinero de mi bolsa de bits y lo coloqué de su lado de la mesa, y como todas las demás veces, me coloqué de manera perpendicular a la mesa y la Sn. Cake empujó las magdalenas sobre mi espalda.

Con eso hecho caminé hacia la puerta de Sugarcube Corner, esta mañana al menos había sido tranquila.

*Aleteo*

Si probablemente debería dejar de pensar de esa manera. miré la nube que se cernía cerca de mí, al parecer el acosador no se había cansado de mí, como la semana pasada me siguió por mi camino de vuelta por la ciudad.

Al menos no era tan lento como antes, así que pasé menos tiempo con mi acosador. Bueno, eso es lo que diría, si no tuviera que salir por el oeste del pueblo, luego de eso tengo que rodear nuevamente el pueblo y caminar hacia el sur donde era mi residencia. Lo único bueno de este acosador es que apenas entraba a mi casa y se iba.

Bueno, eso quiero creer, no creo que me viera a través de una ventana como me arrastraba por el piso comiendo magdalenas, bueno, si lo hubiera hecho, creo que esta vez se habría revelado.

...

Joder.

Por andar distraído se me olvidó mirar qué día era hoy; bueno, será mañana cuando lo mire.

También tengo que pensar en un plan con las notas. Me estoy acabando las fáciles del bosque everfree, ya quedan unas pocas de recolección de flores y plantas, las que hay son de subyugación de Timberwolf o manticoras.

Las manzanas extrañas tampoco habían sido renovadas, bueno, eso lo dirá el tiempo.

Por lo que vi, los árboles están dando constantemente frutos, aunque no pasan de las ocho esta mañana que los revise.

Hey al menos, crecen rápido, o recuerdan las manzanas que me quedaron, como no tenían amor, las usé como carnada para atraer a los depredadores hacia otro lugar mientras yo recolectaba. Inteligente no.

...

Porque estoy hablando como un locutor de radio.

Estar solo y no tener internet.

No es una buena combinación, menos si eres un niño que se crió con una pantalla, más o menos soy de la generación de cristal, pero oye, que todos se vayan a la mierda, me crié con youtubers que insultaban, hablaban mierda o en sí eran idiotas, no, no me refiero a idiotas sin más, me refiero a los idiotas que se comportan de esa manera para ser graciosos.

...

Porque me explico cosas a mi mismo... si creo que demasiado youtube puede hacer eso, creo que debí hacerle caso a mamá y no mirar tanto a esos tipos en los videos.

Miré la entrada de mi residencia, saqué la llave que tenía en mi alforja y abrí la puerta. Cuando la cerré, el sonido de aleteos se alejó a una gran velocidad. Intenté mirar por la ventana, pero no vi nada, era como si mi acosador nunca existiera.

―Bueno, aquí la lógica se jode, así que no preguntaré,― y con eso último partí hacia mi comedor.

Luego de un rato de comer magdalenas, miré el reloj que tenía, apenas medio día, bueno, aparté la caja que había vaciado de magdalenas y guardé la otra en la nevera, que era solo un cuadrado de madera que estaba en mi cocina, al menos tenía su uso, dejando el resto de magdalenas en mi 'nevera', caminé hacia el segundo piso, para tomar un baño, entre otras cosas, para poder ir a dormir.