Eran las 7 de la mañana, el café caliente humeaba sobre la mesa. Akane tomo la taza que contenía aquel líquido. Se dirigió al ventanal para admirar la vista mientras le daba un sorbo. Recordaba cada uno de los acontecimientos que habían pasado ayer.

—¿Cómo es posible?—. Se preguntaba mientras sonreía

—¡Ranma Saotome! ¡Sigues siendo el mismo idiota Guapo!—. Se mordia un labio inconscientemente.

Tocaba sus boca y reía —¿Qué hice?—.

La verdad la imagen del hombre en el que se había convertido era bastante más atractivo que antes y eso para ella no había pasado desapercibido.

La peliazul vivía en el 5to piso, su departamento era de un tamaño normal, no muy grande pero tampoco pequeño. Su recamara era grande, bastante iluminada por los ventanales en color blanco y grandes cortinas azules.

A los lados de la cama con sus respectivos bureaus de madera y encima de uno de ellos una lámpara.

—Es hora de arreglarme— pensó mientras dejaba la taza de café de nuevo sobre la mesa.

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La mujer vestía una blusa en color borgoña con Cuello redondo y manga larga obispo. una falda lápiz en negro hasta las rodillas con zapatillas negras.

—Ahora solo falta mi bolsa y listo— Decía frente al espejo mientras daba los últimos arreglos a su cabello.

Cerro su cajón, cuando de arriba cayó golpeando su cabeza una pequeña cajita que fue a dar al piso.

—Auch.— tocaba su cabeza y miro el objeto extrañada.

—¿Qué es esto?—

Abrió el estuche; en su interior estaba un collar de plata con una Turmalina negra.

Flashback

—¿Dónde está mi princesa?— la mujer de mediana edad llevaba en forma pensativa su dedo índice a sus labios.

—¡No me vas a encontrar mami!— una risita traviesa salía de entre los arbustos.

—¡Estoy segura que vi a ese zorrito!— la señora caminaba en puntitas hacia donde se escuchaban las risas

—¡YA TE VI!— con delicadeza la dama movió un arbusto mientras una niña saltaba a sus brazos.

—AKANE mi niña, debes de ser muy cuidadosa para esconderte, hay muchos lugares. Recuerda que el entrenamiento no solo es físico también es mental. Tienes que ser muy astuta mi amor—.

La mujer le sonreía gentilmente a la pequeña

—Toma— la madre de Akane adornaba el cuello de la niña con un collar que tenía una piedra de Turmalina negra.

—Esto será de protección para ti, Cuídalo, SIEMPRE ESTARA CUANDO LO NECESITES.

La pequeña akane veía el amuleto curiosamente. Una sonrisa enorme se formó en sus labios.

Fin del flashback

—¿Pero, que hace aquí?— se preguntaba Akane un poco extrañada del objeto.

—Hace muchísimo tiempo que no lo veía y pensé que lo había perdido—. Abrió uno de los cajones del bureau para guardar la piedra.

—En fin, tengo que irme—. Tomo su bolso y se dirigió a la puerta.

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—¿Dónde deje las llaves?, Ay no, ya no me da tiempo de subir, tendré que tomar un taxi—. la ojicafe decía resignada.

Cuando escucho el sonido de una moto que venía a toda velocidad hacia ella. una Kawasaki ninja H2R se detuvo a un lado de la chica.

—Hola preciosa dama, aquí está su chófer designado, dígame a ¿Dónde la llevo?—.

—Ranma ¿Qué haces aquí? Le sonreía Akane mientras cruzaba sus brazos.

—¿Cómo supiste dónde vivía? olvídalo, conociéndote seguramente convenciste a Kasumi. ¿VERDAD?—.

—¿Qué comes que adivinas?—reia.

Vine a llevarte a tu trabajo—. Ranma Bajaba de la ninja para posarse justo en frente de ella.

La mirada de ambos quedaron de nuevo conectadas mientras el la tomaba de los brazos.

—Te vez pre-ci-osa—. le decía el embobado a la peliazul

Sus cuerpos sentían magnetismo puro, Ranma se acercaba Akane mientras ella hacia lo mismo.

Akane sintió como una mujer la aparto casi aventándola para colgarse del cuello de Ranma y darle un beso al marcialista.

La ojicafe quedó perpleja, hace muchísimo que esos malditos celos de los que ella ya desconocía volvían aparecer pero ahora más fuertes. Quería asesinar a esa mujerzuela, esa trepadora, esa… PERRA. Pero de nuevo el orgullo pudo más que la razón.

Rio sarcásticamente mientras movía la cabeza en desaprobación. Se dio la media vuelta para irse visiblemente molesta

—¡Chicas! ¡Aquí está Ranma Saotome! ¡El campeón mundial! Y es más guapo en persona!—.

avisaba la mujer que le robó el beso a Ranma mientras el trataba de alejarse para alcanzar a Akane pero una multitud de mujeres taparon su camino.

Akane caminaba sobre la banqueta furiosa. Cuando noto que un auto se estacionó a una lado, bajo la ventanilla y la llamo

—¡Hola Akane! ¿Quieres que te lleve?—.

La peli azul volteó a ver al muchacho para identificarlo.

—¿James?— le preguntaba Akane algo dudosa

Con una carcajada el chico la corrigió.

—¡Alexander! Sube, te llevaré a Matsumoto's Corp. ¿vas para allá? Por qué yo si

—Akane— miro hacia donde estaba Ranma que claramente ya no lo lograba distinguir entre tanta mujer.

—Sigue igual— pensó mientras fruncía el seño

Abrió la puerta del coche y subió.

Ranma miro todo desde un pequeño espacio que la ola de mujeres dejo libre.

—¡MALDICIÓN! ¿QUIEN CARAJOS ES ESE?— pensó él ojiazul mientras apretaba los dientes.

—DEBO HACER ALGO PARA SAFARME DE AQUÍ,

… ¿Qué HARE?

…¿Qué HARE?

¡LO TENGO!

Ranma apretó su puño sentía como un brillo especial salía de sus ojos. Miro hacia el frente y con un dedo señaló.

—¡AYYY PERO NO LO PUEDO CREER! ¡ES JACKIE CHAN!— Gritaba aniñadamente

Las chicas volteaban histéricas hacia en dirección del pulgar de Ranma. El chico aprovecho para saltar a su moto y arrancar.

—¡VAMONOS RANMA!— se decía dándose ánimos mientras aceleraba.

El ojiazul fue lo suficiente cauteloso para que Akane ni su "acompañante" se dieran cuenta que el los estaba siguiendo. El chico tenía mirada de Halcón, no fue difícil segur su camino.

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—¿Estabas esperando en la multitud Akane?—. El muchacho de ojos verdes no podía evitar mirar de reojo a la chica de cabello azul.

Con una risa nerviosa Akane trataba de contestarle, mientras disimulaba la molestia que esa situación le causo.

—¡Para nada!— . Movía las manos con una sonrisa nerviosa.

—Bueno, es que pareciera que estabas molesta por eso. ¿Quién estaba ahí? ¿un artista? ¿un cantante o regalaban algo? Le preguntaba Alexander confundido.

Un idiota— pensó ella.

—No lo sé. De hecho estaba molesta por qué las llaves de mi coche se quedaron arriba. ya se hacía tarde para subir por ellas, pero.. FUE MUCHA SUERTE QUE JUSTAMENTE IBAS PASANDO TU, GRACIAS—.

—No hay de que linda— el chico inglés corrigió apenado.

—Disculpa, no quiero incomodarte, no era mi intensión ni tampoco quiero causarte problemas con tu novio.

Akane se sonrojo

—No hay de que preocuparse, ya que no tengo novio—.

—¡Vaya! ¿Una mujer tan linda sin novio? Eso sí está para no creerse—. la miro.

Alexander pudo ver qué en la próxima esquina ya se encontraba su destino.

Akane suspiró aliviada, las preguntas del chico ya la estaban poniendo muy nerviosa y agradecía a los Dioses que esto ya se terminaba.

El chico inglés estacionó su auto.

—Alexander te agradezco mucho tu hospitalidad—. Decía sonriendo ella mientras tomaba su bolso.

—Por cierto Akane, toma— de la guantera saco los lentes de sol de la ojicafe.

—Se te olvidaron cuando chocamos —.

—¡Vaya! ¡mis lentes! ¡Y son mis favoritos! Gracias—.

—No hay por qué— decía el mientras salía del coche.

—Bueno me adelantó, estoy a 5 min de llegar tarde— decía akane mientras apresuraba el paso.

—… claro. ¡AKANE!—. le gritó a la chica

—¿Dime?—.

—¿Te gustaría salir conmigo?— el chico se notaba nervioso.

—… Bueno, yo.. creo que.. — contestaba Akane algo confusa.

—Alexan.. yo es que, me tengo que ir—

—Si, si, discúlpame, ya vete y que tengas bonito día—. Le sonreía a la chica

La peliazul entro al edificio apresuradamente.

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—Ahí estás idiota—. Ranma miraba como aquella figura masculina cada vez se acercaba más.

Alexander se disponía a entrar cuando el sonido de una moto lo hizo voltear. De ella bajaba un hombre de trenza, bastante fornido con chamarra de piel. No le tomo mucha importancia y volvió a voltear a la puerta.

—Oye tú— Ranma le llamo al hombre de ojos verdes.

El inglés volteó extrañado.

—¿disculpe? ¿me habla a mi?— Alexander se señalaba así mismo.

—Si a ti, te estoy hablando— Ranma le contesto molesto.

—NO QUIERO QUE TE ACERQUES A AKANE, ¿QUEDO CLARO?—

El ojiverde se encamino hacia Ranma para quedar a su misma altura.

—¿Y TU QUIEN ERES PARA VENIR A ORDENARME?—.

—SOY EL PROMETIDO DE AKANE, O SEA QUE EN POCAS PALABRAS SOY SU NOVIO, ¿QUIERES OTRO MOTIVO?—.

Alexander lo miro y burlonamente le contesto.

—CURIOSAMENTE LA ACABO DE INVITAR A SALIR, NO MENCIONO NADA DE UN PSEUDO "PROMETIDO"—.

Ranma apretó los dientes y los puños, quería mandarlo a volar fuera de Japón.

—Se me hace tarde y no estoy para hablar con locos—. Se acercaba a la cara de ranma mientras sonreía.

El inglés se dio la vuelta, camino y cruzo la puerta del edificio.

PEDAZO DE IDIOTA, SI TE ACERCAS A …AKANE ¡TE MATO!—. Ranma Apretaba los puños Y la quijada.

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—El contrato como se pueden dar cuenta está muy claro, la empresa en este caso deb.. —.

Los gritos de un hombre que se escuchaban en toda la calle, hizo que Akane Cambiara de mil colores. Esa voz era realmente familiar e inconfundible.

—¡¡AKANE TENDO!! ¡¡TE AMO!!—.

Akane se enrojeció hasta las orejas, el señor matsumoto estaba sentado en el la silla principal. Quería reír pero sabía que tenía que guardar compostura.

—Licenciada Tendo, prosiga por favor con la exposición del contrato—.

Le indico el empresario que utilizaba todas sus fuerzas y concentración para no reír ante tal situación, se acomodo el saco y trato de poner toda la atención posible.

Akane lo miraba mientras el dueño asentaba con la cabeza dándole confianza. A lo que la abogada continuo con su trabajo.

1 hra después, ella estaba ordenando cada documento mientras recordaba aquella situación tan fuera de lugar pero que al mismo tiempo amo, pensó que eso solo pasaba en películas.

—¡ESTA LOCO!— reía ella

El hombre de mediana edad entro a la sala con una gran carcajada.

—Akane ¿Me puedes explicar que fue todo eso? ¿Quién es ese muchacho?—.

—Es Ranma— la mujer respondió sonriendo.

—Era mi prometido—.

—¿Tu prometido? ¡Vaya, pues lo dejaste enamoradisimo!—.

—¿Cómo fue que lo conociste?—.

Akane busco un asiento y enseguida se aclaro la garganta, comenzó a relatar los sucesos de su relación.

—¡QUE! ¡QUEEEE! ¿ES HIJO DE GENMA? ¡No lo puedo creer! No se parece en nada a su padre, bueno al menos en la terquedad si—.

—¿Lo amas?—. El hombre del traje le pregunto, sonriente, su gesto era confiado. Sabía la respuesta pero quería escucharla salir de la boca de aquella mujer insegura.

La chica coloco sus dedos sobre la sien, cerro los ojos y casi entendible respondió

—JAMAS LO HE DEJADO DE HACER—.

—¿Y que esperas para decirle la verdad?— .

La peliazul limpiaba una pequeña lágrima de su ojo.

—pues encerrada aquí vas a dejar que se pase tu momento. hija debes de vivir este instante, el te ama, hazte un favor y búscalo, anda vete y no lo hagas esperar más—.

El hombre se encamino a la puerta para abrirla.

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Ranma miraba su reloj impaciente. Gente entraba y salía del edificio pero nadie era Akane

Se giro hacia al asiento de la moto dónde aguardaban unas rosas blancas para ser entregadas.

Cuando unas delicadas manos cubrieron sus ojos. Sonrió, de oreja a oreja, volteó y la tomo de la cintura para luego cargarla y así sostenerla en sus brazos, no había palabras solo necesitaban estar el uno con el otro. el acurrucó su cara casi enterrándola en el cuello de la mujer.

Akane lo abrazo intensamente.

Ranma se separó poco a poco para luego tomar el ramo de flores del asiento e hincado le suplico

—Perdoname Akane por favor—.

Akane lo miro; decidió ponerse al mismo nivel que el.

—No hay nada que perdonar, no fue tu culpa. Peeeero… Te perdono si me invitas un mantecado—.

Le decía mientras le daba un pequeño toque a la nariz del ojiazul.

—Pues entonces, ¡Tengo que darme prisa!—.

Ranma tomo la mano de la ojicafe para plantarle un pequeño beso en la mejilla. Acto seguido se subieron a la moto.

Ranma la tomo de las manos e hizo que rodeará su cintura.

—¡Con fuerza!—. Le indicaba el con voz risueña

Akane asintió y recargo su mejilla en la espalda de el.

El arranco, la vista de la ciudad de Tokyo se pintaba más hermosa, recorrían las calles iluminadas, sus tiendas llenas de gente y sus locales de comida.

Pronto ese paisaje cambio por árboles y mucha vegetación. Akane admiraba el camino, el tiempo que llevaba viviendo ahí no se había dado la oportunidad de tan siquiera conocerlo. Es que la verdad no sé lo había planteado, y ahora iba con la persona que había robado su corazón hace aproximadamente 7 años.

El camino cada vez se tornaba más lindo. Muchos árboles de cerezos y flores bastas daban la bienvenida

Ranma fue parando poco a poco para después estacionarse.

—Voy a taparte los ojos Akane, ¿está bien?—.

Ella rio

—¿Dónde me vas a llevar Ranma Saotome? Preguntaba mientras tocaba las manos de el sin quitarlas de sus parpados.

—Es una sorpresa— le contestaba el con un beso en la nuca.

—Con cuidado—. Le decía mientras la guiaba.

Después de unos minutos Ranma retiraba sus manos para abrazarla por la espalda.

—Bienvenida al Jardin Koishikawa Kōrakuen "El Jardín para disfrutar del poder" —.

Akane abrió los ojos tan grande como pudo, lo que veía era realmente un paraíso

—¡Esto … ES PRECIOSO!, ¿Co-omo supiste de este lugar?—.

—¿Te gustó verdad?, Ven—. La tomo de la mano.

El jardín era enorme, repleto de árboles grandes y frondosos. La infinidad de flores hacían una combinación paradisíaca, vías que llevan a estanques habitados por patos, caminos de rocas sobre los estanques hacen que te aventures a cruzar al otro lado saltando de piedra en piedra. Los preciosos ciruelos que florecieron en otoño con ayuda de las hojas de arce y senderos que encaminan a jardines Zen.

Ambos caminaban admirando cada paisaje, tomados de la mano.

—¡Alcánzame!— Akane corría por el parque como si de una niña se tratara, jugueteaban mientras pasaban por los árboles de cerezos

—¡Te tengo!— le decía el ojiazul tomándola de la mano. Akane lo miro para después arrojarse a sus brazos. El correspondió tiernamente.

La pareja, quedó inmóvil contemplándose en medio de un puente de Luna llena

—Jamás me atreví a tomarte entre mis brazos, y ahora puedo ver lo equivocado que estaba—.

acariciaba Ranma las mejillas de akane

—… Ranma yo..

—Sus labios fueron callados por un tierno beso, Ella sentía como un cúmulo de emociones trataban de explotar, la armonía de sus labios hacían un rompecabezas perfecto con los de Ranma.

El beso era lento pero apasionado. Akane encerró el cuello de el con sus manos y Ranma la tomaba de la cintura.

El cielo dejo caer sus primeras gotas de lluvia, ella sentía cada rose de aquel líquido, Hasta que de golpe abrió los ojos.

—Ranma está llovie… —.

Quedó perpleja. Sus lagrimas que se confundían con la lluvia hicieron que sonriera, mientras acariciaba la cara del ojiazul.

—…Lo lograste—.

Ranma totalmente empapado correspondía la sonrisa de ella.

—Por fin me presento ante ti, como un hombre, como lo que soy;… La pelirroja Ranko ya no esta—.

Akane salto a sus brazos para llenarlo de besos.

—… Bueno, al menos eso me prometió.

Akane se retiró poco a poco para verlo intrigada

—¡¿Pero que dices?!—.

CONTINUARA...


¡HOLA!

Como cada 8 dias le traigo la actualización de esta bella historia. espero que les haya gustado.

de nuevo a cada uno de ustedes les agradezco su preferencia.

kariiim: muchisimas gracias! y alexander, que te digo! siempre me haces reir! gracias por seguir esta historia

y a todos los demas que me han escrito de verdad mil gracias!

nos vemos la próxima semana!