Capítulo 8
Palenque
Mientras tanto y después de pensarlo mucho, Leonardo decidió beber y pensar en el Palenque, quizá encontraría alguna chica para pasar la noche, alguien que le hiciera olvidar que esos bastardos, otra vez, se habían salido con la suya.
Mientras bebía, se dio cuenta de que una mujer se acercaba a el y no tardo mucho en ver que no era otra que Isadora Valverde, la verdad, no quería verla o tener nada que ver con ella, pero su sonrisa le dijo que estaba planeando algo y Leonardo tenia curiosidad de saber que era o si podía usarlo a su favor.
A pesar de no llevarse muy bien con su padre, la relación con Isadora era otra historia y Leonardo quería aprovecharla al máximo.
"Buenas noches, que cara tienes." le dijo Isadora.
Pidió una bebida mientras Leonardo la miraba, parecía contenta, lo que quería decir que lo que fuera que estaba planeando ahora le hacía feliz. Leonardo tomo un trago de su bebida y la miro cuando la camarera le sirvió y se marchó, durante todo el tiempo, ella se mantuvo en silencio con aquella sonrisa.
"Tu pareces muy feliz." le dijo Leonardo.
"Si, todo va muy bien." dijo Isadora y luego rio.
"¿Y que te ha puesto tan feliz?" pregunto Leonardo.
Isadora se rio de nuevo, tomando un poco de su bebida y acaricio la mejilla de Leonardo, acercándose a el hasta que sus labios casi se tocaron, pero en un momento, ella se apartó, se rio y miro a su alrededor.
"Mi papa tiene grandes planes para los Gallardo y creo que tu nos vas a poder ayudar." le dijo Isadora. "Ven conmigo."
La idea le gustaba y Leonardo sabia que si alguien se podía hacer cargo e ellos, ese iba a ser Emilio Valverde así que, sin pensarlo, tomo lo que quedaba de su trago e Isadora hizo lo mismo antes de que los dos se marcharan del lugar y se montaran en el coche de ella.
Leonardo no sabía dónde iban, pero si era algo para hacer daño a los Gallardo, el iba a ayudarlos en cualquier plan que tuvieran pensando.
Rancho de los Valverde – Una hora más tarde
Emilio Valverde estaba mirando unos reportes cuando llamaron a la puerta de su oficina y un momento después, apareció Isadora acompañada de un hombre que a Emilio le gustaba tanto como los Gallardo.
"¿A que debo la visita?" pregunto Emilio.
"Lo traje para que hablemos." dijo Isadora. "He estado pensando y creo que se como podemos cumplir el plan a la perfección."
Emilio la miro, pero sinceramente dudaba que algún plan fuera bueno. Isadora era buena atacando sin piedad porque su rabia solía hablar más que ella, pero no era la mejor para pensar, de todas formas, Emilio asintió y le permitió continuar hablando.
"Adelante." dijo Emilio.
"Bueno, primero tenemos que decirle a Leonardo lo que quieres hacer, por eso lo traje aquí." le dijo Isadora y otra vez, Emilio asintió. "Leonardo, la intención que tenemos es quedarnos con todas las tierras de la zona, eso incluye las tierras de Beatriz Alcázar y las de Cayetana del Junco."
Leonardo los miro sorprendido, pero eso no le gustaba demasiado, él había estado peleando por quedarse con esas tierras durante mucho tiempo y si ahora llegaba este tipo para quitárselas, todo su trabajo será para nada.
"El problema es que para llegar a las tierras del Junco primero tenemos que hacernos con las tierras Alcázar, ya que están entre estas tierras y las del Junco." explico Isadora. "Para hacer eso, necesitamos controlar a Samuel Gallardo y mi papa ya se esta haciendo cargo de eso, de Arturo Gallardo me encargare yo misma y me asegurare de que no se meta en los negocios de su marido y en cuanto a Flavio Gallardo… tenemos pensado hacerlo desaparecer."
Leonardo asintió lentamente, poco a poco entendía la idea y no le disgustaba, Arturo podía irse al infierno, Samuel era débil ahora, tras la perdida de su esposa y tenia una cuenta pendiendo con Flavio así que esta seria una buena manera de saldar esa cuenta.
"Entiendo." dijo Leonardo. "¿Pero que pasa con las del Junco una vez que se hagan con las tierras de Alcázar? por lo que yo sé, están muy unidos ahora, incluso Cayetana esta lista para darles otra oportunidad."
"No va a poder, primero nos haremos con la confianza de Samuel, nos meteremos en las finanzas del banco, luego Isadora se llevara a Arturo lejos, quiera el o no y finalmente, asestaremos el golpe eliminando a Flavio." explico Emilio. "Cada golpe debilitara mentalmente esa unidad y nos dará poder sobre ellos."
"Para eso, tu nos puedes ayudar, Leonardo. Todo lo que tienes que hacer es ser bueno durante un tiempo, apoya a Cayetana, que sepa que estás ahí para ella, que puede confiar en ti." dijo Isadora.
Leonardo comenzaba a entender que pretendían, con los Gallardo desaparecidos o dominados, las hermanas del Junco estarían débiles y él podía usar esa entrada para recuperar su posición con Cayetana, si se unía a Isadora y Emilio, eso le daba la posición perfecta para darles ojos dentro del Rancho del Junco, pero…
"¿Y que gano yo?" pregunto Leonardo.
Emilio e Isadora se miraron y durante un momento, no hubo mas que silencio hasta que Emilio se levantó, por un momento, Leonardo se llevo la mano a la cintura, donde tenía su arma, pero luego Emilio sonrió y le extendió su mano.
"Isadora tuvo una buena idea, ahora que lo pienso, contigo de nuestro lado, puedes ser nuestros ojos en el Rancho del Junco y darnos toda la información que necesitamos y a cambio, yo puedo recompensarte." dijo Emilio, pensativo. "¿Qué tal ser el administrador de todas las tierras? Me asegurare de que tengas una buena vida, sin responsabilidades más allá de mantener a los trabajadores haciendo su trabajo como recompensa a tu trabajo. No tendrás que preocuparte nunca mas por el dinero o los lujos."
La proposición era muy tentadora, sin preocuparse por nada podría tener la vida que siempre había querido y sin tener que aguantar a nadie, además, podría quedarse en el Rancho el Junco que ya conocía como la palma de su mano.
Leonardo sonrió, también le daría tiempo de ver como se deshacia más tarde los Valverde y así, quedarse con todo y dominar la región. Se le hacia la boca agua nada mas pensarlo, siendo el dueño de todo seria feliz, muy feliz.
"Me parece un buen trato." dijo Leonardo, extendiendo su mano. "Cuenten conmigo para este plan."
"Muy bien." dijo Emilio mirando su reloj. "Es tarde y mañana tenemos una cita importante, pero ha sido un gusto hablar con usted, Señor Montalvo, me asegurare que Isadora este en contacto con usted para seguir esta charla."
"Claro que sí." dijo Leonardo.
Emilio miro a Isadora que asintió, acompañando a Leonardo fuera de la casa mientras el se quedaba pensativo, unos minutos después, Isadora volvió y cerro la puerta con una sonrisa en la cara, pero Emilio no parecía tan contento.
"Traerlo aquí a sido arriesgado y mas contarle nuestro plan." dijo Emilio.
"No te pongas así, el nos puede ayudar y si es un problema luego podemos eliminarlo." dijo Isadora con una sonrisa.
Emilio la miro mientras se marchaba dándose cuenta por primera vez del peligro que era y de lo que podía hacer si no tenia cuidado con ella. Emilio suspiro, tendría que esforzarse en mantener el control de todo, pero podría hacerlo luego, primero, tenia un imperio que conquistar y todo empezaba con su primer objetivo: Samuel Gallardo.
Financial Bank – Unos dias después
Organizar la rueda de prensa no había sido fácil, pero Samuel opto por no prohibir ninguna pregunta, necesitaban transparencia especialmente cuando sabian que los inversores estarían mirando detenidamente.
Por eso, esa mañana, Samuel pidió a sus hermanos que estuvieran allí con él, habría querido también a Verónica, pero todavía no tenían resultados del ADN que Flavio le dio a Fernández así que era mejor no decir nada por ahora.
"Bueno, estamos listos." dijo Samuel, mirando a sus hermanos.
"Me gustaría saber mas de esto para poder ayudarte, carnal, pero todo lo que puedo hacer es estar aquí contigo ahora." le dijo Arturo. "No te vamos a dejar solo."
"Lo sé, gracias por estar aquí. Tu y Flavio hacen me sienta menos solo." dijo Samuel.
Flavio iba a decir algo cuando de repente, escucho unos pasos y se giro para encontrarse cara a cara con las ultimas personas que quería ver. Emilio e Isadora Valverde se acercaban a ellos con sonrisas confiadas, pero mucho antes de que pudieran hacer nada, Flavio se coloco delante de sus hermanos como una barrera, sorprendiendo levemente a Samuel y Arturo.
"Señor Valverde, el banco no permite visitas de inversores antes de la rueda de prensa, no queremos que la prensa se confunda mas de lo que esta." dijo Flavio.
"No queríamos mas que mostrar nuestro apoyo, hemos visto a Samuel trabajar mucho con Beatriz Alcázar y confiamos en sus capacidades para dirigir este banco y el resto de sus negocios." dijo Emilio sin perder la sonrisa.
"Le agradezco, Señor Valverde." dijo Samuel.
"Si, pero ahora deben abandonar el lugar." dijo Flavio.
Una sola mirada fue todo lo que necesito Samuel para no dar un paso al frente y mientras tanto Arturo miraba con atención la escena, al principio pensó que era para que Isadora no se acercara a él, pero viendo su actitud, había algo más pero no dijo nada, no hasta que Valverde asintió e indico a Isadora que lo siguiera hacia fuera del banco.
"¿Qué fue eso?" pregunto Samuel, mirando a Flavio.
"No me gusta ese tipo, lleva semanas tratando de acercarse a ti y a Beatriz y menos me gusta que traiga a su hija de aquí para allá sabiendo que Arturo no está cómodo con ella." dijo Flavio.
Arturo no sabía porque, pero Valverde tampoco le daba mucha confianza y podía ver que Samuel dudaba, de los tres, Samuel era siempre el que más confiaba, pero en este caso, era un poco diferente porque había algo en Valverde… algo que no sabian pero que no les gustaba.
"¿Ustedes creen que tiene algún plan?" pregunto Samuel.
"Por ahora no te preocupes por eso." le dijo Flavio, colocando sus manos sobre los hombros de su hermano. "Solo concéntrate en asegurar el éxito en esta rueda de prensa."
"Eso es." le dijo Arturo, siguiendo el juego de Flavio. "Demuestra lo que sabes y haz que la Señora Beatriz este orgullosa de ti."
Samuel los miro, les dio un fuerte abrazo y asintió, arreglándose la chaqueta, podía hacer esto, solo tenía que confiar en sí mismo y con paso firme, se dirigió hacia la sala de prensa con la intención de poner fin a cualquier infamia.
Rancho del Junco
Don Felipe era un hombre que sabia mucho de la vida, para bien y para mal, había vivido experiencias que le habían convertido en el protector de esta familia, pero ahora, siendo mas viejo, toda su fuerza le servía para poco más que para apoyar a su familia.
Y en eso estaba cuando Cayetana finalmente confeso uno de muchos secretos a sus hijas. Él no había sabido porque Cayetana guardaba tanto rencor a los Gallardo a parte de por el hecho de que Ignacio se había enamorado de la hermana más joven, pero mirándolo bien, se dio cuenta que su hija cargaba más de rabia… también cargaba mucha culpa.
"Entonces… la noche que Alma Gallardo murió, ¿estuvo aquí?" pregunto Sofia, todavía sin poder creérselo.
"Si, Fernández me lo confirmo y yo no puedo dejar de pensar que lo yo le dije y como la trate fue lo que hizo que ella se quitara la vida." dijo Cayetana, mirando al suelo. "Yo tengo parte de culpa."
Don Felipe miro las reacciones de sus nietas una por una. Andrea seguramente ya sabia todo esto porque se mantenía como siempre, fiel a su madre, de las tres, Andrea se parecía mucho a Cayetana y entendía la furia con la que su madre había afrontado a la mujer que casi había destruido sus vidas, pero también la miraba con el deseo de cargar con la culpa que ahogaba a su madre.
Delante de ella estaban Sofia e Irina. Sofia analizaba las cosas como su papa, siendo la mayor había tomado su firmeza y su corazón y Don Felipe podía ver como Sofia conectaba los hechos, entendía mejor porque el rencor entre sus mama y los Gallardo a pesar de que los Gallardo no sabian esta parte de la verdad, podían sospecharla o imaginarla y aunque nunca aprobaría el intento de venganza, no podía culparlos por tomar represalias después de escuchar esto.
Las formas no habían sido las correctas pero el fondo era comprensible, después de todo, una joven que tenia la vida por delante se había suicidado porque su amor ya no estaba y había sido humillada y maltratada antes de morir. A Sofia se le rompió el corazón al pensar en Alma Gallardo y prometió rezar por ella una vez estuviera a solas, para, entre otras cosas, pedirle perdón ella misma por los errores de su familia.
Por ultimo estaba Irina y cuando Don Felipe la miro vio un montón de emociones en su cara. De las tres, Irina era como él, más impulsiva y mucho menos calmada que sus hermanas, Irina hablaba con actos y aunque su corazón era tan puro como el de Andrea y Sofia, no media sus palabras, aunque a él no le parecía mal porque pensaba que la vida también necesitaba honestidad e Irina era honesta incluso cuando la verdad dolía. Eso y que tenía una memoria que todos envidiaban.
"Por eso te desmayaste cuando viste a Verónica, ¿no? Porque fue como ver un fantasma." le dijo Irina. "Por eso no te gusta que Verónica venga a esta casa."
"La verdad no la había visto desde que era una niña así que cuando la vi de nuevo y vi que era como Alma Gallardo yo no… no supe que hacer, pensé que venia a atormentarme." dijo Cayetana con un suspiro. "Y en parte, todavía lo creo."
Irina asintió y se quedo pensativa y Don Felipe no pudo si no pensar que su nieta tenia algo en la cabeza, pero no sabía que era, pero pronto esas dudas se le quitaron de la cabeza cuando miro a su alrededor, algo dudosa y suspiro. Lo que fuera que tenia en la mente, no podía guardarlo más.
"No debería decirles esto y necesito que lo mantengan en secreto, incluso tu mama porque si alguien se entera va a ser un problema." dijo Irina, seriamente. "Es sobre todo esto."
"¿Qué pasa?" pregunto Sofia.
Irina miro a sus hermanas y luego a su madre y finalmente, decidió hablar, esperando no equivocarse con aquella decisión.
"Flavio me conto que el y sus hermanos se enteraron hace poco que su papa tuvo un romance con una mujer que fue muy importante para el y al ver a Verónica y su parecido con Alma se preguntaron si de ese romance pudo nacer otra niña." dijo Irina. "Por eso le ofreció a Verónica que se duchara en su casa, para robarle un cabello sin que se enterara y hacer la prueba de ADN."
"Eso tiene sentido con lo que dijo Verónica, que era no era hija de Miranda Saldívar." dijo Andrea, conectando los datos que tenía.
Sofia se quedó en silencio, pero en todo el tiempo, no quito la mirada de su madre, parecía que Cayetana también estaba haciendo conexiones o se estaba dando cuenta de que sabian mas de lo que pensaba así que armándose de valor, se acercó, tomo la mano de su mama y la miro a los ojos.
"Mama… tu sabes mas de esto, ¿verdad?" dijo Sofia.
Y cuando Cayetana se echo a llorar de nuevo, supieron que las sorpresa no iban a terminar allí.
Rancho Alcázar – Mas tarde
"¡Por el éxito!"
Samuel reía celebrando con sus hermanos y Soledad el éxito de la rueda de prensa, estaban lejos de mantener la normalidad pero era un paso de gigante cuando los socios le dieron un momento de paz, permitiendo que el capital siguiera en activo y dándole un plazo de 6 meses para arreglarlo todo, si entonces no tenía una solución, el banco seria intervenido pero eso era todo lo que Samuel necesitaba para poner en marcha el plan que el y sus hermanos habían pensado, si todo iba bien, en 6 meses harían mas que salvar el banco.
Lo convertirían en el mejor banco de la ciudad.
"Parece que los has convencido con los planes de futuro, carnal, ahora solo tenemos que trabajar muy duro para conseguirlo y en eso los Gallardo no tenemos rival." dijo Arturo.
"Ay, muchachos, estoy muy contenta por ustedes. Se que lo han pasado muy mal, pero esta unidad que tienen les hace capaces de pelear con todo." dijo Soledad, emocionada. "Sus papas y Alma estarían muy orgullosos."
Samuel la abrazo y le dio un beso en la sien antes de mirar a sus hermanos, de pequeño, nunca entendió del todo porque su mama se empeñaba en que hicieran todo juntos, pero ahora lo entendía muy bien, no había nada que no pudieran hacer si estaban unidos y eso es lo que debió ver Beatriz, al dejarlos como herederos de sus bienes.
"El trabajo de verdad empieza ahora." dijo Samuel. "Arturo, tu sabes que hacer con este Rancho, lo dejo en tus manos y con la ayuda de Soledad, mientras tanto, Flavio, tu y yo nos haremos cargo de los negocios."
"Dalo por hecho, hermanito." dijo Flavio.
Los tres hermanos se abrazaron con Soledad en el centro mostrando grandes sonrisas, el camino iba a ser duro, pero iban a afrontarlo por todos los que se habían esforzado en ver el bien en ellos y por el futuro que podía esperarles una vez se establecieran.
Un futuro donde tres mujeres alumbrarían sus caminos.
SPA
Lejos de la felicidad, Verónica miraba preocupada a su primo mientras Dario trataba de sacar las cuentas de su negocio. Ella sabia que las cosas no iban bien pero ahora que se daba cuenta, era peor de lo que imaginaba.
"Ay prima no se que voy a hacer, sin capital no podre mantener el negocio." dijo Dario, pesimista.
"Pero… ¿no hay nada que se pueda hacer? Un préstamo o pedirle dinero a algún amigo." dijo Verónica.
"No, ¿Cómo crees? No quiero mas deudas de las que tienen mis papas y tu mama, bueno, Miranda ya se encargo de que no me dieran ningún préstamo, mi única salvación era casarme y no va a pasar." dijo Dario, sentándose con una gran suspiro. "Estoy perdido."
Verónica no sabía que hacer, la boda con Irina hubiera resuelto todos los problemas, pero sabia porque no había pasado y jamás culparía a Irina de escaparse con Flavio, pero ahora todo estaba muy mal para Dario, eran cosas como esta las que hacían que Verónica no quisiera hablar con Miranda y aunque le dolía, más le dolía ver así a alguien tan bueno como Dario.
Necesitaba ayuda, lo antes posible.
"No te preocupes, primo, conseguiremos capital, solo necesitamos un poco de tiempo." dijo Verónica dándole un abrazo.
"No se cuanto tiempo mas tenemos, Vero." dijo Dario, cerrando los ojos. "Pero mas vale que nos hagamos a la idea de decir adiós a este lugar más pronto que tarde."
Verónica no quería ni pensar en eso por ahora, este trabajo había sido su escapada para no pensar en Pablo y no quería que nada se lo quitara por eso, tomo una decisión, ella iba a pedirle ayuda a los que nunca la habían fallado y con un poco de suerte, ellos podrían ayudarla a evitar que todo el esfuerzo que Dario había puesto en este lugar no se perdiera.
Rancho Del Junco
Cayetana había llorado tanto después de lo que Irina les conto que las hermanas no sabian muy bien que decir y aunque Don Felipe tenia sus sospechas, sabia que tenia que dejar que su hija hablara a su tiempo ya que este era su secreto y no era fácil de contar.
"Mama por favor, ya no llores." le dijo Irina.
Las tres hermanas habían llevado a su mama a su cuarto y los empleados habían subido a Don Felipe, dejando a la familia a solas para hablar sus cosas, ahora mismo, Andrea, Sofia e Irina estaban en la cama con su mama mientras el abuelo las miraba con seriedad y mucho cariño.
Paso un tiempo de silencio hasta que Cayetana consiguió calmarse y luego suspiro antes de mirar a sus hijas.
"Hace muchos años cometí otra falta, casi tan cruel como la de humillar e insultar a Alma Gallardo." confeso Cayetana, bajando la mirada. "Mi soberbia llevo a una madre a no ver crecer a su hija."
Las hermanas se miraron, muy confundidas, pero Cayetana sentía que ya era hora, después de todo, los Gallardo descubrirían parte de la historia tarde o temprano y luego sabrían lo demás, de eso estaba segura y en cierta manera, quería prepararse y preparar a sus hijas además de pedirles perdón porque ninguna de ellas merecía una madre así.
"¿Qué quieres decir, mama?" pregunto Sofia.
"Verónica si es hermana de los Gallardo." dijo Cayetana, sorprendiendo a las hermanas. "Y lo se porque se quien es la mujer con la que el padre de esos hombres tuvo una relación."
Don Felipe no necesito nada mas para entender la situación y aunque no aprobaba lo que su hija hizo, el tenia que reconocer que tampoco se impuso, ni siquiera Ignacio tuvo el valor de oponerse a ella y el porqué, era algo que todavía le costaba entender.
"Mama, ¿tu sabes quien es?" pregunto Andrea. "Pero… pero ¿Cómo?"
"¿Quién es, mama?" le pregunto Irina.
Cayetana tomo una profunda respiración, preparándose para lo peor.
"Soledad, muchachas. La mujer que tuvo una relación con el padre de los Gallardo y que es la madre de Verónica es Soledad."
Las hermanas miraron a su madre sin saber que decir, ¿Soledad? No, no era posible, Soledad creció con ellas y nunca la vieron embarazada pero cuanto mas lo pensaba Sofia, mas recordaba un tiempo en el Soledad no estuvo en la casa.
"Fue cuando no estuvo." dijo Sofia, pensativa. "Entonces yo tenia 4 años, Andrea tenia 2 e Irina no había nacido, me acuerdo estuvo unos dias sin aparecer por el Rancho."
"Ahí tuvo a la bebe." dijo Cayetana. "Yo sabia que Soledad no podía mantenerla, además, era un bebe fuera del matrimonio de ese hombre así que le hice una proposición que la forcé a aceptar. Le dije que podía ver a su hija crecer si se la entregaba a Miranda Saldívar y a su marido, en aquel momento, lo hice para ayudar a mi amiga y para darle una vida mejor a la bebe, pero nunca pensé en Soledad, nunca."
"Y ella acepto para darle un futuro mejor a Verónica." dijo Don Felipe, seriamente. "Yo y su papa siempre lo supimos, pero no nos opusimos porque era verdad, con Miranda y su esposo, Verónica tendría un futuro mejor."
Sofia se levantó, como hija podía o no entender los motivos de su madre, pero como madre, escuchar que le habían quitado una bebe a Soledad e imaginarse su situación la desgarraba por dentro. Irina y Andrea podían verlo igual o no, pero ellas no eran madres aun, no sabian lo que era tener un bebe y ver como otra familia se hacía cargo porque tú no tenías los medios o la ayuda de tus patrones.
"¿Y el padre de los Gallardo?" pregunto Andrea.
"Nunca lo supo." dijo Cayetana. "Soledad no conto los detalles, pero nunca se lo quiso decir, quizá por miedo a romper aquella familia que ya tenía, una parte de mi sabía que había hecho mal pero ya no podía arreglarlo por eso la puse a cargo de ustedes."
"Nosotras no éramos sus hijas, intentaste tapar tus errores." dijo Sofia con mas veneno del que quería.
"Sofia…" dijo Andrea.
"No, tiene razón. Yo quise arreglar lo que había hecho, pero ya no tenia arreglo y toda esa amargura me convirtió en esto que ven." dijo Cayetana, incapaz de mirarlas. "Yo se que no merezco ni que me hablen, pero espero que algún dia entiendan que la crueldad que siempre mostré no es mas que la culpa que me quema por dentro y que a partir de ahora, hare lo que haga falta para sacarla de mi corazón."
"¿Por qué, mama? ¿Por qué así y ahora?" le dijo Irina. "¿Qué te está pasando?"
"La culpa, Irina. Mis errores se pagan caros y la muerte de Beatriz Alcázar me enseño que la vida es muy corta para vivir en el engaño. Yo se la mujer que fui y lo que he mostrado por muchos años, pero no quiero que mi nieto o ustedes vean mas esa cara que nunca debieron conocer."
Y fue ahí, en aquel momento cuando Sofia se dio cuenta de que su mama ya no era la misma mujer que odiaba a los Gallardo, si tenía faltas, pero la estaba viendo y esperaba que Soledad tuviera la bondad en su corazón para perdonar, al igual que Verónica.
"Mama, me cuesta ahora mismo perdonarte como madre, pero como tu hija, nunca te voy a dejar sola." le dijo Sofia. "Se que mis hermanas y yo damos la vida por ti y por el abuelo en un momento y aunque muchas cosas tendrás que enfrentarlas tú, nosotras estaremos allí para ayudarte."
"Eso es verdad." dijo Irina. "Y ya veras como todo va a estar bien, quizá no en el momento, pero con tiempo la gente va a ver a la misma Cayetana del Junco que jugaba con nosotras, la que le enseño a Andrea a administrar el Rancho, la que leía todos los libros de la casa con Sofia y la que me contaba cuentos para dormir."
"La que ahora hace lo mismo con Arturito." le dijo Andrea, besando la sien de su madre. "Todos lo van a ver mama, te lo prometo."
Cayetana no estaba tan segura, pero dejo que esas palabras la tranquilizaran mientras sus hijas le abrazaban fuerte y luego traían al abuelo cerca de ellas para que esto fuera un momento mas familiar.
Y por primera vez, Cayetana se sintio de nuevo en casa.
Rancho Alcázar
Mientras tanto, Flavio entro a su cuarto con el teléfono en la mano aprovechando que sus hermanos y Soledad seguían con la celebración. Tenia un mensaje del Capitán Fernández y ansioso, Flavio encontró un momento para poder llamarlo.
Cuando marco su número, Fernández no tardo en contestar.
"Recibí su mensaje, Capitán, ¿de qué se trata?" pregunto Flavio.
"Los resultados han llegado, Flavio…" dijo el Capitán Fernández y se escuchaba la felicidad en su voz. "Tenían razón tu y tus hermanos, Verónica Saldívar es su hermana."
Flavio se quedo sin palabras y por un momento no dijo nada mientras la emoción lo embargaba y una lagrima rodaba por su mejilla. Verónica era su hermana, tan parecida a Alma y tan diferente que era dos personas distintas pero una Gallardo de todas, todas.
Flavio sollozo y se acerco a la cama para sentarse. La vida les había devuelto algo que era mas preciado para ellos que cualquier cantidad de dinero, les había devuelto la sangre y ahora sí que sí, los Gallardo estaban de vuelta.
