REVIEWS:

berganzabyronjr: Thank you :)

alejandrogomezfe: Si te fijas Marina menciona en algunos capítulos que su hermano Horatius es un genio culinario y que Caelian domina las almas y tiene mas poder sobre ellas que Freya. Aquí los introduzco como tal :D Horatius domina todo lo que es la tierra y Caelian todo lo que es el aire. Así que si pisas tierra o respiras, tas jodido xD

Y SI SE PREGUNTAN PORQUE SIGO HACIENDO ESTOS OMAKES. PUES ES PORQUE NO ME DEMANDAN TANTO ESFUERZO COMO EL OTRO CAPI Y MI MENTE ESTA CENTRADA EN EL ESTUDIO Y SÓLO ME DA PARA HACER ESTAS SITUACIONES RANDOM SIN MUCHA GIMNASIA MENTAL. YA UNA VEZ RINDA PODRÉ DARLE TODA MI ATENCIÓN A LOS CAPÍTULOS PRINCIPALES.

POR CIERTO, ALGUNOS DETALLES SOBRE LA LINEA DE ESTE OMAKE:

- Marina nunca se equivocó de línea en este, ya que su hermano Caelian dirigió la exploración, por lo que aún hay Dragón Negro.

- Como están en una linea donde el canon no importa, aquí pueden cambiar cosas a su gusto.

- Las palabras que dijo Caelian en el omake anterior dan una pista muy grande sobre el nivel que poseen los 3 hermanos en la historia (los reto a adivinar)

- Marina, aunque no lo aparezca aquí o en la trama principal, es jodidamente inteligente PERO en su forma humana sufre lo que me gusta llamar el "síndrome del genio perezoso" - al poder lograr lo que sea, prácticamente no se esfuerza en nada, a menos que la situación lo demande. Por eso en forma humana parece mas payasa y tonta de lo que es, mas si sus hermanos están cerca para permitir sus locuras xD.


OMAKE – WHAT IF N°1 – PARTE 2

¿Qué hubiese pasado si los 3 hermanos llegaban juntos a Orario?


Taberna "Sagrada Trinidad" – OST de Ambiente: First Town – Sword Art Online.


*PLAM*

- ¡HOLA FAMILIA, ESTOY DE VUELTA! – gritó Marina en lo que ingresaba al sitio, luego de haber abierto la puerta de una patada. ¿Qué hay de cenar?

Horatius, quien limpiaba unas copas detrás de la barra, la reprochó por su escandalosa entrada.

- Oe, Chibi, deja ya de entrar de esa manera. Vas a molestar a los clientes.

La joven le dedicó una mirada neutra y observó el sitio vacío.

- ¿Cuáles clientes? ¡Ni siquiera hemos abierto al público!

- Y no lo haremos hasta que controles tus hábitos – respondió el fornido cocinero. A propósito- dijo de repente, notando que algo se movía detrás de su hermana. ¿Quién te acompaña?

- ¡Oh! Es cierto. Mira, me encontré un al-miraj por la calle – exclamo la fémina sosteniendo a un niño de cabello blancuzco, ojos rojos y expresión mortificada como si del futuro Rey León se tratase. ¿Me lo puedo quedar?

Horatius bajo la vajilla que tenía en sus manos con tal calma que pondría nervioso a cualquiera.

- Mary… eso es una persona...

- ¡No me digas Mary!

- ¿Por qué trajiste a un niño aquí?

- Te lo dije, me lo encontré en la calle.

El albino se tronó los nudillos.

- S-Sentí pena por él, ¿ok? - clamó la peliblanca retrocediendo nerviosa. Ha estado recorriendo todo el pueblo buscando una Familia que lo acepte. Y me dije a mi misma, ¿quién mejor para aceptar a un mendigo huérfano que nosotros?

Bell en el fondo: ¿Mendigo…?

Horatius en el fondo: ¿Huérfano?

- Así que, ¿Qué dices? ¿Lo adoptamos?

*BAM*

Su respuesta fue un potente golpe martillo en el centro del cráneo.

- ¡OUCH! ¿¡Y AHORA QUE HICE!?

- En primera- agregó el hermano mayor retrayendo el puño. Trajiste a un desconocido a nuestra casa. Segundo, el chico aquí no es huérfano…

Bell en el fondo: Bueno, técnicamente, yo jamás conocí a mis…

- ¿No recuerdas que Anija nos explicó cómo funcionan las cosas por estos lares?

- ¡Por supuesto que lo sé!

Peeeeero, como ustedes estaban para recordármelo, me valió madres…

- El mocoso aquí…

Bell en el fondo: Me llamo Bell…

- Probablemente estaba en busca de una FAMIRIA… ya sabes… ¿los grupos gobernados por Dioses?

- ¡Ohhhh! ¿Y cómo esperas que distinga eso? ¡Son la misma pinshe palabra!

- Si no fueses tan floja, hubieses usado tu…

- S-Sumimasen…

De un momento a otro, ambos hermanos se voltearon en dirección al temeroso muchacho.

- S-Si mi presencia les trae problemas, puedo, simplemente, volver a…

- ¡Tonterias! – exclamó de repente el hermano del medio, envolviendo al pequeño en un abrazo. ¡Todo mundo es bienvenido en mi taberna!

- ¡Hggrr! ¡No... respiro!

- Ya, Horatius, le romperás la poca espalda que tiene…

Y el susodicho, soltó al invitado.

- *Huff* *Huff*

- Ja ja, lo siento, chico. Pero bueno, ya sea por el despiste de nuestra hermana…

- ¡Oye!

- O por un afán del destino, has terminado con nosotros y viendo que has tenido mala suerte en las calles, te ayudaremos en lo que podamos.

- ¡¿EN SERIO?! – dijo el aspirante a aventurero con esperanza.

- Sep. Palabra de cazador.

- Entonces, ¿me dejaran ser parte de su Famiria?

En ese instante, el cuello del cocinero se giró de manera mecánica y espeluznante en dirección a la culpable de este embrollo.

- Marina… ¿Qué le dijiste a este niño?

- Uuuh… ¿Qué le conseguiría una Falna y lo ayudaría a volverse aventurero? *Nervous Grin*

*BAM* (*Puño de Amor de Garp*)

- ¡OWWWW!

- *Sigh* No somos una Famiria como tal, Chibi, ¿cómo pensabas darle una Falna al mocoso?

- ¡Pensaba pedírselo a Onii-sama! – protestó ésta, cosa que sorprendió a todos.

- ¿Ehh? (Horatius y Bell)

- Marina-san, ¿su hermano mayor es un Dios? – preguntó Bell confundido.

- ¿Eh? Ah… bueno, en realidad, nosotros…

- Horatius -se oyó a una voz serena exclamar de repente. ¿Marina ya ha regresado?

Y cómo sabiendo lo que estaba pasando, Caelian descendió por las escaleras del piso superior, encontrándose con la bizarra escena de sus dos hermanos hablando con un simpático desconocido.

- ¿Oh? Veo que tenemos visita. ¿Amigo tuyo, Marina?

La joven intentó explicar, más su hermano le ganó de mano.

- Chibi aquí, trajo a este niño, prometiéndole que lo ayudaría a volverse un aventurero.

- Mmm… teniendo en cuenta lo que eso implica y que nuestra hermana no mide sus palabras…

- ¡Hey!

- Jovencito, ¿asumo que también ella prometió ayudarte a conseguir una bendición divina?

El pequeño granjero abrió los ojos ante la brillante deducción de aquella persona.

¿Él era el hermano mayor del que hablaban?

Honestamente, Bell había visto gente bella en su viaje pero, ese hombre era realmente alguien hermoso. Cualquier otro lo confundiría con un Dios de la Belleza o algo por el estilo. Y no sólo eso, parecía ser alguien muy perceptivo.

- H-Hai, señor. Mi nombre es Bell Cranel, vine a Orario para cumplir mi sueño de ser aventurero… (y rescatar damiselas en apuros)

- ¡JA! ¡OÍ ESO! (MARINA)

- Pero, hasta el momento, ninguna Famiria me ha aceptado- narró el albino con tristeza. El Gremio dice que no puedo entrar al Calabozo sin la Bendición de una Deidad por lo que me dediqué a buscar por todos lados a alguna que quisiese brindarme la suya y… pues, cuando Marina-san me prestó su ayuda, pensé que, por fin, tendría a alguien que me querría como miembro de su grupo. Pero… puedo ver que todo fue un simple malentendido y no deseo que mi presencia aquí le cause problemas a usted o a su…

- Ya, no tienes que decir más… Bell Cranel – respondió Caelian silenciando sus palabras con un dedo sobre sus labios. Si ayuda se te fue prometida… ayuda recibirás.

- ¿Huh?

- Pero. Nuestro apoyo no viene sin un compromiso de tu parte -agregó el joven de ojos verdes, ahora, con semblante serio.

- ¿Compromiso, señor?

- Deberás seguir ciertas reglas, si deseas volverte un aventurero bajo nuestro cargo- dijo, en lo que se colocaba justo frente al nervioso Cranel. A cambio de aceptar nuestras normas, te proporcionaremos albergue, alojamiento, comida, equipamiento, pociones, artefactos mágicos y, sobre todo, la capacidad de ingresar al Calabozo sin necesitar de una Famiria.

¿Sin… Famiria?

Si el albino tenía dudas de aceptar la oferta momentos antes, al escuchar los beneficios que obtendría, aquellas dudas se desvanecieron como ceniza en el viento.

- ¡¿Q-Que tengo que hacer?!

Analizando las ondas que su alma estaba irradiando, el mayor de los hermanos podía afirmar sin duda alguna, que el joven estaba viendo estrellas.

Caelian no lo hubiese hecho por ninguna otra persona, realmente.

Sólo lo había sugerido, al notar la tranquilizadora pureza que irradiaba el espíritu del joven.

Definitivamente, él será perfecto como nuestro sujeto de pruebas...

- Bien… Bell, ahora, necesito que escuches, con atención lo que voy a decirte, por que no volveré a repetirlo...


1 hora más tarde


- Y listo, el cartel publicitario ya está colocado –dijo Marina, en lo que se volteaba a ver el horizonte. Y justo a tiempo para la hora de la cena.

- Chibi, ¿estás segura que funcionará?

- ¡Claro que sí! – respondió esta señalando el complejo. Es simple, los clientes, ven el anuncio, suben las escaleras, se topan con la estancia bellamente decorada, el olor de tu comida los convierte en seres no pensantes, gastan dinero, les doy un poco de mi alcohol y listo, repetir hasta lograr el éxito.

Horatius miró a su hermana como si le faltara un tornillo, mientras Caelian se dignó a reír complacido.

- En base a la recepción que tengamos el día de hoy, veremos si es necesario el contratar personal ajeno a nosotros.

- ¿Cómo furras con trajes de maid? – preguntó Marina emocionada.

- Si, hermana… furras con trajes de maid...

- ¡YESSS!

- Nee, Anija, si no molesta mi pregunta… ¿por qué aceptaste modificar el alma de ese niño? ¿No llamará mucho la atención que un mocoso sin Famiria merodee por la mazmorra?

- Lo tuve en cuenta, Horatius – contestó el mayor, con calma. Si bien el Gremio fuerza a uno a unirse a una, legalmente no es un requerimiento fijo. Sólo lo hacen ya que es la única manera de obtener una Falna. Al menos para aquellos que no están familiarizados con las historias del pasado.

- ¿Mmm?

- Verás, hermano. Cuando los Dioses aún no descendían al plano terrenal, los guerreros de antaño tenían que recurrir a la energía oculta en sus propias almas para hacerse más fuertes. Algunos incluso recurrían a pactos con varios seres conocidos como "Espíritus" en busca de acelerar el proceso. Por desgracia, cuando las Deidades comenzaron a ver este sitio como su patio de juegos, crearon la comodidad que hoy se conoce como Falna. Volviendo a todos aquí dependientes de ellas.

- Muy místico y todo, hermano pero, ¿cómo afecta esto al pequeño campanito?

Caelian resopló divertido.

- Todo lo que hice fue copiar el sistema de las Falnas y aplicarlo al alma del joven Cranel. Además de introducir dentro de ella una de mis plumas.

Al oír esto, ambos hermanos escupieron sus bebidas del asombro.

- ¡¿Qué hiciste QUÉ?! (Horatius)

- ¡¿De donde salieron estos vasos?! (Marina)

- Como dije, todo lo que hice fue…

- Si si si si si, esa parte la entendimos pero… ¡¿POR QUÉ?!

- ¡¿Soy la única que vio los vasos aparecer de la nada?!

- Es simple… deseo probar una de mis teorías – respondió el albino. Mi pluma actuará como catalizador permitiéndole almacenar Excelia y acelerando su desarrollo. Con esto sabré si un héroe, en estos tiempos tan cerrados y precarios, puede nacer sin requerir de la intervención divina. Estoy seguro que será un espectáculo digno de alabanza. Además, nuestro deber es observar… cosas que interesen a nuestros Superiores. Déjame escribir una historia… que les de mucha información…

- Anno…

- ¿Mmm? (Los tres)

El trío se volteó, topándose con la figura de un par de aventureras, que parecían ser las guías de un grupo aún mas grande de personas.

- ¿Aquí es la taberna "Sagrada Trinidad"? – preguntó una de ellas.

- Oímos que era la noche de apertura y quisimos venir a probar – agregó la otra.

Caelian y Horatius se miraron y sonrieron.

- Claro, es por aquí, jóvenes clientes – dijo el mayor con una reverencia y sonrojando a varias de las recién llegadas. Si gustan seguirme, os guiaré hacia el interior del establecimiento y allí podrán decidir de entre nuestra línea de platillos.

Dicho esto, los hermanos acompañaron al grupo de aventureros a la estancia, dispuestos a pasar una alegre velada atendiendo a su nueva clientela.


Varios días después…


- Ne, Mama… - dijo cierta Diosa de las Travesuras bajando su jarra de cerveza.

- ¿Mmm?

- ¿No te parece que, para ser día entre semana, este lugar está un poco… vacío?

La tabernera no hizo más que suspirar resignada.

Para su desgracia, su clientela había estado disminuyendo paulatinamente en los últimos días.

Sólo unos pocos venían ya sea por reservación, amistad o porque tenían una cuenta pendiente con Mama Mía.

La familia Loki llenaba las tres categorías.

- No lo sé, cada vez vienen menos comensales. Si esto sigue así, no te que pasará en el futuro.

- Quizás… ¿una nueva forma de atraer clientes sea la solución? – sugirió Finn desde su asiento.

- ¡Es una excelente idea, Danchou! – suspiró cierta amazona.

- ¿Oh? ¿Y que sugieren que haga?

- ¿Qué tal bajar los prec…?

El comentario de la peliroja fue interrumpido al haber esquivado una jarra que iba directo a su cabeza.

- ¿Decías...?

- Nada, olvídalo, los precios están bien… muy bien *Sluuurp*

- Pero, entonces, ¿Qué podría explicar la poca concurrencia, nya? – agregó Anya sumándose a la plática.

En eso, la gemela de cierta enamoradiza amazona recordó algo importante.

- Oh. Ya sé. Tal vez, sea el nuevo restaurante que abrieron hace poco.

Todas las miradas del lugar se centraron, ahora, en la hiperactiva guerrera.

- Tiona, ¿de qué lugar hablas?

- Lo hallé un día que salí a explorar el pueblo- dijo con entusiasmo. Alguien abrió una nueva posada cerca de Babel. No logré entrar porque había una fila muuuuy larga pero, dicen que es barato y que la comida es realmente buena, sin mencionar que también tienen pastelería y una gran selección de bebidas.

- ¡¿Y SE TE OCURRIÓ ESPERAR HASTA HOY PARA MENCIONARLOOO, AMAZONA DE MIERDA?! (Bete)

El regaño hizo que la pelinegra de coletas se encogiese en su sitio.

- Oi, Bete no te enojes con ella, al menos, ahora, sabemos quién es el responsable tras este caso – reprochó Riveria, antes de volver a centrar su atención en la amazona. Tiona, ¿algo más que puedas decirnos?

- Pues… sólo se que los jueves hacen algo llamado: "Noche de Juegos" pero no se más. ¡Lo juro! – respondió la fémina con temor de que le gritasen de nuevo.

- ¡Tsk!

- Ya veo…

- ¿Y? Ahora que tenemos esta nueva información, ¿qué deberíamos hacer al respecto? – preguntó Gareth cruzándose de brazos.

- ¿P-Por qué no vamos a ver uno de estos días? – sugirió Lefiya algo nerviosa. Digo, la única forma de saberlo es experimentándolo como las demás personas. ¿No lo crees así, Ais-san?

La rubia espadachina asintió con su tradicional expresión monótona, mientras seguía comiendo en silencio.

- ¡YOSHA! ¡Muy bien, iremos a investigar ese sitio, ahora mismo!

- ¿Ehhh?

- Loki, ¿crees que encontraremos lugar? Por lo que dijo Tiona, tienden a tener casa llena casi todas las noches.

- Mah mah, no habrá problema – dijo la Diosa Nórdica. Si valoran sus negocios estoy segura de que harán un espacio para nosotros.

- Me siento un poco mal por usar nuestro nombre para este tipo de cosas pero… a la vez la curiosidad por saber qué hace al lugar tan especial… siento que justifica los medios– comentó la alta elfa.

- ¿Oh, mamá Riveria acaba de aprobar mis tácticas? – rio Loki complacida.

- ¿¡A quién le dices mamá!?

- Ignorando eso – retomó Finn. Creo que no nos vendría mal explorar nuevos sitios de vez en cuando. Claro que… eso no significa que dejaremos de venir aquí como el resto de Famirias- agregó, calmando un poco a la fornida tabernera.

- Por supuesto que deben volver… dijo esta con un resoplido. Aún me deben por todo lo que Loki se bebe.

- ¡Entonces está decidido! – exclamó la Diosa de las Artimañas. ¡Iremos a la nueva taberna a pasar el rato! ¡Loki Famiria iko!


En el calabozo


Si Bell hubiese pensado que en su primer día como aventurero en Orario, estaría combatiendo monstruos sin haberse unido a una Famiria o recibido la Bendición de un Dios siquiera, muchos en la aldea donde vivía lo estarían hoy, tildando de imprudente, temerario y hasta del mayor de los estúpidos.

Todos los días había oído, de la boca de su propio abuelo, que recibir una Falna era la llave que le garantizaría un mundo lleno de aventuras y romance. Más la cruel realidad lo recibió con los puños en alto. Sólo era un humilde niño de granja con sueños de grandeza. Ninguna de las Famirias creyó que tenía lo necesario para lograr realizar sus objetivos, siendo echado de cada sitio en el que solicitaba ser admitido.

Al menos, hasta que conoció a Marina-san y a su familia. Ninguno de ellos era aventurero, mucho menos tenían una Deidad patrona, eran simples emprendedores que habían venido a la ciudad para abrir su posada y ganarse la vida.

Bell, al principio, se sintió decepcionado. Creyendo por un instante que era otra jugada más del destino, intentando verlo ridiculizado y humillado por sus, tan poco realistas, metas. Pero… inexplicablemente, aquel encuentro resultó ser todo lo contrario.

El hermano mayor de los 3, Caelian-sama, como así lo llamaba ahora, le había dado su confianza y una nueva perspectiva.

"Cómo los héroes que triunfaron en el pasado, tú también lo harás, joven Cranel. Ninguno de ellos necesitó de intervención divina para alcanza la gloria, todos lo hicieron con la propia fuerza de su espíritu. Y es lo que pienso ayudarte a lograr hoy mismo…"

Esas habían sido sus palabras. Sus exactas palabras, antes de poner en práctica una de las magias más raras que hubiese conocido.

*Soul Alteration*

La capacidad de alterar y manipular la integridad de las almas.

El joven albino se sintió abrumado ante tal descubrimiento.

Creía que sólo los Dioses eran capaces de tales milagrosos actos pero, aquí estaba esta persona, revisando cada rincón de su Animus como si fuera una enciclopedia.

Para cuando éste finalizó el proceso, Bell no sentía alguna diferencia en su persona, más Caelian-sama le aseguró que, como con cualquier Falna tradicional, su alma se fortalecería con la Excelia que obtuviese al derrotar a los monstruos que residiesen en el Calabozo.

Esto sirvió para elevar sus expectativas.

Ahora que poseía una Bendición, o algo lo bastante parecido, ya era capaz de recorrer los laberínticos pisos de la Mazmorra. Podría cumplir los sueños que le había prometido a su abuelo.

Pero, para su fortuna, las gratas sorpresas no habían terminado.

Al acabar de cambiarse, Marina-san y su hermano Horatius-san, lo esperaban con un par de presentes cada uno.

Me tomé la molestia de reforzar tu cuchillo – oyó decir al fornido cocinero. Lo que sea con lo que te encuentres allá abajo, le tomará meses el romper su cuchilla, espero que te sirva hasta que consigas el arma apropiada para tu estilo.

A eso se le sumó la joven peliblanca, entregándole un pequeño cinturón con 3 viales con líquido en cada una de las ranuras.

Ten, llévate estas pociones – dijo con picardía. Y asegúrate de volver aquí en una pieza, ¿de acuerdo? No importa cuanto te demores. Te esperaremos con la luz encendida…

Y un humeante tazón del plato del día.

Pero, sobre todo, una cama mullida, donde recargar tus energías.

Bell no supo cómo responder.

Estas personas habían hecho más por él en un día que cualquiera de las prestigiosas Famirias que yacían en Orario.

Todo el lugar, todo aquel fraternal ambiente… fueron demasiado para el emotivo adolescente, quien después de un par de segundos, se quebró y rompió en llanto.

Bell descargó en silencio sus alegrías y frustraciones dejando que las lágrimas salpicaran sobre aquel piso de madera sólida.

Jamás había conocido a sus padres.

Había sufrido la muerte de su único pariente restante.

Al llegar, nadie le había tendido una mano o creído en él siquiera.

Y… ahora…

Estaba teniendo todo lo que había deseado gracias a un simple y fortuito encuentro no premeditado.

¿Cómo podía uno no emocionarse ante tal giro de los acontecimientos?

¡Los Dioses por fin parecían sonreírle desde lo alto!

Fue allí que, de manera inconsciente, un pensamiento salvaje asaltó cada rincón de su mente:

"Debía hacerse fuerte…"

Fuerte para devolver el gesto a Caelian-sama y al resto de su familia.

Fuerte para que ningún individuo, dígase Dios o Aventurero, osasen pisotear sus esperanzas de nuevo como lo habían hecho en este día.

Fuerte para demostrarles a todos aquellos incrédulos que podía lleva a cabo su sueño…

que tenía lo necesario para volverse un Legendario Héroe y tener un romance.

Sólo así… dijo en lo que cercenaba la cabeza de una War Shadow.

Solo así se sentiría, por fin, satisfecho…

Solo así, podría caminar junto al trío de hermanos que lo acompañaban cada día y velaban por él, como si fuera uno de ellos.

Sólo así, haría sentir orgulloso a su Abuelo y a todos sus amigos en la aldea…

Solo así… - murmuró en lo que notaba la súbita aparición de una gran cantidad de War Shadows en su camino al Piso 4.

¡Solo así… conseguiré tener… MI PRECIADO ROMANCEEEE!

Y dicho esto, el albino cargó furioso en contra de la sombría horda de esbirros.

- SKILLS DESBLOQUEADAS -

*Penna Beata*

*Liaris Freese/Realis Phrase*