Uno de los chicos tenía a Akari agarrada de la muñeca.

–Es mejor que te acompañemos. – Dijo tranquilamente y con una pequeña sonrisa, haciendo que Akari empezara a asustarse.

–N-No… P-Puedo ir sola.

–Creo que no nos estás entendiendo. – Dijo el otro, acercándose. – No es una sugerencia.

Akari empezaba a temerse lo peor, y cada vez estaba más nerviosa.

–N-No… Po-Por favor… Solo quiero ir a casa…

–Y te llevaremos a casa. – Dijo el que la tenía agarrado, ampliando su sonrisa.

Akari cada vez tenía más miedo.

–No… Dejadme… No me hagáis nada, por favor…

–¿Qué dices? Si no queremos hacerte nada. – Dijo el otro. – Solo queremos divertirnos un rato. Ven con nosotros, ya verás que te lo pasarás muy bien.

Aquí Akari ya entendió perfectamente que estaba en peligro.

–¡Nooooo!

Akari empujó con el pie el chico que la tenía agarrada, haciendo que la soltara, y empezó a correr.

–¡Maldita! ¡Ven aquí!

Los dos chicos empezaron a correr hacia Akari, y la terminaron atrapando en pocos segundos, agarrándole del brazo el otro que antes no la estaba agarrando.

–¡Tú! ¡¿Qué te crees que haces, niñata?!

–¡N-No! ¡Soltadme! – Exclamó Akari aterrada.

Akari agarró el brazo del chico que la estaba cogiendo con su mano libre, con intención de apartarlo, pero en vez de conseguir eso, el chico le agarró el otro brazo, quedando Akari indefensa.

–¡¿Qué?! ¡¿Qué vas a hacer ahora, eh?!

–¡Nooooo! ¡Que alguien me ayude!

–¡Ja ja ja! ¡Nadie viene por aquí a estas horas! A diferencia de ti, la gente no es tonta y sabe que es peligroso andar por estos lugares a estas horas.

El chico separó los brazos de Akari y acercó su cara a la de la chica, poniendo una asquerosa sonrisa.

–Veamos… ¿Qué debería hacerte primero?

–¡NOOOOOOOOOO!

Sin pensar, Akari le dio un rodillazo al chico, haciendo que la soltara por el dolor. La chica iba a salir corriendo en dirección contraria, pero al darse la vuelta el otro chico estaba justo delante de ella, estando rodeada. El chico al que le dio el rodillazo se recuperó rápidamente y miró a la chica con odio.

–Zorra de mierda…

Akari era incapaz de hacer nada por el miedo. El chico la agarró fuertemente por la cabeza y la lanzó con fuerza contra un árbol, estampándose la cabeza de Akari contra el árbol, desmayándose debido al golpe.

–Maldita zorra. – Dijo el chico.

El otro chico se acercó a ella y la agarró por uno de los moños, levantándola unos centímetros del suelo.

–¿Qué crees que debemos hacer con ella?

–¿Y si la llevamos al baño y le tapamos la boca con cinta adhesiva? Así podremos hacerle lo que nos dé la gana sin preocuparnos.

–Buena idea.

–Ey, chicos.

Los dos chicos se giraron al escuchar a una chica adolescente decir eso. Delante de un árbol se podía ver a una adolescente llevando una capucha, que le cubría los ojos, aunque se podía ver un poco de su pelo rosa.

–Ey, si no estáis ocupados, ¿os gustaría jugar conmigo?

Tras unos segundos de silencio, el que estaba agarrando a Akari respondió.

–Sí, claro.

–¿Eh? – Se sorprendió el otro. – ¿No te parece peligrosa?

–¿Qué dices? Más bien me parece un partidazo. Puedo olerlo desde aquí.

La chica seguía en el mismo lugar, con una sonrisa y moviendo ligeramente sus manos, como saludándolos para invitarlos a ir con ella.

–Pero… ¿Y qué hacemos con esta? – Dijo refiriéndose a Akari.

–Olvídate de esta niñata de mierda. – Dijo el otro, soltándola, haciendo que cayera de cara al suelo.

Ver eso hizo que los ojos de la chica se encendieran de un color rojo brillante, y con una gran fuerza de voluntad mantuvo la calma y dejó que ese chico se le acercara.

–Así que, dime, preciosa. ¿Te has escapado de casa? ¿Por tus padres, tal vez? Te entiendo. Siempre dicen que es por nuestro bien o porque nos quieren, pero es mentira. Me saca de quicio que los adultos se crean unos sabelotodo. Puedes venir a mi casa. – El chico agarró a la chica por la cintura, acercándola más a él. – Ahí nadie te dirá lo que debes hacer. Y si me tratas bien, hasta podría darte dinero. Es lo que quieres, ¿verdad?

La chica levantó la cabeza, permitiendo ver por primera vez su cara, con una sonrisa y los ojos cerrados.

–Onii-san, ¿tienes algo más preciado que el dinero?

La chica abrazó al chico. Un segundo después, este sufrió una descarga eléctrica, y cayó al suelo.

–Yo sí lo tengo. – Dijo Akane con los ojos abiertos y con un taser eléctrico en sus manos. – Pero tú no lo entenderías.

El otro chico, asustado al principio, se enfadó y corrió hacia ella.

–¡Maldita zorra! ¡Te voy a matar! – Akane le lanzó el taser, pero el chico logró esquivarlo y siguió corriendo hacia ella. – ¡Idiota! ¡¿Te crees que puedes conmigo estando desarmada?! ¡Zorra de mier…

Antes de que el chico pudiera golpearla, Akane cogió una gran bolsa que había escondido al lado de un arbusto y le golpeó en la cara, haciendo que el chico cayera al suelo, confundido por cómo eso pudo hacerle tanto daño. Con el chico fuera de combate, Akane dejó caer la bolsa llena de herramientas de metal al suelo.

Hice bien de instalarle esa aplicación de seguimiento. De no ser así, hoy, mi amada Akari… – Solo de pensar en qué le hubiera podido pasar a Akari, Akane sentía una ira enorme apoderarse de ella. – Voy a asegurarme de que no podáis volver a acercaros a ella… NUNCA MÁS.

Akane se acercó a los chicos, que, aunque empezaban a recuperarse, seguían sin poder levantarse del suelo, con el taser en una mano y un gran cuchillo en la otra, asustándolos. La chica agarró por la cabeza al que había dejado caer al suelo a Akari, levantándolo unos centímetros del suelo, y le acercó el cuchillo a su ojo.

–E-Espera… ¿Q-Qué haces? ¡D-Detente! ¡Por favor!

Pero Akane, lejos de hacerle caso, hundió lentamente su cuchillo en el ojo izquierdo de ese chico, siendo los ojos rojos brillantes de Akane lo último que vio antes de perder la vista.

–¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!

·

·

Kanjou ga kirakira ima wa kirakira

(Mis emociones brillan, ahora están brillando)

Anata dake ga subete sa

(Eres mi todo)

Kono amai sekai uso ni naru you na

(Cualquier cosa que haga de este dulce mundo una mentira)

Sore igai no koto nante keshite shimaou

(Borrémoslas todas)

·

Yuru Yuri

·

vǝɿƨión

Hɒppy

ɿɒϱυƧ

Γᴉɻԍ

¸šç®¡ç†ç³»A&£Bd3A]‚ºÁPß统å¿é¡»è¦èƒ½æ"¯fêAÄ•AoBd)¼AÄ•€à5ÚÂf¢cÅù

öTÊÂd¼Á{Â一åŒçš„ç³»ç»AG"ë¯ÂjVAAG"ë¯BcîA^okë©Âb€b=J^Aî=J_Bb€b=

J`Á=J_ÁîA†Ÿå¯ä»¥ç¼©çŸäº§å"推å'市场的æ¶å¹¶¿æ˜¯å®ƒèƒ½å¤Ÿå分

容æ˜"圎£ŸA¶ÇÂ(üÁA]SlA'Â(üÁAXœA'ðÂ(üÁAP¿¥AoLÂ(üÂAE¾ ‰äº

Yυɿυ Yυɿi vǝɿƨión Hɒppy Ƨυϱɒɿ ⅃iʇǝ

·

Suki no pinto ga zurete itte

(Mi visión del amor está cambiando)

Soto no sekai to wa disukomyunikeeshon

(Perdí la comunicación con el mundo exterior)

Ai wo kakushita mune no oku wa dare ni mo nozokasenai

(No dejaré que nadie mire lo profundo de mi corazón donde escondo mi amor.)

Aishitatte dou shitatte

(Te amo, no importa lo que haga)

Nannimo yogore ya shinai yo

(nada lo ensuciará)

Mou tenshi datte akuma datte

(Ni los ángeles ni los demonios)

Koko de wa sasayakanai yo

(te susurrarán algo aquí.)

Seifuku no poketto ni kakushita nibui kodou de

(Con el latido sordo escondido en el bolsillo de mi uniforme)

Anata to nigedashite miyou

(huyamos de aquí juntas)

Eien no imi nante nai kedo sa

(No tiene por qué ser eterno)

"zutto soko ni ite ne."

(Pero quédate aquí para siempre.)

Kanjou ga kirakira anata de kirakira

(Mis emociones brillan, brillan contigo.)

Shiteru ima dake ga atashi desu

(Ahora lo están haciendo)

Kono amai sekai uso ni naru nara

(Si este dulce mundo se vuelve una mentira)

Sore igai no koto nante iranai yo

(no necesito nada más)

Sei woo waratte emooshon

(Say "woo" Ríe con emoción)

Guree na kanjou ima wa iranai

(No necesito sentimientos grises ahora mismo)

Ai wo utatte iyou yo

(Cantemos sobre el amor)

Kono heya no naka nara kitto akarui yo

(Definitivamente este lugar es brillante)

·

Anata to issho ni ai wo mitsuketa

(Encontré el amor contigo)

Kore igai nani mo hitsuyo nai

(No necesito nada más que esto)

Kono sekai wo ima nukedashite miyou

(Escapemos de este mundo ahora)

Capítulo 4: Cuando Akari y las cigarras lloran

Akari… Akari. Akari. – La chica abrió lentamente los ojos, encontrándose en su cama, con Akane a su lado. – Akari.

–¿Eh? ¿Onee-chan?

–Por fin despiertas, Akari.

–¿Qué ha pasado? ¿Cómo he llegado aquí? – Akari intentó recordar. – Estaba en el parque, y…

Akari empezó a asustarse al empezar a recordar lo que le había pasado.

–Te encontré dormida en un banco. – Dijo Akane.

–¿Eh? – Se sorprendió Akari.

–Debiste sentarte allí para descansar, pero estabas tan cansada que te quedaste dormida. Y estabas tan linda que me dio pena despertarte, así que te traje hasta aquí.

–¿Eh? Onee-chan, no debiste hacer eso.

–Perdón, perdón. – Dijo Akane con una tierna sonrisa. – ¿Tienes hambre, Akari? La cena ya está lista.

Akari también sonrió.

–Sí.

–Bien, cuando te hayas cambiado ven a comer.

–Sí.

Akari se cambió de ropa y después bajó a comer con su familia.


Al día siguiente

En la universidad, durante el descanso, Akane estaba hablando con Tomoko y otra chica random mientras comían.

–¡¿En serio?! – Se sorprendió Tomoko.

–Sí, el muy hijoputa se estaba besando con otra a pesar que me dijo que no tenía novia. Aunque corté con él, me sigue hirviendo la sangre. Si lo vuelvo a ver lo mataré.

–No lo hagas. – Dijo Akane con una sonrisa. – Matar está mal. – Dijo cogiendo un Pocky y comiéndoselo.

Las otras dos chicas se quedaron unos segundos sin saber qué decir.

–Ya, bueno… Es obvio que no lo decía en serio… – Dijo la chica random.

–¿Quién mataría a alguien por amor? – Dijo Tomoko.

–Cierto. – Dijo Akane sonriendo y siguiendo comiendo Pockys.

De pronto, Tomoko se mostró algo preocupada.

–Por cierto, ahora que mencionamos eso de matar, ¿habéis oído que anoche hubo un crimen aquí cerca?

–Oh, cierto. – Dijo la random.

–No solo eso… – Siguió Tomoko. – ¡Dicen que les sacaron los ojos a las dos víctimas!

–Qué miedo…

–Hay que ver… La gente está muy mal. – Dijo Akane cogiendo otro Pocky para comérselo.


Dos semanas después

Akari había ido a casa de Chinatsu para estudiar juntas, ya que Yui, Kyouko y todas las de segundo estaban de excursión con la escuela. Sin embargo, Chinatsu no tenía intención de estudiar, y le pasó a Akari una hoja con 10 preguntas.

–¿Qué es esto? ¿"Test de Yui-senpai"?

–¡Contesta todas las preguntas!

–¡¿Eh?! – Se sorprendió Akari. – Podemos ser amigas, pero eso no significa que lo sepa todo de ella. – Chinatsu pareció como si se enfadara con Akari por decir eso, así que esta, algo nerviosa, miró las preguntas. – A ver… Su cumpleaños, su tipo de sangre… ¡¿Eh?! ¡¿Su color favorito de ropa interior?!

–¡Quiero saberlo todo sobre ella! – Exclamó Chinatsu, descolocando a Akari.

Chinatsu, entre avergonzada y triste, bajó y apartó la mirada.

–Chinatsu-chan. – Dijo Akari, haciendo que la volviera a mirar. – Yui-chan te gusta mucho, ¿verdad?

Tras unos segundos algo avergonzada, Chinatsu mostró una pequeña sonrisa y lo confesó.

–Sí. La quiero.

Chinatsu-chan es tan considerada al querer entender completamente a Yui-chan…

Realmente Akari no había entendido lo que quería decir Chinatsu.

–Quiero volverme íntima con Yui-senpai. Así que quiero que me ayudes, Akari-chan.

–De acuerdo. Haré cualquier cosa. – Dijo Akari alegre.

–Entonces… ¿Crees que a Yui-senpai le gusta alguien?

Su mejor amiga es… Seguramente Kyouko-chan.

–¡¿Qué dices?! – Exclamó horrorizada Chinatsu.

–Es probable. Son amigas desde pequeñas.

Akari se extrañó un poco al ver a Chinatsu de espaldas y con la cabeza bajada, como si estuviera triste o decepcionada.

–No es justo… – Murmuró. – Kyouko-senpai ha tenido a Yui-senpai para ella sola desde pequeña. Y encima ahora va a pasar más tiempo con ella por esa maldita excursión. ¡Incluso dormirán en la misma habitación! ¡Qué envidia! ¿Qué se supone que hago perdiendo el tiempo aquí con Akari-chan?

–¿Eh? ¿Es posible que hayas dicho algo cruel sobre mí? – Dijo Akari extrañada, pues no había entendido del todo lo que murmuró Chinatsu.

–¡¿Yui-senpai me odia?! – Exclamó, volteándose de nuevo, sorprendiendo a Akari.

–¡¿Q-Qué dices?! ¡Estoy segura que eso no es verdad!

–¿De verdad lo crees?

–Por supuesto. ¿Qué quieres hacer cuando seas íntima con ella? ¿Compartir diarios, tal vez?

–¿Eh? – Se extrañó Chinatsu. – Bueno, eso estaría bien, pero… – Chinatsu se ruborizó y sonrió. – Me gustaría… Besarla.

Eso dejó a Akari en shock.

¿Be… ¿Besarla? ¿Quieres… Besarla?

–¿Eh? ¿No es normal? – Se extrañó Chinatsu.

–¡¿Lo es?! No tenía ni idea… Es cierto que no sé mucho sobre eso, pero… ¿Es normal que las amigas se besen, hoy en día? – De pronto un pensamiento cruzó la cabeza de Akari. – ¡Espera! ¡¿Kyouko-chan y Yui-chan se besan?!

–Y no solo besarla, también me gustaría hacer "eso" y "aquello". Quiero hacer de todo con ella. ¡Kya! – Exclamó claramente emocionada aunque algo avergonzada.

–Pe… Pero ¿no es vergonzoso?

–¿Eh? Bueno… Podría ponerme nerviosa si tengo que hacerlo de pronto.

Chinatsu se puso a pensar unos segundos en silencio, con Akari mirándola, todavía sorprendida. Tras unos segundos, Chinatsu tuvo una idea.

–Ne, Akari-chan.

–¿Q-Qué?

Chinatsu la miró con una cara que la asustó.

–Vamos a… Besarnos.

–¿Quéééééééééé? – Los moños de Akari saltaron de su cabeza del susto.

–Me pondría nerviosa si de pronto tuviera esa oportunidad, y no podría hacerlo. Así que practiquemos. – Dijo acercándose más a Akari, que retrocedió hasta quedar acorralada en la cama.

–¡¿Q-Qué dices, Chinatsu-chan?!

–Akari-chan, ¿no has dicho que harías cualquier cosa?

–B-Bueno, sí, pero…

–Akari-chan…

Chinatsu empezó a acortar la poca distancia que aún la separaba de Akari, para besarla.

–¡Nooooo! ¡No puedo hacerlo!

Akari empujó a Chinatsu y salió corriendo de su habitación.

–¡Oye! ¡Vuelve aquí!

Chinatsu se levantó rápidamente y empezó a perseguir a Akari.

–¡Ayuda! ¡Que alguien me ayude! ¡Chinatsu-chan está…

–Es inútil que grites, Akari-chan. – Dijo Chinatsu sonriendo con maldad. – No hay nadie más aquí.

Tras estar corriendo por prácticamente toda la casa, Akari decidió simplemente huir de ahí. Sin embargo, cuando estaba llegando a la entrada, Chinatsu se le abalanzó encima, terminando las dos en el suelo, con Chinatsu encima de Akari. Akari forcejeó para intentar quitarse a Chinatsu de encima, pero esta agarraba a Akari con fuerza, sin intención de soltarla. Finalmente, Chinatsu agarró a Akari por los hombros y la inmovilizó contra el suelo, poniéndose Chinatsu encima de ella.

–Akari-chan, te he atrapado. – Dijo Chinatsu con una mirada y un tono de voz que horrorizaron a Akari.

–¡Nooo! ¡Chinatsu-chan, no quiero!

–Jo, ¿por qué eres tan terca?

Chinatsu intentó besar a Akari, pero esta agarró a Chinatsu por las mejillas, intentando alejarla, impidiendo que llegara a besarla.

–¡Nooo! ¡Mi primer beso tiene que ser con alguien a quien ame!

–No te preocupes, Akari-chan, solo es práctica.

Chinatsu agarró las manos de Akari y las apartó, para acto seguido intentar besar a Akari de nuevo.

–¡Noooooooooo!

Akari giró la cabeza, para que sus labios no se juntaran con los de Chinatsu, pero esta agarró las mejillas de Akari y le obligó a mirarla, para finalmente juntar sus labios con los de Akari. Esta abrió enormemente sus ojos, haciendo que sus pupilas se redujeran significativamente. La chica intentó apartar a Chinatsu empujándola, pero esta le agarró las muñecas y apartó sus manos, dejándola completamente inmovilizada. Por si fuera poco, Chinatsu introdujo su lengua en la boca de Akari, sorprendiendo aún más a esta, la cual dejó de intentar resistirse. Chinatsu era más fuerte que ella, no podía hacer nada, así que simplemente dejó que Chinatsu hiciera lo que quisiera con ella mientras lágrimas empezaban a caer por sus ojos. Los motivos por los que lloraba eran varios. La que consideraba que era su mejor amiga la estaba besando en contra de su voluntad, incluso metiendo su lengua dentro de su boca y lamiendo la lengua de Akari. Ella quería que su primer beso fuera especial, y sin embargo fue forzado por Chinatsu. Aunque más adelante se enamorara de alguien y se besara con esa persona, ya no sería lo mismo. Chinatsu, quien creía su mejor amiga, arruinó eso. Y además, no podía apartarla, por lo que no podía hacer nada, simplemente quedarse allí notando como Chinatsu pasaba su lengua por dentro de su boca, esperando a que fuera ella la que decidiera parar. Pero no lo hacía, haciendo que aún más lágrimas cayeran por los ojos de Akari mientras notaba cómo Chinatsu la mancillaba.

De pronto la puerta se abrió, viéndose a Yui y Kyouko.

–¡Chinachu! – Exclamó la rubia.

–Qué raro que estuviera abierta. ¿Eh?

Ambas chicas vieron cómo Chinatsu se incorporó, quedando sentada encima de Akari, con su lengua fuera y un hilo de saliva uniendo sus lenguas durante tres segundos, hasta que se rompió. Yui y Kyouko estaban flipando. La expresión de Chinatsu fue cambiando lentamente hasta llegar a una de terror en su rostro.

–Y-Yu… ¡Y-Yui-senpai! ¡Kyouko-senpai! ¡¿Qué estáis haciendo aquí?!

–Ya hemos vuelto de la excursión, terminaba hoy…

–Y… Te trajimos esto… – Dijo Kyouko levantando un pequeño paquete atado a una cuerda.

–Pero parece que interrumpimos algo…

–¡No! ¡No es lo que parece! – Se apresuró a decir Chinatsu.

–L-Lamentamos haber interrumpido, tomaos vuestro tiempo. – Dijo Kyouko, para justo después irse de allí junto con Yui, impactadas por lo que acababan de ver.

Chinatsu se levantó rápidamente y corrió hacia ellas.

–¡No! ¡De verdad que no es lo que parece! – Pero Kyouko y Yui, lejos de detenerse, aceleraron su ritmo, caminando cada vez más rápido. – ¡Es un malentendido, senpaaaaaaaaaai!

Chinatsu siguió corriendo hasta llegar a la calle, deteniéndose solo porque iba descalza, de lo contrario hubiera seguido hasta alcanzar a Yui. La pelirrosa bajó la mirada, y soltó algunos sollozos. Triste porque su amada creía que amaba a Akari, volvió lentamente dentro de la casa. Cuando estuvo de nuevo encima del parqué, Chinatsu miró muy enfadada a Akari, que aún tenía lágrimas cayendo por sus mejillas.

–¡Tú! ¡Es culpa tuya! Si te hubieras dejado besar en la habitación, Yui-senpai no nos hubiera visto. ¡Ha visto esto por tu culpa! Si después de esto pierdo la oportunidad de estar con Yui-senpai, ¡no te lo perdonaré nunca!

Dicho esto, Chinatsu regresó enfadada a su habitación. Akari, por otra parte, ahora tenía un motivo más para llorar. La chica se tapó la cara con ambas manos y siguió llorando, esta vez con más intensidad que antes, soltando algunos sollozos.

·

·

Hareta senaka no kasabuta

(Hay una herida hinchada en mi espalda)

Chigireta hane ga haeteita ato

(Ahí es donde solían estar mis alas rotas)

Kizu wo egutte wa tashikameta

(Me abrí la herida para asegurarme)

Mada chi wa akai koto

(De que mi sangre todavía sigue roja)

Mamorenai chikai de yogoshita atorie

(En el estudio mancillado por una promesa que no pude mantener)

Anata to deai tada sore dake de futto kuzure ochita

(Te conocí y eso fue suficiente para hacerme desmoronar suavemente)

Amakute itakute nomikomenai hodo no

(Es dulce pero tan doloroso que no lo puedo asimilar)

Hajimete no kimochi ni anata no namae wo tsukeyou

(A este sentimiento que nunca antes había conocido le pondré tu nombre)

Awakute morokute tokete shimai souda

(Es fugaz y frágil, como si se pudiera derretir en cualquier momento)

Yagate owaru no nara watashi no inochi wo ageyou

(Si tiene que terminar algún día, daré mi vida por ello.)

La-la-la, la-la-la

La-la-la, la-la-la

La-la-la, la-la-la

La-la-la, la-la-la