Servicio a la comunidad a la orden: Parte 2

--Sakura, oye...Sakura.

--Mmm... Esa voz es de...

Ah...Sa... Sasuke-¿kun?-- la niña se removió entre sus sábanas y abrió lentamente los ojos. Una sombra se reflejaba en la ventana de su habitación, pero a simple vista podía distinguir de quién se trataba, ya saben por la forma de su cabello...Sakura se levantó de golpe.

-- ¡Pero Sa- suke--kun qué estás haciendo aquí!... Es muy tarde.-- La muchacha inmediatamente abrió la ventana para dejar al muchacho entrar.

Éste al fin en el recinto, la miró fijamente y adoptando ese porte serio tan cool, apoyándose en la pared con brazos cruzados dijo algo que la dejó estupefacta.

--Vine a contarte que ya no quiero ser más del equipo. Mañana se lo diré a Kakashi.

--¿Ah?...Pe-pero por qué, Sasuke-kun?

--Tu familia está loca.-- empezó a explicar el muchacho haciendo ademanes con las manos. Las bromas de tu padre son patéticas. Y tu madre, argh...ella me dio dulces y ya sabes cuanto odio lo dulce.

Y en cuanto a ti...-- el muchacho le dio una mirada gélida-- No quiero tener nada que ver contigo, porque estás loca de remate...

Prefiero, prefiero cambiarme de equipo. Sí haré eso mañana mismo. O tal vez, si Yamanaka estuviera en lugar tuyo...-- dijo cizañoso.

--¡Ahhhh!-- se levantó abruptamente la muchacha y abrió los ojos por fin. Aún eran apenas las 2 de la mañana.

-- Ah...que alívio-- respiró agitada para dejarse caer resignada en su cama de nuevo-- solo era una pesadilla. ¡eso, eso fue horrible!

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Al día siguiente era un hermoso día soleado y como era de esperarse, Kakashi aun no hacía acto de aparición. Sin embargo, lo más misterioso era como sus estudiantes aun sabiendo este resultado sin remedio, siempre terminaban por llegar mucho más temprano.

--¡Buenos días... Sakura!--¿chan?-- y el rubio paró en seco. Era realmente extraño encontrar a su compañero solo, cruzado de brazos esperando en el puente y no junto a Sakura como cada mañana. Ahora por esta ocasión estarían ellos dos solos hasta que llegasen los otros. Esto era poco común y algo incómodo por así decirlo. Desde la misión en el país de las olas definitivamente se habían puesto las cosas más tensas entre ellos dos que de costumbre. Simplemente no querían admitir los vínculos que formaron en aquellos instantes en cuando Sasuke pensó que moriría y terminó por pedirle a Naruto que cumpla su sueño de ser hokage y bla bla bla.

Ya lo sabemos todo, por lo tanto, no vamos a extender más esto porque ese no es el conflicto ahora, así que el rubio decidió no decir más nada y se colocó sin emitir ni un sonido a su lado.--Mmm... ¿qué habrá pasado con Sakura-chan, tarda mucho en llegar ttebayo?

Había pasado más de una hora cuando al fin llegó la jovencita, algo cansada, pensativa y con unas tremendas ojeras. El rubio notó más esto último y no pudo evitar comentar al respecto.

--¡Sakura-chan! Buenos dí--oh.

-- Ah, hola Naruto.-- suspiró algo triste la muchacha.

-- Ah, te ves terrible Sakura-chan que ojerotas... ¡ah! quiero decir.-- el rubio se arrepintió al instante por no evitar abrir la boca y ya se esperaba un gran golpe con los ojos cerrados. Pero el golpe no llegó y eso se le hizo muy extraño.

-- Naruto, no empieces.-- la chica solo lo miró amenazante por un segundo para luego dirigirse a Sasuke.

-- Hola, Sasuke-kun...-- dijo la muchacha algo desanimada. El muchacho dirigió su mirada hacia ella. Pero al hacerlo vino a su cabeza la manera en cómo se dio cuenta que había estado en su casa, la de la chica en frente. Su compañera de equipo.

"A qué niño no le gustan los dulces." El señor de peinado extraño tomó un palillo de dangos y dando una probada dijo:--si el azúcar es lo que le quita la sal a nuestras vidas. ¿O no muchacho? Jajaja."

--Kizashi deja de molestarlo. Dijo la señora desde la cocina.-- Sasuke me alegra mucho conocerte.-- se acercó con su plato de sopa de cordero.-- Nuestra hija no deja de hablar sobre ti.-- tocando su propia mejilla encantada.

-- Si se entera que estuviste en esta casa se pondrá loca de felicidad.

-- Ah ¿sí?-- respondió el muchacho aunque sin interés. Tenía hambre así que decidió concentrarse en tomar su sopa. Era una descortesía ignorar al cliente, en este caso estaba sirviendo al señor que tenía en frente y a su esposa.

-- Si muchacho. Nuestra pequeña Sakura ya es toda una ninja.

Sasuke casi se atora con la comida.

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--Si...-- fue lo que dijo el pelinegro siendo ese su modo de saludar.

La chica se sorprendió un poco que Sasuke ya no parecía tan incómodo como el día anterior. Aun así, no pudo esbozar una sonrisa de esperanza porque tenía clavado ese sueño en su cabeza. Entonces sin más solo suspiró para unirse a los otros dos a esperar a Kakashi. El cual al fin llegaría 2 horas más tarde y con la misma excusa como de costumbre.

"Un gato negro se me atravesó."

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Horas más tarde, el equipo 7 se encontraba bajo la sombra de una cabaña contemplando su gran trabajo.

--Ah...-- suspiró el rubio contento. Por fin terminamos de sembrar los repollos.

Naruto decidió relajarse y ya sentía algo de hambre. -- Voy a buscar mi vale gratis para ir al ichiraku esta noche -- decía cantando para sí.

-- Estás muy feliz para como te quejabas el dia de ayer, dobe.

-- Bueno teme, al final me di cuenta que la niña se sentía muy sola ttebayo.--Narraba el rubio mirando al cielo.

-- Eso es algo común en las grandes familias, Naruto.-- intervino la muchacha.-- Y no solo en las grandes. -- Dijo para sí misma al recordar que sus padres no siempre la esperaban tampoco en casa. Eran comerciantes y muchas veces viajaban a tierras lejanas para llevar telas e hilos de todo tipo. Claro que ni de lejos se comparaba a la situación de sus dos compañeros. Aún así, solía tener grandes discrepancias en casa. Sus padres eran algo entrometidos y poco discretos.

-- De veras, al princípio no la soportaba y si me cayó mal pero no es tan mala, digo... me divertí jugando con ella. Tiene una enorme colección de juguetes, como un cuarto entero lleno de ellos y sus sirvientes fueron muy amables. La comida que servían ahí estaba realmente deliciosa como el camarón gigante.-- decía el rubio quien hablaba animadamente, aunque de hecho había algo más ahí.

-- Mis padres viajan mucho y nunca están conmigo. Ni en mi cumpleaños.

-- oh-- El rubio que estaba probando un delicioso filete de cerdo. Desde donde estaba podía ver los ojos de la niña entristecerse. No sabía qué hacer.

--Ah si, si de veras que sí comí como rey ttebayo. Pero nada se compara al ramen de Ichiraku.-- dijo un poco más calmado. Parecía algo entristecido.

-- Bien por ti Naruto. -- dijo sin más la muchacha. -- Sabes, preparar ramen no es tan fácil como tu crees. Más porque el ichiraku elabora sus propios fideos que son una marca reconocida en toda la aldea.

-- Eso es impresionante ttebayo.-- si la intención de Sakura era o no levantarle el ánimo, no importa. El rubio es feliz cuando le mencionan su puesto de comida favorito.

-- Si, y aprendí muchas cosas también. Se trabaja realmente duro. Teuchi es estricto pero Ayame es muy comprensiva y gentil. Es muy importante guardar el respeto y demostrar simpatía con los clientes.-- "Pero debe ser recíproco."-- lo dijo murmurando.

-- Muy interesante Sakura...-- interrumpió el sensei entregando a cada uno un trozo de sandía.-- Y bien Sasuke, faltas tú.

-- ¿Yo qué?-- respondió secamente.

-- Que nos cuentes cómo te fue.-- señaló firmemente.

-- Yo...-- dijo el moreno quien por suerte aún no había dado bocado.. -- No tengo nada que decir.

El corazón de Sakura comenzó a latir. Se sentía tan apenada. No podía mirar a la cara de Sasuke-kun mientras iba a decir, qué había hecho en su casa por 3 días. Así que mantuvo la cabeza gacha.

--Solo fue una misión como cualquier otra. Levantar cosas y...tareas cotidianas.-- trataba de explicar el pelinegro.

"¿Qué es esto?" -- se preguntó el muchacho tomando cierto objeto con tiras, suave y esponjoso de encima de la cama.

Sasuke se sonrojó.

-- Ah qué aguafiestas eres Sasuke.-- se quejó Naruto. -- No es justo, ambos dijimos lo que hicimos en las misiones.-- apuntó con su dedo índice hacia su cara-- ¡Tu también deberías!

-- Cállate dobe,... no te debo explicaciones.

-- Pues si teme tu...-- y ahí Naruto se percató de la cara del uchiha.-- Uy, oye Sasuke, estás hecho un tomate jajajaja.

"Tomate"

-- ¡Deja de decir tonterías dobe!

-- Ah, tu eres un baka baka y si, estás rojo como un tomate ttebayo, Jajaja.

"Tomate"

-- ¡Naruto!-- bramó furiosa la chica roja de vergüenza y de ira y bueno ahora sí le cayó al rubio.

Sasuke solo dio una mordida a su sandía mientras que Kakashi, escondió su sonrisa tras su máscara y su libro.

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Ya más tarde, Naruto se encontraba conversando con Kakashi-sensei sobre la soledad de la niña rica y cómo le prometió ir a visitarla una vez al mes para contarle sus aventuras. Sasuke se había retirado a lavarse las manos y prepararse para partir a su casa. Sakura decidió entonces armarse de valor para preguntarle.

--¿Estás enojado conmigo por algo?"-- dijo firmemente la Haruno.

--No estoy enojado.-- desvió su rostro hacia un lado.

--¿No lo estás...? Se acercó un poco más a él esperanzada.

-- Acabo de decir que no.

--Mira, se que estuviste en mi casa. Y mis padres son demasiado extraños. Puede que te hayan hecho sentir incómodo y yo lo siento mucho.

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"Mi esposa es una excelente cocinera. Te va a encantar lo que preparó esta vez."

"Y aquí está. Cuidado que está caliente"-- La mujer se acercó con la pequeña parrilla y la colocó sobre la mesa. Siempre con una sonrisa.

--No. Estas equivocada.--

Y sin decir más, se retiró para tomar sus cosas, pero a mitad de camino, detuvo su andar y la chica alcanzó a escuchar.

" Debes atesorar más a tu familia, Sakura".

"¿Eh?"

"Solo ten paciencia y ellos lo entenderán".

Ante lo último, la jovencita abrió más los ojos.

Ella no había entendido bien lo que Sasuke quiso decirle porque a pesar de las diferencias que tenía con sus padres, si que los quería. Hacía lo que podía para ser una buena hija, aunque ellos en realidad no apoyaran nunca su decisión de ser un shinobi. Pero eso no tenía importancia, Sasuke-kun no está enojado con ella, ni sus padres lo incomodaron.

Suspiró de alivio, se sentía más tranquila.

Así que tan pronto terminaron la misión y llegó a su casa, sus padres se encontraban en la mesita del comedor esperándola. Ella en seguida se unió a ellos tan pronto terminó de asearse y cambiarse de ropa.

Pero su tranquilidad se fue a la boca de zorro de las nueve colas cuando:

--¡¿Que Sasuke-kun qué?!-- casi bota su vaso de leche al suelo con el manotazo que propinó a la mesa.

-- ¡Sakura! ten más cuidado.-- la regañó su madre, quien enseguida agregó: Y si, así es, no teníamos el cuarto de huéspedes disponible.

-- Y le dimos tu habitación.-- dijo de lo más tranquilo el señor leyendo su diario. --Eso sí-- adquiriendo un tono más serio frunciendo las cejas fucsias. -- Le prohibimos dormir en tu cama señorita, no no señor ahí no... Jajajaja.

Y Sakura se desmayó.

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¿Continuará?

Si, lo edité.

La verdad cuando escribí este capítulo tenía un concepto diferente de los papás de Sakura, pero conforme escribía los dos siguientes episodios pues si quiero tomar la ruta de que ellos no tienen esperanza en ella como shinobi.

De todas formas es una lástima que no haya muchos fanfics donde estén Kizashi y Mebuki interactuando con Sasuke, todavía me agradan un poco sí y sigo pensando que son padres realistas. Tampoco creo que sean abusivos, aunque en otros fics podría darles un papel distinto.

Y si, Sasuke durmió por 3 días en la habitación de su compañera de equipo.

Que cosas encontró ahí, qué pensó con su mente pura e inmaculada, será para la próxima y será un desmadre.