Atención importante

Hola hechiceros espero de todo corazón que hayan tenido una feliz navidad y un feliz año nuevo a lado de sus familias.

Quiero desearle un muy atrasado feliz cumpleaños a Luisa Sandoval quien cumplió años el 13 de diciembre, Luisa ha estado siguiendo fielmente esta historia desde su primera publicación en el 2021 por lo que es una de las seguidoras más leales a al que aprecio mucho ya que muchas veces he seguido esta historia por que sé que hay seguidores tan leales como ella que aún esperan una actualización de esta historia.

La Historia volverá a publicarse cada dos semanas los domingos

Este capítulo está dedicado a Luisa Fernanda Sandoval en honor a su cumpleaños que fue el 13 de diciembre.

Con todo mi amor Giselle JR


Harry caminaba con rapidez en dirección a la torre de astronomía estaba frustrado y molesto parecía un animal enjaulado que daba vueltas de forma errática en su jaula, Ron y Hermione iban prácticamente corriendo detrás de Harry hasta que finalmente lo alcanzaron

- Harry lo siento mucho. Dijo Hermione con los ojos cristalinos mientras abrazaba a Harry para consolarlo

- Abecés los odio tanto. Dijo Harry con la voz entrecortada

- No les hagas caso Harry son idiotas y no pueden ver más allá de sus narices. Dijo Ron tratando de consolarlo, aunque no sabía cómo hacerlo así que le daba palmaditas en la espalda mientras Hermione lo abrazaba

- Quisiera no haber sido yo. Dijo Harry que parecía algo avergonzado por lo que iba a decir – Desearía que Voldemort hubiera ido atrás de alguien más, que hubiera matado a los padres de alguien más. Dijo Harry con resentimiento y avergonzado – Soy una horrible persona. Aseguro Harry mortificado

- Claro que no Harry. Dijo Hermione comprensivamente mientras guiaba a Harry para que se sentara – Desearías haber tenido una vida feliz y tranquila quien no quiere eso. Le pregunto Hermione con amabilidad

- Harry a la mayoría de nosotros ni siquiera se nos hubiera ocurrido ir a salvar la piedra o descubrir quién era el heredero de Slytherin. Le aseguro Ron a Harry con vehemencia – Eres una mejor persona que la mayoría de los que están en esa sala en este momento. Le aseguro Ron poniendo su brazo en el hombro de Harry, mientras Harry, Ron y Hermione se sentaban en un banco para hablar más tranquilos James y Lily que habían estado buscando a su hijo

- Harry podemos hablar contigo. Pregunto James con tristeza

- Nos dejarían hablar con Harry a solas por favor. Les pidió Lily con amabilidad

- Claro señores Potter. Dijo Hermione mientras jalaba a Ron del brazo porque él no quería dejar a Harry solo en ese momento – Vámonos Ron. Dijo Hermione jalándole el brazo a Ron que se limitó a verla mal

- Pero. Objeto Ron mientras Hermione lo arrastraba del brazo

- Está bien Ron los veo en el comedor. Le dijo Harry de forma tranquilizadora

- Estás seguro Harry. Le pregunto Ron con desconfianza

- Si Ron está bien. Dijo Harry de forma tranquilizadora

- De acuerdo. Dijo Ron con desconfianza

Harry, James y Lily se quedaron varios minutos en silencio pensando en que decir, Lily tenía las manos de Harry sujetas entre las suyas mientras pensaba en lo que tenía que decirle a su hijo, James por otro lado limpiaba sus anteojos frustrado, después de unos minutos finalmente decidió hablar

- Harry. Dijo James suspirando con pesadez – Lamento mucho que te hayas quedado solo. Se lamentó James sumamente agobiado – Desearía que te hubiéramos cuidado mejor o al menos haberte dejado en manos de mejores personas. Dijo James que parecía querer soltarse a llorar

- No fue su culpa. Aseguro Harry viendo a su padre asombrado

- Si lo fue. Aseguro Lily mientras el labio le temblaba – Lo fue Harry. Aseguro Lily molesta – Fue nuestra culpa, no pudimos protegerte y te dejamos a la deriva en las manos de mi horrible familia, a merced de todas esas personas egoístas. Dijo Lily sumamente agobiada

- Ustedes no me abandonaron. Dijo Harry mientras trataba de tranquilizarse – No se fueron y me dejaron por voluntad propia, fueron asesinados. Dijo Harry viendo a sus padres

- Pero te dejamos solos. Repitió James con culpabilidad

- Nunca te has enojado con nosotros por haberte dejado solo. Le pregunto Lily con algo de miedo

- He estado enojado. Aseguro Harry a lo que sus padres parecían horrorizados – Estaba enojado, pero no era con ustedes. Aseguro Harry con nostalgia – Antes cuando era más pequeño siempre estaba triste, veía como los padres de mis compañeros los iban a buscar a la escuela, como los abrazaban y besaban y como siempre parecían felices de verlos, incluso me pasaba con Dudley. Acepto Harry con pesar – Veía al tío Vernon y a la tía Petunia desvivirse por hacerlo feliz, amarlo por sobre todas las cosas y me sentía celoso, esa tristeza y esos celos se convirtieron en ira y enojo cuando me entere como habían muerto realmente. Acepto Harry resignado

- Estabas enojado con nosotros. Le pregunto James preocupado

- No, con Voldemort, estaba enojado con él y con la vida y quería vengarme, estaba enojado por todo lo que me habían quitado. Aseguro Harry que por momentos parecía enojado y por momentos parecía avergonzado consigo mismo – También estaba enojado con todos los que me veían como un héroe, no entendía como es que podían verme de esa forma, como es que no se daban cuenta de que lo que para ellos había sido un día para celebrar para mí había sido el peor día de mi vida. Dijo Harry triste y enojado

- Muchas personas no son capaces de ponerse en el lugar de alguien más y mucho menos si no ven la perspectiva completa. Aseguro Lily viendo a su hijo con pesar

- Lo sé y eso es lo peor, que no lo ven. Aseguro Harry resignado – Aunque eso ahora ya no importa, estos libros son para arreglarlo todo. Aseguro Harry tratando de restarle importancia

- Harry cuando todo esto termine estaremos juntos, seremos una familia y finalmente viviremos en paz. Aseguro James esperanzado – Pero eso no significa que no hayas sufrido con todo lo que has vivido. Le aclaro James a Harry mientras le sobaba la espalda

- Esta situación me enferma. Acepto Harry con rencor

- Hijo tienes todo el derecho de sentirte mal o estar enojado por todo lo que has pasado y no tienes porque sentirte mal por sentirte de esta forma. Aseguro Lily con amabilidad

- Alguna vez voy a dejar de sentirme así. Les pregunto Harry a sus padres como si fuera una niña pequeña

- No, pero con el tiempo el sentimiento se va a hacer más tenue y menos doloroso. Le aseguro Lily tratando de consolarlo

- Con el tiempo. Repitió Harry en forma de murmullo

El pasillo empezó a llenarse de estudiantes por lo que los Potter decidieron que era momento de dejar de hablar y volver al gran comedor cuando doblaron en la esquina vieron a Ron y Hermione que estaban sentados al otro lado del pasillo esperando ansiosos a Harry, en cuanto lo vieron se levantaron algo nerviosos

- Estas bien Harry. Le pregunto Hermione de forma aprensiva

- Si no te preocupes Hermione. Le dijo Harry de forma tranquilizadora

- Harry vamos al patio, el profesor Dumbledore dijo que teníamos una hora de descanso. Dijo Ron tratando de alejar a Harry de los demás alumnos

- Claro Ron. Dijo Harry siguiéndole la corriente a Ron, aunque parecía bastante agotado – Puedo ir. Le pregunto Harry a James y Lily como recordando que ahora tenía padres y debía pedirles permiso

- Claro cariño. Dijo Lily con ternura

Harry, Ron y Hermione se fueron al patio cerca de la cabaña de Hagrid y se sentaron ahí hablando de cualquier cosa que no fuera la conversación entre Harry y sus padres, hablaron de los libros, de dulces, juegos, incluso de lo raro que le parecía a Ron cómo funcionaba la televisión, después de media hora de estar hablando los tres regresaron al gran comedor para el almuerzo, en cuanto llegaron muchos alumnos empezaron a murmurar incomodando mucho a Harry a lo que Ron volteo a ver mal a tantas personas como pudo mientras Hermione le decía a Harry que los ignorara, cuando terminaron de comer Dumbledore pregunto quien quería leer el próximo capitulo a lo que John se ofreció a leer el siguiente capitulo.

- El capítulo se llama, Quidditch. Leyó John con una voz narrativa

- Este capítulo va a ser el mejor, no puedo esperar a escucharlo. Dijo Oliver emocionado

- Es en serio Oliver. Le pregunto Alicia incrédula – De todo lo que hemos leído lo que más te interesa es un partido que ya viviste. Dijo Alice impresionada y fastidiada

- Este libro ha sido casi pura, tragedia, drama y estrés, un partido de Quidditch en comparación es muy reconfortante. Dijo Oliver a la defensiva

- Si, ya no sé cómo objetar eso. Acepto Alicia resignada

- Lo peor es que tiene razón. Acepto Angelina con incredulidad – Prefiero escuchar un partido que ya sé como va a terminar que escuchar como estos tres casi se matan de nuevo. Dijo Angelina señalando a Harry, Ron y Hermione que la voltearon a ver indignados – Que es verdad. Dijo Angelina a la defensiva

- Claro que no. Dijeron Harry ofendido

- Un poco sí. Acepto Hermione resignada

- Y tú de qué lado estas. Le pregunto Ron a la defensiva a lo que Hermione se limitó a poner los ojos en blanco

Cuando empezó el mes de noviembre, el tiempo se volvió muy frío. Las montañas cercanas al colegio adquirieron un tono gris de hielo y el lago parecía de acero congelado. Cada mañana, el parque aparecía cubierto de escarcha.

- La imagen del castillo cubierto de nieve es hermosa. Aseguro Sirius nostálgico – No puedo esperar a volver a verlo. Dijo Sirius esperanzado

- Los inviernos en el castillo eran lo mejor del año. Acepto James con nostalgia

Por las ventanas de arriba veían a Hagrid descongelando las escobas en el campo de quidditch, enfundado en un enorme abrigo de piel de topo, guantes de pelo de conejo y enormes botas de piel de castor.

Iba a comenzar la temporada de quidditch. Aquel sábado, Harry jugaría su primer partido, después de semanas de entrenamiento: Gryffindor contra Slytherin. Si Gryffindor ganaba, pasarían a ser segundos en el campeonato de las casas.

- Por favor que gane Gryffindor. Dijo James de tal forma que parecía que estaba rezando – Gano Gryffindor. Le pregunto James esperanzado a Harry

- Vas a tener que esperar a leerlo para saberlo. Dijo Harry de forma burlesca

- Vamos hijo dime por favor. Le pidió James suplicante

- No papá, porque te arruinaría la sorpresa. Dijo Harry sonriendo con falsa simpatía

- Que malo. Dijo James refunfuñando

Casi nadie había visto jugar a Harry, porque Wood había decidido que sería su arma secreta. Harry también debía mantenerlo en secreto. Pero la noticia de que iba a jugar como buscador se había filtrado, y Harry no sabía qué era peor: que le dijeran que lo haría muy bien o que sería un desastre.

- Quien te dijo eso. Pregunto Lily muy enojada

- Fue un chico de Slytherin de último año. Dijo Harry con cautela –

- Dime su nombre. Insistió Lily molesta – Igual lo encontrare. Aseguro Lily con vehemencia

- No sé su nombre. Dijo Harry con nerviosismo – Ya se graduó. Aseguro Harry, aunque un chico de Slytherin de último año se movió incomodo en su lugar

Era realmente una suerte que Harry tuviera a Hermione como amiga.

- Vez te dije que me había alegrado de que fueras mi amiga. Le dijo Harry a Hermione señalando el libro

- De acuerdo, está bien, me dijiste la verdad. Respondió Hermione rodando los ojos divertida

No sabía cómo habría terminado todos sus deberes sin la ayuda de ella, con todo el entrenamiento de quidditch que Wood le exigía. La niña también le había prestado Quidditch a través de los tiempos, que resultó ser un libro muy interesante.

- Que decías Harry. Dijo Hermione de forma burlesca

- Que te quiero mucho Hermione. Le dijo Harry sonrojado

Harry se enteró de que había setecientas formas de cometer una falta y de que todas se habían consignado durante los Mundiales de 1473; que los buscadores eran habitualmente los jugadores más pequeños y veloces, y que los accidentes más graves les sucedían a ellos; que, aunque la gente no moría jugando al quidditch, se sabía de árbitros que habían desaparecido, para reaparecer meses después en el desierto del Sahara.

Hermione se había vuelto un poco más flexible en lo que se refería a quebrantar las reglas, desde que Harry y Ron la salvaron del monstruo, y era mucho más agradable. El día anterior al primer partido de Harry los tres estaban fuera, en el patio helado, durante un recreo, y la muchacha había hecho aparecer un brillante fuego azul, que podían llevar con ellos, en un frasco de mermelada.

- De verdad hizo usted misma ese hechizo señorita Granger. Le pregunto Flitwick sumamente impresionado

- Si profesor Flitwick. Aseguro Hermione algo apenada

- Usted señorita Granger es una bruja realmente brillante. Aseguro Flitwick asombrado y maravillado por el talento de la chica

- Muchas gracias profesor Flitwick. Dijo Hermione sonrojada

Estaban de espaldas al fuego para calentarse cuando Snape cruzó el patio. De inmediato, Harry se dio cuenta de que Snape cojeaba. Los tres chicos se apiñaron para tapar el fuego, ya que no estaban seguros de que aquello estuviera permitido.

- Lo está, aunque estén en el patio siguen estando en el colegio y no lo están usando para quemar nada, solo lo están usando para calentarse por lo que no están rompiendo ninguna regla. Aseguro McGonagall para tranquilizar a los chicos

Por desgracia, algo en sus rostros culpables hizo detener a Snape. Se dio la vuelta, arrastrando la pierna. No había visto el fuego, pero parecía buscar una razón para regañarlos.

- Es en serio, pareciera que los asechas. Aseguro Lily viendo a Snape molesta

- Tu también te hubieras acercado a ver lo que hacían si hubieras visto sus caras de culpabilidad. Aseguro Snape tratando de defenderse, pero se negó a verla a los ojos

—¿Qué tienes ahí, Potter?

Era el libro sobre quidditch. Harry se lo enseñó.

—Los libros de la biblioteca no pueden sacarse fuera del colegio —dijo Snape—. Dámelo. Cinco puntos menos para Gryffindor.

- Claro que está permitido sacar los libros de la biblioteca. Aseguro Sprout indignada

- Siempre y cuando el libro sea regresado en perfecto estado lo pueden llevar a cualquier parte del castillo. Aseguro la señora Price muy molesta – Ya de por si es raro que los alumnos se interesen en los libros de la biblioteca por su cuenta como para que ahora les hagan perder aún más el interés. Se quejó Price sumamente molesta

- No era consciente de esa regla. Aseguro Snape restándole importancia

- Ha trabajado más de 11 años en este colegio profesor Snape. Dijo Price tranquilamente con una voz sedosa – Si para este punto no conoce las reglas de este colegio tal vez debería de cambiar de trabajo. Aseguro Price con severidad

- Como se atreve. Dijo Snape sumamente indignado

- Es suficiente. Dijo Dumbledore molesto – Ya basta los dos no es momento de discutir. Aseguro Dumbledore con un tono de voz que no daba lugar a la objeción

—Seguro que se ha inventado esa regla

- Esta en lo correcto, la invento. Aseguro McGonagall amargamente

—murmuró Harry con furia, mientras Snape se alejaba cojeando—. Me pregunto qué le pasa en la pierna.

- No importa que sea, pero espero que le duela. Murmuro Sirius resentido

- Sirius no digas una cosa tan desagradable. Le ordeno Euphemia con severidad a lo que Sirius no respondió

—No sé, pero espero que le duela mucho —dijo Ron con amargura.

- Ronald Weasley no quiero volverte a escuchar deseándole el mal a alguien. Lo regaño Molly genuinamente molesta – Quiero que te disculpes con tu profesor en este instante. Le ordeno Molly muy molesta

- Lo lamento profesor Snape, no lo dije de verdad. Se disculpó amargamente Ron, pero Snape lo ignoro por completo

En la sala común de Gryffindor había mucho ruido aquella noche. Harry, Ron y Hermione estaban sentados juntos, cerca de la ventana. Hermione estaba repasando los deberes de Harry y Ron sobre Encantamientos. Nunca los dejaba copiar («¿cómo vais a aprender?»), pero si le pedían que revisara los trabajos les explicaba las respuestas correctas.

- Muy bien hecho señorita Granger. Dijo McGonagall orgullosa

- Gracias profesora McGonagall. Dijo Hermione complacida

- De que sirve tener como mejor amiga a la mejor alumna de su clase si no los ayuda con sus tareas. Pregunto una Slytherin de cuarto año con cierta molestia

- No somos sus amigos solo para que nos ayude con nuestras tareas. Dijo Ron viendo a la Slytherin con desagrado

- Seriamos sus amigos, aunque fuera la más tonta de la clase. Aseguro Harry indignado

- Me siento ofendida y al mismo tiempo indignada. Aseguro Hermione divertida

- Perdón Hermione. Se disculpó Harry divertido

Harry se sentía inquieto. Quería recuperar su libro sobre quidditch, para mantener la mente ocupada y no estar nervioso por el partido del día siguiente. ¿Por qué iba a temer a Snape? Se puso de pie y dijo a Ron y Hermione que le preguntaría a Snape si podía devolverle el libro.

- Yo no lo haría, suena algo peligroso. Aseguro un Ravenclaw de quinto año haciendo un gesto de preocupación

- Esa es una muy mala idea, no va a resultar nada bien. Aseguro Alastor haciendo una mueca de desaprobación

—Yo no lo haría —dijeron al mismo tiempo, pero Harry pensaba que Snape no se iba a negar, si había otros profesores presentes.

- De acuerdo esa si es una buena idea. Acepto Alastor orgulloso de la astucia del chico

Bajó a la sala de profesores y llamó. No hubo respuesta. Llamó otra vez. Nada. ¿Tal vez Snape había dejado el libro allí? Valía la pena intentarlo. Empujó un poco la puerta, miró antes de entrar... y sus ojos captaron una escena horrible.

- Si su cara es horrible. Aseguro James burlonamente

Snape y Filch estaban allí, solos. Snape tenía la túnica levantada por encima de las rodillas.

- Por amor a Merlín creo que voy a vomitar. Dijo Sirius muy asqueado parecía querer vomitar

- Mi pobre bebé lo que tuviste que ver. Se levantó James y abrazar a Harry y lo arrullaba como si fuera un bebé llorando

- Que cosa. Pregunto Harry muy confundido – No entiendo nada, que es lo que vi. Pregunto Harry muy confundido por la cara de asco que tenían todos y la cara de indignación que tenía Snape mientras volteaba a ver a todos muy confundidos

- No lo sé. Dijeron Ron y Hermione igual de confundidos que el

Una de sus piernas estaba magullada y llena de sangre. Filch le estaba alcanzando unas vendas.

- Oh Merlín gracias. Dijo un Hufflepuff de cuarto año haciendo una mueca de desagrado – Pensé que tendría pesadillas por el resto de mi vida. Aseguro el Hufflepuff mientras un escalofrío le recorría el cuerpo

- Yo nunca voy a poder quitarme esa imagen de la cabeza. Se quejó una Gryffindor de cuarto año negando con la cabeza con pesar

- Que paso porque todos se pusieron así. Pregunto Harry muy confundido

- En serio no entendiste nada Potter. Pregunto un Ravenclaw de cuarto año desconcertado

- No, no entendí, alguien quiere decirme de que hablaban por favor. Pregunto Harry impacientándose

- Veraz Harry nosotros pensamos. Empezó a explicarle Sirius asqueado, pero Lily lo golpeo para que se callara

- Que te pasa, es solamente un niño, no le digas esas cosas. Lo regaño Lily mientras Sirius se sobaba la nuca

- Es cierto canuto es que acaso quieres traumatizar a mi pobre hijo. Le reclamo James tapándole los oídos a Harry que aparto las manos de su padre de mala gana

- Ustedes entendieron de lo que hablan. Les pregunto Harry a Hermione y a Ron muy confundido

- Yo no entendí nada. Dijo Ron tratando de pensar porque todos se habían puesto tan nerviosos

- La verdad es que no tengo ni idea. Dijo Hermione también confundida

—Esa cosa maldita... —decía Snape—. ¿Cómo puede uno vigilar a tres cabezas al mismo tiempo?

- Por qué estabas cerca de ese maldito perro. Le pregunto James con desconfianza

- A ti que te importa. Dijo Snape de forma que parecía escupir las palabras

- Ya basta, es suficiente. Declaro McGonagall molesta – Ustedes dos se comportan como dos niños malcriados. Aseguro McGonagall con impaciencia

Harry intentó cerrar la puerta sin hacer ruido, pero...

—¡POTTER!

El rostro de Snape estaba crispado de furia y dejó caer su túnica rápidamente, para ocultar la pierna herida. Harry tragó saliva.

—Me preguntaba si me podía devolver mi libro —dijo.

—¡FUERA! ¡FUERA DE AQUÍ!

Harry se fue, antes de que Snape pudiera quitarle puntos para Gryffindor.

- Más bien debería preocuparte que haga algo a ti. Le comento Ojo loco viendo a Harry con cierta preocupación por la forma de pensar de él chico

- Me preocupaban ambas cosas. Aseguro Harry encogiéndose de hombros

Subió corriendo la escalera.

—¿Lo has conseguido? —preguntó Ron, cuando se reunió con ellos—. ¿Qué ha pasado? Entre susurros, Harry les contó lo que había visto.

—¿Sabéis lo que quiere decir? —terminó sin aliento—. ¡Que trató de pasar por donde estaba el perro de tres cabezas, en Halloween! Allí se dirigía cuando lo vimos... ¡Iba a buscar lo que sea que tengan guardado allí! ¡Y apuesto mi escoba a que fue él quien dejó entrar al monstruo, para distraer la atención!

- Harry perdiste la apuesta. Dijo Ron en son de broma – Nos debes una escoba. Bromeo Ron por lo bajo para que solo él y Hermione escucharan

- Pagare mi deuda lo juro. Dijo Harry siguiéndole el juego como si estuviera hablando con un cobrador

- Pero necesitamos el pago la semana que viene Potter o no te gustaran las consecuencias. Fingió amenazarlo Hermione y de pronto los tres se soltaron a reír y todos los vieron confundidos

- De que se ríen ustedes tres. Pregunto Dean con curiosidad

- De nada. Contestaron Harry, Ron y Hermione mientras dejaban de reír lentamente

- Genial ni siquiera porque estamos leyendo sus aventuras entendemos lo que hacen. Dijo Seamus molesto a lo que ellos lo ignoraron

Hermione tenía los ojos muy abiertos.

—No, no puede ser —dijo—. Sé que no es muy bueno, pero no iba a tratar de robar algo que Dumbledore está custodiando.

—De verdad, Hermione, tú crees que todos los profesores son santos o algo parecido —dijo enfadado Ron—. Yo estoy con Harry. Creo que Snape es capaz de cualquier cosa. Pero ¿qué busca? ¿Qué es lo que guarda el perro?

Harry se fue a la cama con aquellas preguntas dando vueltas en su cabeza. Neville roncaba con fuerza, pero Harry no podía dormir. Trató de no pensar en nada (necesitaba dormir; debía hacerlo, tenía su primer partido de quidditch en pocas horas) pero la expresión de la cara de Snape cuando Harry vio su pierna era difícil de olvidar.

La mañana siguiente amaneció muy brillante y fría. El Gran Comedor estaba inundado por el delicioso aroma de las salchichas fritas y las alegres charlas de todos, que esperaban un buen partido de quidditch.

—Tienes que comer algo para el desayuno.

- Hazle caso cariño necesitas alimentarte bien. Dijo Lily sumamente preocupada

- No podía mamá, si comía algo iba a vomitar. Aseguro Harry haciendo una mueca de desagrado

—No quiero nada.

—Aunque sea un pedazo de tostada —suplicó Hermione.

- Pero tienes que comer cariño. Aseguro Molly también muy mortificada

- De verdad señora Weasley no podía comer nada. Aseguro Harry haciendo muecas de desagrado – Sentía que iba a vomitar si comía, aunque fuera un bocado. Aseguro Harry de forma que parecía que sentía náuseas

—No tengo hambre.

Harry se sentía muy mal. En cualquier momento echaría a andar hacia el terreno de juego.

—Harry, necesitas fuerza —dijo Seamus Finnigan—. Los únicos que el otro equipo marca son los buscadores.

- Eres igualito a tu padre. Le dijo Remus resignado y divertido

- Es cierto nunca comía antes de un partido de Quidditch. Dijo Sirius riéndose divertido – Aunque después del partido Quidditch se comía todo lo que se atravesaba en su camino. Aseguro Sirius divertido

- Harry hace lo mismo. Aseguró Ron divertido

- Es cierto, come casi tanto como tú. Aseguro Hermione divertida

- Oye has visto lo grande que soy. Dijo Ron indignado – Tengo que comer mucho. Aseguro Ron a la defensiva

—Gracias, Seamus —respondió Harry, observando cómo llenaba de salsa de tomate sus salchichas.

A las once de la mañana, todo el colegio parecía estar reunido alrededor del campo de quidditch. Muchos alumnos tenían prismáticos. Los asientos podían elevarse, pero, incluso así, a veces era difícil ver lo que estaba sucediendo.

Ron y Hermione se reunieron con Seamus y Dean en la grada más alta. Para darle una sorpresa a Harry, habían transformado en pancarta una de las sábanas que Scabbers había estropeado. Decía: «Potter; presidente», y Dean, que dibujaba bien, había trazado un gran león de Gryffindor. Luego Hermione había realizado un pequeño hechizo y la pintura brillaba, cambiando de color.

- Me alegra mucho que mi hijo tenga tan buenos amigos. Dijo Lily sumamente agradecida – Se los agrades muchísimo. Les aseguro Lily sumamente conmovida

- No tiene nada que agradecer señora Potter. Dijo Hermione restándole importancia

- Pidan lo que quieran yo se los daré. Dijo Sirius tratando de agradecerles a Ron y Hermione que lo vieron con extrañeza

- Eso no es necesario señor. Aseguro Ron sumamente avergonzado

- Nosotros no hicimos nada de eso para recibir algún tipo de pago a cambio. Dijo Hermione algo indignada

- Si, hicimos eso porque Harry es nuestro amigo. Dijo Ron viendo a Sirius con extrañeza

- Lo hicimos porque lo queremos. Aseguro Hermione algo molesta de tal forma que corto la conversación

Mientras tanto, en los vestuarios, Harry y el resto del equipo se estaban cambiando para ponerse las túnicas color escarlata de quidditch (Slytherin jugaba de verde).

Wood se aclaró la garganta para pedir silencio.

—Bueno, chicos —dijo.

—Y chicas —añadió la cazadora Angelina Johnson.

—Y chicas —dijo Wood—. Éste es...

—El grande —dijo Fred Weasley

—El que estábamos esperando —dijo George.

—Nos sabemos de memoria el discurso de Oliver —dijo Fred a Harry—. Estábamos en el equipo el año pasado.

—Callaos los dos —ordenó Wood—. Éste es el mejor equipo que Gryffindor ha tenido en muchos años. Y vamos a ganar.

Les lanzó una mirada que parecía decir: «Si no...».

—Bien. Ya es la hora. Buena suerte a todos.

Harry siguió a Fred y George fuera del vestuario y, esperando que las rodillas no le temblaran, pisó el terreno de juego entre vítores y aplausos.

La señora Hooch hacía de árbitro. Estaba en el centro del campo, esperando a los dos equipos, con su escoba en la mano.

—Bien, quiero un partido limpio y sin problemas, por parte de todos —dijo cuando estuvieron reunidos a su alrededor.

Harry notó que parecía dirigirse especialmente al capitán de Slytherin

- Porque Flint es un tramposo. Aseguro Angelina sumamente molesta

- Más bien ustedes no saben como jugar Johnson. Aseguro Flint viendo Angelina de forma burlesca

- Si tan bien jugaras Flint no necesitarías hacer trampa para ganarnos. Le dijo Angelina con severidad

- Esas solo son excusas de perdedores. Aseguro Flint de forma burlona

Marcus Flint, un muchacho de quinto año. Le pareció que tenía un cierto parentesco con el trol gigante. Con el rabillo del ojo, vio el estandarte brillando sobre la muchedumbre: «Potter; presidente». Se le aceleró el corazón. Se sintió más valiente.

- Que bueno que te ayudo a relajarte Harry. Dijo Dean complacido

- Fue de mucha utilidad. Aseguro Harry agradecido – Muchas gracias. Dijo Harry sonriéndole a Ron, Hermione, Seamus y Dean en forma de agradecimiento

- De nada. Dijo Seamus haciendo un gesto para restarle importancia a todo

—Montad en vuestras escobas, por favor. Harry subió a su Nimbus 2.000.

La señora Hooch dio un largo pitido con su silbato de plata. Quince escobas se elevaron, alto, muy alto en el aire. Y estaban muy lejos.

—Y la quaffle es atrapada de inmediato por Angelina Johnson de Gryffindor... Qué excelente cazadora es esta joven y, a propósito, también es muy guapa...

—¡JORDAN!

—Lo siento, profesora. El amigo de los gemelos Weasley, Lee Jordán, era el comentarista del partido, vigilado muy de cerca por la profesora McGonagall.

—Y realmente golpea bien, un buen pase a Alicia Spinnet, el gran descubrimiento de Oliver Wood, ya que el año pasado estaba en reserva... Otra vez Johnson y... No, Slytherin ha cogido la quaffle, el capitán de Slytherin, Marcus Flint se apodera de la quaffle y allá va... Flint vuela como un águila... está a punto de... no, lo detiene una excelente jugada del guardián Wood de Gryffindor y Gryffindor tiene la quaffle... Aquí está la cazadora Katie Bell de Gryffindor; buen vuelo rodeando a Flint, vuelve a elevarse del terreno de juego y... ¡Aaayyyy!, eso ha tenido que dolerle, un golpe de bludger en la nuca... La quaffle en poder de Slytherin... Adrián Pucey cogiendo velocidad hacia los postes de gol, pero lo bloquea otra bludger, enviada por Fred o George Weasley, no sé cuál de los dos...

- Dices ser nuestro mejor amigo. Dijo George fingiendo estar ofendido

- Y ni siquiera eres capas de diferenciarnos. Dijo Fred mientras se arrojaba al hombro de George para pretender que lloraba

- Lo siento es que parece que los calcaron. Dijo Lee de forma burlona a lo que Fred y George pretendieron ofenderse

- Como te atreves a decir eso Lee. Dijo Fred mientras se llevaba la mano al pecho fingiéndose ofendido

- Nos ofendes muchísimo Lee Jordán. Dijo George pretendiendo que estar enojado a lo que Lee simplemente puso lo s ojos en blanco

Bonita jugada del golpeador de Gryffindor, y Johnson otra vez en posesión de la quaffle, el campo libre y allá va, realmente vuela, evita una bludger, los postes de gol están ahí... vamos, ahora Angelina... el guardián Bletchley se lanza... no llega... ¡GOL DE GRYFFINDOR!

Los gritos de los de Gryffindor llenaron el aire frío, junto con los silbidos y quejidos de Slytherin.

—Venga, dejadme sitio.

—¡Hagrid!

Ron y Hermione se juntaron para dejarle espacio a Hagrid.

—Estaba mirando desde mi cabaña —dijo Hagrid, enseñando el largo par de binoculares que le colgaban del cuello—. Pero no es lo mismo que estar con toda la gente. Todavía no hay señales de la snitch, ¿no?

—No —dijo Ron—. Harry todavía no tiene mucho que hacer.

- Mantenerse a salvo ya es mucho que hacer. Aseguro Lily preocupada

- En el caso de Harry es toda una osadía señora Potter. Aseguro Ron viendo a Harry de forma burlona

- Hablas como si siempre me estuviera metiendo en problemas. Dijo Harry a la defensiva

- Siempre te estás metiendo en problemas Harry. Aseguro Hermione divertida

- Si, pero no es a propósito. Aseguro Harry como si fuera obvio

- No dije que lo fuera. Dijo Hermione encogiéndose de hombros

—Mantenerse fuera de los problemas ya es algo —dijo Hagrid, cogiendo sus binoculares y fijándolos en la manchita que era Harry.

- Exactamente Hagrid. Dijo James viendo a Hagrid con aprobación

- Es que luego los jugadores se ponen muy intensos en los partidos. Aseguro Hagrid con resignación

Por encima de ellos, Harry volaba sobre el juego, esperando alguna señal de la snitch. Eso era parte del plan que tenían con Wood.

—Mantente apartado hasta que veas la snitch —le había dicho Wood—. No queremos que ataques antes de que tengas que hacerlo.

- Vaya que consejo tan útil. Dijo Sirius de forma sarcástica

- Entonces que le decía. Dijo Oliver a la defensiva – Harry vuela en círculos hasta que uno de los golpeadores te derribe de la escoba. Dijo Oliver de forma sarcástica

- Dicho de esa forma suena como un buen consejo. Dijo Sirius algo avergonzado

- No me digas. Dijo James de forma sarcástica

Cuando Angelina anotó un punto, Harry dio unas volteretas para aflojar la tensión, y volvió a vigilar la llegada de la snitch. En un momento vio un resplandor dorado, pero era el reflejo del reloj de uno de los gemelos Weasley; en otro, una bludger decidió perseguirlo, como si fuera una bala de cañón, pero Harry la esquivó y Fred Weasley salió a atraparla.

—¿Está todo bien, Harry? —tuvo tiempo de gritarle, mientras lanzaba la bludger con furia hacia Marcus Flint.

- Por Merlín muchas gracias muchachos. Dijo Lily sumamente agradecida

- No se preocupe señora Potter. Dijo George restándole importancia

- Fue todo un placer. Aseguro Fred encogiéndose de hombros

—Slytherin toma posesión —decía Lee Jordán—. El cazador Pucey esquiva dos bludgers, a los dos Weasley y al cazador Bell, y acelera... esperen un momento... ¿No es la snitch?

- El comentarista jamás debe decir donde está la snitch. Le reclamo James frustrado mientras se frotaba el entrecejo

- Lo siento es que me emocioné cuando vi la snitch. Dijo Lee en forma de disculpa

Un murmullo recorrió la multitud, mientras Adrián Pucey dejaba caer la quaffle, demasiado ocupado en mirar por encima del hombro el relámpago dorado, que había pasado al lado de su oreja izquierda.

Harry la vio. En un arrebato de excitación se lanzó hacia abajo, detrás del destello dorado. El buscador de Slytherin, Terence Higgs, también la había visto. Nariz con nariz, se lanzaron hacia la snitch... Todos los cazadores parecían haber olvidado lo que debían hacer y estaban suspendidos en el aire para mirar.

- Jamás deberían distraerse en un partido de Quidditch. Dijo Sirius algo molesto – Es muy peligroso. Aseguro Sirius molesto

- Es que de todas formas si atrapaban la snitch se acababa el partido. Dijo Katie restándole importancia

- Eso no iba a evitar que una bludger te tire de la escoba. Dijo James exasperado

Harry era más veloz que Higgs. Podía ver la pequeña pelota, agitando sus alas, volando hacia delante. Aumentó su velocidad y... ¡PUM! Un rugido de furia resonó desde los Gryffindors de las tribunas...

Marcus Flint había cerrado el paso de Harry, para desviarle la dirección de la escoba, y éste se aferraba para no caer.

- Maldito tramposo. Se levantó enfadado James y fue hacia la mesa de Slytherin

- Es quidditch y el quidditch es rudo si su hijo no puede con eso que no juegue. Se defendió Marcus con todo el valor que tenía

- Eso no es jugar rudo es hacer trampa. Dijo Sirius que también estaba bastante enojado

- Ya es suficiente caballeros compórtense. Dijo McGonagall bastante molesta – Señor Flint siéntese en este momento. Le ordeno McGonagall muy molesta

—¡Falta! —gritaron los Gryffindors.

La señora Hooch le gritó enfadada a Flint, y luego ordenó tiro libre para Gryffindor; en el poste de gol. Pero con toda la confusión, la snitch dorada, como era de esperar, había vuelto a desaparecer. Abajo en las tribunas, Dean Thomas gritaba.

—¡Eh, árbitro! ¡Tarjeta roja!

- Tarjeta roja que es eso. Preguntaron muchos confundidos

- Es un tipo de infracción en el futbol. Explico John a los alumnos que preguntaron confundidos – Sirve para expulsar a los jugadores por alguna falta. Dijo John muchos alumnos parecían bastante impresionados

- Expulsan a los jugadores. Dijo una Slytherin de quinto año frunciendo el ceño – Que raros son. Aseguro la Slytherin a lo que John sonrió con indulgencia

—Esto no es el fútbol, Dean —le recordó Ron—. No se puede echar a los jugadores en quidditch... ¿Y qué es una tarjeta roja?

- Como sabías que quería que echaran a Marcus, pero no que era una tarjeta roja. Le pregunto John con interés

- Cuando Dean trato de que me interesara en el fútbol me dijo que se podían echar a los jugadores y Dean estaba muy enojado se puso a insultar a Marcus así que supuse que quería que lo echaran. Explico Ron encogiéndose de hombros – Pero todavía no entiendo bien como funciona lo de la tarjeta roja. Dijo Ron restándole importancia

Pero Hagrid estaba de parte de Dean.

—Deberían cambiar las reglas. Flint ha podido derribar a Harry en el aire. A Lee Jordán le costaba ser imparcial.

- Y a quien no. Comento un Hufflepuff de primer año viendo mal a Marcus – De que sirve ganar con trampas, es como perder. Aseguro el Hufflepuff

- Ganar es ganar niño. Aseguro Marcus viendo con desprecio al Hufflepuff

- No, es así, si ganas con trampas es porque eres tan patético que sabes que no podrías ganar de otra manera así que recurres a la trampa. Aseguro el Hufflepuff viendo con desprecio a Marcus – Y no hay nada más patético que un mal perdedor. Aseguro el Hufflepuff con indiferencia Marcus se limitó a verlo con absoluto desprecio

—Entonces... después de esta obvia y desagradable trampa...

- Eres muy divertido muchacho, me caes muy bien. Dijo James sumamente divertido

- Me siento halagado señor. Dijo Lee con picardía

—¡Jordán! —lo regañó la profesora McGonagall.

—Quiero decir, después de esta evidente y asquerosa falta...

—¡Jordán, no digas que no te aviso...!

—Muy bien, muy bien. Flint casi mata al buscador de Gryffindor, cosa que le podría suceder a cualquiera, estoy seguro, así que penalti para Gryffindor; la coge Spinnet, que tira, no sucede nada, y continúa el juego, Gryffindor todavía en posesión de la pelota.

- Divertido y cínico a mí también me cae bien. Dijo Sirius viendo a Lee con aprobación

- Soy asombroso, ya lo se. Dijo Lee con falsa arrogancia

Cuando Harry esquivó otra bludger, que pasó peligrosamente cerca de su cabeza, ocurrió. Su escoba dio una súbita y aterradora sacudida. Durante un segundo pensó que iba a caer. Se aferró con fuerza a la escoba con ambas manos y con las rodillas. Nunca había experimentado nada semejante.

- Merlín que esta pasando. Pregunto Lily sumamente preocupada

- Perdió el control de la escoba. Pregunto Sirius con extrañeza

- La escoba no será defectuosa. Pregunto Remus con incredulidad

- Eso es imposible, las escobas pasan por una revisión exhaustiva antes de salir al mercado. Aseguro James preocupado

Sucedió de nuevo. Era como si la escoba intentara derribarlo.

- Merlín santo que le pasa a la maldita escoba. Pregunto James sumamente alterado

Pero las Nimbus 2.000 no decidían súbitamente tirar a sus jinetes.

- Es cierto es casi imposible que una escoba de esa calidad se descomponga tan pronto. Aseguro Remus desconcertado

- Si no se descompuso entonces que estará pasando. Pregunto Lily con nerviosismo

- No lo se. Dijo Remus desconcertado

Harry trató de dirigirse hacia los postes de Gryffindor para decirle a Wood que pidiera una suspensión del partido, y entonces se dio cuenta de que su escoba estaba completamente fuera de control. No podía dar la vuelta. No podía dirigirla de ninguna manera. Iba en zigzag por el aire y, de vez en cuando, daba violentas sacudidas que casi lo hacían caer.

- Merlín te juro que si lo salvas nunca más voy a jugar con las mujeres y siempre seré un caballero. Empezó a rogar Sirius que estaba muy preocupado

- Cariño sujétate fuerte por favor, no te vayas a caer. Dijo Lily al borde de las lágrimas

- Saben que estoy bien verdad. Dijo Harry agitando sus manos para que todos recordaran que estaba ahí con ellos esto hizo que se calmaran un poco

Lee seguía comentando el partido.

—Slytherin en posesión... Flint con la quaffle... la pasa a Spinnet, que la pasa a Bell... una bludger le da con fuerza en la cara, espero que le rompa la nariz (era una broma, profesora), Slytherin anota un tanto, oh, no...

Los de Slytherin vitoreaban. Nadie parecía haberse dado cuenta de la conducta extraña de la escoba de Harry Lo llevaba cada vez más alto, lejos del juego, sacudiéndose y retorciéndose.

—No sé qué está haciendo Harry —murmuró Hagrid. Miró con los binoculares—. Si no lo conociera bien, diría que ha perdido el control de su escoba... pero no puede ser...

- Por fin alguien se da cuenta de que algo está pasando con Harry. Dijo Molly aliviada

- Me sorprende que tardara tanto. Dijo Arthur frustrado

De pronto, la gente comenzó a señalar hacia Harry por encima de las gradas. Su escoba había comenzado a dar vueltas y él apenas podía sujetarse.

Entonces la multitud jadeó. La escoba de Harry dio un salto feroz y Harry quedó colgando, sujeto sólo con una mano.

- Oh Merlín que horror. Dijo Lily llorando y sujetaba al bebé muy fuerte y se levantó y también abrazo a él Harry niño

—¿Le sucedió algo cuando Flint le cerró el paso? —susurró Seamus.

—No puede ser —dijo Hagrid, con voz temblorosa—. Nada puede interferir en una escoba, excepto la poderosa magia tenebrosa... Ningún chico le puede hacer eso a una Nimbus 2.000.

- Ese juego es muy peligroso. Dijo Grace con los nervios de punta

- Si, pero también es muy divertido. Aseguro Harry restándole importancia

- Es divertido hasta que te mates. Dijo Grace de forma sarcástica

- Hay peores maneras de morir. Dijo Harry encogiéndose de hombros

Ante esas palabras, Hermione cogió los binoculares de Hagrid, pero en lugar de enfocar a Harry comenzó a buscar frenéticamente entre la multitud.

- Sí que eres inteligente niña. La felicito Alastor con cierta admiración

- Muchas gracias señor. Dijo Hermione algo sonrojada, pero a la vez con orgullo

—¿Qué haces? —gimió Ron, con el rostro grisáceo.

—Lo sabía —resopló Hermione—. Snape... Mira.

- Merlín, no puede ser cierto. Dijo Lily incrédula y en estado de shock parecía que estaba a punto de llorar

Ron cogió los binoculares. Snape estaba en el centro de las tribunas frente a ellos. Tenía los ojos clavados en Harry y murmuraba algo sin detenerse.

- Maldito desgraciado, tratas de matar a mi hijo. Se levantó James furioso y apunto su varita a Snape y él hizo lo mismo haciendo que con un movimiento de varita Dumbledore moviera todos los sillones de los estudiantes que estaban en medio por si se desataba un duelo

- Que Potter me vas a enfrentar solo o le vas a pedir ayuda a tus amiguitos como siempre. Dijo Severus burlón y furioso

- No los necesito. Dijo James y lanzo el primer hechizo y Snape lo esquivo e iba a responder, pero el Harry se puso enfrente de su padre

- Potter quítate de en medio. Le ordeno Snape furiosos

- Papá el profesor Snape no me hizo nada. Le dijo Harry ignorando a Snape que parecía estarse planteando hechizar a Harry si no se movía

- Pero el libro dice que el hechizo tu escoba. Dijo James desconcertado

- Ya te dije que no es lo que parece. Dijo Harry de forma cortante

- Bueno ya es suficiente. Dijo McGonagall fuera de si – Que creen que están haciendo batiéndose a duelo en medio del gran comedor rodeados de estudiantes. Les grito McGonagall furiosa – Acaso perdieron la cabeza, siéntense en este momento antes de que los hechice a ambos. Les ordeno McGonagall tan furiosa que Alastor se alejó de ella con algo de cautela

—Está haciendo algo... Mal de ojo a la escoba —dijo Hermione.

—¿Qué podemos hacer?

—Déjamelo a mí.

- Oh Merlín no. Dijo Hermione horrorizada y se puso tan pálida como los fantasmas – Snape se pondrá furioso. Dijo Hermione sumamente preocupada

- Descuida Hermione no dejaremos que Snape te haga nada. Le aseguraron Ron y Harry de forma tranquilizadora

Antes de que Ron pudiera decir nada más, Hermione había desaparecido. Ron volvió a enfocar a Harry. La escoba vibraba tanto que era casi imposible que pudiera seguir colgado durante mucho más tiempo. Todos miraban aterrorizados, mientras los Weasley volaban hacía él, tratando de poner a salvo a Harry en una de las escobas.

- Oh Merlín, por favor sálvenlo. Suplico Lily llorando sujetando fuertemente a su bebé quien se puso a llorar porque estaba asustado

Pero aquello fue peor: cada vez que se le acercaban, la escoba saltaba más alto. Se dejaron caer y comenzaron a volar en círculos, con el evidente propósito de atraparlo si caía.

- Estoy tan orgullosa de ustedes. Aseguró Molly que parecía que apenas era capas de hablar de lo nerviosa que estaba

- Bien echo chicos, buen trabajo. Los felicito Arthur que también se veía preocupado a lo que los gemelos se veían bastante complacidos consigo mismos

Marcus Flint cogió la quaffle y marcó cinco tantos sin que nadie lo advirtiera.

—Vamos, Hermione —murmuraba desesperado Ron.

- Que harían sin ella. Dijo Lee trato de bromear para aligerar el ambiente, aunque no funciono

- Morir. Dijeron Harry y Ron como si fuera obvio

- Claro que no, ustedes son muy listos lo resolverían. Les dijo Hermione muy segura

Ron y Harry se vieron a los ojos por algunos segundos y luego vieron a Hermione y se soltaron a reír a carcajadas tanto que les costaba mucho respirar y se sujetan el estómago muy fuerte tardaron unos cuantos minutos en parar a reír porque cada vez que veían a Hermione se soltaban a reír de nuevo

- Claro cómo no. Dijo Ron con ironía mientras se secaba una lágrima

- Ni siquiera hubiera sobrevivir a ese partido sin ti. Le aseguro Harry dejando de reír poco a poco – Ni hablar al final del año o a este año. Dijo Harry divertido

- Claro que sí, son brillantes se las arreglarían sin mí. Les aseguro Hermione con vehemencia

- Hermione nos salvaste el trasero muchas más veces de las que a Harry y a mí nos gustaría admitir. Dijo el Ron mayor con cariño a la Hermione joven

- Es cierto, acepta el cumplido te lo mereces. Le dijo el Harry mayor de acuerdo con Ron a lo que Hermione se sonrojó por completo

- Bueno si es así gracias. Dijo Hermione roja como un tomate

Hermione había cruzado las gradas hacia donde se encontraba Snape y en aquel momento corría por la fila de abajo. Ni se detuvo para disculparse cuando atropelló al profesor Quirrell

- Merlín santo, pude haberte matado Harry. Dijo Hermione horrorizada por lo bajo al darse cuenta de lo que había hecho

- Tranquila, gracias a ti estoy vivo. Le dijo Harry tratando de consolarla

Y cuando llegó donde estaba Snape, se agachó, sacó su varita y susurró unas pocas y bien elegidas palabras.

Unas llamas azules salieron de su varita y saltaron a la túnica de Snape. El profesor tardó unos treinta segundos en darse cuenta de que se incendiaba.

- Así que fue usted Granger. Le reclamo Snape furioso a Hermione que se asustó mucho

- Lo lamento mucho profesor solamente quería salvar a Harry y pensé que usted estaba tratando de matarlo. Dijo Hermione casi llorando

- Y el profesor Snape entiende eso, por eso él aceptara sus disculpas señorita Granger verdad Severus. Dijo Dumbledore muy tranquilo y Snape volteo a ver a Dumbledore furioso, pero se quedó en silencio

Un súbito aullido le indicó a la chica que había hecho su trabajo. Atrajo el fuego, lo guardó en un frasco dentro de su bolsillo y se alejó gateando por la tribuna. Snape nunca sabría lo que le había sucedido.

- Pues me parece que se equivocó señorita Granger. Dijo Snape casi en un murmullo con voz fría y sedosa

- Lo lamento profesor Snape. Se volvió a disculpar Hermione sumamente afligida

- Ahórreselo Granger. La paro en seco Snape muy enojado

Fue suficiente. Allí arriba, súbitamente, Harry pudo subir de nuevo a su escoba.

- Si no fue él por qué cuando se distrajo la escoba paro. Pregunto Sirius muy molesto

- Tal vez hacia el contra hechizo. Dijo Lily esperanzada – También debes ver fijamente al objetivo para hacer el contra hechizo. Explico Lily a nadie en especial

—¡Neville, ya puedes mirar! —dijo Ron. Neville había estado llorando dentro de la chaqueta de Hagrid aquellos últimos cinco minutos.

Harry iba a toda velocidad hacia el terreno de juego cuando vieron que se llevaba la mano a la boca, como si fuera a marearse. Tosió y algo dorado cayó en su mano.

—¡Tengo la snitch! —gritó, agitándola sobre su cabeza; el partido terminó en una confusión total.

- Es en serio. Preguntaron todos los que no habían visto el partido con incredulidad

- Si, casi me la trago. Dijo Harry divertido por recordar eso – Hasta pensé que me iba a ahogar. Aseguro Harry divertido

—No es que la haya atrapado, es que casi se la traga —todavía gritaba Flint veinte minutos más tarde. Pero aquello no cambió nada. Harry no había faltado a ninguna regla y Lee Jordán seguía proclamando alegremente el resultado. Gryffindor había ganado por ciento setenta puntos a sesenta.

- Y ni siquiera hacer trampa te ayudo. Dijo Remus con suficiencia

- Eso lo hace aún más patético. Comento el Hufflepuff con el que estaba discutiendo Marcus a lo que este lo vio de mala gana pero se quedó cayado

Pero Harry no oía nada. Tomaba una taza de té fuerte, en la cabaña de Hagrid, con Ron y Hermione.

—Era Snape —explicaba Ron—. Hermione y yo lo vimos. Estaba maldiciendo tu escoba. Murmuraba y no te quitaba los ojos de encima.

—Tonterías —dijo Hagrid, que no había oído una palabra de lo que había sucedido—. ¿Por qué iba a hacer algo así Snape?

Harry, Ron y Hermione se miraron, preguntándose qué le iban a decir. Harry decidió contarle la verdad.

—Descubrimos algo sobre él —dijo a Hagrid—. Trató de pasar ante ese perro de tres cabezas, en Halloween. Y el perro lo mordió. Nosotros pensamos que trataba de robar lo que ese perro está guardando. Hagrid dejó caer la tetera.

—¿Qué sabéis de Fluffy? —dijo.

- Esa cosa tiene nombre. Dijo Verónica algo indignada

- Claro que lo tiene. Dijo Hagrid ofendido – Todos merecen tener un nombre. Dijo Hagrid a la defensiva

—¿Fluffy?

—Ajá... Es mío... Se lo compré a un griego que conocí en el bar el año pasado... y se lo presté a Dumbledore para guardar...

- Es en serio Hagrid. Dijo McGonagall exasperada – De todos los alumnos a los que les podías decir eso vas y se los dices a esos tres. Le reclamo McGonagall algo molesta

- Es que no lo pensé profesora, discúlpeme. Dijo Hagrid sumamente apenado

- Es evidente Hagrid. Dijo McGonagall frustrada

—¿Sí?—dijo Harry con nerviosismo.

—Bueno, no me preguntéis más —dijo con rudeza Hagrid—. Es un secreto.

- Eso solamente va a lograr que esos tres sientan más curiosidad. Aseguro Lily muy preocupada

- Si, no va a resultar nada bueno de eso. Aseguro Molly mortificada

—Pero Snape trató de robarlo.

—Tonterías —repitió Hagrid—. Snape es un profesor de Hogwarts, nunca haría algo así.

—Entonces ¿por qué trató de matar a Harry? —gritó Hermione.

Los acontecimientos de aquel día parecían haber cambiado su idea sobre Snape.

Hermione parecía decidida a disculparse de nuevo con Snape, pero antes de que pudiera disculparse Snape alzo la mano para que Hermione se callara

- El profesor Snape jamás va a perdonarme. Se lamentó Hermione mortificada

- Si, probablemente te va a odiar aún más que antes. Comento Harry haciendo una mueca de preocupación

- Pero no te preocupes Hermione no vamos a dejar que te haga nada. Le aseguro Ron para calmarla

- La verdad es que no creo que puedan hacer algo para ayudarme. Dijo Hermione preocupada

- Pero podemos intentarlo. Dijo Harry de forma animada

- Que gran consuelo. Dijo Hermione de forma sarcástica

- Oye algo es algo. Dijo Ron a la defensiva

—Yo conozco un maleficio cuando lo veo, Hagrid. Lo he leído todo sobre ellos. ¡Hay que mantener la vista fija y Snape ni pestañeaba, yo lo vi!

—Os digo que estáis equivocados —dijo ofuscado Hagrid—. No sé por qué la escoba de Harry reaccionó de esa manera... ¡Pero Snape no iba a tratar de matar a un alumno! Ahora, escuchadme los tres, os estáis metiendo en cosas que no os conciernen y eso es peligroso. Olvidaos de ese perro y olvidad lo que está vigilando. En eso sólo tienen un papel el profesor Dumbledore y Nicolás Flamel...

- Hagrid por Merlín santo les hablaste de Nicolás Flamel. Lo regaño McGonagall exasperada

- Perdóneme profesora McGonagall, lo lamento mucho. Se disculpó Hagrid sumamente afligido y algo asustado

- Si fueras un alumno estarías castigado. Le aseguro McGonagall que estaba roja del enojo

—¡Ah! —dijo Harry—. Entonces hay alguien llamado Nicolás Flamel que está involucrado en esto, ¿no?

Hagrid pareció enfurecerse consigo mismo.

- Y tenía que estarlo, fue mi culpa que se metieran en tantos problemas. Dijo Hagrid muy afligidos

- Si, tenías que estarlo y tienes suerte de que no se mataran. Lo regaño McGonagall molesta

- De acuerdo Minerva cálmate. Dijo Dumbledore tratando de tranquilizarla – El capítulo término, veremos un recuerdo y luego leeremos el siguiente capítulo. Dijo Dumbledore ignorando la mirada furiosa de McGonagall

La pantalla se encendió y apareció un Hogwarts antiguo lleno de estudiantes que tenían túnicas de un color azul obscuro que corrían por todas partes, mientras hablaban y se reían, no lucía muy distinto al Hogwarts actual. La imagen se centró en las tres hermanas Black que estaban sentadas mientras hablaban manteniendo un porte elegante a pesar de que parecían estar discutiendo por algo

- Por Merlín Andy que tendría de malo ustedes van a casarse de todas formas. Dijo Bellatrix quitándole importancia

- Puede que sea así, pero yo no quiero hacerlo. Dijo Andrómeda molesta de forma contundente

- No puede, va a ser Andrómeda. Dijo Narcisa exasperada – Nuestros padres ya lo decidieron, Bella va a casarse con Rodolphus Lestrange y tú con Rabastan Lestrange. Le dijo Narcisa como con cansancio por la conversación – Sinceramente para este punto ya deberías haberte resignado Andrómeda. Dijo Narcisa sumamente fastidiada

- Saben que olvídenlo. Dijo Andrómeda tomando sus libros molesta – Ustedes dos no entienden absolutamente nada. Dijo Andrómeda muy molesta yéndose indignada

- Vamos Drómeda no te pongas así, no exageres. Le pidió Narcisa entre divertida e incrédula

- Adiós las veo después. Dijo Andrómeda mientras se iba sin siquiera voltear a ver a sus hermanas

- Pero que le pasa. Le pregunto Narcisa a Bellatrix riéndose

- Déjala ya se le pasara. Dijo Bellatrix con indiferenciaSolamente esta haciendo un berrinche. Aseguro Bellatrix restándole importancia

- Pensé que se había enterado de lo de Rabastan y esa Hufflepuff. Comento Narcisa haciendo una mueca de desagrado cuando menciono a la Hufflepuff

- Y qué más da así son los chicos. Dijo Bellatrix restándole importancia – Él tendrá mil amantes, pero Andrómeda va a ser su esposa y eso es lo que importa. Comento Bellatrix como si estuviera comentando el clima

- También Rodolphus tiene amantes. Le pregunto Narcisa asombrada

- Claro que no. Dijo Bellatrix sumamente ofendida – Si Rodolphus pensara siquiera en engañarme lo maldeciría hasta que se olvidara hasta de su propia existencia. Aseguro Bellatrix con suficiencia – Pero Andrómeda no tiene el valor suficiente para hacer eso, pasara todo su matrimonio llorando en la orilla de su cama esperando a que su esposo regrese a casa después de estar con sus amantes. Aseguro Bellatrix con algo de decepción

- Ojalá su carácter se endurezca antes de que se case porque si no de verdad va a sufrir mucho. Comento Narcisa con indiferencia

La imagen cambio mientras Andrómeda iba hacia el patio vacío, estaba muy molesta y refunfuñaba mientras sujetaba los libros con fuerza, iba muy distraída cuando choco con un chico castaño y muy guapo que iba distraído, a ella se le cayeron todos los libros y él se apresuró a recogerlos y a disculparse mientras que Andrómeda soltaba un grito de frustración

- Que demonios te pasa, acaso estas ciego o que. Le reclamo Andrómeda muy molesta y con voz fría y arrogante

- Lo lamento señorita fue un accidente. Se disculpó el chico sonriendo y pasándole los libros

- Porque no te fijas, mira lo que hiciste arruinaste mi tarea. Dijo Andrómeda molesta tomando su trabajo que estaba arruinado, mientras trataba de limpiarlo frustrada

- Lo siento señorita, me lo permite. Se volvió a disculpar el chico mientras tomaba el pergamino y lo arreglaba con un hechizo antes de devolvérselo con una radiante sonrisa – Mucho gusto señorita, Edward Tonks. Dijo Ted con una gran sonrisa tendiéndole la mano, ella observó su mano por varios segundos mientras lo miraba como si estuviera haciendo algo muy inapropiado

- Andrómeda Black. Dijo Andrómeda mordiéndose el labio con nerviosismo – Mucho gusto. Dijo Andrómeda finalmente dándole un rápido apretón de mano para después ver nerviosa hacia los lados como si quisiera asegurarse de que nadie los estaba viendo – Buen día. Dijo Andrómeda antes de irse rápidamente

En el gran comedor todos veían a Narcisa Malfoy y a Andrómeda Tonks con extrañeza, durante la lectura no se habían ni volteado a ver y mucho menos habían hablado, así que el hecho de que fueran hermanas era una gran sorpresa para la gran mayoría

- En serio fue así como se conocieron. Le pregunto Emma muy confundida a su madre

- No, pero si fue la primera vez que hablamos. Le respondió Andrómeda mientras le guiñaba un ojo a su esposo de forma seductora a lo que Ted sonrió de oreja a oreja

- Pues parecía que querías golpearlo mamá. Le dijo Dora también confundida pues sus padres siempre habían sido extremadamente cariñosos el uno con el otro

- Bueno él era un sangre sucia y yo lo sabía, no podía hablarle, si alguien me hubiera visto hablando con él me hubiera ido muy mal. Dijo Andrómeda como si fuera obvio