Mientras Bill y Charlie seguían hablando con Fred y George, Arthur y Molly se acercaron a Ron que en cuanto los vio trato de alejarse disimuladamente de ellos, pero sus padres fueron más astutos que él y lo alcanzaron a lo que Ron parecía bastante frustrado
- Ron tenemos que hablar cariño. Le dijo Molly a Ron por lo bajo mientras acariciaba el cabello de Ron con delicadeza
- Mamá no quiero hablar. Dijo Ron con voz quejumbrosa mientras se quitaba la mano de su madre del cabello
- Ron entiendo que te sientas incomodo hablando de esto, pero tenemos que hablar. Le aseguro Arthur mientras le daba palmadas en el hombro a Ron para calmarlo
- Papá no quiero y menos ahora. Murmuro Ron sumamente incomodo
- Muy bien, pero en cuanto termine la lectura vamos a hablar. Decreto Molly decidida
- Yo no quiero hablar de nada. Aseguro Ron molesto
- Lo siento Ron, pero eso no está en discusión. Declaro Arthur decidido
- Claro porque como siempre yo no tengo ni voz ni voto en nada. Dijo Ron sumamente molesto
- No se trata de eso Ron. Dijo Molly asombrada y herida con la voz entrecortada
- Es exactamente eso mamá. Aseguro Ron molesto, hasta este momento los tres habían estado murmurando al hablar, pero Ron estaba tan enojado que había empezado a alzar la voz – No me están tomando en cuenta, no necesito hablar del asunto, pero como ustedes si necesitan hablar de eso yo voy a tener que hacerlo y como siempre lo que yo quiero no importa. Aseguro Ron molesto
- Ron no era nuestra intención que te sintieras así y tampoco teníamos la intención de presionarte. Aseguro Arthur con incredulidad
- Si fuera verdad en el momento en que les dije que no quería hablar lo hubieran respetado. Dijo Ron muy molesto yéndose a sentar
- Ron estas bien. Le pregunto Hermione con cautela
- Estoy bien. Dijo Ron con brusquedad – Podemos seguir con esta tontería. Pregunto Ron molesto porque todo mundo lo estaba viendo
- Está bien quien leerá el siguiente capítulo. Pregunto Dumbledore bastante incomodo
- Yo leeré profesor Dumbledore. Dijo Dora después de una larga pausa incomoda y se levantó a tomar el libro
- Muy bien señorita Tonks. Dijo Dumbledore mientras le daba el libro a Dora con una cálida sonrisa
- El capítulo se llama Nicolás Flamel. Dijo Dora con voz clara y armoniosa
- Al fin sabremos quién es. Dijo Sirius como niño emocionado al igual que muchos otros alumnos
Dumbledore había convencido a Harry de que no buscara otra vez el espejo de Oesed
- Gracias a Merlín. Dijo Lily muy agradecida y aliviada
- Por lo menos ya no va a seguir deprimiéndose con ese espejo. Comento James animado
Y durante el resto de las vacaciones de Navidad la capa invisible permaneció doblada en el fondo de su baúl. Harry deseaba poder olvidar lo que había visto en el espejo, pero no pudo. Comenzó a tener pesadillas. Una y otra vez, soñaba que sus padres desaparecían en un rayo de luz verde, mientras una voz aguda se reía.
- Merlín es la maldición asesina. Aseguro Lily conmocionada
- También recuerda su risa. Comento James, aunque sonaba absolutamente derrotado
- Pero como es posible que recuerde esas cosas. Pregunto Sirius desconcertado
- Tal vez al tratarse de una maldición imperdonable se quedó grabada en su inconsciente. Sugirió Remus que parecía tan desconcertado como los demás
—¿Te das cuenta? Dumbledore tenía razón. Ese espejo te puede volver loco —dijo Ron, cuando Harry le contó sus sueños.
- Ron no podrías tener más tacto. Le pregunto Hermione un tanto molesta por la falta de tacto de Ron
- Quería asegurarme de que Harry no buscara esa maldita cosa de nuevo. Dijo Ron a la defensiva – Mejor asustado que loco. Aseguro Ron encogiéndose de hombros
- Si tienes razón. Aseguro Hermione después de pensarlo por un segundo
Hermione, que volvió el día anterior al comienzo de las clases, consideró las cosas de otra manera. Estaba dividida entre el horror de la idea de Harry vagando por el colegio tres noches seguidas («¡Si Filch te hubiera atrapado!») y desilusionada porque finalmente no hubieran descubierto quién era Nicolás Flamel.
Ya casi habían abandonado la esperanza de descubrir a Flamel en un libro de la biblioteca, aunque Harry estaba seguro de haber leído el nombre en algún lado. Cuando empezaron las clases, volvieron a buscar en los libros durante diez minutos durante los recreos. Harry tenía menos tiempo que ellos, porque los entrenamientos de quidditch habían comenzado también.
Wood los hacia trabajar más duramente que nunca. Ni siquiera la lluvia constante que había reemplazado a la nieve podía doblegar su ánimo.
- En que pensabas niño. Lo reprendió Lily molesta – Todos pudieron haberse enfermado o pudieron sufrir algún accidente por las lluvias. Aseguro Lily preocupada
- Por un lado, todos queremos ganar y por el otro nadie salió herido. Dijo Oliver muy seguro, pero se arrepintió enseguida por la cara de ira de Lily y de los merodeadores
- Señor Wood espero que no esté abusando de su poder como capitán. Dijo McGonagall con severidad
- Claro que no profesora McGonagall. Dijo Oliver con nerviosismo
- Eso espero señor Wood. Dijo McGonagall con severidad
Los Weasley se quejaban de que Wood se había convertido en un fanático, pero Harry estaba de acuerdo con Wood.
- Harry te volviste loco. Le pregunto Alicia preocupada
- Tenemos que llevarlo a la enfermería para que lo revisen. Dijo Fred fingiendo estar preocupado
- Como vas a decir que estabas de acuerdo con el entrenamiento de Wood. Le pregunto George asombrado
- Eso es porque Harry si está comprometido. Dijo Wood viendo a Harry con orgullo
- Estamos comprometidos con el equipo, pero tú y Harry están obsesionados con el Quidditch. Aseguro Katie a la defensiva
- Yo no estoy obsesionado con el Quidditch. Dijo Harry a la defensiva
- Si tú lo dices Harry. Dijo Angelina dudosa
Si ganaban el próximo partido contra Hufflepuff, podrían alcanzar a Slytherin en el campeonato de las casas, por primera vez en siete años. Además de que deseaba ganar; Harry descubrió que tenía menos pesadillas cuando estaba cansado por el ejercicio.
- Ven les dije que no estaba tan obsesionado como Wood. Le dijo Harry al equipo de Quidditch
- Ahora me siento mal por decir que estabas obsesionado. Dijo Katie mortificada – Resulta que solo querías huir de las pesadillas. Dijo Katie haciendo una mueca
- Todavía tienes pesadillas Harry. Le pregunto Lily mortificada
- Solo abecés mamá. Dijo Harry con tranquilidad
Entonces, durante un entrenamiento en un día especialmente húmedo y lleno de barro, Wood les dio una mala noticia. Se había enfadado mucho con los Weasley, que se tiraban en picado y fingían caerse de las escobas.
—¡Dejad de hacer tonterías! —gritó—. ¡Ésas son exactamente las cosas que nos harán perder el partido! ¡Esta vez el árbitro será Snape, y buscará cualquier excusa para quitar puntos a Gryffindor!
- Tienes que estar bromeando. Dijo Frank con incredulidad
- Eso es ser mezquino. Comento Alice molesta
- Es injusto, es evidente que quejicus va a darle ventaja a los Hufflepuff. Se quejó James molesto
- Oiga a nosotros tampoco nos gusta ganar con trampas. Dijo un Hufflepuff de último año molesto
- Tal vez, pero a quejicus no le importa eso. Le aseguro Sirius molesto
- Sirius no sabemos si esas eran las intenciones de Severus. Dijo Remus con tranquilidad
- Es cierto tal vez solo quiera matar a Harry tirándolo de la escoba. Dijo James de forma sarcástica
- No digas eso James. Dijo Lily horrorizada
- Es la verdad. Dijo James con severidad
George Weasley, al oír esas palabras, casi se cayó de verdad de su escoba.
—¿Snape va a ser el árbitro? —Escupió un puñado de barro—. ¿Cuándo ha sido árbitro en un partido de quidditch? No será imparcial, si nosotros podemos sobrepasar a Slytherin.
El resto del equipo se acercó a George para quejarse.
—No es culpa mía —dijo Wood—. Lo que tenemos que hacer es estar seguros de jugar limpio, así no le daremos excusa a Snape para marcarnos faltas.
- En el mejor de los casos Snape solo le dará ventaja a los Hufflepuff para que Slytherin gane. Dijo James con amargura
- Como le permitieron a Snape ser árbitro en un partido de Gryffindor. Le pregunto Remus a Dumbledore muy desconcertado
- Lo solicito y el profesor Snape tiene el mismo derecho de ser árbitro que los demás profesores. Dijo Dumbledore con tranquilidad
Todo aquello estaba muy bien, pensó Harry; pero él tenía otra razón para no querer estar cerca de Snape mientras jugaba a quidditch.
Los demás jugadores se quedaron, como siempre, para charlar entre ellos al finalizar el entrenamiento, pero Harry se dirigió directamente a la sala común de Gryffindor; donde encontró a Ron y Hermione jugando al ajedrez. El ajedrez era la única cosa a la que Hermione había perdido, algo que Harry y Ron consideraban muy beneficioso para ella.
Muchos veían a Hermione de forma burlona mientras Hermione estaba roja de la pena y Ron sonreía con autosuficiencia
- Por favor dime que le he ganado, aunque sea una vez. Le pregunto Hermione menor con voz suplicante a la Hermione mayor
- No, el muy maldito solo mejora con el tiempo. Le respondió la Hermione mayor amargamente mientras el Ron mayor solo reía por lo bajo
- Sinceramente dudo que sea tan bueno. Dijo Lucius con arrogancia
- Mi hijo es el mejor jugador de ajedrez que hay. Respondió Arthur con orgullo – Es un prodigio del ajedrez Malfoy. Dijo Arthur con prepotencia
- Será porque nunca se enfrentó a mi hijo. Dijo Lucius despectivamente
- Por mí no hay problema señor puedo enfrentarme a su hijo en el momento en que él quiera. Interrumpió Ron a Lucius que se quedó callado por un segundo porque no esperaba que Ron lo retara en frente de todo el gran comedor
- Bien, si estás tan seguro de ser tan buen jugador como todos te han hecho creer no te molestara hacer una apuesta verdad muchacho. Le dijo Lucius con prepotencia después de recomponerse
- En absoluto señor Malfoy. Contesto Ron muy seguro
- Si tú le ganas a Draco en una partida de ajedrez yo le comprare a todo el equipo de Quidditch de Gryffindor una Nimbus 2001 aunque sinceramente no creo que tengas algo que ofrecer a cambio. Dijo Lucius con arrogancia, todos los Gryffindors estaban emocionados
- Bueno si su hijo me gana en el ajedrez tendrá la satisfacción de decir con absoluta certeza que los Malfoy son superiores en todos los sentidos a los Weasley y yo seré el sirviente personal de su hijo por todo el próximo año lo cual será realmente humillante y creo que eso les gustará a usted y a su hijo más que cualquier cosa que yo pueda darles. Dijo Ron después de pensar por un largo rato
- Si Malfoy gana Harry y yo también seremos los sirvientes personales de su hijo. Dijo Hermione muy segura mientras Harry asentía detrás de ella muy seguro
- Muy bien me parece que ese sí que es un trato muy justo. Dijo Lucius con malicia
- Padre Weasley venció a McGonagall en un partido de ajedrez. Dijo Draco por lo bajo un tanto preocupado
- Más te vale que ganes Draco. Dijo Lucius con severidad
- Muy bien que entretenido veremos un amistoso partido. Dijo Dumbledore tranquilo ante la mirada incrédula de todos
Dumbledore hizo aparecer un tablero de ajedrez mágico y una mesa central y Ron y Draco se pararon uno enfrente de otro a cada lado del tablero con las piezas a un lado
- Quien hace el primer movimiento. Le pregunto Draco a Dumbledore que parecía emocionado por el partido de ajedrez
- Se lanza una moneda el lado ganador juega con las blancas. Informo Ron y saco una moneda de su bolsillo – Cara o cruz. Le pregunto Ron a Draco que trataba de parecer muy seguro de sí mismo pero sus mejillas ligeramente rojas lo delataban
- Cruz. Dijo Draco con seguridad
Ron lanzo la moneda y cayó en cruz Draco se sentó, pero Ron permaneció parado le ordeno a las piezas que se pusieran en su lugar y volteo las piezas blancas al frente de Draco mientras extendía su mano para estrechar la mano de Draco y el tardo unos segundos en darse cuenta de lo que Ron hacían y tuvo que levantarse de nuevo para estrechar la mano de Ron, Ron le deseo buena suerte y se volvieron a sentar y Draco hizo su primer movimiento y Ron hizo su movimiento, los movimientos de Draco eran más lentos que los de Ron y veía a Ron nerviosamente mientras que Ron hacia movimientos más seguros rápidos y sin ver a Draco. Draco llevaba ocho movimientos cuando Ron tomo su caballo e hizo jaque mate al rey blanco en su movimiento número ocho
- Jaque mate. Proclamo Ron con orgullo se puso de pie y extendió su mano para estrechar la mano de Draco. Draco tardo unos segundos en los que pasaba sus ojos sobre el tablero de ajedrez como si estuviera analizando lo que acababa de pasar antes de pararse y en apretar la mano de Ron de mala gana
- Buen juego. Dijeron ambos de mala gana, todos felicitaron a Ron
El equipo de quidditch estaba muy emocionado y le agradecían a Ron por las escobas nuevas, Wood estaba tan feliz que parecía querer besarlo de lo feliz que estaba Wood estaba tan emocionado que abrazaba a Ron tan fuerte que parecía que lo iba a asfixiar a lo que Fred y George tuvieron que hacer que Oliver soltara a Ron que parecía molesto por el abrazo. Draco se fue a sentar con sus padres y Lucius parecía furioso con su hijo y lo estaba regañando cuando Narcisa lo callo furiosa recordándole que quien había hecho la estúpida apuesta haba sido él y no Draco y Lucius se cayó molesto, pero todavía parecía enojado con Draco que tampoco estaba contento
- Y una vez más señor Weasley usted acaba de demostrar que es el mejor jugador de ajedrez que ha tenido este colegio en muchos años. Lo felicito Dumbledore con orgullo
- De acuerdo felicidades señor Weasley, pero debemos seguir leyendo. Dijo McGonagall que parecía bastante orgullosa
—No me hables durante un momento —dijo Ron, cuando Harry se sentó al lado—. Necesito concen... —vio el rostro de Harry—. ¿Qué te sucede? Tienes una cara terrible.
En tono bajo, para que nadie más los oyera, Harry les explicó el súbito y siniestro deseo de Snape de ser árbitro de quidditch.
—No juegues —dijo de inmediato Hermione.
- Deberías hacerle caso Harry. Dijo James muy nervioso
- Diles que estás enfermo. Sugirió Sirius algo preocupado
- Sería lo más sensato. Aseguro Remus algo preocupado
—Diles que estás enfermo —añadió Ron.
- Finge que te rompiste la pierna. Dijo James ansioso
- Yo me daría cuenta inmediatamente. Dijo Pomona con incredulidad por la actitud de James, Sirius y Remus
—Finge que se te ha roto una pierna —sugirió Hermione.
- Mejor rómpetela de verdad. Dijo Sirius desesperado y Lily lo golpeo en la cabeza
- Sirius como se te ocurre decir eso. Le recrimino Lily muy molesta
- Prefieres que lo maten. Le dijo Sirius molesto
- Claro que no. Dijo Lily horrorizada
- Mejor una pierna rota que una muerte segura. Aseguro Sirius como si fuera obvio
—Rómpete una pierna de verdad —dijo Ron.
—No puedo —dijo Harry—. No hay un buscador suplente. Si no juego, Gryffindor tampoco puede jugar.
- Hay Harry de verdad te preocupa más eso que tu seguridad. Dijo Lily entre conmovida y molesta por la lealtad de Harry hacia su equipo
- Es que era un partido importante. Dijo Harry defendiéndose
- Pero no más importante que su vida, señor Potter. Lo reprendió McGonagall con severidad
- Pero yo le prometí que daría lo mejor de mi profesora. Dijo Harry a la defensiva
- Esa promesa no era a costa de su seguridad. Dijo McGonagall muy molesta
- Lo lamento profesora McGonagall. Dijo Harry apenado
En aquel momento Neville cayó en la sala común. Nadie se explicó cómo se las había arreglado para pasar por el agujero del retrato, porque sus piernas estaban pegadas juntas, con lo que reconocieron de inmediato el Maleficio de las Piernas Unidas. Había tenido que ir saltando todo el camino hasta la torre Gryffindor.
- Y porque nadie lo ayudo. Pregunto Alice molesta a nadie en particular
- En realidad, no encontré a nadie más. Aseguro Neville encogiéndose de hombros
- Eso fue mal suerte. Dijo Frank suspirando resignado
- Lo fue. Aseguro Neville algo melancólico – Los pasillos del castillo siempre están repletos y ese día ni siquiera había fantasmas. Aseguro Neville divertido
Todos empezaron a reírse, salvo Hermione, que se puso de pie e hizo el contra maleficio. Las piernas de Neville se separaron y pudo ponerse de pie, temblando.
—¿Qué ha sucedido? —preguntó Hermione, ayudándolo a sentarse junto a Harry y Ron.
- Muchas gracias querida. Le agradecieron Alice y Frank aliviados
- No fue nada señores Longbottom. Dijo Hermione quitándole importancia
—Malfoy —respondió Neville temblando—. Lo encontré fuera de la biblioteca. Dijo que estaba buscando a alguien para practicarlo.
Frank se levantó y parecía que iba a atacar a Draco de lo enojado que estaba, pero Alice lo sujeto del brazo para que no atacara a Malfoy. Draco se escondió detrás de su madre que lo estaba regañando muy molesta
- Deja de meterte con mi hijo, niño malcriado. Le ordenó Frank con severidad
- Frank tranquilízate por favor. Le pidió Alice con tranquilidad
—¡Ve a hablar con la profesora McGonagall! —lo instó Hermione—. ¡Acúsalo!
- Esa es una muy mala idea. Aseguro Seamus haciendo una mueca
- Lo van a molestar más por chismoso. Aseguro Sirius negando con la cabeza
- Lo correcto sería que le avisara a un profesor señor Longbottom. Aseguro McGonagall con severidad
- De acuerdo profesora. Dijo Neville aunque parecía que mentía a lo que McGonagall resoplo molesta
Neville negó con la cabeza.
- Debió venir a mí señor Longbottom. Dijo McGonagall seriamente
- Hubiera sido peor profesora McGonagall. Dijo Neville haciendo una mueca de preocupación
- Entonces planea dejarse intimidar los próximos cinco años, señor Longbottom. Le pregunto McGonagall de forma sarcástica
- No profesora McGonagall, pero si empiezo a acusar a todo mundo eso definitivamente pasara. Aseguro Neville con vehemencia a lo que muchos estuvieron de acuerdo con el
- Eso solo si yo lo permito señor Longbottom. Dijo McGonagall con dureza
- Y que va a hacer para evitarlo profesora McGonagall seguirme a todas partes los próximos cinco años para asegurarse de que nadie me moleste. Le pregunto Neville entre divertido y resignado
- Por supuesto que no señor Longbottom, pero si no habla no puedo hacer nada para ayudarlo. Aseguro McGonagall preocupada
- Profesora no siempre va a haber alguien para ayudarme y eventualmente tengo que aprender a defenderme solo. Aseguro Neville con seguridad
- Todos ustedes son niños no necesitan defenderse solos, necesitan ser protegidos, necesitan ser cuidados, necesitan estar a salvo. Dijo McGonagall que parecía alterada y dolida era evidente que los libros la estaban afectando bastante la profesora Sprout le tomo la mano para reconfortarla
- Pero no siempre seremos niños a los que puede cuidar profesora. Dijo Neville valientemente
- Ya lo se. Dijo McGonagall con la voz entrecortada
—No quiero tener más problemas —murmuró.
—¡Tienes que hacerle frente, Neville! —dijo Ron—. Está acostumbrado a llevarse a todo el mundo por delante, pero ésa no es una razón para echarse al suelo a su paso y hacerle las cosas más fáciles.
- Ron tiene razón Neville, si no te defiendes nunca van a dejar de molestarte. Le dijo Dean enérgicamente
- Ya lo se Dean. Aseguro Neville avergonzado y molesto
- Malfoy es un idiota Neville no deberías prestarle atención. Aseguro Seamus decidido
- Ya sé que es un idiota Seamus. Aseguro Neville frustrado
—No es necesario que me digas que no soy lo bastante valiente para pertenecer a Gryffindor; eso ya me lo dice Malfoy —dijo Neville, atragantándose.
- Y mira quien lo dice. Dijo Seamus indignado – Si no hay nadie más cobarde que tu Malfoy. Dijo Seamus viendo a Malfoy con asco
- Hay por favor Longbottom es un cobarde y todo mundo lo sabe. Aseguro Malfoy de forma despectiva y muchos Slytherin se rieron divertidos
- No te mordiste la lengua Malfoy. Le pregunto Dean de forma burlona – Neville te enfrenta solo, pero tú molestas a los demás con esos dos matones de guardaespaldas. Aseguro Dean viendo a Draco de forma despectiva y señalando a Crabbe y Goyle que se frotaron los nudillos viendo a Dean molestos – Y aun así te atreves a decirle a Neville cobarde. Le pregunto Dean viendo a Draco burlón Draco tenía la cara completamente roja porque ahora muchos se empezaron a reír de él
- No seas ridículo. Dijo Malfoy con las mejillas algo enrojecidas
Harry buscó en los bolsillos de su túnica y sacó una rana de chocolate, la última de la caja que Hermione le había regalado para Navidad. Se la dio a Neville, que parecía estar a punto de llorar.
- Eso fue muy amable de tu parte muchas gracias Harry. Dijo Alice conmovida
- Muchas gracias muchacho. Dijo Frank agradecido
- No fue nada señores Longbottom. Dijo Harry quitándole importancia
- Gracias Harry. Dijo Neville agradeciendo y Harry le respondió con la mirada
- No te preocupes Neville no dije nada que no fuera cierto. Dijo Harry sin darle importancia
—Tú vales por doce Malfoys —dijo Harry—. ¿Acaso no te eligió para Gryffindor el Sombrero Seleccionador? ¿Y dónde está Malfoy? En la apestosa Slytherin.
- Como que apestoso. Pregunto un Slytherin de quinto año ofendido
- Nosotros no somos tan malos. Dijo Nott muy ofendido
- Lo siento trataba de hacer que Neville se sintiera mejor. Dijo Harry justificándose
- Además, no pueden culparlo pro pensar así. Aseguro Ron sin darle importancia
- A que te refieres Weasley. Le pregunto un Slytherin de último año ofendido
- Bueno con todos lo Slytherin con los que Harry ha lidiado son idiotas. Aseguro Ron encogiéndose de hombros
- Pero Potter no ha tratado con todos los Slytherin. Dijo un Slytherin de cuarto año indignado – No es nuestra culpa que Potter solo conozca a los idiotas. Dijo el Slytherin a la defensiva
- Harry tampoco tiene la culpa. Dijo Hermione de forma contundente – Pero es normal que piense así. Aseguro Hermione más tranquila – Harry no tiene el mejor historial con Slytherin el hombre que mató a sus padres es Slytherin, Malfoy es Slytherin y bueno Malfoy es un idiota y de paso el profesor con el que menos se lleva también es Slytherin. Dijo Hermione haciendo una mueca de pena
- Si la verdad no tiene la mejor experiencia con los Slytherin. Aseguro un Ravenclaw de quinto año haciendo una mueca de comprensión
- Creo que Potter pensaría igual de mal de Ravenclaw o de Hufflepuff si el que no debe de ser nombrado fuera de ahí. Comento una Hufflepuff de sexto año de forma comprensiva
- Potter y cualquiera. Aseguro un Ravenclaw de ultimo año
Neville dejó escapar una débil sonrisa, mientras desenvolvía el chocolate.
—Gracias, Harry... Creo que me voy a la cama... ¿Quieres el cromo? Tú los coleccionas, ¿no?
Mientras Neville se alejaba, Harry miró el cromo de los Magos Famosos.
—Dumbledore otra vez —dijo— Él fue el primero que...
- Por fin se dieron cuenta. Le pregunto Tonks divertida
- Darse cuenta de que. Pregunto una Ravenclaw de quinto año confundida
- De nada. Dijo Ron sin darle importancia
- Pero era tan obvio que es hasta divertido. Aseguro Hermione divertida
- Divertido o frustrante. Le pregunto Harry de forma sarcástica
- Las dos cosas. Acepto Ron medio divertido
- Ustedes son muy raros. Aseguro un Hufflepuff de cuarto año viéndolos con extrañeza
- Raros por que. Le pregunto Harry confundido
- No lo se soló raros. Dijo el Hufflepuff viviéndolos con extrañeza
- No les hagas caso Harry. Dijo Hermione algo molesta
Bufó. Miró fijamente la parte de atrás de la tarjeta. Luego levantó la vista hacia Ron y Hermione.
—¡Lo encontré! —susurró—. ¡Encontré a Flamel! Os dije que había leído ese nombre antes. Lo leí en el tren, viniendo hacia aquí. Escuchad lo que dice:
- Un cromo. Pregunto un Slytherin de quinto año con incredulidad
- Si un cromo. Dijo Hermione divertida
- Me están diciendo que estuvieron investigando a Nicolás Flamel por semanas y van y lo encuentran en un cromo. Resoplo una Hufflepuff de quinto año con incredulidad
- Leímos tantos libros que hasta perdí la cuenta. Aseguro Ron resignado – Aprendí más leyendo todos esos libros que en las clases del profesor Binns. Suspiro Ron fastidiado
- Eso paso porque ustedes dos se quedan dormidos en las clases del profesor Binns, Ronald. Les dijo Hermione a Harry y Ron mientras negaba con la cabeza con resignación
- En nuestra defensa tienes que tener algún super poder para no quedarte dormido en las clases del profesor Binns. Aseguro Harry en su defensa – Esas clases te matan de aburrimiento. Aseguro Harry haciendo una mueca
- Yo no me quedo dormida en la clase del profesor Binns y no tengo ningún super poder. Dijo Hermione con suficiencia
- Eso es porque tú eres extraordinaria Hermione. Aseguro Ron con orgullo – Harry y yo por otro lado somos simple mortales. Dijo Ron sonriendo mientras Harry asentía de acuerdo con el
- Alabarme es tu forma de pedirme ayuda para alguna tarea Ron. Le pregunto Hermione divertida
- Claro que no. Aseguro Ron fingiéndose ofendido – Pero no estaría de más si nos ayudaras. Se apresuró a decir Ron mientras Hermione reía divertido
- Pero como es que después de leer tantos libros encontraron a Flamel en un cromo. Dijo un Gryffindor de sexto año
- Ni me lo recuerdes. Dijo una Ravenclaw de sexo año con desagrado – A mí me estréso la búsqueda de Flamel y no fui yo quien la hizo. Aseguro la Ravenclaw a lo que muchos estuvieron de acuerdo con ella
«El profesor Dumbledore es particularmente famoso por derrotar al mago tenebroso Grindelwald, en 1945, por el descubrimiento de las doce aplicaciones de la sangre de dragón ¡y por su trabajo en alquimia con su compañero Nicolás Flamel!».
- Entonces el profesor Dumbledore conoce a Flamel. Dijo un Ravenclaw de sexto año sorprendido
- Pues es lógico no, si Nicolás Flamel va a guardar algo en Hogwarts el profesor Dumbledore debe conocerlo. Aseguro un Hufflepuff de quinto año como si fuera obvio
- Además de eso dígame que persona importante en el mundo mágico no conoce a Albus Dumbledore. Dijo una Slytherin de sexto año con obviedad
- Es cierto. Concordó un Gryffindor de último año – Pero que estará resguardando el perro. Pregunto el Gryffindor con interés
- Quien sabe, pero me muero de curiosidad. Dijo el Hufflepuff con interés
- Tú y todos. Le respondió el Ravenclaw de sexto año
Hermione dio un salto. No estaba tan excitada desde que le dieron la nota de su primer trabajo.
—¡Esperad aquí! —dijo, y se lanzó por la escalera hacia el dormitorio de las chicas. Harry y Ron casi no tuvieron tiempo de intercambiar una mirada de asombro y ya estaba allí de nuevo, con un enorme libro entre los brazos.
—¡Nunca pensé en buscar aquí! —susurró excitada—. Lo saqué de la biblioteca hace semanas, para tener algo ligero para leer.
- Consideras ese libro lectura ligera Granger. Le pregunto un Gryffindor de cuarto año desconcertado
- Que el libro sea grande no significa que la lectura sea compleja. Explico Hermione con simples – Ese libro solamente cuenta la historia de grandes magos europeos no trata temas complejos. Dijo Hermione encogiéndose de hombros
- Ciertamente no suena como una lectura muy compleja. Aseguro un Ravenclaw de sexto año encogiéndose de hombros
- Pero tampoco suena a que sea un libro interesante para leer durante las vacaciones de navidad. Aseguro un Gryffindor de quinto año
- Eso depende de los gustos de cada quien. Objeto un Slytherin de último año – Hay personas a las que les gusta la historia y para ellos leer libros de historia es entretenido. Dijo Slytherin encogiéndose de hombros
- Pues a mí me gustó mucho el libro fue muy entretenido. Aseguro Hermione restándole importancia
—¿Ligero? —dijo Ron, pero Hermione le dijo que esperara, que tenía que buscar algo y comenzó a dar la vuelta a las páginas, enloquecida, murmurando para sí misma.
Al fin encontró lo que buscaba.
—¡Lo sabía! ¡Lo sabía!
—¿Podemos hablar ahora? —dijo Ron con malhumor. Hermione hizo caso omiso de él.
- Mira Ronnie, Hermione sigue ignorándote. Dijo George de forma burlona
- Me rompe el corazón ver té sufrir Ronnie por tu amor no correspondido. Dijo Fred lanzándose a George de forma dramática
- Se quieren callar par de tontos. Dijo Ron fastidiado
- Ustedes dos se dan cuenta de que Ron y yo no hubiéramos sido pareja por más de dos años si yo realmente lo ignorara o si su amor no hubiera sido correspondido. Les pregunto la Hermione mayor mientras sonreía con suficiencia
- Hermione nos quitas la satisfacción de molestar a nuestro hermano. Se quejó Fred haciendo un berrinche
- Lástima porque molestarlos a ustedes también me da cierta satisfacción. Dijo la Hermione mayor con cinismo
- Me sorprende cuanta crueldad se esconde detrás de ese rostro tan inocente. Dijo George fingiendo sorpresa
- Son un par de dramáticos. Aseguro la Hermione mayor poniendo los ojos en blanco
- Nos ofendes. Dijo Fred poniendo su mano en el pecho de forma dramática
- Nos rompes el corazón. Dijo George siguiéndole el juego a su hermano
—Nicolás Flamel —susurró con tono teatral— es el único descubridor conocido de la Piedra Filosofal.
- Ese no era el título del libro. Pregunto una Ravenclaw de primer año con curiosidad
- Crea que sí. Dijo una Hufflepuff de tercer año emocionada – Creo que era Harry Potter y la piedra filosofal. Dijo la Hufflepuff pensativa
- Entonces Nicolás Flamel va a aparecer en el libro. Pregunto un Slytherin de cuarto año a nadie en particular
- Claro que sí, es lógico que si su piedra aparece él también lo haga. Aseguro un Gryffindor de segundo año
Aquello no tuvo el efecto que ella esperaba.
—¿La qué? —dijeron Harry y Ron.
—¡Oh, no lo entiendo! ¿No sabéis leer? Mirad, leed aquí. Empujó el libro hacia ellos, y Harry y Ron leyeron:
- Sabes Granger abecés eres demasiado intensa. Le comento un Hufflepuff de tercer año viendo a Hermione con extrañeza
- Bueno es que habíamos estado buscando a Nicolás Flamel por meses y me emocione. Explico Hermione encogiéndose de hombros
El antiguo estudio de la alquimia está relacionado con el descubrimiento de la Piedra Filosofal, una sustancia legendaria que tiene poderes asombrosos. La piedra puede transformar cualquier metal en oro puro. También produce el Elixir de la Vida, que hace inmortal al que lo bebe.
- Con razón el profesor Snape quiere robarse la piedra yo también querría robarla. Dijo Seamus asombrado viendo a Snape con algo de comprensión
- Yo no quiero robar esa maldita piedra señor Finnigan. Le grito Snape indignado
- Lo lamento profesor Snape. Se disculpó Seamus avergonzado
Se ha hablado mucho de la Piedra Filosofal a través de los siglos, pero la única Piedra que existe actualmente pertenece al señor Nicolás Flamel, el notable alquimista y amante de la ópera. El señor Flamel, que cumplió seiscientos sesenta y cinco años el año pasado, lleva una vida tranquila en Devon con su esposa Perenela (de seiscientos cincuenta y ocho años).
—¿Veis? —dijo Hermione, cuando Harry y Ron terminaron—. El perro debe de estar custodiando la Piedra Filosofal de Flamel. Seguro que le pidió a Dumbledore que se la guardase, porque son amigos y porque debe de saber que alguien la busca. ¡Por eso quiso que sacaran la Piedra de Gringotts!
—¡Una piedra que convierte en oro y hace que uno nunca muera! —dijo Harry—. ¡No es raro que Snape la busque! Cualquiera la querría.
- Incluso si no es el profesor Snape es normal que alguien quiera esa piedra. Aseguro un Slytherin de sexto año animado
- Pues peor aún. Aseguro una Gryffindor de quinto año – Porque eso quiere decir que alguien externo al colegio quiere esa cosa. Se quejó la Gryffindor molesta
- La verdad no creo que Hogwarts sea el lugar adecuado para guardar algo tan importante como la piedra filosofal. Comento un Ravenclaw de último año encogiéndose de hombros
- Dumbledore está aquí dudo que haya un lugar más seguro. Aseguro una Hufflepuff de tercer año a lo que Ron soltó una risa que silencio rápidamente
- Dumbledore es un gran mago, pero no es omnipresente incluso él puede cometer errores. Le respondió el Slytherin como si fuera obvio
- Estas hablando de Dumbledore. Dijo el Ravenclaw indignado
- Efectivamente señor O'Conner soy un ser humano y he cometido muchos errores. Dijo Dumbledore sonriendo con indulgencia
- Aun cuando usted cometa errores profesor Dumbledore sigue siendo un gran mago y el mejor director que ha tenido el colegio. Aseguro la Hufflepuff muy segura
- Agradezco mucho su confianza señorita Davies. Dijo Dumbledore sonriendo con amabilidad
—Y no es raro que no pudiéramos encontrar a Flamel en ese Estudio del reciente desarrollo de la hechicería —dijo Ron—. Él no es exactamente reciente si tiene seiscientos sesenta y cinco años, ¿verdad?
A la mañana siguiente, en la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras, mientras copiaban las diferentes formas de tratar las mordeduras de hombre lobo
- Siempre olvido como se curan esas heridas. Dijo un Hufflepuff a nadie en particular
- Con polvo de plata y díctamo. Recordó Dora con voz suave. Remus se veía muy incómodo, aunque trataba de disimularlo
Harry y Ron seguían discutiendo qué harían con la Piedra Filosofal si tuvieran una. Hasta que Ron dijo que él se compraría su propio equipo de quidditch y Harry recordó el partido en que tendría a Snape de árbitro.
—Jugaré —informó a Ron y Hermione—. Si no lo hago, todos los Slytherins pensarán que tengo miedo de enfrentarme con Snape. Les voy a demostrar... les voy a borrar la sonrisa de la cara si ganamos.
- Muy bien dicho cachorro. Lo felicito Sirius complacido
- Oh claro porque demostrarle algo a Severus es más importante que su seguridad e integridad personal. Dijo Lily de forma sarcástica viendo a Sirius bastante molesta
- Por supuesto que no Lily, pero el miedo no sirve de nada. Le dijo James tratando de calmarla
- En realidad, el miedo es una herramienta de supervivencia, si sirve para algo. Aseguro Remus con tranquilidad
- A lo que me refiero es que Harry no tiene que dejar que el miedo gobierne su vida. Aclaro James con tranquilidad
- Pero tampoco puede arriesgar su vida como si no valiera nada. Dijo Lily aún más enojada
- Entonces que sugieren. Pregunto Sirius enojado – Que Harry deje que quejicus le gane siempre. Pregunto Sirius molesto
- Severus siempre va a ganar Sirius. Le dijo Remus de forma tajante – Harry es un niño y Severus es un adulto y aparte de eso Severus es profesor Harry siempre va a estar en desventaja contra él. Aseguro Remus algo molesto – Por supuesto que no estoy diciendo que se deje pisotear, pero no tiene sentido que se meta en una guerra que no puede ganar. Aseguro Remus más calmado, aunque Sirius parecía furioso
- Harry no es tonto Remus. Dijo Sirius indignado
- No es tonto, pero si un niño. Dijo Lily alzando la voz
- Bueno ya basta cálmense todos. Les ordeno James molesto
—Siempre y cuando no te borren a ti del terreno de juego —dijo Hermione. Sin embargo, a medida que se acercaba el día del partido, Harry se ponía más nervioso, pese a todo lo que les había dicho a sus amigos. El resto del equipo tampoco estaba demasiado tranquilo. La idea de alcanzar a Slytherin en el torneo de la casa era maravillosa, nadie lo había conseguido en siete años, pero ¿podrían hacerlo con aquel árbitro tan parcial?
- Es injusto. Comento una Ravenclaw de segundo año
- Que cosa señorita Marshall. Pregunto Dumbledore con tranquilidad
- Que el profesor Snape sea árbitro, es evidente que va a tratar de darle ventaja a Hufflepuff para mejorar las posibilidades de Slytherin de ganar la copa de Quidditch. Dijo la Ravenclaw como si fuera obvio
- Le aseguro señorita Marshall que esa no era la intención del profesor Snape. Le aseguro Dumbledore con tranquilidad
- Permítame diferir señor. Comento un Hufflepuff de quinto año
- En realidad, ningún jefe de casa debería ser árbitro en los partidos porque ya sea de forma intencional o no van a preferir que su casa sea la ganadora. Aseguro una Gryffindor de quinto año sin darle importancia
- Y entonces quien debería ser el árbitro de los partidos de Quidditch según tu Jones. Pregunto un Slytherin de último año de forma sarcástica
- Lo más lógico sería que el árbitro de los partidos fuera la profesora Hooch, al final del día ella es la profesora de vuelo. Aseguro la Gryffindor como si fuera obvio
- La profesora Hooch también tendrá sus preferencias no. Dijo el Slytherin de mala gana
- Todos los profesores tienen el derecho de ser árbitros en los partidos de Quidditch así son las reglas. Decreto McGonagall con tranquilidad – Es lo más justo. Aseguro McGonagall nadie dijo nada a pesar de estar en desacuerdo
Harry no sabía si se lo imaginaba o no, pero veía a Snape por todas partes. Por momentos, hasta se preguntaba si Snape no lo estaría siguiendo para atraparlo. Las clases de Pociones se convirtieron en torturas semanales para Harry, por la forma en que lo trataba Snape.
- Bueno eso no es nada nuevo el profesor Snape siempre ha tenido cierta adveración por los Gryffindor. Comento un Ravenclaw de sexto año encogiéndose de hombros
- La forma en la que trata a Potter no suena a adveración suena a odio. Aseguro un Hufflepuff de sexto año con cierto enfado
- No seas ridículo porque el profesor Snape iba a odiar a Potter. Dijo una Slytherin de sexto año de forma sarcástica – Lo acababa de conocer no tenía motivos para odiarlo. Aseguro la Slytherin desconcertada
- Tal vez, pero la verdad es que el profesor Snape trata muy mal a Harry. Aseguro Seamus ignorando la mirada furiosa de Snape – Y de hecho la única persona a la que trata tan mal como a Harry es a Neville. Aseguro Seamus viendo a Neville con lastima
Alice y Frank se voltearon a ver desconcertados porque no había razón alguna para que Snape tuviera algún resentimiento por su hijo porque ellos nunca habían tenido ningún tipo de rivalidad con él
- Neville Longbottom. Pregunto el Hufflepuff desconcertado
- Si a él, lo trata horrible. Aseguro Dean con pesadez
El desconcierto de Alice y Frank se esfumó con esa simple frase y fue reemplazado por ira y la única razón por la que no estaban armando un escándalo o atacando a Snape en ese mismo instante era porque estaban rodeados de niños entre ellos su hijo, pero esto seria algo de lo que hablarían con Dumbledore más adelante
- Pero por qué. Pregunto la Slytherin desconcertado
- No sabemos. Aseguro Dean desconcertado
- No hay razón. Aseguro el Ravenclaw indignado – Porque que justificación valida podría tener un adulto maduro para odiar a unos niños. Dijo el Ravenclaw molesto
- Bueno ya basta. Dijo McGonagall con severidad – Señorita Tonks continué leyendo. Le ordeno McGonagall con severidad
- Si profesora. Dijo Dora antes de continuar leyendo
¿Era posible que Snape supiera que ellos habían averiguado lo de la Piedra Filosofal? Harry no se imaginaba cómo podía saberlo... aunque algunas veces tenía la horrible sensación de que Snape podía leer los pensamientos.
- Y así es señor Potter. Dijo Snape en voz alta con cierta malicia
- En verdad. Pregunto Harry con nerviosismo
- La legeremancia es una habilidad muy útil. Se limitó a responder Snape de forma maliciosa
- Usted puede leer las mentes. Pregunto Ron algo preocupado
- Pero leer la mente de menores de edad sin una razón justificable es ilegal. Aseguro Hermione de forma apresurada
- Yo jamás he leído la mente de ninguno de mis estudiantes. Les aseguro Snape lo que alivio a casi todos sus estudiantes
- Por qué. Pregunto Hermione valientemente
- Por lo que usted dijo señorita Granger es ilegal. Dijo Snape con cierto fastidio por la obviedad de la respuesta – Además no necesito leer sus mentes para saber lo que piensan un montón de adolescentes hormonales. Respondió Snape fastidiado, los estudiantes lucían sumamente aliviados
Harry supo, cuando le desearon suerte en la puerta de los vestuarios, la tarde siguiente, que Ron y Hermione se preguntaban si volverían a verlo con vida.
- Y así era. Aseguro Ron que parecía preocupado solo de recordarlo
- Estábamos aterrados. Aseguro Hermione mortificada
- Entonces por eso tenías los ojos rojos antes del partido de Quidditch Hermione. Le pregunto Parvati a Hermione comprensiva
- Si. Acepto Hermione algo avergonzada
- Estuviste llorando. Le pregunto Harry asombrado
- Sí, es que estaba muy asustada por Harry. Dijo Hermione afligida
- Porque no nos dijiste. Le pregunto Ron algo molesto
- No tenía caso Ron. Aseguro Hermione – Solamente hubiera estresado más a Harry. Aseguro Hermione tratando de no darle importancia
- Pues me lo hubieras dicho a mí Hermione. Dijo Ron molesto
- Tu ya estabas lo bastante preocupado por Harry como para que también te preocuparas porque yo andaba llorando Ron. Dijo Hermione algo apenada
- Tú eres la que siempre dice que los amigos son para apoyarse entre ellos Hermione. Le recordó Harry mientras tomaba a Hermione de la mano para reconfortarla
- Exactamente Hermione debiste haberme dicho. Dijo Ron con vehemencia
- Lo lamento Ron. Se disculpó Hermione sonriendo apenada
Aquello no era lo que uno llamaría reconfortante. Harry casi no oyó las palabras de Wood, mientras se ponía la túnica de quidditch y cogía su Nimbus 2.000.
Ron y Hermione, entre tanto, encontraron un sitio en las gradas, cerca de Neville, que no podía entender por qué estaban tan preocupados, ni por qué llevaban sus varitas al partido. Lo que Harry no sabía era que Ron y Hermione habían estado practicando en secreto el Maleficio de las Piernas Unidas.
Snape veían a Ron y a Hermione de tal forma que parecía querer matarlos mientras que ellos trataban de mantener la cabeza en alto al mismo tiempo que evitaban la mirada de Snape
- Lo lamentamos mucho profesor Snape. Se disculpó Hermione apenada
- Ahórrenselo señorita Granger. Dijo Snape con severidad
- Ya déjalo Hermione. Le dijo Ron por lo bajo – Lo hicimos porque estábamos preocupados por Harry. Aseguro Ron susurrándole a Hermione al oído
- Ya lo sé, pero me siento mal por lo que hicimos. Aseguro Hermione apenada
- Peor te hubieras sentido si no hubiéramos hecho nada cuando pensábamos que Snape quería matar a Harry. Dijo Ron con seguridad – O me equivoco. Le pregunto Ron con curiosidad
- No, la verdad no. Dijo Hermione mordiéndose el labio con nerviosismo
Se les ocurrió la idea cuando Malfoy lo utilizó con Neville, y estaban listos para utilizarlo con Snape, si daba alguna señal de querer hacer daño a Harry
- Al menos sirvió de algo. Dijo Neville tratando de aligerar el ambiente, pero no funciono
- Lo siento Neville. Se disculpó Hermione apenada
- No te preocupes Hermione, tu no me hechizaste. Dijo Neville restándole importancia – Y si les fue útil para cuidar a Harry valió la pena. Aseguro Neville sin darle importancia Harry le sonrió en forma de agradecimiento
—No te olvides, es locomotor mortis —murmuró Hermione, mientras Ron deslizaba su varita en la manga de la túnica.
—Ya lo sé —respondió enfadado—. No me des la lata.
- Ron no deberías ser tan grosero con tu amiga. Dijo Molly reprendiéndolo
- No fue intencional. Aseguro Ron haciendo una mueca – Pero habíamos estado repasando hechizos por horas el día anterior y también desde que despertamos y ya estaba harto de todo. Aseguro Ron refunfuñando
- Lamento haberte hostigado es que estaba muy nerviosa. Se disculpó Hermione apenada
- No te preocupes Hermione. Dijo Ron sin darle importancia
Mientras tanto, en el vestuario, Wood había llevado aparte a Harry
—No quiero presionarte, Potter; pero si alguna vez necesitamos que se capture en seguida la snitch, es ahora. Necesitamos terminar el partido antes de que Snape pueda favorecer demasiado a Hufflepuff.
—¡Todo el colegio está allí fuera! —dijo Fred Weasley, espiando a través de la puerta—. Hasta... ¡Vaya, Dumbledore ha venido al partido!
El corazón de Harry dio un brinco.
—¿Dumbledore? —dijo, corriendo hasta la puerta para asegurarse. Fred tenía razón. Aquella barba plateada era inconfundible.
- Me alegra mucho que sea así, dedico mucho tiempo cuidando mi barba. Aseguro Dumbledore con una gran sonrisa mientras acariciaba su barba con sumo cuidado
- Abecés me preocupa tu cordura Albus. Dijo Ojo loco mientras veía a Dumbledore con extrañeza
- La higiene y el cuidado personal son importantes Alastor. Aseguro Dumbledore divertido
- Lo tuyo con tu barba no es no es cuidado personal Albus es obsesión. Aseguro Ojo loco fastidiado
- Obsesión es una palabra muy fuerte Alastor. Aseguro Dumbledore tranquilamente
- Fuerte pero adecuada. Aseguro Ojo loco poniendo los ojos en blanco
Harry tenía ganas de reírse a carcajadas, del alivio que sentía. Estaba a salvo. No había forma de que Snape se animara a hacerle algo si Dumbledore estaba mirando.
- Me alegra serle de ayuda señor Potter. Dijo Dumbledore divertido y conmovido porque Harry le tuviera esa confianza
- Lo fue profesor. Aseguro Harry algo avergonzado
Tal vez por eso Snape parecía tan enfadado mientras los equipos desfilaban por el terreno de juego, algo que Ron también notó.
—Nunca vi a Snape con esa cara de malo —dijo a Hermione—. Mira, ya salen. ¡Eh!
Alguien había golpeado a Ron en la parte de atrás de la cabeza. Era Malfoy.
—Oh, perdón, Weasley, no te había visto.
- Tenía que ser Malfoy. Dijo un Hufflepuff de primer año con hartazgo
- Y te sorprende. Le pregunto una Gryffindor de segundo año con cierta burla
- Jamás había conocido a nadie tan insoportable en toda mi vida. Aseguro una Ravenclaw de tercer año viendo a Malfoy con desprecio
- La verdad es que hasta pena me da que sea de mi casa. Comento una Slytherin de último año en voz tan baja que solo unos cuantos la escucharon
Malfoy sonrió burlonamente a Crabbe y Goyle.
—Me pregunto cuánto tiempo durará Potter en su escoba esta vez. ¿Alguien quiere apostar? ¿Qué me dices, Weasley?
- Estas jugando con fuego Malfoy. Aseguro Charlie de forma despectiva
- Como si le tuviera miedo a alguno de ustedes. Dijo Malfoy armándose de todo el valor que tenía, aunque no fuera mucho
Ron no le respondió: Snape acababa de pitar un penalti a favor de Hufflepuff, porque George Weasley le había tirado una bludger. Hermione, que tenía los dedos cruzados sobre la falda, observaba sin cesar a Harry, que circulaba sobre el juego como un halcón, buscando la snitch.
—¿Sabéis por qué creo que eligen a la gente para la casa de Gryffindor? —dijo Malfoy en voz alta unos minutos más tarde, mientras Snape daba otro penalti a Hufflepuff, sin ningún motivo—. Es gente a la que le tienen lástima. Por ejemplo, está Potter; que no tiene padres
- Draco en verdad como puedes ser tan impertinente. Le pregunto Narcisa en voz baja sumamente frustrada
- Mamá Weasley es un pobretón que más da lo que le diga no puede hacerme nada. Le respondió Draco en voz baja de forma prepotente
- Los Weasley podrán ser pobres, pero tú estas hablando de los Potter y a ellos todo mundo los considera héroes. Le recordó Narcisa molesta
- Estas exagerando Narcisa los Potter solamente eran unos imbéciles idealistas y por eso los mataron. Murmuro Lucius con cierto desprecio
- Ten mucho cuidado con lo que dices Lucius a nosotros no nos conviene que alguien te escuche hablar de esa forma y mucho menos ahora. Lo reprendió Narcisa mientras volteaba a ver a su alrededor con cautela
- Tienes razón. Refunfuño Lucius viendo a su alrededor con nerviosismo
Luego los Weasley, que no tienen dinero...
- Enserio no tienes imaginación para más Malfoy. Le pregunto una Ravenclaw de quinto año
- Y a ti que Rowan. Le pregunto Draco viéndola con indiferencia
- Eres patético. Dijo la Ravenclaw viéndolo con desprecio
Y tú, Longbottom, que no tienes cerebro.
- Perdiste la cabeza Draco. Le pregunto Narcisa furiosa – Como se te ocurre habar así de los Longbottom enfrente de tanta gente. Murmuro Narcisa que parecía estar perdiendo la paciencia
- Longbottom es un idiota y no le importa nadie. Aseguro Draco a la defensiva
- Pero sus padres son héroes muy respetados y tu menos que nadie puedes enemistarte con su hijo. Aseguro Narcisa molesta y preocupada – Me estás escuchando Draco. Le pregunto Narcisa con severidad
- Pero madre. Se quejó Draco indignado
- Pero nada Draco no quiero volver a escuchar que te metes con Potter o Longbottom ni siquiera con los Weasley me escuchaste. Le ordeno Narcisa con severidad
- Si mamá. Murmuro Draco de mala gana
- Eso espero. Dijo Narcisa molesta
Neville se puso rojo y se volvió en su asiento para encararse con Malfoy —Yo valgo por doce como tú, Malfoy —tartamudeó.
- Bien dicho hijo. Dijo Frank orgulloso
- Gracias papá. Dijo Neville con una sonrisa nerviosa
Malfoy, Crabbe y Goyle estallaron en carcajadas, pero Ron, sin quitar los ojos del partido, intervino.
—Así se habla, Neville.
—Longbottom, si tu cerebro fuera de oro serías más pobre que Weasley, y con eso te digo todo.
- Ya sé que estuvo mal madre. Dijo Draco de forma apresurada al ver la mirada severa de su madre
- Al menos eres consiente de eso Draco. Dijo Narcisa con severidad
- Y yo que iba a saber que iban a venir estos estúpidos libros. Se defendió Draco molesto
- Con libros o sin libros debes ser mucho más prudente con lo que dices. Dijo Narcisa prácticamente siseando
- Ya lo entendí mamá. Dijo Draco fastidiado
- Eso espero. Dijo Narcisa más calmada
La preocupación por Harry estaba a punto de acabar con los nervios de Ron.
—Te prevengo, Malfoy... Una palabra más...
—¡Ron! —dijo de pronto Hermione—. ¡Harry...!
—¿Qué? ¿Dónde?
- Que paso con Harry. Pregunto Lily que parecía estar al borde del infarto
- No fue nada mamá. Mintió Harry nervioso
- Oh Merlín protege a mi hijo. Dijo Lily con las manos juntas sobre su pecho
Harry había salido en un espectacular vuelo, que arrancó gritos de asombro y vivas entre los espectadores. Hermione se puso de pie, con los dedos cruzados en la boca, mientras Harry se lanzaba velozmente hacia el campo, como una bala.
- Nos quieres causar un infarto niña. Dijo Sirius sujetándose el pecho preocupado
- Lo lamento señor. Se disculpó Hermione apenada
- Ya cálmate Sirius. Lo reprendió Remus con severidad
- Si, si lo que digas Remus. Dijo Sirius fastidiado
—Tenéis suerte, Weasley, es evidente que Potter ha visto alguna moneda en el campo —dijo Malfoy
- Te va a matar. Dijo Charlie medio asustado y medio divertido – Hacer enojar a Ron no es buena idea. Aseguro Charlie haciendo una mueca
- Por qué. Pregunto un Hufflepuff de tercer año con curiosidad
- Digamos que cuando Ron se enoja hay que tener cuidado. Aseguro Bill viendo a Ron con apremio
- Cuando se enoja mucho se pone violento. Aseguro Percy viendo a Ron con cierto reproche
- Eres un exagerado a ti nunca te he hecho nada. Aseguro Ron mientras ponía los ojos en blanco
- Una vez te enojaste tanto con George y conmigo que nos aventaste por las escaleras. Dijo Fred sin darle importancia
- Eso fue porque me rasuraron las cejas y la cabeza. Dijo Ron de mala gana
- Pero el cabello te creció otra vez Ronnie. Dijo George sin darle importancia
- Si me creció George al igual que a ti se te curó la muñeca. Dijo Ron con frialdad
- Si nada que un par de pociones no arreglara. Dijo Ginny burlonamente
- Ustedes tienen una relación muy rara. Dijo Hermione viendo a Ron y a sus hermanos desconcertada
- Nuestra relación de hermanos es normal. Aseguro Ron sin darle importancia – Tú no tienes hermanos por eso no lo sabes. Dijo Ron con seguridad
- Puede ser. Dijo Hermione con cierta duda
Ron estalló. Antes de que Malfoy supiera lo que estaba pasando, Ron estaba encima de él, tirándolo al suelo.
- Ven, lo que les decíamos. Dijo Percy mientras veía a Ron y señalaba al libro – Se pone violento cuando se enoja. Aseguro Percy con desaprobación
- Más bien cuando me hacen enojar. Dijo Ron molesto – Además lo de las escaleras fue un accidente o más o menos. Dijo Ron sin darle importancia
- Como va a ser un accidente si nos empujaste. Le pregunto George sarcásticamente
- Yo los empuje, pero no quería tirarlo por las escaleras. Aseguro Ron justificándose
- Nos empujaste cerca de las escaleras que esperabas que pasara. Le pregunto Fred sarcásticamente
- No lo sé, no lo pensé. Aseguro Ron sin darle importancia – No me di cuenta de que estábamos cerca de las escaleras. Aseguro Ron encogiéndose de hombros
- Como no te diste cuenta. Le pregunto Hermione impresionada
- No lo sé estaba calvo y sin cajas, estaba enojado. Dijo Ron sin darle importancia
Neville vaciló, pero luego se encaramó al respaldo de su silla para ayudar.
- Muy bien hecho niño, no te dejes. Lo felicito Sirius emocionado
- Enséñale a no molestarte, a no meterse contigo. Sugirió James con seguridad
- No me fue tan bien. Aseguro Neville haciendo una mueca de desagrado
- Pero es mejor que te defiendas ahora para que ya no te moleste. Le dijo Remus con amabilidad
- Estoy muy orgulloso de que te hayas defendido Neville. Aseguro Frank con orgullo
- Yo también estoy orgullosa de ti cariño. Le dijo Alice sonriéndole a Neville con indulgencia
- Muchas gracias. Dijo Neville que parecía muy feliz de escuchar eso
—¡Vamos, Harry! —gritaba Hermione, subiéndose al asiento para ver bien a Harry, sin darse cuenta de que Malfoy y Ron rodaban bajo su asiento y sin oír los gritos y golpes de Neville, Crabbe y Goyle.
- Como no te diste cuenta de que Weasley y Longbottom se estaba agarrando a golpes. Le pregunto un Hufflepuff de cuarto año sorprendido
- Con el ruido que había en el estadio no podía ni escuchar mi voz. Aseguro Hermione encogiéndose de hombros
- Es cierto. Acepto el Hufflepuff haciendo una mueca
En el aire, Snape puso en marcha su escoba justo a tiempo para ver algo escarlata que pasaba a su lado, y que no chocó con él por sólo unos centímetros. Al momento siguiente Harry subía con el brazo levantado en gesto de triunfo y la mano apretando la snitch.
Los Gryffindor, los Hufflepuff y los Ravenclaw del pasado se pusieron a festejar emocionados la victoria de Gryffindor, mientras que los Slytherin del pasado se empezaron a quejar y los del presente se limitaron a recordar la vieja victoria emocionados
- Que bien cariño estoy muy feliz por ti. Dijo Lily por una parte contenta por que su hijo y por otra aliviada de que no le hubiera pasado nada
- Felicidades hijo otra victoria más. Lo felicito James abrazándolo emocionado
- Muy bien cachorro. Dijo Sirius abrazándolo con fuerza
- Felicidades Harry. Dijo Remus dándole unas palmadas a Harry en la espalda
- Muchas gracias. Dijo Harry complacido
Las tribunas bullían. Aquello era un récord, nadie recordaba que se hubiera atrapado tan rápido la snitch.
—¡Ron! ¡Ron! ¿Dónde estás? ¡El partido ha terminado! ¡Hemos ganado! ¡Gryffindor es el primero! —Hermione bailaba en su asiento y se abrazaba con Parvati Patil, de la fila de delante.
Harry saltó de su escoba, a centímetros del suelo. No podía creerlo. Lo había conseguido... El partido había terminado y apenas había durado cinco minutos. Mientras los de Gryffindor se acercaban al terreno de juego, vio que Snape aterrizaba cerca, con el rostro blanco y los labios tirantes. Entonces Harry sintió una mano en su hombro y, al darse la vuelta, se encontró con el rostro sonriente de Dumbledore.
—Bien hecho —dijo Dumbledore en voz baja, para que sólo Harry lo oyera—. Muy bueno que no buscaras ese espejo... que te mantuvieras ocupado... excelente...
- Al menos el entrenamiento de Wood sirvió para ayudar a Harry a mantenerse alejado de ese espejo. Dijo Angelina animada
- Pues sí. Concordó Alicia preocupada – Porque si Potter no se hubiera alejado de ese espejo se hubiera vuelto loco. Aseguro Alicia viendo a Harry con preocupación
Snape escupió con amargura en el suelo.
Un rato después, Harry salió del vestuario para dejar su Nimbus 2.000 en la escobera. No recordaba haberse sentido tan contento. Había hecho algo de lo que podía sentirse orgulloso. Ya nadie podría decir que era sólo un nombre célebre. El aire del anochecer nunca había sido tan dulce. Anduvo por la hierba húmeda, reviviendo la última hora en su mente, en una feliz nebulosa: los Gryffindors corriendo para llevarlo en andas, Ron y Hermione en la distancia, saltando como locos, Ron vitoreando en medio de una gran hemorragia nasal...
- Que como que hemorragia. Pregunto Molly preocupada
- No fue nada mamá estoy bien. Dijo Ron mientras su madre le revisaba la cara
- Como que nada. Se quejó Molly nerviosa
- Si mamá no fue nada, además, aunque hubiera sido grave no importaría porque eso fue hace más de un año. Le recordó Ron algo avergonzado
- Ron tiene razón querida el esta bien. La tranquilizo Arthur guiándola de vuelta a su asiento
Harry llegó a la cabaña. Se apoyó contra la puerta de madera y miró hacia Hogwarts, cuyas ventanas despedían un brillo rojizo en la puesta del sol. Gryffindor a la cabeza. Él lo había hecho, le había demostrado a Snape...
- Pues Potter también tiene cierta obsesión con el profesor Snape. Dijo un Slytherin de ultimo año de forma burlesca
- Potter solo tiene esa obsesión porque el profesor Snape siempre se está metiendo con él de otra forma a Potter no le importaría. Aseguro un Gryffindor de último año molesto
Y hablando de Snape.
Una figura encapuchada bajó sigilosamente los escalones delanteros del castillo. Era evidente que no quería ser visto dirigiéndose a toda prisa hacia el bosque prohibido. La victoria se apagó en la mente de Harry mientras observaba. Reconoció a la figura que se alejaba. Era Snape, escabulléndose en el bosque, mientras todos estaban en la cena... ¿Qué sucedía?
- Como siempre señor Potter metiéndose en asuntos que no son de su incumbencia. Dijo Snape molesto
- Me parece profesor que ese asunto si era de mi incumbencia. Dijo Harry con incredulidad
- Solamente porque estaba metiendo sus narices donde nadie lo llamaba Potter. Dijo Snape con severidad
- Considerando quien estaba detrás de la piedra tenía todo el derecho. Dijo Harry molesto
- Bueno ya basta los dos. Les ordeno Dumbledore molesto
Harry saltó sobre su Nimbus 2.000 y se elevó. Deslizándose silenciosamente sobre el castillo, vio a Snape entrando en el bosque. Lo siguió. Los árboles eran tan espesos que no podía ver adónde había ido Snape. Voló en círculos, cada vez más bajos, rozando las copas de los árboles, hasta que oyó voces. Se deslizó hacia allí y se detuvo sin ruido, sobre un haya.
Con cuidado se detuvo en una rama, sujetando su escoba y tratando de ver a través de las hojas. Abajo, en un espacio despejado y sombrío, vio a Snape. Pero no estaba solo. Quirrell también estaba allí. Harry no podía verle la cara, pero tartamudeaba como nunca. Harry se esforzó por oír lo que decían.
—... n-no sé p-por qué querías ver-verme j-justo a-aquí, de entre t-todos los l-lugares, Severus...
- Yo no confió en ese hombre. Dijo Remus con aprensión
- Solo no te agrada porque es un mal maestro de defensa contra las artes obscuras Remus. Le dijo Sirius de forma burlona
- Eso también, pero me da un mal presentimiento. Aseguro Remus algo pensativo
- Si tú lo dices. Dijo Sirius que no parecía muy seguro
- No yo pienso igual que Remus actúa demasiado raro. Aseguro James dudoso
—Oh, pensé que íbamos a mantener esto en privado —dijo Snape con voz gélida—. Después de todo, los alumnos no deben saber nada sobre la Piedra Filosofal.
Harry se inclinó hacia delante. Quirrell tartamudeaba algo y Snape lo interrumpió.
—¿Ya has averiguado cómo burlar a esa bestia de Hagrid?
- Lo sabía tenía que ser quejicus. Dijo Sirius levantándose
- Como se puede ser tan idiota. Dijo Snape mientras ponía los ojos en blanco – Que no entendiste sarnoso que yo no quiero esa maldita piedra. Le dijo Snape de forma sarcástica
- Por favor si estas tratando de burlar a la bestia de Hagrid. Dijo Sirius burlón
- Es inútil tratar de razonar con alguien tan tonto. Dijo Snape con suficiencia
- Serás maldito. Dijo Sirius que estaba tan enojado que parecía dispuesto a atacarlo
- Sirius por favor cálmate ya. Le dijo el Harry mayor interponiéndose en su camino
- Muy bien lo que tú digas cachorro. Dijo Sirius sentándose con amargura
—P-p-pero Severus, y-yo...
—Tú no querrás que yo sea tu enemigo, Quirrell —dijo Snape, dando un paso hacia él.
—Y-yo no s-sé qué...
—Tú sabes perfectamente bien lo que quiero decir.
Una lechuza dejó escapar un grito y Harry casi se cae del árbol. Se enderezó a tiempo para oír a Snape decir:
—... tu pequeña parte del abracadabra. Estoy esperando.
—P-pero y-yo no...
—Muy bien —lo interrumpió Snape—. Vamos a tener otra pequeña charla muy pronto, cuando hayas tenido tiempo de pensar y decidir dónde están tus lealtades.
Se echó la capa sobre la cabeza y se alejó del claro. Ya estaba casi oscuro, pero Harry pudo ver a Quirrell inmóvil, como si estuviera petrificado.
—¿Harry, ¿dónde estabas? —preguntó Hermione con voz aguda.
—¡Ganamos! ¡Ganamos! ¡Ganamos! —gritaba Ron al tiempo que daba palmadas a Harry en la espalda—. ¡Y yo le puse un ojo negro a Malfoy y Neville trató de vencer a Crabbe y Goyle él solo! Todavía está inconsciente, pero la señora Pomfrey dice que se pondrá bien.
- Merlín santo. Dijo Alice mientras se cubría la boca horrorizada
- Cuanto tiempo estuviste inconsciente. Le pregunto Frank enojado
- Por dos días. Contesto Neville nervioso
- Como que por dos días. Pregunto Frank sumamente molesto
- El señor Longbottom tuvo una conmoción cerebral, pero está bien señores Longbottom no se preocupen. Dijo Madame Pomfrey con tranquilidad
- Esta segura Madame Pomfrey. Le pregunto Alice mortificada
- Lo estoy señora Longbottom no se preocupe. Dijo Madame Pomfrey con amabilidad lo que tranquilizo a los Longbottom
Todos te están esperando en la sala común, vamos a celebrar una fiesta, Fred y George robaron unos pasteles y otras cosas de la cocina...
—Ahora eso no importa —dijo Harry sin aliento—. Vamos a buscar una habitación vacía, ya veréis cuando oigáis esto...
- Que tiste que Potter no pudiera celebrar su propia victoria. Dijo una Hufflepuff de quinto año viendo a Harry con lastima
- No creo que le importe en ese momento. Aseguro un Ravenclaw de sexto año
- Puede ser, pero Sarah tiene razón, es triste que Potter no pueda disfrutar de algo tan básico como una celebración. Aseguro un Gryffindor de quinto año
- Bueno al final Potter va a terminar hartándose de jugar al héroe. Aseguro una Slytherin de sexto año con suficiencia
- Literalmente viajo en el tiempo para impedir una guerra, eso no suena a que se haya hartado o si Carla. Le pregunto el Ravenclaw con suficiencia
- Tú como siempre con tus aires de superioridad Steven. Dijo Carla viéndola con prepotencia
Se aseguró de que Peeves no estuviera dentro antes de cerrar la puerta, y entonces les contó lo que había visto y oído.
—Así que teníamos razón, es la Piedra Filosofal y Snape trata de obligar a Quirrell a que lo ayude a conseguirla. Le preguntó si sabía cómo pasar ante Fluffy y dijo algo sobre el «abracadabra» de Quirrell... Eso significa que hay otras cosas custodiando la Piedra, además de Fluffy, probablemente cantidades de hechizos, y Quirrell puede haber hecho algunos encantamientos anti-Artes Oscuras que Snape necesita romper...
—¿Quieres decir que la Piedra estará segura mientras Quirrell se oponga a Snape? —preguntó alarmada Hermione.
—En ese caso no durará mucho —dijo Ron.
- Si no creo que el profesor Quirrell soportara mucho tiempo. Dijo un Hufflepuff de cuarto año con pesar a lo que muchos estuvieron de acuerdo con el
- Muy bien veamos el siguiente recuerdo. Dijo Dumbledore con tranquilidad
La pantalla se encendió y apareció Dora que tendría como de cinco años jugando en su cuarto sola con muñecas cuando una mariposa de grandes alas azules entro por un gran ventanal que estaba abierto para que circulara el aire por la habitación y la niña la empezó a correr detrás de a la mariposa por toda la habitación sin tratar de atraparla realmente muy feliz hasta que la mariposa huyó por la ventana, mientras Dora trataba de seguir a la mariposa termino flotando hasta el techo y se quedó en el techo viendo a la mariposa y jugando con ella hasta que la mariposa finalmente se alejó después de unos minutos, en cuanto la mariposa se alejó y fue hacia unos árboles que tenían unas pequeñas flores blancas que estaban cerca Dora se sentó con las piernas entrelazadas viendo así todos lados si saber que debería hacer ahora. La imagen cambio y apareció Andrómeda en la sala mientras leía un libro con interés cuando de repente se abrió la puerta se abrió de golpe y una chica joven entro luciendo sumamente aterrada
- Señora, señora. Grito una chica alterada
- Que pasa Cara. Pregunto Andrómeda confundida
- Es que, Techo, Ella. Tartamudeaba Cara sin poder decir que pasaba, Andrómeda se acercó a ella con cautela
- Cálmate Cara porque no te estoy entendiendo nada. Dijo Andrómeda que se estaba poniendo muy nerviosa
- Su hija, está en el techo. Dijo Cara había tardado algunos segundos en calmarse lo suficiente para poder formular una frase
- Que, como que el techo. Pregunto Andrómeda aterrada y después salió corriendo frenéticamente – Como diablos llego al techo. Le pregunto Andrómeda a Cara aterrada mientras seguía corriendo
- No sé cómo subió se subió al techo. Dijo Cara mientras corrían – Tratamos de entrar por la puerta, pero la niña cerró la puerta y no encontramos la llave. Dijo Cara mientras llegaban al patio
- Dora mi amor como subiste ahí. Grito Andrómeda desde abajo
- No lo sé mamá, estaba siguiendo una maliposa peldóname. Dijo Dora con una voz dulce y llorosa
- No te preocupes corazón no te muevas de ahí ahora subimos a bajarte. Le dijo Andrómeda asustada – No te vayas a mover y aléjate de la orilla entendiste mi amor. Dijo Andrómeda muy nerviosa
- Si mamá. Grito Dora mientras se alejaba de la orilla
- Señora la llave de la puerta del techo no está. Le dijo Cara muy preocupada – Ya llamamos a un cerrajero señora. Aseguro Cara con nerviosismo
- Un cerrajero, acaso están locos tiren la maldita puerta. Grito Andrómeda sumamente molesta
- Ya tratamos, pero la puerta es demasiado gruesa señora. Intervino el chofer con nerviosismo
- Entonces traigan una escalera y pónganla en el balcón de Blair hacia el techo. Ordeno Andrómeda alterada y el chofer fue por la escalera tardaron varios minutos en subir la escalera al balcón y cuando la pusieron Andrómeda se quitó las zapatillas y empezó a subir la escalera, pero el chofer la detuvo
- Señora mejor subo yo, podría ser peligroso, se podría caer. Le dijo el chofer tratando de que Andrómeda se bajara
- No seas ridículo Mark, ella es mi hija, está en peligro y voy a ir por ella. Dijo Andrómeda soltándose del agarre de Mark y subiendo la escalera descalza mientras que los sirvientes sujetaban las escaleras
- Hola mami, adiós maliposita. Dijo la niña con su dulce voz a ver a su madre y despidiéndose agitando su pequeña manito en dirección hacia la mariposa que se iba volando lejos de los arboles
- Hola corazón dime como subiste aquí. Le pregunto Andrómeda yendo a sentarse junto a ella bastante aliviada de que su hija ya no estuviera sola
- Estaba jugando en mi cualto sola y vi a la maliposa y empecé a jugal con ella y ella se fue volando y pensé que selía muy diveltido volal como ella y entonces empecé a volal, pero ya no me puede bajal lo siento mami no te quelía asustal. Se disculpó la niña y parecía que quería llorar
- Tranquila mi amor no fue tu culpa. Le tranquilizo su madre mientras le acariciaba la cara y la niña se relajó – Pero dime porque estabas sola. Le pregunto Andrómeda algo molesta
- Malie fue pol galletas y leche. Dijo Dora mientras sonreía – Volal fue muy diveltido mamá. Dijo Dora sonriendo emocionada
- Lo se, corazón, pero trata de no hacerlo por favor y cariño si alguien te pregunta tienes que decir que entraste por la puerta, que estaba abierta y que ya no pudiste salir por que la puerta se cerró por accidente de acuerdo cariño. Le dijo Andrómeda dulcemente
- De acuerdo mamá. Dijo Dora confundida
- Bueno cariño creo que es hora de que bajemos. Le dijo Andrómeda poniéndose de pie y cargando a su hija
La imagen cambio y apareció Ted que entro por la puerta de la habitación donde ya estaba Andrómeda con un camisón y una bata mientras se peinaba, Ted lucía muy cansado mientras dejaba su maletín en la mesa para después aflojarse la corbata con hartazgo y vio a Andrómeda que lucía extremadamente feliz al verlo
- Que paso cariño, porque estas tan feliz. Pregunto Ted divertido porque Andrómeda estaba dando saltitos de emoción mientras esperaba que su esposo se acercara a ella
- Dora hizo su primera magia accidental hoy en la tarde. Dijo Andrómeda feliz casi bailando de la emoción
- En serio. Dijo Ted abriendo los ojos de la emoción
- Si, subió flotando al techo. Dijo Andrómeda emocionada
- Qué, pero si eso es extraordinario. Dijo Ted que lucía ten eufórico como su esposa – Y yo me lo perdí. Se reprendió Ted así mismo
- Yo también me lo perdí, nadie la vio estaba siguiendo a una mariposa. Le explico Andrómeda alegremente
- Pero no se lastimó verdad. Le pregunto Ted preocupado
- No ella esta bien. Aseguro Andrómeda tranquilamente – Esta muy emocionada por haber volado. Aseguro Andrómeda divertida
- En serio flotaste niña. Le pregunto Alastor a Tonks asombrado
- Si lo hice y no me digas niña Alastor. Lo reprendió Tonks mientras ponía los ojos en blanco
- Como sea. Dijo Alastor poniendo los ojos en blanco fastidiado
- Así deberían reaccionar todos con la magia accidental. Dijo McGonagall viendo a los Dursley con resentimiento
En la imagen en la pantalla aparecieron dos pequeñas niñas rubias como de ocho años enfrente de un árbol de navidad en pijamas abriendo un montón de regalos emocionadas había libros, juegos de té, ropa, peluches y Emma estaba abriendo su último regalo que era una muñeca bailarina y se levantó muy emocionada a abrazar a Andrómeda y a Ted estaban absolutamente felices
- Gracias mamá y papá. Dijo Emma sin darse cuenta y cuando se dio cuenta los soltó de inmediato y se veía avergonzada
- Que pasa cariño. Pregunto Ted confundido por la reacción de la niña
- Lo siento señores Tonks. Dijo Emma bajando la mirada apenada
- No importa cariño. Dijo Andrómeda acercándola de nuevo
- No me di cuenta cuando los llamé así. Explico Emma apenada
- No importa, si quieres puedes llamarnos así a mí me gustaría mucho que me dijeras mamá. Dijo Andrómeda con voz dulce
- A mí también me gustaría que me llamaras papá, claro si tú quieres. Le dijo Ted dulcemente
- Claro. Dijo Emma emocionada
En el gran comedor muchos sonreían conmovidos por el recuerdo y la familia Tonks estaba especialmente feliz por ese recuerdo
- Recuerdo ese día, fue uno de los más felices de mi vida. Dijo Andrómeda con nostalgia
- La primera vez que nos llamó mamá y papá. Recordó Ted feliz
La imagen cambio y las mismas niñas con unos grandes abrigos afelpados jugaban en la nieve con dos niños pelirrojos que también tenían abrigos puestos, estaban patinando muy felices en un lago congelado y parecía que se estaban divirtiendo mucho cuando el hielo en los pies de las niñas que patinaban sujetadas de las manos empezó a romperse debajo de ellas
- Hay Merlín que vamos a hacer. Grito Emma aterrada
- Cálmate Emma, no te muevas. Dijo Dora tratando de mantener la compostura, aunque también estaba muy asustada
- Nos vamos a ahogar, vamos a morir. Dijo Emma lloriqueando
- Claro que no, así que cállate. Le ordeno Dora mientras miraba a su alrededor de forma frenética
- Que asemos. Pregunto Bill muy alterado tratando de acercarse para ayudarlas
- No se acerquen. Dijo Dora viendo como las grietas se extendían ante el menor movimiento – No se acerque o se va a romper el hielo. Dijo Dora con los ojos muy abiertos
- Vamos a salirnos del hielo Bill para quitarle peso. Dijo Charlie tomando a Bill del brazo y se fueron alejando despacio hacia la orilla paraban la mirada del hielo a las niñas y de nuevo al hielo
- Y nosotras que hacemos Dora. Le pregunto Emma a su hermana sumamente desesperada cuando Charlie y Bill lograron salir del hielo
- Cálmate y déjame pensar que podemos hacer. Dijo Dora preocupada
Dora volteaba a ver en todas las direcciones como buscando alguna solución, hasta que se empezó el hielo se volvió a quebrar en ese momento Dora empujo a Emma lejos de ella y ella cayó en una parte solida del hielo, pero el hilo se rompió debajo de los pies de Dora y ella cayó en un agujero, Charlie y Bill regresaron corriendo al hielo y empezaron a gritar el nombre de Dora incluso los tres trataron de meterse al agua a sacarla pero el agua estaba demasiado fría y apenas lograron salir del agua y tuvieron que sacar casi arrastras a Emma cuando el hielo volvió a agrietarse debajo de ellos
- Que asemos ahora. Dijo Charlie llorando y tiritando por el frío
- Vamos a buscar a nuestros padres. Dijo Bill después de unos segundos en los que todos se pusieron a llorar y los tres se fueron corriendo en dirección hacia la casa de los Weasley
Los cuatro adultos estaban hablando animadamente tomaban el té y comían pasteles, pastas y galletas mientras reían cuando los tres niños con caras asustadas entraron en la pequeña sala y los adultos tardaron unos segundos en darse cuenta de sus caras
- Que te pasa cariño donde está tu hermana. Le pregunto Andrómeda a Emma al no ver a su otra hija
- Mamá ella. Dijo Emma en voz baja pero no pudo terminar lo que decía porque se soltó a llorar de la desesperación
- Dime que paso con tu hermana. Dijo Andrómeda un poco más asustada – Donde está tu hermana Emilia. Grito Andrómeda al ver que Emma no dejaba de llorar
- Emma porque Dora no está con ustedes. Le pregunto Ted tratando de parecer más tranquilo
- Contéstame niña donde está tu hermana. Le grito Andrómeda alterada agitando a Emma de los hombros
- Es que. Murmuro Emma mientras hipaba por el llanto
- Es que, es que, que. Grito Andrómeda que estaba fuera de si
- Es que Dora se cayó al lago. Logro decir Emma finalmente mientras lloraba desconsolada
- Como que se cayó al lago. Pregunto Andrómeda casi sin voz, parecía que estaba a punto de desmayarse
- El hielo se estaba rompiendo y ella me empujo, pero se cayó, tratamos de volver a sacarla, pero el hielo se seguía quebrando y no la vimos salir. Dijo Emma llorando desesperada
- No puede ser. Dijo Andrómeda sujetándose la cabeza con fuerza – Qué demonios les pasa, les dije que no fueran a ese lugar solas, porque no me hicieron caso. Le grito Andrómeda mientras agitaba a Emma furiosa que lloraba muy asustada
- Andrómeda cálmate tenemos que ir a buscarla. Le dijo Ted alterado
- Si vamos a buscarla. Dijo Andrómeda con urgencia
Andrómeda tomó la mano de Emma y se apareció junto con Ted, Molly y Arthur en el lago empezaron a gritar Nymphadora y entonces Arthur vio al otro lado del lago a la niña de cabeza
- Ahí está. Grito Arthur apuntando a la niña tirada en la nieve
- Esta viva. Pregunto Andrómeda desesperada aun sujetando la mano de Emma y prácticamente arrastrándola por la nieve
Se fueron corriendo al lado de la niña y al llegar a su lado Ted la puso boca arriba y empezó a darle reanimación cardiopulmonar de manera desesperada y tardo unos minutos para que la niña tosiera y escupiera el agua que había tragado le tomo un tiempo tranquilizarse un poco y ponerse de pie y en cuanto lo hizo, su madre la tomo furiosa por los hombros
- En qué demonios estabas pensando, te dije que no vinieras a este maldito lugar pudiste haber muerto. Le grito furiosa agitándola de los hombros y luego sujeto a Emma también y la empezó a regañar a ella también furiosa – No les dije que no vinieran sin que alguien los acompañara, que el hielo era más delgado porque el invierno se está acabando y si los cuatro caían y si se ahogaban o si no hubiéramos llegado a tiempo. Grito Andrómeda furiosa – Como pudieron ser tan tontas, como pudieron ser tan irresponsables. Les pregunto Andrómeda fuera de si
- Lo sentimos mamá. Dijo Emma llorando desconsolada
- Perdóname mamá. Dijo Dora que todavía temblaba quien sabe si por el frío o por el miedo
- Ni se les ocurra llorar, no se atrevan, eso no les va a servir de nada, están castigadas. Dijo Andrómeda duramente y se paró y empezó a dar vueltas y empezó a soltar lágrimas y luego regreso con sus hijas y las abrazo y empezó a llorar
- Mamá estas bien. Le pregunto Dora confundida rara vez la había visto llorar era una característica que había heredado de ella
- Díganme que haría yo sin ustedes, como se supone que podría vivir si ustedes, como se supone que podría respirar. Le pregunto Andrómeda llorando viéndolas a los ojos cuando la imagen desapareció por completo
En el gran comedor las cosas habían estado bastante tensas varios alumnos se habían estado mordiendo las uñas con nerviosismo y los padres abrazaban a sus hijos con aprensión y los señores Tonks y los señores Weasley veían algo molestos a sus hijos, se asustaban de solo recordar ese día
- Te apareciste y luego quedaste inconsciente. Le pregunto un Slytherin asombrado
- No lo sé, solamente recuerdo haber caído al agua y sentir que me clavaban un millón de cuchillos helados en el cuerpo supongo que en algún momento me desmaye porque no recuerdo absolutamente nada. Dijo Dora recordando y le dio un escalofrío
- Tuviste suerte de no haber sido una bruja o ahorita estarías muerta. Le comento un Ravenclaw de quinto año aliviada
- Supongo que sí. Acepto Dora después de pensarlo por un momento
- Los que tuvieron suerte fueron los Weasley a ellos no los regañaron. Comento una Gryffindor de cuarto año divertida
- Suerte dices. Dijo Charlie riéndose de forma hosca
- No nos regañaron en ese momento porque estaban muy preocupados por Dora, pero cuando la señora Tonks se calmó también nos regañaron a nosotros. Aseguro Bill haciendo una mueca de disgusto
- Nuestros padres estaban furiosos nos habían prohibido que nos acercáramos al lago y nosotros no hicimos caso. Aseguro Charlie arrepentido
- Y por qué. Le pregunto una Slytherin de último año con interés
- Porque éramos unos niños estúpidos, nos creíamos indestructibles y solo pensábamos en divertirnos. Aseguro Dora avergonzada
- En resumidas palabras fuimos irresponsables. Aseguro Emma apenada
- De eso pueden estar seguros. Aseguro Molly enojada
- Perdónanos mamá. Se disculpó Bill apenado
- Muy bien quien quiere leer el siguiente capítulo. Dijo Dumbledore al ver que la conversación había terminado
- Charlie leerá el siguiente capitulo señor. Dijo Ron sonriendo de oreja a oreja
- Que, yo, ¿Por qué? Pregunto Charlie confundido
- Créeme te gustara. Dijo Ron pasándole el libro emocionado
- Muy bien. Dijo Charlie confundido y empezó a leer – Norberto, el ridgeback noruego. Dijo Charlie y en cuanto leyó el título sus ojos se abrieron de la emoción – Te amo eres mi hermano favorito. Le dijo Charlie a Ron y este se rio divertido
- Y yo que pensé que era yo. Dijo Ginny fingiéndose dolida
- Antes lo eras, ahora es Ron. Bromeo Charlie antes de centrarse en el libro de nuevo
