A Charlie le tomo algunos segundos calmar su emoción lo suficiente antes de poder empezar a leer

- El capítulo se llama Norberto, el ridgeback noruego. Repitió Charlie luego de lograr calmarse

- Un ridgeback noruego, un dragón. Le pregunto Emma con curiosidad

- Si un dragón. Dijo Charlie emocionado

- Con razón estas tan emocionado. Dijo Emma sonriendo divertida

Sin embargo, Quirrell debía de ser más valiente de lo que habían pensado. En las semanas que siguieron se fue poniendo cada vez más delgado y pálido, pero no parecía que su voluntad hubiera cedido.

- Bueno eso es bastante sorprendente. Acepto Sirius con un tono de admiración en la voz

- Por qué. Pregunto un Gryffindor de primero confundido

- Porque Severus puede ser muy convincente cuando quiere algo. Explico Remus con algo de recelo

- Si, yo no culparía a profesor Quirrell, por ceder ante las amenazas del profesor Snape. Aseguro el Gryffindor viendo a Snape con cierto recelo a lo que varios estuvieron de acuerdo con el

Cada vez que pasaban por el pasillo del tercer piso, Harry, Ron y Hermione apoyaban las orejas contra la puerta, para ver si Fluffy estaba gruñendo, allí dentro. Snape seguía con su habitual mal carácter, lo que seguramente significaba que la Piedra estaba a salvo. Cada vez que Harry se cruzaba con Quirrell, le dirigía una sonrisa para darle ánimo, y Ron les decía a todos que no se rieran del tartamudeo del profesor.

- Que ilusos fuimos. Dijo Ron con desagrado

- Es que como íbamos a saber que el que de verdad estaba detrás de la piedra era Quirrell. Dijo Hermione que también parecía algo molesta porque Quirrell los hubiera engañado tan fácilmente

- En nuestra defensa todo apuntaba a Snape. Aseguro Harry sin darle importancia

- Exacto, además no le dijimos a nadie y a Snape no le paso nada. Dijo Ron sin darle importancia

Hermione, sin embargo, tenía en su mente otras cosas, además de la Piedra Filosofal. Había comenzado a hacer horarios para repasar y a subrayar con diferentes colores sus apuntes. A Harry y Ron eso no les habría importado, pero los fastidiaba todo el tiempo para que hicieran lo mismo.

- En serio te importaban los exámenes en ese momento Granger. Le pregunto una Ravenclaw de quinto año impresionada e incrédula

- Claro que si teníamos que pasar los exámenes. Aseguro Hermione a la defensiva

- Me parece que proteger la piedra era mucho más importante que los exámenes Granger. Aseguro el Ravenclaw de forma despectiva

- Para empezar los exámenes también eran importantes. Dijo Hermione a la defensiva – Y por otro lado tenía que pensar en otra cosa que no fuera la piedra porque me estaba volviendo loca. Aseguro Hermione molesta

- Pero no te estresabas más preocupándote por los exámenes. Le pregunto una Hufflepuff de tercer año con curiosidad

- Claro que me estresaba pensar en los exámenes, pero por lo menos era algo en lo que tenía cierto control. Explico Hermione resignada

- Ustedes tres son mucho más valientes y fuertes que yo porque yo no hubiera podido resistir tantas cosas. Aseguro un Gryffindor de quinto año viéndolos con admiración

- Ni tanto. Aseguro Ron sin darle importancia – Hermione si estaba más tranquila, pero Harry y yo nos estábamos volviendo locos. Aseguro Ron sin darle importancia

- Es cierto, nada más estudiamos porque Hermione nos obligaba. Aseguro Harry viendo a Hermione con reproche

- Tenía que obligarlos porque ustedes dos no hubieran estudiado por si solos. Aseguro Hermione a la defensiva

- Hubiéramos estudiado, pero después. Aseguro Ron a la defensiva

- Cuando faltara un día para el examen. Le pregunto Hermione poniendo los ojos en blanco

- Pero lo hubiéramos hecho. Objeto Harry fingiendo inocencia

- Y por eso tengo que obligarlos a estudiar. Dijo Hermione exasperada

- Tienes más paciencia que yo Granger porque yo ya los hubiera golpeado. Aseguro una Slytherin de cuarto año algo exasperada

- No la escuches Hermione la violencia es mala. Le murmuro Harry con nerviosismo

- Si acuérdate que nos amas y que no queremos que las personas que amamos sufran. Le dijo Ron con nerviosismo, pero Hermione se limitó a poner los ojos en blanco

- Si lo he pensado. Acepto Hermione suspirando resignado a lo que Harry y Ron parecían preocupados – Pero la paciencia es una virtud y además generalmente ellos se quejan, pero igual hacen las cosas cuando se las pides. Aseguro Hermione encogiéndose de hombros

—Hermione, faltan siglos para los exámenes.

—Diez semanas —replicó Hermione—. Eso no son siglos, es un segundo para Nicolás Flamel.

- Si, pero ustedes no tienen seiscientos años, niña. Dijo Sirius divertido

- Ya lo se, señor. Dijo Hermione poniendo los ojos en blanco – Yo solamente recalcando dando un hecho. Aseguro Hermione sin darle importancia – Además Ron llevaba dos horas quejándose y yo ya estaba harta de todo. Aseguro Hermione fastidiada

- Llevábamos tres horas estudiando. Se defendió Ron molesto

- Porque estábamos atrasados. Aseguro Hermione exasperada

- Pero teníamos tiempo. Aseguro Harry sin darle importancia

- Así, cuáles son los componentes esenciales para la poción del olvido. Le pregunto Hermione con suficiencia

- No lo se. Acepto Harry avergonzado después de pensarlo algunos segundos – No puedes hacerme otra pregunta. Le pregunto Harry apenado

- Cuando fue la primera guerra entre magos y duendes. Le pregunto Hermione a Ron haciendo una mueca divertida

- Yo tampoco lo se. Acepto Ron fastidiado

—Pero nosotros no tenemos seiscientos años —le recordó Ron—. De todos modos, ¿para qué repasas si ya te lo sabes todo?

- Mira pulgoso piensas como un niño de 11 años. Dijo Snape burlón

- Cállate quejicus que tú sigues siendo igual de imbécil que cuando tenías 11 años. Dijo Sirius enojado, jamás lo aceptaría en voz alta, pero a James le pareció muy gracioso el comentario que había hecho Snape, Remus por otro lado no tenía ese predicamento y soltó una sonora carcajada – Eres un traidor Remus. Dijo Sirius resentido

- Que fue un buen argumento. Dijo Remus mientras ponía los ojos – Aunque si te sirve de consuelo tu no respondiste nada mal. Dijo Remus divertido Sirius solamente lo volteo a ver enfadado

—¿Que para qué estoy repasando? ¿Estás loco? ¿Te has dado cuenta de que tenemos que pasar estos exámenes para entrar en segundo año? Son muy importantes, tendría que haber empezado a estudiar hace un mes, no sé lo que me pasó...

- Paso que te estabas divirtiendo y perdiste la noción del tiempo. Dijo Remus comprensivo

- Es cierto. Aseguro Hermione resignada

Pero desgraciadamente, los profesores parecían pensar lo mismo que Hermione. Les dieron tantos deberes que las vacaciones de Pascua no resultaron tan divertidas como las de Navidad. Era difícil relajarse con Hermione al lado, recitando los doce usos de la sangre de dragón o practicando movimientos con la varita. Quejándose y bostezando, Harry y Ron pasaban la mayor parte de su tiempo libre en la biblioteca con ella, tratando de hacer todo el trabajo suplementario.

- Por qué le hacían caso. Le pregunto un Gryffindor de quinto año a Harry y a Ron desconcertado

- De que hablas. Le pregunto Harry desconcertado

- Porque pasaban su tiempo en la biblioteca si no querían. Le pregunto el Gryffindor con interés

- Porque Hermione no nos preguntaba, solamente decía vamos a la biblioteca y nosotros lo hacíamos. Aseguro Ron divertido

- Y ustedes le hacían caso sin objetar. Le pregunto un Ravenclaw de ultimo año cuarto año burlón

- No objetábamos, pero si nos quejábamos mucho. Aseguro Harry sonriéndole a Hermione inocentemente mientras ella hacia una mueca de fastidio

- Par de quejumbrosos. Dijo Hermione fastidiada

- Pero porque le hacían caso. Pregunto un Hufflepuff de sexto año molesto

- Bueno para empezar Hermione es muy convincente cuando quiere y por otro lado de todas formas íbamos a tener que hacerlo así al menos Hermione nos iba a ayudar. Aseguro Ron sin darle importancia

- Tienes más paciencia que yo Granger, porque yo ya los hubiera golpeado. Aseguro una Slytherin de cuarto año exasperada

- No le des ideas. Le dijo Harry molesto – No le hagas caso Hermione. Le dijo Harry a Hermione de forma insistente a lo que Hermione se limitó a poner los ojos en blanco

- Hermione acuérdate que nos amas y que no queremos que las personas que amamos sufran. Le recordó Ron con nerviosismo

- Lo he pensado. Aseguro Hermione exasperada – Pero la paciencia es una virtud. Dijo Hermione mientras Harry y Ron parecían preocupados – Y además no tiene caso ellos se quejan y refunfuñan, pero igual hacen las cosas. Aseguro Hermione sin darle importancia

—Nunca podré acordarme de esto —estalló Ron una tarde, arrojando la pluma y mirando por la ventana de la biblioteca con nostalgia. Era realmente el primer día bueno desde hacía meses. El cielo era claro, y las nomeolvides azules y el aire anunciaban el verano.

- Yo también me deprimiría si tuviera que estar encerrando en la biblioteca en el primer día bueno del año. Dijo un Hufflepuff de cuarto año haciendo una mueca

- No tendrían que hacerlo si no lo hubieran dejado para ultimo momento. Objeto una Ravenclaw de quinto año

- Bueno es que ellos tenían cosas más importantes de las que preocuparse que los exámenes. Comento un Slytherin de quinto año de forma sarcástica

- De todas formas, tendrían que hacerlo tarde o temprano. Aseguro una Gryffindor de último año fastidiada

Harry, que estaba buscando «díctamo» en Mil hierbas mágicas y hongos no levantó la cabeza hasta que oyó que Ron decía:

—¡Hagrid! ¿Qué estás haciendo en la biblioteca? Hagrid apareció con aire desmañado, escondiendo algo detrás de la espalda. Parecía muy fuera de lugar; con su abrigo de piel de topo.

—Estaba mirando —dijo con una voz evasiva que les llamó la atención—. ¿Y vosotros qué hacéis? —De pronto pareció sospechar algo—. No estaréis buscando todavía a Nicolás Flamel, ¿no?

- De verdad tenías que mencionar a Nicolás Flamel Hagrid. Lo reprendió McGonagall molesta – Y si ya lo hubieran olvidado. Dijo McGonagall molesta

- Perdóneme profesora McGonagall no lo pensé. Se disculpó Hagrid apenado

- Obviamente no lo pensantes porque si lo hubieras pensado no lo habrías dicho en medio de la biblioteca donde cualquiera puede escucharlos. Dijo Ojo loco molesto

- No había nadie cerca. Aseguro Hagrid apenado

- Que tú vieras. Comento Kingsley mientras se presionaba el puente de la nariz algo frustrado

—Oh, lo encontramos hace siglos —dijo Ron con aire grandilocuente—. Y también sabemos lo que custodia el perro, es la Piedra Fi...

- Pero como se le ocurre decir algo tan importante en un lugar público. Pregunto Ojo loco sumamente enojado

- Es que no había nadie alrededor señor. Dijo Ron bastante avergonzado

- Es que acaso ninguno de ustedes conoce lo que es la prudencia o la cautela. Les recrimino Ojo loco molesto

- Ya relájate Ojo loco cálmate. Le pidió Tonks mientras le sobaba el hombro para calmarlo

- Pero están haciendo una estupidez. Dijo Ojo loco exasperado

- Si lo es, pero le estás gritando a un libro por algo que ya paso. Le recordó Tonks con tranquilidad

- Esa no es excusa. Dijo Ojo loco enojado – Alerta permanente. Grito Ojo loco asustando a casi todos en el gran comedor

- Alastor no grites. Lo regaño Tonks y todos la vieron como si estuviera molestando a un dragón

- Está bien perdón. Se disculpó Ojo loco de mala gana y eso sorprendió a muchos incluyendo a Alastor

—¡Shhh! —Hagrid miró alrededor para ver si alguien los escuchaba—. No podéis ir por ahí diciéndolo a gritos. ¿Qué os pasa?

—En realidad, hay unas pocas cosas que queremos preguntarte —dijo Harry— sobre qué cosas más custodian la Piedra, además de Fluffy...

—¡SHHHH! —dijo Hagrid otra vez—. Mirad, venid a verme más tarde, no os prometo que os vaya a decir algo, pero no andéis por ahí hablando, los alumnos no deben saber nada. Van a pensar que yo os lo he contado...

- Y hasta que usan el cerebro para algo. Bufo Ojo loco viendo a los cuatro con reproche

- Ojo loco ya deja de amargarte la vida relájate. Le dijo Tonks resignada

- Se van a terminar matando si siguen siendo tan imprudentes. Aseguro Ojo loco molesto

—Te vemos más tarde, entonces —dijo Harry Hagrid se escabulló.

—¿Qué escondía detrás de la espalda? —dijo Hermione con aire pensativo.

—¿Creéis que tiene que ver con la Piedra?

—Voy a ver en qué sección estaba —dijo Ron, cansado de sus trabajos. Regresó un minuto más tarde, con muchos libros en los brazos. Los desparramó sobre la mesa.

—¡Dragones! —susurró—. ¡Hagrid estaba buscando cosas sobre dragones! Mirad estos dos: Especies de dragones en Gran Bretaña e Irlanda y Del huevo al infierno, guía para guardianes de dragones...

- Rubius Hagrid espero por tu bien que no hayas hecho lo que creo. Dijo McGonagall enfadada acercándose a Hagrid amenazadoramente

- Lo lamento profesora McGonagall. Se disculpó Hagrid que estaba tratando de esconderse detrás de Alastor que se quitó apresurado

- A mí ni me metas Hagrid. Dijo Alastor alejándose de McGonagall con miedo

- No se supone que eres el Auror más fuerte y valiente que ha habido. Le recrimino Hagrid yéndose a esconder detrás de Dumbledore que también trato de alejarse de él, pero al ver que McGonagall en verdad quería hechizar a Hagrid se contuvo

- Lo soy. Aseguro Ojo loco con orgullo – Pero también soy lo suficientemente listo como para saber cuando no me conviene una pelea y cuando no y si a mí se me llega a pasar por la cabeza enfrentarme a esa mujer en el muy remoto caso de que salga con vida de ese enfrentamiento luego voy a tener que luchar con la mayoría de los estudiantes de Hogwarts y a todos los profesores por osarme levantar mi varita en su contra de su amada profesora y preferiría una muerte más rápida la verdad. Aseguro Ojo loco mientras se acercaba con cautela a Tonks para quitarla del camino de McGonagall

- Somos jóvenes, pero somos mayoría. Comento un Ravenclaw de último año con suficiencia

- Y no importa que tan buen auror sea no puede atacar a mil personas al mismo tiempo. Aseguro una Gryffindor de quinto año como sin nada

- Igual no me gustaría enfrentarme a ese hombre. Aseguro un Ravenclaw de quinto año viendo a Ojo loco con aprensión

- Ni para defender a la profesora McGonagall. Le pregunto un Hufflepuff de tercer año con interés

- Por defender a la profesora McGonagall por lo menos me lo plantearía. Aseguro el Ravenclaw con aprensión

Mientras McGonagall seguía reprendiendo a Hagrid en todo el gran comedor empezaron a discutir sobre si se pelearían con Ojo loco por defender a la profesora McGonagall o no la mayoría decía que si sin dudarlo otros decían que tendrían que pensarlo y unos pocos decían que no, muchos decían que seria una estupidez porque Ojo loco les ganaría y seria meterse a una pelea que dé ante mano estaría perdida y otros objetaba que valdría la pena

- Ya es suficiente. Ordeno McGonagall luego de un tiempo fastidiada porque las cosas se estaban intensificando – Nadie se va a pelear con Alastor ya siéntense todos. Les ordeno McGonagall mientras todos se sentaban en sus lugares

—Hagrid siempre quiso tener un dragón, me lo dijo el día que lo conocí — dijo Harry

—Pero va contra nuestras leyes —dijo Ron—. Criar dragones fue prohibido por la Convención de Magos de 1709, todos lo saben. Era difícil que los muggles no nos detectaran si teníamos dragones en nuestros jardines. De todos modos, no se puede domesticar un dragón, es peligroso. Tendríais que ver las quemaduras que Charlie se hizo con esos dragones salvajes de Rumania.

- Como sabias todo eso. Le pregunto un Ravenclaw confundido

- He vivido con Charlie 11 años es de lo único que habla. Respondió Ron simplemente

- Enserio me escuchabas. Dijo Charlie asombrada

- Claro si, si eso es de lo de lo único de lo que hablaste durante tu último año, lo tenía fresco en la memoria. Bufo Ron de forma divertida

- Al menos alguien me prestaba atención cuando hablaba. Dijo Charlie viendo a sus hermanos con reproche

- Nosotros te prestábamos atención al principio, pero pasaste dos navidades y dos veranos hablando de eso sin parar, nos aburrimos. Aseguro Ginny sin darle importancia – Incluso tus cartas hablaban de eso. Le recordó Ginny divertida

- Y por eso Ron es mi favorito. Le recrimino Ginny de forma burlesca a lo que Ginny puso los ojos en blanco

—Pero no hay dragones salvajes en Inglaterra, ¿verdad? —preguntó Harry

—Por supuesto que hay —respondió Ron—. Verdes en Gales y negros en Escocia. Al ministro de Magia le ha costado trabajo silenciar ese asunto, te lo aseguro. Los nuestros tienen que hacerles encantamientos a los muggles que los han visto para que los olviden.

- En serio eres mi hermano favorito. Dijo Charlie en son de broma

- Recuérdalo en navidad cuando envíes mi regalo de navidad. Le dijo Ron con indiferencia

—Entonces ¿en qué está metido Hagrid? —dijo Hermione. Cuando llamaron a la puerta de la cabaña del guardabosques, una hora más tarde, les sorprendió ver todas las cortinas cerradas. Hagrid preguntó «¿quién es?» antes de dejarlos entrar, y luego cerró rápidamente la puerta tras ellos.

- Deberías practicar un poco más tus mentiras Hagrid, hasta una niña te descubre. Aseguro Ojo loco frustrado

- Soy pésimo mintiendo. Aseguro Hagrid frunciendo el ceño

- Habría que darle algunas clases de actuación. Aseguro Tonks viendo a Hagrid pensativa

- Algunas. Dijo Ojo loco de forma sarcástica – Necesita muchas clases. Aseguro Ojo loco fastidiado

En el interior; el calor era sofocante. Pese a que era un día cálido, en la chimenea ardía un buen fuego. Hagrid les preparó el té y les ofreció bocadillos de comadreja, que ellos no aceptaron.

- Yo tampoco los aceptaría. Comento una Slytherin de quinto año con desagrado

- No sabe nada mal. Comento un Ravenclaw de quinto año con indiferencia

—Entonces ¿queríais preguntarme algo?

—Sí —dijo Harry No tenía sentido dar más vueltas—. Nos preguntábamos si podías decirnos si hay algo más que custodie a la Piedra Filosofal, además de Fluffy. Hagrid lo miró con aire adusto.

- En verdad pensaron que se los diría si le preguntaban tan directamente. Aseguro un Hufflepuff de quinto año con incredulidad

- Probar no cuesta nada. Dijo Ron con indiferencia

- Y hubiera sido más fácil que les funcionara. Comento una Gryffindor de sexto año divertida

—Por supuesto que no puedo —dijo—. En primer lugar; no lo sé. En segundo lugar, vosotros ya sabéis demasiado, así que tampoco os lo diría si lo supiera. Esa Piedra está aquí por un buen motivo. Casi la roban de Gringotts... Aunque eso ya lo sabíais, ¿no? Me gustaría saber cómo averiguasteis lo de Fluffy.

—Oh, vamos, Hagrid, puedes no querer contarnos, pero debes saberlo, tú sabes todo lo que sucede por aquí —dijo Hermione, con voz afectuosa y lisonjera. La barba de Hagrid se agitó y vieron que sonreía. Hermione continuó—: Nos preguntábamos en quién más podía confiar Dumbledore lo suficiente para pedirle ayuda, además de ti.

- Y ahora sí que te dirá todo. Dijo James divertido viendo a Hermione con algo de admiración

- No ha pensado en convertirse en Aurora señorita Granger. Le pregunto Alastor con interés

- No, por qué. Pregunto Hermione confundida

- Sería una gran aurora. Le respondió Kingsley

- Porque es manipuladora, que tiene eso que ver con cazar magos tenebrosos. Pregunto una Ravenclaw de último año confundida

- Hay distintos tipos de Aurores están por ejemplo, los mentores que suelen ser Aurores retirados o de alto rango y se encargan de entrenar a los novatos y dirigir a los nuevos equipos, también los de logística que son los que planean quienes, y como se llevan a cabo las misiones, los de búsqueda y captura que son como Alastor los que se encargan de encontrar y de capturar a los magos oscuros fugitivos y los de inteligencia y espionaje quienes se infiltran en mafias, gobiernos y dictaduras y las afectan desde adentro e incluso las pueden destruir, claro todos los Aurores están entrenados para llevar acabo cualquiera de esas misiones sin ningún problema, pero generalmente se especializan en algún área específica. Explico Tonks y muchos se empezaron a interesar en convertirse en Aurores

Con esas últimas palabras, el pecho de Hagrid se ensanchó. Harry y Ron miraron a Hermione con orgullo.

- Es que fue asombroso. Aseguro Harry viendo a Hermione con orgullo

- Lo siento mucho Hagrid. Se disculpó Hermione al ver la cara de Hagrid

- No importa Hermione. Dijo Hagrid quitándole importancia – Entiendo tus motivos para hacerlo. Aseguro Hagrid sin darle importancia

- Perdónanos Hagrid. Se disculpó Ron con desinterés

—Bueno, supongo que no tiene nada de malo deciros esto... Dejadme ver... Yo le presté a Fluffy... luego algunos de los profesores hicieron encantamientos... el profesor Sprout, el profesor Flitwick, la profesora McGonagall —contó con los dedos—, el profesor Quirrell y el mismo Dumbledore, por supuesto. Esperad, me he olvidado de alguien. Oh, claro, el profesor Snape.

- Te juro por Merlín Hagrid que si no fueras un hombre adulto te castigaría. Aseguro McGonagall molesta

- Me sorprende que eso te detenga. Aseguro Dumbledore divertido a lo que McGonagall lo volteo a ver con mala cara

—¿Snape?

—Ajá... No seguiréis con eso todavía, ¿no? Mirad, Snape ayudó a proteger la Piedra, no quiere robarla.

- Pues a mí me suena a que le sería más fácil robar la piedra. Aseguro un Hufflepuff de último año con indiferencia

- Que no fue el profesor Snape. Dijo un Slytherin de sexto año exasperado

- Ya lo sé, pero si lo hubiera sido él, le hubiera resultado más sencillo robar la piedra si participaba en su protección. Aseguro el Hufflepuff como si fuera obvio

- El profesor Snape es brillante si quisiera esa maldita piedra la tendría y no necesita de la ayuda de alguien como Quirrell. Aseguro el Slytherin de forma despectiva a lo que muchos estuvieron de acuerdo

Harry sabía que Ron y Hermione estaban pensando lo mismo que él. Si Snape había formado parte de la protección de la Piedra, le resultaría fácil descubrir cómo la protegían los otros profesores. Es probable que supiera todos los encantamientos, salvo el de Quirrell, y cómo pasar ante Fluffy.

- No sería mejor que ningún profesor supiera de que tratan las pruebas de los otros profesores. Pregunto una Gryffindor de sexto año confundida

- Ese era el plan. Aseguro McGonagall frustrada

- Entonces como sabia el profesor Snape cuales eran las otras pruebas. Pregunto una Hufflepuff de tercer año desconcertada

- Por amor a Merlín que no entienden que yo no quería esa maldita piedra. Dijo Snape exasperado

- Bueno, sabe a lo que me refiero profesor. Se justificó la Hufflepuff apenada

—Tú eres el único que sabe cómo pasar ante Fluffy, ¿no, Hagrid? — preguntó Harry con ansiedad—. Y no se lo dirás a nadie, ¿no es cierto? ¿Ni siquiera a un profesor?

—Ni un alma lo sabe, salvo Dumbledore y yo —dijo Hagrid con orgullo.

—Bueno, eso es algo —murmuró Harry a los demás—. Hagrid, ¿podríamos abrir una ventana? Me estoy asando.

—No puedo, Harry, lo siento —respondió Hagrid. Harry notó que miraba de reojo hacia el fuego. Harry también miró.

—Hagrid... ¿Qué es eso?

Pero ya sabía lo que era. En el centro de la chimenea, debajo de la cazuela, había un enorme huevo negro.

- Rubius Hagrid te lo juro por Merlín que si es lo que creo que es no me va a importar que tan mayor seas igual te voy a castigar. Dijo McGonagall en un siseo de frustración

- Depende de que sea en lo que está pensando profesora McGonagall. Dijo Hagrid con cautela

—Ah —dijo Hagrid, tirándose con nerviosismo de la barba—. Eso... eh...

—¿Dónde lo has conseguido, Hagrid? —preguntó Ron, agachándose ante la chimenea para ver de cerca el huevo— Debe de haberte costado una fortuna.

- De casualidad no podemos saltarnos ese capítulo profesor Dumbledore. Le pregunto Harry preocupado por la forma en la que McGonagall veía a Hagrid que cada vez parecía más asustado

- Me temo que no mi querido muchacho. Aseguro Dumbledore de forma comprensiva

- Pero en realidad no paso nada relevante en ese capítulo, no es necesario leerlo. Dijo Ron apoyando a Harry para que Hagrid no se metiera en problema

- Todos los capítulos son necesarios señores. Dijo Dumbledore calmadamente

- Y no podríamos dar un pequeño resumen. Sugirió Hermione sonriendo con nerviosismo

- Me temo que no señorita Granger. Le dijo Dumbledore negando con la cabeza de forma indulgente

- Chicos no se preocupen. Dijo Hagrid resignado al ver lo que estaban haciendo los chicos – Esta bien no se preocupen por nada. Les recalco Hagrid al ver que los chicos quieran objetar – Sigue leyendo Hagrid. Le pidió Hagrid tranquilamente

—Lo gané —explicó Hagrid—. La otra noche. Estaba en la aldea, tomando unas copas y me puse a jugar a las cartas con un desconocido. Creo que se alegró mucho de librarse de él, si he de ser sincero.

- Le parece apropiado que un empleado de este colegio sea visto en ese tipo de lugares. Pregunto Umbridge con falsa inocencia y su horrible voz chillona

- Me parece que lo que sea que yo haga en mi tiempo libre es apropiado. Dijo Hagrid de forma hosca

- Por supuesto que sí, pero lo único que digo es que debería mantener cierta imagen al trabajar en este colegio. Dijo Umbridge con falsa amabilidad

- Por favor todo mundo va a bares y tabernas el mismo Cornelius se la vivía en las tabernas cuando estaba en el Departamento de Accidentes y Catástrofes Mágicas. Aseguro Ojo loco riendo de forma sarcástica

- Era un trabajo estresante y de vez en cuando necesitaba desestresarme. Aseguro Fudge que tenía las orejas completamente rojas por la pena

- Como todos, señor. Dijo Umbridge de forma lambiscona, aunque era evidente que le molestaba no poder seguir criticando a Hagrid sin criticar al primer ministro

—Pero ¿qué vas a hacer cuando salga del cascarón? —preguntó Hermione.

- Por favor que sea un ganso o un hipogrifo. Suplico McGonagall desesperada

- De verdad crees que es posible. Le pregunto Pomfrey de forma cautelosa

- Claro que no. Aseguro McGonagall exasperada – Pero para este punto prefiero que haya una plaga de ashwinder. Aseguro McGonagall frustrada

—Bueno, estuve leyendo un poco —dijo Hagrid, sacando un gran libro de debajo de su almohada—. Lo conseguí en la biblioteca: Crianza de dragones para placer y provecho. Está un poco anticuado, por supuesto, pero sale todo.

- Los libros de la biblioteca son buenos, pero la verdad están muy desactualizados. Aseguro Charlie bajando el libro

- Es verdad el ministerio debería actualizar la biblioteca porque desde que trabajo aquí no se ha agregado ni un solo libro nuevo. Dijo la señora Pince viendo con reproche al primer ministro

- Por supuesto señora Pince me encargare de eso. Dijo Fudge sumamente apenado por la reprimenda

Mantener el huevo en el fuego, porque las madres respiran fuego sobre ellos y, cuando salen del cascarón, alimentarlos con brandy mezclado con sangre de pollo, cada media hora. Y mirad, dice cómo reconocer los diferentes huevos. El que tengo es un ridgeback noruego. Y son muy raros. Parecía muy satisfecho de sí mismo, pero Hermione no.

- Mira que una niña de 12 años está siendo más sensata que tú. Dijo McGonagall furiosa

- Lo siento profesora es que siempre quise tener un dragón. Dijo Hagrid avergonzado

- Y piensas que eso es una justificación. Le pregunto McGonagall casi a gritos

- No profesora McGonagall. Dijo Hagrid de forma aprensiva

- Rubius Hagrid tienes prohibido ir al bosque prohibido en los próximos tres meses, también tienes completamente prohibido acercarte a cualquier criatura mágica de este colegio en esos tres meses, no puede ir a hogsmeade ni salir de los terrenos y Fang será cuidado por alguien más esos tres meses y hay de ti conque me entere que me has desobedecido porque te juro que me las pagas. Le dijo McGonagall muy enfadada y Hagrid solamente se encogió en su asiento asustado y la veía horrorizado

- Fang no profesora, por favor. Suplico Hagrid desesperado

- O claro que si, por tres meses y vuelve a quejarte de nuevo y serán cuatro meses. Le dijo McGonagall furiosa

- Minerva no crees que estás exagerando un poco. Dijo Dumbledore tratando de hacer que se calmara un poco y de ayudar a Hagrid

- Exagerando, es una escuela llena de niños, algún niño pudo haber resultado herido. Le grito Minerva más enfadada a Dumbledore e incluso él parecía asustado

- Lo siento Hagrid lo intente. Lo volteo a ver Dumbledore asustado

- No decías que Hagrid era un adulto y que no podías castigarlo. Le pregunto Sirius divertido

- Quieren ver como si puedo castigarlo. Dijo McGonagall soltando una risa de forma desafiante

- Me da miedo, pero sí. Aseguro Sirius de forma aprensiva

—Hagrid, tú vives en una casa de madera —dijo. Pero Hagrid no la escuchaba. Canturreaba alegremente mientras alimentaba el fuego.

- Exactamente una insensatez tras otra Dijo McGonagall furiosa – Y hasta los niños se dan cuenta. Dijo McGonagall molesta

- Discúlpeme de verdad profesora. Se disculpó Hagrid apenado

Así que ya tenían algo más de qué preocuparse: lo que podía sucederle a Hagrid si alguien descubría que ocultaba un dragón ilegal en su cabaña.

- Genial, ellos no necesitaban más problemas de los que preocuparse. Dijo una Hufflepuff de tercer año frustrada

- Lo lamento chicos no quise causarle problemas innecesarios. Dijo Hagrid sumamente avergonzado

- No importa en verdad Hagrid. Dijo Harry sonriéndole con indulgencia

- No nos causaste problemas. Mintió Ron sin darle importancia

- No a propósito al menos. Aclaro Hermione sonriendo con indulgencia

- En verdad debe de querer mucho a Hagrid para meterse en un problema tan grande por él. Comento un Ravenclaw de sexto año impresionado

- Bueno es que Hagrid se lo ha ganado. Comento una Gryffindor de quinto año de forma comprensiva

- Con los parientes que tiene Potter cualquiera podría ganárselo. Aseguro una Slytherin de ultimo año viendo con disgusto a los Dursley que trataron de ver mal a tantas personas como pudieron

—Me pregunto cómo será tener una vida tranquila —suspiró Ron, mientras noche tras noche luchaban con todo el trabajo extra que les daban los profesores. Hermione había comenzado ya a hacer horarios de repaso para Harry y Ron. Los estaba volviendo locos.

- Sigo preguntándome que se siente tener una vida tranquila. Dijo Ron soltando un gran suspiro

- Extraño la tranquilidad. Suspiro Hermione resignada

- Ustedes por lo menos pueden extrañarla yo no la conozco. Bromeo Harry a lo que Ron y Hermione pusieron los ojos en blanco divertidos

Entonces, durante un desayuno, Hedwig entregó a Harry otra nota de Hagrid. Sólo decía: «Está a punto de salir». Ron quería faltar a la clase de Herbología e ir directamente a la cabaña. Hermione no quería ni oír hablar de eso.

- Pero ver el nacimiento de un bebé dragón es hermoso. Aseguro Charlie y muchos lo vieron como si estuviera loco

- Teníamos que ir a clases. Dijo Hermione a la defensiva

- Era el nacimiento de un dragón pudieron faltar a clases. Dijo Fred impresionado

- Claro que no. Se negó Hermione poniendo los ojos en blanco

—Hermione, ¿cuántas veces en nuestra vida veremos a un dragón saliendo de su huevo?

- Es cierto era una experiencia única en la vida. Aseguro George de forma insistente

- Oh claro como no lo pensé. Dijo Hermione de forma sarcástica – Faltábamos a clases, entonces los profesores nos iban a buscar y nos iban a encontrar en la cabaña de Hagrid donde había un huevo de dragón ilegal, gran idea. Dijo Hermione de forma sarcástica

- Si lo dices así sonamos tontos. Aseguro George con desgana

- Solo suenan. Le pregunto Hermione alzando una ceja divertida

—Tenemos clases, nos vamos a meter en líos y no vamos a poder hacer nada cuando alguien descubra lo que Hagrid está haciendo...

—¡Cállate! —susurró Harry

Malfoy estaba cerca de ellos y se había quedado inmóvil para escucharlos. ¿Cuánto había oído? A Harry no le gustó la expresión de su cara.

- Pero como se les ocurrió ponerse a hablar de eso en medio de tanta gente. Pregunto un Ravenclaw de tercer año exasperado

- Estábamos susurrando y no creíamos que nadie fuera tan metiche como para espiarnos. Dijo Ron a la defensiva

- Pues sí, pero debieron ser más discretos. Aseguro una Gryffindor de último año como si fuera obvio

- Si que tontos somos. Dijo Harry de mala gana

- Pues era lógico. Contesto un Hufflepuff de quinto año de forma burlona

- Como se ponen a hablar de algo ilegal en medio de todo el mundo. Dijo un Slytherin de quinto año de forma despectiva

- Perdónenos por no ser traficantes de dragones expertos. Dijo Hermione a la defensiva

- Perdónenos por no ser traficantes de dragones expertos. Dijo Hermione a la defensiva

Ron y Hermione discutieron durante todo el camino hacia la clase de Herbología y, al final, Hermione aceptó ir a la cabaña de Hagrid con ellos durante el recreo de la mañana. Cuando al final de las clases sonó la campana del castillo, los tres dejaron sus trasplantadores y corrieron por el parque hasta el borde del bosque. Hagrid los recibió, excitado y radiante.

—Ya casi está fuera —dijo cuando entraron.

El huevo estaba sobre la mesa. Tenía grietas en la cáscara. Algo se movía en el interior y un curioso ruido salía de allí.

- A mí me gustaría ver nacer a un dragón. Comento una Hufflepuff de quinto año emocionada

- Créeme que no. Dijo Ron de mala gana

- Pero si debe ser muy emocionante. Objeto un Ravenclaw de quinto año

- Es pequeño, delgado, arrugado y le cuesta abrir los ojos y cuando sale del caparazón esta cubierto de una baba grisácea asquerosa. Comento Harry con desagrado

- Eso suena asqueroso. Comento un Slytherin de primer año con desagrado

- Es asqueroso. Comento Hermione con desagrado – Pero asqueroso lindo, hasta que ya no es lindo y entonces da miedo. Aseguro Hermione con desagrado

- Pero si Norberto es hermoso. Objeto Hagrid desconcertado

- El amor esta en los ojos del espectador. Bufo una Gryffindor de cuarto año asombrado

Todos acercaron las sillas a la mesa y esperaron, respirando con agitación. De pronto se oyó un ruido y el huevo se abrió. La cría de dragón aleteó en la mesa. No era exactamente bonito. Harry pensó que parecía un paraguas negro arrugado. Sus alas puntiagudas eran enormes, comparadas con su cuerpo flacucho. Tenía un hocico largo con anchas fosas nasales, las puntas de los cuernos ya le salían y tenía los ojos anaranjados y saltones. Estornudó. Volaron unas chispas.

- Pero si es precioso. Dijo Charlie con emocionado

- Trabajas con dragones y te sorprende leer sobre el nacimiento de un dragón. Le pregunto Emma divertida

- Primero que nada, el nacimiento de un dragón siempre es emocionante además nunca he tenido la suerte de ver nacer a un ridgeback noruego. Le respondió Charlie mientras sonreía de forma coqueta

- Y por supuesto es emocionante. Respondió Emma divertida

- Lo es. Dijo Charlie con seguridad

—¿No es precioso? —murmuró Hagrid. Alargó una mano para acariciar la cabeza del dragón. Este le dio un mordisco en los dedos, enseñando unos colmillos puntiagudos.

—¡Bendito sea! Mirad, conoce a su mamá —dijo Hagrid.

—Hagrid —dijo Hermione—. ¿Cuánto tardan en crecer los ridgebacks noruegos?

- No mucho en realidad. Dijo Charlie algo preocupado

- Esperen no se supone que los ridgebacks noruegos son de los dragones más agresivos que hay. Pregunto un Ravenclaw de quinto año algo preocupada

- De hecho, sí, son bastante agresivos. Comento Charlie sin darle importancia

- Perfecto la cría de un dragón agresivo cerca de tres niños de 11 años. Comento una Hufflepuff de 11 años preocupada

- Pero cuando son crías no hacen mucho daño. Aseguro Charlie sin darle importancia

- A un adulto entrenado para lidiar con dragones. Dijo una Slytherin de sexto año moleta – Que tal a niños de 11 años. Le pregunto la Slytherin de forma sarcástica

- Si la verdad es que no creo que sea buena idea. Comento Charlie haciendo una mueca de preocupación

- No me digas. Dijo un Gryffindor de sexto año de forma sarcástica – Yo pensaba que dejar a niños con toda la vida por delante cerca de una criatura venenosa lanza fuego era una idea brillante. Dijo el Gryffindor de forma burlona

- Si ya entendí es una mala idea. Comento Charlie poniendo los ojos en blanco

Hagrid iba a contestarle, cuando de golpe su rostro palideció. Se puso de pie de un salto y corrió hacia la ventana.

- Que paso quemo la cabaña. Pregunto un Hufflepuff de primer año asustado

- Norberto no quemo la cabaña. Aseguro Hagrid tranquilamente

- Que paso. Pregunto una Gryffindor de cuarto año preocupado

- No fue nada, sigue leyendo Charlie. Dijo Hagrid algo apenado

—¿Qué sucede?

—Alguien estaba mirando por una rendija de la cortina... Era un chico... Va corriendo hacia el colegio.

Harry fue hasta la puerta y miró. Incluso a distancia, era inconfundible: Malfoy había visto el dragón.

- Tienes que estar bromeando, Malfoy los siguió. Les pregunto una Slytherin de segundo año desconcertada

- Pero Malfoy como sabía que Potter, Granger y Weasley estaban deambulando. Pregunto una Hufflepuff de quinto año con curiosidad

- Ellos no fueron muy discretos. Dijo Malfoy de forma burlesca – Se pusieron a hablar de eso en medio del pasillo, me sorprende que nadie más lo escuchara. Dijo Malfoy viendo a Harry, Ron y Hermione de forma burlona

- Eso es porque el resto nosotros tiene una vida propia Malfoy y no nos pasamos la vida espiando a los demás. Dijo un Gryffindor de tercer año de forma despectiva

- Aunque Malfoy tiene un punto debieron ser más cautelosos si los hubieran descubierto no solo se hubieran metido en problemas ellos, también hubieran metido en problemas al pobre de Hagrid. Dijo una Ravenclaw de sexto año con desaprobación

- Oh claro porque fue nuestra culpa. Dijo Ron molesto de forma sarcástica

- Nunca debí permitir que se metieran en problemas por mi culpa. Dijo Hagrid lamentándose con pesar

- No fue tu culpa Hagrid, a demás tú nos pediste ayuda. Dijo Hermione de forma comprensiva

- De todas formas, nunca debí permitir que me ayudaran. Dijo Hagrid molesto consigo mismo

- Hagrid tampoco te íbamos a pedir permiso para ayudarte. Dijo Hagrid poniendo los ojos en blanco

- Estos niños. Dijo Hagrid refunfuñando

Algo en la sonrisa burlona de Malfoy durante la semana siguiente ponía nerviosos a Harry, Ron y Hermione. Pasaban la mayor parte de su tiempo libre en la oscura cabaña de Hagrid, tratando de hacerlo entrar en razón.

—Déjalo ir —lo instaba Harry—. Déjalo en libertad.

- No pueden hacer eso, moriría. Dijo Charlie alterado – Lo mataría algún animal más grande, o se moriría de frío o de hambre. Dijo Charlie preocupado

- No creo que lo dejen en realidad Charlie no te preocupes. Lo reconforto Emma sobándole en brazo con suavidad

- No lo abandonamos Charlie relájate. Le dijo Ron poniendo los ojos en blanco al ver lo alterado que estaba

—No puedo —decía Hagrid—. Es demasiado pequeño. Se morirá. Miraron el dragón. Había triplicado su tamaño en sólo una semana. Ya le salía humo de las narices. Hagrid no cumplía con sus deberes de guardabosques porque el dragón ocupaba todo su tiempo. Había botellas vacías de brandy y plumas de pollo por todo el suelo.

—He decidido llamarlo Norberto —dijo Hagrid, mirando al dragón con ojos húmedos—. Ya me reconoce, mirad. ¡Norberto! ¡Norberto! ¿Dónde esta mamá?

- No serias su papá. Le pregunto un Hufflepuff de cuarto año con curiosidad

- No porque los dragones machos abandonan a las hembras después de aparearse así que las crías solamente conocen a sus madres cuando nacen. Explico Hagrid con tranquilidad

- Eso es tan triste. Comento una Ravenclaw de quinto año haciendo una mueca de tristeza

- Es lo mejor cuando los dragones machos están cerca de crías se las comen. Aseguro Charlie haciendo una mueca de desagrado

- Eso es horrible. Dijo un Gryffindor de primer año frunciendo el ceño – Porque lo hacen. Pregunto el Gryffindor desconcertado

- Para que haya menos machos que compitan por las hembras después. Explico Charlie con simpleza

- Entonces los abandonan para no comérselos. Pregunto un Slytherin de ultimo año con extrañeza – Que grandes padres. Comento el Slytherin de forma sarcástica

- Más o menos. Dijo Charlie con indiferencia – Por eso separamos a lo machos de las hembras después de la nidada. Comento Charlie

—Ha perdido el juicio —murmuró Ron a Harry.

—Hagrid —dijo Harry en voz muy alta—, espera dos semanas y Norberto será tan grande como tu casa. Malfoy se lo contará a Dumbledore en cualquier momento. Hagrid se mordió el labio.

—Yo... yo sé que no puedo quedarme con él para siempre, pero no puedo echarlo, no puedo.

Harry se volvió hacia Ron súbitamente.

—Charlie —dijo.

—Tu también estás mal de la cabeza —dijo Ron—. Yo soy Ron, ¿recuerdas?

- Porque pensaste que te había confundido con tu hermano si ni siquiera lo conocía. Le pregunto Harry a Ron confundido

- La costumbre. Dijo Ron encogiéndose de hombros con indiferencia – La mitad de mis tíos me llaman por el nombre de alguno de mis hermanos. Aseguro Ron sin darle importancia

- A mí también me pasa. Aseguro Hermione con cierta molestia

- Porque te pareces a Verónica tanto como Fred y George se parecen entre ellos. Objeto Ron señalándola a ella y a Verónica

- Pero como te iba a confundir con uno de tus hermanos al que no conozco. Le pregunto Harry confundido

- No lo sé, fue lo primero en lo que pensé. Comento Ron con desgana

—No... Charlie, tu hermano. En Rumania. Estudiando dragones. Podemos enviarle a Norberto. ¡Charlie lo cuidará y luego lo dejará vivir en libertad!

—¡Genial! —dijo Ron—. ¿Qué piensas de eso, Hagrid?

Y al final, Hagrid aceptó que enviaran una lechuza para pedirle ayuda a Charlie.

La semana siguiente pareció alargarse. La noche del miércoles encontró a Harry y Hermione sentados solos en la sala común, mucho después de que todos se fueran a acostar. El reloj de la pared acababa de dar doce campanadas cuando el agujero de la pared se abrió de golpe. Ron surgió de la nada, al quitarse la capa invisible de Harry Había estado en la cabaña de Hagrid, ayudándolo a alimentar a Norberto, que ya comía ratas muertas.

—¡Me ha mordido! —dijo, enseñándoles la mano envuelta en un pañuelo ensangrentado

- Que, como que te mordió. Grito Molly escandalizada levantándose para revisarle la mano de Ron – Como que esa cosa te mordió. Le pregunto Molly con nerviosismo

- Te mordió un dragón. Lo cuestiono Arthur entre molesto y preocupado

- Mamá no me pasó nada. Dijo Ron nervioso tratando de calmar a su madre

- Como que no paso nada si tienes una cicatriz en la mano. Dijo Molly que parecía a punto de llorar mientras acariciaba y besaba la mano de Ron que parecía bastante incomodo

- Si, pero no fue para tanto cálmate mamá. Dijo Ron bastante incomodo

- Molly querida cálmate. Dijo Arthur al ver la incomodidad de su hijo – Ron esta bien. Dijo Arthur yéndose a sentar y llevándose a Molly con el

—. No podré escribir en una semana. Os aseguro que los dragones son los animales más horribles que conozco, pero para Hagrid es como si fuera un osito de peluche. Cuando me mordió, me hizo salir porque, según él, yo lo había asustado. Y cuando me fui le estaba cantando una canción de cuna.

- Esa bestia horrible mordió a mí bebé y tú en lugar de preocuparte por llevarlo a la enfermería lo echaste y te pusiste a cantarle a eso feo monstruo. Le grito Molly fuera de sí y parecía querer maldecirlo

- Lo lamento mucho Molly. Dijo Hagrid mientras tartamudeaba

- El dragón mordió a uno de los alumnos Hagrid. Dijo McGonagall que completamente furiosa

- Bueno si profesora. Respondió Hagrid sumamente nerviosos

- Como dejaste que esa cosa mordiera a Ron. Le pregunto Arthur furioso

- Solamente me distraje un momento no fue a propósito. Objeto Hagrid arrepentido

- Y aun si te pusiste a cantarle a esa bestia en lugar de llevar a Ron a la enfermería. Le reclamo Molly molesta

- Norberto estaba alterado y me preocupara que se pusiera a lanzar fuego. Aseguro Hagrid apenado – Lo lamento Ron. Se disculpó Hagrid apenado

- Hagrid hablaremos después de tus acciones. Dijo Dumbledore con seriedad y con esto Hagrid parecía a punto de ponerse a llorar

Se oyó un golpe en la ventana oscura.

—¡Es Hedwig! —dijo Harry, corriendo para dejarla entrar—. ¡Debe de traer la respuesta de Charlie!

Los tres juntaron las cabezas para leer la carta.

Querido Ron:

¿Cómo estás? Gracias por tu carta. Estaré encantado de quedarme con el ridgeback noruego, pero no será fácil traerlo aquí. Creo que lo mejor será hacerlo con unos amigos que vienen a visitarme la semana que viene. El problema es que no deben verlos llevando un dragón ilegal. ¿Podríais llevar al ridgeback noruego a la torre más alta, la medianoche del sábado? Ellos se encontrarán contigo allí y se lo llevarán mientras dure la oscuridad.

Envíame la respuesta lo antes posible.

Besos,

Charlie

- Así que tú lo sabías. Le pregunto Molly al Charlie mayor mientras le daba un manotazo en el hombro muy molesta

- Bueno si sabía. Contesto Charlie asustado mientras se sobaba el brazo

- Y como por que demonios yo no me entere de eso. Le pregunto Molly furiosa

- Yo no sabía que el dragón lo había mordido. Se defendió Charlie rápidamente

- Aun así, debiste decirme que tu hermanito de 11 años había estado cerca de un dragón. Le grito Molly furiosa

- Mamá como hermano mayor de Percy, Fred, George, Ron y Ginny mi trabajo es ayudarlos en todo lo que yo pueda, cuando me pidan ayuda y no puedo acusarlos porque entonces ya no confiaran en mí y no me volverán a pedir ayuda cuando tengan otros problemas. Le explico Charlie tranquilamente – Al menos así sabes que, aunque yo no te lo diga yo los ayudo si están en problemas. Aseguro Charlie a lo que Molly que aún seguía furiosa con él lo vio menos enojada – Pero como hermano menor de Bill mi trabajo es informarle si yo o nuestros otros hermanos tienen problemas y él es el que decidir si les informa a nuestros padres lo que ocurre con nuestros hermanitos. Dijo Charlie señalando a lo Bill lo vio furioso y luego vio a su madre aterrado

- Tú también lo sabias Bill. Le pregunto Molly indignada – Y tú porque no me dijiste. Le pregunto Molly furiosa

- Porque todo se resolvió y pensé que ya no era necesario preocuparte. Dijo Bill con miedo

- Oh perfecto uno de mis hijos podría ser comido por un dragón y nadie me dice nada. Dijo Molly molesta

- Perdónanos mamá debimos haberte dicho. Se disculpó Bill apenado

Se miraron.

—Tenemos la capa invisible —dijo Harry—. No será tan difícil... creo que la capa es suficientemente grande para cubrir a Norberto y a dos de nosotros. La prueba de lo mala que había sido aquella semana para ellos fue que aceptaron de inmediato. Cualquier cosa para liberarse de Norberto... y de Malfoy.

Se encontraron con un obstáculo. A la mañana siguiente, la mano mordida de Ron se había inflamado y tenía dos veces su tamaño normal. No sabía si convenía ir a ver a la señora Pomfrey

- Claro que debo haber ido conmigo señor Weasley. Dijo Madame Pomfrey ofendida – De hecho, debió haber ido antes, pudo haber sido peligroso. Lo reprendió Madame Pomfrey con severidad

- No quería tener que dar explicaciones. Dijo Ron apenado

- Pudo haber perdido la mano, señor Weasley. Dijo Madame Pomfrey con severidad

¿Reconocería una mordedura de dragón?

- Por supuesto que sí señor Weasley, pero qué más da, es peligroso no recibir cuidados médicos después de una mordida. Dijo Madame Pomfrey molesta

- Es que no quería meterme en problemas. Aseguro Ron apenado – Tampoco quería que Harry, Hermione y Hagrid se metieran en problemas. Aseguro Ron preocupado

- Porque los alumnos siempre son tan insensatos. Pregunto Madame Pomfrey frustrada

- Porque son niños ingenuos e inmaduros que no saben medir las consecuencias de sus acciones por eso los adultos deben ser más sensatos. Dijo McGonagall viendo a Hagrid con severidad

Sin embargo, por la tarde no tuvo elección. La herida se había convertido en una horrible cosa verde. Parecía que los colmillos de Norberto tenían veneno.

Al finalizar el día, Harry y Hermione fueron corriendo hasta el ala de la enfermería para visitar a Ron y lo encontraron en un estado terrible.

—No es sólo mi mano —susurró— aunque parece que se me vaya a caer a trozos. Malfoy le dijo a la señora Pomfrey que quería pedirme prestado un libro, y vino y se estuvo riendo de mí.

- Y sigues metiéndote con ese chico Weasley Draco. Le reclamo Narcisa frustrada

- Mamá yo no sabia que no debía meterme con la comadreja. Se quejó Draco molesto

- Draco recuerdo haberte dicho en navidad que no te metieras con Potter. Lo reprendió Lucius molesto

- Papá no es justo, es un Weasley porque no puedo molestarlo. Le pregunto Draco molesto

- Porque es amigo de Potter. Dijo Lucius casi en un siseo

Me amenazó con decirle a ella quién me había mordido (yo le había dicho que era un perro, pero creo que no me creyó).

- Claro que no, se diferenciar entre todo tipo de mordidas, pero como dijo su hermano Charlie si los empiezo a acusar dejaran de venir conmigo cuando se sientan mal. Dijo Madame Pomfrey resignada

- Es algo así como el secreto profesional de los doctores. Le pregunto Verónica con curiosidad

- Algo así, pero en este caso no es tan estricto. Aclaro Madame Pomfrey tranquilamente – Al final del día la mayoría de mis pacientes son menores de edad y este es un colegio y si están enfermos de algo grabe o me cuentan algo que ponga en riesgo su integridad o dignidad personal tengo que informárselo a los profesores o a sus padres. Aseguro Madame Pomfrey de forma comprensiva

No debí pegarle en el partido de quidditch. Por eso se está portando así. Harry y Hermione trataron de calmarlo.

—Todo habrá terminado el sábado a medianoche —dijo Hermione, pero eso no lo tranquilizó. Al contrario, se sentó en la cama y comenzó a temblar.

- Así que estabas temblando Weasley. Le pregunto Draco de forma burlona – Tenías miedo. Dijo Draco de forma que parecía que le hablaba a un niño pequeño

- No tenía miedo por mi imbécil me preocupaba que mi hermano se metiera en problemas. Dijo Ron de forma hosca

—¡La medianoche del sábado! —dijo con voz ronca—. Oh, no, oh, no... acabo de acordarme... la carta de Charlie estaba en el libro que se llevó Malfoy, se enterará de la forma en que nos libraremos de Norberto.

- Tienes que estar bromeando dejaste una carta tan importante en un libro. Dijo un Ravenclaw de sexto año de forma sarcástica

- Y yo que iba a saber que Malfoy me iba a estar molestando en la enfermería. Dijo Ron indignado

- Oye que no es culpa de Weasley que Malfoy sea un imbécil que se pone a molestar a un enfermo. Le dijo una Gryffindor de quinto año al Ravenclaw en forma de reclamo

- Madame Pomfrey porque dejo que Malfoy entrara a molestar a Weasley cuando estaba herido. Le pregunto una Hufflepuff a Madame Pomfrey desconcertada

- Yo pensaba que eran amigos y que por eso lo estaba visitando y lo corrí en cuanto me di cuenta de que lo estaba molestando. Dijo Madame Pomfrey a la defensiva

- Debería preguntarle al enfermo si quiere ver a esa persona antes de dejarlo pasar. Comento un Slytherin de cuarto año con indiferencia el señor Weasley no era el único que estaba enfermo y yo me tenía que encargar de los demás estudiantes también. Comento Madame Pomfrey algo molesta

Harry y Hermione no tuvieron tiempo de contestarle. Apareció la señora Pomfrey y los hizo salir; diciendo que Ron necesitaba dormir.

—Es muy tarde para cambiar los planes —dijo Harry a Hermione—. No tenemos tiempo de enviar a Charlie otra lechuza y ésta puede ser nuestra única oportunidad de librarnos de Norberto. Tendremos que arriesgarnos. Y tenemos la capa invisible y Malfoy no lo sabe.

- Al menos tienen esa ventaja. Comento Kingsley algo tenso

- Esperemos que logren entrar a Hogwarts sin problemas. Comento Tonks preocupadas – Aunque seria preocupante que lograran entrar. Aseguro Tonks de forma aprensiva

- Si de alguna manera logran volar sin que nadie los vea puede que lo logren, pero si tratan de entrar por el bosque o por hogsmeade morirán perdidos en el bosque. Aclaro Ojo loco con indiferencia

- Pero que horror. Comento Emma horrorizada

- Es lo mejor, así es como el colegio protege a los estudiantes. Aseguro Ojo loco con seguridad

Encontraron a Fang, el perro cazador de jabalíes, sentado afuera, con la cola vendada, cuando fueron a avisar a Hagrid. Éste les habló a través de la ventana.

—No os hago entrar —jadeó— porque Norberto está un poco molesto. No es nada importante, ya me ocuparé de él.

Cuando le contaron lo que decía Charlie, se le llenaron los ojos de lágrimas, aunque tal vez fuera porque Norberto acababa de morderle la pierna.

- Fue un poco de ambas esa mordida dolió como el infierno. Dijo Hagrid mientras hacia una mueca entre tristeza y dolor

- Me da un poco de tristeza Norberto. Comento un Ravenclaw de primer año entristecido

- Es un dragón que casi deja sin mano a Weasley. Dijo exasperada un Slytherin de tercer año

- Si, pero es una cría y van a alejarlo de Hagrid y de Hogwarts que son lo único que él conoce. Objeto el Ravenclaw con cierta tristeza

- Si, pero Norberto va a crecer mejor en Rumania creciendo con más dragones. Comento una Gryffindor de quinto año con amabilidad

- Además, en Hogwarts no podía quedarse que más podrían hacer. Aseguro un Hufflepuff de ultimo año

- Fue muy triste despedirme de él, pero sé que fue lo mejor. Aseguro Hagrid secándose unas lágrimas con un gran pañuelo mientas la profesora Sprout le daba unas palmaditas en la espalda

—¡Aaay! Está bien, sólo me ha cogido la bota... está jugando... después de todo es sólo un cachorro.

El cachorro golpeó la pared con su cola, haciendo temblar las ventanas. Harry y Hermione regresaron al castillo con la sensación de que el sábado no llegaría lo bastante rápido. Tendrían que haber sentido pena por Hagrid, cuando llegó el momento de la despedida, si no hubieran estado tan preocupados por lo que tenían que hacer. Era una noche oscura y llena de nubes y llegaron un poquito tarde a la cabaña de Hagrid, porque tuvieron que esperar a que Peeves saliera del vestíbulo, donde jugaba a tenis contra las paredes.

Hagrid tenía a Norberto listo y encerrado en una gran jaula.

—Tiene muchas ratas y algo de brandy para el viaje —dijo Hagrid con voz amable—. Y le puse su osito de peluche por si se siente solo.

- La verdad es que si me da un poco de lástima Hagrid. Dijo un Hufflepuff de quinto año haciendo una mueca de tristeza

- A mí también me da lástima Hagrid, pero si lo descubren se va a meter en problemas. Aseguro una Ravenclaw de cuarto año preocupado

- Pues a mí me darían más lastima los alumnos que esa cosa habría matado de haber crecido en el colegio. Dijo una Slytherin de sexto año de forma despectiva

- No seas exagerada hubieran descubierto al dragón antes de que hiriera alguien. Dijo un Gryffindor de quinto año poniendo los ojos en blanco

- Dirás matara porque Norberto ya había herido a Weasley. Dijo la Ravenclaw de forma algo despectiva

Del interior de la jaula les llegaron unos sonidos, que hicieron pensar a Harry que Norberto le estaba arrancando la cabeza al osito.

—¡Adiós, Norberto! —sollozó Hagrid, mientras Harry y Hermione cubrían la jaula con la capa invisible y se metían dentro ellos también—. ¡Mamá nunca te olvidará!

- Eso es tierno. Aseguro una Gryffindor de ultimo año viendo enternecida a Hagrid que seguía limpiándose algunas lágrimas

- Es solo un dragón, ni se va a acordar de Hagrid. Dijo un Slytherin de sexto año con cierto desprecio

- Me da pena por Hagrid no por el dragón mientras más lejos este yo dé un dragón mejor. Aseguro la Gryffindor cierta al Slytherin molestia

- Además, los dragones si recuerdan a sus cuidadores. Aseguro Charlie viendo con recelo al Slytherin que puso los ojos en blanco

- Bueno, pero que más da si descubrían a Hagrid con un dragón ilegal lo iban a meter a Azkaban. Aseguro el Slytherin a la defensiva

- En eso tienes razón. Dijo Charlie viendo a Hagrid con preocupación

- Es cierto Hagrid tu ya sabias que tener dragones era ilegal y que se pagaba con al menos cinco años en Azkaban como se te ocurrió criar uno en Hogwarts. Le pregunto un Ravenclaw de ultimo año confundido

- Bueno cuando me ofrecieron el dragón estaba tan emocionado que no me detuve a pensar en eso o en los detalles. Aseguro Hagrid algo avergonzado

- Eso es evidente. Dijo McGonagall que seguía muy molesta

- Pero Hagrid porque no le pediste ayuda al profesor Dumbledore para deshacerte del dragón cuando te diste cuenta en lo que te habías metido. Le pregunto una Hufflepuff de segundo año con gentileza

- Por un lado, no quería involucrar al profesor Dumbledore en algo ilegal y por otro me avergonzaba aceptar lo tonto que había sido al no pensar bien las cosas y también quería conservar a Norberto tanto como pudiera. Aseguro Hagrid sumamente apenado

- Bueno Hagrid la vergüenza te la puedes ahorrar y sería preferible que el profesor Dumbledore tuviera que lidiar con la legalidad del dragón personalmente en lugar de exponer a tres niños de 11 años a un peligro innecesario y a un potencial castigo por parte del ministerio de magia. Dijo McGonagall con severidad mientras se frotaba la cien con vigorosidad

- Discúlpeme profesora McGonagall. Dijo Hagrid que parecía a punto de llorar de nuevo

Cómo se las arreglaron para llevar la jaula hasta la torre del castillo fue algo que nunca supieron. Era casi medianoche cuando trasladaron la jaula de Norberto por las escaleras de mármol del castillo y siguieron por pasillos oscuros. Subieron una escalera, luego otra... Ni siquiera uno de los atajos de Harry hizo el trabajo más fácil.

- Valla atajos. Bufo Hermione molesta – Creo que hubiéramos llegado más rápido yendo directamente. Se quejó Hermione viendo a Harry con reproche

- Siempre que vamos por ese camino llegamos antes a la torre de astronomía. Dijo Harry a la defensiva

- Si, pero normalmente no vamos a la torre de astronomía con un dragón. Objeto Hermione exasperada

- Al menos ya nos íbamos a deshacer de Norberto. Dijo Ron tratando de encontrarle algo bueno al asunto

—¡Ya casi llegamos! —resopló Harry, mientras alcanzaban el pasillo que había bajo la torre más alta.

Entonces, un súbito movimiento por encima de ellos casi les hizo soltar la jaula. Olvidando que eran invisibles, se encogieron en las sombras, contemplando las siluetas oscuras de dos personas que discutían a unos tres metros de ellos. Una lámpara brilló.

La profesora McGonagall, con una bata de tejido escocés y una redecilla en el pelo, tenía sujeto a Malfoy por la oreja.

- Por lo menos Minnie no los descubrió a ustedes transportando a un dragón ilegal. Dijo Sirius sonriendo divertido

- No en ese momento. Suspiro Harry resignado

- Eso es tener mala suerte. Se quejó James haciendo una mueca de desagrado

—¡Castigo! —gritaba—. ¡Y veinte puntos menos para Slytherin! Vagando en medio de la noche... ¿Cómo te atreves...?

—Usted no lo entiende, profesora, Harry Potter vendrá. ¡Y con un dragón!

—¡Qué absurda tontería! ¿Cómo te atreves a decir esas mentiras? Vamos, hablaré de ti con el profesor Snape... ¡Vamos, Malfoy!

- Profesora me debe 20 puntos le dije que Potter iba a ir. Dijo Draco valientemente

- Yo no lo creo señor Malfoy usted estaba vagando por el colegio de noche e independientemente de lo que estuvieran haciendo Potter, Weasley y Granger usted no tenía por qué salir de su sala común a esa hora. Aseguro McGonagall viendo a Malfoy con severidad

- Pero ellos se salieron de su sala común. Objeto Malfoy indignado

- Le repito señor Malfoy lo que esos tres estuvieran haciendo no era su problema. Rectifico McGonagall con un tono de voz que no aceptaba replica

Después de aquello, la escalera de caracol hacia la torre más alta les pareció lo más fácil del mundo. Cuando salieron al frío aire de la noche, donde se quitaron la capa, felices de poder respirar bien, Hermione dio una especie de salto.

—¡Malfoy está castigado! ¡Podría ponerme a cantar!

- Me parece que no seria muy buena idea. Dijo Fred de forma burlona

- No me digas. Dijo Hermione exasperada mientras ponía los ojos en blanco

- Aunque si quieres ponerte a cantar. Dijo George con una sonrisa burlona

- Claro cuando Fred y tú bailen hula-hula con faldas hawaianas en medio del gran comedor. Dijo Hermione sonriendo de forma sarcástica

- Es un reto. Le pregunto George con suficiencia

- Hermione en serio crees que no nos atreveríamos. Le pregunto Fred con suficiencia

- No creo que se atrevan. Comento Hermione con incredulidad

—No lo hagas —la previno Harry.

Riéndose de Malfoy, esperaron, con Norberto moviéndose en su jaula. Diez minutos más tarde, cuatro escobas aterrizaron en la oscuridad. Los amigos de Charlie eran muy simpáticos. Enseñaron a Harry y Hermione los arneses que habían preparado para poder suspender a Norberto entre ellos. Todos ayudaron a colocar a Norberto para que estuviera muy seguro, y luego Harry y Hermione estrecharon las manos de los amigos y les dieron las gracias.

- Tus amigos son muy divertidos Charlie. Comento Harry divertido – Me cayeron muy bien. Aseguro Harry divertido

- Pues ustedes también les cayeron muy bien a ellos, se pasaron una semana diciendo lo valientes que eran los tres por cuidar a una cría de dragón. Aseguro Charlie sonriendo divertido – También se lamentaban por no haber conocido a Ron decían que seria muy bueno que siguiera mis pasos si a esa edad ya podía sobrevivir a la mordida de un dragón. Dijo Charlie orgullosos

- Oh no gracias ya tuve suficientes dragones para una vida. Aseguro Ron rápidamente

- Ten fe mini yo. Dijo el Ron mayor después de soltar una risa amarga

- No puedo con lo inocentes que éramos. Dijo la Hermione mayor viendo el Harry, el Ron y la Hermione jóvenes con nostalgia

- Vamos a tener que lidiar con más dragones. Pregunto la Hermione menor exasperada

- Más o menos, pudo ser peor. Dijo el Harry mayor haciendo una mueca de resignación

- Porque siento que va a ser agotador. Dijo Hermione quejumbrosa

- Porque va a ser agotador. Aseguro Ron de mala gana

Por fin. Norberto se iba... se iba... se había ido.

- No estaba ahí y aun así me siento aliviado no me imagino el alivio de ustedes. Comento un Slytherin de quinto año que parecía aliviado

- Yo baile un poco. Acepto Hermione sonriendo con suficiencia

- Bueno por lo menos ya no tienen el problema del dragón. Comento una Ravenclaw de quinto año sonriendo amablemente a lo que Harry, Ron y Hermione se voltearon a ver resignados

Bajaron rápidamente por la escalera de caracol, con los corazones tan libres como sus manos, que ya no llevaban la jaula con Norberto. Sin el dragón, y con Malfoy castigado, ¿qué podía estropear su felicidad?

La respuesta los esperaba al pie de la escalera. Cuando llegaron al pasillo, el rostro de Filch apareció súbitamente en la oscuridad.

- Como es que pueden tener tan mala suerte. Le pregunto un Hufflepuff de segundo año exasperado

- Abecés pienso que nos cayó algún tipo de maldición o algo por el estilo. Comento Hermione a nadie en particular

- Eso se puede hacer. Pregunto Harry con curiosidad

- Si se puede hacer, pero es una magia muy complicada y antigua. Dijo Ron con indiferencia

- Pues con la suerte que tienen ustedes tres deberían investigar si no le lanzaron una de esas complicadas y antiguas maldiciones. Dijo divertida una Gryffindor de quinto año

- Habría que pensárnoslo. Acepto Hermione volteando a ver a Harry y Ron después de pensarlo un momento

- Y como se investiga eso con algún tipo de doctor o algo así. Le pregunto Harry con curiosidad

- Con un mago que se dedique a la magia antigua. Aseguro Ron sin darle importancia

—Bien, bien, bien —susurró Harry—. Tenemos problemas.

Habían dejado la capa invisible en la torre.

- Dejaste la capa invisible olvidada en la torre. Pregunto James casi en un murmullo horrorizado

- Miles de generaciones de Potter protegiendo la capa invisible y él la perdió en dos meses. Dijo Fleamont atónito que parecía a punto de soltarse a llorar

- Lo siento mucho. Se disculpó Harry avergonzado

- Está bien no es para tanto es solo un. Dijo James tratando de encontrar una palabra amable

- Es solo un objeto. Dijo Fleamont tratando de restarle importancia – Es solo un objeto pasado de generación en generación. Dijo Fleamont casi sollozando

- Estoy segura de que Harry va a recuperar la capa invisible querido. Dijo Euphemia tratando de consolar a su esposo y a su hijo

- Como olvidaron la capa invisible. Le pregunto Percy asombrado

- Estábamos muy emocionados. Aseguro Harry apenado

- Muy bien vamos a ver el siguiente recuerdo. Dijo Dumbledore con alegremente

La pantalla se encendió y apareció la imagen de una lujosa fiesta en un enorme salón antiguo repleto de personas vestidas con elegantes túnicas de gala mientras la imagen se centraba en una Andrómeda de 16 años que vestía una túnica larga de color azul obscuro con el que se veía muy hermosa que estaba junto a un chico de una postura muy arrogante con una túnica negra, él la tenía agarrada de la cintura mientras ignoraba a Andrómeda por completo que lucía sumamente incómoda y algo molesta por la situación, aunque lo disimulaba bastante bien mientas hablaba con unas personas con aires de superioridad.

- Me disculpas Rabastan tengo que hablar con mi madre. Dijo Andrómeda poniendo la copa que tenía en la mano sobre la mesa y soltándose de su agarre

- Claro querida. Dijo Rabastan con indiferencia mientras ella se iba alejando de él y él se acercaba a un grupo de hombres que reían con suficiencia

Andrómeda se alejó con tranquilidad de Rabastan mientras empezaba a buscar a alguien por todo el salón, hasta que finalmente encontró a su madre que estaba hablando con una pareja, Andrómeda se acercó a su madre y a la pareja con cortesía y espero a que la pareja se fuera para poder hablar con su madre

- Madre no me siento bien puedo retirarme a mí habitación. Le dijo Andrómeda en voz baja

- Por supuesto que no te vas a retirar ahora. Murmuro Druella mientras sonreía para saludar a alguien que pasaba enfrente de ellas – Te aguántate linda y te quedas hasta que termine la fiesta porque si te retiras en este momento la gente pensara que es porque no quieres estar con tu prometido y todo mundo hablara de eso mañana, así que aguántate. Le dijo Druella tomándola del brazo y acomodándole un mechón de pelo mientras sonreía con falsedad

- Madre por favor déjame ir a mí cuarto a descansar no me siento bien. Le suplico Andrómeda en voz baja también sonriendo y saludando a otras personas que pasaban enfrente de ellas

- Ya te dije que no Andrómeda, guarda silencio y compórtate. Dijo Druella viéndola con severidad

- Madre me veo horrible y si me quedo en la fiesta de lo único que hablaran mañana en corazón de bruja y el profeta es de como la honorable familia Black está cayendo en desgracia y de cómo estamos perdiendo nuestra clase, nuestro poder y nuestro prestigio. Dijo Andrómeda muy convincente y su madre la empezó a ver detenidamente – Me preocupa no estar a la altura de nuestra honorable familia en este momento. Aseguro Andrómeda fingiéndose afligida

- Tienes razón, luces espantosa, mejor vete de aquí antes de que alguien vea este desastre. Ordeno Druella señalando a su hija con desaprobación

- Gracias madre. Dijo Andrómeda algo desanimada

Andrómeda se empezó a despedirse de los invitados y le dio un frío beso a su prometido para después de retirarse de la fiesta luciendo desanimada y muy agobiada mientras la imagen se apagaba

- Como que espantosa que te veías espantosa, si te veías hermosa. Pregunto Emma muy confundida

- Bueno es que mi madre jamás acepto algo menos que la perfección y yo no lucía perfecta. Dijo Andrómeda con resentimiento en la voz

- Eso es horrible. Aseguro Dora dolida

- No todas las madres son cariñosas Dora. Dijo Andrómeda haciendo una mueca de tristeza