C. 15 Un poco de licor
Cuando vuelve de la cocina lo hace con una botella de licor y dos vasos.
"Vamos al sofá, rubio" dice Harry con descaro.
"¿Rubio?" A Draco le divierte esa nueva confianza.
Se sientan en el sofá y se sirven un poco de licor. Draco lo huele, brinda con Harry y le da un trago largo.
"Tranquilo, que no hay ninguna prisa."
"Si la hay, tengo ganas de escuchar ya tu parte." Se queda mirando la copa. "Esto está bueno."
"A ver." Comienza Harry mientras Draco se sirve de nuevo. "Como bien dijiste yo era jefe de aurores. Y estaba feliz. Era el trabajo de mis sueños pero cuanto más arriba estás más cosas ves." Reflexiona con pesar haciendo girar el licor en su vaso. "Cosas con las que no estoy de acuerdo."
"¿Como por ejemplo?" Pregunta su marido recostándose en el sofá.
"Por ejemplo los informes desaparecidos misteriosamente. Otros que aparecen igual de misteriosa y convenientemente." Con un suspiro da otro trago largo. "Yo ya he descubierto que mi propósito en la vida es defender a los inocentes, sean del bando que sean. No otorgar la inocencia o la culpa a los que la compran, sino a los que realmente la merecen."
Draco coloca su mano sobre la de Harry. Este, sorprendido, le mira y la agarra también.
"Un día llegaron a mis manos unos documentos sobre una investigación que se estaba haciendo a nivel interno en el Ministerio. Estaban investigando la corrupción, Draco."
"Pero tú no habías hecho nada, ¿no?"
Harry aparta la mirada.
"Estuve a punto de destruir las pruebas cuando me lo ordenaron pero… Lo conservé. Lo conservé y lo leí. Pude comprobar entonces la cantidad de irregularidades que se estaban escondiendo debajo de la alfombra. Asi que comencé a investigar por mi cuenta y fui recabando más información. Fue ahí cuando me di cuenta de que desde mi posición como jefe de aurores no podía ir más allá, y ya no podía ignorarlo tampoco. Así que hice lo que tenía que hacer. Renuncié a mi puesto y me convertí en jefe del departamento investigado."
Hace una pausa, siendo consciente de lo que va a decir. Consciente de que va a desvelar su mayor secreto. Algo que cuando aceptó inmediatamente firma como secreto. Le va a dar un poder que…
"Me hice jefe del departamento de Misterios, Draco." Suelta sin pensarlo más. "Ese lugar está lleno de mortífagos encubiertos, agentes dobles que estaban sacando información del Ministerio y aprovechando el secreto de su identidad y su posición para filtrar información, joder."
El silencio se hace en la sala. Harry no se atreve a mirar a su acompañante y enfrentarse a su expresión o su juicio.
"¿Estás decepcionado?"
Da el último trago a su vaso y lo deja sobre la mesa. Pero no recibe respuesta. Finalmente le mira y se encuentra al chico durmiendo plácidamente con el vaso aún en la mano. Con un largo suspiro de alivio se inclina junto a él y le quita el vaso de las manos. Apoya la cabeza en el sofá y mira su expresión relajada.
"Quizá sea pronto para contarte esto" susurra.
Acaricia su rostro, dejando pasear los dedos por cada curva. Es hermoso. Quiere besarle. Necesita hacerlo. Le duelen las ganas de sentirle más cerca. Se acerca a unos pocos centímetros de sus labios. Dudando. Pero es Draco quien se acerca a él y sin abrir siquiera los ojos le da un suave beso en los labios.
Harry sabe que está borracho pero igualmente quiere llorar de felicidad.
¿Puede ser que una parte de él le quiera?
Le lleva a la cama y le da un beso en la mejilla.
"Buenas noches, cariño."
